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    <title><![CDATA[iLeón - La Biblioteca del Reino]]></title>
    <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/temas/la-biblioteca-del-reino/]]></link>
    <description><![CDATA[iLeón - La Biblioteca del Reino]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA['Pirelli al rojo vivo, la maldición del diamante', de Julio Rodríguez]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/pirelli-al-rojo-vivo-la-maldicion-del-diamante-julio-rodriguez-critica-literaria-por-luis-artigue_1_13258861.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/75384ffb-aaab-494e-a91b-7e581c9665b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Pirelli al rojo vivo, la maldición del diamante&#039;, de Julio Rodríguez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La última obra del escritor asturiano es el epítome de la novela negra de humor que está comenzando a triunfar en España. "Una trama de atracos (inversos, en vez de robar joyas en el Museo del Prado tienen que entrar a introducir una) en una especie de epopeya quinqui y sentimental", reseña Luis Artigue</p></div><p class="article-text">
        El humor est&aacute; revolucionando la novela negra &uacute;ltima, y como ejemplo aqu&iacute; tienen lo &uacute;ltimo de Julio Rodr&iacute;guez&hellip; En <a href="https://www.amazon.es/PIRELLI-AL-ROJO-VIVO-maldici%C3%B3n/dp/B0GR4JKY3Z" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Pirelli al rojo vivo: La maldici&oacute;n del diamante</em></a>, <strong>Julio Rodr&iacute;guez (Oviedo, 1971)</strong>, editada por la Editorial Pez de Plata,&nbsp;convierte una trama de atracos (atracos inversos, en vez de robar joyas en el Museo del Prado tienen que entrar a meter una joya) en una especie de epopeya quinqui y sentimental, donde los personajes importan m&aacute;s por c&oacute;mo hablan y sobreviven que por la l&oacute;gica estricta de la intriga. La novela de hecho funciona como una combinaci&oacute;n de <em>heist novel</em>, astracanada castiza y relato de perdedores.
    </p><p class="article-text">
        El gran protagonista es, naturalmente, Pirelli, heredero directo del antih&eacute;roe que ya aparec&iacute;a en <a href="https://www.amazon.es/El-gran-Pirelli-Risa-Floja/dp/8494917781/ref=sr_1_1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El gran Pirelli</em></a><a href="https://www.amazon.es/El-gran-Pirelli-Risa-Floja/dp/8494917781/ref=sr_1_1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;</a>(una novela negra loca donde todo est&aacute; al rev&eacute;s y el comisario de polic&iacute;a pide al delincuente que investigue el caso noir de un abogado). El protagonista no es exactamente un delincuente profesional ni tampoco un p&iacute;caro cl&aacute;sico, aunque tiene algo de ambos. Pirelli pertenece a esa estirpe tan espa&ntilde;ola de personajes que viven siempre a dos pasos del desastre: fanfarr&oacute;n, sentimental, algo visionario y bastante chapucero. Quiere evitar la c&aacute;rcel devolviendo al Museo del Prado un diamante robado por un viejo compinche muerto, pero el lector comprende enseguida que, m&aacute;s que escapar de la ley, Pirelli intenta escapar de su propio destino de perdedor cr&oacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        Hay en &eacute;l algo del buscavidas de <strong>Francisco Garc&iacute;a Pav&oacute;n</strong>&nbsp;y algo tambi&eacute;n del derrotismo grotesco y tremendista de ciertos personajes de <strong>Camilo Jos&eacute; Cela</strong>. Pero Julio Rodr&iacute;guez le a&ntilde;ade una dimensi&oacute;n contempor&aacute;nea: Pirelli es un delincuente sentimental atrapado en un mundo digital, lleno de fortunas encriptadas y golpes imposibles, aunque conserve alma de timador de descampado y bar de carretera.
    </p><p class="article-text">
        Junto a &eacute;l aparece Maguiver, quiz&aacute; el personaje m&aacute;s entra&ntilde;able de la novela. El nombre ya revela la clave humor&iacute;stica: un superviviente capaz de improvisar soluciones absurdas con cualquier objeto, mezcla de manitas suburbial y escudero fiel. Maguiver representa la lealtad incondicional, pero tambi&eacute;n la precariedad convertida en filosof&iacute;a vital. Como los secundarios memorables de las novelas de <strong>&Aacute;ngel Palomino</strong>, parece un producto perfecto de la Espa&ntilde;a del desarrollismo tard&iacute;o: alguien que aprendi&oacute; a arreglarlo todo porque nunca hubo dinero para sustituir nada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Versi&oacute;n ib&eacute;rica de 'Ocean's Eleven'</strong>
    </p><p class="article-text">
        La banda que ambos re&uacute;nen constituye uno de los grandes hallazgos de la novela. Rodr&iacute;guez trabaja muy bien el coro de maleantes fracasados, polic&iacute;as cansados, rusos nost&aacute;lgicos y delincuentes de medio pelo. No son criminales elegantes al estilo anglosaj&oacute;n; m&aacute;s bien recuerdan a una versi&oacute;n ib&eacute;rica y castiza de <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film467040.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ocean&rsquo;s Eleven</em></a>, pero pasada por el filtro quinqui y esperp&eacute;ntico. La propia editorial define el libro como &ldquo;un Ocean&rsquo;s Eleven nada sofisticado repleto de quinquis y maleantes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre los personajes secundarios destacan precisamente esos polic&iacute;as melanc&oacute;licos que parecen sacados de una novela crepuscular: hombres agotados, conscientes de que persiguen delincuentes casi tan miserables como ellos mismos. Ese tono de cansancio moral conecta la novela con cierta tradici&oacute;n negra espa&ntilde;ola contempor&aacute;nea y con el universo marginal de <strong>Paco G&oacute;mez Escribano</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La trama gira alrededor del llamado 'Diamante de la Muerte Negra', una joya maldita que desencadena persecuciones, traiciones y un gran golpe criminal dividido en &ldquo;tres movimientos (y pico)&rdquo;. Lo que comienza como una simple devoluci&oacute;n para evitar problemas judiciales acaba transform&aacute;ndose en una espiral delirante donde aparecen cad&aacute;veres extravagantes, furgones blindados, descampados perdidos y hasta un casino en M&oacute;naco relacionado con una fortuna digital oculta bajo el misterio del diamante.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el inter&eacute;s de la novela no reside tanto en saber si el golpe saldr&aacute; bien como en contemplar el caos humano que genera. Rodr&iacute;guez escribe las escenas de acci&oacute;n como si fueran n&uacute;meros de sainete criminal: todo parece improvisado, accidental y al borde del hundimiento. Esa continua sensaci&oacute;n de chapuza monumental es precisamente lo que vuelve simp&aacute;ticos a los personajes.
    </p><p class="article-text">
        Frente al cinismo fr&iacute;o de buena parte de la novela negra actual, Pirelli al rojo vivo conserva algo raro: afecto por sus criaturas. Incluso los m&aacute;s rid&iacute;culos poseen una cierta dignidad tragic&oacute;mica. Ah&iacute; est&aacute; la herencia del humorismo espa&ntilde;ol cl&aacute;sico, desde <strong>Jacinto Miquelarena</strong>&nbsp;hasta ciertos momentos de <strong>Quim Monz&oacute;</strong>, aunque Julio Rodr&iacute;guez ensucie m&aacute;s el lenguaje y lleve a sus personajes a territorios mucho m&aacute;s degradados y nocturnos.
    </p><p class="article-text">
        En el fondo, Pirelli y los suyos forman una peque&ntilde;a comunidad de n&aacute;ufragos modernos. Y quiz&aacute; por eso la novela funciona tan bien: porque bajo el humor disparatado late continuamente una melancol&iacute;a muy espa&ntilde;ola, la de quienes saben que el fracaso es inevitable pero aun as&iacute; siguen adelante, hablando demasiado, bebiendo demasiado y so&ntilde;ando golpes imposibles. La narrativa de Julio Rodr&iacute;guez &mdash;asturiano de filiaci&oacute;n sentimental m&aacute;s que geogr&aacute;fica, pues sus novelas parecen escritas desde una Espa&ntilde;a de fonda, taller mec&aacute;nico y barra de zinc&mdash; ha encontrado en <em>Pirelli al rojo vivo. La maldici&oacute;n del diamante</em>&nbsp;la confirmaci&oacute;n de un mundo propio que ya se insinuaba con notable personalidad en <em>El gran Pirelli</em>. All&iacute; aparec&iacute;a un h&eacute;roe de arrabal castizo y sentimental, mezcla de buscavidas, p&iacute;caro industrial y fil&oacute;sofo de barra americana; aqu&iacute;, en cambio, ese personaje y cuanto le rodea adquiere una densidad casi esperp&eacute;ntica, una combusti&oacute;n narrativa donde el humor deja paso a una forma muy espa&ntilde;ola de fatalismo grotesco.
    </p><p class="article-text">
        Conviene se&ntilde;alar asimismo que que Julio Rodr&iacute;guez no pertenece a la corriente, hoy tan frecuente, de novelistas que utilizan el humor como mero mecanismo de ingenio verbal o comentario ir&oacute;nico de actualidad. Su humorismo procede de una tradici&oacute;n m&aacute;s antigua y m&aacute;s &aacute;spera: la de Jacinto Miquelarena, la del primer Garc&iacute;a Pav&oacute;n, la de aquellos escritores capaces de descubrir en el habla popular no un decorado pintoresco sino una visi&oacute;n del mundo. Como ocurr&iacute;a en las mejores p&aacute;ginas de Miquelarena, Rodr&iacute;guez escucha antes de escribir; sus personajes hablan con una naturalidad tumultuosa, llena de retru&eacute;canos involuntarios, fanfarroner&iacute;as de caf&eacute; y sabidur&iacute;a de superviviente. El lenguaje no adorna: crea atm&oacute;sfera moral.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo grotesco espa&ntilde;ol en una novela de robos</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pero si <em>El gran Pirelli</em>&nbsp;pose&iacute;a todav&iacute;a algo de novela jocoseria, de aventura tabernaria y sentimental, <em>Pirelli al rojo vivo</em>&nbsp;entra decididamente en una zona m&aacute;s sombr&iacute;a. Hay en ella una violencia soterrada, un gusto por la deformaci&oacute;n expresiva y por la miseria humana que remite inevitablemente al tremendismo. No al tremendismo superficial y efectista de tantos imitadores, sino al de ciertas p&aacute;ginas de Camilo Jos&eacute; Cela, donde el humor y la crueldad conviven hasta hacerse indistinguibles. Rodr&iacute;guez comprende, como Cela comprend&iacute;a, que lo grotesco espa&ntilde;ol nace precisamente del choque entre la brutalidad de la existencia y la obstinaci&oacute;n del individuo por conservar una dignidad absurda.
    </p><p class="article-text">
        El diamante del t&iacute;tulo funciona entonces como un s&iacute;mbolo m&uacute;ltiple: objeto de codicia, amuleto maldito y pretexto argumental para una peripecia donde lo detectivesco se mezcla con la astracanada social. La novela avanza entre timbas, talleres, bares de carretera, mujeres de virtud movediza y personajes secundarios de admirable construcci&oacute;n verbal. Cada uno parece entrar en escena &uacute;nicamente para soltar una frase memorable y desaparecer dejando olor a co&ntilde;ac, gasolina o loci&oacute;n barata.
    </p><p class="article-text">
        No es casual que el lector recuerde tambi&eacute;n ciertas novelas del desarrollismo espa&ntilde;ol, aquellas que durante los a&ntilde;os sesenta y setenta retrataron la Espa&ntilde;a del Seat 600, el turismo y la picaresca econ&oacute;mica. Hay ecos de &Aacute;ngel Palomino en esa capacidad para convertir la modernizaci&oacute;n cutre del pa&iacute;s en material novelesco. Como Palomino, Rodr&iacute;guez entiende que el desarrollismo no s&oacute;lo transform&oacute; las ciudades: produjo una nueva fauna humana, hecha de oportunistas sentimentales, emprendedores de saldo y perdedores con corbata sint&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fresco sentimental de la Espa&ntilde;a subterr&aacute;nea</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, donde Rodr&iacute;guez resulta m&aacute;s original es en la mezcla de ese costumbrismo industrial con una sensibilidad contempor&aacute;nea cercana a la llamada novela cheli. Algunas escenas poseen la electricidad verbal y la ternura lumpen repleta de humor negro que uno encuentra ya decimos que en Paco G&oacute;mez Escribano: barrios perif&eacute;ricos, delincuentes de segunda divisi&oacute;n, humor desesperado y personajes que sobreviven gracias a una &eacute;pica m&iacute;nima. Pero Rodr&iacute;guez evita el sociologismo y la nostalgia. Sus criaturas no representan a nadie; simplemente viven, fracasan y hablan.
    </p><p class="article-text">
        La comparaci&oacute;n con ciertos humoristas actuales permite precisar todav&iacute;a mejor su singularidad. Frente al humor elegante y culturalista de <strong>Felipe Ben&iacute;tez Reyes</strong>, o frente a la iron&iacute;a urbana y refinada de <strong>Juan Bas</strong>, Julio Rodr&iacute;guez apuesta por una comicidad m&aacute;s f&iacute;sica, m&aacute;s oral, m&aacute;s sucia incluso. Y aunque pueda compartir con <strong>Juan Aparicio Belmonte</strong> el gusto por el antih&eacute;roe contempor&aacute;neo, su territorio expresivo pertenece claramente a otra genealog&iacute;a: la Espa&ntilde;a de los caf&eacute;s con serr&iacute;n, de los neum&aacute;ticos recalentados y de los buscavidas sentimentales.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Pirelli al rojo vivo. La maldici&oacute;n del diamante</em>&nbsp;hay desmesura, s&iacute;, y tambi&eacute;n irregularidades; pero son precisamente esas irregularidades las que conceden autenticidad a una novela escrita contra la asepsia narrativa contempor&aacute;nea. Julio Rodr&iacute;guez no pule sus p&aacute;ginas hasta volverlas transparentes: las deja rugosas, llenas de voces, accidentes y humo. Y en tiempos de narrativa higi&eacute;nica y perfectamente intercambiable, esa rugosidad constituye quiz&aacute; su mayor virtud.
    </p><p class="article-text">
        Con esta novela, Rodr&iacute;guez confirma que la saga de Pirelli no es una mera caricatura humor&iacute;stica, sino un ambicioso fresco sentimental de la Espa&ntilde;a subterr&aacute;nea: una Espa&ntilde;a divertid&iacute;sima y chunga que enlaza el tremendismo con la picaresca, el desarrollismo con el esperpento y el humor tabernario con una inesperada melancol&iacute;a moral que nos encanta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/pirelli-al-rojo-vivo-la-maldicion-del-diamante-julio-rodriguez-critica-literaria-por-luis-artigue_1_13258861.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 May 2026 09:30:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Pirelli al rojo vivo, la maldición del diamante', de Julio Rodríguez]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,España,La Biblioteca del Reino,Asturias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Comenzar el olvido', de Pepo Paz Saz]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/comenzar-el-olvido-de-pepo-paz-saz-novela-historic-noir-espanola-critica-literaria-por-luis-artigue_1_13249178.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/59dcad87-e388-4c18-9fd6-9534c0d0415f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Comenzar el olvido&#039;, de Pepo Paz Saz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Hay novelas que aspiran a reconstruir una época y otras que, con mayor ambición, pretenden interrogarla". Así comienza el escritor Luis Artigue la reseña de esta obra de 'historic-noir' español publicada por Ediciones Reino de Cordelia </p></div><p class="article-text">
        Hay novelas que aspiran a reconstruir una &eacute;poca y otras que, con mayor ambici&oacute;n, pretenden interrogarla. <a href="https://www.reinodecordelia.es/producto/comenzar-el-olvido/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Comenzar el olvido</strong></em></a>, de Pepo Paz Saz, pertenece sin duda a esta segunda categor&iacute;a. Bajo la apariencia de un thriller de doble investigaci&oacute;n &ndash;una pesquisa soterrada en el tardofranquismo y otra inscrita en los a&ntilde;os turbulentos de la Transici&oacute;n&ndash; la obra levanta un fresco moral y pol&iacute;tico sobre las grietas de la democracia espa&ntilde;ola y sobre el persistente silencio que, durante d&eacute;cadas, ha rodeado ciertas formas de violencia. En ese sentido, la novela se inserta con naturalidad en la tradici&oacute;n del <em>historic-noir</em>&nbsp;espa&ntilde;ol contempor&aacute;neo: no utiliza el crimen como mero artificio argumental, sino como s&iacute;ntoma de una enfermedad colectiva.
    </p><p class="article-text">
        La primera trama arranca en 1969, en una Hortaleza todav&iacute;a semirrural, cuando el hallazgo del cad&aacute;ver de una mujer altera la aparente quietud de un pa&iacute;s fatigado por la costumbre del miedo. Paz Saz describe ese escenario con notable precisi&oacute;n ambiental: las calles polvorientas de la periferia madrile&ntilde;a, los bares donde el rumor sustituye a la informaci&oacute;n, la presencia intimidatoria de la autoridad y, sobre todo, el espeso conformismo de una sociedad educada para mirar hacia otro lado. El n&uacute;cleo de esta l&iacute;nea narrativa lo forman los investigadores improvisados del caso &ndash;figuras modestas, ambiguas, sin la &eacute;pica habitual del detective cl&aacute;sico&ndash; y un conjunto de personajes secundarios que representan las distintas capas de la Espa&ntilde;a franquista: el polic&iacute;a endurecido por la obediencia, el vecino que calla por supervivencia, la familia rota por el estigma y las mujeres condenadas a una invisibilidad casi institucional.
    </p><p class="article-text">
        La segunda trama, situada ocho a&ntilde;os m&aacute;s tarde, se inicia con la muerte de una joven manifestante durante una carga de la Polic&iacute;a Armada. El pa&iacute;s ya ha comenzado a cambiar, pero la violencia conserva demasiados rasgos intactos. Aqu&iacute; la novela adquiere un ritmo m&aacute;s nervioso y urbano. Las asambleas clandestinas, los barrios obreros, los estudiantes politizados y los funcionarios que intentan adaptarse al nuevo clima pol&iacute;tico componen un paisaje donde la ilusi&oacute;n democr&aacute;tica convive con inercias autoritarias dif&iacute;ciles de erradicar. Paz Saz evita el simplismo ideol&oacute;gico: no hay h&eacute;roes absolutos ni verdugos unidimensionales. Incluso los personajes vinculados al aparato represivo aparecen atravesados por contradicciones, lealtades antiguas y una vaga conciencia de derrumbe.
    </p><p class="article-text">
        A nuestro juicio lo m&aacute;s interesante del libro reside, sin embargo, en la manera en que ambas historias avanzan hacia una convergencia gradual. El autor administra con inteligencia la informaci&oacute;n, dosificando conexiones, reapareciendo personajes y dejando que ciertos detalles aparentemente menores cobren relevancia retrospectiva. El lector comprende poco a poco que los dos cr&iacute;menes no son episodios aislados, sino manifestaciones distintas de una misma continuidad hist&oacute;rica. La Transici&oacute;n, presentada tantas veces desde un relato conciliador y casi ceremonial, aparece aqu&iacute; como un territorio atravesado por zonas de sombra, pactos t&aacute;citos y heridas mal cerradas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una prosa sobria y eficaz, alejada del barroquismo</strong></h2><p class="article-text">
        Desde el punto de vista estil&iacute;stico, la novela destaca por una prosa sobria y eficaz, alejada del barroquismo tan frecuente en cierta narrativa hist&oacute;rica contempor&aacute;nea. Paz Saz escribe con una claridad funcional que recuerda a la mejor tradici&oacute;n de la novela negra espa&ntilde;ola: frases limpias, di&aacute;logos tensos y una descripci&oacute;n ambiental que nunca se vuelve ornamental. Hay adem&aacute;s una virtud poco com&uacute;n: el autor sabe narrar la violencia sin estetizarla. Las v&iacute;ctimas &ndash;especialmente las mujeres&ndash; no son simples detonantes argumentales, sino presencias que impregnan moralmente todo el relato.
    </p><p class="article-text">
        En esa atenci&oacute;n al contexto social y pol&iacute;tico se advierten ecos de <strong>Manuel V&aacute;zquez Montalb&aacute;n</strong>, especialmente del ciclo de <em>Pepe Carvalho</em>, aunque sin el componente gastron&oacute;mico ni el sarcasmo cultural del escritor barcelon&eacute;s. Tambi&eacute;n resulta inevitable pensar en <strong>Juan Madrid</strong>&nbsp;por la representaci&oacute;n descarnada de Madrid como espacio de corrupci&oacute;n y desamparo moral. Y en algunos momentos, sobre todo cuando la investigaci&oacute;n criminal sirve para revelar las costuras pol&iacute;ticas de una &eacute;poca, la novela dialoga con la tradici&oacute;n de <strong>Andreu Mart&iacute;n</strong>&nbsp;y con determinadas ficciones de la Transici&oacute;n firmadas por <strong>Rafael Chirbes</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Pero <em>Comenzar el olvido</em>&nbsp;no se limita a reproducir esas influencias. Hay en ella una voluntad espec&iacute;fica de reinterpretar la memoria reciente espa&ntilde;ola desde la periferia urbana y desde las v&iacute;ctimas an&oacute;nimas, evitando tanto la nostalgia como la ret&oacute;rica memorial&iacute;stica. Esa mirada convierte la novela en algo m&aacute;s que un artefacto policial bien construido: la transforma en una indagaci&oacute;n inc&oacute;moda sobre aquello que un pa&iacute;s decide recordar y, sobre todo, sobre aquello que necesita olvidar para seguir adelante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/comenzar-el-olvido-de-pepo-paz-saz-novela-historic-noir-espanola-critica-literaria-por-luis-artigue_1_13249178.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 May 2026 16:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,España,Madrid,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Un día de fiebre', de Rubén Abella]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/un-dia-de-fiebre-novela-ruben-abella-critica-literaria-por-luis-artigue_1_13238785.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/76188716-90d6-43da-9caa-e0c86f8f9789_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Un día de fiebre&#039;, de Rubén Abella"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Luis Artigue reseña la ultima novela de este autor vallisoletano con ascendencia maragata y residente en Madrid, al que considera "el novelista más americano de Castilla y León"</p></div><p class="article-text">
        Un d&iacute;a en el que la ciudad de Madrid tiene fiebre pero sigue a lo suyo con lo suyo porque la pulsi&oacute;n contempor&aacute;nea primordial es seguir dejando todo atr&aacute;s para que el engranaje de la vida no se pare&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Situar al tan premiado como desarraigado novelista Rub&eacute;n Abella en el mapa de su generaci&oacute;n exige apartarse de las clasificaciones m&aacute;s visibles &ndash;las de grupo, tendencia o etiqueta&ndash; para atender a una trayectoria que ha preferido el desplazamiento lateral antes que la ocupaci&oacute;n de un centro reconocible. Mientras buena parte de los narradores coet&aacute;neos han optado por la autoficci&oacute;n, la cr&oacute;nica generacional o el realismo de corte m&aacute;s o menos confesional, Abella ha perseverado en una narrativa de la estructura: una po&eacute;tica del engranaje, del cruce y de la interferencia.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, su lugar es el de un escritor que trabaja contra la inercia dominante. Donde otros buscan la transparencia, &eacute;l introduce opacidad; donde se privilegia la voz, &eacute;l enfatiza el dispositivo; donde se impone la linealidad del relato vivido, &eacute;l propone arquitecturas quebradas, cercanas a las que ensay&oacute; en <a href="https://menoscuarto.es/libro/dice-la-sangre/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Dice la sangre</em></a><em> </em>y en <a href="https://menoscuarto.es/libro/ictus/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ictus</em></a>, y lleva a su madurez en <a href="https://menoscuarto.es/libro/un-dia-de-fiebre/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Un d&iacute;a de fiebre</em></a>. Esa fidelidad a un proyecto formal &ndash;que no es frecuente sostener libro tras libro&ndash; lo convierte en una figura singular, quiz&aacute; menos ruidosa, pero m&aacute;s coherente.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a decirse que Abella ocupa, dentro de su promoci&oacute;n, el lugar de quien ha sabido injertar en la tradici&oacute;n espa&ntilde;ola una sensibilidad narrativa m&aacute;s pr&oacute;xima a ciertos modelos anglosajones. No tanto por afinidad tem&aacute;tica como por la conciencia de la novela como artefacto: ah&iacute; resuenan, de fondo, las lecciones de <strong>Paul Auster </strong>o <strong>Don DeLillo</strong>, filtradas, sin embargo, por una sobriedad que remite a <strong>P&iacute;o Baroja</strong>. El resultado no es un h&iacute;brido forzado, sino una voz que ha encontrado su cadencia en esa zona de cruce.
    </p><p class="article-text">
        Frente a otros narradores de su tiempo &ndash;m&aacute;s atentos al retrato inmediato de lo contempor&aacute;neo&ndash;, Abella parece escribir desde una cierta distancia, como si observara la realidad a trav&eacute;s de un sistema de espejos. De ah&iacute; que sus novelas no aspiren tanto a fijar una &eacute;poca como a descomponerla en sus mecanismos invisibles: el azar, la repetici&oacute;n, la simetr&iacute;a secreta de los hechos.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, su posici&oacute;n, solo se nos ocurre an&aacute;loga a la de <strong>Ricardo Men&eacute;ndez Salm&oacute;n</strong>, podr&iacute;a definirse como la de un cl&aacute;sico exc&eacute;ntrico en formaci&oacute;n: alguien que, sin romper con la tradici&oacute;n, la desplaza hacia un territorio menos transitado. Y quiz&aacute; ah&iacute; resida su valor m&aacute;s perdurable dentro de su generaci&oacute;n: en haber construido, sin estridencias, una obra que se reconoce no por lo que cuenta, sino por la forma precisa &ndash;casi obsesiva&ndash; en que decide contarlo. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, hay en <em>Un d&iacute;a de fiebre</em>&nbsp;la voluntad &ndash;y tambi&eacute;n el riesgo&ndash; de construir una novela a partir de la fragmentaci&oacute;n, como si la realidad solo pudiera captarse mediante destellos sucesivos, escenas que se rozan y se contaminan. Rub&eacute;n Abella, que ya en <em>Ictus</em>&nbsp;hab&iacute;a explorado las fisuras de la experiencia contempor&aacute;nea, da aqu&iacute; un paso m&aacute;s en esa direcci&oacute;n: si en aquella el azar irrump&iacute;a como una grieta s&uacute;bita en la conciencia, en esta nueva obra se convierte en el principio estructural que rige el conjunto.
    </p><p class="article-text">
        Y es que se trata de una novela coral como <a href="https://www.tiposinfames.com/libros/el-ruido-y-la-furia/38/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El ruido y la furia</em></a><em> </em>cuya arquitectura narrativa tiene algo de la t&eacute;cnica narrativa de la fragmentaci&oacute;n multiperspectivista, aunque &eacute;sta no est&aacute; tomada de <a href="https://www.tiposinfames.com/libros/la-colmena/33925/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Colmena</em></a><em> </em>de <strong>Cam</strong>i<strong>lo Jos&eacute; Cela</strong>,<strong>&nbsp;</strong>sino directamente de <strong>John Dos Passos</strong>&nbsp;y de <strong>William Faulkner </strong>y quien sabe si un poco tambi&eacute;n de <strong>Milan Kundera.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No estamos ante una novela estrictamente lineal (la trama sigue las vidas entrelazadas de cinco personajes en Madrid, alteradas tras un ligero se&iacute;smo, explorando sus heridas y esperanzas en una obra que en conjunto aborda la fragilidad de la vida cotidiana), sino como ante una constelaci&oacute;n de relatos encadenados que se entrelazan con precisi&oacute;n casi matem&aacute;tica. En este sentido, la arquitectura narrativa remite tambi&eacute;n al paradigma cervantino &ndash;la novela como espacio hospitalario donde caben otras historias o relatos; novela con cuentos dentro&ndash;, pero con una variaci&oacute;n significativa: no se trata de episodios incrustados, sino de cuentos encadenados, ensamblados con la fluidez de un montaje cinematogr&aacute;fico que recuerda inevitablemente a <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film160882.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Pulp Fiction</em></a>&nbsp;de <strong>Quentin Tarantino</strong>. Cada fragmento encuentra su sentido en relaci&oacute;n con los dem&aacute;s, y el conjunto termina funcionando como un mecanismo de relojer&iacute;a, donde nada es gratuito y todo parece obedecer a una l&oacute;gica secreta.
    </p><p class="article-text">
        En este juego de conexiones y casualidades &ndash;o causalidades disfrazadas&ndash;, la novela dialoga con otras propuestas contempor&aacute;neas que han hecho del azar y la confluencia su materia narrativa (v&eacute;ase por ejemplo <a href="https://www.tiposinfames.com/libros/smoke-blue-in-the-face/1297/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Smoke</em></a>&nbsp;de Paul Auster o <a href="https://www.tiposinfames.com/libros/el-hombre-del-salto/15216/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El hombre del salto</em></a><em> </em>de Don DeLillo), pero lo hace desde una voz muy reconocible. La prosa de Abella, sutil y serena a la vez, posee una extra&ntilde;a cualidad h&iacute;brida: por momentos, evoca la sequedad reflexiva de los grandes narradores norteamericanos centrados en la deriva existencial; en otros, recupera la an&aacute;loga pero m&aacute;s pr&oacute;xima sobriedad y el pulso directo <strong>de P&iacute;o Baroja</strong>. De esa combinaci&oacute;n nace un estilo contenido, preciso, casi evanescente, que reh&uacute;ye el &eacute;nfasis y conf&iacute;a en la acumulaci&oacute;n de detalles significativos.
    </p><p class="article-text">
        En efecto un terremoto &ldquo;insuficiente para causar una cat&aacute;strofe, pero m&aacute;s que de sobra para sembrar el miedo&rdquo; sacude Madrid el 23 de febrero de 2015, y esto es todo el argumento base. A partir de ah&iacute;, Paco, un bombero ayudador por instinto y muy querido, pero recuperado demasiado pronto de una baja tras un accidente laboral, mientras vuelve a trabajar evocando su precioso matrimonio con Olga. Y Beatriz, una joven universitaria de provincias con padre en duelo eterno marcada tambi&eacute;n por una novatada brutal. Y otros bomberos cuya &eacute;pica laboral est&aacute; entreverada con su psicolog&iacute;a y su trasunto personal y familiar y laboral y sus deudas econ&oacute;micas en esta humanizadora historia de historias. Y un hostelero a&uacute;n atenazado por la muerte de su esposa en los atentados de Atocha, un juez y su amante reacios al compromiso. Ebanistas, abogados, enfermeras. Una profesora que prepara el cumplea&ntilde;os de su madre octogenaria&hellip; &iexcl;Y la m&uacute;sica del azar! 
    </p><p class="article-text">
        De hecho el argumento de <em>Un d&iacute;a de fiebre</em>&nbsp;podr&iacute;a resumirse &ndash;si es que admite resumen&ndash; como la cr&oacute;nica de una jornada en apariencia banal que, sin embargo, se abre como una grieta por la que se cuelan otras vidas. La fiebre del t&iacute;tulo no es solo un estado f&iacute;sico, sino una forma de percepci&oacute;n: todo, incluso la &eacute;poca laboral de los bomberos y de los trabajadores del hospital, parece ligeramente desplazado, como si la realidad hubiese perdido su eje.
    </p><p class="article-text">
        En ese estado febril se cruzan personajes que no saben a&uacute;n que forman parte de una misma trama: uno que despierta con la sensaci&oacute;n de haber olvidado algo decisivo y deambula por la ciudad como si cada esquina pudiera devolv&eacute;rselo; otra atrapada en una conversaci&oacute;n que se bifurca hacia recuerdos que no le pertenecen del todo; otro que entierra a su madre; otro que cree asistir a una casualidad sin sospechar que est&aacute; activando una cadena de consecuencias; otro cuya historia parece lateral hasta que, de pronto, encaja con las dem&aacute;s como una pieza que siempre estuvo prevista.
    </p><p class="article-text">
        Lo creativo &ndash;y perturbador&ndash; es que ninguno de ellos posee el control de su propio relato. Cada historia se abre como un cuento aut&oacute;nomo, pero enseguida queda suspendida, retomada o desviada por otra, en una suerte de deriva. As&iacute;, lo que parece azar &ndash;un autob&uacute;s que llega tarde, una puerta que queda entreabierta, un nombre anotado en un papel&ndash; termina revel&aacute;ndose como un sistema de correspondencias invisibles.
    </p><p class="article-text">
        Pero entre todo el terremoto en <em>Un d&iacute;a de fiebre</em>&nbsp;no debe leerse como un mero acontecimiento espectacular, ni siquiera como un cl&iacute;max al uso, sino como una pieza clave en ese engranaje narrativo que la novela va armando con sigilo. Su&nbsp;aparici&oacute;n&nbsp;&ndash;m&aacute;s sugerida que descrita, m&aacute;s sentida que vista&ndash; act&uacute;a como un punto de inflexi&oacute;n que reorganiza retrospectivamente todo lo anterior: lo que parec&iacute;a disperso encuentra de pronto una vibraci&oacute;n com&uacute;n, como si cada historia hubiera estado oscilando ya en la frecuencia de ese temblor.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, en t&eacute;rminos de trama, el terremoto funciona como catalizador. No es tanto que provoque los acontecimientos, sino que los revela en su verdadera condici&oacute;n. Los personajes &ndash;&Aacute;lvaro, Clara, Mart&iacute;n, Elena&ndash; quedan expuestos en ese instante a una forma de desnudez narrativa: lo accidental deja de serlo, y lo contingente adquiere una gravedad inesperada. En cierto modo, el temblor cumple la misma funci&oacute;n que el accidente en Ictus: introducir una fractura que obliga a releer la continuidad previa.
    </p><p class="article-text">
        Pero es en el plano simb&oacute;lico donde el terremoto despliega toda su potencia. En una novela obsesionada con el azar y las confluencias, el se&iacute;smo aparece como la met&aacute;fora perfecta de un orden invisible que, de pronto, se manifiesta de forma violenta. No hay aqu&iacute; una lectura apocal&iacute;ptica, sino estructural: el mundo ya estaba agrietado, solo que los personajes &ndash;y el lector&ndash; no lo percib&iacute;an con claridad. El temblor hace visible esa inestabilidad de fondo, esa condici&oacute;n precaria de toda experiencia.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a decirse que el terremoto es la versi&oacute;n f&iacute;sica de la 'fiebre' del t&iacute;tulo: ambos remiten a un estado alterado en el que la realidad pierde su consistencia habitual. Si la fiebre distorsiona la percepci&oacute;n individual, el se&iacute;smo sacude el marco colectivo, el espacio compartido donde las historias se cruzan. Entre uno y otro se establece una correspondencia secreta que refuerza la idea central de la novela: que la vida, lejos de ser un sistema estable, es una red de tensiones a punto siempre de desbordarse.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, m&aacute;s que un episodio, el terremoto es una clave de lectura. Permite entender que la aparente dispersi&oacute;n del relato responde, en realidad, a una l&oacute;gica profunda, casi tect&oacute;nica. Y en ese sentido, confirma a Rub&eacute;n Abella como un narrador interesado menos en contar historias que en mostrar las fuerzas &ndash;invisibles, pero decisivas&ndash; que las sostienen y, llegado el momento, las hacen temblar.
    </p><p class="article-text">
        Si en<em>&nbsp;Ictus</em>&nbsp;el accidente era el n&uacute;cleo que irradiaba sentido, aqu&iacute; ese n&uacute;cleo se disuelve en m&uacute;ltiples focos: cada personaje es, a la vez, causa y efecto de los dem&aacute;s. La novela avanza entonces como un pulso irregular &ndash;una fiebre narrativa&ndash; hasta que, casi sin que el lector lo advierta, todas las l&iacute;neas convergen. Y en ese instante final, m&aacute;s que una resoluci&oacute;n, lo que queda es la impresi&oacute;n de haber asistido al funcionamiento secreto de un mecanismo donde lo m&iacute;nimo &ndash;un gesto, una coincidencia&ndash; contiene ya toda la historia.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo m&aacute;s interesante quiz&aacute; sea el modo en que esa est&eacute;tica, aparentemente fr&iacute;a, termina revelando una profunda inquietud moral. Los personajes de <em>Un d&iacute;a de fiebre</em>&nbsp;&ndash;desorientados, vulnerables, sometidos a fuerzas que no comprenden del todo&ndash; configuran un mapa humano donde lo cotidiano se vuelve inquietante. Como ya ocurr&iacute;a en<em>&nbsp;Ictus</em>, Abella parece sugerir que la vida no es m&aacute;s que una sucesi&oacute;n de coincidencias que solo retrospectivamente adquieren sentido.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, estamos ante una obra mayor que confirma a Rub&eacute;n Abella como una de las voces m&aacute;s singulares de la narrativa espa&ntilde;ola reciente. Su capacidad para combinar tradici&oacute;n y modernidad, para hacer dialogar a <strong>Cervantes</strong>&nbsp;con <strong>Faulkner</strong>, <strong>Auster</strong>&nbsp;y <strong>DeLillo</strong>, le sit&uacute;a en un territorio propio. No es exagerado decir que, con novelas como esta, se perfila como el novelista m&aacute;s <em>americano</em> de Castilla y Le&oacute;n: no por imitaci&oacute;n, sino por la naturalidad con que ha incorporado a su mundo narrativo ciertas claves de la ficci&oacute;n contempor&aacute;nea internacional sin perder el anclaje en una sensibilidad profundamente espa&ntilde;ola.
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>Puedes comprar 'Un d&iacute;a de fiebre' en tu librer&iacute;a de barrio o por internet </strong></span><a href="https://menoscuarto.es/autor/ruben-abella/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>pinchando aqu&iacute;</strong></span></a></h2>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/un-dia-de-fiebre-novela-ruben-abella-critica-literaria-por-luis-artigue_1_13238785.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 May 2026 16:30:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Un día de fiebre', de Rubén Abella]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,Valladolid,Maragatería,León,España,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['La Guerra Civil española vista en el siglo XXI', una guerra europea en suelo español]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/guerra-civil-espanola-vista-siglo-xxi-guerra-europea-suelo-espanol_1_13234287.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a8499067-0542-4784-a80e-98a94a5c0b1b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;La Guerra Civil española vista en el siglo XXI&#039;, una guerra europea en suelo español"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si hay un momento en que la Historia contemporánea universal pasa por España, es 1936. A partir de esa premisa, 50 historiadores, en su mayoría menores de 50 años, han escrito 'La Guerra Civil española: una historia global' (Galaxia Gutenberg), un libro coral que busca ser referente para las próximas décadas.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La historia europea del siglo XX resulta incomprensible sin la Guerra Civil espa&ntilde;ola&rdquo;, ha dicho Javier Rodrigo, uno de los coordinadores del volumen, durante acto de presentaci&oacute;n del libro <a href="https://www.amazon.es/guerra-civil-espa%C3%B1ola-historia-global/dp/B0GVJMLTXH" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Guerra Civil Espa&ntilde;ola, una historia global</em></a>. &ldquo;Fue una guerra europea en suelo espa&ntilde;ol, la verdadera guerra de resistencia contra el fascismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Rodrigo ha hablado de Mussolini como &ldquo;el tercer beligerante&rdquo; y ha recordado que envi&oacute; m&aacute;s de 80.000 efectivos, frente a los alrededor de 35.000 que participaron en las brigadas internacionales. &ldquo;Sin internacionalizaci&oacute;n, seguramente no habr&iacute;a habido Guerra Civil&rdquo;, ha asegurado, m&aacute;s all&aacute; del &ldquo;ba&ntilde;o de sangre&rdquo; de los tres primeros meses.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, uno de los &ldquo;hallazgos&rdquo; de la historiograf&iacute;a reciente es que en los lugares donde triunf&oacute; el golpe de Estado &ndash;y menciona Galicia, el Arag&oacute;n Occidental, el Reino de Le&oacute;n y Castilla la Vieja&ndash; el 80% de las v&iacute;ctimas mortales civiles (asesinados en fosas, sacas, paseos, etc&eacute;tera) se acumulan en julio, agosto, septiembre y octubre del 36.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se plante&oacute; como una guerra contra la poblaci&oacute;n civil&rdquo;, ha subrayado Rodrigo, una estrategia que ha achacado al fracaso del golpe de Sanjurjo de 1932, que tuvo como respuesta una huelga general revolucionaria. Por ese motivo, entre otros, descarta hablar de &ldquo;represi&oacute;n franquista&rdquo; y prefiere &ldquo;violencia sublevada&rdquo;, ya que &ldquo;no fue una violencia reactiva, sino preventiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El libro est&aacute; coordinado por Javier Rodrigo, David Alegre L&oacute;renz y Miguel Alonso Ibarra y re&uacute;ne los trabajos de 50 j&oacute;venes investigadores en la materia, que le dan una vuelta al estudio del conflicto fratricida entre 1936 y 1939, aportando una l&iacute;nea de visi&oacute;n interesante en el sentido de que pueden indicar que, al no haberse derogado el estado de guerra hasta m&aacute;s all&aacute; de la Segunda Guerra Mundial, podr&iacute;a decirse que se prolong&oacute; hasta 1948.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Mitos falsos y revisionismo</strong></h2><p class="article-text">
        Aunque como historiadores dicen querer rehuir &ldquo;la guerra de los relatos&rdquo;, Rodrigo reconoce que es imposible ser ajeno a &ldquo;la utilizaci&oacute;n constante del pasado, y sobre todo de la Guerra Civil, como forma de legitimar el presente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, ha criticado la &ldquo;ultrasimplificaci&oacute;n&rdquo; en la que caen iniciativas como el congreso que se iba a celebrar en Sevilla en febrero pasado &ndash;pospuesto al oto&ntilde;o por la pol&eacute;mica suscitada&ndash;, promovido por Arturo P&eacute;rez-Reverte y Jes&uacute;s Vigorra y organizado por la Fundaci&oacute;n Cajasol.
    </p><p class="article-text">
        Para Rodrigo, el lema elegido, 'la guerra que perdimos todos', es un acercamiento &ldquo;un tanto equiparador&rdquo; en el que &ldquo;las responsabilidades se disuelven en un magma, sin caras ni rostros&rdquo;, un lema que promueve una idea de sufrimiento generalizado, pero sin contexto pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo se muestra cr&iacute;tico con el lema elegido para la conmemoraci&oacute;n del 50 aniversario de la muerte de Franco, '50 a&ntilde;os de libertad', un relato que considera &ldquo;indefendible&rdquo; y que contrasta con la incertidumbre que existe en este momento sobre si va a haber alg&uacute;n tipo de conmemoraci&oacute;n por el 90 aniversario del comienzo de la Guerra Civil.
    </p><p class="article-text">
        Pero a su juicio, el mayor &ldquo;mito&rdquo; sobre la guerra civil espa&ntilde;ola es el de su inevitabilidad, un mito apoyado &ldquo;en 40 a&ntilde;os de propaganda&rdquo;, junto a la idea de que fue un golpe de Estado preventivo contra Stalin y el comunismo, algo que est&aacute; completamente fuera del debate historiogr&aacute;fico.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La cronolog&iacute;a: una guerra extendida m&aacute;s all&aacute; de 1939</strong></h2><p class="article-text">
        El libro cuestiona la cronolog&iacute;a m&aacute;s extendida del conflicto. Sostiene que en 1939 termin&oacute; &ldquo;la guerra de ocupaci&oacute;n&rdquo;, pero que hubo una &ldquo;guerra irregular&rdquo; que se prolong&oacute; m&aacute;s all&aacute;: hasta 1947 no se cerr&oacute; el &uacute;ltimo campo de concentraci&oacute;n (en Miranda de Ebro) y hasta 1948 no decay&oacute; el estado de guerra.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay muchas guerras dentro de la Guerra Civil espa&ntilde;ola&rdquo;, ha dicho Rodrigo y ha hecho hincapi&eacute; en que muchas de las fechas que han pasado a la historia est&aacute;n condicionadas por la versi&oacute;n del franquismo, como el hecho de que se tome el 18 de julio como fecha de inicio &ndash;cuando se incorpor&oacute; Franco&ndash; y no el 17.
    </p><p class="article-text">
        Estructurado en 50 cap&iacute;tulos breves, se divide en siete partes: violencia y persecuci&oacute;n pol&iacute;tica; guerra internacional; guerra de ocupaci&oacute;n; la retaguardia; guerra de identidades y posguerra.
    </p><p class="article-text">
        Aborda la historia militar, diplom&aacute;tica y las relaciones internacionales, pero tambi&eacute;n otras perspectivas m&aacute;s recientes, como la hambruna, la guerra de ocupaci&oacute;n o la violencia estrat&eacute;gica contra la poblaci&oacute;n civil.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la historiograf&iacute;a de la d&eacute;cada de los 80, Rodrigo considera que su mayor m&eacute;rito fue superar la propaganda y se refiere a autores como Juli&aacute;n Casanovas o Santos Juli&aacute; como &ldquo;los gigantes&rdquo; sobre los que los m&aacute;s j&oacute;venes se han apoyado.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Se puede comprar el libro en la librer&iacute;a de barrio o por internet, </strong><a href="https://www.amazon.es/guerra-civil-espa%C3%B1ola-historia-global/dp/B0GVJMLTXH" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>pinchando aqu&iacute;</strong></a></h2>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Tsanis / Agencia EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/guerra-civil-espanola-vista-siglo-xxi-guerra-europea-suelo-espanol_1_13234287.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 May 2026 18:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['La Guerra Civil española vista en el siglo XXI', una guerra europea en suelo español]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra Civil en León,Libros,La Biblioteca del Reino,Ejército,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La singladura en fotografías en el minador 'Vulcano' del leonés Pepín Pallarés durante la Guerra Civil, en libro]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/historia/singladura-fotografias-minador-vulcano-leones-pepin-pallares-durante-guerra-civil-libro_1_13227078.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f367a05c-c09b-446b-8e0c-0f8d89fe3af4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La singladura en fotografías en el minador &#039;Vulcano&#039; del leonés Pepín Pallarés durante la Guerra Civil, en libro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Eolas publica la última entrega de Javier Fernández-Llamazares sobre leoneses en el conflicto de 1936 con 'Vulcano en guerra', una colección de cartas del hijo del dueño de los Almacenes Pallarés –conocido por su fotos de los aviones soviéticos de Franco–, relatando el combate naval con el destructor'José Luis Díez'</p><p class="subtitle">REPORTAJE - Descubren en León fotografías inéditas de los aviones soviéticos de Franco en un álbum del hijo del dueño de Almacenes Pallarés</p></div><p class="article-text">
        Jos&eacute; Pallar&eacute;s Torres, <em>Pep&iacute;n</em> (hijo de Jos&eacute; Pallar&eacute;s Berj&oacute;n, el de los grandes almacenes), fue un marino y aviador leon&eacute;s que muri&oacute; en 1947 en un accidente en un aterrizaje que dej&oacute; para la posteridad unos &aacute;lbumes de fotos con toda clase de barcos, nav&iacute;os y aeronaves. De hecho la primera vez que se supo de &eacute;l fue por las in&eacute;ditas fotograf&iacute;as de los <a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/descubren-leon-fotografias-ineditas-aviones-sovieticos-franco_1_9326398.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aviones sovi&eacute;ticos de Franco</a>, los que se qued&oacute; de la Segunda Rep&uacute;blica una vez ganada la guerra.
    </p><p class="article-text">
        Pero el conservador de los objetos personales de este joven Pallar&eacute;s, muerto con tan s&oacute;lo 25 a&ntilde;os, Javier Gonz&aacute;lez Fern&aacute;ndez-Llamazares siempre cont&oacute; m&aacute;s all&aacute; de la noticia de las entonces novedosas im&aacute;genes de aquellos aviones &ndash;como el bombardero Polikarpov SB-5 <em>Katiuska</em> y el caza Polikarpov I-15 <em>Chato&ndash;</em> que hab&iacute;a capturado el bando franquista tras la rendici&oacute;n de los republicanos en 1939 <em>vestidos </em>con las insignias como 'nacionales', que el adolescente que vio que su padre y sus t&iacute;os fueron encerrados en San Marcos al comienzo de la guerra, hab&iacute;a sido voluntario en la Armada sublevada y hab&iacute;a participado en la acci&oacute;n del minador <em>Vulcano</em> contra el buque insignia de la Rep&uacute;blica, el crucero <em>Jos&eacute; Luis D&iacute;ez</em> en los &uacute;ltimos d&iacute;as de 1938.
    </p><p class="article-text">
        Pues esta historia desconocida sale al final a la luz con la publicaci&oacute;n por Eolas Editorial del libro <a href="https://eolasediciones.es/libro/vulcano-en-guerra-documentos-de-un-leones-embarcado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Vulcano en Guerra: documentos de un leon&eacute;s embarcado</em></a>, que firmar&aacute;n los autores (lo firma conjuntamente con Antonio Gonz&aacute;lez Men&eacute;ndez) este viernes 22 de mayo en la Feria del Libro de Le&oacute;n a las 18 horas. Un peque&ntilde;o libro repleto de fotograf&iacute;as y dibujos de la singladura de este adolescente de la burgues&iacute;a leonesa por la Armada al final de la Guerra Civil.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Era una pena que esa historia de su paso por un buque de guerra no se conociera&rdquo;, reconoce el investigador y escritor leon&eacute;s Javier Fern&aacute;ndez-Llamazares, responsable y conservador del Archivo Privado de la Banca Fern&aacute;ndez-Llamazares, adem&aacute;s de autor de varios libros sobre las peripecias de la sociedad de la provincia como <em>Los leoneses que financiaron a Franco</em>, <em>Cr&oacute;nicas de la Burgues&iacute;a Leonesa, sobre un episodio de la Guerra Civil</em>,&nbsp;<em>Los sabotajes a la Legi&oacute;n C&oacute;ndor en el aer&oacute;dromo de la Virgen del Camino,</em> y <em>La Segunda Rep&uacute;blica contra s&iacute; misma: Los estalinistas leoneses en 1936 </em>(adem&aacute;s de uno sobre el verdadero Genar&iacute;n, Genaro Blanco, y otro sobre <em>Los due&ntilde;os de Le&oacute;n</em> publicado por el Centenario de la C&aacute;mara de la Propiedad Urbana de Le&oacute;n) que se pueden <a href="https://eolasediciones.es/autores/fernandez-llamazares-javier/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comprar todos aqu&iacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Esta frase ha venido repiti&eacute;ndola de Pep&iacute;n Pallar&eacute;s desde que se le conoci&oacute; por esas <a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/descubren-leon-fotografias-ineditas-aviones-sovieticos-franco_1_9326398.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">im&aacute;genes en 2013</a>, que &ldquo;era una l&aacute;stima&rdquo; que no se conociera su singladura voluntaria en la Armada 'nacional'. Un destino que, como joven aventurero, le ven&iacute;a correspondido por estar en el bando franquista sin otra alternativa. Y eso pese a los problemas que tuvo su familia con las autoridades sublevadas, con su padres y t&iacute;os salvados por un amigo de un destino mortal al sacarlos del campo de San Marcos evitando ser paseados; y la presi&oacute;n de las autoridades falangistas sobre sus bienes por la necesidad de conseguir todo el dinero posible para financiar una guerra que nadie esperaba en aquellos infaustos <a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/proyecto-dias-contando-guerra-civil-leon-llego-personas_1_9445347.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">7 d&iacute;as del 36</a> que derivaron en tres terribles a&ntilde;os de conflicto fratricida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Vulcano en Guerra de Javier Fernández Llamazares (Eolas)                            </span>
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        Un chaval de familia burguesa que quer&iacute;a volar, y que para conseguirlo se alist&oacute; en la Escuela de la Armada, para, una vez terminada la guerra, pasarse a la de Aviaci&oacute;n. Una figura que hoy parecer&aacute; controvertida, pero que fue propia de aquellos tiempos pasados tan dif&iacute;ciles, pero que con sus fotograf&iacute;as se pueden conocer mejor para comprenderlos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qui&eacute;n era Pep&iacute;n Pallar&eacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un chico de 18 a&ntilde;os, hijo de unos burgueses muy conocidos aqu&iacute; que, como tantos leoneses, burgueses y no burgueses, tuvieron que ir a la guerra. &Eacute;l se aist&oacute; a los 18 a&ntilde;os reci&eacute;n cumplidos, en el a&ntilde;o 38, y lo hizo en la Armada. Mucha gente de Le&oacute;n se fue al&nbsp;<a href="https://buqueescuelademaniobragalatea.blogspot.com/p/historia-del-buque-escuela-galatea.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Galatea</em></a>,&nbsp;que era el buque escuela. Por ejemplo, yo el otro d&iacute;a estuve en Valencia de Don Juan y vi fotos con la gorra del&nbsp;Galatea&nbsp;a alg&uacute;n joven de all&aacute; apellidado Giganto. Aquello en Le&oacute;n fue bastante com&uacute;n. Los chicos estaban para ir a la guerra y en cuanto cumpl&iacute;an 18 a&ntilde;os, muchos iban voluntarios. Para ellos, meterse en un barco era una aventura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero Pep&iacute;n fue voluntario casi al final de la guerra. &iquest;Fue por ser el ser hijo de Jos&eacute; Pallar&eacute;s Berj&oacute;n, el mismo que el de los almacenes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue porque quiso ir voluntario, no por ser hijo de quien era. Sabemos que a los Pallar&eacute;s al principio de la guerra los sublevados no les trataron precisamente bien. Tanto su padre como sus cuatro t&iacute;os varones estuvieron en la c&aacute;rcel de San Marcos. Y uno de ellos estuvo 6 a&ntilde;os m&aacute;s encarcelado: seis a&ntilde;os estuvo Eduardo Pallar&eacute;s, que era m&eacute;dico y farmace&uacute;tico y era el responsable y director de lo que se llamaba entonces la Gota de Leche del Ayuntamiento (Casa de Socorro). Es decir, que no era precisamente una familia que estuviera muy bien vista por el poder militar reci&eacute;n instaurado. Era familia republicana ya por tradici&oacute;n, todos descend&iacute;an de Ram&oacute;n Pallar&eacute;s, que aqu&iacute; en Le&oacute;n se le conoc&iacute;a por el m&eacute;dico de los pobres; pero claro, eran burgueses y eran ante todo propietarios. Vamos a decir que eran republicanos, pero propietarios, con patrimonio, con bastante patrimonio, con un patrimonio importante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y entonces, Pep&iacute;n Pallar&eacute;s se presenta voluntario. &iquest;Pero se presenta voluntario por qu&eacute; raz&oacute;n? &iquest;Para salvar el honor de la familia tras esos encarcelamientos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, no. Era por sus ganas de ir a la Marina. No tiene que ver con salvar ning&uacute;n honor, sencillamente &eacute;l era un aventurero y ten&iacute;a ganas de ir a la Armada. Es m&aacute;s, por todas las cartas se le nota que no es que sea precisamente un franquista convencido, pero si tiene que elegir entre los dos bandos, &eacute;l se siente muy c&oacute;modo haciendo la guerra en el bando franquista.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Uno de los dibujos de Pepín Pallarés en su paso por la Armada."
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                Uno de los dibujos de Pepín Pallarés en su paso por la Armada.                            </span>
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        <strong>&Eacute;l viv&iacute;a en Le&oacute;n, en pleno centro de la zona franquista. &iquest;A qu&eacute; otro bando va a ir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No le qued&oacute; m&aacute;s posibilidad, efectivamente. Pero es cierto que en las cartas transmite la euforia de todas las cosas que le est&aacute;n pasando. &Eacute;l est&aacute; completamente de acuerdo con esa situaci&oacute;n, como cuando ve desde la cubierta del Vulcano que derriban a los cazas sovi&eacute;ticos y nota que el Ej&eacute;rcito Nacional es muy superior. Pep&iacute;n se alegra, lo manifiesta espont&aacute;neamente en las cartas. Eso no es fruto de algo estudiado previamente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero parece a priori sorprendente que un chico de una familia que ha pasado por San Marcos por republicanos termine en la Armada tan f&aacute;cilmente. Le pod&iacute;an haber mandado a cualquier otro lado para castigarlo...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso del castigo es una premisa anacr&oacute;nica vista desde nuestro pensamiento actual. Hubo familias burguesas (S&aacute;enz de Miera o Cienfuegos, por ejemplo) que, si ten&iacute;an opci&oacute;n, intentaban incorporarse como voluntarios a la aviaci&oacute;n o a la Armada antes que a las unidades del Ej&eacute;rcito de Tierra. La desgracia de la familia de Pep&iacute;n fue, como la de cientos de miles de familias en Espa&ntilde;a que, al ser propietarias, iban a sufrir lo indecible tanto por un bando como por el otro, independientemente del lugar en que les pillara la guerra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo que estoy queriendo decir es que resulta sorprendente que a un chico de una familia se&ntilde;alada por roja y republicana, con un t&iacute;o suyo encarcelado por ello, que les dejaran las autoridades sublevadas ir a la Escuela Naval y no les mandaran a un sitio peor...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo no veo ninguna contradicci&oacute;n, porque en esos momentos las autoridades ya no buscaban castigo ni nada parecido para los hijos de los burgueses represaliados pasado ya el ecuador de la guerra; los franquistas ya intu&iacute;an claramente que iban a ganar. Lo &uacute;nico que quer&iacute;an era gente que defendiese a su bando. Y claro, estos chicos burgueses de buena familia y educaci&oacute;n, adem&aacute;s sol&iacute;an estar m&aacute;s cualificados que el resto de chavales. Por eso Pep&iacute;n enseguida se hace telemetrista.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El buque escuela &#039;Galatea&#039; en 1938 secando los coys recién lavados, las hamacas de los marineros."
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            <span class="title">
                El buque escuela &#039;Galatea&#039; en 1938 secando los coys recién lavados, las hamacas de los marineros.                            </span>
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        <strong>Entonces, viendo que est&aacute; repleto de im&aacute;genes de lo que es su paso por la Armada, qu&eacute; pretendes public&aacute;ndolo. &iquest;Qu&eacute; es este libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En realidad es un diario de un joven burgu&eacute;s de Le&oacute;n en el que &eacute;l va escribiendo cartas a su familia, a sus padres en particular y, adem&aacute;s, como era muy aficionado a la fotograf&iacute;a y a los barcos y a los aviones, enseguida compra fotograf&iacute;as de barcos y de aviones y otras las hace el mismo con su c&aacute;mara. Entonces, se las va enviando a su familia en Le&oacute;n. Este libro es la recopilaci&oacute;n tanto de las cartas como de las fotograf&iacute;as. Parece sencillo, pero esa sencillez es precisamente lo que hace de este libro un testimonio muy original y, sobre todo, documental. Cuando Pep&iacute;n vuelve de la guerra, recopila esas fotograf&iacute;a y confecciona un &aacute;lbum con ellas por orden cronol&oacute;gico y, aparte del &aacute;lbum, guard&oacute; las cartas. De hecho fui yo el que las encontr&oacute;. La madre de Pep&iacute;n (la granadina Maravillas Torres Garc&iacute;a) las conservaba y, junto al &aacute;lbum, tambi&eacute;n las cartas. Era una unidad documental que se hab&iacute;a conservado en condiciones &oacute;ptimas. Y esa fue la alegr&iacute;a que nos llevamos cuando la localizamos, que estaba &iacute;ntegra y permit&iacute;a contar una historia muy poco conocida, siempre desde el punto de vista de un marinero, de la guerra naval en 1938. Parece sencillo pero todo esto tiene su originalidad
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entonces tenemos un libro de fotos, cartas a la familia, fundamentalmente de su paso por la armada y se ha obviado la parte de cuando &eacute;l se hace aviador.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, algunas fotos hay de aviador al final del libro. Pero es que hay much&iacute;simas im&aacute;genes que no hemos publicado porque son posteriores a abril 1939, y por eso no las hemos colocado. Las fotos de este libro son las de hasta el final de la guerra. Tambi&eacute;n tenemos muchos dibujos que hac&iacute;a de los aviones, porque como le encantaba la aviaci&oacute;n, se los iba enviando a su madre. O sea, que podr&iacute;amos tener una segunda parte que ser&iacute;a la relativa a los aviones, hecho por lo que se conoci&oacute; a Pep&iacute;n en prensa hace a&ntilde;os con los vuelos de aviones sovi&eacute;ticos en el Ej&eacute;rcito del Aire franquista. Podr&iacute;a ser, si interesase, material para publicar una segunda parte, s&iacute;, sobre su ef&iacute;mera vida. Disponemos en mi archivo num&eacute;ricamente m&aacute;s fotos a&uacute;n de aviones que de los barcos publicadas en el presente libro
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay muchas cosas que a mí me llaman la atención: por ejemplo, lo bien que que funcionaba la intendencia franquista en la Guerra Civil. O sea, la familia manda cartas a un buque que están en guerra y es que no tarda ni tres días en recibirlas; y que a Pepín nunca le falta el dinero porque se lo mandan por ahí</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y en las cartas a la familia que se reflejan en el libro, qu&eacute; es lo que m&aacute;s destacar&iacute;as?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que m&aacute;s destaco es precisamente la sencillez de un chico de 18 a&ntilde;os, y, precisamente por esa misma sencillez, la realidad de las cosas que cuenta. Hay muchas cosas que a m&iacute; me llaman la Atenci&oacute;n: por ejemplo, lo bien que funcionaba la intendencia franquista. Por ejemplo, &eacute;l enviaba cartas a su familia desde un buque en guerra en constante movimiento y a los pocos d&iacute;as llegaba a su destino, y viceversa. Me llama la atenci&oacute;n tambi&eacute;n como a &eacute;l nunca le faltaba dinero, los env&iacute;os de dinero tambi&eacute;n le llegaban con celeridad. Lo bonito de este libro reside en las cosas <em>peque&ntilde;as</em> y sencillas que cuenta: cu&aacute;nto cuestan unas botas, c&oacute;mo el problema real que tienen a bordo es el fr&iacute;o cuando se carece de mantas, o cu&aacute;nto cuesta la ropa, el calzado, etc. Y, aunque en el libro no lo menciono, lo voy a decir claramente:&nbsp;a pesar de que su familia ha sido represaliada por consider&aacute;rsela <em>roja</em>, Pep&iacute;n se considera franquista, no por tener ideolog&iacute;a alguna, sino por saber que su familia, de no estar viviendo en Le&oacute;n sino en zona roja (como por ejemplo su t&iacute;o Enrique Pallar&eacute;s que vive en Madrid, y de quien tambi&eacute;n conservamos sus espeluznantes cartas desde la capial republicana), habr&iacute;a sido a&uacute;n m&aacute;s diezmada econ&oacute;micamente, cuando no f&iacute;sicamente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No pasan hambre en la Armada franquista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. De las cartas se deduce que no s&oacute;lo no pasa hambre durante la guerra, sino que come todo lo que quiere. No les falta comida en ning&uacute;n momento. Esas cositas peque&ntilde;as&nbsp;no aparecen normalmente en los libros convencionales, pero este tipo de documentaci&oacute;n, al ser diarios personales, constata este tipo de datos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una importante revelaci&oacute;n sobre la medalla del combate del minador 'Vulcano' contra el destructor 'Jos&eacute; Luis D&iacute;ez'</strong></h2><p class="article-text">
        Una de las circunstancias que da un grand&iacute;simo inter&eacute;s a este libro, aparte de la profusi&oacute;n de fotograf&iacute;as de nav&iacute;os de la Armada Espa&ntilde;ola y de otras marinas como la alemana, italiana o inglesa (y los aviones), es que Pep&iacute;n Pallar&eacute;s, como telemetrista (el que calcula la distancia de tiro con un tel&eacute;metro) se vio envuelto en una de las pocas, pero muy recordadas acciones navales de la Guera Civil Espa&ntilde;ola, el enfrentamiento en diciembre de 1938 entre su nav&iacute;o, el ca&ntilde;onero-minador <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Clase_J%C3%BApiter" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Vulcano</em></a> y el destructor <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Luis_D%C3%ADez_(JD)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Jos&eacute; Luis D&iacute;ez</em></a>, que era en ese momento el nav&iacute;o insignia de la Segunda Rep&uacute;blica. Esta unidad naval republicana hab&iacute;a tenido que salir del puerto de Gij&oacute;n al caer la ciudad en manos del Ej&eacute;rcito sublevado en octubre de 1937 y consigui&oacute; esquivar la Armada Nacional y refugiarse en el puerto franc&eacute;s de Le Havre, donde fue reparado.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_del_%27%27Jos%C3%A9_Luis_D%C3%ADez%27%27" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">batalla naval</a> en la que particip&oacute; el telemetrista leon&eacute;s se produjo en dos tandas. La primera en agosto cuando el destructor republicano quiso pasar el Estrecho de Gibraltar tras haber sido reparado en Francia con intenci&oacute;n de llegar a la base naval de Cartagena, cosa que no consigui&oacute; y se tuvo que refugiar en la colonia inglesa del Pe&ntilde;&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                El destructor &#039;Jose Luis Díez&#039; antes de la Guerra Civil Española.                            </span>
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        Y la segunda, en diciembre de 1938 tras amenazar el Gobierno Brit&aacute;nico que si no sal&iacute;a del puerto ser&iacute;a incautado, en la que tras unas reparaciones con sus propios medios, parti&oacute; para realizar un nuevo intento de fuga durante la noche del 29 al 30 de diciembre. Aunque logr&oacute; eludir inicialmente al ca&ntilde;onero <em>Calvo Sotelo</em> y al <em>J&uacute;piter</em>, finalmente fue localizado por el <em>Vulcano</em>. A continuaci&oacute;n se produjo un enfrentamiento a corta distancia con varios buques del bando sublevado en el que intent&oacute; abordar el barco de Pep&iacute;n Pallar&eacute;s. Tras sufrir nuevos da&ntilde;os y sin opciones reales de escapar, el destructor republicano acab&oacute; embarrancando en aguas brit&aacute;nicas, en Catalan Bay, para evitar tanto su hundimiento como su captura. La tripulaci&oacute;n fue detenida por las autoridades brit&aacute;nicas e internada en prisi&oacute;n. Quince d&iacute;as despu&eacute;s, los marineros fueron trasladados a bordo de dos destructores ingleses hasta Almer&iacute;a. Los ingleses terminaron entregando el nav&iacute;o al a&ntilde;o siguiente al Gobierno de Franco y su &uacute;ltima misi&oacute;n de relevancia fue el 7 de diciembre de 1957, cuando una flota de la Armada Espa&ntilde;ola&nbsp;se apostaron en zafarrancho de combate frente al puerto marroqu&iacute; de<a href="https://todoavante.es/index.php?title=Agadir._%C3%9Altima_Acci%C3%B3n_Naval_Espa%C3%B1ola_de_Fuerza_1957" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Agadir</a> durante la Guerra de&nbsp;y apuntaron con sus piezas diversos objetivos de dicho puerto en los albores de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_de_Ifni" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Guerra de Ifni</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es esa confirmaci&oacute;n que certifica este libro de Pep&iacute;n Pallar&eacute;s respecto al 'Vulcano' y su combate con el nav&iacute;o de la Segunda Rep&uacute;blica, el destructor 'Jos&eacute; Luis D&iacute;ez' en 1938?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, en su documentaci&oacute;n se demuestra que es cierto que le dieran a la tripulaci&oacute;n del Vulcano el reconocimiento colectivo que se dec&iacute;a que hab&iacute;an recibido por el combate con el&nbsp;<em>Jos&eacute; Luis D&iacute;ez</em>, porque es la primera vez que aparece el documento que certifica que realmente les dieron una medalla colectiva, que eso todav&iacute;a no se hab&iacute;a podido demostrar con prueba f&iacute;sica de la conmemoraci&oacute;n. A m&iacute; me han llamado historiadores militares, no lo pod&iacute;an demostrar hasta que yo les aport&eacute; ese documento. Adem&aacute;s, Pep&iacute;n se enorgullece de ello porque cuando se hace aviador la lleva puesta en la bocamanga de su uniforme de aviador. Una condecoraci&oacute;n de la Armada en un uniforme de aviador. 
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                Una de las páginas del libro &#039;Vulcano en guerra&#039;.                            </span>
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        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es la importancia entonces de esta batalla naval del final de la Guerra Civil?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es fundamental, porque cuando hacen embarrancar al&nbsp;<em>Jos&eacute; Luis Diez</em>&nbsp;en las costas de Gibraltar, definitivamente la Rep&uacute;blica se queda sin una unidad m&aacute;s importante. Y en este libro se descubre como &eacute;l iba de telemetrista en el&nbsp;<em>Vulcano</em>, que recibe adem&aacute;s varios impactos del destructor republicano intentando escapar hasta que el barco de Pep&iacute;n Pallar&eacute;s lo aborda, casi como en &eacute;poca pirata El Vulcano se coloca justo en medio y no le deja al Jos&eacute; Luis D&iacute;ez avanzar hasta chocar con &eacute;l. Entonces le obligan a embarrancar dej&aacute;ndolo inutilizado, y eso se considera un acto heroico por la Armada franquista, un acto de guerra en el que &eacute;l participa y entonces condecoran a la tripulaci&oacute;n entera por esa maniobra b&eacute;lica. As&iacute; que tambi&eacute;n sabemos el nombre de la condecoraci&oacute;n porque les imponen una cosa que se llama la&nbsp;<a href="https://zonabatida.blogspot.com/2011/07/medalla-militar-colectiva-del-vulcano.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">medalla colectiva</a>&nbsp;de la&nbsp;<em>Medahu&iacute;a</em>. El caso es que no hab&iacute;a prueba documental de que eso se hab&iacute;a llevado a la pr&aacute;ctica. Y claro, en las cartas estaba el documento de la condecoraci&oacute;n escrita por el Ej&eacute;rcito, firmado por D&aacute;vila. Y eso s&iacute; demuestra que se dio y que, claro, pues &eacute;l fue uno de los de los que recibieron esa medalla. Condecoraci&oacute;n de la que se sintieron muy orgullosos los tripulantes del Vulcano durante el resto de su vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Una medalla colectiva que no ten&iacute;a prueba documental, c&oacute;mo es posible eso si eran doscientos los tripulantes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una medalla colectiva que se sab&iacute;a otorgada pero que, seg&uacute;n me comentaron algunos historiadores especializados, no se conservaba f&iacute;sicamente. Los historiadores pod&iacute;an demostrar much&iacute;simas condecoraciones personales, unipersonales, pero no las colectivas, porque no exist&iacute;an, me dec&iacute;an. Yo no controlo de esto, pero este libro, al tener una fotograf&iacute;a tanto del documento escrito como de lo que es la medalla que ellos incorporaban a su uniforme (que Pep&iacute;n lo incorpora incluso a su uniforme de aviador porque evidentemente para &eacute;l era un orgullo llevarla) demuestra que esa condecoraci&oacute;n existi&oacute; oficialmente para toda la tripulaci&oacute;n. Y es uno de los aportes m&aacute;s interesantes de este libro.
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            <span class="title">
                Pepín Pallarés (derecha) en el telémetro del &#039;Vulcano&#039; y las insignias de la medalla colectiva                            </span>
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        <strong>&iquest;Alguna cosa m&aacute;s sobre qu&eacute; es lo que has querido transmitir con este libro? Porque obviamente en estos tiempos que corren escribir una obra sobre la las peripecias de la guerra civil de un chaval con familia republicana, que termina en el en el bando nacional, sublevado o como queramos llamarle, en el bando franquista, es un poco parad&oacute;jico y en estos tiempos que corren igual no es pol&iacute;ticamente correcto o esconde otras lecturas que no se ven a simple vista...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues no, no hay segunda lectura, al menos para m&iacute;. Es cierto que puede resultar parad&oacute;jico (perdona que hable as&iacute; de claro), en la ignorancia de nuestros d&iacute;as. Pero a m&iacute; no me resulta parad&oacute;jico conociendo la situaci&oacute;n de lo que pas&oacute; en aquellos momentos, hace casi un siglo. No es parad&oacute;jico en absoluto. De hecho &ndash;esta ya es una opini&oacute;n m&iacute;a personal que no la transmito en el libro&ndash;, realmente Pep&iacute;n muestra que se encuentra fenomenal en su singladura en la Armada. &Eacute;l se lo pasa muy bien. &Eacute;l se encuentra feliz. Para &eacute;l es una gran aventura la que se est&aacute; corriendo, no olvidemos que es un chaval de 18-19 a&ntilde;os entonces. Y si le obligan a elegir entre un bando y otro, se va a quedar con el bando franquista. &iquest;Por qu&eacute;? Porque su familia tiene patrimonio. Un patrimonio al que &eacute;l renuncia, porque &eacute;l quiere ser un aventurero. No quiere estar aqu&iacute; organizando los negocios de su familia, vaya, prefiere viajar y pilotar aviones, eso lo tiene claro. Pero entre el sufrimiento obligado de una guerra, como burgu&eacute;s que es, &eacute;l piensa que entre el sufrimiento que les dar&iacute;a una parte, vamos a decirlo claramente, que es el bando republicano, que de seguro les esquilmar&iacute;a gran parte de su patrimonio, &eacute;l lo tiene claro: elige por inter&eacute;s lo que les puede ofrecer, con todos sus enormes defectos, el bando franquista
    </p><p class="article-text">
        <strong>Bueno, tendr&iacute;a que haber escapado para pasar al bando republicano de haberlo querido...</strong>
    </p><p class="article-text">
        A ver. S&iacute; hubo personas que pertenec&iacute;an a la burgues&iacute;a leonesa que les pilla la sublevaci&oacute;n en Madrid y sus hijos terminan haciendo un cursillo para pilotar aviones sovi&eacute;ticos, tambi&eacute;n voluntariamente, como alg&uacute;n hijo de Crisanto S&aacute;enz de la Calzada, por ejemplo, que, adem&aacute;s, tambi&eacute;n eran familia de los Pallar&eacute;s&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero est&aacute;n en Madrid, no en Le&oacute;n...</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, al menos parte de la familia de Crisanto, y Madrid es la capital de la Rep&uacute;blica. Pero lo que vemos en este libro es que Pep&iacute;n est&aacute; encantado desde el primer d&iacute;a de pertenecer a la Armada que le ha tocado. No se siente obligado en ning&uacute;n momento por la ideolog&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero tambi&eacute;n es por una cuesti&oacute;n de que es la &uacute;nica manera que tienen para conocer cosas de aviones, se supone. Al ser un chaval qu&eacute; posibilidad tendr&iacute;a si no era mediante el ej&eacute;rcito en tiempo de guerra. Si &eacute;l hubiera estado en el otro lado, quiz&aacute;s hubiera hecho lo mismo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No lo sabemos. Eso s&oacute;lo lo sabe &eacute;l, yo no te lo puedo decir. Pero creo que no necesariamente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quiero decir, que la en la guerra, bajando a lo m&aacute;s humano fuera de los estados mayores y las grandes estrategias, no se explica tanto como una cosa de buenos y malos. No hay negro o blanco, aqu&iacute; hay mucho gris.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues es esto precisamente lo que ocurre- Hay much&iacute;simos grises. Por eso lo publicamos, &iquest;sabes? &Eacute;l, Pep&iacute;n, siempre est&aacute; diciendo que a &eacute;l le encanta estar ah&iacute;, que la disciplina s&iacute; que hay disciplina; pero que no es una disciplina rid&iacute;cula, al contrario, que &eacute;l piensa que es una disciplina buena y necesaria. Pep&iacute;n utiliza todo esto como un gran aprendizaje y&nbsp;esta experiencia en la Armada y la condecoraci&oacute;n para en seguida hacerse piloto de la aviaci&oacute;n. &iquest;Vale? Y adem&aacute;s las cartas son muy sinceras. Dice que cuando caen los aviones republicanos sovi&eacute;ticos &eacute;l se alegra; y adem&aacute;s cuenta a esa altura de la guerra, en esos a&ntilde;os en los que est&aacute; &eacute;l, que los aviones nacionales ya son muy superiores y &eacute;l lo celebra y quiere aprender m&aacute;s de ellos para saber por qu&eacute; son mejores. Por eso luego se hace de los&nbsp;<em>hidros&nbsp;</em>(se refiere a los hidroaviones de la aviaci&oacute;n naval).
    </p><p class="article-text">
        Para Javier Fern&aacute;ndez-Llamazares &ndash;cuya visi&oacute;n a la hora de publicar estas historias es que se vea lo que hay sin filtros para que luego los lectores o los investigadores puedan ver la m&aacute;s correcta realidad de los personajes&ndash;, la importancia precisamente que tienen las cartas de este libro es que est&aacute; contado un momento de la historia de la Guerra Civil en primera persona: &ldquo;Es que no hay trampa ni cart&oacute;n. Es la historia de un chico que lo que le sobra es, en ese sentido, inocencia y nobleza. No puede haber m&aacute;s lecturas por detr&aacute;s. Eso es lo que me gusta a m&iacute; de este libro&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>Puedes comprar el libro de Pep&iacute;n Pallar&eacute;s en el 'Vulcano' durante la Guerra Civil en tu librer&iacute;a de cabecera, o </strong></span><a href="https://eolasediciones.es/libro/vulcano-en-guerra-documentos-de-un-leones-embarcado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>por internet pinchando aqu&iacute;</strong></span></a></h2>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús María López de Uribe]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/historia/singladura-fotografias-minador-vulcano-leones-pepin-pallares-durante-guerra-civil-libro_1_13227078.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 May 2026 08:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La singladura en fotografías en el minador 'Vulcano' del leonés Pepín Pallarés durante la Guerra Civil, en libro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra Civil en León,Libros,Historia de León,Ejército,España,Fotografía,León Antiguo,Reportajes,León,Entrevistas,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El historiador Ricardo Chao reconstruye cronológicamente la vida de la Reina Urraca I de León, la primera de Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/historiador-ricardo-chao-reconstruye-cronologicamente-vida-reina-urraca-i-leon-primera-europa_1_13223359.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d4c23db4-0ff9-4448-ab07-ea9997e6e44b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El historiador Ricardo Chao reconstruye cronológicamente la vida de la Reina Urraca I de León, la primera de Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un nuevo libro sobre la primera reina total de la Cristiandad Occidental, publicado por Rimpego, pretende poner orden en la vida de la hija de Alfonso VI en su primera época del casamiento con Alfonso I de Aragón, "descartando mitos, leyendas y los falaces documentos posteriores menospreciando su imagen"</p><p class="subtitle">PERFIL - 2026, el noveno centenario de Urraca I de León: la reina indomable que los hombres menospreciaron llamándola 'temeraria'</p></div><p class="article-text">
        El historiador Ricardo Chao, cuyo imprescindible manual de <a href="https://www.rimpego.com/libros/historia-de-los-reyes-de-leon/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Historia de los Reyes de Le&oacute;n</em></a> (Rimpego, 2017) va por la quinta edici&oacute;n porque no deja de venderse, se suma al a&ntilde;o de conmemoraci&oacute;n del nonacent&eacute;simo aniversario de la muerte de la primera reina con mando total de la Europa Latina Cristiana Occidental con <a href="https://www.rimpego.com/libros/historia-de-la-reina-urraca/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Historia de la reina Urraca</em></a><em> </em>(Rimpego, 2026), dentro de lo que ser&iacute;a la misma colecci&oacute;n de la editorial leonesa en la que ya se han publicado libros sobre los dem&aacute;s <a href="https://www.rimpego.com/cuervo-y-paloma/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reinos peninsulares hisp&aacute;nicos medievales</a>, a excepci&oacute;n (todav&iacute;a) de Portugal.
    </p><p class="article-text">
        Este s&aacute;bado lo presentar&aacute; en la feria del libro de Le&oacute;n a las 20 horas en el Sal&oacute;n de los Reyes del Ayuntamiento de San Marcelo en conversaci&oacute;n con su editor Joaqu&iacute;n Alegre, explicando el proceso de redescubrir cronol&oacute;gicamente la vida de la hija de Alfonso VI y Constanza de Borgo&ntilde;a en sus primeros a&ntilde;os de vida y reinado.Un  trabajo que, seg&uacute;n Chao, ha supuesto &ldquo;muchas horas de una ardua labor de documentaci&oacute;n, de consultar, cotejar y cruzar las cr&oacute;nicas contempor&aacute;neas, que son las que m&aacute;s he usado descartandolas  cr&oacute;nicas a partir del siglo XIII, que son un desprop&oacute;sito total y absoluto contra Urraca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://ileon.eldiario.es/historia/2026-noveno-centenario-urraca-i-leon-reina-indomable-hombres-menospreciaron-llamandola-temeraria_1_12880191.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Urraca I de Le&oacute;n</a> fue la primera reina heredera reconocida por todo su pueblo y con capacidad de dirigir ej&eacute;rcitos de la historia medieval en los territorios bajo el cristianismo de Roma. Una mujer que, en principio, no era la que deber&iacute;a haber reinado si no fuera por la muerte de su hermanastro Sancho Alf&oacute;nsez en la batalla de Ucl&eacute;s en 1108; pero que su padre tuvo que reconocer como plena heredera, aunque la nobleza le exigi&oacute; casarse con un rey guerrero como Alfonso I de Arag&oacute;n en su primer a&ntilde;o de reinado, 1109. El enlace fue un desastre pr&aacute;cticamente desde el principio, con malos tratos del monarca de Arag&oacute;n y Pamplona; deviniendo en una guerra abierta entre los dos c&oacute;nyuges con batallas como las de Candeleda o <a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/batalla-villadangos-germen-imperio-legionense-alfonso-vii_1_9403687.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Villadangos </a>y acciones como secuestros en castillos que se cuentan de forma inconexa y no queda nada claro en qu&eacute; parte de la l&iacute;nea temporal se produjeron.
    </p><p class="article-text">
        Esto es lo que intenta corregir Ricardo Chao Prieto (Le&oacute;n, 1975) en este nuevo acercamiento a la figura de la monarca leonesa &ndash;que se autotitulaba <em>Rexa et Imperatrix tocius Hispaniae</em> siempre poniendo la primac&iacute;a de Le&oacute;n en las monedas que acu&ntilde;&oacute;, descubri&eacute;ndose que <a href="https://ileon.eldiario.es/historia/primer-simbolo-heraldico-europeo-leon-moneda-pieza-fundamental-gran-exposicion-reina-urraca-i_1_13043208.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la primera figura del le&oacute;n como animal her&aacute;ldico</a> la impuls&oacute; ella en un dinero acu&ntilde;ado en 1109 en la urbe legionense a la que se refiere la imagen numism&aacute;tica, <a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/felino-reino-leon-emblema-heraldico-antiguo-europa_1_9405255.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adelant&aacute;ndose varios a&ntilde;os a su hijo</a> Alfonso VII&ndash; situando los hechos de su intensa vida en una narraci&oacute;n cronol&oacute;gica para poder seguir su devenir vital y pol&iacute;tico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Recreación de la Lápida de Urraca de León basada enuna ilustración de Ricardo Escobar."
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            <span class="title">
                Recreación de la Lápida de Urraca de León basada enuna ilustración de Ricardo Escobar.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;He usado la documentaci&oacute;n de la &eacute;poca para conseguirlo, ya que lo que se contaba de ella antes de la separaci&oacute;n definitiva con el rey aragon&eacute;s era bastante confuso y no se sab&iacute;a muy bien en qu&eacute; a&ntilde;o situar cada acontecimiento. As&iacute; que he trabajado tanto con documentos originales donde se puede localizar por donde andaba, tanto ella como su hijo Alfonso, como alguno de los otros protagonistas y en qu&eacute; a&ntilde;o. Pero sobre todo cotejando diplomas con los hechos narrados en dos de las cr&oacute;nicas coet&aacute;neas que hay de la &eacute;poca, la Historia Compostelana y la Primera Cr&oacute;nica An&oacute;nima de Sahag&uacute;n&rdquo;, apunta. En este <a href="https://corazonleon.blogspot.com/2026/05/mi-nuevo-libro-historia-de-la-reina.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enlace a su blog Coraz&oacute;n de Le&oacute;n</a> lo explica con sus propias palabras.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Aclarando confusiones con Raimundo y Enrique de Borgo&ntilde;a</strong></h2><p class="article-text">
        Uno de los datos que m&aacute;s chocar&aacute;n a los lectores es la adscripci&oacute;n de los dos borgo&ntilde;ones que llegaron al Reino de Le&oacute;n de Alfonso VI y terminaron cas&aacute;ndose con sus hijas, Raimundo de Borgo&ntilde;a con Urraca, y Enrique con Teresa (su hermanastra y a la vez progenitora de Alfonso Henriques, el primo del Emperador que se convertir&iacute;a en el primer rey de Portugal). 
    </p><p class="article-text">
        Resulta que no eran familia directa, ni hermanos ni primos, como se cre&iacute;a hasta ahora. Seg&uacute;n Chao: &ldquo;Tuve que tirar un poco del hilo franc&eacute;s de todo el linaje y las relaciones familiares de que tiene Urraca por parte de su madre Costanza de Borgo&ntilde;a y de repente aparecieron aspectos que a lo mejor el p&uacute;blico desconoce: como que Borgo&ntilde;a no es una, sino dos. Una cosa es el condado de Borgo&ntilde;a y otra es el ducado de Borgo&ntilde;a. Curioso, porque uno depende del rey de Francia y otro del Sacro Imperio Romano Germ&aacute;nico&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, con mucho esfuerzo, ha conseguido desentra&ntilde;ar las relaciones de parentesco. &ldquo;Raimundo de Borgo&ntilde;a ser&aacute; luego el primer marido de Urraca y siempre se dice y se sigue repitiendo (incluso las &uacute;ltimas obras por lo que he visto), que Enrique y Raimundo eran primos.  Y para nada. Eran como mucho concu&ntilde;ados, que es casi como decir nada. Al parecer no ten&iacute;an absolutamente nada que ver sangu&iacute;neamente, quiero decir. Hab&iacute;a bastantes confusiones sobre el tema de ese linaje por parte de la madre Urraca, Costanza. Entonces, tambi&eacute;n ha sido un esfuerzo desentra&ntilde;arlo, en el sentido de que a veces es un rompecabezas: tienes que revisar diplom&aacute;tica francesa y he llegado a tener hasta dolores de cabeza intentando tirar del hilo de todos esos linajes, tanto del condado como del ducado para saber de d&oacute;nde ven&iacute;a uno u otro&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El cometa del nacimiento de Alfonso VII en 1106 confirmado en China</strong></h2><p class="article-text">
        Otro aspecto curioso, aprovechando que Chao es tambi&eacute;n un gran aficionado a la observaci&oacute;n de los astros y miembro de la <a href="https://www.astroleon.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n Leonesa de Astronom&iacute;a</a>, es que ha podido confirmar que cuando naci&oacute; el hijo de Urraca y Raimundo de Borgo&ntilde;a, Alfonso, se produjo la visi&oacute;n de un gran cometa en el cielo. Algo que ha podido confirmar que se dat&oacute; tambi&eacute;n en China en el a&ntilde;o 1106.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un cometa, la rueda de los vientos y un arcoíris en el códice medieval &#039;Opusculum de ratione spere&#039; iluminado entre 1120 y 1140."
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            <span class="title">
                Un cometa, la rueda de los vientos y un arcoíris en el códice medieval &#039;Opusculum de ratione spere&#039; iluminado entre 1120 y 1140.                            </span>
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        &ldquo;Hay una noticia en los Anales Toledanos de cuando nace Alfonso VII en 1106, por ah&iacute; por febrero, marzo de un cometa. Una estrella <em>cuentada</em> pon&iacute;a en la cr&oacute;nica. Lo que viene a decir una estrella como hecha hecha cachos. Cuentada, como hecha de cuentas, como hecha como un collar. O sea, rota. Y entonces, bueno, como soy aficionado a la astronom&iacute;a, consult&eacute; los cat&aacute;logos de los astr&oacute;logos chinos que se publicaron en el siglo XIX y comprob&eacute; que, efectivamente, en las mismas fechas ellos tambi&eacute;n registran un un cometa que tambi&eacute;n les llam&oacute; mucho la atenci&oacute;n porque dec&iacute;an que era una <em>estrella rota</em>. Con lo que coinciden los dos, a miles de kil&oacute;metros coinciden en dar la noticia, las mismas fechas y con la misma descripci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Pero una estrella rota? &iquest;Eso qu&eacute; significa realmente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aunque parezca una cosa muy extra&ntilde;a, por la forma de llamarla <em>cuentada</em> (hecha como de cuentas rotas de un collar) no es nada raro. No es nada extra&ntilde;o, quiero decir. Aqu&iacute; no hay que pensar en cosas raras: es simplemente un cometa que era especialmente brillante porque ya estaba cerca del sol, y que no soport&oacute; la atracci&oacute;n y acab&oacute; fragment&aacute;ndose como tantas veces ha pasado y hemos podido ver por el telescopio. Es algo que pasa muy, muy a menudo. Y esto nos hace comprobar que Alfonso debi&oacute; nacer a principios de 1106. Hab&iacute;a dudas de si fue en 1105 o 1106, pero la cr&oacute;nica que dice 1106 a&ntilde;ade ese apunte astron&oacute;mico. Y con eso se puede datar con m&aacute;s precisi&oacute;n al ver que tambi&eacute;n lo detectaron en esas fechas en un lugar tan lejano como la China.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; te has basado para reconstruir cronol&oacute;gicamente la vida de la reina Urraca?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues fundamentalmente en la primera Cr&oacute;nica An&oacute;nima de Sahag&uacute;n y en la Historia Compostelana, porque las dos dan a veces un nivel de detalle incre&iacute;ble. O sea, yo recomiendo leerlas porque es alucinante la profusi&oacute;n que dan de algunos acontecimientos. Pero claro, el problema es que no se preocupan mucho por la cronolog&iacute;a y muchas veces no sabes ni siquiera de qu&eacute; a&ntilde;o est&aacute;n hablando exactamente. Entonces yo he intentado ponerlas de acuerdo como montando un puzzle, digamos, entre las dos y completando los huecos con los documentos que fueron emitiendo en distintos lugares en vida de la reina y adivinando d&oacute;nde pod&iacute;a estar ella y d&oacute;nde pod&iacute;a estar Alfonso I, su segundo marido. Entonces lo que m&aacute;s aporta este libro en el a&ntilde;o de Urraca es el poner de acuerdo la cronolog&iacute;a de los primeros a&ntilde;os de su monarqu&iacute;a y tambi&eacute;n de sus conflictos con su esposo aragon&eacute;s y, por fin, ex marido. Superando lo de siempre, que los dem&aacute;s libros se limitan a ver por ah&iacute; que que se juntaron y se separaron varias veces; pero claro, luego vas a los detalles y la cosa es bastante complicada y hasta ahora no se hab&iacute;an colocado todos los acontencimientos en la sagrada l&iacute;nea temporal para hacerse a una idea de qu&eacute; ocurri&oacute; realmente en ese tempestuoso matrimonio regio.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2054790800421065104?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y qu&eacute; dec&iacute;an de Alfonso de Arag&oacute;n, como maltratador, las cr&oacute;nicas contempor&aacute;neas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues muchas cosas. En la Cr&oacute;nica An&oacute;nima de Sahag&uacute;n cuentan con mucho detalle c&oacute;mo Alfonso rob&oacute; una cruz que le hab&iacute;a regalado un emperador bizantino a Alfonso VI. Que de la forma m&aacute;s descarada la cogi&oacute; diciendo que la iba a adorar... y la abraz&oacute; y se la llev&oacute; para casa. Y as&iacute; con todo. Ya te digo que dan una cantidad de detalles, las dos cr&oacute;nicas muy espec&iacute;ficos. Y en el caso del maltrato que sufri&oacute; la reina, hasta terribles incluso. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y qu&eacute; hay entonces de los escritos posteriores a la vida de la reina? &iquest;Ment&iacute;an mucho para desprestigiarla?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues los he descartado a partir del siglo XIII en adelante. Los le&iacute; un poco por por encima, pero me d&iacute; cuenta que no aportaban nada. Es m&aacute;s, al rev&eacute;s: dan datos antihist&oacute;ricos y ya legendarios y totalmente absurdos. Como esa versi&oacute;n en una cr&oacute;nica castellana que dicen que Urraca muri&oacute; cuando estaba robando los tesoros de San Isidoro. &iexcl;Vamos! Eso es es sencillamente rid&iacute;culo y absurdo; y da un poco el nivel de caricatura en la que convierten a Urraca m&aacute;s adelante. En todo caso eso lo hizo Alfonso, que se sabe que rob&oacute; la patena del c&aacute;liz de la t&iacute;a de la reina leonesa, la famosa do&ntilde;a Urraca de Zamora. Lo que he hecho es centrarme simplemente en lo que es la documentaci&oacute;n m&aacute;s pr&oacute;xima en el tiempo a la monarca leonesa, preferentemente coet&aacute;nea, y quiz&aacute;s hago alguna referencia as&iacute; de refil&oacute;n para desmentir alg&uacute;n bulo sobre ella. Pero es que adem&aacute;s ya hay por ah&iacute; alg&uacute;n trabajo de fin de m&aacute;ster, el de <a href="https://es.scribd.com/document/533057106/Reina-Urraca" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alejandro Colinas Gonz&aacute;lez</a> que me parece que lo trata bastante a fondo, y, de hecho, lo he puesto en la bibliograf&iacute;a porque vale la mucho la pena.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; opinas de que los historiadores sigan llamando a Urraca reina de Le&oacute;n y 'de Castilla', cuando deber&iacute;an estar protocolariamente Galicia y Toledo por delante? </strong>
    </p><p class="article-text">
        A ver. Cierto es que a veces en alg&uacute;n documento Urraca s&iacute; que al final enumera los territorios vicarios alguna vez, porque esa costumbre digamos que se empieza a fijar ya del todo en la &eacute;poca de Alfonso VII, la de su hijo. Y s&iacute; que alguna vez cita pues a 'Le&oacute;n, Castilla y Galicia' o 'Le&oacute;n, Galicia y Castilla' o 'Le&oacute;n, Toledo y Castilla' o 'Le&oacute;n, Toledo y Galicia', <a href="https://ileon.eldiario.es/opinion/urraca-de-leon-pero-es-o-no-correcto-llamarla-tambien-de-castilla-polemica-en-historiografia-edad-media-hispana-estudios-de-universidad-sobre-el-reino-de-leon-analisis-historia-jesus-maria-lopez-de-uribe_129_12972423.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no siempre se intitula indicando que lo es de ese reino</a> Castilla la verdad es que la suele menciona muy, muy pocas veces. Y de hecho, por ejemplo, en las monedas no la menciona nunca. S&oacute;lo menciona Le&oacute;n y a Toledo. Y incluso en la especie de reparto que hace ah&iacute; concon su hijo Alfonso VII en la parte final de su reinado, pues tambi&eacute;n se habla de Galicia, y de Toledo, pero f&iacute;jate, no se habla jam&aacute;s de Castilla en esos diplomas, porque en realidad era un reino nuevo que no ten&iacute;a m&aacute;s de cincuenta a&ntilde;os que era el menos importante del que era propietaria. Lo que creo que pasa ah&iacute; es que el problema es la hipertrofia que engrandece a Castilla, sobre todo a partir de 1230-1250 y que se convierte como la protagonista, opacando la importancia de Le&oacute;n, de Toledo y de Galicia como si se las comiera al convertirse en un agujero negro de la historiograf&iacute;a espa&ntilde;ola, un protagonismo excesivo de Castilla a partir del siglo XIII y XIVq ue atrae toda la historia y la cambia a su color, vamos a decirlo as&iacute;. Y entonces ya se aplica lo de Castilla y castellano a todo lo anterior y es un borrado pr&aacute;cticamente sistem&aacute;tico del Reino de Le&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Pero si la documentaci&oacute;n indica que casi nunca se refiri&oacute; a ese nuevo reino que tantos dolores de cabeza dio a su padre Alfonso VI, por qu&eacute; se empe&ntilde;an los historiadores en nombrarlo siempre obviando que el patrimonial y principal era Le&oacute;n, Toledo el visig&oacute;tico y Galicia ten&iacute;a rancio abolengo al haber nacido a la vez que el legionense aunque estuviera supeditado a &eacute;l?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ya digo que eso es m&aacute;s del presentismo de la &eacute;poca ya de Fernando III (que era tercero por Le&oacute;n, ya que era el primero de Castilla) y de Alfonso X (que en su propia cr&oacute;nica se denomina a s&iacute; mismo el onceno), que deciden contar la historia como la est&aacute;n haciendo ellos en ese momento. Y entonces es eso: una reinterpretaci&oacute;n y reelaboraci&oacute;n total y absoluta en favor de Castilla. Y no s&oacute;lo opacan a Urraca, sino que los principales reyes leoneses, Alfonso VI y tal pasan a ser reyes de Castilla y se quedan tan anchos. Y as&iacute; ha llegado hasta nosotros y se ha hecho tradici&oacute;n en la Academia universitaria y es muy dif&iacute;cil corregirlo aunque sea incorrecto.
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                Un códice con una ilustración dieciochesca de la Reina Urraca I de León.                            </span>
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        <strong>&iquest;Y qu&eacute; opinas de que la academia, los historiadores profesionales y los profesores universitarios no corrijan eso y eliminen el inadecuado 'de Castilla' si la estad&iacute;stica en sus intitulaciones indica que es completamente residual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues, hombre, que deber&iacute;an hacerlo, &iquest;no? Yo pienso que ya en realidad se est&aacute; quedando como algo muy, muy anticuado, porque la gente se va ya dando cuenta. Yo siempre pongo el ejemplo de la Wikipedia, que cost&oacute; dios y ayuda que pusieran como leoneses a Fernando I, Alfonso VI, Urraca y Alfonso VII. Y que tras mucho batallar, cuando pensaba que no iba a ser posible, de la noche al d&iacute;a concedieron que ten&iacute;a que ser as&iacute; y lo cambiaron hasta Fernando III. Que a partir de ah&iacute;, ya se qued&oacute; de Castilla, aunque fuera tambi&eacute;n de Le&oacute;n, pero fue todo un logro que no esperaba. Y sali&oacute; de ellos tras unas discusiones tremendas que cre&iacute;a que ten&iacute;a perdidas. Y &uacute;ltimamente observo que cada vez hay m&aacute;s historiadores que la llaman s&oacute;lo de Le&oacute;n, que es lo que tendr&iacute;a que ser porque ella se consideraba la monarca legionense, lo que le daba el t&iacute;tulo de Imperatrix como Reina de Hispania.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y el nombre de Urraca, de d&oacute;nde sale? &iquest;Tiene que ver con el oro, la &Aacute;urea, por ser una mujer de alta alcurnia o con la palabra latina que  comparte con el p&aacute;jaro? </strong>
    </p><p class="article-text">
        No. No tiene que ver con lo de la relac&iacute;&oacute;n con el oro, lo dorado. Lo comento tambi&eacute;n en libro el tema del origen del nombre. Realmente el que m&aacute;s lo estudi&oacute; fue Corominas en su diccionario etimol&oacute;gico. Yo pongo pongo todas las teor&iacute;as que hay, pero la &uacute;nica conclusi&oacute;n que saca este hombre es que es un nombre posiblemente prerromano y que no podemos arriesgar ning&uacute;n significado. Y respecto al gusto porque tenga m&aacute;s que ver con lo dorado, con el oro, con la riqueza de una reina, tampoco lo tengo nada claro. Hablando con Fernando Valbuena, que es fil&oacute;logo y profesor, me dijo que todas esas hip&oacute;tesis: la vasca, la germ&aacute;nica y la latina, son muy bonitas; pero que son todas imposibles con la fon&eacute;tica y por derivaci&oacute;n. Vamos, que por toda una serie de cosas que me estuvo contando que &eacute;l estima que ninguna de ellas es v&aacute;lida 100% y que al final cient&iacute;ficamente lo que hay que asumir que no sabemos lo que significa; y que posiblemente sea un nombre de origen prerromano y ya est&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y qu&eacute; opini&oacute;n tienes del mis&oacute;gino apelativo de 'La Temeraria'? &iquest;Alguien sabe de d&oacute;nde ha salido? Porque no se encuentra en ninguna cr&oacute;nica.</strong>..
    </p><p class="article-text">
        Debi&oacute; ser una ocurrencia de alguien que ha trascendido. Incluso para la novela de Isabel San Sebasti&aacute;n. Pero no s&eacute; de d&oacute;nde pudo salir. Pero s&iacute; recuerdo que no hace demasiado busqu&eacute; cu&aacute;ndo aparec&iacute;a por primera vez ese sobrenombre y recuerdo que no era hace mucho. Desde luego en las cr&oacute;nicas no aparece. De hecho casi me parece recordar, algo que me sorprendi&oacute; bastante, que era la cercan&iacute;a en el tiempo, en que comenz&oacute; a aparecer este ep&iacute;teto. O sea, que probablemente es un apelativo que le han puesto en el siglo XXI bastante err&oacute;neo. Y coincido con mucha gente en que ese apelativo disgusta. No solo es que no me guste, es que me disgusta porque actuar con temeridad es algo muy, muy negativo. Nada tiene que ver con la valent&iacute;a. S&eacute; que en ILE&Oacute;N apost&aacute;is por resignificarla como <a href="https://ileon.eldiario.es/historia/2026-noveno-centenario-urraca-i-leon-reina-indomable-hombres-menospreciaron-llamandola-temeraria_1_12880191.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Indomable</em></a>, pero yo por ejemplo le lanc&eacute; a la editorial definirla como <em>La Reina Guerrera</em> o alguna cosa as&iacute;, porque realmente &ndash;y es una cosa que tambi&eacute;n destaco en el libro&ndash;, en las cr&oacute;nicas destacan ese papel de guerrera: de como deja de vivir en en castillos y palacios y empieza a vivir en tiendas de campa&ntilde;a dirigiendo ej&eacute;rcitos. Y no s&oacute;lo cuando tiene los problemas y la guerra con su marido aragon&eacute;s, sino que se comenta incluso antes de ser reina. Cuando muere su medio hermano, Sancho, el hijo var&oacute;n que ten&iacute;a Alfonso VI, cuentan como ella y el obispo Jer&oacute;nimo dirigiendo una tropa fueron all&iacute; al rescate de los supervivientes del desastre de Ucl&eacute;s y a recoger el cad&aacute;verde su medio hermano. Y lo pone la cr&oacute;nica taxativamente. O sea, dirigiendo las tropas los dos. Est&aacute; clar&iacute;simo que <em>La Temeraria</em> es un ep&iacute;teto machista y muy injusto con ella que deber&iacute;a ser abandonado por falta de historicidad y pertinencia para una mujer como demostr&oacute; que fue ella.
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                El busto de Urraca de León frente al Ayuntamiento Viejo, donde se presentará el libro, por la noche.                            </span>
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        La entrevista va terminando y Chao va comentando alguna cosa m&aacute;s que le resulta muy notorio de su figura y tambi&eacute;n de este 900.&ordm; aniversario de la muerte de Urraca I de Le&oacute;n (nacida en 1080 y reina de 1109 a 1126). Ante la pregunta de si cree que Urraca va a entrar este a&ntilde;o en la cabeza de la gente como un gran personaje de la Hispamia medieval &ndash;o si ser&aacute;, por ser leonesa, un pasaje m&aacute;s de la Historia en Espa&ntilde;a que se volver&aacute; a olvidar&ndash;, cree que s&iacute; parece que pueda sostenerse en el tiempo su figura. &ldquo;Todo apunta a que s&iacute;&rdquo;. Y en la conversaci&oacute;n se indica que quiz&aacute;s Le&oacute;n ha tenido por primera vez prepondernancia en el mensaje nacional actual sobre Castilla debido a ella. &ldquo;Parece que este a&ntilde;o est&aacute; siendo el de la Urraca Man&iacute;a, y eso est&aacute; bien teniendo en cuenta que es una mujer que batall&oacute; con todo y contra todos para dejar su reino mejor incluso de lo que estaba a su hijo teniendo en cuenta la amenaza de los almor&aacute;vides&rdquo;, termina reconoci&eacute;ndole su gran m&eacute;rito a la primera reina privativa de la Europa Cristiana Occidental el bi&oacute;grafo m&aacute;s actual de los reyes leoneses.
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>Si quieres comprar el libro de Urraca puedes hacerlo en tu librer&iacute;a de barrio o </strong></span><a href="https://www.rimpego.com/libros/historia-de-la-reina-urraca/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>por internet pinchando aqu&iacute;</strong></span></a></h2>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús María López de Uribe]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/historiador-ricardo-chao-reconstruye-cronologicamente-vida-reina-urraca-i-leon-primera-europa_1_13223359.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2026 08:00:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El historiador Ricardo Chao reconstruye cronológicamente la vida de la Reina Urraca I de León, la primera de Europa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Historia de León,La Biblioteca del Reino,Mujeres Sobresalientes,Reino de León,España,León]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La muerte es el olvido]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/la-muerte-es-el-olvido-columna-escritora-violeta-serrano-desde-el-valle-obra-de-jose-antonio-galloso_129_13217133.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c071d7a-191e-429e-936f-15fa90eeb90b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La muerte es el olvido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">José Antonio Galloso es un autor peruano radicado en EE UU que acaba de publicar 'Duelo', un libro que logra un arte literario de una grandeza abrumadora porque está hecho de un tejido equilibrado entre abismos internos y la verdad más honesta en medio de un mundo que se desvanece</p></div><p class="article-text">
        No leas este libro si est&aacute;s buscando entretenimiento, no lo leas si lo que quieres es pasar desapercibido entre sus p&aacute;ginas y salir inerte: no podr&aacute;s. No importa si pasaste por una experiencia similar o no, te va a sacudir con fuerza todos los huesos para volver a recoloc&aacute;rtelos en el lugar exacto en el que deben estar. &iquest;Que para qu&eacute; sirve la literatura? Para esto, justamente. Para temblar cuando tu mirada surca las l&iacute;neas de estas palabras, escritas todas con una precisi&oacute;n, sin embargo, llena de ternura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque aqu&iacute; el protagonista ve c&oacute;mo muere ante s&iacute; la mujer de su vida sin que pueda evitarlo, pero observa tambi&eacute;n el contexto que circunda esa realidad con una lucidez que solo los grandes escritores poseen porque para lograrla necesitas, antes, no temer enfrentarte a tus propios abismos. La historia de amor y muerte que teje Jos&eacute; Antonio Galloso en este texto te interpela si alguna vez saliste a la calle a pelear por una causa justa, si migraste, si te supiste tan vulnerable como se es ante la muerte misma y, sin embargo, encontraste el modo de reconstruirte, de suturar, de transformarte para recordar por qu&eacute;, cuando las calles ard&iacute;an, viste poes&iacute;a y quisiste retratarla como una c&aacute;psula que tal vez habr&iacute;a que detonar en este apocalipsis orquestado que estamos presenciando hoy.
    </p><p class="article-text">
        Pero si algo constatamos despu&eacute;s de leer <a href="https://www.facebook.com/Jose.Antonio.Galloso/posts/ayer-sali%C3%B3-de-la-imprenta-mi-nuevo-libro-duelo-comparto-con-ustedes-las-voces-de/10164289377259636/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Duelo</em></a> es que la &uacute;nica muerte verdadera es el olvido. No habr&aacute; manera de que eso ocurra: miles de letras desaparecen, consumidas de forma voraz por este ritmo transpirado que nos come la vida, sin embargo, hay obras que paralizan esa l&oacute;gica. Esta es una. Lo dije al principio: no lo leas si no est&aacute;s dispuesto a soportar la sacudida. Pero l&eacute;elo si a&uacute;n crees en la buena literatura y sabes que de ese temblor siempre se renace con una pureza y un amor por la creaci&oacute;n misma que solo algunos como Jos&eacute; Antonio Galloso saben sostener y compartir a trav&eacute;s de su obra.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a ser una historia m&aacute;s de una pareja con hijos adolescentes que tienen que afrontar una enfermedad tan jodida como un c&aacute;ncer. Podr&iacute;a serlo, pero no lo es. Ellos, que adem&aacute;s son inmigrantes peruanos en un EE UU que se desvanece en su propia idea de libertad, ya de por s&iacute; endeble. Ellos, que lograron salir adelante y pueden, por eso mismo, al menos tener un seguro m&eacute;dico en un pa&iacute;s en el que hay doctores que cobran muy bien simplemente para encontrar las f&oacute;rmulas que niegan pruebas costosas para los negocios&nbsp;sanitarios que les pagan. Un pa&iacute;s que supo arder tantas veces y que hoy, sin embargo, constituye el eje del disturbio mundial.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto, esta es la situaci&oacute;n que deja Jennifer, el personaje de la mujer que padece este c&aacute;ncer y que su amado, el narrador y autor, relata. Mientras sus hijos apenas saben hasta que es imprescindible cont&aacute;rselo, Jos&eacute; Antonio Galloso va atravesando fases, con el peso del universo sobre sus hombros. La historia no es solo el dolor y el lamento, al rev&eacute;s, la historia es, como tantas historias hermosas que hacen del mundo tambi&eacute;n un lugar habitable por el que vale la pena a&uacute;n luchar, una rotunda historia de amor. Un amor entre dos seres que un d&iacute;a se encuentran y saben que no podr&aacute;n separarse a no ser que la desgracia sea m&aacute;s fuerte, cosa que pasa y es, en realidad, bastante com&uacute;n y viste diversos trajes: la muerte, la migraci&oacute;n, la guerra, la vida misma. Y sin embargo, mientras no haya olvido, nada muere: el duelo es transformaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Violeta Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/la-muerte-es-el-olvido-columna-escritora-violeta-serrano-desde-el-valle-obra-de-jose-antonio-galloso_129_13217133.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 May 2026 09:30:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La muerte es el olvido]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,Obituarios,Salud,Cáncer,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Misión Marte', el libro de la leonesa Jennifer García Carrizo contando su viaje simulado al planeta rojo]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/ciencia/mision-marte-libro-leonesa-jennifer-garcia-carrizo-contando-viaje-simulado-planeta-rojo_1_13187602.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b9ce781-9408-446c-a8fd-3189b0820dbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Misión Marte&#039;, el libro de la leonesa Jennifer García Carrizo contando su viaje simulado al planeta rojo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La comunicadora científica, que participó en la misión Hypatia II en la Dessert Mars Research Station en Utah en 2025, publica una obra divulgativa en la que explica cómo es 'vivir' en una base marciana y los retos que tendrán las mujeres y el ser humano para viajar y colonizar el cuarto planeta del sistema solar </p><p class="subtitle">SU EXPERIENCIA - Jennifer García Carrizo, 'astronauta' en Marte (simulado): “Me impresionó ver lo fácil que fue adaptarse a vivir con poco”</p></div><p class="article-text">
        No es precisamente com&uacute;n ver en las librer&iacute;as el libro de una leonesa referido a una misi&oacute;n a Marte. Y menos que sea de una treinta&ntilde;era, que estudi&oacute; una carrera de letras, que ha <em>vivido</em> una al planeta rojo. Pues ya est&aacute; a la venta <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-mision-marte/442151" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Misi&oacute;n Marte</em></a>, de Jennifer Garc&iacute;a Carrizo, la joven profesora de Comunicaci&oacute;n cient&iacute;fica que form&oacute; parte de <a href="https://hypatiamars.com/hypatia-2/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hypatia II</a>, una estancia en una base simulada en el cuarto planeta del sistema solar en la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Mars_Desert_Research_Station" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mars Desert Research Station</a> (MDRS) en Utah de un equipo multidisciplinar de espa&ntilde;olas.
    </p><p class="article-text">
        Esta galardonada comunicadora cient&iacute;fica&nbsp;nacida en Le&oacute;n en 1992 &ndash;doctora Internacional en Comunicaci&oacute;n Audiovisual, Publicidad y Relaciones P&uacute;blicas, con varios premios a la excelencia, y profesora titular de la Universidad Rey Juan Carlos&ndash; relata su experiencia real en aquella simulaci&oacute;n de vida marciana en 2025, gracias a formar parte de la antedicha <a href="https://ileon.eldiario.es/ciencia/jennifer-garcia-carrizo-astronauta-marte-simulado-impresiono-ver-facil-adaptarse-vivir_1_12320631.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">misi&oacute;n Hypatia II</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Y lo hace para explicar c&oacute;mo deber&iacute;a ser la colonizaci&oacute;n humana de Marte desde una perspectiva poco habitual: los retos espec&iacute;ficos que tendr&aacute;n que afrontar las mujeres astronautas diferentes de los de sus compa&ntilde;eros. Este es el objetivo de la asociaci&oacute;n espa&ntilde;ola <a href="https://hypatiamars.com/en/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hypatia Mars</a>, que en 2027 realizar&aacute; su tercera expedici&oacute;n simulada con un equipo compuesto exclusivamente por mujeres para detectar los problemas inherentes que se pueden dar en el espacio &ndash;o en un planeta a millones de kil&oacute;metros del natal de la humanidad&ndash; para las componentes de una misi&oacute;n real.  Las dos primeras misiones an&aacute;logas (que es como se denominan t&eacute;cnicamente a estas experiencias con normas muy estrictas para simular una misi&oacute;n espacial, en este caso la estancia en el planeta rojo), se realizaron en la base del desierto estadounidense de la Mars Society en Utah, y mientras que la tercera &ndash;en la que participar&aacute; su compa&ntilde;era, la ingeniera y tambi&eacute;n leonesa, <a href="https://ileon.eldiario.es/ciencia/leonesa-laura-gonzalez-llamazares-segunda-oficial-hypatia-iii-primera-mision-cientificas-marte-artico_1_12971369.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Laura Fern&aacute;ndez-Llamazares</a>&ndash; ser&aacute; el a&ntilde;o que viene en la base que posee en el<a href="https://fmars.marssociety.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &aacute;rtico canadiense</a> la sociedad que investiga los viajes al planeta rojo.
    </p><p class="article-text">
        Parece balad&iacute;, lo de pensar en modo mujer para una misi&oacute;n espacial, pero no lo es. Precisamente es un desaf&iacute;o tremendo, ya que las diferencias biol&oacute;gicas que en nuestro planeta no deber&iacute;an suponer un impedimento para que cualquiera pueda llegar a ser lo que quiera, en un viaje espacial pueden ser inhabilitantes o incluso peligrosas de no solventarse bien. La planificaci&oacute;n en este tipo de misiones es crucial, porque un m&iacute;nimo detalle &ndash;lo que en la Tierra considerar&iacute;amos una tonta molestia&ndash; puede suponer un grav&iacute;simo problema en lugares extremos para la supervivencia humana. E incluso perder la vida porque las herramientas o los trajes espaciales no est&aacute;n dise&ntilde;ados perfectamente para sus necesidades o se olvidan de un suministro absolutamente necesario para ellas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Recopilar una experiencia para planificar misiones reales</strong></h2><p class="article-text">
        Esto, que es complicado de explicar en las breves l&iacute;neas de un reportaje, es lo que explica Garc&iacute;a Carrizo en su libro. A trav&eacute;s de un formato de&nbsp;diario personal, la obra detalla los desaf&iacute;os de convivir en aislamiento, realizar experimentos cient&iacute;ficos y gestionar recursos limitados dentro de la misi&oacute;n an&aacute;loga&nbsp;Hypatia II. Y gracias a aquella alucinante (m&aacute;s bien <em>amartizante</em>) experiencia destaca que la&nbsp;exploraci&oacute;n espacial&nbsp;&ldquo;no es solo una cuesti&oacute;n t&eacute;cnica, sino un esfuerzo interdisciplinar donde la comunicaci&oacute;n y la&nbsp;sostenibilidad&nbsp;son pilares fundamentales&rdquo;. No hay que olvidar que no s&oacute;lo es llegar a Marte, y tener comunicaci&oacute;n con la Tierra a 30 minutos luz de distancia, sino habitar en un lugar completamente inh&oacute;spito aprovechando todo lo disponible, incluidos restos biol&oacute;gicos humanos, para que la colonia pueda sobrevivir. Es decir, no se puede tirar nada y estas experiencias simuladas &ndash;se encierran a un grupo de personas en la base an&aacute;loga con trajes espaciales para salir al exterior, con misiones de prueba, cumpliendo todos los protocolos para no 'morir' virtualmente&ndash; son important&iacute;simas para detectar los problemas que se puede encontrar una misi&oacute;n de verdad. Y todo esto hay que estudiarlo, vivirlo, recopilarlo y comunicarlo, tanto a los ingenieros y planificadores de la carrera espacial, como al p&uacute;blico en general para que sea consciente de las extremas dificultades de actividades de este tipo. 
    </p><p class="article-text">
        Esta fue fundamentalmente su misi&oacute;n personal principal en su estancia en la MDRS, llevando a cabo su proyecto <a href="https://xrlab.ciberimaginario.es/project/hypatia-tour/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hypatia S Circular Odissey</a> que se puede ver pinchando en el enlace anterior, en el que realiz&oacute; un tour virtual de la base y las condiciones de vida durante la estancia del equipo de Hypatia II en la misma. En su profuso y <a href="https://www.youtube.com/@jennifergarciacarrizo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">canal de Youtube</a>, adem&aacute;s, tiene un mont&oacute;n de v&iacute;deos explicando c&oacute;mo superar toda clase de dificultades en una empresa espacial de este tipo. Recomendad&iacute;simo de ver.
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        Pero la cuesti&oacute;n fundamental es que ella misma, como experta en comunicaci&oacute;n y divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica &ndash;que, adem&aacute;s, grab&oacute; en v&iacute;deo toda la experiencia como se puede ver aqu&iacute; arriba&ndash; pueda explicarlo m&aacute;s a fondo de viva voz. Por eso ILE&Oacute;N ha contactado con ella y le ha realizado esta entrevista con la curiosidad de c&oacute;mo se puede explicar una vivencia tan poco habitual y estimulante y conocer cu&aacute;les son los retos de ser una mujer en una misi&oacute;n espacial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se vive en una &lsquo;base&rsquo; en Marte? Porque habr&aacute; que racionarlo todo...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se vive en un entorno de extrema conciencia del recurso. Todo est&aacute; medido: el agua, la energ&iacute;a, la comida, el tiempo e incluso los desplazamientos. En la Mars Desert Research Station en Utah, donde se simula la vida marciana, por ejemplo, el consumo de agua es muy limitado y obliga a cambiar por completo los h&aacute;bitos cotidianos. No hay espacio para la inercia del confort terrestre. Eso te obliga a entender que cada gesto tiene un impacto. Y, sobre todo, a convivir con la idea de que la sostenibilidad no es te&oacute;rica: es supervivencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; has elegido para el libro un formato de diario en lugar de un ensayo cl&aacute;sico de divulgaci&oacute;n espacial?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque la experiencia no era solo cient&iacute;fica, sino profundamente v&iacute;vida. El formato de diario permite mostrar el &ldquo;d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo; emocional, los cambios internos, las dudas y los aprendizajes en tiempo real. En una misi&oacute;n an&aacute;loga todo ocurre de forma continua, sin pausa, y el relato fragmentado en 'soles' o momentos permite transmitir esa sensaci&oacute;n de inmersi&oacute;n. Un ensayo cl&aacute;sico habr&iacute;a explicado la misi&oacute;n; el diario permite vivirla en primera persona.
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            <span class="title">
                Jennifer García Carrizo con su libro &#039;Misión Marte&#039;.                            </span>
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        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son las complicaciones a&ntilde;adidas de ser mujer en el espacio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay cuestiones muy concretas que hist&oacute;ricamente han estado poco consideradas, como la menstruaci&oacute;n en entornos de aislamiento o microgravedad, que de repente se vuelven centrales en una misi&oacute;n. Pero tambi&eacute;n hay otras menos visibles: la falta de dise&ntilde;o inclusivo en ciertos equipos, la invisibilizaci&oacute;n de referentes femeninos o el s&iacute;ndrome del impostor, que aparece con mucha fuerza en entornos altamente t&eacute;cnicos.
    </p><p class="article-text">
         A veces lo m&aacute;s complejo no es lo f&iacute;sico, sino el hecho de tener que justificar constantemente tu lugar en ese entorno.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Supongo que una misi&oacute;n compuesta exclusivamente por mujeres tiene importancia de cara a la exploraci&oacute;n espacial futura. &iquest;El nombramiento de perfiles como el espa&ntilde;ol Carlos Garc&iacute;a Gal&aacute;n para dirigir proyectos de bases lunares  lunares puede reforzar el valor de iniciativas como Hypatia Mars?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de misiones aportan una perspectiva muy valiosa sobre diversidad, convivencia y resoluci&oacute;n de problemas en entornos extremos, algo clave para futuras bases lunares o marcianas. No tanto por ser 'exclusivas', sino por demostrar que la ciencia se enriquece cuando se ampl&iacute;an los perfiles.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los grandes proyectos internacionales, cualquier incorporaci&oacute;n de talento (como la direcci&oacute;n de nuevos asentamientos lunares) puede contribuir a reforzar el di&aacute;logo entre experiencias reales y simulaciones, que funcionan precisamente como laboratorio humano y social.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; fue lo m&aacute;s dif&iacute;cil de la misi&oacute;n Hypatia II?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s dif&iacute;cil fue, en realidad, la preparaci&oacute;n previa. La misi&oacute;n en s&iacute; est&aacute; muy estructurada, pero llegar hasta ah&iacute; implica meses de trabajo intenso, presi&oacute;n, coordinaci&oacute;n del equipo y gesti&oacute;n de expectativas. Es un proceso exigente a nivel profesional y personal que muchas veces no se ve desde fuera. Cuando por fin llegas a la base de investigaci&oacute;n, ya vienes de haber superado la parte m&aacute;s dura.
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            <span class="title">
                La Mars Desert Research Station en Utah.                            </span>
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        <strong>&iquest;Habla esta experiencia m&aacute;s de c&oacute;mo habitamos la Tierra que de c&oacute;mo colonizar Marte?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin duda. Marte funciona como espejo. La escasez redefine el valor de todo, y eso te obliga a preguntarte c&oacute;mo vivimos aqu&iacute;. Muchas de las din&aacute;micas que parecen 'del futuro' en realidad hablan del presente: consumo, residuos, agua, energ&iacute;a. La gran conclusi&oacute;n es que estas simulaciones no tratan de colonizar otros planetas, sino de entender mejor el nuestro. Adem&aacute;s, odio la expresi&oacute;n &ldquo;colonizar&rdquo;; a Marte iremos a investigar y eso incluye respetar el entorno; no destruirlo, sino preservarlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; aporta una comunicadora cient&iacute;fica en una misi&oacute;n as&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aporta algo esencial: traducci&oacute;n. La ciencia no existe plenamente si no se comunica, si no se entiende y si no se conecta con la sociedad. Una comunicadora observa, interpreta y construye relato, pero tambi&eacute;n analiza c&oacute;mo se generan las narrativas cient&iacute;ficas. En una misi&oacute;n, eso significa convertir la experiencia en conocimiento compartido, no solo en datos internos del equipo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; ha cambiado en tu vida la Misi&oacute;n Hypatia II?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ha cambiado mi relaci&oacute;n con la incertidumbre. Ahora entiendo mejor que la incomodidad es parte del aprendizaje. Tambi&eacute;n ha reforzado mi convicci&oacute;n de que el conocimiento no es propiedad de una sola disciplina, sino un espacio compartido entre ciencia, comunicaci&oacute;n y sociedad. Y, a nivel personal, me ha hecho m&aacute;s consciente de mis propios l&iacute;mites y de mi capacidad para adaptarme.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; le has recomendado como veterana a tu compa&ntilde;era, y paisana leonesa, Laura Fern&aacute;ndez-Llamazares en Hypatia III para la misi&oacute;n en el &Aacute;rtico 2027?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sobre todo, que conf&iacute;e en el proceso y en el equipo. Que en este tipo de experiencias lo t&eacute;cnico es importante, pero lo humano lo es a&uacute;n m&aacute;s. Y que aprenda a observar el grupo tanto como el entorno, porque ah&iacute; es donde realmente se producen los mayores aprendizajes. M&aacute;s que una recomendaci&oacute;n concreta, le dir&iacute;a que viva la experiencia sin intentar controlarlo todo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; opinas de los astronautas de verdad tras esta experiencia? &iquest;Y de figuras como Christina Koch?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con mucha admiraci&oacute;n. La preparaci&oacute;n, la disciplina y la capacidad de adaptaci&oacute;n que requieren las misiones reales est&aacute;n a otro nivel. Pero estas experiencias simuladas te permiten entender mejor la complejidad humana que hay detr&aacute;s de cada astronauta: no solo son perfiles t&eacute;cnicos, sino personas que conviven, se adaptan y gestionan situaciones l&iacute;mite.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Jennifer García Carrizo en una salida en el Marte simulado del desierto de Utah.                            </span>
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        <strong>&iquest;Y de los astronautas leoneses Pablo &Aacute;lvarez y Sara Garc&iacute;a Alonso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Son referentes muy potentes. M&aacute;s all&aacute; del orgullo local, representan algo importante: la posibilidad real de que perfiles diversos lleguen a la exploraci&oacute;n espacial. Su trabajo contribuye a acercar ese mundo a nuevas generaciones y a normalizar la idea de que la ciencia tambi&eacute;n se construye desde trayectorias muy distintas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; te gustar&iacute;a que pensara una chica joven al leer tu libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
         Que no existe un &uacute;nico camino para llegar a la ciencia o a la exploraci&oacute;n espacial. Que no hace falta encajar en un molde concreto para aportar valor. Y, sobre todo, que las preguntas (m&aacute;s que las certezas) son lo que realmente te lleva lejos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Volver&iacute;as a una misi&oacute;n simulada de Hypatia?</strong>
    </p><p class="article-text">
         S&iacute;, sin duda. Porque cada misi&oacute;n es diferente y siempre plantea nuevos retos humanos, cient&iacute;ficos y personales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y a Marte de verdad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si alg&uacute;n d&iacute;a es posible y seguro, me gustar&iacute;a pensar que s&iacute;. Pero, sobre todo, lo importante no es solo llegar, sino entender por qu&eacute; y para qu&eacute; lo hacemos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de narrar la inolvidable aventura que vivi&oacute; (y grab&oacute;) con esta misi&oacute;n an&aacute;loga, Jennifer Garc&iacute;a Carrizo, tambi&eacute;n utiliza su vivencia para fomentar la&nbsp;vocaci&oacute;n cient&iacute;fica&nbsp;en mujeres y reflexionar sobre el cuidado de nuestro propio planeta. Su libro combina la divulgaci&oacute;n con una visi&oacute;n humana y social sobre el futuro de la humanidad m&aacute;s all&aacute; de la Tierra.
    </p><p class="article-text">
        Y es que esta leonesa de 34 a&ntilde;os es, sobre todo, una persona repleta de curiosidad por conocer el mundo. Una chica que, supuestamente estudi&oacute; una carrera de letras y resulta que no puede dejar de explorar y contar el mundo, de explicarlo los fundamentos t&eacute;cnicos y cient&iacute;ficos que, quiz&aacute;s alg&uacute;n d&iacute;a, lleve a la humanidad, y a alguno de sus lectores a Marte.
    </p><p class="article-text">
        Y que ella lo pueda contar, esta vez, de verdad. Aunque con describir c&oacute;mo debemos cuidar nuestro planeta y la labor de las mujeres en esa tarea tiene para divulgar a la ciudadan&iacute;a muchos, muchos a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús María López de Uribe]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/ciencia/mision-marte-libro-leonesa-jennifer-garcia-carrizo-contando-viaje-simulado-planeta-rojo_1_13187602.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2026 07:16:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Misión Marte', el libro de la leonesa Jennifer García Carrizo contando su viaje simulado al planeta rojo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Investigación,Espacio,Astronomía,Mujeres Sobresalientes,León,Libros,La Biblioteca del Reino,Divulgación,Tecnología,Internacional,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El ILC reimprime el libro de los ‘Decreta’ y el Fuero de León y lo entregará de forma gratuita]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/ilc-reimprime-libro-decreta-fuero-leon-entregara-forma-gratuita_1_13194354.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/edf82c94-a687-48a9-8533-4c0f68a2ff32_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El ILC reimprime el libro de los ‘Decreta’ y el Fuero de León y lo entregará de forma gratuita"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">

Tras su excepcional acogida por parte de la ciudadanía el organismo autónomo de la Diputación hará entrega de unidades del libro ahora reimpreso a todos aquellos que lo deseen. Además, en ambos puntos se ofrecerá también sin coste el pack ‘Cartografía esencial de León’</p></div><p class="article-text">
        El Instituto Leon&eacute;s de Cultura ha reimpreso el libro&nbsp;<strong>&lsquo;Los Decreta de 1188&rsquo;</strong>, una obra de car&aacute;cter divulgativo que acerca al gran p&uacute;blico el contenido de unos textos clave en la historia de las libertades y de los derechos humanos, cuya primera edici&oacute;n registr&oacute; una acogida extraordinaria. Desde comienzos de noviembre de 2025, la instituci&oacute;n ofreci&oacute; gratuitamente este volumen en Le&oacute;n y Ponferrada y, en algo menos de dos meses, se agotaron los 1.400 ejemplares de aquella primera tirada.
    </p><p class="article-text">
        A partir de hoy, y siguiendo el mismo criterio, el ILC distribuir&aacute; nuevos ejemplares de forma gratuita, a raz&oacute;n de uno por persona, entre todas las personas interesadas. Podr&aacute;n recogerse en el&nbsp;<strong>Edificio Fierro</strong>&nbsp;de Le&oacute;n (calle Puerta de la Reina, 1), sede del organismo aut&oacute;nomo, y en la&nbsp;<strong>Delegaci&oacute;n de la Diputaci&oacute;n Provincial en Ponferrada</strong>&nbsp;(calle R&iacute;o Urdiales, 21), de lunes a viernes en horario de 09.00 a 15.00 horas. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en ambos puntos se ofrecer&aacute; tambi&eacute;n sin coste el pack&nbsp;<strong>&lsquo;Cartograf&iacute;a esencial de Le&oacute;n&rsquo;</strong>, con reproducciones de mapas hist&oacute;ricos del reino de Le&oacute;n del siglo XVIII, mapas provinciales de los siglos XVIII y XIX, planos de comienzos del XX de Astorga, La Ba&ntilde;eza, Ponferrada y Le&oacute;n, as&iacute; como mapas topogr&aacute;ficos de Picos de Europa, Las M&eacute;dulas, el Alto Sil y las Hoces de Vegacervera, entre otros &aacute;mbitos, como muestra de agradecimiento al respaldo que la sociedad leonesa ha brindado a esta instituci&oacute;n en sus 32 a&ntilde;os de trayectoria.
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                Cartografía Histórica de León.                            </span>
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        El volumen recoge en castellano actual el texto &iacute;ntegro de los&nbsp;<strong>Decreta</strong>, el corpus emanado de las primeras Cortes documentadas de la historia, convocadas por el rey&nbsp;<strong>Alfonso IX</strong>&nbsp;en 1188, y todos los preceptos del&nbsp;<strong>Fuero de Le&oacute;n</strong>&nbsp;(1017), un conjunto pionero de leyes que sirvi&oacute; de base para numerosos ordenamientos en distintos territorios peninsulares. Se trata de una publicaci&oacute;n de peque&ntilde;o formato concebida para facilitar que estos documentos, verdaderas aportaciones jur&iacute;dicas de esta tierra al avance de las libertades, sean conocidos y valorados por el conjunto de la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El libro incluye pr&oacute;logos del escritor&nbsp;<strong>Juan Pedro Aparicio</strong>&nbsp;(sobre los Decreta) y del historiador&nbsp;<strong>Ricardo Chao</strong>&nbsp;(sobre el Fuero), que contextualizan el momento hist&oacute;rico en que surgieron estas disposiciones. Aparicio recuerda que en 1188 el reino de Le&oacute;n atravesaba una situaci&oacute;n &ldquo;extremadamente vulnerable&rdquo; y subraya c&oacute;mo la decisi&oacute;n de abrir las Cortes a la participaci&oacute;n del pueblo convirti&oacute; aquel acontecimiento en un hito sin comparaci&oacute;n en la historia pol&iacute;tica europea. En su reflexi&oacute;n, el autor destaca la belleza conceptual de los Decreta, en los que late ya una idea temprana de lo que siglos despu&eacute;s ser&iacute;an las declaraciones de derechos del ciudadano.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, los&nbsp;<strong>Decreta de 1188</strong>&nbsp;se consideran un primer paso de la tradici&oacute;n jur&iacute;dica occidental hacia la&nbsp;<strong>limitaci&oacute;n del poder</strong>&nbsp;y la&nbsp;<strong>protecci&oacute;n de los derechos</strong>, al recoger principios como la defensa de la vida, la honra y la propiedad, la prohibici&oacute;n de detenciones arbitrarias o la obligaci&oacute;n de consultar a representantes del reino en decisiones fundamentales sobre impuestos, guerra o tratados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Redacción ILEÓN]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/ilc-reimprime-libro-decreta-fuero-leon-entregara-forma-gratuita_1_13194354.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 May 2026 16:29:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El ILC reimprime el libro de los ‘Decreta’ y el Fuero de León y lo entregará de forma gratuita]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Diputación de León,Historia de León,Reino de León,La Biblioteca del Reino,León]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La obra completa de Borges en tres tomos]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/obra-completa-de-borges-en-tres-tomos-alfaguara-critica-literaria-por-luis-artigue_1_13180418.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d6448218-6b8c-4ab5-a09c-5cd6e1e42f21_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La obra completa de Borges en tres tomos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor Luis Artigue se felicita porque haya gente que pueda leer por primera vez a Jorge Luis Borges gracias a esta nueva edición de Alfaguara que reúnen toda su poesía, ensayos y cuentos. "Una reedición que es no solo oportuna: es necesaria"</p></div><p class="article-text">
        &iexcl;No puedo expresar a cabalidad la envidia que le tengo a quien puede leer a Borges por primera vez!
    </p><p class="article-text">
        La reciente reedici&oacute;n en Alfaguara de la obra completa&nbsp;de <strong>Jorge Luis Borges</strong> &ndash;articulada en tres tomos que re&uacute;nen <a href="https://www.penguinlibros.com/es/libros-de-poesia/438351-libro-poesia-completa-9791387846077" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Poes&iacute;a completa</em></a>,  junto a <a href="https://www.penguinlibros.com/es/literatura-contemporanea/438353-libro-ensayos-completos-9791387846091" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ensayos completos</em></a> y <a href="https://www.penguinlibros.com/es/literatura-contemporanea/438352-libro-cuentos-completos-9791387846084" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cuentos completos</em></a>&ndash; no es solo una operaci&oacute;n editorial de envergadura: es, en el sentido m&aacute;s estricto, un acontecimiento. Hay libros que regresan; hay otros que, al volver, reorganizan el mapa de la lectura. Este pertenece sin duda a los segundos.
    </p><p class="article-text">
        El volumen de la poes&iacute;a permite advertir, con claridad renovada, que Borges nunca dej&oacute; de ser, en el fondo, un poeta. Incluso cuando narraba o ensayaba, lo hac&iacute;a con una respiraci&oacute;n l&iacute;rica que ahora se percibe en su plenitud. Especial atenci&oacute;n merecen los pr&oacute;logos a sus propios libros de poemas: textos breves, fascinantes, donde el autor se interroga con una mezcla de pudor, iron&iacute;a y lucidez. En ellos hay una po&eacute;tica impl&iacute;cita, una forma de entender la literatura como destino y como conjetura.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los poemas, sorprende la perfecci&oacute;n de su adjetivaci&oacute;n, esa capacidad de nombrar con exactitud sin caer nunca en la ornamentaci&oacute;n superflua. Borges elige cada palabra como si fuera definitiva. A ello se suma una combinaci&oacute;n sabia de ritmo, precisi&oacute;n, erudici&oacute;n e imaginaci&oacute;n que da lugar a una m&uacute;sica inconfundible, contenida y, sin embargo, profundamente emotiva. Basta recordar un texto como 'El remordimiento': 
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;He cometido el peor de los pecados</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>que un hombre puede cometer.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>No he sido feliz&ldquo;. </em>
    </p><p class="article-text">
        En esos tres versos &ndash;que parecen no buscar efecto alguno&ndash; se condensa una experiencia moral con una desnudez casi cl&aacute;sica. Esa sobriedad, esa renuncia a todo exceso, es la que permite situar a Borges, sin exageraci&oacute;n, como el &uacute;ltimo de los cl&aacute;sicos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los ensayos</strong></h2><p class="article-text">
        El tomo de los ensayos revela, por su parte, al lector insaciable que Borges fue siempre. Pero no se trata de un erudito en el sentido acad&eacute;mico, sino de un explorador de ideas que convierte cada lectura en una aventura intelectual. Entre sus p&aacute;ginas m&aacute;s memorables destacan las dedicadas a <strong>Dante</strong>, donde la <em>Divina Comedia</em> es le&iacute;da no como un monumento intocable, sino como una obra viva, susceptible de nuevas interpretaciones. Borges escribe desde la intuici&oacute;n, desde el asombro, y logra que Dante deje de ser un cl&aacute;sico distante para convertirse en una presencia inmediata.
    </p><p class="article-text">
        Igualmente revelador es su ensayo sobre <strong>Evaristo Casariego</strong>, ejemplo de esa capacidad borgiana para rescatar lo aparentemente marginal. En ese texto, como en tantos otros, Borges no se limita a juzgar: crea un espacio de lectura. Su estilo, siempre insinuante, se resume bien en una de sus afirmaciones m&aacute;s citadas: &ldquo;La duda es uno de los nombres de la inteligencia&rdquo;. Esa frase, que podr&iacute;a parecer afor&iacute;stica, encierra toda una &eacute;tica del pensamiento: la negativa a clausurar el sentido.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los cuentos</strong></h2><p class="article-text">
        El volumen de cuentos nos sit&uacute;a, finalmente, ante el Borges m&aacute;s conocido y, quiz&aacute; por ello, m&aacute;s exigente. Sus relatos, de una brevedad enga&ntilde;osa, funcionan como artefactos de precisi&oacute;n donde cada elemento cumple una funci&oacute;n rigurosa. Entre ellos, <em>El Aleph</em> y <em>El libro de arena</em> destacan como dos cimas complementarias.
    </p><p class="article-text">
        En <em>El Aleph</em>, Borges imagina un punto del espacio que contiene todos los puntos, una totalidad imposible que, sin embargo, se ofrece a la mirada. La enumeraci&oacute;n de lo visto &ndash;minuciosa, casi obsesiva&ndash; desemboca en una de las frases m&aacute;s reveladoras de su obra: &ldquo;Vi el Aleph, desde todos los puntos, vi en el Aleph la tierra, y en la tierra otra vez el Aleph&rdquo;. La paradoja no es aqu&iacute; un juego, sino una forma de pensar lo infinito.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, <em>El libro de arena</em> propone un objeto igualmente perturbador: un libro sin principio ni fin, cuyas p&aacute;ginas se multiplican sin cesar. En un momento del relato, el narrador afirma: &ldquo;El n&uacute;mero de p&aacute;ginas de este libro es exactamente infinito&rdquo;. La precisi&oacute;n de la frase, su tono casi burocr&aacute;tico, intensifica el efecto inquietante: lo imposible se presenta como si fuera una simple constataci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Reunidos en esta edici&oacute;n, estos tres &aacute;mbitos &ndash;poes&iacute;a, ensayo y cuento&ndash; permiten acceder a Borges en su totalidad, sin las jerarqu&iacute;as que a menudo han reducido su figura a la del narrador de ficciones ingeniosas. Aqu&iacute; aparece el escritor completo: el poeta de la emoci&oacute;n contenida, el ensayista de la inteligencia abierta, el narrador de lo infinito.
    </p><p class="article-text">
        Por eso esta reedici&oacute;n no es solo oportuna: es necesaria. Porque devuelve a Borges a su lugar natural, que no es el de la cita ocasional ni el del homenaje distante, sino el de la lectura viva, siempre renovada, siempre inquietante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;En efecto no puedo expresar por completo la envidia que le tengo a quien puede leer a Borges por primera vez, pero releerlo no est&aacute; nada mal, y en ello se dura la vida toda!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/obra-completa-de-borges-en-tres-tomos-alfaguara-critica-literaria-por-luis-artigue_1_13180418.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Apr 2026 16:30:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Poesía,Internacional,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Servicio de Publicaciones de la Universidad de León publica un manual de ‘Cuestiones ilustradas de química’]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/ciencia/servicio-publicaciones-universidad-leon-publica-manual-cuestiones-ilustradas-quimica_1_13174165.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a5924b5-ffb7-4d3c-bcf6-8fbd46222429_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141724.jpg" width="666" height="375" alt="El Servicio de Publicaciones de la Universidad de León publica un manual de ‘Cuestiones ilustradas de química’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">José Cruz F. Manga ha recogido en la última década ejercicios resueltos aplicando conocimientos teóricos, prácticos y de laboratorio y los ha dispuesto en un libro profusamente ilustrado a todo color que aspira a ser referente en la enseñanza de esta materia</p></div><p class="article-text">
        El Servicio de Publicaciones de la Universidad de Le&oacute;n (ULE) ha editado un libro titulado&nbsp;<a href="https://publicaciones.unileon.es/product/cuestiones-ilustradas-de-quimica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cuestiones&nbsp;ilustradas&nbsp;de&nbsp;qu&iacute;mica</em></a><em>,&nbsp;</em>del que es autor el profesor Jos&eacute; Cruz Feo Manga.
    </p><p class="article-text">
        En el pr&oacute;logo del libro se explica que su origen hay que buscarlo en el contexto de la implantaci&oacute;n del Espacio Europeo de Educaci&oacute;n Superior (EEES), en el marco del Proceso de Bolonia, que trajo consigo cambios en las metodolog&iacute;as docentes, como por ejemplo la ampliaci&oacute;n del n&uacute;mero y tipo de actividades evaluables.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, en la asignatura de&nbsp;Qu&iacute;mica&nbsp;de Primero del Grado en Biotecnolog&iacute;a de la ULE, se incorporaron cuatro seminarios o &lsquo;clases invertidas&rsquo; como actividad evaluable, en las que los alumnos, de forma individual o en parejas, resolv&iacute;an y expon&iacute;an ejercicios aplicando conocimientos te&oacute;ricos, pr&aacute;cticos y de laboratorio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Tras cada sesi&oacute;n, las soluciones se debat&iacute;an en grupo, reforzando el aprendizaje. Durante m&aacute;s de una d&eacute;cada, el autor ha ido reuniendo, revisando y ampliando los materiales trabajados en estas sesiones, hasta conformar una amplia biblioteca de ejercicios resueltos que ahora ve la luz en forma de libro.
    </p><p class="article-text">
        El volumen se presenta como un manual concebido tanto para el aprendizaje aut&oacute;nomo como para servir de apoyo en la docencia presencial, especialmente pensado para estudiantes que se enfrentan por primera vez a esta materia en el entorno universitario.
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                Láminas de &#039;Cuestiones ilustradas de Química&#039; de José Cruz F. Manga                            </span>
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        <em>Cuestiones ilustradas de qu&iacute;mica</em>&nbsp;sobresale por su marcado enfoque&nbsp;<strong>visual</strong>, ya que incorpora infograf&iacute;as que facilitan la asimilaci&oacute;n de los conceptos y de los procesos qu&iacute;micos que se explican.
    </p><p class="article-text">
        El libro, con ilustraciones en color, tiene 176 p&aacute;ginas, su formato es de 30 cent&iacute;metros, y est&aacute; encuadernado en espiral.&nbsp;La adaptaci&oacute;n interior y cubierta han corrido a cargo de David Aller Llamera. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ebffad;">Se puede adquirir por 15 euros en librer&iacute;as especializadas o en la propia p&aacute;gina web del Servicio de Publicaciones de la ULE, </span><a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><span class="highlight" style="--color:#ebffad;">pinchando en este enlace</span></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Redacción ILEÓN]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/ciencia/servicio-publicaciones-universidad-leon-publica-manual-cuestiones-ilustradas-quimica_1_13174165.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Apr 2026 18:00:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Servicio de Publicaciones de la Universidad de León publica un manual de ‘Cuestiones ilustradas de química’]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Universidad de León,Libros,León,España,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La intriga de 'La memoria de los espejos' se presenta este jueves en el ILC]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/intriga-memoria-espejos-presenta-jueves-ilc_1_13174108.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23b625fd-f0d0-419e-86b0-4a66a5044cc3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La intriga de &#039;La memoria de los espejos&#039; se presenta este jueves en el ILC"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La novela, ambientada en la ciudad ficticia de Vilarregia, conduce al lector a un juego de desapariciones, secretos y versiones cruzadas que será comentada en León en la Sala Región del Instituto Leonés de Cultura el 30 de abril  a las 19.30 horas</p></div><p class="article-text">
        La Sala Regi&oacute;n del&nbsp;Instituto Leon&eacute;s de Cultura&nbsp;(entrada por la calle de Santa Nonia, 3) acoger&aacute; el pr&oacute;ximo jueves 30 de abril la presentaci&oacute;n de&nbsp;<a href="https://letrame.com/catalogo/producto/la-memoria-de-los-espejos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Memoria de los Espejos</em></a>, un libro firmado por&nbsp;Felicitas Rebaque de L&aacute;zaro&nbsp;y&nbsp;Jos&eacute; Luis Serrano Cantar&iacute;n. El acto, abierto al p&uacute;blico hasta completar aforo, se plantea como un encuentro cercano con los autores para conocer los entresijos de esta nueva novela de intriga.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la sinopsis de la obra, en la ciudad de Vilarregia el periodista Onofre de la Vega se ve envuelto en una peligrosa investigaci&oacute;n tras aceptar participar en un libro sobre leyendas urbanas. Su indagaci&oacute;n le lleva al enigm&aacute;tico Hotel Fonda de Recueros y a una trama de desapariciones, cr&iacute;menes y secretos que sacuden la ciudad. Entre pistas contradictorias y su compleja relaci&oacute;n con Daphne Recuero, el protagonista se adentra en un universo donde nada es lo que parece.
    </p><p class="article-text">
        La presentaci&oacute;n est&aacute; dirigida a amantes de la literatura de misterio, clubes de lectura, medios de comunicaci&oacute;n y representantes del tejido cultural leon&eacute;s, que podr&aacute;n dialogar con los autores sobre los temas de la novela, como la memoria, la identidad y el peso de las versiones en conflicto. El evento supone tambi&eacute;n una ocasi&oacute;n para acercarse al trabajo conjunto de dos voces vinculadas al &aacute;mbito literario y a la creaci&oacute;n cultural tanto en Le&oacute;n como en otros territorios.
    </p><h2 class="article-text">Trayectoria de los autores</h2><p class="article-text">
        <strong>Felicitas Rebaque de L&aacute;zaro</strong> (Tudela de Duero, Valladolid, 1955) es maestra, enfermera y escritora, con una larga trayectoria en asociaciones culturales y literarias como la Asociaci&oacute;n de Autores Noveles (AEN) o El Bubisher, adem&aacute;s de ser miembro fundador y editora en la revista digital&nbsp;<em>Masticadores.com</em>. Con nueve libros publicados, ha cultivado la narrativa infantil y juvenil (<em>Espantapajar&oacute;n</em>,&nbsp;<em>Nuevos cuentos castellanos I y II</em>,&nbsp;<em>El latido del agua</em>), la novela negra (<em>R&eacute;quiem por mi mano ausente</em>) y la poes&iacute;a y prosa l&iacute;rica (<em>A trompicones</em>), y su novela&nbsp;<em>Violeta mara, mara maravilla</em>&nbsp;fue distinguida con el II Premio del Certamen Juvenil y New Adult de la Editorial LxL y finalista en el CIIF Market 2021.
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        Por su parte,&nbsp;<strong>Jos&eacute; Luis Serrano Cantar&iacute;n</strong>&nbsp;(Cimanes de la Vega, Le&oacute;n, 1956) es un escritor de formaci&oacute;n autodidacta, autor de numerosos relatos reunidos en los libros&nbsp;<em>Palabras a la vista</em>&nbsp;y &iquest;<em>As&iacute; en los cielos? &iexcl;Ah, s&iacute;, en los cielos</em>!. Cantautor y poeta &ldquo;en excedencia&rdquo;, ha tenido una intensa actividad cultural como miembro y cofundador del grupo de teatro &Eacute;xodo C.A. en Las Palmas, responsable de comunicaciones en una asociaci&oacute;n pol&iacute;tico-laboral y editor de un diario digital, adem&aacute;s de colaborar como escritor en&nbsp;<em>Masticadores.com</em>&nbsp;y formar parte del comit&eacute; organizador de Masticadores Le&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Con&nbsp;<em>La memoria de los espejos</em>, ambos autores vuelven a coincidir en el terreno de la intriga para ofrecer una historia cargada de misterio, memoria y emoci&oacute;n que ahora inicia su andadura p&uacute;blica en Le&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Redacción ILEÓN]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/intriga-memoria-espejos-presenta-jueves-ilc_1_13174108.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Apr 2026 16:19:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La intriga de 'La memoria de los espejos' se presenta este jueves en el ILC]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Conferencias,ILC – Instituto Leonés de Cultura,León,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El recorrido meticuloso sobre el Sil con una cámara al hombro que reduce la altura oficial del puente de las Palomas]]></title>
      <link><![CDATA[https://elbierzo.eldiario.es/cultura-y-ocio/recorrido-meticuloso-sil-camara-hombro-reduce-altura-oficial-puente-palomas_1_13171270.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eaed430c-dc09-47cc-ab35-93ab746bb8c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1571y1209.jpg" width="1200" height="675" alt="El recorrido meticuloso sobre el Sil con una cámara al hombro que reduce la altura oficial del puente de las Palomas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El berciano David Zamorano ha compuesto un libro de casi 500 páginas y más de 350 fotografías sobre los 138 pasos sobre el río, una obra colosal que oscila entre lo enciclopédico y lo anecdótico</p><p class="subtitle">La Gran Senda del Sil, una corriente de oportunidades de desarrollo turístico para no seguir viviendo de espaldas al río</p></div><p class="article-text">
        Hay un lugar entre las comarcas leonesas de Laciana y Babia que es parada obligada. Se orilla el coche en la carretera, se accede a un desfiladero y se pone a prueba el v&eacute;rtigo. Se trata del c&eacute;lebre puente de las Palomas. El cartel oficial sobre la CL-626 habla de 82 metros de altura. <a href="https://meprestaelbierzo.com/cajon-de-sastre/puentes-y-pasos-bercianos-sobre-el-sil-en-imagenes-segun-david-zamorano/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">David Zamorano (Ponferrada, Le&oacute;n, 1950)</a> quiso comprobarlo. &ldquo;Los entendidos lo miden con l&aacute;ser&rdquo;, dice quien, sin embargo, emplea desde arriba una cuerda de 100 metros y dos ladrillos en un extremo para constatar la distancia con el nivel del agua. Lo ha hecho tres veces, todas con el mismo resultado: 54 metros. La secuencia da una idea de la meticulosidad con la que Zamorano ha trabajado sobre el terreno durante a&ntilde;os para publicar ahora el libro <em>Puentes y pasos sobre el r&iacute;o Sil</em>, una monumental obra de 482 p&aacute;ginas y m&aacute;s de 350 fotograf&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        El autor, que naci&oacute; en el barrio de San Andr&eacute;s de Ponferrada justo a la vera del Sil, hab&iacute;a dejado el coche orillado en la carretera CL-626 junto al puente de las Palomas en un d&iacute;a de perros, con mucha nieve a principios de enero. Hab&iacute;a ido precisamente a medir la altura, as&iacute; como a retratar la estructura y el entorno de blanco. Hab&iacute;a puesto los tri&aacute;ngulos y se hab&iacute;a enfundado el chaleco reflectante. Ya estaba de regreso cuando se encontr&oacute; con una pareja de la Guardia Civil. Uno de los agentes se dirigi&oacute; de forma vehemente pensando que se trataba de un suicida hasta que el berciano lo tranquiliz&oacute; haci&eacute;ndole atar cabos. Ven&iacute;a de estar el d&iacute;a anterior en Os Peares, donde el Sil, que nace en Pe&ntilde;a Orniz, se junta con el Mi&ntilde;o. Era lunes, su jornada de descanso como trabajador del Ayuntamiento de Ponferrada. &ldquo;Y nos hicimos amigos&rdquo;, dice Zamorano ahora que ya se ha pasado por el cuartel para dejar ejemplares del libro. 
    </p><p class="article-text">
        El puente de las Palomas, el n&uacute;mero 16 de los 138 que suma (99 en la provincia de Le&oacute;n, tres compartidos con Ourense) contando tambi&eacute;n <a href="https://ileon.eldiario.es/provincia/sil-el-sil-si-la-gran-senda-del-sil-rio-sil_1_9536268.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otro tipo de pasos el Sil desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Mi&ntilde;o</a>, es uno de los m&aacute;s singulares, uno de los elegidos por el autor cuando se le insta a seleccionar unos pocos de los correspondientes a la provincia de Le&oacute;n para componer este reportaje. &ldquo;Es muy emblem&aacute;tico; de tipo embudo&rdquo;, comienza su descripci&oacute;n hasta desmentir el dato oficial de la altura. &ldquo;No es cierto&rdquo;, zanja remiti&eacute;ndose a la cuerda y los ladrillos y admitiendo un peque&ntilde;o margen de fluctuaci&oacute;n en funci&oacute;n del caudal de cada momento. La antig&uuml;edad es al menos centenaria dado que existen fotograf&iacute;as desde 1925. La Guerra Civil espa&ntilde;ola lo hizo tristemente famoso. &ldquo;Tiraron entonces a mucha gente desde all&iacute;&rdquo;, apunta para ilustrar, ya en clave menos dram&aacute;tica, c&oacute;mo el puente es fuente recurrente de <em>amenazas</em> de los padres a esos ni&ntilde;os que se resisten a comer o hacer a los deberes. 
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                David Zamorano, sobre el puente de Secundino sobre el Sil, entre La Cueta y la Vega de Viejos, en Babia.                             </span>
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                    alt="Puente de las Palomas, en la transición entre Laciana y Babia, con nieve, una de las fotos del libro de David Zamorano &#039;Puentes y pasos sobre el río Sil&#039;. "
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                Puente de las Palomas, en la transición entre Laciana y Babia, con nieve, una de las fotos del libro de David Zamorano &#039;Puentes y pasos sobre el río Sil&#039;.                             </span>
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                David Zamorano, en una de las veces que ha medido la altura del puente de las Palomas.                             </span>
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        No hace falta, sin embargo, esperar al puente de las Palomas para toparse desde el nacimiento en Pe&ntilde;a Orniz con un paso tan singular. David Zamorano destaca en primer lugar en el orden del recorrido desde aguas arriba el n&uacute;mero 12, el conocido como puente de Secundino, ubicado entre La Cueta y La Vega de Viejos, todav&iacute;a en Babia. Secundino Fern&aacute;ndez (al que apodaban como el Capador) lo hizo en 1946 usando troncos de madera. Fue su sobrino Pl&aacute;cido &Aacute;lvarez quien en 2012 cambi&oacute; el material por biondas, los quitamiedos de las carreteras. &ldquo;Es de tipo embudo, pero al rev&eacute;s. Es muy peligroso; no tiene casi barandillas. Y tiene 10 metros de altura&rdquo;, determina Zamorano, al que puede verse en fotograf&iacute;as sobre esta m&iacute;nima estructura entre dos enormes pe&ntilde;as que ha permitido a lugare&ntilde;os como su propio autor (que era del pueblo de Meroy) evitar rodeos para acceder a las fincas del entorno. 
    </p><p class="article-text">
        El tercero elegido, habiendo pasado ya el de las Palomas, se ubica en Laciana y entronca con el boom del carb&oacute;n al ser un puente del antiguo ferrocarril minero Ponferrada-Villablino. Los d&iacute;as de grandes nevadas son de los preferidos por Zamorano para regresar sobre sus pasos. Con lo que no contaba era precisamente con un mal paso, el que dio cuando meti&oacute; el pie en un punto en el que faltaba una traviesa, un bache camuflado por la nieve. &ldquo;Jur&eacute; en hebreo. Cambi&eacute; de color&rdquo;, reconoce. Se trata del puente de Arias (el nombre se debe al de una f&aacute;brica de embutidos cercana), hace el n&uacute;mero 22 del recorrido, es obra de los ingenieros Valero Rivera y el Marqu&eacute;s de Gaviria, data de 1920 al corresponderse con el ramal de Villaseca y se ubica entre esta localidad y la de Rioscuro, ambas pertenecientes al municipio de Villablino. 
    </p><p class="article-text">
        David Zamorano ha tirado de metro tambi&eacute;n para calibrar otras variables m&aacute;s all&aacute; de la altura. &ldquo;El puente del Azufre tiene una comba exagerada. Lo med&iacute; hace cinco o seis a&ntilde;os. Y tiene unos 45 cent&iacute;metros de comba&rdquo;, dice sobre esta estructura (la n&uacute;mero 76 sobre el curso del r&iacute;o), que data de 1976 y se ubica ya en El Bierzo. Es obra del ingeniero Jos&eacute; Crespo, que recibi&oacute; un premio por un vano de 130 metros entre dos pilares. &ldquo;Igual fue demasiado&rdquo;, aventura el autor de <em>Puentes y pasos sobre el r&iacute;o Sil</em>, que rememor&oacute; labores anteriores en <a href="https://elbierzo.eldiario.es/comarca/bierzo-voladura-ultimas-chimeneas-mineras-emblema-paisaje-singulariza-comarca_1_12969587.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">montajes de centrales t&eacute;rmicas como en el grupo 3 de Compostilla II</a> al pico de las chimeneas cuando se introdujo en el hueco de uno de los pilares del puente del Azufre para subir por las escalerillas hasta arriba. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fotografía del puente de Arias, entre Villaseca de Laciana y Rioscuro, que forma parte del libro de David Zamorano &#039;Puentes y pasos sobre el río Sil&#039;.                             </span>
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                Fotografía del puente del Azufre de Ponferrada, una de las imágenes del libro de David Zamorano &#039;Puentes y pasos sobre el río Sil&#039;.                             </span>
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        Nacido frente al Castillo de Ponferrada, David Zamorano reconoce el valor sentimental del puente Garc&iacute;a Ojeda, el que hace el n&uacute;mero 82 sobre el Sil justo por debajo de la fortaleza templaria, el entorno donde el autor se crio y empez&oacute; a hacer fotos con una c&aacute;mara que le regalaron sus hermanos en 1962. Fue en septiembre de 1971 cuando se estren&oacute; la estructura, bautizada en honor al alcalde de la capital berciana que promovi&oacute; su construcci&oacute;n, Luis Garc&iacute;a Ojeda. El puente tiene otro gui&ntilde;o personal para quien todav&iacute;a recuerda c&oacute;mo una de las emblem&aacute;ticas fotograf&iacute;as de la inauguraci&oacute;n, obra de Daniel Mart&iacute;n L&iacute;piz (Foto Madrid), era el reclamo de unas participaciones de Loter&iacute;a de Navidad. 
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                David Zamorano, en el puente García Ojeda sobre el río Sil en Ponferrada.                             </span>
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                    alt="Fotografía del puente colgante de las Barrancas de Santalla, entre Santalla y Villaverde de la Abadía, del libro de David Zamorano &#039;Puentes y pasos sobre el río Sil&#039;. "
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            <span class="title">
                Fotografía del puente colgante de las Barrancas de Santalla, entre Santalla y Villaverde de la Abadía, del libro de David Zamorano &#039;Puentes y pasos sobre el río Sil&#039;.                             </span>
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        El &uacute;ltimo paso seleccionado (el n&uacute;mero 89) en este compendio es el puente colgante de las Barrancas de Santalla, ubicado entre esta localidad del municipio de Priaranza y Villaverde de la Abad&iacute;a (Carracedelo), una estructura de la que hay noticias al menos desde la construcci&oacute;n acometida en 1905 por Valent&iacute;n Merayo M&eacute;ndez. &ldquo;Se lo ha llevado el agua varias veces&rdquo;, se&ntilde;ala para remitirse a una riada en 196 con el tr&aacute;gico final de dos ni&ntilde;as muertas el venirse abajo la pasarela. Las manos de los vecinos han levantado una y otra vez este puente colgante que tambi&eacute;n es una se&ntilde;a de identidad de la zona. 
    </p><p class="article-text">
        Con documentos oficiales, recortes de medios de comunicaci&oacute;n y fuentes orales ha compuesto Zamorano el libro, que contin&uacute;a hasta la desembocadura en el Mi&ntilde;o sobre los pasos de 32 municipios de las provincias de Le&oacute;n, Ourense y Lugo. Se trata de la joya de la corona de un archivo en el que tambi&eacute;n destacan inventarios como el de las chimeneas industriales de la provincia de Le&oacute;n. El autor firmar&aacute; ejemplares este domingo 26 de abril a las 12.00 horas <a href="https://elbierzo.eldiario.es/ponferrada/presidente-oncobierzo-pregonara-18-abril-29o-feria-libro-ponferrada_1_13145899.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el marco de la Feria del Libro de Ponferrada</a>. Y estar&aacute; acompa&ntilde;ado por el alcalde de la capital berciana, Marco Morala, y por el director de los Museos, Javier Garc&iacute;a Bueso, en la presentaci&oacute;n que tendr&aacute; lugar el 7 de mayo a las 19.00 horas en la Casa de la Cultura de Ponferrada, el mismo escenario que acogi&oacute; en 2009 una exposici&oacute;n fotogr&aacute;fica alusiva (el mismo a&ntilde;o tambi&eacute;n hubo muestra en Rioscuro). Fue el punto de partida de otro viaje, el que le ha hecho regresar muchas veces para componer este libro a esos puentes y pasos que conoce (y en este caso no es una exageraci&oacute;n) como la palma de su mano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[César Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://elbierzo.eldiario.es/cultura-y-ocio/recorrido-meticuloso-sil-camara-hombro-reduce-altura-oficial-puente-palomas_1_13171270.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Apr 2026 09:39:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El recorrido meticuloso sobre el Sil con una cámara al hombro que reduce la altura oficial del puente de las Palomas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[León,Babia,Villablino,Bierzo,Ponferrada,Río Sil,Galicia,Río Miño,Libros,Fotografía,Ponfeblino,Vecinos,Reportajes,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Sinceramente', de Margaret Atwood]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/libro-poesia-sinceramente-de-margaret-atwood-critica-literaria-por-luis-artigue_1_13163728.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b9dc35c8-d4d3-407f-a383-6c77dccfcfc8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Sinceramente&#039;, de Margaret Atwood"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor Luis Artigue reseña el último poemario de la famosa escritora canadiense –fundamentalmente por 'El cuento de la criada'– publicado por Editorial Salamandra: "Uno de los libros más honestos, y a la vez más inquietantes, de la mejor autora viva de nuestra época"</p></div><p class="article-text">
        En mis tiempos de estudiante tuve la oportunidad de conocer a <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Margaret_Atwood" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Margaret Atwood</a> (Ottawa, 1939) en la Faculty of Arts &amp; Science del campus de Saint George de la Universidad de Toronto, y qued&eacute; total y perdurablemente fascinado, de modo y manera que la leo con fervor desde entonces. Volv&iacute; a verla y hablar con ella en Madrid hace a&ntilde;os de la mano de su magn&iacute;fica traductora entonces, <strong>Isabel Carrera</strong>, cuando presentaba en Espa&ntilde;a <a href="https://krkediciones.com/producto/asesinato-en-la-oscuridad/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Asesinato en la oscuridad</em></a>, y la considero una referencia literaria de primer orden, aunque quisiera que eso no me hiciera perder la objetividad al escribir esta rese&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Hablar de <strong>Margaret Atwood</strong> suele conducir, casi inevitablemente, a sus novelas m&aacute;s c&eacute;lebres, pero ser&iacute;a un error cr&iacute;tico &ndash;y hasta una forma de pereza lectora&ndash; olvidar que su ra&iacute;z literaria se hunde con firmeza en la poes&iacute;a. Antes de convertirse en narradora de referencia, Atwood fue, y en cierto modo sigue siendo, una poeta que piensa el mundo en im&aacute;genes tensas, a menudo inc&oacute;modas.
    </p><p class="article-text">
        Su poes&iacute;a no busca el ornamento ni la musicalidad complaciente, sino una especie de claridad incisiva que desarma al lector. Hay en sus versos una econom&iacute;a expresiva que recuerda a la tradici&oacute;n anglosajona m&aacute;s sobria, pero filtrada por una sensibilidad contempor&aacute;nea donde lo pol&iacute;tico, lo ecol&oacute;gico y lo &iacute;ntimo se entrelazan sin jerarqu&iacute;as. Atwood observa &ndash;y ese verbo resulta aqu&iacute; esencial&ndash; con una lucidez casi entomol&oacute;gica: el amor, el cuerpo, la violencia o el poder aparecen como fen&oacute;menos que deben ser descritos antes que juzgados.
    </p><p class="article-text">
        No es una poes&iacute;a que seduzca de inmediato; m&aacute;s bien incomoda, desplaza, obliga a reconsiderar certezas. Y en ese gesto reside buena parte de su valor. Frente a la tendencia a la efusi&oacute;n o al hermetismo, Atwood propone una voz que parece sencilla, pero que esconde una arquitectura moral y simb&oacute;lica compleja. Su poes&iacute;a, en definitiva, no acompa&ntilde;a al lector: lo interroga.
    </p><p class="article-text">
        Si se atiende a la trayectoria po&eacute;tica de Margaret Atwood, se percibe una continuidad tem&aacute;tica muy n&iacute;tida, aunque cada libro explore registros distintos. M&aacute;s que evolucionar por rupturas, Atwood afina obsesiones. Y as&iacute; es desde que publicara <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>The Circle Game</em></a> (1964), su primer gran reconocimiento. Ah&iacute; ya aparec&iacute;a una idea clave: la vida social como juego de roles impuesto. Los poemas indagaban en la identidad, la infancia y las trampas invisibles de la cultura. Y hab&iacute;a ya una iron&iacute;a y una mirada cr&iacute;tica hacia las convenciones. Luego vino <em>The Animals in That Country</em> (1968), uno de sus libros m&aacute;s caracter&iacute;sticos. Canad&aacute; aparece ah&iacute; no como paisaje id&iacute;lico, sino como territorio hostil. El ser humano es un intruso m&aacute;s entre animales. El tema central es la fragilidad de la civilizaci&oacute;n frente a la naturaleza. Y ya <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Power_Politics_(poetry_collection)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Power Politics</em></a> (1971), quiz&aacute; su poemario m&aacute;s directo y perturbador, y desde luego el m&aacute;s conocido, que examina las relaciones amorosas como luchas de poder. El lenguaje es cortante, casi cl&iacute;nico. El amor deja de ser refugio para convertirse en campo de batalla psicol&oacute;gico. A posteriori public&oacute; <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/You_Are_Happy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>You Are Happy</em></a> (1974), poemario que introduce elementos m&iacute;ticos, especialmente la figura de Circe. Atwood&nbsp;ah&iacute; reescribe mitos para hablar de la identidad femenina, el aislamiento y la transformaci&oacute;n, y por eso es un libro m&aacute;s simb&oacute;lico que los anteriores, pero igual de incisivo. Y nos gust&oacute; mucho&nbsp;<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Two-Headed_Poems" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Two-Headed Poems</em></a> (1978), poemario donde la autora reflexiona sobre la dualidad: individuo y sociedad, mente y cuerpo, cultura y naturaleza (el tono es m&aacute;s ensay&iacute;stico, casi meditativo, pero sin perder su filo cr&iacute;tico). Luego <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/True_Stories_(poetry_collection)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>True Stories</em></a> (1981), donde su&nbsp;poes&iacute;a se vuelve m&aacute;s pol&iacute;tica, y tata la violencia, la represi&oacute;n y las injusticias contempor&aacute;neas. El t&iacute;tulo es ir&oacute;nico: lo 'verdadero' aparece mediado por el lenguaje y la percepci&oacute;n. Vienes despu&eacute;s <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Morning_in_the_Burned_House" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Morning in the Burned House</em></a> (1995), uno de sus libros m&aacute;s maduros en el que predomina la memoria, la p&eacute;rdida y el paso del tiempo. El tono es m&aacute;s contenido, incluso eleg&iacute;aco, pero mantiene su lucidez habitual. Luego <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/The_Door_(poetry_collection)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>The Door</em></a> (2007), brillante reflexi&oacute;n sobre la vejez, la muerte y el umbral final. La 'puerta' funciona como met&aacute;fora del tr&aacute;nsito. Hay una mezcla de humor seco y aceptaci&oacute;n l&uacute;cida&hellip; 
    </p><h2 class="article-text">Poes&iacute;a sobre el poder, la identidad y la naturaleza</h2><p class="article-text">
        En conjunto, la poes&iacute;a de Atwood gira en torno a unos ejes constantes: el poder (en lo &iacute;ntimo y lo pol&iacute;tico), la identidad, la relaci&oacute;n con la naturaleza y una desconfianza radical hacia los discursos establecidos. No escribe para embellecer el mundo, sino para desmontarlo y mostrar sus mecanismos.
    </p><p class="article-text">
        Pero la poes&iacute;a de Margaret Atwood ha llegado al espa&ntilde;ol de forma parcial, dispersa y relativamente tard&iacute;a si la comparamos con su narrativa. No existe (todav&iacute;a) una traslaci&oacute;n sistem&aacute;tica de toda su obra po&eacute;tica, pero s&iacute; un conjunto reconocible de libros y traducciones sueltas de <em>La puert</em>a, otra en Pre-textos de <em>Juegos de poder</em> , uno de los pocos t&iacute;tulos relativamente conocidos en espa&ntilde;ol, y tambi&eacute;n&nbsp;<em>Los diarios de Susanna Moodie</em> y <em>Luna llena</em> han circulado parcialmente.
    </p><p class="article-text">
        Aparece ahora, muy bien publicado por Salamandra, el poemario <a href="https://www.penguinlibros.com/es/libros-de-poesia/487092-libro-sinceramente-9791387640217" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Sinceramente</em></a><em>, </em>en traducci&oacute;n de la excelente poeta de la experiencia <a href="https://x.com/RaquelLanseros/status/2032045319379161134" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Raquel Lanseros</strong></a>. Y es un libro que recoge su poes&iacute;a m&aacute;s tard&iacute;a: por eso en sus p&aacute;ginas encontramos una reflexi&oacute;n sobre el tiempo, la vejez y la memoria evocada mediante una l&iacute;rica mezcla de lo cotidiano con lo m&iacute;tico (sirenas, figuras simb&oacute;licas).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es un libro significativo porque muestra a una Atwood ya crepuscular, pero sin abandonar su iron&iacute;a ni su mirada cr&iacute;tica.
    </p><h2 class="article-text">Poemas del crep&uacute;sculo vital</h2><p class="article-text">
        Hablar de <em>Sinceramente</em> exige, en realidad, supone hacerlo de un doble crep&uacute;sculo: el de una autora en plena conciencia de su edad, y el de una tradici&oacute;n po&eacute;tica &ndash;la de su generaci&oacute;n&ndash; que ha perdido ya cualquier ilusi&oacute;n de novedad. Por eso se trata de un libro tard&iacute;o que muestra la lucidez sin ret&oacute;rica. El n&uacute;cleo del libro es reconocible: tiempo, p&eacute;rdida, memoria, cuerpo que envejece. Pero no estamos ante una repetici&oacute;n mec&aacute;nica de temas, sino ante su destilaci&oacute;n final. Los poemas giran en torno a la conciencia del paso del tiempo, a la desaparici&oacute;n (personas, mundos, certezas), a la persistencia de lo cotidiano como &uacute;ltimo asidero, y a la naturaleza, que para el yo po&eacute;tico ya no aparece como paisaje, sino como sistema en deterioro&hellip; Pero lo decisivo aqu&iacute; es el tono. Frente a la dureza casi quir&uacute;rgica de <em>Power Politics</em> o la tensi&oacute;n simb&oacute;lica de <em>You Are Happy</em>, <em>Sinceramente</em> adopta una voz m&aacute;s abierta, incluso conversacional, sin perder el filo. Atwood ya no necesita demostrar nada: observa, anota, deja caer la iron&iacute;a con una econom&iacute;a casi cl&aacute;sica. No hay pues en este libro influencias nuevas en sentido estricto. Lo que hay es una relectura de sus propios materiales: el mito (sirenas, figuras fant&aacute;sticas) reaparece, pero desactivado, casi dom&eacute;stico, la naturaleza ya no es hostil (como en <em>The Animals in That Country</em>), sino fr&aacute;gil, y el yo no es combativo, sino retrospectivo. De hecho si hubiera que situar una genealog&iacute;a de influencias de este libro, habr&iacute;a que mirar menos a influencias externas y m&aacute;s a una tradici&oacute;n de poes&iacute;a tard&iacute;a: <strong>W. B. Yeats </strong>en sus &uacute;ltimos libros, <strong>Elizabeth Bishop </strong>en su contenci&oacute;n, e incluso cierta sequedad meditativa cercana a <strong>Philip Larkin</strong>. Pero Atwood no imita: se reescribe.
    </p><p class="article-text">
        En suma <em>Sinceramente</em> no es su mejor libro, pero s&iacute; uno de los m&aacute;s reveladores, porque desplaza el eje de su poes&iacute;a, el cual ya no est&aacute; en el amor y el poder sino en la aceptaci&oacute;n, y ya no en la tensi&oacute;n simb&oacute;lica sino en la claridad l&iacute;rica cristalina y casi narrativa. Es, en ese sentido, un libro menos agresivo, pero m&aacute;s despojado. Y eso lo vuelve peligroso: ya no hay artificio donde refugiarse de la honestidad brutal.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo se&ntilde;alaremos que la versi&oacute;n que nos ofrece Raquel Lanseros es, en t&eacute;rminos generales, inteligente y funcional, pero plantea un problema interesante. Lanseros &ndash;gran poeta ella misma&ndash; tiende a suavizar ciertas aristas del ingl&eacute;s de Atwood y a introducir una leve musicalidad que no siempre est&aacute; en el original , y esto tiene dos ambivalentes efectos: que el libro gana fluidez en espa&ntilde;ol y se integra mejor en la tradici&oacute;n po&eacute;tica hisp&aacute;nica, y que se aten&uacute;a la sequedad caracter&iacute;stica de Atwood y hasta algunos poemas pierden ese tono casi <em>desnudo</em> que es clave en su estilo. Pero no es una mala traducci&oacute;n &ndash;al contrario, es s&oacute;lida y coherente&ndash;, aunque s&iacute; interpretativa: lee a Atwood desde una sensibilidad l&iacute;rica que no siempre coincide con la de la autora, pero que la enriquece.
    </p><p class="article-text">
        En s&iacute;ntesis diremos que <em>Sinceramente</em> no ampl&iacute;a el territorio de Margaret Atwood; lo reduce. Y en esa reducci&oacute;n est&aacute; su verdad. Por eso es un libro donde la autora deja de explorar para constatar. Donde la imaginaci&oacute;n ya no inventa mundos, sino que ilumina lo que queda de este. Y quiz&aacute; por eso mismo &ndash;por su falta de ambici&oacute;n aparente&ndash; resulta uno de los libros m&aacute;s honestos, y tambi&eacute;n, a su manera, uno de los m&aacute;s inquietantes, de la mejor escritora viva de nuestra &eacute;poca.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/libro-poesia-sinceramente-de-margaret-atwood-critica-literaria-por-luis-artigue_1_13163728.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Apr 2026 16:30:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Sinceramente', de Margaret Atwood]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,Poesía,Internacional,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El debut literario que transforma el eco derrotista en un canto al futuro de la Montaña Leonesa]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/debut-literario-transforma-eco-derrotista-canto-futuro-montana-leonesa_1_13154955.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e498f8fb-035f-49dc-9f66-41e32ce2347c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x917y506.jpg" width="1200" height="675" alt="El debut literario que transforma el eco derrotista en un canto al futuro de la Montaña Leonesa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La joven Noemí Suárez Blanco, ya con experiencia en trabajos audiovisuales, publica su primera novela, en la que impugna la visión pesimista en las cuencas tras el cierre de las minas y las térmicas</p><p class="subtitle">Humo, la diferencia que marca el hogar de antaño en León</p></div><p class="article-text">
        El final de la miner&iacute;a del carb&oacute;n era en los a&ntilde;os del cambio de siglo algo as&iacute; como un eco en la Monta&ntilde;a Central Leonesa. Noem&iacute; Su&aacute;rez Blanco (Sorribos de Alba, La Robla, 1994) creci&oacute; oyendo el runr&uacute;n en torno a la repercusi&oacute;n del cierre de las minas y la central t&eacute;rmica. &ldquo;Esto se acaba, esto se muere, aqu&iacute; no va a quedar nadie&rdquo;, dec&iacute;an entonces. &ldquo;Cuando todav&iacute;a no se ve&iacute;a ese fin, se escuchaba&rdquo;, cuenta la joven, a la que animaban a poner tierra de por medio tambi&eacute;n cuando complet&oacute; en Le&oacute;n capital estudios de Formaci&oacute;n Profesional en la rama audiovisual y parec&iacute;a que el &uacute;nico destino laboral viable ten&iacute;a que ser el de una gran ciudad. Ella se rebel&oacute; contra aquel discurso hasta forjar su futuro en su h&aacute;bitat, el escenario de fondo de su debut literario, <a href="https://www.instagram.com/p/DTYaCw-CAkI/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la novela </a><a href="https://www.instagram.com/p/DTYaCw-CAkI/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El invierno siempre vuelve a la monta&ntilde;a</em></a>, publicada por la Editorial Tal&oacute;n de Aquiles. 
    </p><p class="article-text">
        La protagonista del libro es Julia, en buena medida un trasunto de la propia autora. El nombre elegido tiene una doble explicaci&oacute;n a modo de sendos homenajes. &ldquo;Julia es por dos <em>Julios</em> importantes en mi vida&rdquo;, se&ntilde;ala Su&aacute;rez al aludir en primer lugar a su profesor Julio Molero. &ldquo;Me anim&oacute; a escribir cuando yo no sab&iacute;a ni lo que era. Supo ver algo en m&iacute;&rdquo;, agradece al situarse en las clases de Literatura del IES (Instituto de Educaci&oacute;n Secundaria) Ramiro II de La Robla. Y el docente la acompa&ntilde;ar&aacute; este martes 21 de abril a las 19.00 horas en la presentaci&oacute;n de la novela en la Biblioteca Padre Isla de Le&oacute;n. &ldquo;Y al <a href="https://ileon.eldiario.es/cultura/julio-llamazares-escritor-espana-sigue-pais-colonial-crece-costa_1_10438461.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">maestro Julio Llamazares</a>&rdquo;, a&ntilde;ade sobre el segundo homenaje, &ldquo;al que tengo un cari&ntilde;o incre&iacute;ble porque, aparte de que es muy buena persona y me cae genial, me ense&ntilde;&oacute; que el paisaje tiene memoria, y nosotros tenemos el deber de conservar esa memoria y de saber leerlo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre me pasaba una cosa cuando iba a la monta&ntilde;a con mis amigos. A m&iacute; me transmit&iacute;a un sentimiento distinto al de mis compa&ntilde;eros&rdquo;, expone. Su&aacute;rez encontr&oacute; complicidad en la literatura de Llamazares: &ldquo;Fue al leer ya de bien jovencita sus novelas cuando empec&eacute; a entender que yo tambi&eacute;n ve&iacute;a el paisaje y lo sent&iacute;a de la misma forma que como lo explicaba &eacute;l, y yo no sab&iacute;a explicarlo de aquella&rdquo;. La autora quiso ser periodista, un paralelismo con el oficio de la protagonista de la novela. Condicionada por motivos econ&oacute;micos a compatibilizar estudios y trabajo, se matricul&oacute; en un grado superior de la rama audiovisual en el Centro de FP Mar&iacute;a Auxiliadora de Le&oacute;n. Y la Monta&ntilde;a Central y la capital leonesa son los dos escenarios en los que se desarrolla la trama del libro. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Noemí Suárez Blanco es también guía en la Montaña Leonesa.                             </span>
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        La idea de escribir una novela la acompa&ntilde;a desde siempre. Por el medio ha ido despuntando una trayectoria audiovisual que enfoca desde el apartado creativo. La despoblaci&oacute;n en las cuencas mineras fue el <em>leitmovit</em> de su Trabajo de Final de Grado. Sobre las casas de humo y la tradici&oacute;n oral pivota <a href="https://ileon.eldiario.es/cultura/humo-diferencia-marca-hogar-antano-leon_1_10023107.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el proyecto </a><a href="https://ileon.eldiario.es/cultura/humo-diferencia-marca-hogar-antano-leon_1_10023107.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Fue Hogar</em></a>, compartido con &Aacute;lvaro Arg&uuml;elles. Y con H&eacute;ctor Fuente est&aacute; ahora embarcada en una iniciativa de catalogaci&oacute;n de molinos de la Monta&ntilde;a Central, tambi&eacute;n con la pretensi&oacute;n de que desemboque en un documental. Gu&iacute;a de monta&ntilde;a y trabajadora en el sector de la hosteler&iacute;a, fue al morir sus abuelos cuando retom&oacute; el hilo de aquella aspiraci&oacute;n literaria. 
    </p><p class="article-text">
        El germen de la novela entronca con una particularidad de su propia vida: &ldquo;Yo siempre cuento que tengo un problema, entre comillas. Y es que nunca recuerdo lo que sue&ntilde;o, y me fastidia. Siempre he querido ver qu&eacute; se siente cuando sue&ntilde;as algo y recuerdas lo que sue&ntilde;as&rdquo;. La circunstancia la vuelve a emparentar con la protagonista del libro, cuya escritura acometi&oacute; cuando fallecieron sus abuelos: &ldquo;Siempre me dec&iacute;an que un d&iacute;a me iban a ver en las librer&iacute;as. As&iacute; que me dije: tengo que escribirlo y dedic&aacute;rselo&rdquo;. Terminada la redacci&oacute;n, comenz&oacute; la edici&oacute;n y b&uacute;squeda de editorial hasta encontrar la Editorial Tal&oacute;n de Aquiles, especializada en poes&iacute;a pero que reserva a narrativa un 20% de sus t&iacute;tulos, el estrecho margen en el que ha entrado <em>El invierno siempre vuelve a la monta&ntilde;a</em>. El proceso posterior a la escritura dur&oacute; nueve meses. &ldquo;Por eso&rdquo;, remata, &ldquo;yo digo que es como un hijo casi&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Noem&iacute; Su&aacute;rez Blanco es hija de la Monta&ntilde;a Leonesa. La naturaleza resulta fuente de inspiraci&oacute;n para ella y para la protagonista de la novela, escrita en primera persona transitando entre las estaciones del a&ntilde;o. &ldquo;Cuando atravieso los caminos que me quedan&rdquo;, relata Julia/Noem&iacute; para cerrar uno de los cap&iacute;tulos, &ldquo;y salgo al pueblo, ya voy completamente cargada para sentarme y escribir. Mucho. Mucho tiempo. Muchas cosas. Lo s&eacute;, me conformo con poco, pero cada uno somos un mundo entero y ver m&aacute;s all&aacute; no todos podemos hacerlo. Cada peque&ntilde;o lugar, olvidado para muchos, habitual para otros, nos cuenta mucho si sabemos escuchar&rdquo;. Sacar partido literario a la contemplaci&oacute;n del paisaje es una de las lecciones aprendidas de Julio Llamazares, <a href="https://ileon.eldiario.es/cultura/distintas-formas-mirar-agua_1_9394451.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">autor de </a><a href="https://ileon.eldiario.es/cultura/distintas-formas-mirar-agua_1_9394451.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Distintas formas de mirar el agua</em></a>. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Siempre nos inculcaron el pesimismo: el de aquí tenéis que iros para triunfar y todo eso. Y, por suerte, yo no lo hice y ahora estoy viendo lo contrario, lo de para vivir feliz y bien tienes que volver</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Noemí Suárez Blanco</span>
                                        <span>—</span> Autora de la novela ‘El invierno siempre vuelve a la montaña’
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tanto la autora como la protagonista tambi&eacute;n tratan de impugnar el discurso recurrente en las cuencas mineras sobre un supuesto ineludible ocaso tras el cierre del carb&oacute;n y las t&eacute;rmicas. Julia, que perdi&oacute; a un t&iacute;o por un accidente laboral en una explotaci&oacute;n, refuta a uno de los personajes mayores con los que tiene contacto: &ldquo;Nosotros ahora podemos elegir quedarnos cuando ellos no tuvieron opciones&rdquo;. Su&aacute;rez, cuyo padre trabaj&oacute; en el cielo abierto de Santa Luc&iacute;a de Gord&oacute;n, vivi&oacute; el rescoldo de los a&ntilde;os de bonanza, todav&iacute;a con fiestas patronales por todo lo alto en La Robla, pero con aquel ominoso augurio en torno al futuro: &ldquo;Siempre nos inculcaron el pesimismo: el de aqu&iacute; ten&eacute;is que iros para triunfar y todo eso. Y, por suerte, yo no lo hice y ahora estoy viendo lo contrario, lo de para vivir feliz y bien tienes que volver&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Con <em>El invierno siempre vuelve a la monta&ntilde;a</em>, Noem&iacute; Su&aacute;rez Blanco se suma al torrente de creaci&oacute;n art&iacute;stica surgida en torno al carb&oacute;n tras el cierre de las minas, sustanciada en narrativa, dramaturgia y hasta cinematograf&iacute;a alusiva. Compa&ntilde;era de promoci&oacute;n en el instituto de La Robla de <a href="https://ileon.eldiario.es/cultura/oscar-garcia-sierra-casi-toda-gente-conozco-relacion-amor-odio-lugar-viven-nacieron_1_9530441.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Oacute;scar Garc&iacute;a Sierra</a>, autor de las celebradas novelas <em>Facendera</em> y <em>Ropa tendida</em>, ella, que se siente una privilegiada por vivir en un entorno de alto valor natural apenas a media hora de distancia de una ciudad como Le&oacute;n, aporta otro punto de vista. &ldquo;A m&iacute; me gusta siempre la nota positiva. Podemos ser la influencia de cualquier persona que en ese momento necesite encontrar en la lectura algo por lo que seguir ilusion&aacute;ndose por la vida. Como yo lo he le&iacute;do cosas en momentos cr&iacute;ticos de mi vida que me han servido para seguir adelante, pues yo siempre escribo con esa idea&rdquo;. Y lo que dice la autora, que sugiere la idea de una segunda y hasta una tercera parte de esta novela, puede aplicarse a la literatura, a la vida y a una monta&ntilde;a a la que devuelve el eco derrotista para transformarlo en un grito orgulloso por su futuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[César Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/debut-literario-transforma-eco-derrotista-canto-futuro-montana-leonesa_1_13154955.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Apr 2026 06:33:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El debut literario que transforma el eco derrotista en un canto al futuro de la Montaña Leonesa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[León,León ciudad,Montaña,Montaña Central,La Robla,Gordón,Literatura,Libros,Audiovisual,Documentales,Minería,Carbón,Patrimonio,Entrevistas,Reportajes,Mujeres Sobresalientes,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['99 Noir Street: 99 películas de cine negro, criminal y judicial', de Gonzalo González Laiz]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/99-noir-street-99-peliculas-cine-negro-criminal-judicial-gonzalo-gonzalez-laiz-critica-de-libros-por-luis-artigue_1_13147651.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/79beded9-18f1-43ba-8601-b936f91d9ccc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;99 Noir Street: 99 películas de cine negro, criminal y judicial&#039;, de Gonzalo González Laiz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Luis Artigue glosa en esa ocasión un libro de cine publicado por Eolas Ediciones. "Del mejor crítico de cine con el que que contamos hoy en León", asegura</p></div><p class="article-text">
        Hay libros que parecen escritos desde la emoci&oacute;n inmediata del cin&eacute;filo &ndash;ese impulso casi juvenil que consiste en recomendar con vehemencia aquello que se ama&ndash; y otros, menos frecuentes, que aspiran a ordenar ese entusiasmo bajo la disciplina de una mirada anal&iacute;tica. <a href="https://www.casadellibro.com/libro-99-noir-street/9791387753733/17934618" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>99, Noir Street: 99 pel&iacute;culas de cine negro, criminal o judicial</em></a><a href="https://www.casadellibro.com/libro-99-noir-street/9791387753733/17934618" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> publicado por Eolas Ediciones, pertenece sin duda a esta segunda estirpe.
    </p><p class="article-text">
        Conviene advertirlo desde el principio, porque el lector desprevenido podr&iacute;a esperar un mero cat&aacute;logo sentimental del cine negro y se encontrar&aacute;, en cambio, con un artefacto cr&iacute;tico unitario de apariencia ligera y estructura deliberadamente caprichosa, pero que en realidad es un todo como un rosario con cuentas. El propio autor, Gonzalo Gonz&aacute;lez Laiz, se permite calificar su propuesta como &ldquo;an&aacute;rquica, subjetiva y ca&oacute;tica&rdquo;, pero esa declaraci&oacute;n funciona m&aacute;s como coartada que como definici&oacute;n: bajo esa superficie de dispersi&oacute;n se percibe un s&oacute;lido armaz&oacute;n te&oacute;rico que recorre la evoluci&oacute;n del concepto <em>noir</em> desde sus or&iacute;genes hasta sus derivas contempor&aacute;neas.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, el mayor inter&eacute;s del volumen no reside tanto en la selecci&oacute;n &ndash;inevitablemente discutible, incluso provocadora, al reunir t&iacute;tulos heterog&eacute;neos&ndash; como en la voluntad de problematizar el propio t&eacute;rmino 'cine negro', definido como un concepto &ldquo;m&aacute;s acad&eacute;mico que &uacute;til&rdquo; . Esa tensi&oacute;n entre clasificaci&oacute;n y desbordamiento constituye el verdadero nervio del libro. Gonz&aacute;lez Laiz no pretende cerrar el canon, sino abrirlo hasta hacerlo casi irreconocible, incorporando obras que obligan al lector a reconsiderar sus certezas gen&eacute;ricas. No hay aqu&iacute; complacencia, sino una invitaci&oacute;n &ndash;a veces inc&oacute;moda&ndash; a pensar el cine desde sus m&aacute;rgenes.
    </p><p class="article-text">
        El estilo acompa&ntilde;a ese prop&oacute;sito. Se dir&iacute;a que el autor ha optado por una prosa de tono ensay&iacute;stico contenido, donde la erudici&oacute;n &ndash;evidente, pero nunca exhibicionista&ndash; se filtra en observaciones precisas, definiciones sint&eacute;ticas y asociaciones sugerentes. Hay, desde luego, pasi&oacute;n por el cine, pero una pasi&oacute;n filtrada, disciplinada por el an&aacute;lisis, que evita el entusiasmo f&aacute;cil y se instala en una zona m&aacute;s exigente: la de la reflexi&oacute;n. De ah&iacute; que los textos, aunque breves, posean una densidad conceptual que desmiente su apariencia de lectura &aacute;gil.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Ilustraciones de Nadia Gonz&aacute;lez Nistal</strong></h2><p class="article-text">
        A ese equilibrio contribuyen decisivamente las ilustraciones de Nadia Gonz&aacute;lez Nistal. Su trabajo, en un blanco y negro de acusado contraste, introduce una dimensi&oacute;n pl&aacute;stica que dialoga con el contenido sin subordinarse a &eacute;l. Hay en sus im&aacute;genes un curioso mestizaje: por un lado, un naturalismo atento al gesto y al rostro; por otro, una tendencia al 'cartelerismo' &ndash;figuras recortadas, composiciones de impacto&ndash; que remite a la tradici&oacute;n gr&aacute;fica del cine cl&aacute;sico; y, finalmente, un leve eco de la est&eacute;tica del c&oacute;mic, perceptible en la estilizaci&oacute;n de ciertos rasgos. El resultado no es meramente decorativo: las ilustraciones prolongan el discurso del libro, lo comentan y, en ocasiones, lo reinterpretan.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, <em>99, Noir Street</em> termina por configurarse como algo m&aacute;s que una simple antolog&iacute;a: es un ensayo fragmentario sobre los l&iacute;mites de un g&eacute;nero, un repertorio de miradas que invita tanto a revisitar pel&iacute;culas conocidas como a descubrir otras menos transitadas. Su aparente dispersi&oacute;n es, en realidad, la forma que adopta una idea rigurosa: que el cine negro no es un territorio cerrado, sino un espacio en permanente redefinici&oacute;n.
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            <span class="title">
                Composición de Portada y Contraportada de &#039;99 Noir Street&#039; de Gonzalo González Laiz con ilustraciones de Nadia González Nistal.                            </span>
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        Tal vez por eso el libro deja, al final, una impresi&oacute;n ambivalente &ndash;y fecunda&ndash;: la de haber recorrido un mapa incompleto, lleno de zonas en sombra, pero tambi&eacute;n la de haber aprendido a orientarse en &eacute;l con una mirada m&aacute;s cr&iacute;tica. Y eso, en tiempos de listas r&aacute;pidas y entusiasmos instant&aacute;neos, no es poco m&eacute;rito.
    </p><p class="article-text">
        Si se incorpora la figura de Gonzalo Gonz&aacute;lez Laiz al juicio sobre <em>99, Noir Street</em>, el libro adquiere una perspectiva m&aacute;s n&iacute;tida: deja de ser una rareza aislada para revelarse como una pieza coherente dentro de una trayectoria cr&iacute;tica marcada, desde sus or&iacute;genes, por una voluntad pedag&oacute;gica y un acusado sentido del an&aacute;lisis.
    </p><h2 class="article-text">El mejor cr&iacute;tico de cine leon&eacute;s</h2><p class="article-text">
        Porque Gonz&aacute;lez Laiz no procede &ndash;y esto resulta decisivo&ndash; del territorio del cr&iacute;tico brillante en lo expresivo, sino del profesor que convierte el comentario en m&eacute;todo. Su presencia continuada en la radio, en espacios como <a href="https://www.ondacero.es/emisoras/castilla-y-leon/leon/audios-podcast/mas-uno-leon-09092025_2025090968c0227abf88027389747b28.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>M&aacute;s de Uno Le&oacute;n</em></a> de Onda Cero, responde a esa misma l&oacute;gica: intervenir en la actualidad cinematogr&aacute;fica no tanto para dictar entusiasmos como para ordenar la mirada del oyente, situar cada estreno en una tradici&oacute;n y ofrecer claves de lectura que van m&aacute;s all&aacute; del juicio inmediato. No es casual que sus intervenciones se inserten en secciones de vocaci&oacute;n divulgativa, donde el comentario de cartelera se convierte en una forma de did&aacute;ctica cultural.
    </p><p class="article-text">
        Esa misma actitud se reconoce en su labor escrita. Como cr&iacute;tico del <em>Diario de Le&oacute;n</em>, su trabajo ha mantenido una regularidad poco frecuente, siempre en esa l&iacute;nea intermedia entre el an&aacute;lisis acad&eacute;mico y la claridad expositiva. No hay en &eacute;l voluntad de estilo &ndash;al menos no en el sentido ornamental&ndash;, sino una preferencia por la precisi&oacute;n conceptual y por la inteligibilidad, como si cada texto aspirara a ser comprendido antes que admirado.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s significativa a&uacute;n resulta su vinculaci&oacute;n con el entorno del <em>True Crime</em> y la cr&oacute;nica negra a trav&eacute;s de su colaboraci&oacute;n en <em>El Taqu&iacute;grafo</em>, vinculado al periodista Carlos Qu&iacute;lez. No es un dato menor: ese contacto con la narrativa de lo criminal &ndash;desde el periodismo&ndash; ilumina retrospectivamente su inter&eacute;s por el noir cinematogr&aacute;fico. All&iacute; donde otros cr&iacute;ticos se acercan al g&eacute;nero desde la mitolog&iacute;a cin&eacute;fila, Gonz&aacute;lez Laiz parece hacerlo tambi&eacute;n desde su sustrato realista, desde la materia social y delictiva que alimenta esas ficciones. Esa doble perspectiva &ndash;cinematogr&aacute;fica y period&iacute;stica&ndash; explica en buena medida el sesgo conceptual de 99, Noir Street, donde el g&eacute;nero aparece menos como estilo que como categor&iacute;a problem&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Su obra ensay&iacute;stica confirma esa misma orientaci&oacute;n. Las gu&iacute;as dedicadas a sagas o pel&iacute;culas concretas &ndash;<em>La guerra de las galaxias</em> o <em>James Bond contra Goldfinger</em>&ndash; no responden a un impulso meramente celebratorio, sino a un proyecto sistem&aacute;tico: ense&ntilde;ar a ver. En ellas, el an&aacute;lisis desciende al detalle estructural, al simbolismo, a las influencias culturales, con una voluntad claramente formativa que no reh&uacute;ye la erudici&oacute;n, pero la presenta bajo una forma accesible. Incluso en trabajos colectivos como Ian Fleming y James Bond. Conexi&oacute;n Espa&ntilde;a, se percibe esa inclinaci&oacute;n a contextualizar los fen&oacute;menos populares dentro de marcos hist&oacute;ricos, culturales y medi&aacute;ticos m&aacute;s amplios.
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                    alt="Héctor Escobar (Eolas) y Gonzalo González Laiz durante la presentación de &#039;99 Noir Street&#039;."
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            <span class="title">
                Héctor Escobar (Eolas) y Gonzalo González Laiz durante la presentación de &#039;99 Noir Street&#039;.                            </span>
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        Desde esta perspectiva, <em>99, Noir Street</em> no supone una ruptura, sino una expansi&oacute;n. Si en sus gu&iacute;as anteriores el objeto de estudio era acotado &ndash;una pel&iacute;cula, una saga&ndash;, aqu&iacute; el campo se abre hasta rozar la dispersi&oacute;n. Pero el m&eacute;todo permanece: clasificar, relacionar, discutir categor&iacute;as. Lo que cambia es, quiz&aacute;, el grado de libertad en la selecci&oacute;n y en el enfoque, que permite al autor explorar zonas menos can&oacute;nicas sin renunciar a ese rigor que constituye su principal se&ntilde;a de identidad.
    </p><p class="article-text">
        Dir&iacute;ase, en suma, que Gonz&aacute;lez Laiz pertenece a una estirpe de cr&iacute;ticos hoy poco frecuente: la de aquellos que entienden la cr&iacute;tica no como un ejercicio de brillantez subjetiva, sino como una forma de conocimiento. Y es precisamente esa fidelidad a un ideal anal&iacute;tico &ndash;a veces en detrimento de la vivacidad expresiva&ndash; la que confiere a su libro un valor singular. No seduce de inmediato, pero permanece; no deslumbra, pero ense&ntilde;a. Y acaso ah&iacute; resida su mayor virtud.
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;">Puedes comprar '99 Noir Street' en tu librer&iacute;a de cabecera o por internet </span><a href="https://eolasediciones.es/libro/99-noir-street-99-peliculas-de-cine-negro-criminal-o-judicial/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;">pinchando aqu&iacute;</span></a></h2>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/99-noir-street-99-peliculas-cine-negro-criminal-judicial-gonzalo-gonzalez-laiz-critica-de-libros-por-luis-artigue_1_13147651.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Apr 2026 16:30:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['99 Noir Street: 99 películas de cine negro, criminal y judicial', de Gonzalo González Laiz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Cine,La Biblioteca del Reino,León,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['El buen azar', de Enrique Álvarez]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/el-buen-azar-de-enrique-alvarez-critica-literaria-por-luis-artigue_1_13128213.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/30295a31-ca7a-47fd-98a4-22f914f49cc5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;El buen azar&#039;, de Enrique Álvarez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Luis Artigue reseña por extenso la última novela publicadade uno de los autores leoneses vivos más interesantes de la Escuela Leonesa de Novelistas pero menos nombrados, "acaso por ser un declarado novelista católico aún siendo un gran narrador que afronta sin tapujos temas muy difíciles de la Iglesia"</p></div><p class="article-text">
        El buen azar es la providencia, la gracia, la matem&aacute;tica de Dios, la geometr&iacute;a del cielo que nos hace saber m&aacute;s all&aacute; del conocimiento y de la raz&oacute;n (que nos hace saber mediante la fe) que, a pesar de que la vida a veces parezca cruel y carente de sentido, en realidad todo cuadra&hellip;. &iexcl;Y as&iacute; nos lo hacen ver las novelas cat&oacute;licas!
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Existe una tradici&oacute;n de novela cat&oacute;lica?</strong> La teor&iacute;a de la literatura actual no quiere ni o&iacute;r hablar de eso (a lo sumo lo tildan como una hip&oacute;tesis de lectura <strong>G&eacute;rard Genette</strong> y <strong>Paul Ricoeur</strong>), y nuestros historiadores de la literatura (en concreto <strong>Mainer </strong>y<strong> Dario Villanueva</strong>) a lo sumo la refieren como una corriente, o sostienen que la llamada 'novela cat&oacute;lica' en realidad no es un g&eacute;nero, sino una sensibilidad.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo en la tradici&oacute;n europea, la novela cat&oacute;lica nace como una forma de dramatizar el conflicto entre gracia y libertad en un mundo progresivamente secularizado. Autores como <strong>Fran&ccedil;ois Mauriac</strong>, <strong>Georges Bernanos</strong> o el propio <strong>Julien Green </strong>no escriben apolog&iacute;as, sino relatos donde la fe se vive como combate, como desgarradura interior. En ellos, Dios no es una certeza tranquila, sino una presencia inquietante que interpela a personajes heridos, a menudo atrapados entre el deseo y la culpa. Esa tensi&oacute;n &ndash;m&aacute;s que cualquier contenido doctrinal&ndash; es la verdadera marca de esta tradici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tradici&oacute;n de novela cat&oacute;lica espa&ntilde;ola</strong>
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, esa corriente ha tenido manifestaciones m&aacute;s discontinuas (<strong>Unamuno</strong>, <strong>Concha Espina</strong>, <strong>Gironella</strong>, L<strong>aforet, Olaizola,</strong>&hellip;), pero no menos intensas. Podr&iacute;amos rastrear algunos antecedentes en la narrativa de posguerra, aunque con frecuencia contaminados por el didactismo o la ortodoxia ideol&oacute;gica del momento. Sin embargo, es en tiempos m&aacute;s recientes cuando la novela cat&oacute;lica espa&ntilde;ola encuentra voces de mayor complejidad literaria. En este sentido, nombres como <strong>Jos&eacute; Jim&eacute;nez Lozano</strong>, <strong>Ramiro Pinilla</strong>, <strong>Jes&uacute;s S&aacute;nchez Adalid, Juan Manuel de Prada</strong> o <strong>&Aacute;lvaro Pombo</strong> han sabido devolver a la fe su dimensi&oacute;n problem&aacute;tica, su car&aacute;cter de interrogaci&oacute;n m&aacute;s que de respuesta. En sus obras, como en las de sus referentes franceses, lo religioso no clausura el conflicto, sino que lo intensifica.
    </p><p class="article-text">
        La contemporaneidad, adem&aacute;s, a&ntilde;ade un elemento decisivo: la conciencia de crisis. La Iglesia ya no es el marco cultural dominante, sino una instituci&oacute;n cuestionada, lo que obliga al novelista a situarse en un territorio mucho m&aacute;s incierto. La novela cat&oacute;lica actual &ndash;si queremos seguir utilizando esa etiqueta&ndash; ya no puede permitirse la ingenuidad: debe enfrentarse a los esc&aacute;ndalos, a la p&eacute;rdida de autoridad moral, al silencio de Dios en un mundo saturado de ruido y a la necesidad imperiosa de la fe profunda en medio de todo eso.
    </p><p class="article-text">
        Es precisamente en este punto donde la figura de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Enrique_%C3%81lvarez_(escritor)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Enrique &Aacute;lvarez</strong></a> (Le&oacute;n, 1954) adquiere relieve. Si se le ha llamado por parte de Juan Manuel de Prada, no sin raz&oacute;n, &ldquo;un <strong>Julien Green actual</strong>&rdquo;, no es por mera afinidad tem&aacute;tica, sino por una coincidencia m&aacute;s profunda: ambos entienden la literatura como exploraci&oacute;n de la conciencia bajo el peso de lo trascendente. Como Julien Green, &Aacute;lvarez se interesa menos por la ortodoxia que por la experiencia interior; menos por la afirmaci&oacute;n que por la duda.
    </p><p class="article-text">
        Pero &Aacute;lvarez introduce matices propios. Frente al trasfondo burgu&eacute;s y a menudo abstracto de Green, sus novelas se anclan en una realidad espa&ntilde;ola muy concreta, marcada por la historia reciente y por las fracturas de la Iglesia contempor&aacute;nea. En<em> </em><a href="https://www.ladiscreta.com/producto/el-buen-azar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El buen azar</em></a><em> </em>(Editorial La Discreta, 2025), por ejemplo, el problema del mal no se plantea en t&eacute;rminos abstractos, sino encarnado en una experiencia hist&oacute;rica reconocible &ndash;los abusos, el silencio institucional&ndash; que obliga a replantear la relaci&oacute;n entre fe y moral (de hecho el autor se convierte en esta novela en un <strong>Proust</strong> que, m&aacute;s all&aacute; del argumento y de los personajes &ndash;&Aacute;lvarez es un maestro a la hora de la configuraci&oacute;n y descripci&oacute;n de personajes y as&iacute; lo demuestra aqu&iacute; al retratarnos psicol&oacute;gicamente de forma sucinta y siempre brillante todo el entorno social, emocional y familiar de Alicia, Javier y Emy LaTorre, gente pija y bien de la ciudad de Le&oacute;n de los 70 (que viene a ser una ciudad gris plata de tiendas de modas como Luben de tertulias de caf&eacute; como el C&oacute;ndor, el Rey Ordo&ntilde;o o el Alaska, y cine vespertino en el Cine Mary o el Azul; una burgues&iacute;a se&ntilde;orona de profesoras, fiscales de la audiencia, magistrados e inspectores de banco en una ciudad tradicionalista, con gran nivel de conocimiento del derecho y notable cultura)&hellip; Alicia, mujer liberada y avispada, aqu&iacute; va como a juego con la personalidad de Emy, un poco liberal, casada con el fiscal Javier Lagartos, y con distante pero buena relaci&oacute;n con su hermana Paloma y su con amiga Anuska y con su ahijada Beatriz. Pero, como Alicia, Emy odia de por s&iacute; la feminidad servicial y beata de su tiempo, la de su madre por ejemplo. Y precisamente ha de ir de pronto a Madrid porque su anciana Madre ha sufrido una fractura de f&eacute;mur&hellip; Esa mujer culta, decidida y sin prejuicios parece distinta e igual a Alicia, la mujer con la que con sutil fascinaci&oacute;n se topa su marido Javier, pero las separa y une el azar&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute;, mediante estos personajes y otros descritos con agudeza psicol&oacute;gica prodigiosa a lo <strong>Dostoievski </strong>pero con prosa barojiana y t&eacute;cnica narrativa carpetovet&oacute;nica como de <a href="https://www.casadellibro.com/libro-la-colmena-ed-conmemorativa-i-centenario-del-autor/9788420420684/3052194" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Colmena</em></a><em> </em>de <strong>Camilo Jos&eacute; Cela</strong>, se nos va introduciendo en la ciudad y la trama de esta novela&hellip; Una novela que, a a nivel profundo, es la evocada historia de Adri&aacute;n Arias, un muchacho que, en un internado de Le&oacute;n, sufri&oacute; abusos que fueron ocultados seg&uacute;n la costumbre institucional de la &eacute;poca, y sobre todo es la historia del asesinato de un cura (un asesinato que indirectamente tiene que ver con los abusos), y es la historia de la redenci&oacute;n del protagonista por medio de la providencia o el buen azar&hellip;
    </p><h2 class="article-text">Reflexi&oacute;n narrativa sobre los abusos en la Iglesia</h2><p class="article-text">
        Y es que en modo alguno esto es una novela morbosa sobre los abusos sexuales en la Iglesia, sino una reflexi&oacute;n narrativa sobre la gracia con los abusos en la Iglesia como cebo narrativo para tal reflexi&oacute;n. De hecho la historia de Adri&aacute;n, acoplada a la historia <em>noir </em>del asesinato y su resoluci&oacute;n, convierten la novela toda en una exploraci&oacute;n de los mecanismos sociales y psicol&oacute;gicos que entraban en juego en la mentalidad burguesa de ese tiempo al enfrentarse el hecho sexual terrible, pecaminoso y delictivo, siempre as&iacute;, rechaz&aacute;ndolo pero silenci&aacute;ndolo, pero sobre todo convierte la novela en un precioso alegato narrativo en defensa de la geometr&iacute;a de la gracia y la posibilidad a veces inesperada e inopinada pero siempre posible de la redenci&oacute;n por fe.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, he aqu&iacute; no una novela moral ni de ideas ni psicol&oacute;gica (aunque tenga un poco de todo eso), sino una novela sobre el misterio del destino, de la suerte, o del azar (en teolog&iacute;a no hablamos de azar sino de gracia, que es el 'azar' dirigido desde arriba, desde el cielo y el Padre, o hablamos de la providencia). Y esto es as&iacute; porque de pronto la novela habilidosamente concebida como compendio de novela cat&oacute;lica y de novela de la tradici&oacute;n de novela leonesa, en su estructura pasa a tener hechuras de novela negra (no en el sentido de Chesterton, pero casi; esto no es un policial ni una novela enigma sino algo mucho m&aacute;s moral, teol&oacute;gico y psicol&oacute;gico) pues hay un crimen -ese, s&iacute;, inocultable- que est&aacute; &iacute;ntimamente relacionado con el caso inicial de pederastia, pero que es el que genera la trama argumental principal de esta novela cat&oacute;lica virtuosa en muchos sentidos&hellip; Esta novela que, a nuestro juicio, es ya una de las grandes obras de la noveler&iacute;a leonesa...
    </p><h2 class="article-text"><strong>El realismo psicol&oacute;gico de la Escuela Leonesa de Novelistas </strong></h2><p class="article-text">
        En efecto la pertenencia a la tradici&oacute;n leonesa &ndash;la de <strong>Jos&eacute; Mar&iacute;a Merino, Luis Mateo D&iacute;ez </strong>y Juan Pedro Aparicio&ndash; de Enrique &Aacute;lvarez a&ntilde;ade un componente estil&iacute;stico fundamental: el cuidado extremo de la prosa, la atenci&oacute;n a la estructura, la narraci&oacute;n pura sin apoyaturas, solo la imaginaci&oacute;n pura de oliva, el gusto por la fabulaci&oacute;n y la voluntad de inscribir lo individual en una dimensi&oacute;n m&aacute;s amplia, casi m&iacute;tica... Pero, a diferencia de Mateo y su gusto por el esperpento sombr&iacute;o y de Merino y su inclinaci&oacute;n por el fant&aacute;stico muy intertextual, como <strong>Juan Pedro Aparicio</strong>, &Aacute;lvarez orienta ese legado hacia el realismo psicol&oacute;gico para, mediante la ficci&oacute;n pura sin apoyaturas y con alto nivel de invenci&oacute;n, dar salida en su caso a alguna preocupaci&oacute;n expl&iacute;citamente teol&oacute;gica. &iexcl;Y es que Enrique &Aacute;lvarez nunca olvida al escribir que es un novelista cat&oacute;lico, aunque eso sea su cruz para el lectorado mayoritario actual!
    </p><p class="article-text">
        Pero es bueno se&ntilde;alar que, dentro del panorama de la novela cat&oacute;lica contempor&aacute;nea espa&ntilde;ola, Enrique &Aacute;lvarez ocupa un lugar singular: no es un escritor confesional en sentido estrecho, sino un narrador que se toma en serio las consecuencias literarias de la fe. Su obra &ndash;en la que destacan su novela sobre las apariciones en <a href="https://edicionestantin.com/producto/garabandal-la-risa-de-la-virgen/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Garabandal, la risa de la Virgen</em></a><em>, </em>una novela sobre la frivolizaci&oacute;n del pecado y sus consecuencias titulada <a href="https://eolasediciones.es/libro/un-viento-raro/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Un viento raro</em></a><em>, </em>una novela sobre la duda de fe y la apostas&iacute;a titulada <a href="https://www.ladiscreta.com/producto/marta-marta/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Marta, Marta</em></a><em>, </em>una gran novela leonesa sobre la homosexualidad en la Iglesia de los tiempos del concilio Vaticano II titulada <a href="https://www.lobosapiens.com/el-rostro-oculto" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El rostro oculto</em></a><em> </em>y destaca <em>El buen azar </em>en particular&ndash; demuestra que todav&iacute;a es posible escribir ficciones donde la pregunta por Dios no suene anacr&oacute;nica, sino radicalmente actual. Y en ese empe&ntilde;o, exigente y solitario, es donde su parentesco con Julien Green deja de ser una comparaci&oacute;n cr&iacute;tica para convertirse en una verdadera afinidad espiritual y est&eacute;tica audaz.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una gran novela cat&oacute;lica: 'El buen azar'</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay novelas que no se limitan a contar una historia, sino que aspiran &ndash;con una ambici&oacute;n que hoy parecer&iacute;a intempestiva si no fuera tan necesaria&ndash; a interrogar el misterio del mal y de la gracia. <em>El buen azar</em>, de <strong>Enrique &Aacute;lvarez</strong> (Le&oacute;n, 1954), pertenece sin duda a esa estirpe exigente y, por ello mismo, minoritaria: la de quienes entienden la narraci&oacute;n como una forma de conocimiento moral.
    </p><p class="article-text">
        No es casual que la sombra tutelar de Julien Green planee sobre estas p&aacute;ginas. Como en el autor de <a href="https://automaticaeditorial.com/moira" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Moira</em></a>, tambi&eacute;n aqu&iacute; la conciencia &ndash;acosada, herida, puesta a prueba&ndash; se convierte en el verdadero campo de batalla de la novela. &Aacute;lvarez, que puede ser considerado uno de los mejores novelistas cat&oacute;licos de la narrativa espa&ntilde;ola contempor&aacute;nea, no escribe desde la complacencia devota, sino desde una inquietud radical que no reh&uacute;ye los aspectos m&aacute;s turbios de la experiencia religiosa.
    </p><p class="article-text">
        Pero nunca renuncia a la investigaci&oacute;n t&eacute;cnica a la hora de narrar, y por eso esta novela, al margen de lo teol&oacute;gico, est&aacute; repleta de personajes creados con finura psicol&oacute;gica y con amenidad. Por eso lo que podr&iacute;a haberse quedado en cr&oacute;nica o denuncia, se transforma aqu&iacute;, en manos de &Aacute;lvarez, en una indagaci&oacute;n sobre la libertad, la culpa y ese elemento imprevisible que el t&iacute;tulo invoca: el azar, o, tal vez, su reverso providencial.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, <em>El buen azar, que</em> puede leerse como una prolongaci&oacute;n &ndash;m&aacute;s sombr&iacute;a, quiz&aacute; m&aacute;s depurada&ndash; de <em>El rostro oculto</em>, aquella novela ya cl&aacute;sica dentro del panorama de la narrativa leonesa (en aquella obra la tensi&oacute;n entre teolog&iacute;a y pol&iacute;tica se resolv&iacute;a en una arquitectura narrativa de resonancias casi musicales, aqu&iacute; esa misma estructura parece haberse vuelto m&aacute;s dispersa, menos concreta, para que prime en fondo y forma la idea de 'azar', tiene una prosa &ndash;siempre cristalina, siempre vigilada&ndash; que parece que hubiera aprendido a decir menos para sugerir m&aacute;s. Y es que hay en &Aacute;lvarez una voluntad de estilo que lo emparenta con cierta tradici&oacute;n centroeuropea: no tanto por imitaci&oacute;n formal como por esa gravedad que convierte cada escena en un episodio cargado de sentido.
    </p><p class="article-text">
        Y es precisamente ah&iacute; donde conviene situar al autor dentro de la gran escuela leonesa de narradores, junto a Jos&eacute; Mar&iacute;a Merino, Luis Mateo D&iacute;ez y Juan Pedro Aparicio. Como ellos, &Aacute;lvarez participa de una concepci&oacute;n exigente de la literatura, atenta tanto a la tradici&oacute;n como a la experimentaci&oacute;n, pero a&ntilde;ade un elemento distintivo: una preocupaci&oacute;n teol&oacute;gica que no es adorno ni tema, sino sustancia misma del relato.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, Enrique &Aacute;lvarez confirma lo que algunos lectores ya sospech&aacute;bamos: que su obra, silenciosa pero firme, ocupa un lugar muy singular en la narrativa espa&ntilde;ola contempor&aacute;nea&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <em>El buen azar</em> es la providencia, la gracia, la matem&aacute;tica de Dios, la geometr&iacute;a del cielo que nos hace saber m&aacute;s all&aacute; del conocimiento y de la raz&oacute;n, que nos hace saber mediante la fe, que, a pesar de que la vida a veces parezca cruel y carente de sentido, en realidad todo cuadra perfectamente. 
    </p><p class="article-text">
        Aleluya.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/el-buen-azar-de-enrique-alvarez-critica-literaria-por-luis-artigue_1_13128213.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 16:30:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['El buen azar', de Enrique Álvarez]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,La Biblioteca del Reino,León,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Poesías familiares y domésticas', de Fermín Herrero]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/poesias-familiares-domesticas-fermin-herrero-critica-literaria-poesia-por-luis-artigue_1_13099006.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf9cf938-0638-47a6-a3e4-fc931278d528_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Poesías familiares y domésticas&#039;, de Fermín Herrero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Luis Artigue reseña la última antología del poeta soriano publicada por la Editorial Difácil, al tiempo que lo inscribe en una amplia tradición poética: la del noroeste de España, de la que da una preciosa definición: "El verso aspira a decir lo esencial con una nitidez casi mineral"</p></div><p class="article-text">
        Existe un tipo de poes&iacute;a que es una forma de mirar la tierra como atraves&aacute;ndola, como mirando las huellas que hay debajo de las huellas y las generaciones que hay debajo del viento, pues se trata de un lirismo que sabe que la espiritualidad consiste en trascender desde lo material, desde el aqu&iacute;, hasta llegar mediante la contemplaci&oacute;n, la emoci&oacute;n, la inmersi&oacute;n en lo sagrado y el rastreo de las presencias del origen en cada cuerpo y cada cosa.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, podr&iacute;a hablarse &ndash;sin excesiva arbitrariedad cr&iacute;tica&ndash; de una po&eacute;tica del noroeste; una corriente subterr&aacute;nea pero persistente de la poes&iacute;a espa&ntilde;ola que se ha gestado en los territorios atl&aacute;nticos e interiores del cuadrante noroccidental: Galicia, Le&oacute;n, Zamora, Salamanca, Asturias o el norte de Portugal. No constituye una escuela en sentido estricto ni responde a un programa est&eacute;tico expl&iacute;cito; m&aacute;s bien se trata de una sensibilidad compartida, reconocible por ciertos rasgos que se repiten de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El primero de ellos es un lenguaje cristalino, despojado de artificio ret&oacute;rico, que busca la transparencia m&aacute;s que el fulgor verbal. No se trata de pobreza expresiva, sino de una deliberada econom&iacute;a: el verso aspira a decir lo esencial con una nitidez casi mineral. A esa claridad se une un sentimiento teof&aacute;nico del mundo: la naturaleza aparece como lugar de revelaci&oacute;n. No es una teolog&iacute;a doctrinal, sino una intuici&oacute;n profunda de que en las cosas &ndash;en el agua, en los &aacute;rboles, en la luz sobre los campos&ndash; se manifiesta algo que excede lo puramente visible.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; procede tambi&eacute;n su mirada tel&uacute;rica. El paisaje no es decorado sino sustancia. La tierra &ndash;el monte, el r&iacute;o, el p&aacute;ramo, la bra&ntilde;a, la dehesa&ndash; se convierte en matriz de la experiencia humana. Esta poes&iacute;a nace de una relaci&oacute;n f&iacute;sica y moral con el territorio. Por eso mantiene una fe en los lares, en el hogar entendido en sentido antiguo: la casa, el pueblo, los antepasados, las labores transmitidas de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n. No hay aqu&iacute; localismo estrecho, sino una forma de universalidad que brota precisamente del arraigo.
    </p><h2 class="article-text">Historia de la po&eacute;tica del noroeste</h2><p class="article-text">
        Si hubiera que se&ntilde;alar un origen moderno para esta tradici&oacute;n, habr&iacute;a que situarlo en la obra de Antonio Machado, particularmente en <em>Campos de Castilla</em>, y en la de Rosal&iacute;a de Castro. All&iacute; aparece ya esa combinaci&oacute;n de sobriedad expresiva, meditaci&oacute;n moral y comuni&oacute;n con el paisaje que ser&aacute; decisiva para muchos poetas posteriores del noroeste peninsular. Machado y Rosal&iacute;a ense&ntilde;aron que el campo no era s&oacute;lo materia descriptiva, sino un espacio espiritual y &eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        A partir de esa ra&iacute;z, la tradici&oacute;n se diversifica. En el siglo XX adquiere una altura singular con Claudio Rodr&iacute;guez, cuya poes&iacute;a convierte la experiencia del paisaje&nbsp;en una verdadera iluminaci&oacute;n del ser. A su lado podr&iacute;an situarse, en registros distintos, voces como Antonio Colinas, que introduce una dimensi&oacute;n meditativa y simb&oacute;lica, o Jos&eacute; &Aacute;ngel Valente, cuya depuraci&oacute;n del lenguaje lleva esa claridad hasta una suerte de m&iacute;stica del silencio.
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito m&aacute;s estrictamente ligado al territorio noroccidental &ndash;a su cultura rural y a su memoria campesina&ndash; destacan tambi&eacute;n Jos&eacute; Luis Puerto, Julio Llamazares en su vertiente l&iacute;rica, o Andr&eacute;s Trapiello en algunos de sus libros m&aacute;s meditativos... 
    </p><p class="article-text">
        Todos ellos comparten esa convicci&oacute;n de que el paisaje no es s&oacute;lo geograf&iacute;a sino memoria encarnada.
    </p><p class="article-text">
        En tiempos m&aacute;s recientes la tradici&oacute;n contin&uacute;a con autores que han sabido renovar esa herencia sin romper con ella. Entre ellos cabe mencionar de forma ineludible a Ferm&iacute;n Herrero, cuya bella poes&iacute;a convierte los campos sorianos en espacio de contemplaci&oacute;n moral; a Juan Antonio Gonz&aacute;lez Iglesias, que aporta una claridad cl&aacute;sica de ra&iacute;z latina; o a poetas como Juan Carlos Mestre, que, aun desde una est&eacute;tica m&aacute;s visionaria, mantiene la intensidad tel&uacute;rica de la tradici&oacute;n berciana.
    </p><p class="article-text">
        Lo que une a todos ellos no es un estilo &uacute;nico, sino una actitud ante el mundo. Frente a la disoluci&oacute;n del lugar caracter&iacute;stica de la modernidad tard&iacute;a, esta po&eacute;tica afirma el valor del arraigo. El poema nace de un territorio concreto &ndash;de una luz, de una lengua, de una memoria&ndash; y desde ah&iacute; aspira a alcanzar lo universal.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez por eso la poes&iacute;a del noroeste posee una cualidad singular: la de parecer siempre pr&oacute;xima a lo originario. En sus versos a&uacute;n resuena algo muy antiguo &ndash;la relaci&oacute;n del hombre con la tierra que habita&ndash; y al mismo tiempo algo profundamente contempor&aacute;neo: la necesidad de volver a escuchar lo que el paisaje dice en silencio, y la necesidad de no perder el sentido del paisaje.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Antolog&iacute;a de poemas de Ferm&iacute;n Herrero</strong></h2><p class="article-text">
        La reciente antolog&iacute;a de poemas de Ferm&iacute;n Herrero <a href="https://www.difacil.com/tienda/poesias-familiares-y-domesticas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Poes&iacute;as familiares y dom&eacute;sticas</em></a><em> </em>prologada generosamente por Julio Llamazares y publicada por Editorial Dif&aacute;cil ofrece una ocasi&oacute;n privilegiada para recorrer, con mirada de conjunto, una de las voces m&aacute;s coherentes y silenciosamente s&oacute;lidas de la poes&iacute;a espa&ntilde;ola contempor&aacute;nea. Herrero ha levantado su obra lejos de los focos, fiel a un territorio &ndash;geogr&aacute;fico y espiritual&ndash; que constituye al mismo tiempo materia y m&eacute;todo de su escritura. En sus versos el paisaje no es simple decorado ni pretexto sentimental: es una accesible, rotunda y casi sagrada forma de conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        La poes&iacute;a de Herrero nace del mundo rural y vuelve a &eacute;l con una fidelidad casi moral. Pero conviene precisar: no se trata de una poes&iacute;a ruralista ni nost&aacute;lgica. El campo que aparece en sus poemas &ndash;los pueblos, los caminos, las estaciones, los &aacute;rboles, la nieve, las labores del a&ntilde;o&ndash; no es una reliquia sentimental, sino un espacio de revelaci&oacute;n. En ese sentido su mirada recuerda la antigua lecci&oacute;n de Virgilio y Horacio: la naturaleza como orden, como ritmo y como medida de lo humano. Hay en Herrero una serenidad cl&aacute;sica, una aceptaci&oacute;n del paso del tiempo y de las tareas humildes que enlaza con aquella tradici&oacute;n en la que el paisaje es tambi&eacute;n &eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esa serenidad no excluye una intensa capacidad de iluminaci&oacute;n. Muchos de sus poemas funcionan como peque&ntilde;as epifan&iacute;as: escenas m&iacute;nimas &ndash;un animal que cruza el camino, una luz sobre el p&aacute;ramo, una huella en la nieve&ndash; que de pronto adquieren una densidad simb&oacute;lica inesperada. Esa cualidad clarividente aproxima su poes&iacute;a a la sensibilidad de Seamus Heaney en <em>Muerte de un naturalista</em>: el descubrimiento de la naturaleza como territorio ambiguo, cargado de memoria y de misterio. Como en Heaney, el campo no es s&oacute;lo un lugar f&iacute;sico sino un dep&oacute;sito de experiencias, voces y gestos que el poema rescata.
    </p><p class="article-text">
        Dentro del panorama espa&ntilde;ol, la afinidad m&aacute;s evidente se establece con la tradici&oacute;n que encarnan Claudio Rodr&iacute;guez, Antonio Colinas o Jos&eacute; Luis Puerto. De Claudio Rodr&iacute;guez hereda, sobre todo, esa forma de iluminaci&oacute;n que convierte lo cotidiano en revelaci&oacute;n; de Colinas, una atenci&oacute;n meditativa al paisaje que desemboca en una suerte de armon&iacute;a interior; de Jos&eacute; Luis Puerto, la fidelidad a los territorios de la memoria y a las culturas rurales que lentamente desaparecen. Pero Herrero no imita a ninguno de ellos: su voz es m&aacute;s austera, m&aacute;s sobria, menos inclinada al vuelo ret&oacute;rico. Prefiere el tono bajo, la frase breve, la imagen precisa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sobriedad de espiritualismo contemplativo laico</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esa sobriedad conduce a uno de los rasgos m&aacute;s interesantes de su poes&iacute;a: un espiritualismo contemplativo que podr&iacute;a llamarse laico. No hay en sus versos doctrinas ni afirmaciones religiosas expl&iacute;citas; sin embargo, la actitud del poeta ante el mundo es claramente meditativa. El poema aparece como un ejercicio de atenci&oacute;n: mirar con intensidad, escuchar lo que el paisaje dice en silencio, dejar que las cosas revelen su sentido. En este punto la poes&iacute;a de Herrero dialoga con ciertas intuiciones filos&oacute;ficas de Mar&iacute;a Zambrano &ndash;esa raz&oacute;n po&eacute;tica que busca comprender a trav&eacute;s de la contemplaci&oacute;n&ndash; y con la idea heideggeriana de que el hombre habita el mundo cuando aprende a escuchar el ser de las cosas.
    </p><p class="article-text">
        La antolog&iacute;a permite apreciar pues con claridad esa fidelidad a una po&eacute;tica de la atenci&oacute;n. Frente al ruido cultural de nuestro tiempo, Herrero propone una escritura de lentitud y de silencio. Sus poemas parecen surgir de una paciencia antigua: la misma con la que se observa el cambio de las estaciones o se recorre un camino conocido. De ah&iacute; que su obra posea una extra&ntilde;a sensaci&oacute;n de permanencia. No aspira a la novedad espectacular, sino a algo m&aacute;s dif&iacute;cil: a decir con claridad aquello que siempre ha estado ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez por eso la lectura de esta preciosa antolog&iacute;a produce una impresi&oacute;n poco frecuente: la de entrar en un espacio de calma. En un momento hist&oacute;rico dominado por la prisa y la fragmentaci&oacute;n, la poes&iacute;a de Ferm&iacute;n Herrero recuerda que el mundo &ndash;y el lenguaje&ndash; todav&iacute;a pueden ser lugares de contemplaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Va un bello ejemplo de dicci&oacute;n precisa, arcaizante y sugerente, sentimentalidad nostalgiosa, esencialismo enumerativo en lo estil&iacute;stico y que ensaya un ritmo po&eacute;tico sincopado y original; todo con esa atenta y amorosa mirada sobre lo concreto que es&nbsp;santo y se&ntilde;a del autor:
    </p><p class="article-text">
        <em>ENTONCES pienso que mi infancia son</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>los cazadores en la nieve de Brueghel</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>el Viejo. O, m&aacute;s a ras de aldea, gaseosas,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>pan con vino y az&uacute;car, la sangre perenne</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>en las rodillas. Y aun el diente encima</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>del trinchero, el o&iacute;do en el cuerno</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>del pastor, la humareda en la estufa</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>de la escuela, la quina, anginas, ganglios</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>y m&aacute;s ganglios. Y siempre, al levantarme</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>comanches en la loma, ya estoy bueno, seg&uacute;n</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>dicen, el cierzo a socarrado los sembrados</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>y todo se perdi&oacute;.</em>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>Puedes comprar 'Poes&iacute;as familiares y dom&eacute;sticas' en tu librer&iacute;a de cabecera o </strong></span><a href="https://www.difacil.com/tienda/poesias-familiares-y-domesticas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>por internet pinchando aqu&iacute;</strong></span></a></h2>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/poesias-familiares-domesticas-fermin-herrero-critica-literaria-poesia-por-luis-artigue_1_13099006.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Mar 2026 17:30:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Poesías familiares y domésticas', de Fermín Herrero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Poesía,Soria,España,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Colegio Maristas Champagnat de León celebra este jueves el Día de las Letras Leonesas homenajeando a Ildefonso Rodríguez]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/colegio-maristas-champagnat-leon-celebra-jueves-dia-letras-leonesas-homenajeando-ildefonso-rodriguez_1_13097377.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf4f96aa-8308-4873-942f-6f75f98c79b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Colegio Maristas Champagnat de León celebra este jueves el Día de las Letras Leonesas homenajeando a Ildefonso Rodríguez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor Luis Artigue anticipa el reconocimiento del poeta y músico de jazz leonés en el centro educativo este 26 de marzo a las 12.30 horas</p></div><p class="article-text">
        Una plataforma. Un lujo. La Instituci&oacute;n Libre de Ense&ntilde;anza en versi&oacute;n cristiana. Un colegio que obtuvo en su d&iacute;a el Premio Escuelas Cat&oacute;licas, pero sin rendirse ni antes ni despu&eacute;s al elitismo y al clasismo, sino siendo siempre con humildad vocacional un colegio de barrio, de base, de cimiento. Un trampol&iacute;n. Uno que forja vocaciones para la cultura y la lectura porque se las trabaja con m&eacute;todo, dedicaci&oacute;n y ah&iacute;nco por medio de maestros y profesores con una implicaci&oacute;n para con lo que es el santo y se&ntilde;a del centro desde hace muchas d&eacute;cadas, el <a href="https://maristaschampagnatleon.es/xxxvii-dia-de-las-letras-leonesas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">D&iacute;a de las Letras Leonesas</a> (que este a&ntilde;o cumple su trig&eacute;simo s&eacute;ptima edici&oacute;n), que va m&aacute;s all&aacute; de su sueldo, y con una vocaci&oacute;n por formar y por ense&ntilde;ar de parte de los Hermanos Maristas que marca su vida entera. Un peque&ntilde;o gran hito que en esta ciudad lo hace todo con humildad y de espaldas a todo excepto a lo que importa&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        En efecto, una de las razones por las que contamos con tantos escritores y lectores en Le&oacute;n, y la literatura leonesa tiene tanto prestigio fuera de nuestras fronteras, es &ndash;me atrevo aqu&iacute; a decir lo que no suele decirse&ndash; el <a href="https://maristaschampagnatleon.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Colegio Maristas Champagnat de Le&oacute;n</a> y su D&iacute;a de las Letras Leonesas. Y esto es as&iacute; porque va a la ra&iacute;z, a la escuela, a hacer verdadero fomento de la lectura y la escritura llevando escritores vivos y de la tierra al aula para que los ni&ntilde;os puedan no solo empezar a leer a sus escritores, sino tambi&eacute;n a identificarse con ellos, y admirarlos, y a emularlos, y a apoyarlos, y a amarlos.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace cuatrp d&ccedil;ecasdas a&ntilde;os (yo conoc&iacute; y nunca olvidar&eacute; al fundador del D&iacute;a de las Letras Leonesas, el Hermano Pedro, el primer profesor de Literatura que tuve en esta vida), todo el claustro del colegio se implica durante un curso en trabajar en las aulas la obra de un escritor leon&eacute;s, y en adaptarla para ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de primaria, de secundaria y para adolescentes totales: todos leyendo algo, un poco, un mucho, del escritor leon&eacute;s del a&ntilde;o. Y conoci&eacute;ndole. Investigando su vida, obra y milagros. Y esperando su llegada al colegio como para poder recibirle, y acercarse a su o&iacute;do y ya preguntarle lo que se le pregunta siempre a un poeta: &iquest;eres t&uacute; el elegido o tenemos que esperar a otro?
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o el elegido, el escritor leon&eacute;s a quien se homenajea entra&ntilde;ablemente este d&iacute;a 26 de marzo a las 12.30 horas, es el poeta oscuro y gamonediano, jazz&iacute;stico e imaginativo, inventor de palabras y malabarista de met&aacute;foras, el pr&iacute;ncipe de los ingenios don <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ildefonso_Rodr%C3%ADguez" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ildefonso Rodr&iacute;guez</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Puerta del Colegio Maristas Champagnat de León.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Ildefonso Rodr&iacute;guez, poeta y m&uacute;sico a la vez, no es solo uno de los escritores m&aacute;s originales de la literatura leonesa (compone poemas locos, cad&aacute;veres exquisitos, trascribe sue&ntilde;os, improvisa sonoridades verbales y vive el jazz free y el surrealismo con audaz pureza), sino que es el sobreviviente de la Movida Po&eacute;tica leonesa de los 80&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        De hecho conoci&oacute; en su apogeo a poetas bohemios m&iacute;ticos como Miguel Su&aacute;rez, Jacinto Santos, Aldo Sanz y Luis Federico Mart&iacute;nez, y todos los de la revista <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/El_signo_del_gorri%C3%B3n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El Signo del Gorri&oacute;n</em></a>, y puede hablar de ellos, de aquello, de aquel hito, no como un espectador privilegiado, sino como un copart&iacute;cipe y sobreviviente de aquel Titanic: un Titanic&nbsp;sin el cual tal vez no hubiera habido un cambio de rumbo po&eacute;tico en Antonio Gamoneda que le ha llevado a ser hoy el gran poeta vivo que le queda a la lengua castellana.
    </p><p class="article-text">
        Y es que Ildefonso Rodr&iacute;guez es mucho m&aacute;s que el mejor disc&iacute;pulo de Antonio Gamoneda: es una singular personalidad literaria en s&iacute; mismo&hellip; &iquest;Por qu&eacute; lo es?
    </p><p class="article-text">
        A quien quiera saberlo a cabalidad le recomiendo que asista al homenaje inimaginablemente tierno y bello que se le rendir&aacute; este d&iacute;a en el Colegio Maristas Champagnat de Le&oacute;n&hellip; &iexcl;Gracias por lo que somos!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/colegio-maristas-champagnat-leon-celebra-jueves-dia-letras-leonesas-homenajeando-ildefonso-rodriguez_1_13097377.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 15:00:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Colegio Maristas Champagnat de León celebra este jueves el Día de las Letras Leonesas homenajeando a Ildefonso Rodríguez]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Música,Poesía,Premios,Educación,León,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El historiador leonés José María Fernández Chimeno presenta en San Feliz su obra ‘Urraca I, la reina descalza’]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/historiador-leones-jose-maria-fernandez-chimeno-presenta-san-feliz-obra-urraca-i-reina-descalza_1_13096553.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b9bde4d8-b71b-4086-a94c-55ae6bfe8062_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x297y279.jpg" width="1200" height="675" alt="El historiador leonés José María Fernández Chimeno presenta en San Feliz su obra ‘Urraca I, la reina descalza’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El encuentro será este jueves 26 de marzo a las 19.30 horas en La Casona, en diálogo con Héctor Escobar</p></div><p class="article-text">
        El historiador y escritor leon&eacute;s Jos&eacute; Mar&iacute;a Fern&aacute;ndez Chimeno presenta este jueves 26 de marzo su libro &lsquo;Urraca I, la reina descalza&rsquo;, una obra de teatro que recupera la figura de la reina leonesa desde una mirada contempor&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        La obra se adentra en los &uacute;ltimos d&iacute;as de vida de Urraca I, la primera reina de Le&oacute;n por derecho propio, para reconstruir, en apenas ocho jornadas marcadas por la intriga, una trayectoria vital atravesada por el poder, los conflictos y la lucha por mantener su autoridad. Considerada una figura clave de la Edad Media, Urraca fue capaz de enfrentarse a nobles y cl&eacute;rigos en un contexto adverso, reivindicando su papel con determinaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Fern&aacute;ndez Chimeno es el impulsor de una l&iacute;nea teatral basada en la tragicomedia contempor&aacute;nea, una propuesta que recupera la tradici&oacute;n del Siglo de Oro y combina lo tr&aacute;gico y lo c&oacute;mico, con espacio tambi&eacute;n para la iron&iacute;a y la parodia. Su obra se caracteriza por humanizar a personajes hist&oacute;ricos, alej&aacute;ndolos de visiones r&iacute;gidas para mostrar sus contradicciones y su dimensi&oacute;n m&aacute;s cercana.
    </p><p class="article-text">
        El autor cuenta con una amplia trayectoria tanto en narrativa como en dramaturgia, con t&iacute;tulos centrados en la historia del Reino de Le&oacute;n y figuras clave de su pasado, as&iacute; como estudios sobre la figura de Antonio Gaud&iacute; y su vinculaci&oacute;n con el noroeste de Espa&ntilde;a.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Presentaci&oacute;n en San Feliz de Tor&iacute;o</strong></h2><p class="article-text">
        La cita tendr&aacute; lugar este jueves a las 19.30 horas en La Casona de San Feliz de Tor&iacute;o, donde el autor estar&aacute; acompa&ntilde;ado por el m&uacute;sico, escritor, editor y gestor cultural, H&eacute;ctor Escobar en una conversaci&oacute;n en torno a la obra.
    </p><p class="article-text">
        El encuentro se enmarca dentro del ciclo &lsquo;&iexcl;Bienvenido Mr. Libro!&rsquo; y est&aacute; abierto al p&uacute;blico interesado en conocer m&aacute;s sobre esta reinterpretaci&oacute;n teatral de una de las figuras m&aacute;s relevantes de la historia leonesa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Redacción ILEÓN]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/historiador-leones-jose-maria-fernandez-chimeno-presenta-san-feliz-obra-urraca-i-reina-descalza_1_13096553.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 11:31:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El historiador leonés José María Fernández Chimeno presenta en San Feliz su obra ‘Urraca I, la reina descalza’]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[León,Torío,San Feliz de Torío,Libros,Historia de León,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
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