Giro radical para el lúpulo de León, la provincia líder de España en 'oro verde': una multinacional acaba con la sociedad de agricultores

Sara Lombas

19 de abril de 2026 06:01 h

El sector del lúpulo, el llamado ‘oro verde’, de la provincia de León ha entrado, oficialmente, en una nueva era que aboca al fin el cultivo como se conocía hasta hace unos años. Todo ello, tras las imposiciones de una multinacional que ha puesto fin a la histórica agrupación de agricultores, a cambio de una negociación individual con los lupuleros, quienes han tenido que adaptarse a las condiciones de este gigante empresarial o abandonar el cultivo. Hay que resaltar que León (y, concretamente la comarca del Órbigo) es líder en la producción de lúpulo de España, un sector que el año pasado aportó 4,2 millones de euros anuales a la provincia.

Las nuevas condiciones de Hopsteiner (la multinacional que compra casi todo el lúpulo en la provincia de León) se hicieron públicas a lo largo del 2024, año en el que vencía el contrato que habían firmado de forma agrupada los lupuleros de la Sociedad Agraria de Transformación (SAT) en el año 2017. Una vez vencido ese contrato, la gran empresa (la única que comercializa con las grandes marcas cerveceras de España) puso sobre la mesa dos nuevos y grandes cambios: a partir de ahora no había lugar para una negociación colectiva (que amparaba a los mayores y más pequeños productores del ‘oro verde’ en la provincia y evitaba que tuviesen que hacer frente a una multinacional en solitario) y que se comenzaría a plantar una nueva variedad, Helios, propiedad exclusiva de Hopsteiner. 

En esta suerte de ‘lo tomas o lo dejas’ muchos agricultores dieron la voz de alarma a través de la SAT. La alternativa que les queda si no firman el contrato es negociar por su cuenta con las marcas cerveceras, en una posición claramente de desventaja contra la capacidad comercializadora de Hopsteiner. Además, hay que tener en cuenta que plantar una nueva variedad de lúpulo, implica esperar años hasta que las plantas puedan producir unas cantidades rentables de lúpulo. 

Hopsteiner nunca ha querido aclarar qué porcentaje de la nueva variedad se iba a implementar. Este periódico se ha vuelto a poner en contacto con la multinacional para obtener información al respecto, sin tener una respuesta en el momento de la publicación de este reportaje. Por ello, no es posible conocer qué porcentaje de hectáreas totales de lúpulo en la provincia de León se han visto obligadas a empezar de cero con la variedad de la multinacional en detrimento del H3 que era el mayoritario leonés hasta ahora.

Durante el año 2025, la SAT no descartaba denunciar a la empresa Hopsteiner por incumplir la Ley de Competencia. Sin embargo, este año esta posibilidad se ha descartado. Ante esta situación, la SAT ha acabado por perder el más importante sentido de su existencia, que era servir de unión y asesoramiento para los lupuleros. 

Hace diez años Hopsteiner compró la Sociedad Anónima Española de Fomento del Lúpulo (SAEFL), nacida en 1945 y hasta entonces en manos de las principales cerveceras, que ejercía el mismo papel que ahora cumple la multinacional con la diferencia de que un 20% del capital social pertenecía directamente a los agricultores de lúpulo de León. Hopsteiner compró el 80% restante del capital de SAEFL que correspondía a las cerveceras nacionales y así se convirtió en el único comprador de lúpulo, ya que mantiene contratos 'de exclusividad' con las cerveceras españolas. 

Ahora, la SAT ha decidido vender sus participaciones por lo que (aunque no se ha disuelto formalmente), ya no encuentra un espacio en esta nueva era del cultivo. Al menos cuarenta socios se mantienen bajo estas siglas, lo que implica una reducción de más de la mitad de agricultores activos hasta ahora y una importante pérdida de ingresos, que les ha empujado a prescindir de los trabajadores con los que contaban para llevar a cabo tareas administrativas y de asesoramiento agrícola. 

Mientras que en el año 2020 los agricultores dedicados al lúpulo en la provincia de León eran más de un centenar (la mayoría de ellos socios de la SAT), una fuente vinculada al sector, informa a ILEÓN que cerca de 70 acabaron por firmar un nuevo contrato con Hopsteiner. Los demás han abandonado el cultivo o tratan de sobrevivir por su cuenta. 

Así, la situación empuja a este sector agrícola a una nueva crisis que ya se anunciaba desde hace dos años y que se ha reflejado en las cifras de producción del año 2025, según informaba Asaja en su balance anual. En concreto, en el año 2025 la superficie cultivada de lúpulo en la provincia de León era de 516 hectáreas (la mayoría de ellas ubicadas en la comarca del Órbigo, que hizo del ‘oro verde’ su bandera); un 4,9% menos que en el año 2024. Esto implica que se ha producido una reducción de 8,8% de la producción en un año (de 934 toneladas en 2024 a 851 toneladas en 2025). 

Está por ver cómo evoluciona el sector con la nueva variedad y si la agrupación de agricultores de lúpulo consigue sobrevivir a esta incertidumbre.