La Junta 'mete la tijera' a los incendios de 2025 en León: airea su cifra oficial de superficie arrasada diez meses después
Han tenido que pasar diez meses desde que se desatara el infierno en los montes de la provincia de León, con la oleada histórica de incendios forestales en agosto del año 2025, para que la Junta de Castilla y León por fin desvele su cómputo oficial de superficie que resultó arrasada. Una cifra que por primera vez ha sido dada a conocer por el consejero de Medio Ambiente en funciones, el leonés Juan Carlos Suárez-Quiñones, precisamente durante la presentación de la campaña de 2026, a escasos días del inicio del verano, y que llama la atención por ser muy inferior a la única que se había desvelado hasta ahora.
Según los cálculos finales de Medio Ambiente, la superficie que resultó quemada en el peor año que se recuerda jamás se elevó finalmente a 112.471,32 hectáreas, incluyendo no sólo los 14 denominados “grandes incendios” concentrados en el verano anterior, los más demoledores, sino en la totalidad de siniestros del año pasado. El número total de incendios fue de 125.
Esta superficie queda incluso todavía más reducida si se tiene en cuenta que la Consejería resalta sobre todo la superficie forestal, reduciéndola a 104.567 hectáreas, porque estima en casi 8.000 más (7904 hectáreas) la superficie que denomina “no forestal”, sobre todo agrícola.
El desglose por tipos de vegetación y con datos finales de las nueve provincias de la Comunidad han sido por fin colgadas en la web oficial de Medio Ambiente, pinchando aquí, y buscando en el apartado de “Datos históricos provisionales”. Allí se especifica además que se trata de la superficie definitiva que la Junta ha trasladado, como es obligatorio, al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), aunque advierte que las cifras “aún tienen carácter provisional porque se encuentra en proceso de corrección de errores y validación definitiva” estatal.
La cifra de 112.471,32 hectáreas, definitiva para la Junta, no se había facilitado públicamente nunca hasta ahora, diez meses después, ni siquiera en las comparecencias forzadas por la oposición en las Cortes de Castilla y León, la última de Suárez-Quiñones todavía en enero de este año. Sin embargo, si hay dos cuantías previas con las que compararlas, y en ella se produce un recorte sustancial.
Hay que remontarse a mediados de febrero, cuando la Consejería de Medio Ambiente sacó de tapadillo una permisividad excepcional para autorizar la caza y también los aprovechamientos ganaderos en las zonas que habían resultado arrasadas en los grandes siniestros forestales de 2025. Actividades que la Junta permitiría desde el mes de abril, sólo siete meses después de apagarse las últimas llamas, cuando su propia Ley de Montes obliga a cinco años 'de barbecho', y por lo tanto sin caza ni aprovechamiento por parte del ganado.
En esa criticada decisión, que la Junta justificó en arreglo a unos informes técnicos que argumentarían que las especies animales y vegetales no sufrirían con esta extraordinaria medida, pero que ha mantenido ocultos por todas las vías posibles hasta hoy, se producía en el Boletín Oficial un argumento que desvelaba por primera vez la cifra quemada en León. Y no se parecía en nada a la de ahora: 135.481 hectáreas. Es decir, un 10% más de antes de aplicar ahora un tijeretazo.
Esa casi 135.500 hectáreas de febrero se correspondía además sólo a la suma de los 14 grades incendios (Fasgar, Orallo, Anllares del Sil, Llamas de Cabrera, Yeres, Paradiña, Molezuelas de la Carballeda (una parte inicial en Zamora), Barniedo de la Reina, La Uña, Canalejas, Porto-La Baña (también parte en Sanabria), Gestoso, Igüeña y Garaño. En dos de ellos (Molezuelas y Porto), aunque el Boletín no lo especificaba, se había computado superficie quemada en las provincias de Zamora. El problema es que no se sabía cuánta.
Por otro lado, citando fuentes 'oficiosas' pero procedentes de la Consejería de Medio Ambiente, la Agencia ICAL había desvelado antes de final del año pasado una cifra de afección de los incendios forestales aún más baja que ahora, dejándolo sólo en 87.068 hectáreas el terreno leonés calcinado. Esa noticia y ese número, increíblemente bajo, fueron replicados por numerosos medios de comunicación. Un baile que solo ahora parece aclararse, diez meses después, y que ya sólo queda pendiente de que el Ministerio considere definitivamente acertado o que trate de enmendar.