Alumbramiento contra la extinción: nacen las cinco primeras crías de lince ibérico en décadas en el norte de España

Es un momento para la historia de la biodiversidad en España: El lince ibérico ha vuelto a reproducirse en libertad en el norte de España. El Cerrato palentino ha registrado el nacimiento de cinco cachorros repartidos en dos camadas diferentes, un hito ambiental que llega apenas un año después del inicio del proyecto de reintroducción de la especie en Castilla y León y que supone la primera reproducción confirmada del felino en libertad en la mitad norte peninsular desde su desaparición. Y de eso hace muchas décadas.

Las protagonistas son Virgo y Valeriana, dos hembras liberadas durante 2025 dentro del programa de la Junta de Castilla y León. La primera ha tenido tres crías junto al macho Villano, mientras que la segunda ha dado a luz a dos cachorros tras emparejarse con Vendaval. El seguimiento mediante telemetría ha permitido confirmar que ambos partos se produjeron entre finales de marzo y comienzos de abril, por lo que las crías rondan ya el mes y medio de vida. Hay imágenes que lo atestiguan.

El nacimiento de estas camadas supone un gran espaldarazo para un proyecto que arrancó oficialmente en febrero de 2025 con la llegada de Virgo, el primer lince liberado en el Cerrato palentino. Procedente del centro de cría de El Acebuche, en Doñana, la hembra fue soltada el 17 de febrero del pasado año como punta de lanza de una iniciativa que pretendía recuperar una especie extinguida históricamente en este territorio.

Valeriana, por su parte, llegó desde el centro portugués de Silves y fue liberada el 29 de abril de 2025. Su reproducción con el macho Vendaval, a su vez trasladado desde Castilla-La Mancha, sirvió además para poner a prueba el protocolo nacional de traslocaciones diseñado para reforzar las nuevas áreas de asentamiento del lince ibérico.

El proyecto del Cerrato no ha estado exento de dificultades. Durante el pasado año fueron liberados nueve ejemplares, de los cuales cuatro murieron atropellados o ahogados, un balance que obligó a intensificar las medidas preventivas y a reforzar la vigilancia sobre infraestructuras y puntos de riesgo. Pese a ello, la Junta considera que los nacimientos demuestran la capacidad del territorio para albergar poblaciones reproductoras estables de la especie.

Más de dos millones de inversión

La administración autonómica destaca que detrás de estos resultados hay un amplio trabajo técnico desarrollado durante los últimos meses, desde la selección del área de reintroducción hasta actuaciones de mejora del hábitat y la instalación de infraestructuras específicas para la cuarentena y adaptación de los animales liberados. La inversión acumulada supera los dos millones de euros.

En paralelo, el programa continuará ampliándose. La Junta ha confirmado además la reciente liberación de dos nuevos linces ibéricos en el Cerrato palentino, en febrero de este mismo año, dentro de una estrategia que busca consolidar una población reproductora viable en la comarca. A ello se sumará un programa de educación ambiental que comenzará el próximo curso escolar y recorrerá colegios del Cerrato y zonas vecinas.

La recuperación del lince ibérico en Castilla y León se ha convertido además en un proyecto coral en el que participan técnicos y veterinarios de la Junta, la Fundación Patrimonio Natural de la Consejería de Medio Ambiente, agentes medioambientales y la Fundación CBD-Hábitat, junto con propietarios de fincas, cazadores, ayuntamientos y vecinos de la comarca. La administración autonómica ha querido agradecer expresamente la colaboración social y la observación “responsable” de los ejemplares por parte de fotógrafos y naturalistas. Y el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, ha dado a conocer personalmente las primeras imágenes en su perfil de la red social X.