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    <title><![CDATA[iLeón - La Biblioteca del Reino]]></title>
    <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/temas/la-biblioteca-del-reino/]]></link>
    <description><![CDATA[iLeón - La Biblioteca del Reino]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA['La familia Franco, S.A.', de Mariano Sánchez Soler]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/la-familia-franco-sa-de-mariano-sanchez-soler-critica-de-libros-y-ensayo-escritor-luis-artigue_1_13321380.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1ae82f64-092e-4cc7-b2bf-d0d7228b03ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;La familia Franco, S.A.&#039;, de Mariano Sánchez Soler"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor Luis Artigue destaca en esta reseña la mirada híbrida de Mariano Sánchez Soler, que convierte la reedición de la biografía ampliada de Franco y sus allegados  en una investigación sobre el poder, el dinero y la memoria de la dictadura con influencia de la crónica negra</p><p class="subtitle">ENTREVISTA en elDiario.es - Mariano Sánchez Soler: “El capitalismo español se gestó bajo la dictadura”</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Mariano_S%C3%A1nchez_Soler" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Mariano S&aacute;nchez Soler</strong></a> (Alicante, 1954) es una de las figuras m&aacute;s singulares del periodismo de investigaci&oacute;n y la literatura negra espa&ntilde;olas de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. 
    </p><p class="article-text">
        Licenciado en Ciencias de la Informaci&oacute;n por la Universidad Complutense y doctor en Historia por la Universidad de Alicante, desarroll&oacute; una larga carrera period&iacute;stica en medios como <em>Tiempo</em>, <em>Intervi&uacute;</em>, <em>El Peri&oacute;dico de Catalunya</em>, <em>Diario 16</em> o <em>Le Monde diplomatique</em>, especializ&aacute;ndose en sucesos, tribunales, corrupci&oacute;n y las zonas oscuras de la Transici&oacute;n espa&ntilde;ola. Paralelamente ha construido una extensa obra literaria que abarca la novela negra, el ensayo hist&oacute;rico, la poes&iacute;a y la cr&oacute;nica period&iacute;stica, con m&aacute;s de sesenta libros publicados. 
    </p><p class="article-text">
        Su trayectoria est&aacute; marcada por una constante exploraci&oacute;n de las relaciones entre poder, dinero y violencia, tanto en sus investigaciones sobre el franquismo <a href="https://www.amazon.es/Los-Franco-S-Ascensi%C3%B3n-Occidente/dp/8496052249" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&ndash;Los Franco, S.A.</em></a><em> y </em><a href="https://www.amazon.es/ricos-Franco-Mariano-S%C3%A1nchez-Soler/dp/8417821600" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los ricos de Franco</em></a>, adem&aacute;s de <a href="https://www.amazon.es/transici%C3%B3n-sangrienta-historia-democr%C3%A1tico-1975-1983/dp/8499427073" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La transici&oacute;n sangrienta</em></a> o <a href="https://www.amazon.es/larga-marcha-ultra-muerte-1975-2022-ebook/dp/B0B52HTHCG" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La larga marcha ultra</em></a>&ndash; como en unas novelas negras profundamente arraigadas en hechos reales. Esa doble condici&oacute;n de reportero e historiador, unida a una notable capacidad narrativa, ha convertido a S&aacute;nchez Soler en un autor que transita con naturalidad entre la documentaci&oacute;n rigurosa, la memoria hist&oacute;rica y la literatura de investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, la reedici&oacute;n ampliada de<a href="https://www.amazon.es/familia-Franco-S-privilegios-Occidente-ebook/dp/B07SGZQX9B" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em> La familia Franco S.A.</em></a>, de Mariano S&aacute;nchez Soler, llega en un momento particularmente oportuno. No porque aporte una novedad absoluta sobre el franquismo &ndash;ser&iacute;a ingenuo pensar que, a estas alturas, los mecanismos de poder, las redes clientelares o las formas de enriquecimiento vinculadas a la dictadura constituyen un territorio inexplorado&ndash;, sino porque devuelve al primer plano una realidad hist&oacute;rica que, por efecto del tiempo, la desmemoria o la simplificaci&oacute;n interesada, corre el riesgo de convertirse en una caricatura.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los mayores aciertos del libro reside en su naturaleza h&iacute;brida. S&aacute;nchez Soler no se limita a ejercer de historiador ni se refugia en la comodidad del ensayo pol&iacute;tico. Su escritura incorpora elementos de la cr&oacute;nica negra, del periodismo de investigaci&oacute;n, de la novela negra y de la literatura pol&iacute;tica para construir un relato hist&oacute;rico de extraordinaria eficacia narrativa. Hay en estas p&aacute;ginas documentos, datos, testimonios y referencias verificables; pero tambi&eacute;n una tensi&oacute;n narrativa que impulsa la lectura y que acerca al lector a los hechos con una intensidad poco frecuente en los estudios acad&eacute;micos convencionales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Influencia de la cr&oacute;nica negra</strong>
    </p><p class="article-text">
        La influencia de la cr&oacute;nica negra resulta especialmente perceptible. A medida que avanzan los cap&iacute;tulos, el lector descubre un entramado de intereses familiares, favores, operaciones econ&oacute;micas y relaciones de poder que, en ocasiones, parecen extra&iacute;dos de una novela criminal. Sin embargo, la diferencia esencial es que aqu&iacute; no hay ficci&oacute;n. La realidad documentada posee una capacidad de asombro superior a cualquier artificio novelesco. El autor sabe explotar esa paradoja y convertirla en motor narrativo.
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo, el libro participa de las mejores virtudes del periodismo de investigaci&oacute;n. La acumulaci&oacute;n de datos no desemboca en el caos, sino en una arquitectura rigurosa que permite comprender c&oacute;mo determinados privilegios no fueron episodios aislados, sino piezas de un sistema perfectamente articulado. S&aacute;nchez Soler evita la ret&oacute;rica grandilocuente y deja que sean los hechos los que hablen. Y cuando los hechos est&aacute;n bien documentados, suelen resultar m&aacute;s contundentes que cualquier discurso.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay algo de novela negra en la construcci&oacute;n del relato. No porque existan detectives ni enigmas que resolver, sino porque la obra explora las zonas opacas del poder, los espacios donde la legalidad y el privilegio se confunden, donde las relaciones personales determinan destinos colectivos y donde la impunidad adquiere una apariencia de normalidad. Es precisamente esa mirada la que otorga al libro una dimensi&oacute;n literaria que trasciende la mera divulgaci&oacute;n hist&oacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Pero quiz&aacute; la principal virtud de esta reedici&oacute;n ampliada sea su capacidad para intervenir en el presente. Vivimos en una &eacute;poca parad&oacute;jica: nunca hubo tanta informaci&oacute;n disponible y, sin embargo, pocas veces la memoria hist&oacute;rica ha parecido tan fr&aacute;gil. El paso de las generaciones y la simplificaci&oacute;n de los discursos p&uacute;blicos favorecen la aparici&oacute;n de relatos revisionistas que tienden a dulcificar la naturaleza de la dictadura o a presentarla mediante im&aacute;genes edulcoradas, descontextualizadas y, en ocasiones, abiertamente enga&ntilde;osas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La funci&oacute;n esencial de 'recordar' el franquismo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Frente a esas tentaciones, <em>La familia Franco S.A.</em> cumple una funci&oacute;n esencial: recordar. Recordar qu&eacute; fue realmente el franquismo, c&oacute;mo funcion&oacute;, qui&eacute;nes se beneficiaron de &eacute;l y cu&aacute;les fueron sus consecuencias pol&iacute;ticas, econ&oacute;micas y morales. No se trata de reabrir heridas, expresi&oacute;n tan repetida como equ&iacute;voca, sino de impedir que el desconocimiento sustituya al conocimiento y que la nostalgia sustituya a la verdad hist&oacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://www.amazon.es/stores/author/B001KD6G7C" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">obra de S&aacute;nchez Soler</a> adquiere as&iacute; un valor que trasciende lo estrictamente literario. Es un libro de historia construido con herramientas procedentes de varios g&eacute;neros narrativos, pero tambi&eacute;n un ejercicio de memoria c&iacute;vica. En tiempos propicios para los espejismos populistas y para las reinterpretaciones complacientes del pasado, su lectura constituye una saludable invitaci&oacute;n a confrontar los hechos antes que los mitos. Y pocas tareas resultan hoy m&aacute;s necesarias.
    </p><p class="article-text">
        De hecho ya hemos le&iacute;do libros importantes sobre Franco, como el monumental trabajo de Paul Preston <a href="https://www.amazon.es/Franco-edici%C3%B3n-actualizada-Caudillo-ENSAYO-BIOGRAF%C3%8DA/dp/8466337482" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Franco: caudillo de Espa&ntilde;a</em></a>, una biograf&iacute;a que durante d&eacute;cadas ha sido la referencia internacional por su amplitud documental y su an&aacute;lisis pol&iacute;tico del personaje, y <a href="https://www.libroslowcost.es/libro/franco_95004" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Franco: autoritarismo y poder personal</em></a>, de Juan Pablo Fusi, una obra m&aacute;s breve pero extraordinariamente l&uacute;cida sobre los mecanismos del poder franquista, y tambi&eacute;n <a href="https://www.iberlibro.com/servlet/BookDetailsPL?bi=32451350252" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El</em></a><a href="https://www.iberlibro.com/servlet/BookDetailsPL?bi=32451350252" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> </a><a href="https://www.iberlibro.com/servlet/BookDetailsPL?bi=32451350252" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>r&eacute;gimen de Franco</em></a><em>, </em>de Stanley G. Payne, as&iacute; como la posterior biograf&iacute;a escrita por Payne junto a Jes&uacute;s Palacios, que aborda la figura del dictador desde una perspectiva pol&iacute;tica y biogr&aacute;fica diferente a la de Preston.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia fundamental entre esos libros y <em>La familia Franco S.A</em>. de Mariano S&aacute;nchez Soler, es el punto de vista. Mientras las obras de Preston, Fusi o Payne est&aacute;n centradas en Franco como dirigente pol&iacute;tico, militar y jefe de Estado, S&aacute;nchez Soler desplaza el foco hacia el entramado familiar, patrimonial y econ&oacute;mico que creci&oacute; alrededor de la dictadura. No le interesa tanto reconstruir la biograf&iacute;a del Caudillo como seguir el rastro del dinero, los privilegios, las influencias y los mecanismos de acumulaci&oacute;n de poder que beneficiaron a su entorno y lo mucho que ten&iacute;an de personajes de historic-noir delincuencial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una biograf&iacute;a singular de Franco</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por eso <em>La familia Franco S.A.</em> ocupa un espacio singular dentro de la bibliograf&iacute;a sobre el tema. Se acerca m&aacute;s a una investigaci&oacute;n sobre las estructuras de poder que a una biograf&iacute;a tradicional. Donde Preston analiza al dictador, S&aacute;nchez Soler examina la &ldquo;empresa familiar&rdquo; que se desarroll&oacute; al amparo del r&eacute;gimen; donde Fusi estudia el autoritarismo como sistema pol&iacute;tico, &eacute;l investiga sus consecuencias patrimoniales; y donde Payne se interesa por la evoluci&oacute;n ideol&oacute;gica y estrat&eacute;gica de Franco, S&aacute;nchez Soler se adentra en los v&iacute;nculos entre pol&iacute;tica, negocios y enriquecimiento.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, desde el punto de vista literario, el libro de S&aacute;nchez Soler se distingue por incorporar procedimientos narrativos poco habituales en la historiograf&iacute;a acad&eacute;mica. Su formaci&oacute;n como periodista de investigaci&oacute;n y novelista negro le permite combinar documentaci&oacute;n hist&oacute;rica, reconstrucci&oacute;n de ambientes, ritmo narrativo y una mirada propia de la cr&oacute;nica de sucesos. El resultado es un libro que puede leerse simult&aacute;neamente como investigaci&oacute;n period&iacute;stica, ensayo pol&iacute;tico, relato de poder y obra de memoria hist&oacute;rica.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>Se puede comprar 'La familia Franco, S.A.' en la librer&iacute;a de barrio o por internet </strong></span><a href="https://www.penguinlibros.com/es/economia-politica-y-actualidad/390668-libro-la-familia-franco-sa-edicion-actualizada-9791387629519" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>pinchando aqu&iacute;</strong></span></a></h2>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/la-familia-franco-sa-de-mariano-sanchez-soler-critica-de-libros-y-ensayo-escritor-luis-artigue_1_13321380.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 21 Jun 2026 10:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['La familia Franco, S.A.', de Mariano Sánchez Soler]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Memoria Democrática,España,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[José Luis Muñoz, novelista negro]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/jose-luis-munoz-novelista-negro-critica-literaria-por-luis-artigue_1_13310330.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ff721932-dc7d-45b6-ad49-945075d8c0ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="José Luis Muñoz, novelista negro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Luis Artigue glosa la figura y obra del último superviviente del 'noir' de combate, un autor de referencia que este verano será homenajeado en la Semana Negra de Gijón</p></div><p class="article-text">
        Tipos duros y peligrosos, ladrones, terroristas, mafiosos, asesinos en serie, nazis, llevando sus novelas de oscuridad luminosa como un pozo repleto de diamantes&hellip; Hay escritores que pertenecen a una generaci&oacute;n y otros que pertenecen a una estirpe. <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Luis_Mu%C3%B1oz_Jimeno" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Jos&eacute; Luis Mu&ntilde;oz</strong></a>&nbsp;pertenece a esta segunda categor&iacute;a. Su nombre no puede entenderse &uacute;nicamente como el de un novelista prol&iacute;fico, premiado y constante, sino como el de uno de los autores que contribuyeron decisivamente, desde la Transici&oacute;n a esta farra neoliberal postdictadura que tenemos, a consolidar la novela negra espa&ntilde;ola contempor&aacute;nea como algo que ya es mucho m&aacute;s que una literatura de los m&aacute;rgenes can&oacute;nicos o una forma narrativa de resistencia frente al academicismo.
    </p><p class="article-text">
        Nacido en Salamanca en 1951 y afincado desde muy joven en Catalu&ntilde;a (actualmente co-dirige el <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Festival Black Mountain</a> en el bello Valle de Ar&aacute;n), Mu&ntilde;oz comenz&oacute; a construir una obra singular en los a&ntilde;os en que la narrativa espa&ntilde;ola buscaba nuevas v&iacute;as de expresi&oacute;n tras la transici&oacute;n democr&aacute;tica. Mientras otros escritores aspiraban a la respetabilidad literaria por los caminos m&aacute;s transitados, &eacute;l, aunque tambi&eacute;n ha publicado novela hist&oacute;rica y novela de viajes, eligi&oacute; fundamentalmente el territorio incierto de la novela negra, el relato criminal, la marginalidad urbana y los personajes derrotados. Aquella controvertida elecci&oacute;n acabar&iacute;a definiendo una trayectoria de varias d&eacute;cadas y m&aacute;s de medio centenar de libros.
    </p><p class="article-text">
        Resulta imposible hablar de sus comienzos sin evocar la legendaria colecci&oacute;n Etiqueta Negra de la desaparecida Editorial J&uacute;car. Para quienes amamos el g&eacute;nero, aquellos vol&uacute;menes constituyen una suerte de biblia <em>pulp </em>del <em>noir</em> espa&ntilde;ol. All&iacute; encontraron refugio autores que entend&iacute;an que la novela negra era mucho m&aacute;s que una investigaci&oacute;n policial: era una forma de interpretar el mundo, de explorar las fracturas sociales y de adentrarse en las zonas oscuras de la condici&oacute;n humana.
    </p><p class="article-text">
        Jos&eacute; Luis Mu&ntilde;oz fue uno de los nombres fundamentales de aquella aventura editorial. Su novela Barcelona negra apareci&oacute; cuando la ciudad todav&iacute;a no hab&iacute;a sido transformada por la est&eacute;tica ol&iacute;mpica y conservaba una atm&oacute;sfera &aacute;spera, nocturna y peligrosa. La Barcelona de Mu&ntilde;oz no era la postal tur&iacute;stica que llegar&iacute;a despu&eacute;s, sino una geograf&iacute;a moral poblada por perdedores, delincuentes, prostitutas y so&ntilde;adores derrotados. Era una ciudad observada desde abajo, desde los m&aacute;rgenes, y precisamente por eso resultaba tan verdadera.
    </p><p class="article-text">
        Aquella obra le proporcion&oacute; adem&aacute;s uno de los primeros grandes reconocimientos de su carrera, el Premio Azor&iacute;n, galard&oacute;n que confirm&oacute; la aparici&oacute;n de una voz distinta dentro de la narrativa espa&ntilde;ola. Sin embargo, el &eacute;xito nunca modific&oacute; el rumbo de su escritura. Mu&ntilde;oz sigui&oacute; frecuentando los territorios inc&oacute;modos, las fronteras entre g&eacute;neros y los personajes condenados a caminar por el filo de la navaja.
    </p><p class="article-text">
        Una muestra de esa voluntad de riesgo lleg&oacute; con <a href="https://www.casadellibro.com/libro-pubis-de-vello-rojo/9788472231559/215697" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Pubis de vello rojo</em></a>, obra que obtuvo el Premio La Sonrisa Vertical en 1990. Lo verdaderamente interesante de aquella novela era que no proced&iacute;a de la tradici&oacute;n er&oacute;tica pura. El propio autor reconoci&oacute; que hab&iacute;a comenzado a escribirla como una novela negra y que, durante el proceso creativo, la historia deriv&oacute; hacia el erotismo. En sus p&aacute;ginas conviv&iacute;an el deseo, la violencia, la noche barcelonesa y una mirada profundamente negra sobre las relaciones humanas. Aquella mezcla explicaba su singularidad y tambi&eacute;n su &eacute;xito.
    </p><p class="article-text">
        Pero reducir a Jos&eacute; Luis Mu&ntilde;oz a los premios ser&iacute;a una injusticia. Los galardones &mdash;Azor&iacute;n, La Sonrisa Vertical, Tigre Juan, Caf&eacute; Gij&oacute;n, Camilo Jos&eacute; Cela y muchos otros&mdash; constituyen apenas se&ntilde;ales en el camino de una obra mucho m&aacute;s amplia. Lo verdaderamente relevante es la coherencia de un universo narrativo que ha permanecido fiel a s&iacute; mismo durante d&eacute;cadas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Fugitivos, aventureros, buscavidas...</strong></h2><p class="article-text">
        Sus novelas est&aacute;n habitadas por fugitivos, aventureros, buscavidas, delincuentes ocasionales y seres que persiguen una redenci&oacute;n imposible. Hay en ellas una influencia evidente de la gran tradici&oacute;n norteamericana &mdash;de <strong>Jim Thompson</strong>&nbsp;a <strong>Charles Bukowski</strong>, de <strong>David Goodis</strong>&nbsp;a <strong>James M. Cain</strong>&mdash;, pero filtrada por una sensibilidad mediterr&aacute;nea y una mirada profundamente espa&ntilde;ola. Mu&ntilde;oz nunca imit&oacute; modelos extranjeros; los incorpor&oacute; a una realidad propia.
    </p><p class="article-text">
        Por eso ocupa un lugar tan singular dentro del panorama de la novela negra nacional junto a grandes pioneros como Juan Madrid, Andreu Martin, Alicia Gim&eacute;nez Barlett, Vazquez Montalb&aacute;n y dem&aacute;s. Mientras otros autores de entonces optaron por la intriga policial cl&aacute;sica o por el thriller de construcci&oacute;n m&aacute;s comercial, &eacute;l mantuvo viva una corriente m&aacute;s &aacute;spera, m&aacute;s existencial y m&aacute;s cercana al esp&iacute;ritu original del g&eacute;nero. Sus libros no buscan &uacute;nicamente resolver un crimen; pretenden explicar por qu&eacute; una sociedad produce determinados monstruos y determinadas v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        Esa fidelidad a una determinada concepci&oacute;n del noir explica tambi&eacute;n su presencia constante en festivales, encuentros literarios y proyectos culturales vinculados al g&eacute;nero. Desde la primera <a href="https://www.semananegra.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Semana Negra de Gij&oacute;n</a> hasta los festivales actuales, Jos&eacute; Luis Mu&ntilde;oz ha ejercido como escritor, cr&iacute;tico, agitador cultural y defensor de una literatura que durante mucho tiempo tuvo que luchar por su reconocimiento.
    </p><p class="article-text">
        Vista en perspectiva, su trayectoria adquiere una dimensi&oacute;n hist&oacute;rica. Representa el puente entre los pioneros que introdujeron la novela negra moderna en Espa&ntilde;a y las generaciones posteriores que hoy disfrutan de un g&eacute;nero plenamente consolidado. Sin autores como &eacute;l, el auge actual del noir espa&ntilde;ol ser&iacute;a dif&iacute;cil de entender.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">José Luis Muñoz es uno de los grandes arquitectos de la novela negra española contemporánea, un escritor que ha permanecido fiel a los principios del género incluso cuando las modas invitaban a abandonarlos</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        As&iacute; se ve por ejemplo en su &uacute;ltima novela&hellip;. Con <a href="https://www.bohodon.es/libro/1881/una-epopeya-americana-libertad.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Una epopeya americana. Libertad</em></a><a href="https://www.bohodon.es/libro/1881/una-epopeya-americana-libertad.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;</a>(2026, Bohod&oacute;n Ediciones), Jos&eacute; Luis Mu&ntilde;oz emprende uno de los proyectos m&aacute;s ambiciosos de su trayectoria: una trilog&iacute;a situada en las entra&ntilde;as de la Am&eacute;rica profunda que combina la intensidad de la novela negra con la amplitud narrativa del western contempor&aacute;neo. La historia arranca con el enfrentamiento entre dos hermanos, Ca&iacute;n y Abel Brother, figuras de inequ&iacute;voca resonancia b&iacute;blica atrapadas en un universo de violencia, resentimiento y b&uacute;squeda de redenci&oacute;n. A trav&eacute;s de ellos, Mu&ntilde;oz construye una visi&oacute;n sombr&iacute;a de Estados Unidos, una ant&iacute;tesis del sue&ntilde;o americano donde conviven los perdedores, los desarraigados y los marginados que han poblado siempre su literatura. La novela confirma la capacidad del autor para trascender los l&iacute;mites convencionales del noir y abordar un relato de largo aliento en el que la aventura, la &eacute;pica familiar y la cr&iacute;tica social se funden en una misma corriente narrativa (adem&aacute;s, hay un dato relevante: <em>Una epopeya americana. Libertad</em>&nbsp;parece ser una reformulaci&oacute;n o nueva edici&oacute;n dentro del proyecto de la trilog&iacute;a iniciada con <em>Brother</em>, retomando a los personajes de Ca&iacute;n y Abel Brother y ampliando el alcance &eacute;pico de la saga americana de Mu&ntilde;oz.).
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por todo esto a Jos&eacute; Luis Mu&ntilde;oz convenga reivindicarlo dentro de nuestro noir como algo m&aacute;s que un novelista premiado. Jos&eacute; Luis Mu&ntilde;oz es uno de los grandes arquitectos de la novela negra espa&ntilde;ola contempor&aacute;nea, un escritor que ha permanecido fiel a los principios del g&eacute;nero incluso cuando las modas invitaban a abandonarlos. Pertenece a esa estirpe cada vez m&aacute;s rara de autores que han construido una obra antes que una carrera.
    </p><p class="article-text">
        Y cuando dentro de algunos a&ntilde;os se escriba una historia rigurosa de nuestro noir, la vieja Etiqueta Negra de J&uacute;car aparecer&aacute; como uno de sus cap&iacute;tulos fundacionales (en efecto Jos&eacute; Luis Mu&ntilde;oz pertenece a la estirpe de autores que surgieron al calor de esa legendaria colecci&oacute;n Etiqueta Negra de J&uacute;car, aquella biblioteca <em>pulp </em>del <em>noir</em> que dirigi&oacute; <strong>Paco Ignacio Taibo II</strong>&nbsp;y que ense&ntilde;&oacute; a varias generaciones de lectores espa&ntilde;oles a leer a <strong>Thompson</strong>, <strong>Goodis</strong>,<strong>&nbsp;Himes</strong>&nbsp;o <strong>Leonard</strong>: all&iacute; public&oacute; novelas tan significativas como <a href="https://www.casadellibro.com/libro-barcelona-negra/9788433436405/20713" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Barcelona negra</em></a>&nbsp;y <a href="https://www.casadellibro.com/libro-cadaver-bajo-el-jardin-un/9788433436351/205175" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Un  cad&aacute;ver bajo el jard&iacute;n</em></a>; obras que ya conten&iacute;an buena parte de las obsesiones que recorrer&iacute;an toda su trayectoria: la violencia urbana, los personajes derrotados y una mirada descarnada sobre los m&aacute;rgenes de la sociedad, y formado en aquella cantera irrepetible, Mu&ntilde;oz acabar&iacute;a convirti&eacute;ndose en uno de los pilares de la novela negra espa&ntilde;ola contempor&aacute;nea.)&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Este es Jos&eacute; Luis Mu&ntilde;oz: uno de los &uacute;ltimos supervivientes de una generaci&oacute;n que entendi&oacute; que la literatura negra no era un g&eacute;nero menor, sino una manera avanzada de mirar la parte oscura del mundo y de entender que a veces el mal hace las cosas bien.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/jose-luis-munoz-novelista-negro-critica-literaria-por-luis-artigue_1_13310330.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jun 2026 16:30:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[José Luis Muñoz, novelista negro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,España,Festivales,Asturias,Literatura,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Club Xeitu rescata en ‘Entoncias’ medio siglo de vida en Laciana a través de las fotos de Eliseo Gancedo]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/club-xeitu-rescata-entoncias-medio-siglo-vida-laciana-traves-fotos-eliseo-gancedo_1_13312285.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c1cd3292-58db-450f-a1a5-e2ab299c5154_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Club Xeitu rescata en ‘Entoncias’ medio siglo de vida en Laciana a través de las fotos de Eliseo Gancedo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La obra recoge imágenes tomadas entre 1946 y 2001, procedentes de un amplio archivo personal del autor, natural de Madrid (1928) e hijo de lacianiegos de Villager de Laciana</p></div><p class="article-text">
        El Club Xeitu ha publicado&nbsp;<a href="https://xeitu.es/producto/entoncias/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Entoncias</em></a>, un libro que re&uacute;ne una cuidada selecci&oacute;n de fotograf&iacute;as de Eliseo Gancedo Fern&aacute;ndez y que ofrece un recorrido visual por la vida en el valle de Laciana durante la segunda mitad del siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        Esta obra gr&aacute;fica re&uacute;ne m&aacute;s de cincuenta a&ntilde;os de im&aacute;genes del valle y su entorno, coincidiendo con el 98 cumplea&ntilde;os del autor, hijo de lacianiegos y miembro hist&oacute;rico del colectivoGancedo, que desarroll&oacute; su carrera profesional como t&eacute;cnico contable en Ensidesa, ha mantenido siempre un estrecho v&iacute;nculo con la tierra de sus ra&iacute;ces. Miembro del Club Xeitu desde su fundaci&oacute;n, ha participado activamente en esta publicaci&oacute;n coincidiendo con su 98 cumplea&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Las fotograf&iacute;as, captadas inicialmente con una c&aacute;mara Voigtl&auml;nder de fuelle heredada de su padre y m&aacute;s tarde con una Kodak Retina IIC de 35 mil&iacute;metros, documentan escenas cotidianas, paisajes, arquitectura tradicional y celebraciones populares. El conjunto trasciende lo personal para ofrecer un retrato colectivo de los cambios sociales vividos en Laciana a lo largo de varias d&eacute;cadas.
    </p><p class="article-text">
        Entre las im&aacute;genes se encuentran estampas del trabajo en las bra&ntilde;as, la matanza tradicional del cerdo o las labores de siega, junto a la llegada de elementos de modernidad como el Seat 600 o la televisi&oacute;n. Tambi&eacute;n se recogen espacios hoy desaparecidos o transformados, como antiguas prader&iacute;as o enclaves alterados por infraestructuras posteriores.
    </p><p class="article-text">
        El volumen incorpora pies de foto en espa&ntilde;ol y patsuezu, aportando un valor a&ntilde;adido desde el punto de vista etnogr&aacute;fico y ling&uuml;&iacute;stico. Editado con la colaboraci&oacute;n del Instituto Leon&eacute;s de Cultura,&nbsp;<em>Entoncias</em>&nbsp;ya est&aacute; disponible en librer&iacute;as y a trav&eacute;s de la <a href="http://www.xeitu.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">web del Club Xeitu</a>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Redacción ILEÓN]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/club-xeitu-rescata-entoncias-medio-siglo-vida-laciana-traves-fotos-eliseo-gancedo_1_13312285.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jun 2026 14:00:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Club Xeitu rescata en ‘Entoncias’ medio siglo de vida en Laciana a través de las fotos de Eliseo Gancedo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Fotografía,Villablino,Leonés – Llionés,La Biblioteca del Reino,León,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Antonio Banderas y la Biblioteca del Seminario de León]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/antonio-banderas-y-la-biblioteca-del-seminario-de-leon-columna-semanal-escritor-luis-artigue-el-bibliopata_129_13300370.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c76b4e88-a1a1-4eb6-a454-cc68822a3d5a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Antonio Banderas y la Biblioteca del Seminario de León"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El encuentro entre el actor español y el Papa León XIV a Luis Artigue le lleva a glosar la biblioteca más secreta y fascinante de León</p></div><p class="article-text">
        Cuando era un adolescente hambriento de saberes descubr&iacute; una joya secreta en Le&oacute;n, la <a href="https://diocesisdeleon.org/bendicion-sala-lectura-biblioteca-seminario/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Biblioteca del Seminario sita enfrente de la Catedral</a>, que es un lugar de cultura y sabidur&iacute;a si no secreto si muy discreto al que la ciudad da la espalda, pero que cuenta con tesoros bibliogr&aacute;ficos. All&iacute;, junto a un compa&ntilde;ero intelectual y maestro de entonces, iba como quien se cuela en la novela de <strong>Umberto Eco </strong><a href="https://www.penguinlibros.com/es/novela-negra-misterio-y-thriller/460136-libro-el-nombre-de-la-rosa-edicion-especial-en-tapa-dura-9788466387743" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El nombre de la rosa</em></a><em>, </em>y saludaba al bibliotecario, el <strong>padre don Juan Manuel</strong>, y me sumerg&iacute;a en la Filosof&iacute;a y la Teolog&iacute;a hasta que el bibliotecario me tom&oacute; confianza y me empez&oacute; a permitir llevarme los libros casa. Fue entonces cuando descubr&iacute;... una colecci&oacute;n de libros impresionante que es sorprendente que pr&aacute;cticamente nadie conozca en la capital leonesa.
    </p><p class="article-text">
        Gracias a esa biblioteca secreta o discreta pero fascinante fui leyendo uno a uno y con delectaci&oacute;n&nbsp;la obra magna de <strong>Von Balthasar </strong>[Gloria, 7 tomos; Teodram&aacute;tica, 5 tomos; y Teol&oacute;gica, 3 tomos], m&aacute;s un breve tomo de Ep&iacute;logo sobre los trascendentales de lo 'bello', lo 'bueno' y lo 'verdadero' (algunos de los tomos nadie los hab&iacute;a le&iacute;do, pues estaban aun plastificados hasta que los desflor&eacute;, y los le&iacute; la verdad que tan despacio que hasta me permit&iacute; corregir con bol&iacute;grafo azul las pocas erratas que la traducci&oacute;n tiene).
    </p><p class="article-text">
        Y cuento esto ahora a colaci&oacute;n de que el otro d&iacute;a en Madrid <a href="https://www.eldiario.es/sociedad/ultima-hora-visita-papa-leon-xiv-espana-directo_6_13281927_1123390.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Antonio Banderas, que ante el Papa Le&oacute;n XIV confes&oacute; haber sucumbido al hechizo de Dios</a>, aprovech&oacute; la ocasi&oacute;n para explicar como si fuera una idea nueva que sin el cristianismo no hubiera habido arte&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto eso me ha hecho volver a revisar a von Balthasar, un escritor cult&iacute;simo, a la vez profundo y elevado, y quien mejor ha pensado las relaciones entre el cristianismo y la est&eacute;tica.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Figuras extraordinarias del catolicismo</strong></h2><p class="article-text">
        La teolog&iacute;a cat&oacute;lica del siglo XX produjo una constelaci&oacute;n de figuras extraordinarias. Cada una intent&oacute; responder, a su manera, a una pregunta decisiva: &iquest;C&oacute;mo puede el hombre moderno volver a encontrar el acceso a Dios? Algunos buscaron ese acceso en la conciencia, otros en la historia, otros en la experiencia eclesial o en la renovaci&oacute;n de las fuentes patr&iacute;sticas. <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Hans_Urs_von_Balthasar" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Hans Urs von Balthasar</strong></a>&nbsp;eligi&oacute; un camino singular: el est&eacute;tico; el de la belleza.
    </p><p class="article-text">
        Esta elecci&oacute;n ha provocado admiraci&oacute;n y sospecha a partes iguales. Admiraci&oacute;n, porque pocas obras teol&oacute;gicas poseen la amplitud, la profundidad y la fuerza literaria de la suya. Sospecha, porque para algunos la belleza parece un camino secundario, casi ornamental, respecto de la fe. Sin embargo, una lectura atenta de Balthasar revela que la cuesti&oacute;n es mucho m&aacute;s compleja. La belleza no es un adorno de la verdad; es la forma bajo la cual la verdad divina se manifiesta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>'Lo bello, lo bueno y lo verdadero' de von Balthasar</strong>
    </p><p class="article-text">
        Toda la arquitectura de su pensamiento puede entenderse como una exploraci&oacute;n sistem&aacute;tica de los trascendentales cl&aacute;sicos: lo bello, lo bueno y lo verdadero. La monumental trilog&iacute;a compuesta por <a href="https://edicionesencuentro.com/coleccion/gloria-teodramatica-teologica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Gloria, Teodram&aacute;tica&nbsp;y Teol&oacute;gica</em></a>&nbsp;sigue precisamente ese recorrido. En <em>Gloria</em>&nbsp;estudia la manifestaci&oacute;n de la belleza divina; en <em>Teodram&aacute;tica</em>, el despliegue del bien en la historia de la salvaci&oacute;n; en <em>Teol&oacute;gica</em>, la verdad revelada que ilumina la inteligencia creyente.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de tres temas yuxtapuestos. Son tres accesos a una misma realidad. Balthasar est&aacute; convencido de que los trascendentales se reclaman mutuamente. Cuando la verdad pierde la belleza, se vuelve abstracta; cuando el bien pierde la belleza, degenera en moralismo; cuando la belleza se separa de la verdad y del bien, cae en el esteticismo. Por eso su proyecto puede leerse como un esfuerzo por restaurar la unidad originaria de los trascendentales en Dios.
    </p><p class="article-text">
        Resulta especialmente sugerente la distinci&oacute;n que establece entre 'est&eacute;tica teol&oacute;gica' y 'teolog&iacute;a est&eacute;tica'. A primera vista, la diferencia parece puramente terminol&oacute;gica. No lo es. La teolog&iacute;a est&eacute;tica, tal como &eacute;l la entiende cr&iacute;ticamente, corre el riesgo de convertir la experiencia de lo bello en criterio &uacute;ltimo de la verdad religiosa. La est&eacute;tica teol&oacute;gica, por el contrario, parte de la revelaci&oacute;n y se pregunta por la forma bella con que Dios se da a conocer.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia es decisiva. En un caso, Dios queda subordinado a una teor&iacute;a de la belleza; en el otro, la belleza queda subordinada a la autorrevelaci&oacute;n de Dios. Balthasar no pretende construir una religi&oacute;n de artistas ni una metaf&iacute;sica del gusto. Pretende mostrar que la gloria de Dios posee una forma objetiva que puede ser contemplada. La belleza cristiana no nace de la sensibilidad humana; nace del acontecimiento de Cristo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;La fe reducida a una emoci&oacute;n est&eacute;tica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es precisamente aqu&iacute; donde surge una de las cr&iacute;ticas m&aacute;s frecuentes. Si la belleza conduce a Dios... &iquest;No queda la fe reducida a una especie de emoci&oacute;n est&eacute;tica? &iquest;No corre el riesgo la experiencia religiosa de convertirse en una contemplaci&oacute;n refinada de formas hermosas? Algunos lectores han sospechado que la prioridad otorgada a la est&eacute;tica introduce un elemento secundario en el centro mismo de la teolog&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La objeci&oacute;n merece ser tomada en serio. Sin embargo, pierde fuerza cuando se considera el conjunto de la obra balthasariana. La belleza de la que habla Balthasar no es la armon&iacute;a superficial de las cosas agradables. Es la forma parad&oacute;jica de la revelaci&oacute;n divina, cuyo centro es la cruz. La gloria de Dios se manifiesta precisamente all&iacute; donde toda est&eacute;tica mundana esperar&iacute;a encontrar fracaso, abandono y oscuridad. La belleza cristiana no es decorativa; es dram&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Adrienne von Speyr</strong>
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el pensamiento de Balthasar no puede entenderse sin la influencia decisiva de la m&iacute;stica <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Adrienne_von_Speyr" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Adrienne von Speyr</strong></a>&nbsp;a la cual conoci&oacute;, confes&oacute;, convirti&oacute; y anim&oacute; a escribir. La relaci&oacute;n intelectual y espiritual entre ambos constituye uno de los fen&oacute;menos m&aacute;s singulares de la teolog&iacute;a contempor&aacute;nea. Balthasar encontr&oacute; en ella una experiencia m&iacute;stica que consider&oacute; aut&eacute;nticamente teol&oacute;gica. Su atenci&oacute;n a los temas mariol&oacute;gicos y escatol&oacute;gicos procede en buena medida de este encuentro.
    </p><p class="article-text">
        La figura de Mar&iacute;a ocupa en su pensamiento un lugar central porque representa la respuesta perfecta de la fe a la iniciativa divina. Frente a una modernidad fascinada por la autonom&iacute;a, Mar&iacute;a aparece como la disponibilidad radical ante Dios. Y precisamente por ello la dimensi&oacute;n mariol&oacute;gica corrige cualquier tentaci&oacute;n esteticista: el acceso a Dios no se produce por la mera contemplaci&oacute;n de la belleza, sino por la obediencia creyente.
    </p><p class="article-text">
        Algo semejante ocurre con la escatolog&iacute;a. El horizonte &uacute;ltimo de la historia impide que la belleza quede encerrada en el presente. Toda forma creada remite a una plenitud futura que todav&iacute;a no poseemos. La belleza cristiana es promesa antes que posesi&oacute;n. En este sentido, la influencia de Adrienne von Speyr&nbsp;refuerza la convicci&oacute;n de que la fe constituye siempre el fundamento &uacute;ltimo del conocimiento teol&oacute;gico.
    </p><p class="article-text">
        Por eso ser&iacute;a injusto interpretar a Balthasar como un te&oacute;logo que sustituye la fe por la est&eacute;tica. M&aacute;s bien intenta mostrar que la fe posee una dimensi&oacute;n contemplativa irreductible. El creyente no s&oacute;lo acepta proposiciones verdaderas ni cumple mandamientos morales; contempla la gloria de Dios manifestada en Cristo. La belleza aparece entonces no como alternativa a la fe, sino como una dimensi&oacute;n interna de ella.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Otros giganges de la teolog&iacute;a del siglo XX</strong>
    </p><p class="article-text">
        La comparaci&oacute;n con otros gigantes de la teolog&iacute;a del siglo XX resulta inevitable. <strong>Henri de Lubac</strong>&nbsp;destac&oacute; por su extraordinaria capacidad para releer la tradici&oacute;n cristiana en di&aacute;logo con la cultura y la historia. <strong>Karl Rahner</strong>&nbsp;desarroll&oacute; una s&iacute;ntesis original entre el tomismo y la filosof&iacute;a trascendental moderna, una s&iacute;ntesis que suscit&oacute; admiraci&oacute;n y cr&iacute;ticas por igual. Frente a ambos, Balthasar ofrece una propuesta m&aacute;s marcadamente centrada en la forma total del misterio cristiano, integrando metaf&iacute;sica, espiritualidad, ex&eacute;gesis, literatura y teolog&iacute;a dogm&aacute;tica en una visi&oacute;n de conjunto dif&iacute;cilmente comparable (y lo decimos sin desde&ntilde;ar aportaciones espiritualmente fastuosas como, citando las que a nosotros m&aacute;s nos seducen, el estudio de la importancia de los laicos en la iglesia de <strong>Yves Congar</strong>, la teolog&iacute;a de la liberaci&oacute;n de <strong>John Sobrino</strong>&nbsp;y <strong>Gustavo Gutierrez</strong>, la teolog&iacute;a dial&eacute;ctica de <strong>Karl Bath</strong>, la teolog&iacute;a de la esperanza de <strong>J&uuml;nger Moltman</strong>&nbsp;y su insistencia en la importancia de la comunidad, la valent&iacute;a del ser de <strong>Paul Tillich</strong>&nbsp;y la teolog&iacute;a femenina de <strong>Eisabeth Jonhson</strong>).
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; por eso muchos consideramos que, como dej&oacute; escrito <strong>Benedicto XVI</strong>, la obra de Von Balthasar representa una de las cumbres intelectuales del catolicismo contempor&aacute;neo. No porque resuelva todos los problemas ni porque est&eacute; libre de objeciones, sino porque devuelve a la teolog&iacute;a una amplitud de horizonte que parec&iacute;a perdida. En un tiempo inclinado a la especializaci&oacute;n fragmentaria, Balthasar volvi&oacute; a pensar el cristianismo como un todo, y a la iglesia como un todo en el cual el laicado tambi&eacute;n goza de gran relevancia.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Muchos consideramos, como dejó escrito Benedicto XVI, que la obra de Von Balthasar representa una de las cumbres intelectuales del catolicismo contemporáneo. No porque resuelva todos los problemas ni porque esté libre de objeciones, sino porque devuelve a la teología una amplitud de horizonte que parecía perdida</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Al final, la grandeza de Hans Urs von Balthasar reside en haber recordado algo que la modernidad hab&iacute;a olvidado con frecuencia: que Dios no es s&oacute;lo verdad para la inteligencia ni s&oacute;lo bien para la voluntad. Es tambi&eacute;n gloria para la contemplaci&oacute;n. Y esa gloria, lejos de ser un lujo est&eacute;tico a&ntilde;adido a la fe, constituye la irradiaci&oacute;n misma del misterio divino. Su teolog&iacute;a permanece as&iacute; como una de las tentativas m&aacute;s poderosas del siglo XX para mostrar que los trascendentales convergen en Dios y que, en Cristo, la belleza, la bondad y la verdad vuelven a encontrarse.
    </p><p class="article-text">
        En efecto despu&eacute;s de todo lo le&iacute;do poco a poco en la biblioteca secreta del seminario de Le&oacute;n (todo de la mano del padre don Juan Manuel: &iexcl;Gratitud!) cada vez tenemos m&aacute;s claro, a pesar de lo que nos cuentan los especialistas, que <strong>Henri de Lubac</strong>&nbsp;era en buena medida un culturalista espiritual cuya teolog&iacute;a tiene casi m&aacute;s de erudici&oacute;n que de teolog&iacute;a, y que <strong>Karl Rahner</strong>&nbsp;desarroll&oacute; un tomismo trascendental que es de todo menos tomista, y que si hemos de escoger nos quedamos con la belleza elevada de <strong>Hans Urs von Balthasar</strong>, objetivamente el mejor te&oacute;logo del siglo XX&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Gracias Antonio Banderas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/antonio-banderas-y-la-biblioteca-del-seminario-de-leon-columna-semanal-escritor-luis-artigue-el-bibliopata_129_13300370.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 15 Jun 2026 09:30:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Antonio Banderas y la Biblioteca del Seminario de León]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Internacional,España,La Biblioteca del Reino,Obispado de León]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['El Otro', de Eduardo Zamacois]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/libro-el-otro-de-eduardo-zamacois-critica-literaria-por-luis-artigue-primera-novela-de-terror-hispanica-del-siglo-xx_1_13300328.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c842491b-f621-4543-b0ce-f02f8e19ec47_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;El Otro&#039;, de Eduardo Zamacois"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Luis Artigue recomienda con entusiasmo una obra del famoso autor del principio siglo XX rescatada por la editorial Pez de Plata y que pasa por ser la primera novela de terror moderna de todo el canon hispánico</p></div><p class="article-text">
        Espectros, satanismo, ocultismo, perversiones sexuales paranormales en sanatorios inquietantes, venganzas de ultratumba y el tenebroso Madrid decadentista&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Hay escritores que dejan una obra; otros, adem&aacute;s, dejan una &eacute;poca. <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Eduardo_Zamacois" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Eduardo Zamacois</strong></a><strong> </strong>pertenece a esta segunda categor&iacute;a. Nacido en Cuba en 1873 y fallecido en Buenos Aires en 1971, Zamacois desarroll&oacute; una larga y prol&iacute;fica trayectoria como novelista, periodista, editor y memorialista &ldquo;a caballo entre la madurez de la Generaci&oacute;n del 98 y la famosa y a veces infame bohemia madrile&ntilde;a&rdquo;, como lo sit&uacute;a <strong>Jes&uacute;s Palacios</strong>&nbsp;en el exhaustivo pr&oacute;logo de la novela que ahora rese&ntilde;amos y que es su obra maestra. Instalado desde joven en Espa&ntilde;a, fue una figura muy activa en la vida cultural y la nocturnidad donjuanesca de finales del siglo XIX y buena parte del XX. Su extensa carrera le permiti&oacute; tratar y coincidir con algunas de las principales figuras de las letras espa&ntilde;olas, entre ellas <strong>Benito P&eacute;rez Gald&oacute;s</strong>, <strong>Emilia Pardo Baz&aacute;n</strong>, <strong>Ram&oacute;n del Valle-Incl&aacute;n</strong>, <strong>P&iacute;o Baroja</strong>, <strong>Vicente Blasco Ib&aacute;&ntilde;ez</strong>&nbsp;y <strong>Azor&iacute;n</strong>, a quienes evoc&oacute; con frecuencia en sus memorias, dejando un valioso testimonio de la intensa vida literaria de su &eacute;poca. Y es que Zamacois, &ldquo;culto cosmopolita y moderno&rdquo; fue muchas&nbsp;&nbsp;cosas &ndash;prol&iacute;fico, pol&eacute;mico, fant&aacute;stico, antifascista, exiliado olvidado despu&eacute;s de la Guerra Civil&ndash;, pero no fue un perdedor ni encaja en lo que <strong>Juan Manuel de Prada</strong>, al hablar sobre los perdedores literarios de esa &eacute;poca, denominaba &ldquo;desgarrados y exc&eacute;ntricos&rdquo;. Zamacois, por el contrario, fue durante d&eacute;cadas un escritor de enorme &eacute;xito comercial, director de revistas, conferenciante y profesional de las letras perfectamente integrado en el mundo editorial de su tiempo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Zamacois, actualmente en discreta penumbra</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo su figura aparece hoy envuelta en una discreta penumbra, como si el tiempo hubiera ido retirando lentamente los focos que iluminaron su nombre durante d&eacute;cadas. Aunque basta acercarse a sus novelas, a sus memorias o a su incesante actividad period&iacute;stica, para advertir que estamos ante uno de esos autores cuya importancia no puede medirse &uacute;nicamente por el lugar que ocupan en los manuales literarios de la posteridad.
    </p><p class="article-text">
        Zamacois fue, ante todo, un observador. Su literatura nace de una curiosidad insaciable por los comportamientos humanos y por las transformaciones de una sociedad que avanzaba entre entusiasmos modernos y viejas inercias. No busc&oacute; refugio en los territorios de la abstracci&oacute;n ni en los juegos intelectuales que tanto sedujeron a otros escritores de su tiempo. Prefiri&oacute; la calle, el caf&eacute;, la conversaci&oacute;n, el rumor de la actualidad. De ah&iacute; que muchas de sus p&aacute;ginas conserven todav&iacute;a la vibraci&oacute;n de lo vivido.
    </p><p class="article-text">
        Su narrativa posee una cualidad que a menudo se pasa por alto: la fluidez. Zamacois escribe con la naturalidad de quien conoce perfectamente los mecanismos del relato y sabe que la claridad no es una concesi&oacute;n, sino una conquista. Sus novelas avanzan sin tropiezos, sostenidas por una prosa que reh&uacute;ye el adorno innecesario y conf&iacute;a en la eficacia de la observaci&oacute;n precisa. En ellas no encontramos el af&aacute;n de exhibir talento, sino el prop&oacute;sito m&aacute;s dif&iacute;cil de lograr: mantener despierta la atenci&oacute;n del lector.
    </p><p class="article-text">
        Resulta igualmente significativo su papel como cronista de una sensibilidad colectiva. La literatura espa&ntilde;ola de finales del siglo XIX y comienzos del XX suele contemplarse a trav&eacute;s de grandes nombres que han terminado por monopolizar la perspectiva hist&oacute;rica. Sin embargo, para comprender realmente el clima cultural de aquellos a&ntilde;os conviene acudir tambi&eacute;n a escritores como Zamacois, capaces de registrar aspectos que las figuras m&aacute;s can&oacute;nicas dejaron en segundo plano. Sus textos ofrecen un testimonio valioso de los cambios sociales, de las aspiraciones y contradicciones de una burgues&iacute;a emergente y de las tensiones morales que acompa&ntilde;aron la modernizaci&oacute;n del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un trabajo que merece reconocimiento</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay, adem&aacute;s, en su trayectoria una voluntad de trabajo que merece reconocimiento. Fue un profesional de la escritura en el sentido m&aacute;s pleno del t&eacute;rmino. Escribi&oacute; mucho y sobre asuntos muy diversos, particip&oacute; activamente en la vida period&iacute;stica y entendi&oacute; la literatura como una actividad inseparable de la realidad cotidiana. Esa dedicaci&oacute;n constante explica tanto la amplitud de su producci&oacute;n como algunas de sus inevitables irregularidades. Pero incluso cuando sus obras no alcanzan la misma altura, permanece visible una energ&iacute;a narrativa dif&iacute;cil de encontrar.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; la mejor manera de leer hoy a Eduardo Zamacois consista en liberarlo de etiquetas apresuradas y devolverlo a su condici&oacute;n de escritor. No como una figura secundaria destinada a ocupar una nota al pie, sino como un autor que contribuy&oacute; decisivamente a ensanchar los l&iacute;mites de la narrativa popular y del periodismo literario espa&ntilde;ol. Su obra recuerda que la historia de la literatura no est&aacute; formada &uacute;nicamente por cimas aisladas, sino tambi&eacute;n por una extensa red de voces que dieron forma al paisaje intelectual de su tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Volver a Zamacois es, en cierto modo, volver a una tradici&oacute;n narrativa que conced&iacute;a un valor esencial al placer de contar. Y ese placer, cuando est&aacute; sostenido por la inteligencia, la experiencia y el oficio, rara vez envejece.
    </p><p class="article-text">
        Aunque la cr&iacute;tica ha tendido a encuadrar a Eduardo Zamacois dentro del realismo narrativo y la novela de costumbres, sus intereses literarios fueron mucho m&aacute;s amplios. Como muchos escritores de fin de siglo, sinti&oacute; una notable atracci&oacute;n por los territorios de lo ins&oacute;lito, lo misterioso y lo sobrenatural. Fue lector atento de las corrientes decadentes y simbolistas europeas, y mostr&oacute; curiosidad por temas entonces muy en boga como el espiritismo, la sugesti&oacute;n, los fen&oacute;menos ps&iacute;quicos y las zonas oscuras de la mente humana. Esa inclinaci&oacute;n se refleja en varios relatos y novelas breves donde aparecen ambientes inquietantes, apariciones, obsesiones psicol&oacute;gicas y situaciones cercanas al relato de terror o al fant&aacute;stico. M&aacute;s que cultivar un terror expl&iacute;cito al estilo anglosaj&oacute;n, Zamacois se interes&oacute; por la perturbaci&oacute;n moral y emocional que produce lo inexplicable, situ&aacute;ndose en una tradici&oacute;n que conecta con autores como <strong>Edgar Allan Poe</strong>, <strong>Guy de Maupassant</strong>&nbsp;o <strong>E. T. A. Hoffmann</strong>. Esta faceta, menos conocida que su producci&oacute;n realista, revela a un escritor atento a las corrientes modernas de su tiempo y dispuesto a explorar los l&iacute;mites entre la realidad y la imaginaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo es el autor de una novela fant&aacute;stica moderna y influyente: <a href="https://editorialpezdeplata.com/saturnalia/135-el-otro-9791399038972.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El Otro</em></a><em>.</em> una novela que permite descubrir a un Zamacois muy distinto del narrador realista con el que suele identific&aacute;rsele: un escritor fascinado por las sombras, los l&iacute;mites de la identidad y los misterios de la mente humana... 
    </p><p class="article-text">
        Todo un bestseller en su d&iacute;a, con al menos ocho ediciones y una adaptaci&oacute;n cinematogr&aacute;fica pionera del cine de terror espa&ntilde;ol, dirigida por <strong>Jos&eacute; Mar&iacute;a Codina</strong>&nbsp;en 1919, la cual puede considerarse la primera novela de terror moderna espa&ntilde;ola. Una obra que sorprende por su erotismo perverso, sus ideas parapsicol&oacute;gicas y su implacable modernidad.
    </p><p class="article-text">
        Publicada en 1910, <em>El otro</em>&nbsp;constituye una de las obras m&aacute;s singulares de Eduardo Zamacois y, probablemente, uno de los textos fundacionales del terror moderno espa&ntilde;ol.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La trama de 'El Otro'</strong>
    </p><p class="article-text">
        La acci&oacute;n de <em>El otro</em>&nbsp;transcurre en el Madrid de comienzos del siglo XX y se articula en torno a un tri&aacute;ngulo formado por Juan Enrique Halderg, bar&oacute;n de Nhorres; Adelina, esposa del doctor Riaza; y el propio Riaza, director de un sanatorio. Cuando los dos amantes provocan la muerte del m&eacute;dico creyendo haber cometido el crimen perfecto, la novela gira hacia el territorio de lo sobrenatural. La figura central pasa entonces a ser &ldquo;el Otro&rdquo;, la inquietante presencia del difunto doctor, cuyo regreso desencadena una serie de fen&oacute;menos ambiguos y perturbadores que atormentan a los culpables. Zamacois construye as&iacute; un relato en el que los personajes oscilan constantemente entre la culpa, el deseo y el miedo, sin que el lector llegue a saber con certeza si los sucesos responden a una aut&eacute;ntica manifestaci&oacute;n sobrenatural o a los efectos psicol&oacute;gicos del remordimiento (este enfoque es, de hecho, una de las grandes virtudes de la novela: el espectro de Riaza no funciona solo como un fantasma vengador, sino como una encarnaci&oacute;n de los temores, deseos reprimidos y obsesiones de los protagonistas, acercando la obra tanto al terror sobrenatural como al psicol&oacute;gico).
    </p><p class="article-text">
        Lo que hoy sigue sorprendiendo de <em>El otro </em>es su <strong>extraordinaria modernidad</strong>. Zamacois abandona los moldes del realismo tradicional para adentrarse en un territorio ambiguo donde convergen la ciencia, la parapsicolog&iacute;a, el deseo y el horror psicol&oacute;gico. La novela explora la idea del doble, una de las grandes obsesiones de la literatura fant&aacute;stica europea, pero lo hace desde una sensibilidad plenamente contempor&aacute;nea, vinculada a las inquietudes de la psicolog&iacute;a experimental y a los debates sobre la identidad que recorr&iacute;an la cultura de comienzos del siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        El autor construye una atm&oacute;sfera inquietante y enfermiza, en la que la frontera entre realidad y alucinaci&oacute;n se vuelve cada vez m&aacute;s difusa. A ello contribuye un erotismo perturbador, alejado de cualquier convencionalismo moral, que impregna la narraci&oacute;n de una tensi&oacute;n constante. El deseo aparece asociado a impulsos oscuros, a fuerzas desconocidas que escapan al control de la raz&oacute;n y empujan a los personajes hacia una progresiva degradaci&oacute;n psicol&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s que una novela de terror en el sentido can&oacute;nico, <em>El otro</em>&nbsp;es una exploraci&oacute;n de los abismos de la conciencia. En sus p&aacute;ginas resuenan ecos de <strong>Poe</strong>, <strong>Maupassant</strong>&nbsp;o <strong>Stevenson</strong>, pero Zamacois consigue dotar al relato de una personalidad propia, profundamente ligada al clima intelectual de la Edad de Plata espa&ntilde;ola. El resultado es una obra audaz, inquietante y sorprendentemente vigente. Una de gran influencia por ejemplo para <strong>Emilio Carrere </strong>(sin esta novela no existir&iacute;a <a href="https://www.valdemar.com/libro/la-torre-de-los-siete-jorobados/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La torre de los siete jorobados</em></a><em>), </em>para <a href="https://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/jarrapellejos--1/html/fef4e1f6-82b1-11df-acc7-002185ce6064_2.html#I_1_" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Jarrapellejos</em></a><em> </em>y las obras del llamado erotismo sical&iacute;ptico de <strong>Felipe Trigo</strong>, para <strong>Carmen de Burgos </strong>en sus novelas cortas como <a href="https://www.bibliotecadigitaldeandalucia.es/catalogo/es/catalogo_imagenes/grupo.do?path=1002878" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los amores de Faustino</em></a><em> </em>o <a href="https://www.cervantesvirtual.com/obra/confidencias--0/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Las confidencias</em></a>, en el novelista er&oacute;tico-burlesco y cupletista <strong>&Aacute;lvaro Retana</strong>&nbsp;y, desde ah&iacute;, luego tambi&ntilde;en de gran influencia hasta para los autores del Fantaterror espa&ntilde;ol de los 70 y en el cine loco de <strong>Alex de la Iglesia</strong>&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        De hecho <em>El Otro </em>(ya lo dice el propio Emilio Carrere en el tambi&eacute;n interesante segundo pr&oacute;logo de este libro) tiene aire de libre, inventivo y dinamitero gui&oacute;n de cine de serie B, luce en la prosa un deje modernista entre culto y arcaizante en las descripciones que le da por momentos como un aire de novela g&oacute;tica, y merece ser recuperada no solo como una rareza bibliogr&aacute;fica pionera, sino como una pieza fundamental para comprender los or&iacute;genes de la literatura fant&aacute;stica y de terror en Espa&ntilde;a&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Esto somos, rediosla!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/libro-el-otro-de-eduardo-zamacois-critica-literaria-por-luis-artigue-primera-novela-de-terror-hispanica-del-siglo-xx_1_13300328.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Jun 2026 15:00:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['El Otro', de Eduardo Zamacois]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,España,Lo Más Friki,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['El sueño del Emperador' y 'Zafadola': las últimas novelas históricas de Juan Pedro Aparicio]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/sueno-emperador-zafadola-ultimas-novelas-historicas-juan-pedro-aparicio_1_13289352.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/66c17d9e-1cfb-4123-9f04-9a654f4a400d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;El sueño del Emperador&#039; y &#039;Zafadola&#039;: las últimas novelas históricas de Juan Pedro Aparicio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor Luis Artigue reseña estas dos novelas publicadas por Eolas Ediciones del autor leonés. "Episodios Nacionales que desde la ficción y el rigor dan una nítida idea de España", defendiendo la necesidad de dar conocer las ocultadas aportaciones del 'Regnum Legionense' a su Historia</p><p class="subtitle">HEMEROTECA LITERARIA - El autor sobre 'El sueño del Emperador': “A León le han robado su historia, tapada por la preponderancia de Castilla”</p></div><p class="article-text">
        Las dos &uacute;ltimas novelas hist&oacute;ricas de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Pedro_Aparicio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Juan Pedro Aparicio</strong></a> (Le&oacute;n 1941, Premio Nadal, Premio Setenil y Premio Castilla y Le&oacute;n de las Letras) son dos&nbsp;Episodios Nacionales del siglo XII para el siglo XXI&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; habr&iacute;a ocurrido si el mayor sue&ntilde;o pol&iacute;tico de la Espa&ntilde;a medieval hubiera dependido tanto de las pasiones humanas como de las batallas y los tratados? Esa es la fascinante pregunta que recorre <a href="https://ileon.eldiario.es/cultura/juan-pedro-aparicio-presenta-lunes-sueno-emperador-instituto-leones-cultura_1_11377779.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El sue&ntilde;o del emperador</em></a><em> </em>(Eloas Ediciones, 2025), una novela que nos traslada al siglo XII para seguir la peripecia de Alfonso VII, el monarca que aspir&oacute; a convertirse en emperador de toda Hispania. Pero Juan Pedro Aparicio no se limita a reconstruir una &eacute;poca remota: convierte la historia en una aventura llena de intrigas cortesanas, alianzas inciertas, ambiciones desmedidas, amores, traiciones y personajes que parecen debatirse entre el destino y la voluntad. El lector avanza por castillos, campamentos y ciudades medievales con la sensaci&oacute;n de asistir al nacimiento de una idea que todav&iacute;a nos interpela: la de una Espa&ntilde;a plural y dif&iacute;cil de gobernar. Narrada con agilidad, inteligencia y un extraordinario pulso novelesco, <em>El sue&ntilde;o del emperador</em> consigue que un episodio decisivo de nuestra historia se lea con la emoci&oacute;n de una gran novela de aventuras&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Asimismo pocas figuras de la Edad Media espa&ntilde;ola resultan tan novelescas como <a href="https://ileon.eldiario.es/cultura/juan-pedro-aparicio-presenta-viernes-leon-zafadola-continuacion-sueno-emperador_1_12905997.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Zafadola</em></a>, el rey musulm&aacute;n que so&ntilde;&oacute; con recuperar un trono perdido y acab&oacute; convertido en pieza decisiva de un complejo tablero pol&iacute;tico donde nada era exactamente lo que parec&iacute;a. En esta otra apasionante novela, Juan Pedro Aparicio rescata a un personaje hist&oacute;rico tan real como extraordinario y lo sit&uacute;a en el centro de una trama de pactos, guerras, lealtades cambiantes y estrategias de supervivencia que atraviesan la Pen&iacute;nsula del siglo XII. Lo que comienza como la peripecia de un pr&iacute;ncipe destronado se transforma poco a poco en una reflexi&oacute;n sobre el poder, la identidad y la convivencia entre culturas enfrentadas y, a la vez, inevitablemente unidas. Con ritmo de aventura, una s&oacute;lida base hist&oacute;rica y una galer&iacute;a de personajes memorables, <em>Zafadola </em>invita al lector a descubrir uno de esos episodios olvidados de la historia que, gracias a la literatura, recuperan toda su emoci&oacute;n y su significado.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Uno de los proyectos narrativos m&aacute;s ambiciosos de la novela Espa&ntilde;ola</strong></h2><p class="article-text">
        Efectivamente con <em>El sue&ntilde;o del emperador</em> y <em>Zafadola</em>, el celebrado novelista Juan Pedro Aparicio prosigue uno de los proyectos narrativos m&aacute;s ambiciosos de la novela espa&ntilde;ola contempor&aacute;nea: la reconstrucci&oacute;n literaria de momentos decisivos de nuestra historia desde una perspectiva que trasciende los l&iacute;mites convencionales de la llamada novela hist&oacute;rica. Ambas obras, publicadas por Eolas, se adentran como decimos en el siglo XII peninsular para recrear las complejas relaciones entre los distintos reinos cristianos y musulmanes, las tensiones din&aacute;sticas, las alianzas cambiantes y los conflictos que contribuyeron a configurar la realidad pol&iacute;tica de Espa&ntilde;a. Sin embargo, reducir estas novelas a una simple evocaci&oacute;n del pasado equivaldr&iacute;a a desconocer su verdadera naturaleza.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://ileon.eldiario.es/cultura/juan-pedro-aparicio-reino-leon-pago-olvido-enfrentarse-papa-imperio-religiones_1_12914267.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">novela hist&oacute;rica</a> ha gozado en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas de una notable fortuna editorial, pero no toda ella responde a id&eacute;nticas exigencias. Existe una modalidad orientada principalmente al entretenimiento, heredera en buena medida de <strong>Walter Scott</strong> y continuada, con distintos registros, por autores tan populares como <strong>Juan Eslava Gal&aacute;n</strong> o <strong>Arturo P&eacute;rez-Reverte</strong>. En ella predominan la peripecia, el color local, la reconstrucci&oacute;n ambiental y el dinamismo argumental. Aparicio, sin renunciar en absoluto a esas virtudes narrativas, se sit&uacute;a en una tradici&oacute;n distinta y m&aacute;s exigente: la inaugurada por <strong>Benito P&eacute;rez Gald&oacute;s</strong> en los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Episodios_nacionales" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Episodios Nacionales</em></a>.
    </p><p class="article-text">
        Como ocurr&iacute;a en la gran empresa galdosiana, la historia no constituye aqu&iacute; un decorado sobre el que se proyectan aventuras m&aacute;s o menos veros&iacute;miles, sino el espacio donde se examinan los procesos que explican la formaci&oacute;n de una comunidad hist&oacute;rica. <em>El sue&ntilde;o del emperador</em> y <em>Zafadola</em> son novelas de acci&oacute;n, de intriga pol&iacute;tica y de personajes memorables, pero tambi&eacute;n son instrumentos de conocimiento. Bajo la superficie narrativa discurre una <a href="https://ileon.eldiario.es/region-leonesa/entrevista-juan-pedro-aparicio-leon-tiene-que-tener-poder-politico-en-espana-para-decidir-autonomia-sin-castilla_128_10693989.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reflexi&oacute;n constante acerca de la construcci&oacute;n de Espa&ntilde;a</a>, de la convivencia entre culturas y de las dificultades inherentes a todo proyecto pol&iacute;tico que aspire a integrar realidades diversas.
    </p><p class="article-text">
        El rigor documental que sostiene ambas obras resulta admirable. Aparicio conoce a fondo el periodo que recrea y evita tanto la erudici&oacute;n ostentosa como las simplificaciones habituales del g&eacute;nero. Los personajes hist&oacute;ricos aparecen insertos en una trama viva y compleja donde la fidelidad a las fuentes nunca sacrifica la eficacia literaria. Esa capacidad para armonizar documentaci&oacute;n e imaginaci&oacute;n constituye una de las principales virtudes de estas novelas.
    </p><p class="article-text">
        Pero quiz&aacute; su rasgo m&aacute;s distintivo resida en la presencia de una <a href="https://ileon.eldiario.es/region-leonesa/juan-pedro-aparicio-leon-le-han-robado-historia-tapada-preponderancia-castilla_1_11696146.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">idea de Espa&ntilde;a</a> que, lejos de cualquier formulaci&oacute;n ret&oacute;rica o doctrinaria, emerge de la propia materia narrativa. Se trata de una visi&oacute;n ilustrada, integradora y racional, atenta a los matices de la historia y refractaria a los t&oacute;picos identitarios. Quienes hayan le&iacute;do <a href="https://www.tiposinfames.com/libros/nuestros-hijos-volaran-con-el-siglo/21514/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nuestros hijos volar&aacute;n con el siglo</em></a>, aquella otra espl&eacute;ndida novela dedicada a Jovellanos y en la que conviv&iacute;an y dialogaban ya las dos Espa&ntilde;as del <strong>Quijote </strong>y de <strong>Antonio Machado</strong>, reconocer&aacute;n inmediatamente la continuidad de un mismo pensamiento. Tambi&eacute;n encontrar&aacute;n resonancias de las tesis desarrolladas por el autor en<em> Nuestro desamor a Espa&ntilde;a. </em><a href="https://ileon.eldiario.es/cultura/juan-pedro-aparicio-republica-ensayo-contra-expolio-leones-cincuenta-anos-despues-siendo-sigue-necesario-reino-de-leon_1_10689283.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cuchillos cachicuernos contra pu&ntilde;ales dorados</em></a>, ensayo donde la reflexi&oacute;n hist&oacute;rica se convierte en una indagaci&oacute;n sobre los fundamentos culturales y pol&iacute;ticos de la naci&oacute;n espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Novela hist&oacute;rica para comprender el presente</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desde esta perspectiva, <em>El sue&ntilde;o del emperador</em> y <em>Zafadola</em> no son &uacute;nicamente novelas sobre el siglo XII; son novelas escritas desde el presente para interrogar el largo proceso hist&oacute;rico que ha conducido hasta nosotros. En ellas la Edad Media deja de ser un escenario ex&oacute;tico para convertirse en un laboratorio donde se ensayan las posibilidades y contradicciones de la convivencia peninsular.
    </p><p class="article-text">
        La ambici&oacute;n intelectual del proyecto explica que la obra de Aparicio deba situarse junto a la de los grandes cultivadores de la novela hist&oacute;rica. En Espa&ntilde;a, su empe&ntilde;o guarda afinidades con el de <strong>Lourdes Ortiz</strong>, cuya narrativa ha demostrado igualmente que el pasado puede ser un instrumento privilegiado para comprender el presente. Y, en una perspectiva m&aacute;s amplia, recuerda la lecci&oacute;n de <strong>Marguerite Yourcenar</strong>, capaz de transformar la reconstrucci&oacute;n hist&oacute;rica en una exploraci&oacute;n de las grandes cuestiones humanas y pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, con estas dos novelas, Juan Pedro Aparicio confirma la singularidad de una trayectoria literaria que ha sabido combinar imaginaci&oacute;n narrativa, rigor historiogr&aacute;fico y reflexi&oacute;n c&iacute;vica. 
    </p><p class="article-text">
        En tiempos en que la novela hist&oacute;rica corre con frecuencia el riesgo de convertirse en un producto de consumo r&aacute;pido, <em>El sue&ntilde;o del emperador</em><strong> </strong>y <em>Zafadola </em>reivindican una tradici&oacute;n m&aacute;s alta: la de aquellas obras que entretienen, instruyen y hacen pensar al mismo tiempo. Tal fue la aspiraci&oacute;n de Gald&oacute;s; tal parece ser tambi&eacute;n la de Aparicio: el resultado, en ambos casos, justifica sobradamente la empresa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto somos&hellip; Y seguimos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/sueno-emperador-zafadola-ultimas-novelas-historicas-juan-pedro-aparicio_1_13289352.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Jun 2026 16:30:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['El sueño del Emperador' y 'Zafadola': las últimas novelas históricas de Juan Pedro Aparicio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[La Biblioteca del Reino,Historia de León,Libros,Reino de León,Literatura,León,Cuna del Parlamentarismo,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Entre cerdos y amapolas', de Jon Arretxe]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/cerdos-y-amapolas-jon-arretxe-novela-txapela-noir-resena-escritor-luis-artigue_1_13277123.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/644d1ecd-02c3-4838-b24c-e77be6659888_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Entre cerdos y amapolas&#039;, de Jon Arretxe"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Esta obra publicada por Ediciones Erein Argitaletxea sobre un robo en una fábrica de txistorras que se complica "confirma que una parte de la novela negra vasca más incómoda, heterodoxa y socialmente corrosiva sigue gozando de una salud excelente", apunta en su reseña literaria Luis Artigue</p></div><p class="article-text">
        He aqu&iacute; la eficaz construcci&oacute;n de una red de tramas disparatadas que terminan confluyendo en un mismo n&uacute;cleo de corrupci&oacute;n, codicia y absurdo&hellip; La novela arranca con un detonante deliberadamente exc&eacute;ntrico: el robo de unas chistorras en una f&aacute;brica de embutidos de Arbizu&hellip; Lo que parece una an&eacute;cdota rural casi costumbrista acaba revel&aacute;ndose como la punta de un entramado criminal mucho m&aacute;s amplio. Arretxe juega precisamente con esa desproporci&oacute;n entre causa y efecto: un asunto aparentemente menor desencadena una sucesi&oacute;n de negocios turbios, alianzas inesperadas y episodios de violencia grotesca que desembocan en una resoluci&oacute;n con tintes gore.
    </p><p class="article-text">
        La estructura novel&iacute;stica asimismo se articula sobre tres escenarios &ndash;Basauri, Vitoria-Gasteiz y Arbizu&ndash; y sobre varios grupos de personajes que inicialmente parecen moverse en &oacute;rbitas independientes pero terminan entrelaz&aacute;ndose (el propio Arretxe ha explicado que cada localidad aporta un conjunto distinto de personajes y conflictos, lo que da a la novela una gran movilidad narrativa).
    </p><p class="article-text">
        Entre ellos destacan la conseguidora Zuri&ntilde;e Ruiz de Gordoa, el empresario corrupto Gabriel Abrisketa y el fabricante de chistorras Ferm&iacute;n Bakaikoa, figuras que representan una galer&iacute;a de p&iacute;caros contempor&aacute;neos muy alejada de los detectives cl&aacute;sicos.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; entra en juego Arbizu, que es mucho m&aacute;s que un escenario. La localidad funciona casi como un personaje colectivo. Arretxe vive all&iacute; desde hace m&aacute;s de veinte a&ntilde;os y aprovecha ese conocimiento &iacute;ntimo para convertir el pueblo en un espacio ambiguo: por un lado aparece la Navarra rural, aparentemente tranquila y reconocible; por otro, un territorio donde los rumores, las relaciones personales y los secretos compartidos generan una tensi&oacute;n constante. El autor ha reconocido incluso que era el lugar que m&aacute;s respeto le daba retratar porque en un pueblo peque&ntilde;o todo el mundo puede sentirse aludido.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo en esta novela Arbizu no aparece idealizado. En la mejor tradici&oacute;n de la <em>txapela noir</em>, la comunidad local est&aacute; atravesada por las mismas pulsiones que las grandes ciudades: corrupci&oacute;n, ambici&oacute;n, intereses econ&oacute;micos y peque&ntilde;as miserias humanas. El paisaje rural no act&uacute;a como refugio moral sino como escenario de una comedia negra feroz. De ah&iacute; que algunos lectores hayan hablado incluso de una especie de 'txistorra noir' donde el imaginario gastron&oacute;mico local se convierte en materia prima para una intriga criminal tan absurda como eficaz.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, lo que como decimos diferencia a <em>Cerdos y amapolas</em>&nbsp;de la saga de Tour&eacute; que ha venido haciendo hasta ahora este autor con gran &eacute;xito es el desplazamiento del foco: desaparecen los inmigrantes, los sin techo y los excluidos que protagonizaban las novelas anteriores, y aparecen personajes aut&oacute;ctonos, acomodados y perfectamente integrados, aunque no por ello menos turbios. El resultado es una s&aacute;tira social donde el humor negro termina siendo m&aacute;s demoledor que cualquier discurso expl&iacute;cito.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;'Txapela noir' con tintes de 'txistorra noir'?</strong>
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.erein.eus/libro/cerdos-y-amapolas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cerdos y amapolas</em></a>, de Jon Arretxe, confirma que una parte de la novela negra vasca m&aacute;s inc&oacute;moda, heterodoxa y socialmente corrosiva sigue gozando de una salud excelente. Lejos de los modelos n&oacute;rdicos importados o de los procedimientos policiales al uso, Arretxe se inscribe en esa corriente que algunos han bautizado, con feliz iron&iacute;a, como <em>txapela noir</em>: un territorio literario donde el crimen es apenas una excusa para radiografiar las grietas pol&iacute;tico-sociales de la sociedad contempor&aacute;nea,&nbsp;donde el humor negro y radical funciona como un explosivo de precisi&oacute;n y donde los m&aacute;rgenes ocupan el centro del escenario.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, <em>Cerdos y amapolas</em>, dejando aparcado el &aacute;mbito de la novela negra postcolonial de la cual el autor es un denodado maestro (v&eacute;anse todas las novelas de la <a href="https://detectivetoure.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">saga Toure</a>&nbsp;de las cuales somos tan partidarios), ahora dialoga con otra tradici&oacute;n muy concreta del noir vasco. Una l&iacute;nea narrativa que hunde sus ra&iacute;ces en las aventuras del detective Jos&eacute; <strong>Javier Ab&aacute;solo</strong>&nbsp;y su inolvidable Goiko, y que alcanza algunas de sus cimas m&aacute;s reconocibles en obras como <a href="https://www.alberdania.net/product/alacranes-en-su-tinta/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Alacranes en su tinta</em></a>, de <strong>Juan Bas</strong>, o <a href="https://www.erein.eus/libro/un-dios-ciego" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Un dios ciego</em></a>, de <strong>Javier Sagastiberri</strong>. Una senda que, m&aacute;s recientemente, ha encontrado nuevas derivaciones en las novelas fronterizas y mestizas de <strong>Noelia Gonz&aacute;lez Pino</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Como sucede en los mejores exponentes de esta corriente, Arretxe no pretende tranquilizar al lector ni ofrecerle un cat&aacute;logo de certezas morales. Su mirada es la de quien recorre los arrabales f&iacute;sicos y &eacute;ticos de la realidad para descubrir que all&iacute;, entre personajes desclasados, perdedores pertinaces, oportunistas de baja intensidad y supervivientes de toda condici&oacute;n, late una verdad mucho m&aacute;s elocuente que la de los discursos oficiales. El autor maneja con destreza ese dif&iacute;cil equilibrio entre la denuncia social y la carcajada, entre la compasi&oacute;n y la s&aacute;tira, evitando tanto el serm&oacute;n como la frivolidad.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Observaci&oacute;n moral de la corrupci&oacute;n mediante el humor</strong></h2><p class="article-text">
        La gran virtud de <em>Cerdos y amapolas</em>&nbsp;reside precisamente en esa capacidad para convertir la observaci&oacute;n social de la corrupci&oacute;n (&eacute;l antes que la realidad pol&iacute;tica actual identific&oacute; la corrupci&oacute;n econ&oacute;mica con las chistorras, manda cojones) en materia narrativa de primer orden. El humor de Arretxe as&iacute; no es un adorno ni un mecanismo de alivio c&oacute;mico: es una herramienta de demolici&oacute;n. Un humor inventivo, irreverente, a menudo disparatado, que dinamita convenciones, desmonta prejuicios y deja al descubierto las contradicciones de un mundo donde la exclusi&oacute;n, la precariedad y la hipocres&iacute;a institucional conviven con una normalidad inquietante.
    </p><p class="article-text">
        Su prosa, &aacute;gil y desprovista de cualquier tentaci&oacute;n ret&oacute;rica, avanza con la eficacia de quien conoce perfectamente el terreno que pisa. Pero bajo esa aparente ligereza se esconde una arquitectura narrativa s&oacute;lida y una mirada profundamente humanista. Arretxe observa a sus criaturas con iron&iacute;a, s&iacute;, pero tambi&eacute;n con una comprensi&oacute;n que evita el cinismo y convierte a muchos de sus personajes en figuras memorables.
    </p><p class="article-text">
        En una &eacute;poca en la que buena parte de la novela negra parece debatirse entre la repetici&oacute;n de f&oacute;rmulas y la hipertrofia del thriller, <em>Cerdos y amapolas</em>&nbsp;reivindica una manera distinta de entender el g&eacute;nero: m&aacute;s pegada a la calle que al laboratorio forense, m&aacute;s interesada por las fracturas sociales que por los mecanismos del crimen, m&aacute;s pr&oacute;xima a la tradici&oacute;n sat&iacute;rica que al suspense convencional. Y es precisamente ah&iacute; donde encuentra su fuerza.
    </p><p class="article-text">
        Jon Arretxe demuestra una vez m&aacute;s que la <em>txapela noir</em>&nbsp;sigue siendo uno de los espacios m&aacute;s f&eacute;rtiles y libres de la narrativa criminal espa&ntilde;ola. Un territorio literario donde el humor y la cr&iacute;tica social caminan muy a menudo de la mano, y donde las mejores historias nacen, precisamente, de aquellos lugares que otros prefieren no mirar. 
    </p><p class="article-text">
        <em>Cerdos y amapolas</em>&nbsp;es de hecho una excelente muestra de ello: una novela inc&oacute;moda, divertida, l&uacute;cida y ferozmente contempor&aacute;nea.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/cerdos-y-amapolas-jon-arretxe-novela-txapela-noir-resena-escritor-luis-artigue_1_13277123.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jun 2026 09:30:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Entre cerdos y amapolas', de Jon Arretxe]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,Lo Más Friki,La Biblioteca del Reino,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Pirelli al rojo vivo, la maldición del diamante', de Julio Rodríguez]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/pirelli-al-rojo-vivo-la-maldicion-del-diamante-julio-rodriguez-critica-literaria-por-luis-artigue_1_13258861.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/75384ffb-aaab-494e-a91b-7e581c9665b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Pirelli al rojo vivo, la maldición del diamante&#039;, de Julio Rodríguez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La última obra del escritor asturiano es el epítome de la novela negra de humor que está comenzando a triunfar en España. "Una trama de atracos (inversos, en vez de robar joyas en el Museo del Prado tienen que entrar a introducir una) en una especie de epopeya quinqui y sentimental", reseña Luis Artigue</p></div><p class="article-text">
        El humor est&aacute; revolucionando la novela negra &uacute;ltima, y como ejemplo aqu&iacute; tienen lo &uacute;ltimo de Julio Rodr&iacute;guez&hellip; En <a href="https://www.amazon.es/PIRELLI-AL-ROJO-VIVO-maldici%C3%B3n/dp/B0GR4JKY3Z" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Pirelli al rojo vivo: La maldici&oacute;n del diamante</em></a>, <strong>Julio Rodr&iacute;guez (Oviedo, 1971)</strong>, editada por la Editorial Pez de Plata,&nbsp;convierte una trama de atracos (atracos inversos, en vez de robar joyas en el Museo del Prado tienen que entrar a meter una joya) en una especie de epopeya quinqui y sentimental, donde los personajes importan m&aacute;s por c&oacute;mo hablan y sobreviven que por la l&oacute;gica estricta de la intriga. La novela de hecho funciona como una combinaci&oacute;n de <em>heist novel</em>, astracanada castiza y relato de perdedores.
    </p><p class="article-text">
        El gran protagonista es, naturalmente, Pirelli, heredero directo del antih&eacute;roe que ya aparec&iacute;a en <a href="https://www.amazon.es/El-gran-Pirelli-Risa-Floja/dp/8494917781/ref=sr_1_1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El gran Pirelli</em></a><a href="https://www.amazon.es/El-gran-Pirelli-Risa-Floja/dp/8494917781/ref=sr_1_1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;</a>(una novela negra loca donde todo est&aacute; al rev&eacute;s y el comisario de polic&iacute;a pide al delincuente que investigue el caso noir de un abogado). El protagonista no es exactamente un delincuente profesional ni tampoco un p&iacute;caro cl&aacute;sico, aunque tiene algo de ambos. Pirelli pertenece a esa estirpe tan espa&ntilde;ola de personajes que viven siempre a dos pasos del desastre: fanfarr&oacute;n, sentimental, algo visionario y bastante chapucero. Quiere evitar la c&aacute;rcel devolviendo al Museo del Prado un diamante robado por un viejo compinche muerto, pero el lector comprende enseguida que, m&aacute;s que escapar de la ley, Pirelli intenta escapar de su propio destino de perdedor cr&oacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        Hay en &eacute;l algo del buscavidas de <strong>Francisco Garc&iacute;a Pav&oacute;n</strong>&nbsp;y algo tambi&eacute;n del derrotismo grotesco y tremendista de ciertos personajes de <strong>Camilo Jos&eacute; Cela</strong>. Pero Julio Rodr&iacute;guez le a&ntilde;ade una dimensi&oacute;n contempor&aacute;nea: Pirelli es un delincuente sentimental atrapado en un mundo digital, lleno de fortunas encriptadas y golpes imposibles, aunque conserve alma de timador de descampado y bar de carretera.
    </p><p class="article-text">
        Junto a &eacute;l aparece Maguiver, quiz&aacute; el personaje m&aacute;s entra&ntilde;able de la novela. El nombre ya revela la clave humor&iacute;stica: un superviviente capaz de improvisar soluciones absurdas con cualquier objeto, mezcla de manitas suburbial y escudero fiel. Maguiver representa la lealtad incondicional, pero tambi&eacute;n la precariedad convertida en filosof&iacute;a vital. Como los secundarios memorables de las novelas de <strong>&Aacute;ngel Palomino</strong>, parece un producto perfecto de la Espa&ntilde;a del desarrollismo tard&iacute;o: alguien que aprendi&oacute; a arreglarlo todo porque nunca hubo dinero para sustituir nada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Versi&oacute;n ib&eacute;rica de 'Ocean's Eleven'</strong>
    </p><p class="article-text">
        La banda que ambos re&uacute;nen constituye uno de los grandes hallazgos de la novela. Rodr&iacute;guez trabaja muy bien el coro de maleantes fracasados, polic&iacute;as cansados, rusos nost&aacute;lgicos y delincuentes de medio pelo. No son criminales elegantes al estilo anglosaj&oacute;n; m&aacute;s bien recuerdan a una versi&oacute;n ib&eacute;rica y castiza de <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film467040.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ocean&rsquo;s Eleven</em></a>, pero pasada por el filtro quinqui y esperp&eacute;ntico. La propia editorial define el libro como &ldquo;un Ocean&rsquo;s Eleven nada sofisticado repleto de quinquis y maleantes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre los personajes secundarios destacan precisamente esos polic&iacute;as melanc&oacute;licos que parecen sacados de una novela crepuscular: hombres agotados, conscientes de que persiguen delincuentes casi tan miserables como ellos mismos. Ese tono de cansancio moral conecta la novela con cierta tradici&oacute;n negra espa&ntilde;ola contempor&aacute;nea y con el universo marginal de <strong>Paco G&oacute;mez Escribano</strong>.
    </p><p class="article-text">
        La trama gira alrededor del llamado 'Diamante de la Muerte Negra', una joya maldita que desencadena persecuciones, traiciones y un gran golpe criminal dividido en &ldquo;tres movimientos (y pico)&rdquo;. Lo que comienza como una simple devoluci&oacute;n para evitar problemas judiciales acaba transform&aacute;ndose en una espiral delirante donde aparecen cad&aacute;veres extravagantes, furgones blindados, descampados perdidos y hasta un casino en M&oacute;naco relacionado con una fortuna digital oculta bajo el misterio del diamante.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el inter&eacute;s de la novela no reside tanto en saber si el golpe saldr&aacute; bien como en contemplar el caos humano que genera. Rodr&iacute;guez escribe las escenas de acci&oacute;n como si fueran n&uacute;meros de sainete criminal: todo parece improvisado, accidental y al borde del hundimiento. Esa continua sensaci&oacute;n de chapuza monumental es precisamente lo que vuelve simp&aacute;ticos a los personajes.
    </p><p class="article-text">
        Frente al cinismo fr&iacute;o de buena parte de la novela negra actual, Pirelli al rojo vivo conserva algo raro: afecto por sus criaturas. Incluso los m&aacute;s rid&iacute;culos poseen una cierta dignidad tragic&oacute;mica. Ah&iacute; est&aacute; la herencia del humorismo espa&ntilde;ol cl&aacute;sico, desde <strong>Jacinto Miquelarena</strong>&nbsp;hasta ciertos momentos de <strong>Quim Monz&oacute;</strong>, aunque Julio Rodr&iacute;guez ensucie m&aacute;s el lenguaje y lleve a sus personajes a territorios mucho m&aacute;s degradados y nocturnos.
    </p><p class="article-text">
        En el fondo, Pirelli y los suyos forman una peque&ntilde;a comunidad de n&aacute;ufragos modernos. Y quiz&aacute; por eso la novela funciona tan bien: porque bajo el humor disparatado late continuamente una melancol&iacute;a muy espa&ntilde;ola, la de quienes saben que el fracaso es inevitable pero aun as&iacute; siguen adelante, hablando demasiado, bebiendo demasiado y so&ntilde;ando golpes imposibles. La narrativa de Julio Rodr&iacute;guez &mdash;asturiano de filiaci&oacute;n sentimental m&aacute;s que geogr&aacute;fica, pues sus novelas parecen escritas desde una Espa&ntilde;a de fonda, taller mec&aacute;nico y barra de zinc&mdash; ha encontrado en <em>Pirelli al rojo vivo. La maldici&oacute;n del diamante</em>&nbsp;la confirmaci&oacute;n de un mundo propio que ya se insinuaba con notable personalidad en <em>El gran Pirelli</em>. All&iacute; aparec&iacute;a un h&eacute;roe de arrabal castizo y sentimental, mezcla de buscavidas, p&iacute;caro industrial y fil&oacute;sofo de barra americana; aqu&iacute;, en cambio, ese personaje y cuanto le rodea adquiere una densidad casi esperp&eacute;ntica, una combusti&oacute;n narrativa donde el humor deja paso a una forma muy espa&ntilde;ola de fatalismo grotesco.
    </p><p class="article-text">
        Conviene se&ntilde;alar asimismo que que Julio Rodr&iacute;guez no pertenece a la corriente, hoy tan frecuente, de novelistas que utilizan el humor como mero mecanismo de ingenio verbal o comentario ir&oacute;nico de actualidad. Su humorismo procede de una tradici&oacute;n m&aacute;s antigua y m&aacute;s &aacute;spera: la de Jacinto Miquelarena, la del primer Garc&iacute;a Pav&oacute;n, la de aquellos escritores capaces de descubrir en el habla popular no un decorado pintoresco sino una visi&oacute;n del mundo. Como ocurr&iacute;a en las mejores p&aacute;ginas de Miquelarena, Rodr&iacute;guez escucha antes de escribir; sus personajes hablan con una naturalidad tumultuosa, llena de retru&eacute;canos involuntarios, fanfarroner&iacute;as de caf&eacute; y sabidur&iacute;a de superviviente. El lenguaje no adorna: crea atm&oacute;sfera moral.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo grotesco espa&ntilde;ol en una novela de robos</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pero si <em>El gran Pirelli</em>&nbsp;pose&iacute;a todav&iacute;a algo de novela jocoseria, de aventura tabernaria y sentimental, <em>Pirelli al rojo vivo</em>&nbsp;entra decididamente en una zona m&aacute;s sombr&iacute;a. Hay en ella una violencia soterrada, un gusto por la deformaci&oacute;n expresiva y por la miseria humana que remite inevitablemente al tremendismo. No al tremendismo superficial y efectista de tantos imitadores, sino al de ciertas p&aacute;ginas de Camilo Jos&eacute; Cela, donde el humor y la crueldad conviven hasta hacerse indistinguibles. Rodr&iacute;guez comprende, como Cela comprend&iacute;a, que lo grotesco espa&ntilde;ol nace precisamente del choque entre la brutalidad de la existencia y la obstinaci&oacute;n del individuo por conservar una dignidad absurda.
    </p><p class="article-text">
        El diamante del t&iacute;tulo funciona entonces como un s&iacute;mbolo m&uacute;ltiple: objeto de codicia, amuleto maldito y pretexto argumental para una peripecia donde lo detectivesco se mezcla con la astracanada social. La novela avanza entre timbas, talleres, bares de carretera, mujeres de virtud movediza y personajes secundarios de admirable construcci&oacute;n verbal. Cada uno parece entrar en escena &uacute;nicamente para soltar una frase memorable y desaparecer dejando olor a co&ntilde;ac, gasolina o loci&oacute;n barata.
    </p><p class="article-text">
        No es casual que el lector recuerde tambi&eacute;n ciertas novelas del desarrollismo espa&ntilde;ol, aquellas que durante los a&ntilde;os sesenta y setenta retrataron la Espa&ntilde;a del Seat 600, el turismo y la picaresca econ&oacute;mica. Hay ecos de &Aacute;ngel Palomino en esa capacidad para convertir la modernizaci&oacute;n cutre del pa&iacute;s en material novelesco. Como Palomino, Rodr&iacute;guez entiende que el desarrollismo no s&oacute;lo transform&oacute; las ciudades: produjo una nueva fauna humana, hecha de oportunistas sentimentales, emprendedores de saldo y perdedores con corbata sint&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Fresco sentimental de la Espa&ntilde;a subterr&aacute;nea</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, donde Rodr&iacute;guez resulta m&aacute;s original es en la mezcla de ese costumbrismo industrial con una sensibilidad contempor&aacute;nea cercana a la llamada novela cheli. Algunas escenas poseen la electricidad verbal y la ternura lumpen repleta de humor negro que uno encuentra ya decimos que en Paco G&oacute;mez Escribano: barrios perif&eacute;ricos, delincuentes de segunda divisi&oacute;n, humor desesperado y personajes que sobreviven gracias a una &eacute;pica m&iacute;nima. Pero Rodr&iacute;guez evita el sociologismo y la nostalgia. Sus criaturas no representan a nadie; simplemente viven, fracasan y hablan.
    </p><p class="article-text">
        La comparaci&oacute;n con ciertos humoristas actuales permite precisar todav&iacute;a mejor su singularidad. Frente al humor elegante y culturalista de <strong>Felipe Ben&iacute;tez Reyes</strong>, o frente a la iron&iacute;a urbana y refinada de <strong>Juan Bas</strong>, Julio Rodr&iacute;guez apuesta por una comicidad m&aacute;s f&iacute;sica, m&aacute;s oral, m&aacute;s sucia incluso. Y aunque pueda compartir con <strong>Juan Aparicio Belmonte</strong> el gusto por el antih&eacute;roe contempor&aacute;neo, su territorio expresivo pertenece claramente a otra genealog&iacute;a: la Espa&ntilde;a de los caf&eacute;s con serr&iacute;n, de los neum&aacute;ticos recalentados y de los buscavidas sentimentales.
    </p><p class="article-text">
        En <em>Pirelli al rojo vivo. La maldici&oacute;n del diamante</em>&nbsp;hay desmesura, s&iacute;, y tambi&eacute;n irregularidades; pero son precisamente esas irregularidades las que conceden autenticidad a una novela escrita contra la asepsia narrativa contempor&aacute;nea. Julio Rodr&iacute;guez no pule sus p&aacute;ginas hasta volverlas transparentes: las deja rugosas, llenas de voces, accidentes y humo. Y en tiempos de narrativa higi&eacute;nica y perfectamente intercambiable, esa rugosidad constituye quiz&aacute; su mayor virtud.
    </p><p class="article-text">
        Con esta novela, Rodr&iacute;guez confirma que la saga de Pirelli no es una mera caricatura humor&iacute;stica, sino un ambicioso fresco sentimental de la Espa&ntilde;a subterr&aacute;nea: una Espa&ntilde;a divertid&iacute;sima y chunga que enlaza el tremendismo con la picaresca, el desarrollismo con el esperpento y el humor tabernario con una inesperada melancol&iacute;a moral que nos encanta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/pirelli-al-rojo-vivo-la-maldicion-del-diamante-julio-rodriguez-critica-literaria-por-luis-artigue_1_13258861.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 May 2026 09:30:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Pirelli al rojo vivo, la maldición del diamante', de Julio Rodríguez]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,España,La Biblioteca del Reino,Asturias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Comenzar el olvido', de Pepo Paz Saz]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/comenzar-el-olvido-de-pepo-paz-saz-novela-historic-noir-espanola-critica-literaria-por-luis-artigue_1_13249178.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/59dcad87-e388-4c18-9fd6-9534c0d0415f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Comenzar el olvido&#039;, de Pepo Paz Saz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Hay novelas que aspiran a reconstruir una época y otras que, con mayor ambición, pretenden interrogarla". Así comienza el escritor Luis Artigue la reseña de esta obra de 'historic-noir' español publicada por Ediciones Reino de Cordelia </p></div><p class="article-text">
        Hay novelas que aspiran a reconstruir una &eacute;poca y otras que, con mayor ambici&oacute;n, pretenden interrogarla. <a href="https://www.reinodecordelia.es/producto/comenzar-el-olvido/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Comenzar el olvido</strong></em></a>, de Pepo Paz Saz, pertenece sin duda a esta segunda categor&iacute;a. Bajo la apariencia de un thriller de doble investigaci&oacute;n &ndash;una pesquisa soterrada en el tardofranquismo y otra inscrita en los a&ntilde;os turbulentos de la Transici&oacute;n&ndash; la obra levanta un fresco moral y pol&iacute;tico sobre las grietas de la democracia espa&ntilde;ola y sobre el persistente silencio que, durante d&eacute;cadas, ha rodeado ciertas formas de violencia. En ese sentido, la novela se inserta con naturalidad en la tradici&oacute;n del <em>historic-noir</em>&nbsp;espa&ntilde;ol contempor&aacute;neo: no utiliza el crimen como mero artificio argumental, sino como s&iacute;ntoma de una enfermedad colectiva.
    </p><p class="article-text">
        La primera trama arranca en 1969, en una Hortaleza todav&iacute;a semirrural, cuando el hallazgo del cad&aacute;ver de una mujer altera la aparente quietud de un pa&iacute;s fatigado por la costumbre del miedo. Paz Saz describe ese escenario con notable precisi&oacute;n ambiental: las calles polvorientas de la periferia madrile&ntilde;a, los bares donde el rumor sustituye a la informaci&oacute;n, la presencia intimidatoria de la autoridad y, sobre todo, el espeso conformismo de una sociedad educada para mirar hacia otro lado. El n&uacute;cleo de esta l&iacute;nea narrativa lo forman los investigadores improvisados del caso &ndash;figuras modestas, ambiguas, sin la &eacute;pica habitual del detective cl&aacute;sico&ndash; y un conjunto de personajes secundarios que representan las distintas capas de la Espa&ntilde;a franquista: el polic&iacute;a endurecido por la obediencia, el vecino que calla por supervivencia, la familia rota por el estigma y las mujeres condenadas a una invisibilidad casi institucional.
    </p><p class="article-text">
        La segunda trama, situada ocho a&ntilde;os m&aacute;s tarde, se inicia con la muerte de una joven manifestante durante una carga de la Polic&iacute;a Armada. El pa&iacute;s ya ha comenzado a cambiar, pero la violencia conserva demasiados rasgos intactos. Aqu&iacute; la novela adquiere un ritmo m&aacute;s nervioso y urbano. Las asambleas clandestinas, los barrios obreros, los estudiantes politizados y los funcionarios que intentan adaptarse al nuevo clima pol&iacute;tico componen un paisaje donde la ilusi&oacute;n democr&aacute;tica convive con inercias autoritarias dif&iacute;ciles de erradicar. Paz Saz evita el simplismo ideol&oacute;gico: no hay h&eacute;roes absolutos ni verdugos unidimensionales. Incluso los personajes vinculados al aparato represivo aparecen atravesados por contradicciones, lealtades antiguas y una vaga conciencia de derrumbe.
    </p><p class="article-text">
        A nuestro juicio lo m&aacute;s interesante del libro reside, sin embargo, en la manera en que ambas historias avanzan hacia una convergencia gradual. El autor administra con inteligencia la informaci&oacute;n, dosificando conexiones, reapareciendo personajes y dejando que ciertos detalles aparentemente menores cobren relevancia retrospectiva. El lector comprende poco a poco que los dos cr&iacute;menes no son episodios aislados, sino manifestaciones distintas de una misma continuidad hist&oacute;rica. La Transici&oacute;n, presentada tantas veces desde un relato conciliador y casi ceremonial, aparece aqu&iacute; como un territorio atravesado por zonas de sombra, pactos t&aacute;citos y heridas mal cerradas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una prosa sobria y eficaz, alejada del barroquismo</strong></h2><p class="article-text">
        Desde el punto de vista estil&iacute;stico, la novela destaca por una prosa sobria y eficaz, alejada del barroquismo tan frecuente en cierta narrativa hist&oacute;rica contempor&aacute;nea. Paz Saz escribe con una claridad funcional que recuerda a la mejor tradici&oacute;n de la novela negra espa&ntilde;ola: frases limpias, di&aacute;logos tensos y una descripci&oacute;n ambiental que nunca se vuelve ornamental. Hay adem&aacute;s una virtud poco com&uacute;n: el autor sabe narrar la violencia sin estetizarla. Las v&iacute;ctimas &ndash;especialmente las mujeres&ndash; no son simples detonantes argumentales, sino presencias que impregnan moralmente todo el relato.
    </p><p class="article-text">
        En esa atenci&oacute;n al contexto social y pol&iacute;tico se advierten ecos de <strong>Manuel V&aacute;zquez Montalb&aacute;n</strong>, especialmente del ciclo de <em>Pepe Carvalho</em>, aunque sin el componente gastron&oacute;mico ni el sarcasmo cultural del escritor barcelon&eacute;s. Tambi&eacute;n resulta inevitable pensar en <strong>Juan Madrid</strong>&nbsp;por la representaci&oacute;n descarnada de Madrid como espacio de corrupci&oacute;n y desamparo moral. Y en algunos momentos, sobre todo cuando la investigaci&oacute;n criminal sirve para revelar las costuras pol&iacute;ticas de una &eacute;poca, la novela dialoga con la tradici&oacute;n de <strong>Andreu Mart&iacute;n</strong>&nbsp;y con determinadas ficciones de la Transici&oacute;n firmadas por <strong>Rafael Chirbes</strong>.
    </p><p class="article-text">
        Pero <em>Comenzar el olvido</em>&nbsp;no se limita a reproducir esas influencias. Hay en ella una voluntad espec&iacute;fica de reinterpretar la memoria reciente espa&ntilde;ola desde la periferia urbana y desde las v&iacute;ctimas an&oacute;nimas, evitando tanto la nostalgia como la ret&oacute;rica memorial&iacute;stica. Esa mirada convierte la novela en algo m&aacute;s que un artefacto policial bien construido: la transforma en una indagaci&oacute;n inc&oacute;moda sobre aquello que un pa&iacute;s decide recordar y, sobre todo, sobre aquello que necesita olvidar para seguir adelante.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/comenzar-el-olvido-de-pepo-paz-saz-novela-historic-noir-espanola-critica-literaria-por-luis-artigue_1_13249178.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 May 2026 16:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Comenzar el olvido', de Pepo Paz Saz]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,España,Madrid,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Un día de fiebre', de Rubén Abella]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/un-dia-de-fiebre-novela-ruben-abella-critica-literaria-por-luis-artigue_1_13238785.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/76188716-90d6-43da-9caa-e0c86f8f9789_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Un día de fiebre&#039;, de Rubén Abella"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Luis Artigue reseña la ultima novela de este autor vallisoletano con ascendencia maragata y residente en Madrid, al que considera "el novelista más americano de Castilla y León"</p></div><p class="article-text">
        Un d&iacute;a en el que la ciudad de Madrid tiene fiebre pero sigue a lo suyo con lo suyo porque la pulsi&oacute;n contempor&aacute;nea primordial es seguir dejando todo atr&aacute;s para que el engranaje de la vida no se pare&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Situar al tan premiado como desarraigado novelista Rub&eacute;n Abella en el mapa de su generaci&oacute;n exige apartarse de las clasificaciones m&aacute;s visibles &ndash;las de grupo, tendencia o etiqueta&ndash; para atender a una trayectoria que ha preferido el desplazamiento lateral antes que la ocupaci&oacute;n de un centro reconocible. Mientras buena parte de los narradores coet&aacute;neos han optado por la autoficci&oacute;n, la cr&oacute;nica generacional o el realismo de corte m&aacute;s o menos confesional, Abella ha perseverado en una narrativa de la estructura: una po&eacute;tica del engranaje, del cruce y de la interferencia.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, su lugar es el de un escritor que trabaja contra la inercia dominante. Donde otros buscan la transparencia, &eacute;l introduce opacidad; donde se privilegia la voz, &eacute;l enfatiza el dispositivo; donde se impone la linealidad del relato vivido, &eacute;l propone arquitecturas quebradas, cercanas a las que ensay&oacute; en <a href="https://menoscuarto.es/libro/dice-la-sangre/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Dice la sangre</em></a><em> </em>y en <a href="https://menoscuarto.es/libro/ictus/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ictus</em></a>, y lleva a su madurez en <a href="https://menoscuarto.es/libro/un-dia-de-fiebre/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Un d&iacute;a de fiebre</em></a>. Esa fidelidad a un proyecto formal &ndash;que no es frecuente sostener libro tras libro&ndash; lo convierte en una figura singular, quiz&aacute; menos ruidosa, pero m&aacute;s coherente.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a decirse que Abella ocupa, dentro de su promoci&oacute;n, el lugar de quien ha sabido injertar en la tradici&oacute;n espa&ntilde;ola una sensibilidad narrativa m&aacute;s pr&oacute;xima a ciertos modelos anglosajones. No tanto por afinidad tem&aacute;tica como por la conciencia de la novela como artefacto: ah&iacute; resuenan, de fondo, las lecciones de <strong>Paul Auster </strong>o <strong>Don DeLillo</strong>, filtradas, sin embargo, por una sobriedad que remite a <strong>P&iacute;o Baroja</strong>. El resultado no es un h&iacute;brido forzado, sino una voz que ha encontrado su cadencia en esa zona de cruce.
    </p><p class="article-text">
        Frente a otros narradores de su tiempo &ndash;m&aacute;s atentos al retrato inmediato de lo contempor&aacute;neo&ndash;, Abella parece escribir desde una cierta distancia, como si observara la realidad a trav&eacute;s de un sistema de espejos. De ah&iacute; que sus novelas no aspiren tanto a fijar una &eacute;poca como a descomponerla en sus mecanismos invisibles: el azar, la repetici&oacute;n, la simetr&iacute;a secreta de los hechos.
    </p><p class="article-text">
        Por todo ello, su posici&oacute;n, solo se nos ocurre an&aacute;loga a la de <strong>Ricardo Men&eacute;ndez Salm&oacute;n</strong>, podr&iacute;a definirse como la de un cl&aacute;sico exc&eacute;ntrico en formaci&oacute;n: alguien que, sin romper con la tradici&oacute;n, la desplaza hacia un territorio menos transitado. Y quiz&aacute; ah&iacute; resida su valor m&aacute;s perdurable dentro de su generaci&oacute;n: en haber construido, sin estridencias, una obra que se reconoce no por lo que cuenta, sino por la forma precisa &ndash;casi obsesiva&ndash; en que decide contarlo. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, hay en <em>Un d&iacute;a de fiebre</em>&nbsp;la voluntad &ndash;y tambi&eacute;n el riesgo&ndash; de construir una novela a partir de la fragmentaci&oacute;n, como si la realidad solo pudiera captarse mediante destellos sucesivos, escenas que se rozan y se contaminan. Rub&eacute;n Abella, que ya en <em>Ictus</em>&nbsp;hab&iacute;a explorado las fisuras de la experiencia contempor&aacute;nea, da aqu&iacute; un paso m&aacute;s en esa direcci&oacute;n: si en aquella el azar irrump&iacute;a como una grieta s&uacute;bita en la conciencia, en esta nueva obra se convierte en el principio estructural que rige el conjunto.
    </p><p class="article-text">
        Y es que se trata de una novela coral como <a href="https://www.tiposinfames.com/libros/el-ruido-y-la-furia/38/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El ruido y la furia</em></a><em> </em>cuya arquitectura narrativa tiene algo de la t&eacute;cnica narrativa de la fragmentaci&oacute;n multiperspectivista, aunque &eacute;sta no est&aacute; tomada de <a href="https://www.tiposinfames.com/libros/la-colmena/33925/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Colmena</em></a><em> </em>de <strong>Cam</strong>i<strong>lo Jos&eacute; Cela</strong>,<strong>&nbsp;</strong>sino directamente de <strong>John Dos Passos</strong>&nbsp;y de <strong>William Faulkner </strong>y quien sabe si un poco tambi&eacute;n de <strong>Milan Kundera.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No estamos ante una novela estrictamente lineal (la trama sigue las vidas entrelazadas de cinco personajes en Madrid, alteradas tras un ligero se&iacute;smo, explorando sus heridas y esperanzas en una obra que en conjunto aborda la fragilidad de la vida cotidiana), sino como ante una constelaci&oacute;n de relatos encadenados que se entrelazan con precisi&oacute;n casi matem&aacute;tica. En este sentido, la arquitectura narrativa remite tambi&eacute;n al paradigma cervantino &ndash;la novela como espacio hospitalario donde caben otras historias o relatos; novela con cuentos dentro&ndash;, pero con una variaci&oacute;n significativa: no se trata de episodios incrustados, sino de cuentos encadenados, ensamblados con la fluidez de un montaje cinematogr&aacute;fico que recuerda inevitablemente a <a href="https://www.filmaffinity.com/es/film160882.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Pulp Fiction</em></a>&nbsp;de <strong>Quentin Tarantino</strong>. Cada fragmento encuentra su sentido en relaci&oacute;n con los dem&aacute;s, y el conjunto termina funcionando como un mecanismo de relojer&iacute;a, donde nada es gratuito y todo parece obedecer a una l&oacute;gica secreta.
    </p><p class="article-text">
        En este juego de conexiones y casualidades &ndash;o causalidades disfrazadas&ndash;, la novela dialoga con otras propuestas contempor&aacute;neas que han hecho del azar y la confluencia su materia narrativa (v&eacute;ase por ejemplo <a href="https://www.tiposinfames.com/libros/smoke-blue-in-the-face/1297/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Smoke</em></a>&nbsp;de Paul Auster o <a href="https://www.tiposinfames.com/libros/el-hombre-del-salto/15216/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El hombre del salto</em></a><em> </em>de Don DeLillo), pero lo hace desde una voz muy reconocible. La prosa de Abella, sutil y serena a la vez, posee una extra&ntilde;a cualidad h&iacute;brida: por momentos, evoca la sequedad reflexiva de los grandes narradores norteamericanos centrados en la deriva existencial; en otros, recupera la an&aacute;loga pero m&aacute;s pr&oacute;xima sobriedad y el pulso directo <strong>de P&iacute;o Baroja</strong>. De esa combinaci&oacute;n nace un estilo contenido, preciso, casi evanescente, que reh&uacute;ye el &eacute;nfasis y conf&iacute;a en la acumulaci&oacute;n de detalles significativos.
    </p><p class="article-text">
        En efecto un terremoto &ldquo;insuficiente para causar una cat&aacute;strofe, pero m&aacute;s que de sobra para sembrar el miedo&rdquo; sacude Madrid el 23 de febrero de 2015, y esto es todo el argumento base. A partir de ah&iacute;, Paco, un bombero ayudador por instinto y muy querido, pero recuperado demasiado pronto de una baja tras un accidente laboral, mientras vuelve a trabajar evocando su precioso matrimonio con Olga. Y Beatriz, una joven universitaria de provincias con padre en duelo eterno marcada tambi&eacute;n por una novatada brutal. Y otros bomberos cuya &eacute;pica laboral est&aacute; entreverada con su psicolog&iacute;a y su trasunto personal y familiar y laboral y sus deudas econ&oacute;micas en esta humanizadora historia de historias. Y un hostelero a&uacute;n atenazado por la muerte de su esposa en los atentados de Atocha, un juez y su amante reacios al compromiso. Ebanistas, abogados, enfermeras. Una profesora que prepara el cumplea&ntilde;os de su madre octogenaria&hellip; &iexcl;Y la m&uacute;sica del azar! 
    </p><p class="article-text">
        De hecho el argumento de <em>Un d&iacute;a de fiebre</em>&nbsp;podr&iacute;a resumirse &ndash;si es que admite resumen&ndash; como la cr&oacute;nica de una jornada en apariencia banal que, sin embargo, se abre como una grieta por la que se cuelan otras vidas. La fiebre del t&iacute;tulo no es solo un estado f&iacute;sico, sino una forma de percepci&oacute;n: todo, incluso la &eacute;poca laboral de los bomberos y de los trabajadores del hospital, parece ligeramente desplazado, como si la realidad hubiese perdido su eje.
    </p><p class="article-text">
        En ese estado febril se cruzan personajes que no saben a&uacute;n que forman parte de una misma trama: uno que despierta con la sensaci&oacute;n de haber olvidado algo decisivo y deambula por la ciudad como si cada esquina pudiera devolv&eacute;rselo; otra atrapada en una conversaci&oacute;n que se bifurca hacia recuerdos que no le pertenecen del todo; otro que entierra a su madre; otro que cree asistir a una casualidad sin sospechar que est&aacute; activando una cadena de consecuencias; otro cuya historia parece lateral hasta que, de pronto, encaja con las dem&aacute;s como una pieza que siempre estuvo prevista.
    </p><p class="article-text">
        Lo creativo &ndash;y perturbador&ndash; es que ninguno de ellos posee el control de su propio relato. Cada historia se abre como un cuento aut&oacute;nomo, pero enseguida queda suspendida, retomada o desviada por otra, en una suerte de deriva. As&iacute;, lo que parece azar &ndash;un autob&uacute;s que llega tarde, una puerta que queda entreabierta, un nombre anotado en un papel&ndash; termina revel&aacute;ndose como un sistema de correspondencias invisibles.
    </p><p class="article-text">
        Pero entre todo el terremoto en <em>Un d&iacute;a de fiebre</em>&nbsp;no debe leerse como un mero acontecimiento espectacular, ni siquiera como un cl&iacute;max al uso, sino como una pieza clave en ese engranaje narrativo que la novela va armando con sigilo. Su&nbsp;aparici&oacute;n&nbsp;&ndash;m&aacute;s sugerida que descrita, m&aacute;s sentida que vista&ndash; act&uacute;a como un punto de inflexi&oacute;n que reorganiza retrospectivamente todo lo anterior: lo que parec&iacute;a disperso encuentra de pronto una vibraci&oacute;n com&uacute;n, como si cada historia hubiera estado oscilando ya en la frecuencia de ese temblor.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, en t&eacute;rminos de trama, el terremoto funciona como catalizador. No es tanto que provoque los acontecimientos, sino que los revela en su verdadera condici&oacute;n. Los personajes &ndash;&Aacute;lvaro, Clara, Mart&iacute;n, Elena&ndash; quedan expuestos en ese instante a una forma de desnudez narrativa: lo accidental deja de serlo, y lo contingente adquiere una gravedad inesperada. En cierto modo, el temblor cumple la misma funci&oacute;n que el accidente en Ictus: introducir una fractura que obliga a releer la continuidad previa.
    </p><p class="article-text">
        Pero es en el plano simb&oacute;lico donde el terremoto despliega toda su potencia. En una novela obsesionada con el azar y las confluencias, el se&iacute;smo aparece como la met&aacute;fora perfecta de un orden invisible que, de pronto, se manifiesta de forma violenta. No hay aqu&iacute; una lectura apocal&iacute;ptica, sino estructural: el mundo ya estaba agrietado, solo que los personajes &ndash;y el lector&ndash; no lo percib&iacute;an con claridad. El temblor hace visible esa inestabilidad de fondo, esa condici&oacute;n precaria de toda experiencia.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a decirse que el terremoto es la versi&oacute;n f&iacute;sica de la 'fiebre' del t&iacute;tulo: ambos remiten a un estado alterado en el que la realidad pierde su consistencia habitual. Si la fiebre distorsiona la percepci&oacute;n individual, el se&iacute;smo sacude el marco colectivo, el espacio compartido donde las historias se cruzan. Entre uno y otro se establece una correspondencia secreta que refuerza la idea central de la novela: que la vida, lejos de ser un sistema estable, es una red de tensiones a punto siempre de desbordarse.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, m&aacute;s que un episodio, el terremoto es una clave de lectura. Permite entender que la aparente dispersi&oacute;n del relato responde, en realidad, a una l&oacute;gica profunda, casi tect&oacute;nica. Y en ese sentido, confirma a Rub&eacute;n Abella como un narrador interesado menos en contar historias que en mostrar las fuerzas &ndash;invisibles, pero decisivas&ndash; que las sostienen y, llegado el momento, las hacen temblar.
    </p><p class="article-text">
        Si en<em>&nbsp;Ictus</em>&nbsp;el accidente era el n&uacute;cleo que irradiaba sentido, aqu&iacute; ese n&uacute;cleo se disuelve en m&uacute;ltiples focos: cada personaje es, a la vez, causa y efecto de los dem&aacute;s. La novela avanza entonces como un pulso irregular &ndash;una fiebre narrativa&ndash; hasta que, casi sin que el lector lo advierta, todas las l&iacute;neas convergen. Y en ese instante final, m&aacute;s que una resoluci&oacute;n, lo que queda es la impresi&oacute;n de haber asistido al funcionamiento secreto de un mecanismo donde lo m&iacute;nimo &ndash;un gesto, una coincidencia&ndash; contiene ya toda la historia.
    </p><p class="article-text">
        Pero lo m&aacute;s interesante quiz&aacute; sea el modo en que esa est&eacute;tica, aparentemente fr&iacute;a, termina revelando una profunda inquietud moral. Los personajes de <em>Un d&iacute;a de fiebre</em>&nbsp;&ndash;desorientados, vulnerables, sometidos a fuerzas que no comprenden del todo&ndash; configuran un mapa humano donde lo cotidiano se vuelve inquietante. Como ya ocurr&iacute;a en<em>&nbsp;Ictus</em>, Abella parece sugerir que la vida no es m&aacute;s que una sucesi&oacute;n de coincidencias que solo retrospectivamente adquieren sentido.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, estamos ante una obra mayor que confirma a Rub&eacute;n Abella como una de las voces m&aacute;s singulares de la narrativa espa&ntilde;ola reciente. Su capacidad para combinar tradici&oacute;n y modernidad, para hacer dialogar a <strong>Cervantes</strong>&nbsp;con <strong>Faulkner</strong>, <strong>Auster</strong>&nbsp;y <strong>DeLillo</strong>, le sit&uacute;a en un territorio propio. No es exagerado decir que, con novelas como esta, se perfila como el novelista m&aacute;s <em>americano</em> de Castilla y Le&oacute;n: no por imitaci&oacute;n, sino por la naturalidad con que ha incorporado a su mundo narrativo ciertas claves de la ficci&oacute;n contempor&aacute;nea internacional sin perder el anclaje en una sensibilidad profundamente espa&ntilde;ola.
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>Puedes comprar 'Un d&iacute;a de fiebre' en tu librer&iacute;a de barrio o por internet </strong></span><a href="https://menoscuarto.es/autor/ruben-abella/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>pinchando aqu&iacute;</strong></span></a></h2>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/un-dia-de-fiebre-novela-ruben-abella-critica-literaria-por-luis-artigue_1_13238785.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 May 2026 16:30:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Un día de fiebre', de Rubén Abella]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,Valladolid,Maragatería,León,España,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['La Guerra Civil española vista en el siglo XXI', una guerra europea en suelo español]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/guerra-civil-espanola-vista-siglo-xxi-guerra-europea-suelo-espanol_1_13234287.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a8499067-0542-4784-a80e-98a94a5c0b1b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;La Guerra Civil española vista en el siglo XXI&#039;, una guerra europea en suelo español"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si hay un momento en que la Historia contemporánea universal pasa por España, es 1936. A partir de esa premisa, 50 historiadores, en su mayoría menores de 50 años, han escrito 'La Guerra Civil española: una historia global' (Galaxia Gutenberg), un libro coral que busca ser referente para las próximas décadas.</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;La historia europea del siglo XX resulta incomprensible sin la Guerra Civil espa&ntilde;ola&rdquo;, ha dicho Javier Rodrigo, uno de los coordinadores del volumen, durante acto de presentaci&oacute;n del libro <a href="https://www.amazon.es/guerra-civil-espa%C3%B1ola-historia-global/dp/B0GVJMLTXH" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Guerra Civil Espa&ntilde;ola, una historia global</em></a>. &ldquo;Fue una guerra europea en suelo espa&ntilde;ol, la verdadera guerra de resistencia contra el fascismo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Rodrigo ha hablado de Mussolini como &ldquo;el tercer beligerante&rdquo; y ha recordado que envi&oacute; m&aacute;s de 80.000 efectivos, frente a los alrededor de 35.000 que participaron en las brigadas internacionales. &ldquo;Sin internacionalizaci&oacute;n, seguramente no habr&iacute;a habido Guerra Civil&rdquo;, ha asegurado, m&aacute;s all&aacute; del &ldquo;ba&ntilde;o de sangre&rdquo; de los tres primeros meses.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente, uno de los &ldquo;hallazgos&rdquo; de la historiograf&iacute;a reciente es que en los lugares donde triunf&oacute; el golpe de Estado &ndash;y menciona Galicia, el Arag&oacute;n Occidental, el Reino de Le&oacute;n y Castilla la Vieja&ndash; el 80% de las v&iacute;ctimas mortales civiles (asesinados en fosas, sacas, paseos, etc&eacute;tera) se acumulan en julio, agosto, septiembre y octubre del 36.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Se plante&oacute; como una guerra contra la poblaci&oacute;n civil&rdquo;, ha subrayado Rodrigo, una estrategia que ha achacado al fracaso del golpe de Sanjurjo de 1932, que tuvo como respuesta una huelga general revolucionaria. Por ese motivo, entre otros, descarta hablar de &ldquo;represi&oacute;n franquista&rdquo; y prefiere &ldquo;violencia sublevada&rdquo;, ya que &ldquo;no fue una violencia reactiva, sino preventiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El libro est&aacute; coordinado por Javier Rodrigo, David Alegre L&oacute;renz y Miguel Alonso Ibarra y re&uacute;ne los trabajos de 50 j&oacute;venes investigadores en la materia, que le dan una vuelta al estudio del conflicto fratricida entre 1936 y 1939, aportando una l&iacute;nea de visi&oacute;n interesante en el sentido de que pueden indicar que, al no haberse derogado el estado de guerra hasta m&aacute;s all&aacute; de la Segunda Guerra Mundial, podr&iacute;a decirse que se prolong&oacute; hasta 1948.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Mitos falsos y revisionismo</strong></h2><p class="article-text">
        Aunque como historiadores dicen querer rehuir &ldquo;la guerra de los relatos&rdquo;, Rodrigo reconoce que es imposible ser ajeno a &ldquo;la utilizaci&oacute;n constante del pasado, y sobre todo de la Guerra Civil, como forma de legitimar el presente&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En ese sentido, ha criticado la &ldquo;ultrasimplificaci&oacute;n&rdquo; en la que caen iniciativas como el congreso que se iba a celebrar en Sevilla en febrero pasado &ndash;pospuesto al oto&ntilde;o por la pol&eacute;mica suscitada&ndash;, promovido por Arturo P&eacute;rez-Reverte y Jes&uacute;s Vigorra y organizado por la Fundaci&oacute;n Cajasol.
    </p><p class="article-text">
        Para Rodrigo, el lema elegido, 'la guerra que perdimos todos', es un acercamiento &ldquo;un tanto equiparador&rdquo; en el que &ldquo;las responsabilidades se disuelven en un magma, sin caras ni rostros&rdquo;, un lema que promueve una idea de sufrimiento generalizado, pero sin contexto pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo se muestra cr&iacute;tico con el lema elegido para la conmemoraci&oacute;n del 50 aniversario de la muerte de Franco, '50 a&ntilde;os de libertad', un relato que considera &ldquo;indefendible&rdquo; y que contrasta con la incertidumbre que existe en este momento sobre si va a haber alg&uacute;n tipo de conmemoraci&oacute;n por el 90 aniversario del comienzo de la Guerra Civil.
    </p><p class="article-text">
        Pero a su juicio, el mayor &ldquo;mito&rdquo; sobre la guerra civil espa&ntilde;ola es el de su inevitabilidad, un mito apoyado &ldquo;en 40 a&ntilde;os de propaganda&rdquo;, junto a la idea de que fue un golpe de Estado preventivo contra Stalin y el comunismo, algo que est&aacute; completamente fuera del debate historiogr&aacute;fico.
    </p><h2 class="article-text"><strong>La cronolog&iacute;a: una guerra extendida m&aacute;s all&aacute; de 1939</strong></h2><p class="article-text">
        El libro cuestiona la cronolog&iacute;a m&aacute;s extendida del conflicto. Sostiene que en 1939 termin&oacute; &ldquo;la guerra de ocupaci&oacute;n&rdquo;, pero que hubo una &ldquo;guerra irregular&rdquo; que se prolong&oacute; m&aacute;s all&aacute;: hasta 1947 no se cerr&oacute; el &uacute;ltimo campo de concentraci&oacute;n (en Miranda de Ebro) y hasta 1948 no decay&oacute; el estado de guerra.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hay muchas guerras dentro de la Guerra Civil espa&ntilde;ola&rdquo;, ha dicho Rodrigo y ha hecho hincapi&eacute; en que muchas de las fechas que han pasado a la historia est&aacute;n condicionadas por la versi&oacute;n del franquismo, como el hecho de que se tome el 18 de julio como fecha de inicio &ndash;cuando se incorpor&oacute; Franco&ndash; y no el 17.
    </p><p class="article-text">
        Estructurado en 50 cap&iacute;tulos breves, se divide en siete partes: violencia y persecuci&oacute;n pol&iacute;tica; guerra internacional; guerra de ocupaci&oacute;n; la retaguardia; guerra de identidades y posguerra.
    </p><p class="article-text">
        Aborda la historia militar, diplom&aacute;tica y las relaciones internacionales, pero tambi&eacute;n otras perspectivas m&aacute;s recientes, como la hambruna, la guerra de ocupaci&oacute;n o la violencia estrat&eacute;gica contra la poblaci&oacute;n civil.
    </p><p class="article-text">
        Sobre la historiograf&iacute;a de la d&eacute;cada de los 80, Rodrigo considera que su mayor m&eacute;rito fue superar la propaganda y se refiere a autores como Juli&aacute;n Casanovas o Santos Juli&aacute; como &ldquo;los gigantes&rdquo; sobre los que los m&aacute;s j&oacute;venes se han apoyado.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Se puede comprar el libro en la librer&iacute;a de barrio o por internet, </strong><a href="https://www.amazon.es/guerra-civil-espa%C3%B1ola-historia-global/dp/B0GVJMLTXH" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>pinchando aqu&iacute;</strong></a></h2>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Magdalena Tsanis / Agencia EFE]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/guerra-civil-espanola-vista-siglo-xxi-guerra-europea-suelo-espanol_1_13234287.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 19 May 2026 18:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['La Guerra Civil española vista en el siglo XXI', una guerra europea en suelo español]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra Civil en León,Libros,La Biblioteca del Reino,Ejército,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La singladura en fotografías en el minador 'Vulcano' del leonés Pepín Pallarés durante la Guerra Civil, en libro]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/historia/singladura-fotografias-minador-vulcano-leones-pepin-pallares-durante-guerra-civil-libro_1_13227078.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f367a05c-c09b-446b-8e0c-0f8d89fe3af4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La singladura en fotografías en el minador &#039;Vulcano&#039; del leonés Pepín Pallarés durante la Guerra Civil, en libro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Eolas publica la última entrega de Javier Fernández-Llamazares sobre leoneses en el conflicto de 1936 con 'Vulcano en guerra', una colección de cartas del hijo del dueño de los Almacenes Pallarés –conocido por su fotos de los aviones soviéticos de Franco–, relatando el combate naval con el destructor'José Luis Díez'</p><p class="subtitle">REPORTAJE - Descubren en León fotografías inéditas de los aviones soviéticos de Franco en un álbum del hijo del dueño de Almacenes Pallarés</p></div><p class="article-text">
        Jos&eacute; Pallar&eacute;s Torres, <em>Pep&iacute;n</em> (hijo de Jos&eacute; Pallar&eacute;s Berj&oacute;n, el de los grandes almacenes), fue un marino y aviador leon&eacute;s que muri&oacute; en 1947 en un accidente en un aterrizaje que dej&oacute; para la posteridad unos &aacute;lbumes de fotos con toda clase de barcos, nav&iacute;os y aeronaves. De hecho la primera vez que se supo de &eacute;l fue por las in&eacute;ditas fotograf&iacute;as de los <a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/descubren-leon-fotografias-ineditas-aviones-sovieticos-franco_1_9326398.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aviones sovi&eacute;ticos de Franco</a>, los que se qued&oacute; de la Segunda Rep&uacute;blica una vez ganada la guerra.
    </p><p class="article-text">
        Pero el conservador de los objetos personales de este joven Pallar&eacute;s, muerto con tan s&oacute;lo 25 a&ntilde;os, Javier Gonz&aacute;lez Fern&aacute;ndez-Llamazares siempre cont&oacute; m&aacute;s all&aacute; de la noticia de las entonces novedosas im&aacute;genes de aquellos aviones &ndash;como el bombardero Polikarpov SB-5 <em>Katiuska</em> y el caza Polikarpov I-15 <em>Chato&ndash;</em> que hab&iacute;a capturado el bando franquista tras la rendici&oacute;n de los republicanos en 1939 <em>vestidos </em>con las insignias como 'nacionales', que el adolescente que vio que su padre y sus t&iacute;os fueron encerrados en San Marcos al comienzo de la guerra, hab&iacute;a sido voluntario en la Armada sublevada y hab&iacute;a participado en la acci&oacute;n del minador <em>Vulcano</em> contra el buque insignia de la Rep&uacute;blica, el crucero <em>Jos&eacute; Luis D&iacute;ez</em> en los &uacute;ltimos d&iacute;as de 1938.
    </p><p class="article-text">
        Pues esta historia desconocida sale al final a la luz con la publicaci&oacute;n por Eolas Editorial del libro <a href="https://eolasediciones.es/libro/vulcano-en-guerra-documentos-de-un-leones-embarcado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Vulcano en Guerra: documentos de un leon&eacute;s embarcado</em></a>, que firmar&aacute;n los autores (lo firma conjuntamente con Antonio Gonz&aacute;lez Men&eacute;ndez) este viernes 22 de mayo en la Feria del Libro de Le&oacute;n a las 18 horas. Un peque&ntilde;o libro repleto de fotograf&iacute;as y dibujos de la singladura de este adolescente de la burgues&iacute;a leonesa por la Armada al final de la Guerra Civil.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Era una pena que esa historia de su paso por un buque de guerra no se conociera&rdquo;, reconoce el investigador y escritor leon&eacute;s Javier Fern&aacute;ndez-Llamazares, responsable y conservador del Archivo Privado de la Banca Fern&aacute;ndez-Llamazares, adem&aacute;s de autor de varios libros sobre las peripecias de la sociedad de la provincia como <em>Los leoneses que financiaron a Franco</em>, <em>Cr&oacute;nicas de la Burgues&iacute;a Leonesa, sobre un episodio de la Guerra Civil</em>,&nbsp;<em>Los sabotajes a la Legi&oacute;n C&oacute;ndor en el aer&oacute;dromo de la Virgen del Camino,</em> y <em>La Segunda Rep&uacute;blica contra s&iacute; misma: Los estalinistas leoneses en 1936 </em>(adem&aacute;s de uno sobre el verdadero Genar&iacute;n, Genaro Blanco, y otro sobre <em>Los due&ntilde;os de Le&oacute;n</em> publicado por el Centenario de la C&aacute;mara de la Propiedad Urbana de Le&oacute;n) que se pueden <a href="https://eolasediciones.es/autores/fernandez-llamazares-javier/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comprar todos aqu&iacute;</a>.
    </p><p class="article-text">
        Esta frase ha venido repiti&eacute;ndola de Pep&iacute;n Pallar&eacute;s desde que se le conoci&oacute; por esas <a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/descubren-leon-fotografias-ineditas-aviones-sovieticos-franco_1_9326398.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">im&aacute;genes en 2013</a>, que &ldquo;era una l&aacute;stima&rdquo; que no se conociera su singladura voluntaria en la Armada 'nacional'. Un destino que, como joven aventurero, le ven&iacute;a correspondido por estar en el bando franquista sin otra alternativa. Y eso pese a los problemas que tuvo su familia con las autoridades sublevadas, con su padres y t&iacute;os salvados por un amigo de un destino mortal al sacarlos del campo de San Marcos evitando ser paseados; y la presi&oacute;n de las autoridades falangistas sobre sus bienes por la necesidad de conseguir todo el dinero posible para financiar una guerra que nadie esperaba en aquellos infaustos <a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/proyecto-dias-contando-guerra-civil-leon-llego-personas_1_9445347.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">7 d&iacute;as del 36</a> que derivaron en tres terribles a&ntilde;os de conflicto fratricida.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Vulcano en Guerra de Javier Fernández Llamazares (Eolas)                            </span>
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        Un chaval de familia burguesa que quer&iacute;a volar, y que para conseguirlo se alist&oacute; en la Escuela de la Armada, para, una vez terminada la guerra, pasarse a la de Aviaci&oacute;n. Una figura que hoy parecer&aacute; controvertida, pero que fue propia de aquellos tiempos pasados tan dif&iacute;ciles, pero que con sus fotograf&iacute;as se pueden conocer mejor para comprenderlos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qui&eacute;n era Pep&iacute;n Pallar&eacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Un chico de 18 a&ntilde;os, hijo de unos burgueses muy conocidos aqu&iacute; que, como tantos leoneses, burgueses y no burgueses, tuvieron que ir a la guerra. &Eacute;l se aist&oacute; a los 18 a&ntilde;os reci&eacute;n cumplidos, en el a&ntilde;o 38, y lo hizo en la Armada. Mucha gente de Le&oacute;n se fue al&nbsp;<a href="https://buqueescuelademaniobragalatea.blogspot.com/p/historia-del-buque-escuela-galatea.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Galatea</em></a>,&nbsp;que era el buque escuela. Por ejemplo, yo el otro d&iacute;a estuve en Valencia de Don Juan y vi fotos con la gorra del&nbsp;Galatea&nbsp;a alg&uacute;n joven de all&aacute; apellidado Giganto. Aquello en Le&oacute;n fue bastante com&uacute;n. Los chicos estaban para ir a la guerra y en cuanto cumpl&iacute;an 18 a&ntilde;os, muchos iban voluntarios. Para ellos, meterse en un barco era una aventura.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero Pep&iacute;n fue voluntario casi al final de la guerra. &iquest;Fue por ser el ser hijo de Jos&eacute; Pallar&eacute;s Berj&oacute;n, el mismo que el de los almacenes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Fue porque quiso ir voluntario, no por ser hijo de quien era. Sabemos que a los Pallar&eacute;s al principio de la guerra los sublevados no les trataron precisamente bien. Tanto su padre como sus cuatro t&iacute;os varones estuvieron en la c&aacute;rcel de San Marcos. Y uno de ellos estuvo 6 a&ntilde;os m&aacute;s encarcelado: seis a&ntilde;os estuvo Eduardo Pallar&eacute;s, que era m&eacute;dico y farmace&uacute;tico y era el responsable y director de lo que se llamaba entonces la Gota de Leche del Ayuntamiento (Casa de Socorro). Es decir, que no era precisamente una familia que estuviera muy bien vista por el poder militar reci&eacute;n instaurado. Era familia republicana ya por tradici&oacute;n, todos descend&iacute;an de Ram&oacute;n Pallar&eacute;s, que aqu&iacute; en Le&oacute;n se le conoc&iacute;a por el m&eacute;dico de los pobres; pero claro, eran burgueses y eran ante todo propietarios. Vamos a decir que eran republicanos, pero propietarios, con patrimonio, con bastante patrimonio, con un patrimonio importante.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y entonces, Pep&iacute;n Pallar&eacute;s se presenta voluntario. &iquest;Pero se presenta voluntario por qu&eacute; raz&oacute;n? &iquest;Para salvar el honor de la familia tras esos encarcelamientos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No, no. Era por sus ganas de ir a la Marina. No tiene que ver con salvar ning&uacute;n honor, sencillamente &eacute;l era un aventurero y ten&iacute;a ganas de ir a la Armada. Es m&aacute;s, por todas las cartas se le nota que no es que sea precisamente un franquista convencido, pero si tiene que elegir entre los dos bandos, &eacute;l se siente muy c&oacute;modo haciendo la guerra en el bando franquista.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Uno de los dibujos de Pepín Pallarés en su paso por la Armada.                            </span>
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        <strong>&Eacute;l viv&iacute;a en Le&oacute;n, en pleno centro de la zona franquista. &iquest;A qu&eacute; otro bando va a ir?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No le qued&oacute; m&aacute;s posibilidad, efectivamente. Pero es cierto que en las cartas transmite la euforia de todas las cosas que le est&aacute;n pasando. &Eacute;l est&aacute; completamente de acuerdo con esa situaci&oacute;n, como cuando ve desde la cubierta del Vulcano que derriban a los cazas sovi&eacute;ticos y nota que el Ej&eacute;rcito Nacional es muy superior. Pep&iacute;n se alegra, lo manifiesta espont&aacute;neamente en las cartas. Eso no es fruto de algo estudiado previamente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero parece a priori sorprendente que un chico de una familia que ha pasado por San Marcos por republicanos termine en la Armada tan f&aacute;cilmente. Le pod&iacute;an haber mandado a cualquier otro lado para castigarlo...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso del castigo es una premisa anacr&oacute;nica vista desde nuestro pensamiento actual. Hubo familias burguesas (S&aacute;enz de Miera o Cienfuegos, por ejemplo) que, si ten&iacute;an opci&oacute;n, intentaban incorporarse como voluntarios a la aviaci&oacute;n o a la Armada antes que a las unidades del Ej&eacute;rcito de Tierra. La desgracia de la familia de Pep&iacute;n fue, como la de cientos de miles de familias en Espa&ntilde;a que, al ser propietarias, iban a sufrir lo indecible tanto por un bando como por el otro, independientemente del lugar en que les pillara la guerra.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo que estoy queriendo decir es que resulta sorprendente que a un chico de una familia se&ntilde;alada por roja y republicana, con un t&iacute;o suyo encarcelado por ello, que les dejaran las autoridades sublevadas ir a la Escuela Naval y no les mandaran a un sitio peor...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo no veo ninguna contradicci&oacute;n, porque en esos momentos las autoridades ya no buscaban castigo ni nada parecido para los hijos de los burgueses represaliados pasado ya el ecuador de la guerra; los franquistas ya intu&iacute;an claramente que iban a ganar. Lo &uacute;nico que quer&iacute;an era gente que defendiese a su bando. Y claro, estos chicos burgueses de buena familia y educaci&oacute;n, adem&aacute;s sol&iacute;an estar m&aacute;s cualificados que el resto de chavales. Por eso Pep&iacute;n enseguida se hace telemetrista.
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                    alt="El buque escuela &#039;Galatea&#039; en 1938 secando los coys recién lavados, las hamacas de los marineros."
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            <span class="title">
                El buque escuela &#039;Galatea&#039; en 1938 secando los coys recién lavados, las hamacas de los marineros.                            </span>
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        <strong>Entonces, viendo que est&aacute; repleto de im&aacute;genes de lo que es su paso por la Armada, qu&eacute; pretendes public&aacute;ndolo. &iquest;Qu&eacute; es este libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En realidad es un diario de un joven burgu&eacute;s de Le&oacute;n en el que &eacute;l va escribiendo cartas a su familia, a sus padres en particular y, adem&aacute;s, como era muy aficionado a la fotograf&iacute;a y a los barcos y a los aviones, enseguida compra fotograf&iacute;as de barcos y de aviones y otras las hace el mismo con su c&aacute;mara. Entonces, se las va enviando a su familia en Le&oacute;n. Este libro es la recopilaci&oacute;n tanto de las cartas como de las fotograf&iacute;as. Parece sencillo, pero esa sencillez es precisamente lo que hace de este libro un testimonio muy original y, sobre todo, documental. Cuando Pep&iacute;n vuelve de la guerra, recopila esas fotograf&iacute;a y confecciona un &aacute;lbum con ellas por orden cronol&oacute;gico y, aparte del &aacute;lbum, guard&oacute; las cartas. De hecho fui yo el que las encontr&oacute;. La madre de Pep&iacute;n (la granadina Maravillas Torres Garc&iacute;a) las conservaba y, junto al &aacute;lbum, tambi&eacute;n las cartas. Era una unidad documental que se hab&iacute;a conservado en condiciones &oacute;ptimas. Y esa fue la alegr&iacute;a que nos llevamos cuando la localizamos, que estaba &iacute;ntegra y permit&iacute;a contar una historia muy poco conocida, siempre desde el punto de vista de un marinero, de la guerra naval en 1938. Parece sencillo pero todo esto tiene su originalidad
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entonces tenemos un libro de fotos, cartas a la familia, fundamentalmente de su paso por la armada y se ha obviado la parte de cuando &eacute;l se hace aviador.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, algunas fotos hay de aviador al final del libro. Pero es que hay much&iacute;simas im&aacute;genes que no hemos publicado porque son posteriores a abril 1939, y por eso no las hemos colocado. Las fotos de este libro son las de hasta el final de la guerra. Tambi&eacute;n tenemos muchos dibujos que hac&iacute;a de los aviones, porque como le encantaba la aviaci&oacute;n, se los iba enviando a su madre. O sea, que podr&iacute;amos tener una segunda parte que ser&iacute;a la relativa a los aviones, hecho por lo que se conoci&oacute; a Pep&iacute;n en prensa hace a&ntilde;os con los vuelos de aviones sovi&eacute;ticos en el Ej&eacute;rcito del Aire franquista. Podr&iacute;a ser, si interesase, material para publicar una segunda parte, s&iacute;, sobre su ef&iacute;mera vida. Disponemos en mi archivo num&eacute;ricamente m&aacute;s fotos a&uacute;n de aviones que de los barcos publicadas en el presente libro
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Hay muchas cosas que a mí me llaman la atención: por ejemplo, lo bien que que funcionaba la intendencia franquista en la Guerra Civil. O sea, la familia manda cartas a un buque que están en guerra y es que no tarda ni tres días en recibirlas; y que a Pepín nunca le falta el dinero porque se lo mandan por ahí</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y en las cartas a la familia que se reflejan en el libro, qu&eacute; es lo que m&aacute;s destacar&iacute;as?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que m&aacute;s destaco es precisamente la sencillez de un chico de 18 a&ntilde;os, y, precisamente por esa misma sencillez, la realidad de las cosas que cuenta. Hay muchas cosas que a m&iacute; me llaman la Atenci&oacute;n: por ejemplo, lo bien que funcionaba la intendencia franquista. Por ejemplo, &eacute;l enviaba cartas a su familia desde un buque en guerra en constante movimiento y a los pocos d&iacute;as llegaba a su destino, y viceversa. Me llama la atenci&oacute;n tambi&eacute;n como a &eacute;l nunca le faltaba dinero, los env&iacute;os de dinero tambi&eacute;n le llegaban con celeridad. Lo bonito de este libro reside en las cosas <em>peque&ntilde;as</em> y sencillas que cuenta: cu&aacute;nto cuestan unas botas, c&oacute;mo el problema real que tienen a bordo es el fr&iacute;o cuando se carece de mantas, o cu&aacute;nto cuesta la ropa, el calzado, etc. Y, aunque en el libro no lo menciono, lo voy a decir claramente:&nbsp;a pesar de que su familia ha sido represaliada por consider&aacute;rsela <em>roja</em>, Pep&iacute;n se considera franquista, no por tener ideolog&iacute;a alguna, sino por saber que su familia, de no estar viviendo en Le&oacute;n sino en zona roja (como por ejemplo su t&iacute;o Enrique Pallar&eacute;s que vive en Madrid, y de quien tambi&eacute;n conservamos sus espeluznantes cartas desde la capial republicana), habr&iacute;a sido a&uacute;n m&aacute;s diezmada econ&oacute;micamente, cuando no f&iacute;sicamente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No pasan hambre en la Armada franquista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No. De las cartas se deduce que no s&oacute;lo no pasa hambre durante la guerra, sino que come todo lo que quiere. No les falta comida en ning&uacute;n momento. Esas cositas peque&ntilde;as&nbsp;no aparecen normalmente en los libros convencionales, pero este tipo de documentaci&oacute;n, al ser diarios personales, constata este tipo de datos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una importante revelaci&oacute;n sobre la medalla del combate del minador 'Vulcano' contra el destructor 'Jos&eacute; Luis D&iacute;ez'</strong></h2><p class="article-text">
        Una de las circunstancias que da un grand&iacute;simo inter&eacute;s a este libro, aparte de la profusi&oacute;n de fotograf&iacute;as de nav&iacute;os de la Armada Espa&ntilde;ola y de otras marinas como la alemana, italiana o inglesa (y los aviones), es que Pep&iacute;n Pallar&eacute;s, como telemetrista (el que calcula la distancia de tiro con un tel&eacute;metro) se vio envuelto en una de las pocas, pero muy recordadas acciones navales de la Guera Civil Espa&ntilde;ola, el enfrentamiento en diciembre de 1938 entre su nav&iacute;o, el ca&ntilde;onero-minador <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Clase_J%C3%BApiter" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Vulcano</em></a> y el destructor <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Luis_D%C3%ADez_(JD)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Jos&eacute; Luis D&iacute;ez</em></a>, que era en ese momento el nav&iacute;o insignia de la Segunda Rep&uacute;blica. Esta unidad naval republicana hab&iacute;a tenido que salir del puerto de Gij&oacute;n al caer la ciudad en manos del Ej&eacute;rcito sublevado en octubre de 1937 y consigui&oacute; esquivar la Armada Nacional y refugiarse en el puerto franc&eacute;s de Le Havre, donde fue reparado.
    </p><p class="article-text">
        La <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_del_%27%27Jos%C3%A9_Luis_D%C3%ADez%27%27" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">batalla naval</a> en la que particip&oacute; el telemetrista leon&eacute;s se produjo en dos tandas. La primera en agosto cuando el destructor republicano quiso pasar el Estrecho de Gibraltar tras haber sido reparado en Francia con intenci&oacute;n de llegar a la base naval de Cartagena, cosa que no consigui&oacute; y se tuvo que refugiar en la colonia inglesa del Pe&ntilde;&oacute;n.
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                El destructor &#039;Jose Luis Díez&#039; antes de la Guerra Civil Española.                            </span>
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        Y la segunda, en diciembre de 1938 tras amenazar el Gobierno Brit&aacute;nico que si no sal&iacute;a del puerto ser&iacute;a incautado, en la que tras unas reparaciones con sus propios medios, parti&oacute; para realizar un nuevo intento de fuga durante la noche del 29 al 30 de diciembre. Aunque logr&oacute; eludir inicialmente al ca&ntilde;onero <em>Calvo Sotelo</em> y al <em>J&uacute;piter</em>, finalmente fue localizado por el <em>Vulcano</em>. A continuaci&oacute;n se produjo un enfrentamiento a corta distancia con varios buques del bando sublevado en el que intent&oacute; abordar el barco de Pep&iacute;n Pallar&eacute;s. Tras sufrir nuevos da&ntilde;os y sin opciones reales de escapar, el destructor republicano acab&oacute; embarrancando en aguas brit&aacute;nicas, en Catalan Bay, para evitar tanto su hundimiento como su captura. La tripulaci&oacute;n fue detenida por las autoridades brit&aacute;nicas e internada en prisi&oacute;n. Quince d&iacute;as despu&eacute;s, los marineros fueron trasladados a bordo de dos destructores ingleses hasta Almer&iacute;a. Los ingleses terminaron entregando el nav&iacute;o al a&ntilde;o siguiente al Gobierno de Franco y su &uacute;ltima misi&oacute;n de relevancia fue el 7 de diciembre de 1957, cuando una flota de la Armada Espa&ntilde;ola&nbsp;se apostaron en zafarrancho de combate frente al puerto marroqu&iacute; de<a href="https://todoavante.es/index.php?title=Agadir._%C3%9Altima_Acci%C3%B3n_Naval_Espa%C3%B1ola_de_Fuerza_1957" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Agadir</a> durante la Guerra de&nbsp;y apuntaron con sus piezas diversos objetivos de dicho puerto en los albores de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_de_Ifni" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Guerra de Ifni</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es esa confirmaci&oacute;n que certifica este libro de Pep&iacute;n Pallar&eacute;s respecto al 'Vulcano' y su combate con el nav&iacute;o de la Segunda Rep&uacute;blica, el destructor 'Jos&eacute; Luis D&iacute;ez' en 1938?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, en su documentaci&oacute;n se demuestra que es cierto que le dieran a la tripulaci&oacute;n del Vulcano el reconocimiento colectivo que se dec&iacute;a que hab&iacute;an recibido por el combate con el&nbsp;<em>Jos&eacute; Luis D&iacute;ez</em>, porque es la primera vez que aparece el documento que certifica que realmente les dieron una medalla colectiva, que eso todav&iacute;a no se hab&iacute;a podido demostrar con prueba f&iacute;sica de la conmemoraci&oacute;n. A m&iacute; me han llamado historiadores militares, no lo pod&iacute;an demostrar hasta que yo les aport&eacute; ese documento. Adem&aacute;s, Pep&iacute;n se enorgullece de ello porque cuando se hace aviador la lleva puesta en la bocamanga de su uniforme de aviador. Una condecoraci&oacute;n de la Armada en un uniforme de aviador. 
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                Una de las páginas del libro &#039;Vulcano en guerra&#039;.                            </span>
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        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es la importancia entonces de esta batalla naval del final de la Guerra Civil?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es fundamental, porque cuando hacen embarrancar al&nbsp;<em>Jos&eacute; Luis Diez</em>&nbsp;en las costas de Gibraltar, definitivamente la Rep&uacute;blica se queda sin una unidad m&aacute;s importante. Y en este libro se descubre como &eacute;l iba de telemetrista en el&nbsp;<em>Vulcano</em>, que recibe adem&aacute;s varios impactos del destructor republicano intentando escapar hasta que el barco de Pep&iacute;n Pallar&eacute;s lo aborda, casi como en &eacute;poca pirata El Vulcano se coloca justo en medio y no le deja al Jos&eacute; Luis D&iacute;ez avanzar hasta chocar con &eacute;l. Entonces le obligan a embarrancar dej&aacute;ndolo inutilizado, y eso se considera un acto heroico por la Armada franquista, un acto de guerra en el que &eacute;l participa y entonces condecoran a la tripulaci&oacute;n entera por esa maniobra b&eacute;lica. As&iacute; que tambi&eacute;n sabemos el nombre de la condecoraci&oacute;n porque les imponen una cosa que se llama la&nbsp;<a href="https://zonabatida.blogspot.com/2011/07/medalla-militar-colectiva-del-vulcano.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">medalla colectiva</a>&nbsp;de la&nbsp;<em>Medahu&iacute;a</em>. El caso es que no hab&iacute;a prueba documental de que eso se hab&iacute;a llevado a la pr&aacute;ctica. Y claro, en las cartas estaba el documento de la condecoraci&oacute;n escrita por el Ej&eacute;rcito, firmado por D&aacute;vila. Y eso s&iacute; demuestra que se dio y que, claro, pues &eacute;l fue uno de los de los que recibieron esa medalla. Condecoraci&oacute;n de la que se sintieron muy orgullosos los tripulantes del Vulcano durante el resto de su vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Una medalla colectiva que no ten&iacute;a prueba documental, c&oacute;mo es posible eso si eran doscientos los tripulantes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una medalla colectiva que se sab&iacute;a otorgada pero que, seg&uacute;n me comentaron algunos historiadores especializados, no se conservaba f&iacute;sicamente. Los historiadores pod&iacute;an demostrar much&iacute;simas condecoraciones personales, unipersonales, pero no las colectivas, porque no exist&iacute;an, me dec&iacute;an. Yo no controlo de esto, pero este libro, al tener una fotograf&iacute;a tanto del documento escrito como de lo que es la medalla que ellos incorporaban a su uniforme (que Pep&iacute;n lo incorpora incluso a su uniforme de aviador porque evidentemente para &eacute;l era un orgullo llevarla) demuestra que esa condecoraci&oacute;n existi&oacute; oficialmente para toda la tripulaci&oacute;n. Y es uno de los aportes m&aacute;s interesantes de este libro.
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                    alt="Pepín Pallarés (derecha) en el telémetro del &#039;Vulcano&#039; y las insignias de la medalla colectiva"
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                Pepín Pallarés (derecha) en el telémetro del &#039;Vulcano&#039; y las insignias de la medalla colectiva                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Alguna cosa m&aacute;s sobre qu&eacute; es lo que has querido transmitir con este libro? Porque obviamente en estos tiempos que corren escribir una obra sobre la las peripecias de la guerra civil de un chaval con familia republicana, que termina en el en el bando nacional, sublevado o como queramos llamarle, en el bando franquista, es un poco parad&oacute;jico y en estos tiempos que corren igual no es pol&iacute;ticamente correcto o esconde otras lecturas que no se ven a simple vista...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues no, no hay segunda lectura, al menos para m&iacute;. Es cierto que puede resultar parad&oacute;jico (perdona que hable as&iacute; de claro), en la ignorancia de nuestros d&iacute;as. Pero a m&iacute; no me resulta parad&oacute;jico conociendo la situaci&oacute;n de lo que pas&oacute; en aquellos momentos, hace casi un siglo. No es parad&oacute;jico en absoluto. De hecho &ndash;esta ya es una opini&oacute;n m&iacute;a personal que no la transmito en el libro&ndash;, realmente Pep&iacute;n muestra que se encuentra fenomenal en su singladura en la Armada. &Eacute;l se lo pasa muy bien. &Eacute;l se encuentra feliz. Para &eacute;l es una gran aventura la que se est&aacute; corriendo, no olvidemos que es un chaval de 18-19 a&ntilde;os entonces. Y si le obligan a elegir entre un bando y otro, se va a quedar con el bando franquista. &iquest;Por qu&eacute;? Porque su familia tiene patrimonio. Un patrimonio al que &eacute;l renuncia, porque &eacute;l quiere ser un aventurero. No quiere estar aqu&iacute; organizando los negocios de su familia, vaya, prefiere viajar y pilotar aviones, eso lo tiene claro. Pero entre el sufrimiento obligado de una guerra, como burgu&eacute;s que es, &eacute;l piensa que entre el sufrimiento que les dar&iacute;a una parte, vamos a decirlo claramente, que es el bando republicano, que de seguro les esquilmar&iacute;a gran parte de su patrimonio, &eacute;l lo tiene claro: elige por inter&eacute;s lo que les puede ofrecer, con todos sus enormes defectos, el bando franquista
    </p><p class="article-text">
        <strong>Bueno, tendr&iacute;a que haber escapado para pasar al bando republicano de haberlo querido...</strong>
    </p><p class="article-text">
        A ver. S&iacute; hubo personas que pertenec&iacute;an a la burgues&iacute;a leonesa que les pilla la sublevaci&oacute;n en Madrid y sus hijos terminan haciendo un cursillo para pilotar aviones sovi&eacute;ticos, tambi&eacute;n voluntariamente, como alg&uacute;n hijo de Crisanto S&aacute;enz de la Calzada, por ejemplo, que, adem&aacute;s, tambi&eacute;n eran familia de los Pallar&eacute;s&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero est&aacute;n en Madrid, no en Le&oacute;n...</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, al menos parte de la familia de Crisanto, y Madrid es la capital de la Rep&uacute;blica. Pero lo que vemos en este libro es que Pep&iacute;n est&aacute; encantado desde el primer d&iacute;a de pertenecer a la Armada que le ha tocado. No se siente obligado en ning&uacute;n momento por la ideolog&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero tambi&eacute;n es por una cuesti&oacute;n de que es la &uacute;nica manera que tienen para conocer cosas de aviones, se supone. Al ser un chaval qu&eacute; posibilidad tendr&iacute;a si no era mediante el ej&eacute;rcito en tiempo de guerra. Si &eacute;l hubiera estado en el otro lado, quiz&aacute;s hubiera hecho lo mismo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        No lo sabemos. Eso s&oacute;lo lo sabe &eacute;l, yo no te lo puedo decir. Pero creo que no necesariamente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Quiero decir, que la en la guerra, bajando a lo m&aacute;s humano fuera de los estados mayores y las grandes estrategias, no se explica tanto como una cosa de buenos y malos. No hay negro o blanco, aqu&iacute; hay mucho gris.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues es esto precisamente lo que ocurre- Hay much&iacute;simos grises. Por eso lo publicamos, &iquest;sabes? &Eacute;l, Pep&iacute;n, siempre est&aacute; diciendo que a &eacute;l le encanta estar ah&iacute;, que la disciplina s&iacute; que hay disciplina; pero que no es una disciplina rid&iacute;cula, al contrario, que &eacute;l piensa que es una disciplina buena y necesaria. Pep&iacute;n utiliza todo esto como un gran aprendizaje y&nbsp;esta experiencia en la Armada y la condecoraci&oacute;n para en seguida hacerse piloto de la aviaci&oacute;n. &iquest;Vale? Y adem&aacute;s las cartas son muy sinceras. Dice que cuando caen los aviones republicanos sovi&eacute;ticos &eacute;l se alegra; y adem&aacute;s cuenta a esa altura de la guerra, en esos a&ntilde;os en los que est&aacute; &eacute;l, que los aviones nacionales ya son muy superiores y &eacute;l lo celebra y quiere aprender m&aacute;s de ellos para saber por qu&eacute; son mejores. Por eso luego se hace de los&nbsp;<em>hidros&nbsp;</em>(se refiere a los hidroaviones de la aviaci&oacute;n naval).
    </p><p class="article-text">
        Para Javier Fern&aacute;ndez-Llamazares &ndash;cuya visi&oacute;n a la hora de publicar estas historias es que se vea lo que hay sin filtros para que luego los lectores o los investigadores puedan ver la m&aacute;s correcta realidad de los personajes&ndash;, la importancia precisamente que tienen las cartas de este libro es que est&aacute; contado un momento de la historia de la Guerra Civil en primera persona: &ldquo;Es que no hay trampa ni cart&oacute;n. Es la historia de un chico que lo que le sobra es, en ese sentido, inocencia y nobleza. No puede haber m&aacute;s lecturas por detr&aacute;s. Eso es lo que me gusta a m&iacute; de este libro&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>Puedes comprar el libro de Pep&iacute;n Pallar&eacute;s en el 'Vulcano' durante la Guerra Civil en tu librer&iacute;a de cabecera, o </strong></span><a href="https://eolasediciones.es/libro/vulcano-en-guerra-documentos-de-un-leones-embarcado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>por internet pinchando aqu&iacute;</strong></span></a></h2>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús María López de Uribe]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/historia/singladura-fotografias-minador-vulcano-leones-pepin-pallares-durante-guerra-civil-libro_1_13227078.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 May 2026 08:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La singladura en fotografías en el minador 'Vulcano' del leonés Pepín Pallarés durante la Guerra Civil, en libro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra Civil en León,Libros,Historia de León,Ejército,España,Fotografía,León Antiguo,Reportajes,León,Entrevistas,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El historiador Ricardo Chao reconstruye cronológicamente la vida de la Reina Urraca I de León, la primera de Europa]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/historiador-ricardo-chao-reconstruye-cronologicamente-vida-reina-urraca-i-leon-primera-europa_1_13223359.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d4c23db4-0ff9-4448-ab07-ea9997e6e44b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El historiador Ricardo Chao reconstruye cronológicamente la vida de la Reina Urraca I de León, la primera de Europa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un nuevo libro sobre la primera reina total de la Cristiandad Occidental, publicado por Rimpego, pretende poner orden en la vida de la hija de Alfonso VI en su primera época del casamiento con Alfonso I de Aragón, "descartando mitos, leyendas y los falaces documentos posteriores menospreciando su imagen"</p><p class="subtitle">PERFIL - 2026, el noveno centenario de Urraca I de León: la reina indomable que los hombres menospreciaron llamándola 'temeraria'</p></div><p class="article-text">
        El historiador Ricardo Chao, cuyo imprescindible manual de <a href="https://www.rimpego.com/libros/historia-de-los-reyes-de-leon/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Historia de los Reyes de Le&oacute;n</em></a> (Rimpego, 2017) va por la quinta edici&oacute;n porque no deja de venderse, se suma al a&ntilde;o de conmemoraci&oacute;n del nonacent&eacute;simo aniversario de la muerte de la primera reina con mando total de la Europa Latina Cristiana Occidental con <a href="https://www.rimpego.com/libros/historia-de-la-reina-urraca/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Historia de la reina Urraca</em></a><em> </em>(Rimpego, 2026), dentro de lo que ser&iacute;a la misma colecci&oacute;n de la editorial leonesa en la que ya se han publicado libros sobre los dem&aacute;s <a href="https://www.rimpego.com/cuervo-y-paloma/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reinos peninsulares hisp&aacute;nicos medievales</a>, a excepci&oacute;n (todav&iacute;a) de Portugal.
    </p><p class="article-text">
        Este s&aacute;bado lo presentar&aacute; en la feria del libro de Le&oacute;n a las 20 horas en el Sal&oacute;n de los Reyes del Ayuntamiento de San Marcelo en conversaci&oacute;n con su editor Joaqu&iacute;n Alegre, explicando el proceso de redescubrir cronol&oacute;gicamente la vida de la hija de Alfonso VI y Constanza de Borgo&ntilde;a en sus primeros a&ntilde;os de vida y reinado.Un  trabajo que, seg&uacute;n Chao, ha supuesto &ldquo;muchas horas de una ardua labor de documentaci&oacute;n, de consultar, cotejar y cruzar las cr&oacute;nicas contempor&aacute;neas, que son las que m&aacute;s he usado descartandolas  cr&oacute;nicas a partir del siglo XIII, que son un desprop&oacute;sito total y absoluto contra Urraca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://ileon.eldiario.es/historia/2026-noveno-centenario-urraca-i-leon-reina-indomable-hombres-menospreciaron-llamandola-temeraria_1_12880191.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Urraca I de Le&oacute;n</a> fue la primera reina heredera reconocida por todo su pueblo y con capacidad de dirigir ej&eacute;rcitos de la historia medieval en los territorios bajo el cristianismo de Roma. Una mujer que, en principio, no era la que deber&iacute;a haber reinado si no fuera por la muerte de su hermanastro Sancho Alf&oacute;nsez en la batalla de Ucl&eacute;s en 1108; pero que su padre tuvo que reconocer como plena heredera, aunque la nobleza le exigi&oacute; casarse con un rey guerrero como Alfonso I de Arag&oacute;n en su primer a&ntilde;o de reinado, 1109. El enlace fue un desastre pr&aacute;cticamente desde el principio, con malos tratos del monarca de Arag&oacute;n y Pamplona; deviniendo en una guerra abierta entre los dos c&oacute;nyuges con batallas como las de Candeleda o <a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/batalla-villadangos-germen-imperio-legionense-alfonso-vii_1_9403687.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Villadangos </a>y acciones como secuestros en castillos que se cuentan de forma inconexa y no queda nada claro en qu&eacute; parte de la l&iacute;nea temporal se produjeron.
    </p><p class="article-text">
        Esto es lo que intenta corregir Ricardo Chao Prieto (Le&oacute;n, 1975) en este nuevo acercamiento a la figura de la monarca leonesa &ndash;que se autotitulaba <em>Rexa et Imperatrix tocius Hispaniae</em> siempre poniendo la primac&iacute;a de Le&oacute;n en las monedas que acu&ntilde;&oacute;, descubri&eacute;ndose que <a href="https://ileon.eldiario.es/historia/primer-simbolo-heraldico-europeo-leon-moneda-pieza-fundamental-gran-exposicion-reina-urraca-i_1_13043208.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la primera figura del le&oacute;n como animal her&aacute;ldico</a> la impuls&oacute; ella en un dinero acu&ntilde;ado en 1109 en la urbe legionense a la que se refiere la imagen numism&aacute;tica, <a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/felino-reino-leon-emblema-heraldico-antiguo-europa_1_9405255.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">adelant&aacute;ndose varios a&ntilde;os a su hijo</a> Alfonso VII&ndash; situando los hechos de su intensa vida en una narraci&oacute;n cronol&oacute;gica para poder seguir su devenir vital y pol&iacute;tico.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Recreación de la Lápida de Urraca de León basada enuna ilustración de Ricardo Escobar.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        &ldquo;He usado la documentaci&oacute;n de la &eacute;poca para conseguirlo, ya que lo que se contaba de ella antes de la separaci&oacute;n definitiva con el rey aragon&eacute;s era bastante confuso y no se sab&iacute;a muy bien en qu&eacute; a&ntilde;o situar cada acontecimiento. As&iacute; que he trabajado tanto con documentos originales donde se puede localizar por donde andaba, tanto ella como su hijo Alfonso, como alguno de los otros protagonistas y en qu&eacute; a&ntilde;o. Pero sobre todo cotejando diplomas con los hechos narrados en dos de las cr&oacute;nicas coet&aacute;neas que hay de la &eacute;poca, la Historia Compostelana y la Primera Cr&oacute;nica An&oacute;nima de Sahag&uacute;n&rdquo;, apunta. En este <a href="https://corazonleon.blogspot.com/2026/05/mi-nuevo-libro-historia-de-la-reina.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enlace a su blog Coraz&oacute;n de Le&oacute;n</a> lo explica con sus propias palabras.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Aclarando confusiones con Raimundo y Enrique de Borgo&ntilde;a</strong></h2><p class="article-text">
        Uno de los datos que m&aacute;s chocar&aacute;n a los lectores es la adscripci&oacute;n de los dos borgo&ntilde;ones que llegaron al Reino de Le&oacute;n de Alfonso VI y terminaron cas&aacute;ndose con sus hijas, Raimundo de Borgo&ntilde;a con Urraca, y Enrique con Teresa (su hermanastra y a la vez progenitora de Alfonso Henriques, el primo del Emperador que se convertir&iacute;a en el primer rey de Portugal). 
    </p><p class="article-text">
        Resulta que no eran familia directa, ni hermanos ni primos, como se cre&iacute;a hasta ahora. Seg&uacute;n Chao: &ldquo;Tuve que tirar un poco del hilo franc&eacute;s de todo el linaje y las relaciones familiares de que tiene Urraca por parte de su madre Costanza de Borgo&ntilde;a y de repente aparecieron aspectos que a lo mejor el p&uacute;blico desconoce: como que Borgo&ntilde;a no es una, sino dos. Una cosa es el condado de Borgo&ntilde;a y otra es el ducado de Borgo&ntilde;a. Curioso, porque uno depende del rey de Francia y otro del Sacro Imperio Romano Germ&aacute;nico&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, con mucho esfuerzo, ha conseguido desentra&ntilde;ar las relaciones de parentesco. &ldquo;Raimundo de Borgo&ntilde;a ser&aacute; luego el primer marido de Urraca y siempre se dice y se sigue repitiendo (incluso las &uacute;ltimas obras por lo que he visto), que Enrique y Raimundo eran primos.  Y para nada. Eran como mucho concu&ntilde;ados, que es casi como decir nada. Al parecer no ten&iacute;an absolutamente nada que ver sangu&iacute;neamente, quiero decir. Hab&iacute;a bastantes confusiones sobre el tema de ese linaje por parte de la madre Urraca, Costanza. Entonces, tambi&eacute;n ha sido un esfuerzo desentra&ntilde;arlo, en el sentido de que a veces es un rompecabezas: tienes que revisar diplom&aacute;tica francesa y he llegado a tener hasta dolores de cabeza intentando tirar del hilo de todos esos linajes, tanto del condado como del ducado para saber de d&oacute;nde ven&iacute;a uno u otro&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El cometa del nacimiento de Alfonso VII en 1106 confirmado en China</strong></h2><p class="article-text">
        Otro aspecto curioso, aprovechando que Chao es tambi&eacute;n un gran aficionado a la observaci&oacute;n de los astros y miembro de la <a href="https://www.astroleon.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Asociaci&oacute;n Leonesa de Astronom&iacute;a</a>, es que ha podido confirmar que cuando naci&oacute; el hijo de Urraca y Raimundo de Borgo&ntilde;a, Alfonso, se produjo la visi&oacute;n de un gran cometa en el cielo. Algo que ha podido confirmar que se dat&oacute; tambi&eacute;n en China en el a&ntilde;o 1106.
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                    alt="Un cometa, la rueda de los vientos y un arcoíris en el códice medieval &#039;Opusculum de ratione spere&#039; iluminado entre 1120 y 1140."
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                Un cometa, la rueda de los vientos y un arcoíris en el códice medieval &#039;Opusculum de ratione spere&#039; iluminado entre 1120 y 1140.                            </span>
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        &ldquo;Hay una noticia en los Anales Toledanos de cuando nace Alfonso VII en 1106, por ah&iacute; por febrero, marzo de un cometa. Una estrella <em>cuentada</em> pon&iacute;a en la cr&oacute;nica. Lo que viene a decir una estrella como hecha hecha cachos. Cuentada, como hecha de cuentas, como hecha como un collar. O sea, rota. Y entonces, bueno, como soy aficionado a la astronom&iacute;a, consult&eacute; los cat&aacute;logos de los astr&oacute;logos chinos que se publicaron en el siglo XIX y comprob&eacute; que, efectivamente, en las mismas fechas ellos tambi&eacute;n registran un un cometa que tambi&eacute;n les llam&oacute; mucho la atenci&oacute;n porque dec&iacute;an que era una <em>estrella rota</em>. Con lo que coinciden los dos, a miles de kil&oacute;metros coinciden en dar la noticia, las mismas fechas y con la misma descripci&oacute;n&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Pero una estrella rota? &iquest;Eso qu&eacute; significa realmente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aunque parezca una cosa muy extra&ntilde;a, por la forma de llamarla <em>cuentada</em> (hecha como de cuentas rotas de un collar) no es nada raro. No es nada extra&ntilde;o, quiero decir. Aqu&iacute; no hay que pensar en cosas raras: es simplemente un cometa que era especialmente brillante porque ya estaba cerca del sol, y que no soport&oacute; la atracci&oacute;n y acab&oacute; fragment&aacute;ndose como tantas veces ha pasado y hemos podido ver por el telescopio. Es algo que pasa muy, muy a menudo. Y esto nos hace comprobar que Alfonso debi&oacute; nacer a principios de 1106. Hab&iacute;a dudas de si fue en 1105 o 1106, pero la cr&oacute;nica que dice 1106 a&ntilde;ade ese apunte astron&oacute;mico. Y con eso se puede datar con m&aacute;s precisi&oacute;n al ver que tambi&eacute;n lo detectaron en esas fechas en un lugar tan lejano como la China.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; te has basado para reconstruir cronol&oacute;gicamente la vida de la reina Urraca?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues fundamentalmente en la primera Cr&oacute;nica An&oacute;nima de Sahag&uacute;n y en la Historia Compostelana, porque las dos dan a veces un nivel de detalle incre&iacute;ble. O sea, yo recomiendo leerlas porque es alucinante la profusi&oacute;n que dan de algunos acontecimientos. Pero claro, el problema es que no se preocupan mucho por la cronolog&iacute;a y muchas veces no sabes ni siquiera de qu&eacute; a&ntilde;o est&aacute;n hablando exactamente. Entonces yo he intentado ponerlas de acuerdo como montando un puzzle, digamos, entre las dos y completando los huecos con los documentos que fueron emitiendo en distintos lugares en vida de la reina y adivinando d&oacute;nde pod&iacute;a estar ella y d&oacute;nde pod&iacute;a estar Alfonso I, su segundo marido. Entonces lo que m&aacute;s aporta este libro en el a&ntilde;o de Urraca es el poner de acuerdo la cronolog&iacute;a de los primeros a&ntilde;os de su monarqu&iacute;a y tambi&eacute;n de sus conflictos con su esposo aragon&eacute;s y, por fin, ex marido. Superando lo de siempre, que los dem&aacute;s libros se limitan a ver por ah&iacute; que que se juntaron y se separaron varias veces; pero claro, luego vas a los detalles y la cosa es bastante complicada y hasta ahora no se hab&iacute;an colocado todos los acontencimientos en la sagrada l&iacute;nea temporal para hacerse a una idea de qu&eacute; ocurri&oacute; realmente en ese tempestuoso matrimonio regio.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es" data-conversation="none"><a href="https://twitter.com/X/status/2054790800421065104?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y qu&eacute; dec&iacute;an de Alfonso de Arag&oacute;n, como maltratador, las cr&oacute;nicas contempor&aacute;neas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues muchas cosas. En la Cr&oacute;nica An&oacute;nima de Sahag&uacute;n cuentan con mucho detalle c&oacute;mo Alfonso rob&oacute; una cruz que le hab&iacute;a regalado un emperador bizantino a Alfonso VI. Que de la forma m&aacute;s descarada la cogi&oacute; diciendo que la iba a adorar... y la abraz&oacute; y se la llev&oacute; para casa. Y as&iacute; con todo. Ya te digo que dan una cantidad de detalles, las dos cr&oacute;nicas muy espec&iacute;ficos. Y en el caso del maltrato que sufri&oacute; la reina, hasta terribles incluso. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y qu&eacute; hay entonces de los escritos posteriores a la vida de la reina? &iquest;Ment&iacute;an mucho para desprestigiarla?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues los he descartado a partir del siglo XIII en adelante. Los le&iacute; un poco por por encima, pero me d&iacute; cuenta que no aportaban nada. Es m&aacute;s, al rev&eacute;s: dan datos antihist&oacute;ricos y ya legendarios y totalmente absurdos. Como esa versi&oacute;n en una cr&oacute;nica castellana que dicen que Urraca muri&oacute; cuando estaba robando los tesoros de San Isidoro. &iexcl;Vamos! Eso es es sencillamente rid&iacute;culo y absurdo; y da un poco el nivel de caricatura en la que convierten a Urraca m&aacute;s adelante. En todo caso eso lo hizo Alfonso, que se sabe que rob&oacute; la patena del c&aacute;liz de la t&iacute;a de la reina leonesa, la famosa do&ntilde;a Urraca de Zamora. Lo que he hecho es centrarme simplemente en lo que es la documentaci&oacute;n m&aacute;s pr&oacute;xima en el tiempo a la monarca leonesa, preferentemente coet&aacute;nea, y quiz&aacute;s hago alguna referencia as&iacute; de refil&oacute;n para desmentir alg&uacute;n bulo sobre ella. Pero es que adem&aacute;s ya hay por ah&iacute; alg&uacute;n trabajo de fin de m&aacute;ster, el de <a href="https://es.scribd.com/document/533057106/Reina-Urraca" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alejandro Colinas Gonz&aacute;lez</a> que me parece que lo trata bastante a fondo, y, de hecho, lo he puesto en la bibliograf&iacute;a porque vale la mucho la pena.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; opinas de que los historiadores sigan llamando a Urraca reina de Le&oacute;n y 'de Castilla', cuando deber&iacute;an estar protocolariamente Galicia y Toledo por delante? </strong>
    </p><p class="article-text">
        A ver. Cierto es que a veces en alg&uacute;n documento Urraca s&iacute; que al final enumera los territorios vicarios alguna vez, porque esa costumbre digamos que se empieza a fijar ya del todo en la &eacute;poca de Alfonso VII, la de su hijo. Y s&iacute; que alguna vez cita pues a 'Le&oacute;n, Castilla y Galicia' o 'Le&oacute;n, Galicia y Castilla' o 'Le&oacute;n, Toledo y Castilla' o 'Le&oacute;n, Toledo y Galicia', <a href="https://ileon.eldiario.es/opinion/urraca-de-leon-pero-es-o-no-correcto-llamarla-tambien-de-castilla-polemica-en-historiografia-edad-media-hispana-estudios-de-universidad-sobre-el-reino-de-leon-analisis-historia-jesus-maria-lopez-de-uribe_129_12972423.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no siempre se intitula indicando que lo es de ese reino</a> Castilla la verdad es que la suele menciona muy, muy pocas veces. Y de hecho, por ejemplo, en las monedas no la menciona nunca. S&oacute;lo menciona Le&oacute;n y a Toledo. Y incluso en la especie de reparto que hace ah&iacute; concon su hijo Alfonso VII en la parte final de su reinado, pues tambi&eacute;n se habla de Galicia, y de Toledo, pero f&iacute;jate, no se habla jam&aacute;s de Castilla en esos diplomas, porque en realidad era un reino nuevo que no ten&iacute;a m&aacute;s de cincuenta a&ntilde;os que era el menos importante del que era propietaria. Lo que creo que pasa ah&iacute; es que el problema es la hipertrofia que engrandece a Castilla, sobre todo a partir de 1230-1250 y que se convierte como la protagonista, opacando la importancia de Le&oacute;n, de Toledo y de Galicia como si se las comiera al convertirse en un agujero negro de la historiograf&iacute;a espa&ntilde;ola, un protagonismo excesivo de Castilla a partir del siglo XIII y XIVq ue atrae toda la historia y la cambia a su color, vamos a decirlo as&iacute;. Y entonces ya se aplica lo de Castilla y castellano a todo lo anterior y es un borrado pr&aacute;cticamente sistem&aacute;tico del Reino de Le&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Pero si la documentaci&oacute;n indica que casi nunca se refiri&oacute; a ese nuevo reino que tantos dolores de cabeza dio a su padre Alfonso VI, por qu&eacute; se empe&ntilde;an los historiadores en nombrarlo siempre obviando que el patrimonial y principal era Le&oacute;n, Toledo el visig&oacute;tico y Galicia ten&iacute;a rancio abolengo al haber nacido a la vez que el legionense aunque estuviera supeditado a &eacute;l?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ya digo que eso es m&aacute;s del presentismo de la &eacute;poca ya de Fernando III (que era tercero por Le&oacute;n, ya que era el primero de Castilla) y de Alfonso X (que en su propia cr&oacute;nica se denomina a s&iacute; mismo el onceno), que deciden contar la historia como la est&aacute;n haciendo ellos en ese momento. Y entonces es eso: una reinterpretaci&oacute;n y reelaboraci&oacute;n total y absoluta en favor de Castilla. Y no s&oacute;lo opacan a Urraca, sino que los principales reyes leoneses, Alfonso VI y tal pasan a ser reyes de Castilla y se quedan tan anchos. Y as&iacute; ha llegado hasta nosotros y se ha hecho tradici&oacute;n en la Academia universitaria y es muy dif&iacute;cil corregirlo aunque sea incorrecto.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Un códice con una ilustración dieciochesca de la Reina Urraca I de León.                            </span>
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        <strong>&iquest;Y qu&eacute; opinas de que la academia, los historiadores profesionales y los profesores universitarios no corrijan eso y eliminen el inadecuado 'de Castilla' si la estad&iacute;stica en sus intitulaciones indica que es completamente residual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Pues, hombre, que deber&iacute;an hacerlo, &iquest;no? Yo pienso que ya en realidad se est&aacute; quedando como algo muy, muy anticuado, porque la gente se va ya dando cuenta. Yo siempre pongo el ejemplo de la Wikipedia, que cost&oacute; dios y ayuda que pusieran como leoneses a Fernando I, Alfonso VI, Urraca y Alfonso VII. Y que tras mucho batallar, cuando pensaba que no iba a ser posible, de la noche al d&iacute;a concedieron que ten&iacute;a que ser as&iacute; y lo cambiaron hasta Fernando III. Que a partir de ah&iacute;, ya se qued&oacute; de Castilla, aunque fuera tambi&eacute;n de Le&oacute;n, pero fue todo un logro que no esperaba. Y sali&oacute; de ellos tras unas discusiones tremendas que cre&iacute;a que ten&iacute;a perdidas. Y &uacute;ltimamente observo que cada vez hay m&aacute;s historiadores que la llaman s&oacute;lo de Le&oacute;n, que es lo que tendr&iacute;a que ser porque ella se consideraba la monarca legionense, lo que le daba el t&iacute;tulo de Imperatrix como Reina de Hispania.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y el nombre de Urraca, de d&oacute;nde sale? &iquest;Tiene que ver con el oro, la &Aacute;urea, por ser una mujer de alta alcurnia o con la palabra latina que  comparte con el p&aacute;jaro? </strong>
    </p><p class="article-text">
        No. No tiene que ver con lo de la relac&iacute;&oacute;n con el oro, lo dorado. Lo comento tambi&eacute;n en libro el tema del origen del nombre. Realmente el que m&aacute;s lo estudi&oacute; fue Corominas en su diccionario etimol&oacute;gico. Yo pongo pongo todas las teor&iacute;as que hay, pero la &uacute;nica conclusi&oacute;n que saca este hombre es que es un nombre posiblemente prerromano y que no podemos arriesgar ning&uacute;n significado. Y respecto al gusto porque tenga m&aacute;s que ver con lo dorado, con el oro, con la riqueza de una reina, tampoco lo tengo nada claro. Hablando con Fernando Valbuena, que es fil&oacute;logo y profesor, me dijo que todas esas hip&oacute;tesis: la vasca, la germ&aacute;nica y la latina, son muy bonitas; pero que son todas imposibles con la fon&eacute;tica y por derivaci&oacute;n. Vamos, que por toda una serie de cosas que me estuvo contando que &eacute;l estima que ninguna de ellas es v&aacute;lida 100% y que al final cient&iacute;ficamente lo que hay que asumir que no sabemos lo que significa; y que posiblemente sea un nombre de origen prerromano y ya est&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y qu&eacute; opini&oacute;n tienes del mis&oacute;gino apelativo de 'La Temeraria'? &iquest;Alguien sabe de d&oacute;nde ha salido? Porque no se encuentra en ninguna cr&oacute;nica.</strong>..
    </p><p class="article-text">
        Debi&oacute; ser una ocurrencia de alguien que ha trascendido. Incluso para la novela de Isabel San Sebasti&aacute;n. Pero no s&eacute; de d&oacute;nde pudo salir. Pero s&iacute; recuerdo que no hace demasiado busqu&eacute; cu&aacute;ndo aparec&iacute;a por primera vez ese sobrenombre y recuerdo que no era hace mucho. Desde luego en las cr&oacute;nicas no aparece. De hecho casi me parece recordar, algo que me sorprendi&oacute; bastante, que era la cercan&iacute;a en el tiempo, en que comenz&oacute; a aparecer este ep&iacute;teto. O sea, que probablemente es un apelativo que le han puesto en el siglo XXI bastante err&oacute;neo. Y coincido con mucha gente en que ese apelativo disgusta. No solo es que no me guste, es que me disgusta porque actuar con temeridad es algo muy, muy negativo. Nada tiene que ver con la valent&iacute;a. S&eacute; que en ILE&Oacute;N apost&aacute;is por resignificarla como <a href="https://ileon.eldiario.es/historia/2026-noveno-centenario-urraca-i-leon-reina-indomable-hombres-menospreciaron-llamandola-temeraria_1_12880191.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Indomable</em></a>, pero yo por ejemplo le lanc&eacute; a la editorial definirla como <em>La Reina Guerrera</em> o alguna cosa as&iacute;, porque realmente &ndash;y es una cosa que tambi&eacute;n destaco en el libro&ndash;, en las cr&oacute;nicas destacan ese papel de guerrera: de como deja de vivir en en castillos y palacios y empieza a vivir en tiendas de campa&ntilde;a dirigiendo ej&eacute;rcitos. Y no s&oacute;lo cuando tiene los problemas y la guerra con su marido aragon&eacute;s, sino que se comenta incluso antes de ser reina. Cuando muere su medio hermano, Sancho, el hijo var&oacute;n que ten&iacute;a Alfonso VI, cuentan como ella y el obispo Jer&oacute;nimo dirigiendo una tropa fueron all&iacute; al rescate de los supervivientes del desastre de Ucl&eacute;s y a recoger el cad&aacute;verde su medio hermano. Y lo pone la cr&oacute;nica taxativamente. O sea, dirigiendo las tropas los dos. Est&aacute; clar&iacute;simo que <em>La Temeraria</em> es un ep&iacute;teto machista y muy injusto con ella que deber&iacute;a ser abandonado por falta de historicidad y pertinencia para una mujer como demostr&oacute; que fue ella.
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                El busto de Urraca de León frente al Ayuntamiento Viejo, donde se presentará el libro, por la noche.                            </span>
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        La entrevista va terminando y Chao va comentando alguna cosa m&aacute;s que le resulta muy notorio de su figura y tambi&eacute;n de este 900.&ordm; aniversario de la muerte de Urraca I de Le&oacute;n (nacida en 1080 y reina de 1109 a 1126). Ante la pregunta de si cree que Urraca va a entrar este a&ntilde;o en la cabeza de la gente como un gran personaje de la Hispamia medieval &ndash;o si ser&aacute;, por ser leonesa, un pasaje m&aacute;s de la Historia en Espa&ntilde;a que se volver&aacute; a olvidar&ndash;, cree que s&iacute; parece que pueda sostenerse en el tiempo su figura. &ldquo;Todo apunta a que s&iacute;&rdquo;. Y en la conversaci&oacute;n se indica que quiz&aacute;s Le&oacute;n ha tenido por primera vez prepondernancia en el mensaje nacional actual sobre Castilla debido a ella. &ldquo;Parece que este a&ntilde;o est&aacute; siendo el de la Urraca Man&iacute;a, y eso est&aacute; bien teniendo en cuenta que es una mujer que batall&oacute; con todo y contra todos para dejar su reino mejor incluso de lo que estaba a su hijo teniendo en cuenta la amenaza de los almor&aacute;vides&rdquo;, termina reconoci&eacute;ndole su gran m&eacute;rito a la primera reina privativa de la Europa Cristiana Occidental el bi&oacute;grafo m&aacute;s actual de los reyes leoneses.
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>Si quieres comprar el libro de Urraca puedes hacerlo en tu librer&iacute;a de barrio o </strong></span><a href="https://www.rimpego.com/libros/historia-de-la-reina-urraca/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>por internet pinchando aqu&iacute;</strong></span></a></h2>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús María López de Uribe]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/historiador-ricardo-chao-reconstruye-cronologicamente-vida-reina-urraca-i-leon-primera-europa_1_13223359.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 May 2026 08:00:37 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El historiador Ricardo Chao reconstruye cronológicamente la vida de la Reina Urraca I de León, la primera de Europa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Historia de León,La Biblioteca del Reino,Mujeres Sobresalientes,Reino de León,España,León]]></media:keywords>
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    <item>
      <title><![CDATA[La muerte es el olvido]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/la-muerte-es-el-olvido-columna-escritora-violeta-serrano-desde-el-valle-obra-de-jose-antonio-galloso_129_13217133.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6c071d7a-191e-429e-936f-15fa90eeb90b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La muerte es el olvido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">José Antonio Galloso es un autor peruano radicado en EE UU que acaba de publicar 'Duelo', un libro que logra un arte literario de una grandeza abrumadora porque está hecho de un tejido equilibrado entre abismos internos y la verdad más honesta en medio de un mundo que se desvanece</p></div><p class="article-text">
        No leas este libro si est&aacute;s buscando entretenimiento, no lo leas si lo que quieres es pasar desapercibido entre sus p&aacute;ginas y salir inerte: no podr&aacute;s. No importa si pasaste por una experiencia similar o no, te va a sacudir con fuerza todos los huesos para volver a recoloc&aacute;rtelos en el lugar exacto en el que deben estar. &iquest;Que para qu&eacute; sirve la literatura? Para esto, justamente. Para temblar cuando tu mirada surca las l&iacute;neas de estas palabras, escritas todas con una precisi&oacute;n, sin embargo, llena de ternura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque aqu&iacute; el protagonista ve c&oacute;mo muere ante s&iacute; la mujer de su vida sin que pueda evitarlo, pero observa tambi&eacute;n el contexto que circunda esa realidad con una lucidez que solo los grandes escritores poseen porque para lograrla necesitas, antes, no temer enfrentarte a tus propios abismos. La historia de amor y muerte que teje Jos&eacute; Antonio Galloso en este texto te interpela si alguna vez saliste a la calle a pelear por una causa justa, si migraste, si te supiste tan vulnerable como se es ante la muerte misma y, sin embargo, encontraste el modo de reconstruirte, de suturar, de transformarte para recordar por qu&eacute;, cuando las calles ard&iacute;an, viste poes&iacute;a y quisiste retratarla como una c&aacute;psula que tal vez habr&iacute;a que detonar en este apocalipsis orquestado que estamos presenciando hoy.
    </p><p class="article-text">
        Pero si algo constatamos despu&eacute;s de leer <a href="https://www.facebook.com/Jose.Antonio.Galloso/posts/ayer-sali%C3%B3-de-la-imprenta-mi-nuevo-libro-duelo-comparto-con-ustedes-las-voces-de/10164289377259636/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Duelo</em></a> es que la &uacute;nica muerte verdadera es el olvido. No habr&aacute; manera de que eso ocurra: miles de letras desaparecen, consumidas de forma voraz por este ritmo transpirado que nos come la vida, sin embargo, hay obras que paralizan esa l&oacute;gica. Esta es una. Lo dije al principio: no lo leas si no est&aacute;s dispuesto a soportar la sacudida. Pero l&eacute;elo si a&uacute;n crees en la buena literatura y sabes que de ese temblor siempre se renace con una pureza y un amor por la creaci&oacute;n misma que solo algunos como Jos&eacute; Antonio Galloso saben sostener y compartir a trav&eacute;s de su obra.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;a ser una historia m&aacute;s de una pareja con hijos adolescentes que tienen que afrontar una enfermedad tan jodida como un c&aacute;ncer. Podr&iacute;a serlo, pero no lo es. Ellos, que adem&aacute;s son inmigrantes peruanos en un EE UU que se desvanece en su propia idea de libertad, ya de por s&iacute; endeble. Ellos, que lograron salir adelante y pueden, por eso mismo, al menos tener un seguro m&eacute;dico en un pa&iacute;s en el que hay doctores que cobran muy bien simplemente para encontrar las f&oacute;rmulas que niegan pruebas costosas para los negocios&nbsp;sanitarios que les pagan. Un pa&iacute;s que supo arder tantas veces y que hoy, sin embargo, constituye el eje del disturbio mundial.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto, esta es la situaci&oacute;n que deja Jennifer, el personaje de la mujer que padece este c&aacute;ncer y que su amado, el narrador y autor, relata. Mientras sus hijos apenas saben hasta que es imprescindible cont&aacute;rselo, Jos&eacute; Antonio Galloso va atravesando fases, con el peso del universo sobre sus hombros. La historia no es solo el dolor y el lamento, al rev&eacute;s, la historia es, como tantas historias hermosas que hacen del mundo tambi&eacute;n un lugar habitable por el que vale la pena a&uacute;n luchar, una rotunda historia de amor. Un amor entre dos seres que un d&iacute;a se encuentran y saben que no podr&aacute;n separarse a no ser que la desgracia sea m&aacute;s fuerte, cosa que pasa y es, en realidad, bastante com&uacute;n y viste diversos trajes: la muerte, la migraci&oacute;n, la guerra, la vida misma. Y sin embargo, mientras no haya olvido, nada muere: el duelo es transformaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Violeta Serrano]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/la-muerte-es-el-olvido-columna-escritora-violeta-serrano-desde-el-valle-obra-de-jose-antonio-galloso_129_13217133.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 13 May 2026 09:30:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La muerte es el olvido]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,Obituarios,Salud,Cáncer,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Misión Marte', el libro de la leonesa Jennifer García Carrizo contando su viaje simulado al planeta rojo]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/ciencia/mision-marte-libro-leonesa-jennifer-garcia-carrizo-contando-viaje-simulado-planeta-rojo_1_13187602.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b9ce781-9408-446c-a8fd-3189b0820dbf_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Misión Marte&#039;, el libro de la leonesa Jennifer García Carrizo contando su viaje simulado al planeta rojo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La comunicadora científica, que participó en la misión Hypatia II en la Dessert Mars Research Station en Utah en 2025, publica una obra divulgativa en la que explica cómo es 'vivir' en una base marciana y los retos que tendrán las mujeres y el ser humano para viajar y colonizar el cuarto planeta del sistema solar </p><p class="subtitle">SU EXPERIENCIA - Jennifer García Carrizo, 'astronauta' en Marte (simulado): “Me impresionó ver lo fácil que fue adaptarse a vivir con poco”</p></div><p class="article-text">
        No es precisamente com&uacute;n ver en las librer&iacute;as el libro de una leonesa referido a una misi&oacute;n a Marte. Y menos que sea de una treinta&ntilde;era, que estudi&oacute; una carrera de letras, que ha <em>vivido</em> una al planeta rojo. Pues ya est&aacute; a la venta <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-mision-marte/442151" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Misi&oacute;n Marte</em></a>, de Jennifer Garc&iacute;a Carrizo, la joven profesora de Comunicaci&oacute;n cient&iacute;fica que form&oacute; parte de <a href="https://hypatiamars.com/hypatia-2/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hypatia II</a>, una estancia en una base simulada en el cuarto planeta del sistema solar en la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Mars_Desert_Research_Station" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mars Desert Research Station</a> (MDRS) en Utah de un equipo multidisciplinar de espa&ntilde;olas.
    </p><p class="article-text">
        Esta galardonada comunicadora cient&iacute;fica&nbsp;nacida en Le&oacute;n en 1992 &ndash;doctora Internacional en Comunicaci&oacute;n Audiovisual, Publicidad y Relaciones P&uacute;blicas, con varios premios a la excelencia, y profesora titular de la Universidad Rey Juan Carlos&ndash; relata su experiencia real en aquella simulaci&oacute;n de vida marciana en 2025, gracias a formar parte de la antedicha <a href="https://ileon.eldiario.es/ciencia/jennifer-garcia-carrizo-astronauta-marte-simulado-impresiono-ver-facil-adaptarse-vivir_1_12320631.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">misi&oacute;n Hypatia II</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Y lo hace para explicar c&oacute;mo deber&iacute;a ser la colonizaci&oacute;n humana de Marte desde una perspectiva poco habitual: los retos espec&iacute;ficos que tendr&aacute;n que afrontar las mujeres astronautas diferentes de los de sus compa&ntilde;eros. Este es el objetivo de la asociaci&oacute;n espa&ntilde;ola <a href="https://hypatiamars.com/en/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hypatia Mars</a>, que en 2027 realizar&aacute; su tercera expedici&oacute;n simulada con un equipo compuesto exclusivamente por mujeres para detectar los problemas inherentes que se pueden dar en el espacio &ndash;o en un planeta a millones de kil&oacute;metros del natal de la humanidad&ndash; para las componentes de una misi&oacute;n real.  Las dos primeras misiones an&aacute;logas (que es como se denominan t&eacute;cnicamente a estas experiencias con normas muy estrictas para simular una misi&oacute;n espacial, en este caso la estancia en el planeta rojo), se realizaron en la base del desierto estadounidense de la Mars Society en Utah, y mientras que la tercera &ndash;en la que participar&aacute; su compa&ntilde;era, la ingeniera y tambi&eacute;n leonesa, <a href="https://ileon.eldiario.es/ciencia/leonesa-laura-gonzalez-llamazares-segunda-oficial-hypatia-iii-primera-mision-cientificas-marte-artico_1_12971369.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Laura Fern&aacute;ndez-Llamazares</a>&ndash; ser&aacute; el a&ntilde;o que viene en la base que posee en el<a href="https://fmars.marssociety.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &aacute;rtico canadiense</a> la sociedad que investiga los viajes al planeta rojo.
    </p><p class="article-text">
        Parece balad&iacute;, lo de pensar en modo mujer para una misi&oacute;n espacial, pero no lo es. Precisamente es un desaf&iacute;o tremendo, ya que las diferencias biol&oacute;gicas que en nuestro planeta no deber&iacute;an suponer un impedimento para que cualquiera pueda llegar a ser lo que quiera, en un viaje espacial pueden ser inhabilitantes o incluso peligrosas de no solventarse bien. La planificaci&oacute;n en este tipo de misiones es crucial, porque un m&iacute;nimo detalle &ndash;lo que en la Tierra considerar&iacute;amos una tonta molestia&ndash; puede suponer un grav&iacute;simo problema en lugares extremos para la supervivencia humana. E incluso perder la vida porque las herramientas o los trajes espaciales no est&aacute;n dise&ntilde;ados perfectamente para sus necesidades o se olvidan de un suministro absolutamente necesario para ellas.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Recopilar una experiencia para planificar misiones reales</strong></h2><p class="article-text">
        Esto, que es complicado de explicar en las breves l&iacute;neas de un reportaje, es lo que explica Garc&iacute;a Carrizo en su libro. A trav&eacute;s de un formato de&nbsp;diario personal, la obra detalla los desaf&iacute;os de convivir en aislamiento, realizar experimentos cient&iacute;ficos y gestionar recursos limitados dentro de la misi&oacute;n an&aacute;loga&nbsp;Hypatia II. Y gracias a aquella alucinante (m&aacute;s bien <em>amartizante</em>) experiencia destaca que la&nbsp;exploraci&oacute;n espacial&nbsp;&ldquo;no es solo una cuesti&oacute;n t&eacute;cnica, sino un esfuerzo interdisciplinar donde la comunicaci&oacute;n y la&nbsp;sostenibilidad&nbsp;son pilares fundamentales&rdquo;. No hay que olvidar que no s&oacute;lo es llegar a Marte, y tener comunicaci&oacute;n con la Tierra a 30 minutos luz de distancia, sino habitar en un lugar completamente inh&oacute;spito aprovechando todo lo disponible, incluidos restos biol&oacute;gicos humanos, para que la colonia pueda sobrevivir. Es decir, no se puede tirar nada y estas experiencias simuladas &ndash;se encierran a un grupo de personas en la base an&aacute;loga con trajes espaciales para salir al exterior, con misiones de prueba, cumpliendo todos los protocolos para no 'morir' virtualmente&ndash; son important&iacute;simas para detectar los problemas que se puede encontrar una misi&oacute;n de verdad. Y todo esto hay que estudiarlo, vivirlo, recopilarlo y comunicarlo, tanto a los ingenieros y planificadores de la carrera espacial, como al p&uacute;blico en general para que sea consciente de las extremas dificultades de actividades de este tipo. 
    </p><p class="article-text">
        Esta fue fundamentalmente su misi&oacute;n personal principal en su estancia en la MDRS, llevando a cabo su proyecto <a href="https://xrlab.ciberimaginario.es/project/hypatia-tour/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hypatia S Circular Odissey</a> que se puede ver pinchando en el enlace anterior, en el que realiz&oacute; un tour virtual de la base y las condiciones de vida durante la estancia del equipo de Hypatia II en la misma. En su profuso y <a href="https://www.youtube.com/@jennifergarciacarrizo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">canal de Youtube</a>, adem&aacute;s, tiene un mont&oacute;n de v&iacute;deos explicando c&oacute;mo superar toda clase de dificultades en una empresa espacial de este tipo. Recomendad&iacute;simo de ver.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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        Pero la cuesti&oacute;n fundamental es que ella misma, como experta en comunicaci&oacute;n y divulgaci&oacute;n cient&iacute;fica &ndash;que, adem&aacute;s, grab&oacute; en v&iacute;deo toda la experiencia como se puede ver aqu&iacute; arriba&ndash; pueda explicarlo m&aacute;s a fondo de viva voz. Por eso ILE&Oacute;N ha contactado con ella y le ha realizado esta entrevista con la curiosidad de c&oacute;mo se puede explicar una vivencia tan poco habitual y estimulante y conocer cu&aacute;les son los retos de ser una mujer en una misi&oacute;n espacial.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo se vive en una &lsquo;base&rsquo; en Marte? Porque habr&aacute; que racionarlo todo...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se vive en un entorno de extrema conciencia del recurso. Todo est&aacute; medido: el agua, la energ&iacute;a, la comida, el tiempo e incluso los desplazamientos. En la Mars Desert Research Station en Utah, donde se simula la vida marciana, por ejemplo, el consumo de agua es muy limitado y obliga a cambiar por completo los h&aacute;bitos cotidianos. No hay espacio para la inercia del confort terrestre. Eso te obliga a entender que cada gesto tiene un impacto. Y, sobre todo, a convivir con la idea de que la sostenibilidad no es te&oacute;rica: es supervivencia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Por qu&eacute; has elegido para el libro un formato de diario en lugar de un ensayo cl&aacute;sico de divulgaci&oacute;n espacial?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque la experiencia no era solo cient&iacute;fica, sino profundamente v&iacute;vida. El formato de diario permite mostrar el &ldquo;d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo; emocional, los cambios internos, las dudas y los aprendizajes en tiempo real. En una misi&oacute;n an&aacute;loga todo ocurre de forma continua, sin pausa, y el relato fragmentado en 'soles' o momentos permite transmitir esa sensaci&oacute;n de inmersi&oacute;n. Un ensayo cl&aacute;sico habr&iacute;a explicado la misi&oacute;n; el diario permite vivirla en primera persona.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Jennifer García Carrizo con su libro &#039;Misión Marte&#039;.                            </span>
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        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son las complicaciones a&ntilde;adidas de ser mujer en el espacio?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay cuestiones muy concretas que hist&oacute;ricamente han estado poco consideradas, como la menstruaci&oacute;n en entornos de aislamiento o microgravedad, que de repente se vuelven centrales en una misi&oacute;n. Pero tambi&eacute;n hay otras menos visibles: la falta de dise&ntilde;o inclusivo en ciertos equipos, la invisibilizaci&oacute;n de referentes femeninos o el s&iacute;ndrome del impostor, que aparece con mucha fuerza en entornos altamente t&eacute;cnicos.
    </p><p class="article-text">
         A veces lo m&aacute;s complejo no es lo f&iacute;sico, sino el hecho de tener que justificar constantemente tu lugar en ese entorno.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Supongo que una misi&oacute;n compuesta exclusivamente por mujeres tiene importancia de cara a la exploraci&oacute;n espacial futura. &iquest;El nombramiento de perfiles como el espa&ntilde;ol Carlos Garc&iacute;a Gal&aacute;n para dirigir proyectos de bases lunares  lunares puede reforzar el valor de iniciativas como Hypatia Mars?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de misiones aportan una perspectiva muy valiosa sobre diversidad, convivencia y resoluci&oacute;n de problemas en entornos extremos, algo clave para futuras bases lunares o marcianas. No tanto por ser 'exclusivas', sino por demostrar que la ciencia se enriquece cuando se ampl&iacute;an los perfiles.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los grandes proyectos internacionales, cualquier incorporaci&oacute;n de talento (como la direcci&oacute;n de nuevos asentamientos lunares) puede contribuir a reforzar el di&aacute;logo entre experiencias reales y simulaciones, que funcionan precisamente como laboratorio humano y social.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; fue lo m&aacute;s dif&iacute;cil de la misi&oacute;n Hypatia II?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s dif&iacute;cil fue, en realidad, la preparaci&oacute;n previa. La misi&oacute;n en s&iacute; est&aacute; muy estructurada, pero llegar hasta ah&iacute; implica meses de trabajo intenso, presi&oacute;n, coordinaci&oacute;n del equipo y gesti&oacute;n de expectativas. Es un proceso exigente a nivel profesional y personal que muchas veces no se ve desde fuera. Cuando por fin llegas a la base de investigaci&oacute;n, ya vienes de haber superado la parte m&aacute;s dura.
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                La Mars Desert Research Station en Utah.                            </span>
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        <strong>&iquest;Habla esta experiencia m&aacute;s de c&oacute;mo habitamos la Tierra que de c&oacute;mo colonizar Marte?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sin duda. Marte funciona como espejo. La escasez redefine el valor de todo, y eso te obliga a preguntarte c&oacute;mo vivimos aqu&iacute;. Muchas de las din&aacute;micas que parecen 'del futuro' en realidad hablan del presente: consumo, residuos, agua, energ&iacute;a. La gran conclusi&oacute;n es que estas simulaciones no tratan de colonizar otros planetas, sino de entender mejor el nuestro. Adem&aacute;s, odio la expresi&oacute;n &ldquo;colonizar&rdquo;; a Marte iremos a investigar y eso incluye respetar el entorno; no destruirlo, sino preservarlo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; aporta una comunicadora cient&iacute;fica en una misi&oacute;n as&iacute;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aporta algo esencial: traducci&oacute;n. La ciencia no existe plenamente si no se comunica, si no se entiende y si no se conecta con la sociedad. Una comunicadora observa, interpreta y construye relato, pero tambi&eacute;n analiza c&oacute;mo se generan las narrativas cient&iacute;ficas. En una misi&oacute;n, eso significa convertir la experiencia en conocimiento compartido, no solo en datos internos del equipo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; ha cambiado en tu vida la Misi&oacute;n Hypatia II?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ha cambiado mi relaci&oacute;n con la incertidumbre. Ahora entiendo mejor que la incomodidad es parte del aprendizaje. Tambi&eacute;n ha reforzado mi convicci&oacute;n de que el conocimiento no es propiedad de una sola disciplina, sino un espacio compartido entre ciencia, comunicaci&oacute;n y sociedad. Y, a nivel personal, me ha hecho m&aacute;s consciente de mis propios l&iacute;mites y de mi capacidad para adaptarme.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; le has recomendado como veterana a tu compa&ntilde;era, y paisana leonesa, Laura Fern&aacute;ndez-Llamazares en Hypatia III para la misi&oacute;n en el &Aacute;rtico 2027?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Sobre todo, que conf&iacute;e en el proceso y en el equipo. Que en este tipo de experiencias lo t&eacute;cnico es importante, pero lo humano lo es a&uacute;n m&aacute;s. Y que aprenda a observar el grupo tanto como el entorno, porque ah&iacute; es donde realmente se producen los mayores aprendizajes. M&aacute;s que una recomendaci&oacute;n concreta, le dir&iacute;a que viva la experiencia sin intentar controlarlo todo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; opinas de los astronautas de verdad tras esta experiencia? &iquest;Y de figuras como Christina Koch?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Con mucha admiraci&oacute;n. La preparaci&oacute;n, la disciplina y la capacidad de adaptaci&oacute;n que requieren las misiones reales est&aacute;n a otro nivel. Pero estas experiencias simuladas te permiten entender mejor la complejidad humana que hay detr&aacute;s de cada astronauta: no solo son perfiles t&eacute;cnicos, sino personas que conviven, se adaptan y gestionan situaciones l&iacute;mite.
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                Jennifer García Carrizo en una salida en el Marte simulado del desierto de Utah.                            </span>
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        <strong>&iquest;Y de los astronautas leoneses Pablo &Aacute;lvarez y Sara Garc&iacute;a Alonso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Son referentes muy potentes. M&aacute;s all&aacute; del orgullo local, representan algo importante: la posibilidad real de que perfiles diversos lleguen a la exploraci&oacute;n espacial. Su trabajo contribuye a acercar ese mundo a nuevas generaciones y a normalizar la idea de que la ciencia tambi&eacute;n se construye desde trayectorias muy distintas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; te gustar&iacute;a que pensara una chica joven al leer tu libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
         Que no existe un &uacute;nico camino para llegar a la ciencia o a la exploraci&oacute;n espacial. Que no hace falta encajar en un molde concreto para aportar valor. Y, sobre todo, que las preguntas (m&aacute;s que las certezas) son lo que realmente te lleva lejos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Volver&iacute;as a una misi&oacute;n simulada de Hypatia?</strong>
    </p><p class="article-text">
         S&iacute;, sin duda. Porque cada misi&oacute;n es diferente y siempre plantea nuevos retos humanos, cient&iacute;ficos y personales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y a Marte de verdad?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si alg&uacute;n d&iacute;a es posible y seguro, me gustar&iacute;a pensar que s&iacute;. Pero, sobre todo, lo importante no es solo llegar, sino entender por qu&eacute; y para qu&eacute; lo hacemos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de narrar la inolvidable aventura que vivi&oacute; (y grab&oacute;) con esta misi&oacute;n an&aacute;loga, Jennifer Garc&iacute;a Carrizo, tambi&eacute;n utiliza su vivencia para fomentar la&nbsp;vocaci&oacute;n cient&iacute;fica&nbsp;en mujeres y reflexionar sobre el cuidado de nuestro propio planeta. Su libro combina la divulgaci&oacute;n con una visi&oacute;n humana y social sobre el futuro de la humanidad m&aacute;s all&aacute; de la Tierra.
    </p><p class="article-text">
        Y es que esta leonesa de 34 a&ntilde;os es, sobre todo, una persona repleta de curiosidad por conocer el mundo. Una chica que, supuestamente estudi&oacute; una carrera de letras y resulta que no puede dejar de explorar y contar el mundo, de explicarlo los fundamentos t&eacute;cnicos y cient&iacute;ficos que, quiz&aacute;s alg&uacute;n d&iacute;a, lleve a la humanidad, y a alguno de sus lectores a Marte.
    </p><p class="article-text">
        Y que ella lo pueda contar, esta vez, de verdad. Aunque con describir c&oacute;mo debemos cuidar nuestro planeta y la labor de las mujeres en esa tarea tiene para divulgar a la ciudadan&iacute;a muchos, muchos a&ntilde;os.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús María López de Uribe]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/ciencia/mision-marte-libro-leonesa-jennifer-garcia-carrizo-contando-viaje-simulado-planeta-rojo_1_13187602.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2026 07:16:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Misión Marte', el libro de la leonesa Jennifer García Carrizo contando su viaje simulado al planeta rojo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Investigación,Espacio,Astronomía,Mujeres Sobresalientes,León,Libros,La Biblioteca del Reino,Divulgación,Tecnología,Internacional,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El ILC reimprime el libro de los ‘Decreta’ y el Fuero de León y lo entregará de forma gratuita]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/ilc-reimprime-libro-decreta-fuero-leon-entregara-forma-gratuita_1_13194354.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/edf82c94-a687-48a9-8533-4c0f68a2ff32_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El ILC reimprime el libro de los ‘Decreta’ y el Fuero de León y lo entregará de forma gratuita"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">

Tras su excepcional acogida por parte de la ciudadanía el organismo autónomo de la Diputación hará entrega de unidades del libro ahora reimpreso a todos aquellos que lo deseen. Además, en ambos puntos se ofrecerá también sin coste el pack ‘Cartografía esencial de León’</p></div><p class="article-text">
        El Instituto Leon&eacute;s de Cultura ha reimpreso el libro&nbsp;<strong>&lsquo;Los Decreta de 1188&rsquo;</strong>, una obra de car&aacute;cter divulgativo que acerca al gran p&uacute;blico el contenido de unos textos clave en la historia de las libertades y de los derechos humanos, cuya primera edici&oacute;n registr&oacute; una acogida extraordinaria. Desde comienzos de noviembre de 2025, la instituci&oacute;n ofreci&oacute; gratuitamente este volumen en Le&oacute;n y Ponferrada y, en algo menos de dos meses, se agotaron los 1.400 ejemplares de aquella primera tirada.
    </p><p class="article-text">
        A partir de hoy, y siguiendo el mismo criterio, el ILC distribuir&aacute; nuevos ejemplares de forma gratuita, a raz&oacute;n de uno por persona, entre todas las personas interesadas. Podr&aacute;n recogerse en el&nbsp;<strong>Edificio Fierro</strong>&nbsp;de Le&oacute;n (calle Puerta de la Reina, 1), sede del organismo aut&oacute;nomo, y en la&nbsp;<strong>Delegaci&oacute;n de la Diputaci&oacute;n Provincial en Ponferrada</strong>&nbsp;(calle R&iacute;o Urdiales, 21), de lunes a viernes en horario de 09.00 a 15.00 horas. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en ambos puntos se ofrecer&aacute; tambi&eacute;n sin coste el pack&nbsp;<strong>&lsquo;Cartograf&iacute;a esencial de Le&oacute;n&rsquo;</strong>, con reproducciones de mapas hist&oacute;ricos del reino de Le&oacute;n del siglo XVIII, mapas provinciales de los siglos XVIII y XIX, planos de comienzos del XX de Astorga, La Ba&ntilde;eza, Ponferrada y Le&oacute;n, as&iacute; como mapas topogr&aacute;ficos de Picos de Europa, Las M&eacute;dulas, el Alto Sil y las Hoces de Vegacervera, entre otros &aacute;mbitos, como muestra de agradecimiento al respaldo que la sociedad leonesa ha brindado a esta instituci&oacute;n en sus 32 a&ntilde;os de trayectoria.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Cartografía Histórica de León.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El volumen recoge en castellano actual el texto &iacute;ntegro de los&nbsp;<strong>Decreta</strong>, el corpus emanado de las primeras Cortes documentadas de la historia, convocadas por el rey&nbsp;<strong>Alfonso IX</strong>&nbsp;en 1188, y todos los preceptos del&nbsp;<strong>Fuero de Le&oacute;n</strong>&nbsp;(1017), un conjunto pionero de leyes que sirvi&oacute; de base para numerosos ordenamientos en distintos territorios peninsulares. Se trata de una publicaci&oacute;n de peque&ntilde;o formato concebida para facilitar que estos documentos, verdaderas aportaciones jur&iacute;dicas de esta tierra al avance de las libertades, sean conocidos y valorados por el conjunto de la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El libro incluye pr&oacute;logos del escritor&nbsp;<strong>Juan Pedro Aparicio</strong>&nbsp;(sobre los Decreta) y del historiador&nbsp;<strong>Ricardo Chao</strong>&nbsp;(sobre el Fuero), que contextualizan el momento hist&oacute;rico en que surgieron estas disposiciones. Aparicio recuerda que en 1188 el reino de Le&oacute;n atravesaba una situaci&oacute;n &ldquo;extremadamente vulnerable&rdquo; y subraya c&oacute;mo la decisi&oacute;n de abrir las Cortes a la participaci&oacute;n del pueblo convirti&oacute; aquel acontecimiento en un hito sin comparaci&oacute;n en la historia pol&iacute;tica europea. En su reflexi&oacute;n, el autor destaca la belleza conceptual de los Decreta, en los que late ya una idea temprana de lo que siglos despu&eacute;s ser&iacute;an las declaraciones de derechos del ciudadano.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, los&nbsp;<strong>Decreta de 1188</strong>&nbsp;se consideran un primer paso de la tradici&oacute;n jur&iacute;dica occidental hacia la&nbsp;<strong>limitaci&oacute;n del poder</strong>&nbsp;y la&nbsp;<strong>protecci&oacute;n de los derechos</strong>, al recoger principios como la defensa de la vida, la honra y la propiedad, la prohibici&oacute;n de detenciones arbitrarias o la obligaci&oacute;n de consultar a representantes del reino en decisiones fundamentales sobre impuestos, guerra o tratados.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Redacción ILEÓN]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/ilc-reimprime-libro-decreta-fuero-leon-entregara-forma-gratuita_1_13194354.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 May 2026 16:29:24 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El ILC reimprime el libro de los ‘Decreta’ y el Fuero de León y lo entregará de forma gratuita]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Diputación de León,Historia de León,Reino de León,La Biblioteca del Reino,León]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La obra completa de Borges en tres tomos]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/obra-completa-de-borges-en-tres-tomos-alfaguara-critica-literaria-por-luis-artigue_1_13180418.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d6448218-6b8c-4ab5-a09c-5cd6e1e42f21_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La obra completa de Borges en tres tomos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor Luis Artigue se felicita porque haya gente que pueda leer por primera vez a Jorge Luis Borges gracias a esta nueva edición de Alfaguara que reúnen toda su poesía, ensayos y cuentos. "Una reedición que es no solo oportuna: es necesaria"</p></div><p class="article-text">
        &iexcl;No puedo expresar a cabalidad la envidia que le tengo a quien puede leer a Borges por primera vez!
    </p><p class="article-text">
        La reciente reedici&oacute;n en Alfaguara de la obra completa&nbsp;de <strong>Jorge Luis Borges</strong> &ndash;articulada en tres tomos que re&uacute;nen <a href="https://www.penguinlibros.com/es/libros-de-poesia/438351-libro-poesia-completa-9791387846077" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Poes&iacute;a completa</em></a>,  junto a <a href="https://www.penguinlibros.com/es/literatura-contemporanea/438353-libro-ensayos-completos-9791387846091" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ensayos completos</em></a> y <a href="https://www.penguinlibros.com/es/literatura-contemporanea/438352-libro-cuentos-completos-9791387846084" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cuentos completos</em></a>&ndash; no es solo una operaci&oacute;n editorial de envergadura: es, en el sentido m&aacute;s estricto, un acontecimiento. Hay libros que regresan; hay otros que, al volver, reorganizan el mapa de la lectura. Este pertenece sin duda a los segundos.
    </p><p class="article-text">
        El volumen de la poes&iacute;a permite advertir, con claridad renovada, que Borges nunca dej&oacute; de ser, en el fondo, un poeta. Incluso cuando narraba o ensayaba, lo hac&iacute;a con una respiraci&oacute;n l&iacute;rica que ahora se percibe en su plenitud. Especial atenci&oacute;n merecen los pr&oacute;logos a sus propios libros de poemas: textos breves, fascinantes, donde el autor se interroga con una mezcla de pudor, iron&iacute;a y lucidez. En ellos hay una po&eacute;tica impl&iacute;cita, una forma de entender la literatura como destino y como conjetura.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los poemas, sorprende la perfecci&oacute;n de su adjetivaci&oacute;n, esa capacidad de nombrar con exactitud sin caer nunca en la ornamentaci&oacute;n superflua. Borges elige cada palabra como si fuera definitiva. A ello se suma una combinaci&oacute;n sabia de ritmo, precisi&oacute;n, erudici&oacute;n e imaginaci&oacute;n que da lugar a una m&uacute;sica inconfundible, contenida y, sin embargo, profundamente emotiva. Basta recordar un texto como 'El remordimiento': 
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;He cometido el peor de los pecados</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>que un hombre puede cometer.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>No he sido feliz&ldquo;. </em>
    </p><p class="article-text">
        En esos tres versos &ndash;que parecen no buscar efecto alguno&ndash; se condensa una experiencia moral con una desnudez casi cl&aacute;sica. Esa sobriedad, esa renuncia a todo exceso, es la que permite situar a Borges, sin exageraci&oacute;n, como el &uacute;ltimo de los cl&aacute;sicos.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los ensayos</strong></h2><p class="article-text">
        El tomo de los ensayos revela, por su parte, al lector insaciable que Borges fue siempre. Pero no se trata de un erudito en el sentido acad&eacute;mico, sino de un explorador de ideas que convierte cada lectura en una aventura intelectual. Entre sus p&aacute;ginas m&aacute;s memorables destacan las dedicadas a <strong>Dante</strong>, donde la <em>Divina Comedia</em> es le&iacute;da no como un monumento intocable, sino como una obra viva, susceptible de nuevas interpretaciones. Borges escribe desde la intuici&oacute;n, desde el asombro, y logra que Dante deje de ser un cl&aacute;sico distante para convertirse en una presencia inmediata.
    </p><p class="article-text">
        Igualmente revelador es su ensayo sobre <strong>Evaristo Casariego</strong>, ejemplo de esa capacidad borgiana para rescatar lo aparentemente marginal. En ese texto, como en tantos otros, Borges no se limita a juzgar: crea un espacio de lectura. Su estilo, siempre insinuante, se resume bien en una de sus afirmaciones m&aacute;s citadas: &ldquo;La duda es uno de los nombres de la inteligencia&rdquo;. Esa frase, que podr&iacute;a parecer afor&iacute;stica, encierra toda una &eacute;tica del pensamiento: la negativa a clausurar el sentido.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Los cuentos</strong></h2><p class="article-text">
        El volumen de cuentos nos sit&uacute;a, finalmente, ante el Borges m&aacute;s conocido y, quiz&aacute; por ello, m&aacute;s exigente. Sus relatos, de una brevedad enga&ntilde;osa, funcionan como artefactos de precisi&oacute;n donde cada elemento cumple una funci&oacute;n rigurosa. Entre ellos, <em>El Aleph</em> y <em>El libro de arena</em> destacan como dos cimas complementarias.
    </p><p class="article-text">
        En <em>El Aleph</em>, Borges imagina un punto del espacio que contiene todos los puntos, una totalidad imposible que, sin embargo, se ofrece a la mirada. La enumeraci&oacute;n de lo visto &ndash;minuciosa, casi obsesiva&ndash; desemboca en una de las frases m&aacute;s reveladoras de su obra: &ldquo;Vi el Aleph, desde todos los puntos, vi en el Aleph la tierra, y en la tierra otra vez el Aleph&rdquo;. La paradoja no es aqu&iacute; un juego, sino una forma de pensar lo infinito.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, <em>El libro de arena</em> propone un objeto igualmente perturbador: un libro sin principio ni fin, cuyas p&aacute;ginas se multiplican sin cesar. En un momento del relato, el narrador afirma: &ldquo;El n&uacute;mero de p&aacute;ginas de este libro es exactamente infinito&rdquo;. La precisi&oacute;n de la frase, su tono casi burocr&aacute;tico, intensifica el efecto inquietante: lo imposible se presenta como si fuera una simple constataci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Reunidos en esta edici&oacute;n, estos tres &aacute;mbitos &ndash;poes&iacute;a, ensayo y cuento&ndash; permiten acceder a Borges en su totalidad, sin las jerarqu&iacute;as que a menudo han reducido su figura a la del narrador de ficciones ingeniosas. Aqu&iacute; aparece el escritor completo: el poeta de la emoci&oacute;n contenida, el ensayista de la inteligencia abierta, el narrador de lo infinito.
    </p><p class="article-text">
        Por eso esta reedici&oacute;n no es solo oportuna: es necesaria. Porque devuelve a Borges a su lugar natural, que no es el de la cita ocasional ni el del homenaje distante, sino el de la lectura viva, siempre renovada, siempre inquietante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;En efecto no puedo expresar por completo la envidia que le tengo a quien puede leer a Borges por primera vez, pero releerlo no est&aacute; nada mal, y en ello se dura la vida toda!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/obra-completa-de-borges-en-tres-tomos-alfaguara-critica-literaria-por-luis-artigue_1_13180418.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 30 Apr 2026 16:30:20 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Servicio de Publicaciones de la Universidad de León publica un manual de ‘Cuestiones ilustradas de química’]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/ciencia/servicio-publicaciones-universidad-leon-publica-manual-cuestiones-ilustradas-quimica_1_13174165.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1a5924b5-ffb7-4d3c-bcf6-8fbd46222429_16-9-discover-aspect-ratio_default_1141724.jpg" width="666" height="375" alt="El Servicio de Publicaciones de la Universidad de León publica un manual de ‘Cuestiones ilustradas de química’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">José Cruz F. Manga ha recogido en la última década ejercicios resueltos aplicando conocimientos teóricos, prácticos y de laboratorio y los ha dispuesto en un libro profusamente ilustrado a todo color que aspira a ser referente en la enseñanza de esta materia</p></div><p class="article-text">
        El Servicio de Publicaciones de la Universidad de Le&oacute;n (ULE) ha editado un libro titulado&nbsp;<a href="https://publicaciones.unileon.es/product/cuestiones-ilustradas-de-quimica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Cuestiones&nbsp;ilustradas&nbsp;de&nbsp;qu&iacute;mica</em></a><em>,&nbsp;</em>del que es autor el profesor Jos&eacute; Cruz Feo Manga.
    </p><p class="article-text">
        En el pr&oacute;logo del libro se explica que su origen hay que buscarlo en el contexto de la implantaci&oacute;n del Espacio Europeo de Educaci&oacute;n Superior (EEES), en el marco del Proceso de Bolonia, que trajo consigo cambios en las metodolog&iacute;as docentes, como por ejemplo la ampliaci&oacute;n del n&uacute;mero y tipo de actividades evaluables.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, en la asignatura de&nbsp;Qu&iacute;mica&nbsp;de Primero del Grado en Biotecnolog&iacute;a de la ULE, se incorporaron cuatro seminarios o &lsquo;clases invertidas&rsquo; como actividad evaluable, en las que los alumnos, de forma individual o en parejas, resolv&iacute;an y expon&iacute;an ejercicios aplicando conocimientos te&oacute;ricos, pr&aacute;cticos y de laboratorio.
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        Tras cada sesi&oacute;n, las soluciones se debat&iacute;an en grupo, reforzando el aprendizaje. Durante m&aacute;s de una d&eacute;cada, el autor ha ido reuniendo, revisando y ampliando los materiales trabajados en estas sesiones, hasta conformar una amplia biblioteca de ejercicios resueltos que ahora ve la luz en forma de libro.
    </p><p class="article-text">
        El volumen se presenta como un manual concebido tanto para el aprendizaje aut&oacute;nomo como para servir de apoyo en la docencia presencial, especialmente pensado para estudiantes que se enfrentan por primera vez a esta materia en el entorno universitario.
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            <span class="title">
                Láminas de &#039;Cuestiones ilustradas de Química&#039; de José Cruz F. Manga                            </span>
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        <em>Cuestiones ilustradas de qu&iacute;mica</em>&nbsp;sobresale por su marcado enfoque&nbsp;<strong>visual</strong>, ya que incorpora infograf&iacute;as que facilitan la asimilaci&oacute;n de los conceptos y de los procesos qu&iacute;micos que se explican.
    </p><p class="article-text">
        El libro, con ilustraciones en color, tiene 176 p&aacute;ginas, su formato es de 30 cent&iacute;metros, y est&aacute; encuadernado en espiral.&nbsp;La adaptaci&oacute;n interior y cubierta han corrido a cargo de David Aller Llamera. 
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ebffad;">Se puede adquirir por 15 euros en librer&iacute;as especializadas o en la propia p&aacute;gina web del Servicio de Publicaciones de la ULE, </span><a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><span class="highlight" style="--color:#ebffad;">pinchando en este enlace</span></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Redacción ILEÓN]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/ciencia/servicio-publicaciones-universidad-leon-publica-manual-cuestiones-ilustradas-quimica_1_13174165.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Apr 2026 18:00:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Servicio de Publicaciones de la Universidad de León publica un manual de ‘Cuestiones ilustradas de química’]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Universidad de León,Libros,León,España,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La intriga de 'La memoria de los espejos' se presenta este jueves en el ILC]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/intriga-memoria-espejos-presenta-jueves-ilc_1_13174108.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/23b625fd-f0d0-419e-86b0-4a66a5044cc3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La intriga de &#039;La memoria de los espejos&#039; se presenta este jueves en el ILC"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La novela, ambientada en la ciudad ficticia de Vilarregia, conduce al lector a un juego de desapariciones, secretos y versiones cruzadas que será comentada en León en la Sala Región del Instituto Leonés de Cultura el 30 de abril  a las 19.30 horas</p></div><p class="article-text">
        La Sala Regi&oacute;n del&nbsp;Instituto Leon&eacute;s de Cultura&nbsp;(entrada por la calle de Santa Nonia, 3) acoger&aacute; el pr&oacute;ximo jueves 30 de abril la presentaci&oacute;n de&nbsp;<a href="https://letrame.com/catalogo/producto/la-memoria-de-los-espejos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Memoria de los Espejos</em></a>, un libro firmado por&nbsp;Felicitas Rebaque de L&aacute;zaro&nbsp;y&nbsp;Jos&eacute; Luis Serrano Cantar&iacute;n. El acto, abierto al p&uacute;blico hasta completar aforo, se plantea como un encuentro cercano con los autores para conocer los entresijos de esta nueva novela de intriga.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la sinopsis de la obra, en la ciudad de Vilarregia el periodista Onofre de la Vega se ve envuelto en una peligrosa investigaci&oacute;n tras aceptar participar en un libro sobre leyendas urbanas. Su indagaci&oacute;n le lleva al enigm&aacute;tico Hotel Fonda de Recueros y a una trama de desapariciones, cr&iacute;menes y secretos que sacuden la ciudad. Entre pistas contradictorias y su compleja relaci&oacute;n con Daphne Recuero, el protagonista se adentra en un universo donde nada es lo que parece.
    </p><p class="article-text">
        La presentaci&oacute;n est&aacute; dirigida a amantes de la literatura de misterio, clubes de lectura, medios de comunicaci&oacute;n y representantes del tejido cultural leon&eacute;s, que podr&aacute;n dialogar con los autores sobre los temas de la novela, como la memoria, la identidad y el peso de las versiones en conflicto. El evento supone tambi&eacute;n una ocasi&oacute;n para acercarse al trabajo conjunto de dos voces vinculadas al &aacute;mbito literario y a la creaci&oacute;n cultural tanto en Le&oacute;n como en otros territorios.
    </p><h2 class="article-text">Trayectoria de los autores</h2><p class="article-text">
        <strong>Felicitas Rebaque de L&aacute;zaro</strong> (Tudela de Duero, Valladolid, 1955) es maestra, enfermera y escritora, con una larga trayectoria en asociaciones culturales y literarias como la Asociaci&oacute;n de Autores Noveles (AEN) o El Bubisher, adem&aacute;s de ser miembro fundador y editora en la revista digital&nbsp;<em>Masticadores.com</em>. Con nueve libros publicados, ha cultivado la narrativa infantil y juvenil (<em>Espantapajar&oacute;n</em>,&nbsp;<em>Nuevos cuentos castellanos I y II</em>,&nbsp;<em>El latido del agua</em>), la novela negra (<em>R&eacute;quiem por mi mano ausente</em>) y la poes&iacute;a y prosa l&iacute;rica (<em>A trompicones</em>), y su novela&nbsp;<em>Violeta mara, mara maravilla</em>&nbsp;fue distinguida con el II Premio del Certamen Juvenil y New Adult de la Editorial LxL y finalista en el CIIF Market 2021.
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        Por su parte,&nbsp;<strong>Jos&eacute; Luis Serrano Cantar&iacute;n</strong>&nbsp;(Cimanes de la Vega, Le&oacute;n, 1956) es un escritor de formaci&oacute;n autodidacta, autor de numerosos relatos reunidos en los libros&nbsp;<em>Palabras a la vista</em>&nbsp;y &iquest;<em>As&iacute; en los cielos? &iexcl;Ah, s&iacute;, en los cielos</em>!. Cantautor y poeta &ldquo;en excedencia&rdquo;, ha tenido una intensa actividad cultural como miembro y cofundador del grupo de teatro &Eacute;xodo C.A. en Las Palmas, responsable de comunicaciones en una asociaci&oacute;n pol&iacute;tico-laboral y editor de un diario digital, adem&aacute;s de colaborar como escritor en&nbsp;<em>Masticadores.com</em>&nbsp;y formar parte del comit&eacute; organizador de Masticadores Le&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Con&nbsp;<em>La memoria de los espejos</em>, ambos autores vuelven a coincidir en el terreno de la intriga para ofrecer una historia cargada de misterio, memoria y emoci&oacute;n que ahora inicia su andadura p&uacute;blica en Le&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Redacción ILEÓN]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/intriga-memoria-espejos-presenta-jueves-ilc_1_13174108.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Apr 2026 16:19:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La intriga de 'La memoria de los espejos' se presenta este jueves en el ILC]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Conferencias,ILC – Instituto Leonés de Cultura,León,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El recorrido meticuloso sobre el Sil con una cámara al hombro que reduce la altura oficial del puente de las Palomas]]></title>
      <link><![CDATA[https://elbierzo.eldiario.es/cultura-y-ocio/recorrido-meticuloso-sil-camara-hombro-reduce-altura-oficial-puente-palomas_1_13171270.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eaed430c-dc09-47cc-ab35-93ab746bb8c1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1571y1209.jpg" width="1200" height="675" alt="El recorrido meticuloso sobre el Sil con una cámara al hombro que reduce la altura oficial del puente de las Palomas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El berciano David Zamorano ha compuesto un libro de casi 500 páginas y más de 350 fotografías sobre los 138 pasos sobre el río, una obra colosal que oscila entre lo enciclopédico y lo anecdótico</p><p class="subtitle">La Gran Senda del Sil, una corriente de oportunidades de desarrollo turístico para no seguir viviendo de espaldas al río</p></div><p class="article-text">
        Hay un lugar entre las comarcas leonesas de Laciana y Babia que es parada obligada. Se orilla el coche en la carretera, se accede a un desfiladero y se pone a prueba el v&eacute;rtigo. Se trata del c&eacute;lebre puente de las Palomas. El cartel oficial sobre la CL-626 habla de 82 metros de altura. <a href="https://meprestaelbierzo.com/cajon-de-sastre/puentes-y-pasos-bercianos-sobre-el-sil-en-imagenes-segun-david-zamorano/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">David Zamorano (Ponferrada, Le&oacute;n, 1950)</a> quiso comprobarlo. &ldquo;Los entendidos lo miden con l&aacute;ser&rdquo;, dice quien, sin embargo, emplea desde arriba una cuerda de 100 metros y dos ladrillos en un extremo para constatar la distancia con el nivel del agua. Lo ha hecho tres veces, todas con el mismo resultado: 54 metros. La secuencia da una idea de la meticulosidad con la que Zamorano ha trabajado sobre el terreno durante a&ntilde;os para publicar ahora el libro <em>Puentes y pasos sobre el r&iacute;o Sil</em>, una monumental obra de 482 p&aacute;ginas y m&aacute;s de 350 fotograf&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        El autor, que naci&oacute; en el barrio de San Andr&eacute;s de Ponferrada justo a la vera del Sil, hab&iacute;a dejado el coche orillado en la carretera CL-626 junto al puente de las Palomas en un d&iacute;a de perros, con mucha nieve a principios de enero. Hab&iacute;a ido precisamente a medir la altura, as&iacute; como a retratar la estructura y el entorno de blanco. Hab&iacute;a puesto los tri&aacute;ngulos y se hab&iacute;a enfundado el chaleco reflectante. Ya estaba de regreso cuando se encontr&oacute; con una pareja de la Guardia Civil. Uno de los agentes se dirigi&oacute; de forma vehemente pensando que se trataba de un suicida hasta que el berciano lo tranquiliz&oacute; haci&eacute;ndole atar cabos. Ven&iacute;a de estar el d&iacute;a anterior en Os Peares, donde el Sil, que nace en Pe&ntilde;a Orniz, se junta con el Mi&ntilde;o. Era lunes, su jornada de descanso como trabajador del Ayuntamiento de Ponferrada. &ldquo;Y nos hicimos amigos&rdquo;, dice Zamorano ahora que ya se ha pasado por el cuartel para dejar ejemplares del libro. 
    </p><p class="article-text">
        El puente de las Palomas, el n&uacute;mero 16 de los 138 que suma (99 en la provincia de Le&oacute;n, tres compartidos con Ourense) contando tambi&eacute;n <a href="https://ileon.eldiario.es/provincia/sil-el-sil-si-la-gran-senda-del-sil-rio-sil_1_9536268.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otro tipo de pasos el Sil desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Mi&ntilde;o</a>, es uno de los m&aacute;s singulares, uno de los elegidos por el autor cuando se le insta a seleccionar unos pocos de los correspondientes a la provincia de Le&oacute;n para componer este reportaje. &ldquo;Es muy emblem&aacute;tico; de tipo embudo&rdquo;, comienza su descripci&oacute;n hasta desmentir el dato oficial de la altura. &ldquo;No es cierto&rdquo;, zanja remiti&eacute;ndose a la cuerda y los ladrillos y admitiendo un peque&ntilde;o margen de fluctuaci&oacute;n en funci&oacute;n del caudal de cada momento. La antig&uuml;edad es al menos centenaria dado que existen fotograf&iacute;as desde 1925. La Guerra Civil espa&ntilde;ola lo hizo tristemente famoso. &ldquo;Tiraron entonces a mucha gente desde all&iacute;&rdquo;, apunta para ilustrar, ya en clave menos dram&aacute;tica, c&oacute;mo el puente es fuente recurrente de <em>amenazas</em> de los padres a esos ni&ntilde;os que se resisten a comer o hacer a los deberes. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                David Zamorano, sobre el puente de Secundino sobre el Sil, entre La Cueta y la Vega de Viejos, en Babia.                             </span>
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                Puente de las Palomas, en la transición entre Laciana y Babia, con nieve, una de las fotos del libro de David Zamorano &#039;Puentes y pasos sobre el río Sil&#039;.                             </span>
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                David Zamorano, en una de las veces que ha medido la altura del puente de las Palomas.                             </span>
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        No hace falta, sin embargo, esperar al puente de las Palomas para toparse desde el nacimiento en Pe&ntilde;a Orniz con un paso tan singular. David Zamorano destaca en primer lugar en el orden del recorrido desde aguas arriba el n&uacute;mero 12, el conocido como puente de Secundino, ubicado entre La Cueta y La Vega de Viejos, todav&iacute;a en Babia. Secundino Fern&aacute;ndez (al que apodaban como el Capador) lo hizo en 1946 usando troncos de madera. Fue su sobrino Pl&aacute;cido &Aacute;lvarez quien en 2012 cambi&oacute; el material por biondas, los quitamiedos de las carreteras. &ldquo;Es de tipo embudo, pero al rev&eacute;s. Es muy peligroso; no tiene casi barandillas. Y tiene 10 metros de altura&rdquo;, determina Zamorano, al que puede verse en fotograf&iacute;as sobre esta m&iacute;nima estructura entre dos enormes pe&ntilde;as que ha permitido a lugare&ntilde;os como su propio autor (que era del pueblo de Meroy) evitar rodeos para acceder a las fincas del entorno. 
    </p><p class="article-text">
        El tercero elegido, habiendo pasado ya el de las Palomas, se ubica en Laciana y entronca con el boom del carb&oacute;n al ser un puente del antiguo ferrocarril minero Ponferrada-Villablino. Los d&iacute;as de grandes nevadas son de los preferidos por Zamorano para regresar sobre sus pasos. Con lo que no contaba era precisamente con un mal paso, el que dio cuando meti&oacute; el pie en un punto en el que faltaba una traviesa, un bache camuflado por la nieve. &ldquo;Jur&eacute; en hebreo. Cambi&eacute; de color&rdquo;, reconoce. Se trata del puente de Arias (el nombre se debe al de una f&aacute;brica de embutidos cercana), hace el n&uacute;mero 22 del recorrido, es obra de los ingenieros Valero Rivera y el Marqu&eacute;s de Gaviria, data de 1920 al corresponderse con el ramal de Villaseca y se ubica entre esta localidad y la de Rioscuro, ambas pertenecientes al municipio de Villablino. 
    </p><p class="article-text">
        David Zamorano ha tirado de metro tambi&eacute;n para calibrar otras variables m&aacute;s all&aacute; de la altura. &ldquo;El puente del Azufre tiene una comba exagerada. Lo med&iacute; hace cinco o seis a&ntilde;os. Y tiene unos 45 cent&iacute;metros de comba&rdquo;, dice sobre esta estructura (la n&uacute;mero 76 sobre el curso del r&iacute;o), que data de 1976 y se ubica ya en El Bierzo. Es obra del ingeniero Jos&eacute; Crespo, que recibi&oacute; un premio por un vano de 130 metros entre dos pilares. &ldquo;Igual fue demasiado&rdquo;, aventura el autor de <em>Puentes y pasos sobre el r&iacute;o Sil</em>, que rememor&oacute; labores anteriores en <a href="https://elbierzo.eldiario.es/comarca/bierzo-voladura-ultimas-chimeneas-mineras-emblema-paisaje-singulariza-comarca_1_12969587.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">montajes de centrales t&eacute;rmicas como en el grupo 3 de Compostilla II</a> al pico de las chimeneas cuando se introdujo en el hueco de uno de los pilares del puente del Azufre para subir por las escalerillas hasta arriba. 
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                Fotografía del puente de Arias, entre Villaseca de Laciana y Rioscuro, que forma parte del libro de David Zamorano &#039;Puentes y pasos sobre el río Sil&#039;.                             </span>
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                    alt="Fotografía del puente del Azufre de Ponferrada, una de las imágenes del libro de David Zamorano &#039;Puentes y pasos sobre el río Sil&#039;. "
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                Fotografía del puente del Azufre de Ponferrada, una de las imágenes del libro de David Zamorano &#039;Puentes y pasos sobre el río Sil&#039;.                             </span>
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        Nacido frente al Castillo de Ponferrada, David Zamorano reconoce el valor sentimental del puente Garc&iacute;a Ojeda, el que hace el n&uacute;mero 82 sobre el Sil justo por debajo de la fortaleza templaria, el entorno donde el autor se crio y empez&oacute; a hacer fotos con una c&aacute;mara que le regalaron sus hermanos en 1962. Fue en septiembre de 1971 cuando se estren&oacute; la estructura, bautizada en honor al alcalde de la capital berciana que promovi&oacute; su construcci&oacute;n, Luis Garc&iacute;a Ojeda. El puente tiene otro gui&ntilde;o personal para quien todav&iacute;a recuerda c&oacute;mo una de las emblem&aacute;ticas fotograf&iacute;as de la inauguraci&oacute;n, obra de Daniel Mart&iacute;n L&iacute;piz (Foto Madrid), era el reclamo de unas participaciones de Loter&iacute;a de Navidad. 
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            <span class="title">
                David Zamorano, en el puente García Ojeda sobre el río Sil en Ponferrada.                             </span>
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            <span class="title">
                Fotografía del puente colgante de las Barrancas de Santalla, entre Santalla y Villaverde de la Abadía, del libro de David Zamorano &#039;Puentes y pasos sobre el río Sil&#039;.                             </span>
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        El &uacute;ltimo paso seleccionado (el n&uacute;mero 89) en este compendio es el puente colgante de las Barrancas de Santalla, ubicado entre esta localidad del municipio de Priaranza y Villaverde de la Abad&iacute;a (Carracedelo), una estructura de la que hay noticias al menos desde la construcci&oacute;n acometida en 1905 por Valent&iacute;n Merayo M&eacute;ndez. &ldquo;Se lo ha llevado el agua varias veces&rdquo;, se&ntilde;ala para remitirse a una riada en 196 con el tr&aacute;gico final de dos ni&ntilde;as muertas el venirse abajo la pasarela. Las manos de los vecinos han levantado una y otra vez este puente colgante que tambi&eacute;n es una se&ntilde;a de identidad de la zona. 
    </p><p class="article-text">
        Con documentos oficiales, recortes de medios de comunicaci&oacute;n y fuentes orales ha compuesto Zamorano el libro, que contin&uacute;a hasta la desembocadura en el Mi&ntilde;o sobre los pasos de 32 municipios de las provincias de Le&oacute;n, Ourense y Lugo. Se trata de la joya de la corona de un archivo en el que tambi&eacute;n destacan inventarios como el de las chimeneas industriales de la provincia de Le&oacute;n. El autor firmar&aacute; ejemplares este domingo 26 de abril a las 12.00 horas <a href="https://elbierzo.eldiario.es/ponferrada/presidente-oncobierzo-pregonara-18-abril-29o-feria-libro-ponferrada_1_13145899.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el marco de la Feria del Libro de Ponferrada</a>. Y estar&aacute; acompa&ntilde;ado por el alcalde de la capital berciana, Marco Morala, y por el director de los Museos, Javier Garc&iacute;a Bueso, en la presentaci&oacute;n que tendr&aacute; lugar el 7 de mayo a las 19.00 horas en la Casa de la Cultura de Ponferrada, el mismo escenario que acogi&oacute; en 2009 una exposici&oacute;n fotogr&aacute;fica alusiva (el mismo a&ntilde;o tambi&eacute;n hubo muestra en Rioscuro). Fue el punto de partida de otro viaje, el que le ha hecho regresar muchas veces para componer este libro a esos puentes y pasos que conoce (y en este caso no es una exageraci&oacute;n) como la palma de su mano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[César Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://elbierzo.eldiario.es/cultura-y-ocio/recorrido-meticuloso-sil-camara-hombro-reduce-altura-oficial-puente-palomas_1_13171270.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 26 Apr 2026 09:39:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El recorrido meticuloso sobre el Sil con una cámara al hombro que reduce la altura oficial del puente de las Palomas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[León,Babia,Villablino,Bierzo,Ponferrada,Río Sil,Galicia,Río Miño,Libros,Fotografía,Ponfeblino,Vecinos,Reportajes,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
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