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    <title><![CDATA[iLeón - La Biblioteca del Reino]]></title>
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    <description><![CDATA[iLeón - La Biblioteca del Reino]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El debut literario que transforma el eco derrotista en un canto al futuro de la Montaña Leonesa]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/debut-literario-transforma-eco-derrotista-canto-futuro-montana-leonesa_1_13154955.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e498f8fb-035f-49dc-9f66-41e32ce2347c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x917y506.jpg" width="1200" height="675" alt="El debut literario que transforma el eco derrotista en un canto al futuro de la Montaña Leonesa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La joven Noemí Suárez Blanco, ya con experiencia en trabajos audiovisuales, publica su primera novela, en la que impugna la visión pesimista en las cuencas tras el cierre de las minas y las térmicas</p><p class="subtitle">Humo, la diferencia que marca el hogar de antaño en León</p></div><p class="article-text">
        El final de la miner&iacute;a del carb&oacute;n era en los a&ntilde;os del cambio de siglo algo as&iacute; como un eco en la Monta&ntilde;a Central Leonesa. Noem&iacute; Su&aacute;rez Blanco (Sorribos de Alba, La Robla, 1994) creci&oacute; oyendo el runr&uacute;n en torno a la repercusi&oacute;n del cierre de las minas y la central t&eacute;rmica. &ldquo;Esto se acaba, esto se muere, aqu&iacute; no va a quedar nadie&rdquo;, dec&iacute;an entonces. &ldquo;Cuando todav&iacute;a no se ve&iacute;a ese fin, se escuchaba&rdquo;, cuenta la joven, a la que animaban a poner tierra de por medio tambi&eacute;n cuando complet&oacute; en Le&oacute;n capital estudios de Formaci&oacute;n Profesional en la rama audiovisual y parec&iacute;a que el &uacute;nico destino laboral viable ten&iacute;a que ser el de una gran ciudad. Ella se rebel&oacute; contra aquel discurso hasta forjar su futuro en su h&aacute;bitat, el escenario de fondo de su debut literario, <a href="https://www.instagram.com/p/DTYaCw-CAkI/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la novela </a><a href="https://www.instagram.com/p/DTYaCw-CAkI/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El invierno siempre vuelve a la monta&ntilde;a</em></a>, publicada por la Editorial Tal&oacute;n de Aquiles. 
    </p><p class="article-text">
        La protagonista del libro es Julia, en buena medida un trasunto de la propia autora. El nombre elegido tiene una doble explicaci&oacute;n a modo de sendos homenajes. &ldquo;Julia es por dos <em>Julios</em> importantes en mi vida&rdquo;, se&ntilde;ala Su&aacute;rez al aludir en primer lugar a su profesor Julio Molero. &ldquo;Me anim&oacute; a escribir cuando yo no sab&iacute;a ni lo que era. Supo ver algo en m&iacute;&rdquo;, agradece al situarse en las clases de Literatura del IES (Instituto de Educaci&oacute;n Secundaria) Ramiro II de La Robla. Y el docente la acompa&ntilde;ar&aacute; este martes 21 de abril a las 19.00 horas en la presentaci&oacute;n de la novela en la Biblioteca Padre Isla de Le&oacute;n. &ldquo;Y al <a href="https://ileon.eldiario.es/cultura/julio-llamazares-escritor-espana-sigue-pais-colonial-crece-costa_1_10438461.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">maestro Julio Llamazares</a>&rdquo;, a&ntilde;ade sobre el segundo homenaje, &ldquo;al que tengo un cari&ntilde;o incre&iacute;ble porque, aparte de que es muy buena persona y me cae genial, me ense&ntilde;&oacute; que el paisaje tiene memoria, y nosotros tenemos el deber de conservar esa memoria y de saber leerlo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre me pasaba una cosa cuando iba a la monta&ntilde;a con mis amigos. A m&iacute; me transmit&iacute;a un sentimiento distinto al de mis compa&ntilde;eros&rdquo;, expone. Su&aacute;rez encontr&oacute; complicidad en la literatura de Llamazares: &ldquo;Fue al leer ya de bien jovencita sus novelas cuando empec&eacute; a entender que yo tambi&eacute;n ve&iacute;a el paisaje y lo sent&iacute;a de la misma forma que como lo explicaba &eacute;l, y yo no sab&iacute;a explicarlo de aquella&rdquo;. La autora quiso ser periodista, un paralelismo con el oficio de la protagonista de la novela. Condicionada por motivos econ&oacute;micos a compatibilizar estudios y trabajo, se matricul&oacute; en un grado superior de la rama audiovisual en el Centro de FP Mar&iacute;a Auxiliadora de Le&oacute;n. Y la Monta&ntilde;a Central y la capital leonesa son los dos escenarios en los que se desarrolla la trama del libro. 
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                Noemí Suárez Blanco es también guía en la Montaña Leonesa.                             </span>
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        La idea de escribir una novela la acompa&ntilde;a desde siempre. Por el medio ha ido despuntando una trayectoria audiovisual que enfoca desde el apartado creativo. La despoblaci&oacute;n en las cuencas mineras fue el <em>leitmovit</em> de su Trabajo de Final de Grado. Sobre las casas de humo y la tradici&oacute;n oral pivota <a href="https://ileon.eldiario.es/cultura/humo-diferencia-marca-hogar-antano-leon_1_10023107.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el proyecto </a><a href="https://ileon.eldiario.es/cultura/humo-diferencia-marca-hogar-antano-leon_1_10023107.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Fue Hogar</em></a>, compartido con &Aacute;lvaro Arg&uuml;elles. Y con H&eacute;ctor Fuente est&aacute; ahora embarcada en una iniciativa de catalogaci&oacute;n de molinos de la Monta&ntilde;a Central, tambi&eacute;n con la pretensi&oacute;n de que desemboque en un documental. Gu&iacute;a de monta&ntilde;a y trabajadora en el sector de la hosteler&iacute;a, fue al morir sus abuelos cuando retom&oacute; el hilo de aquella aspiraci&oacute;n literaria. 
    </p><p class="article-text">
        El germen de la novela entronca con una particularidad de su propia vida: &ldquo;Yo siempre cuento que tengo un problema, entre comillas. Y es que nunca recuerdo lo que sue&ntilde;o, y me fastidia. Siempre he querido ver qu&eacute; se siente cuando sue&ntilde;as algo y recuerdas lo que sue&ntilde;as&rdquo;. La circunstancia la vuelve a emparentar con la protagonista del libro, cuya escritura acometi&oacute; cuando fallecieron sus abuelos: &ldquo;Siempre me dec&iacute;an que un d&iacute;a me iban a ver en las librer&iacute;as. As&iacute; que me dije: tengo que escribirlo y dedic&aacute;rselo&rdquo;. Terminada la redacci&oacute;n, comenz&oacute; la edici&oacute;n y b&uacute;squeda de editorial hasta encontrar la Editorial Tal&oacute;n de Aquiles, especializada en poes&iacute;a pero que reserva a narrativa un 20% de sus t&iacute;tulos, el estrecho margen en el que ha entrado <em>El invierno siempre vuelve a la monta&ntilde;a</em>. El proceso posterior a la escritura dur&oacute; nueve meses. &ldquo;Por eso&rdquo;, remata, &ldquo;yo digo que es como un hijo casi&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Noem&iacute; Su&aacute;rez Blanco es hija de la Monta&ntilde;a Leonesa. La naturaleza resulta fuente de inspiraci&oacute;n para ella y para la protagonista de la novela, escrita en primera persona transitando entre las estaciones del a&ntilde;o. &ldquo;Cuando atravieso los caminos que me quedan&rdquo;, relata Julia/Noem&iacute; para cerrar uno de los cap&iacute;tulos, &ldquo;y salgo al pueblo, ya voy completamente cargada para sentarme y escribir. Mucho. Mucho tiempo. Muchas cosas. Lo s&eacute;, me conformo con poco, pero cada uno somos un mundo entero y ver m&aacute;s all&aacute; no todos podemos hacerlo. Cada peque&ntilde;o lugar, olvidado para muchos, habitual para otros, nos cuenta mucho si sabemos escuchar&rdquo;. Sacar partido literario a la contemplaci&oacute;n del paisaje es una de las lecciones aprendidas de Julio Llamazares, <a href="https://ileon.eldiario.es/cultura/distintas-formas-mirar-agua_1_9394451.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">autor de </a><a href="https://ileon.eldiario.es/cultura/distintas-formas-mirar-agua_1_9394451.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Distintas formas de mirar el agua</em></a>. 
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Siempre nos inculcaron el pesimismo: el de aquí tenéis que iros para triunfar y todo eso. Y, por suerte, yo no lo hice y ahora estoy viendo lo contrario, lo de para vivir feliz y bien tienes que volver</p>
                <div class="quote-author">
                        <span class="name">Noemí Suárez Blanco</span>
                                        <span>—</span> Autora de la novela ‘El invierno siempre vuelve a la montaña’
                      </div>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Tanto la autora como la protagonista tambi&eacute;n tratan de impugnar el discurso recurrente en las cuencas mineras sobre un supuesto ineludible ocaso tras el cierre del carb&oacute;n y las t&eacute;rmicas. Julia, que perdi&oacute; a un t&iacute;o por un accidente laboral en una explotaci&oacute;n, refuta a uno de los personajes mayores con los que tiene contacto: &ldquo;Nosotros ahora podemos elegir quedarnos cuando ellos no tuvieron opciones&rdquo;. Su&aacute;rez, cuyo padre trabaj&oacute; en el cielo abierto de Santa Luc&iacute;a de Gord&oacute;n, vivi&oacute; el rescoldo de los a&ntilde;os de bonanza, todav&iacute;a con fiestas patronales por todo lo alto en La Robla, pero con aquel ominoso augurio en torno al futuro: &ldquo;Siempre nos inculcaron el pesimismo: el de aqu&iacute; ten&eacute;is que iros para triunfar y todo eso. Y, por suerte, yo no lo hice y ahora estoy viendo lo contrario, lo de para vivir feliz y bien tienes que volver&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Con <em>El invierno siempre vuelve a la monta&ntilde;a</em>, Noem&iacute; Su&aacute;rez Blanco se suma al torrente de creaci&oacute;n art&iacute;stica surgida en torno al carb&oacute;n tras el cierre de las minas, sustanciada en narrativa, dramaturgia y hasta cinematograf&iacute;a alusiva. Compa&ntilde;era de promoci&oacute;n en el instituto de La Robla de <a href="https://ileon.eldiario.es/cultura/oscar-garcia-sierra-casi-toda-gente-conozco-relacion-amor-odio-lugar-viven-nacieron_1_9530441.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Oacute;scar Garc&iacute;a Sierra</a>, autor de las celebradas novelas <em>Facendera</em> y <em>Ropa tendida</em>, ella, que se siente una privilegiada por vivir en un entorno de alto valor natural apenas a media hora de distancia de una ciudad como Le&oacute;n, aporta otro punto de vista. &ldquo;A m&iacute; me gusta siempre la nota positiva. Podemos ser la influencia de cualquier persona que en ese momento necesite encontrar en la lectura algo por lo que seguir ilusion&aacute;ndose por la vida. Como yo lo he le&iacute;do cosas en momentos cr&iacute;ticos de mi vida que me han servido para seguir adelante, pues yo siempre escribo con esa idea&rdquo;. Y lo que dice la autora, que sugiere la idea de una segunda y hasta una tercera parte de esta novela, puede aplicarse a la literatura, a la vida y a una monta&ntilde;a a la que devuelve el eco derrotista para transformarlo en un grito orgulloso por su futuro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[César Fernández]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/debut-literario-transforma-eco-derrotista-canto-futuro-montana-leonesa_1_13154955.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Apr 2026 06:33:22 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[León,León ciudad,Montaña,Montaña Central,La Robla,Gordón,Literatura,Libros,Audiovisual,Documentales,Minería,Carbón,Patrimonio,Entrevistas,Reportajes,Mujeres Sobresalientes,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['99 Noir Street: 99 películas de cine negro, criminal y judicial', de Gonzalo González Laiz]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/99-noir-street-99-peliculas-cine-negro-criminal-judicial-gonzalo-gonzalez-laiz-critica-de-libros-por-luis-artigue_1_13147651.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/79beded9-18f1-43ba-8601-b936f91d9ccc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;99 Noir Street: 99 películas de cine negro, criminal y judicial&#039;, de Gonzalo González Laiz"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Luis Artigue glosa en esa ocasión un libro de cine publicado por Eolas Ediciones. "Del mejor crítico de cine con el que que contamos hoy en León", asegura</p></div><p class="article-text">
        Hay libros que parecen escritos desde la emoci&oacute;n inmediata del cin&eacute;filo &ndash;ese impulso casi juvenil que consiste en recomendar con vehemencia aquello que se ama&ndash; y otros, menos frecuentes, que aspiran a ordenar ese entusiasmo bajo la disciplina de una mirada anal&iacute;tica. <a href="https://www.casadellibro.com/libro-99-noir-street/9791387753733/17934618" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>99, Noir Street: 99 pel&iacute;culas de cine negro, criminal o judicial</em></a><a href="https://www.casadellibro.com/libro-99-noir-street/9791387753733/17934618" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">,</a> publicado por Eolas Ediciones, pertenece sin duda a esta segunda estirpe.
    </p><p class="article-text">
        Conviene advertirlo desde el principio, porque el lector desprevenido podr&iacute;a esperar un mero cat&aacute;logo sentimental del cine negro y se encontrar&aacute;, en cambio, con un artefacto cr&iacute;tico unitario de apariencia ligera y estructura deliberadamente caprichosa, pero que en realidad es un todo como un rosario con cuentas. El propio autor, Gonzalo Gonz&aacute;lez Laiz, se permite calificar su propuesta como &ldquo;an&aacute;rquica, subjetiva y ca&oacute;tica&rdquo;, pero esa declaraci&oacute;n funciona m&aacute;s como coartada que como definici&oacute;n: bajo esa superficie de dispersi&oacute;n se percibe un s&oacute;lido armaz&oacute;n te&oacute;rico que recorre la evoluci&oacute;n del concepto <em>noir</em> desde sus or&iacute;genes hasta sus derivas contempor&aacute;neas.
    </p><p class="article-text">
        En efecto, el mayor inter&eacute;s del volumen no reside tanto en la selecci&oacute;n &ndash;inevitablemente discutible, incluso provocadora, al reunir t&iacute;tulos heterog&eacute;neos&ndash; como en la voluntad de problematizar el propio t&eacute;rmino 'cine negro', definido como un concepto &ldquo;m&aacute;s acad&eacute;mico que &uacute;til&rdquo; . Esa tensi&oacute;n entre clasificaci&oacute;n y desbordamiento constituye el verdadero nervio del libro. Gonz&aacute;lez Laiz no pretende cerrar el canon, sino abrirlo hasta hacerlo casi irreconocible, incorporando obras que obligan al lector a reconsiderar sus certezas gen&eacute;ricas. No hay aqu&iacute; complacencia, sino una invitaci&oacute;n &ndash;a veces inc&oacute;moda&ndash; a pensar el cine desde sus m&aacute;rgenes.
    </p><p class="article-text">
        El estilo acompa&ntilde;a ese prop&oacute;sito. Se dir&iacute;a que el autor ha optado por una prosa de tono ensay&iacute;stico contenido, donde la erudici&oacute;n &ndash;evidente, pero nunca exhibicionista&ndash; se filtra en observaciones precisas, definiciones sint&eacute;ticas y asociaciones sugerentes. Hay, desde luego, pasi&oacute;n por el cine, pero una pasi&oacute;n filtrada, disciplinada por el an&aacute;lisis, que evita el entusiasmo f&aacute;cil y se instala en una zona m&aacute;s exigente: la de la reflexi&oacute;n. De ah&iacute; que los textos, aunque breves, posean una densidad conceptual que desmiente su apariencia de lectura &aacute;gil.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Ilustraciones de Nadia Gonz&aacute;lez Nistal</strong></h2><p class="article-text">
        A ese equilibrio contribuyen decisivamente las ilustraciones de Nadia Gonz&aacute;lez Nistal. Su trabajo, en un blanco y negro de acusado contraste, introduce una dimensi&oacute;n pl&aacute;stica que dialoga con el contenido sin subordinarse a &eacute;l. Hay en sus im&aacute;genes un curioso mestizaje: por un lado, un naturalismo atento al gesto y al rostro; por otro, una tendencia al 'cartelerismo' &ndash;figuras recortadas, composiciones de impacto&ndash; que remite a la tradici&oacute;n gr&aacute;fica del cine cl&aacute;sico; y, finalmente, un leve eco de la est&eacute;tica del c&oacute;mic, perceptible en la estilizaci&oacute;n de ciertos rasgos. El resultado no es meramente decorativo: las ilustraciones prolongan el discurso del libro, lo comentan y, en ocasiones, lo reinterpretan.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, <em>99, Noir Street</em> termina por configurarse como algo m&aacute;s que una simple antolog&iacute;a: es un ensayo fragmentario sobre los l&iacute;mites de un g&eacute;nero, un repertorio de miradas que invita tanto a revisitar pel&iacute;culas conocidas como a descubrir otras menos transitadas. Su aparente dispersi&oacute;n es, en realidad, la forma que adopta una idea rigurosa: que el cine negro no es un territorio cerrado, sino un espacio en permanente redefinici&oacute;n.
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            <span class="title">
                Composición de Portada y Contraportada de &#039;99 Noir Street&#039; de Gonzalo González Laiz con ilustraciones de Nadia González Nistal.                            </span>
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        Tal vez por eso el libro deja, al final, una impresi&oacute;n ambivalente &ndash;y fecunda&ndash;: la de haber recorrido un mapa incompleto, lleno de zonas en sombra, pero tambi&eacute;n la de haber aprendido a orientarse en &eacute;l con una mirada m&aacute;s cr&iacute;tica. Y eso, en tiempos de listas r&aacute;pidas y entusiasmos instant&aacute;neos, no es poco m&eacute;rito.
    </p><p class="article-text">
        Si se incorpora la figura de Gonzalo Gonz&aacute;lez Laiz al juicio sobre <em>99, Noir Street</em>, el libro adquiere una perspectiva m&aacute;s n&iacute;tida: deja de ser una rareza aislada para revelarse como una pieza coherente dentro de una trayectoria cr&iacute;tica marcada, desde sus or&iacute;genes, por una voluntad pedag&oacute;gica y un acusado sentido del an&aacute;lisis.
    </p><h2 class="article-text">El mejor cr&iacute;tico de cine leon&eacute;s</h2><p class="article-text">
        Porque Gonz&aacute;lez Laiz no procede &ndash;y esto resulta decisivo&ndash; del territorio del cr&iacute;tico brillante en lo expresivo, sino del profesor que convierte el comentario en m&eacute;todo. Su presencia continuada en la radio, en espacios como <a href="https://www.ondacero.es/emisoras/castilla-y-leon/leon/audios-podcast/mas-uno-leon-09092025_2025090968c0227abf88027389747b28.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>M&aacute;s de Uno Le&oacute;n</em></a> de Onda Cero, responde a esa misma l&oacute;gica: intervenir en la actualidad cinematogr&aacute;fica no tanto para dictar entusiasmos como para ordenar la mirada del oyente, situar cada estreno en una tradici&oacute;n y ofrecer claves de lectura que van m&aacute;s all&aacute; del juicio inmediato. No es casual que sus intervenciones se inserten en secciones de vocaci&oacute;n divulgativa, donde el comentario de cartelera se convierte en una forma de did&aacute;ctica cultural.
    </p><p class="article-text">
        Esa misma actitud se reconoce en su labor escrita. Como cr&iacute;tico del <em>Diario de Le&oacute;n</em>, su trabajo ha mantenido una regularidad poco frecuente, siempre en esa l&iacute;nea intermedia entre el an&aacute;lisis acad&eacute;mico y la claridad expositiva. No hay en &eacute;l voluntad de estilo &ndash;al menos no en el sentido ornamental&ndash;, sino una preferencia por la precisi&oacute;n conceptual y por la inteligibilidad, como si cada texto aspirara a ser comprendido antes que admirado.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s significativa a&uacute;n resulta su vinculaci&oacute;n con el entorno del <em>True Crime</em> y la cr&oacute;nica negra a trav&eacute;s de su colaboraci&oacute;n en <em>El Taqu&iacute;grafo</em>, vinculado al periodista Carlos Qu&iacute;lez. No es un dato menor: ese contacto con la narrativa de lo criminal &ndash;desde el periodismo&ndash; ilumina retrospectivamente su inter&eacute;s por el noir cinematogr&aacute;fico. All&iacute; donde otros cr&iacute;ticos se acercan al g&eacute;nero desde la mitolog&iacute;a cin&eacute;fila, Gonz&aacute;lez Laiz parece hacerlo tambi&eacute;n desde su sustrato realista, desde la materia social y delictiva que alimenta esas ficciones. Esa doble perspectiva &ndash;cinematogr&aacute;fica y period&iacute;stica&ndash; explica en buena medida el sesgo conceptual de 99, Noir Street, donde el g&eacute;nero aparece menos como estilo que como categor&iacute;a problem&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Su obra ensay&iacute;stica confirma esa misma orientaci&oacute;n. Las gu&iacute;as dedicadas a sagas o pel&iacute;culas concretas &ndash;<em>La guerra de las galaxias</em> o <em>James Bond contra Goldfinger</em>&ndash; no responden a un impulso meramente celebratorio, sino a un proyecto sistem&aacute;tico: ense&ntilde;ar a ver. En ellas, el an&aacute;lisis desciende al detalle estructural, al simbolismo, a las influencias culturales, con una voluntad claramente formativa que no reh&uacute;ye la erudici&oacute;n, pero la presenta bajo una forma accesible. Incluso en trabajos colectivos como Ian Fleming y James Bond. Conexi&oacute;n Espa&ntilde;a, se percibe esa inclinaci&oacute;n a contextualizar los fen&oacute;menos populares dentro de marcos hist&oacute;ricos, culturales y medi&aacute;ticos m&aacute;s amplios.
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            <span class="title">
                Héctor Escobar (Eolas) y Gonzalo González Laiz durante la presentación de &#039;99 Noir Street&#039;.                            </span>
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        Desde esta perspectiva, <em>99, Noir Street</em> no supone una ruptura, sino una expansi&oacute;n. Si en sus gu&iacute;as anteriores el objeto de estudio era acotado &ndash;una pel&iacute;cula, una saga&ndash;, aqu&iacute; el campo se abre hasta rozar la dispersi&oacute;n. Pero el m&eacute;todo permanece: clasificar, relacionar, discutir categor&iacute;as. Lo que cambia es, quiz&aacute;, el grado de libertad en la selecci&oacute;n y en el enfoque, que permite al autor explorar zonas menos can&oacute;nicas sin renunciar a ese rigor que constituye su principal se&ntilde;a de identidad.
    </p><p class="article-text">
        Dir&iacute;ase, en suma, que Gonz&aacute;lez Laiz pertenece a una estirpe de cr&iacute;ticos hoy poco frecuente: la de aquellos que entienden la cr&iacute;tica no como un ejercicio de brillantez subjetiva, sino como una forma de conocimiento. Y es precisamente esa fidelidad a un ideal anal&iacute;tico &ndash;a veces en detrimento de la vivacidad expresiva&ndash; la que confiere a su libro un valor singular. No seduce de inmediato, pero permanece; no deslumbra, pero ense&ntilde;a. Y acaso ah&iacute; resida su mayor virtud.
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;">Puedes comprar '99 Noir Street' en tu librer&iacute;a de cabecera o por internet </span><a href="https://eolasediciones.es/libro/99-noir-street-99-peliculas-de-cine-negro-criminal-o-judicial/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;">pinchando aqu&iacute;</span></a></h2>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/99-noir-street-99-peliculas-cine-negro-criminal-judicial-gonzalo-gonzalez-laiz-critica-de-libros-por-luis-artigue_1_13147651.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Apr 2026 16:30:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['99 Noir Street: 99 películas de cine negro, criminal y judicial', de Gonzalo González Laiz]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/79beded9-18f1-43ba-8601-b936f91d9ccc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Libros,Cine,La Biblioteca del Reino,León,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['El buen azar', de Enrique Álvarez]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/el-buen-azar-de-enrique-alvarez-critica-literaria-por-luis-artigue_1_13128213.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/30295a31-ca7a-47fd-98a4-22f914f49cc5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;El buen azar&#039;, de Enrique Álvarez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Luis Artigue reseña por extenso la última novela publicadade uno de los autores leoneses vivos más interesantes de la Escuela Leonesa de Novelistas pero menos nombrados, "acaso por ser un declarado novelista católico aún siendo un gran narrador que afronta sin tapujos temas muy difíciles de la Iglesia"</p></div><p class="article-text">
        El buen azar es la providencia, la gracia, la matem&aacute;tica de Dios, la geometr&iacute;a del cielo que nos hace saber m&aacute;s all&aacute; del conocimiento y de la raz&oacute;n (que nos hace saber mediante la fe) que, a pesar de que la vida a veces parezca cruel y carente de sentido, en realidad todo cuadra&hellip;. &iexcl;Y as&iacute; nos lo hacen ver las novelas cat&oacute;licas!
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Existe una tradici&oacute;n de novela cat&oacute;lica?</strong> La teor&iacute;a de la literatura actual no quiere ni o&iacute;r hablar de eso (a lo sumo lo tildan como una hip&oacute;tesis de lectura <strong>G&eacute;rard Genette</strong> y <strong>Paul Ricoeur</strong>), y nuestros historiadores de la literatura (en concreto <strong>Mainer </strong>y<strong> Dario Villanueva</strong>) a lo sumo la refieren como una corriente, o sostienen que la llamada 'novela cat&oacute;lica' en realidad no es un g&eacute;nero, sino una sensibilidad.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo en la tradici&oacute;n europea, la novela cat&oacute;lica nace como una forma de dramatizar el conflicto entre gracia y libertad en un mundo progresivamente secularizado. Autores como <strong>Fran&ccedil;ois Mauriac</strong>, <strong>Georges Bernanos</strong> o el propio <strong>Julien Green </strong>no escriben apolog&iacute;as, sino relatos donde la fe se vive como combate, como desgarradura interior. En ellos, Dios no es una certeza tranquila, sino una presencia inquietante que interpela a personajes heridos, a menudo atrapados entre el deseo y la culpa. Esa tensi&oacute;n &ndash;m&aacute;s que cualquier contenido doctrinal&ndash; es la verdadera marca de esta tradici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tradici&oacute;n de novela cat&oacute;lica espa&ntilde;ola</strong>
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, esa corriente ha tenido manifestaciones m&aacute;s discontinuas (<strong>Unamuno</strong>, <strong>Concha Espina</strong>, <strong>Gironella</strong>, L<strong>aforet, Olaizola,</strong>&hellip;), pero no menos intensas. Podr&iacute;amos rastrear algunos antecedentes en la narrativa de posguerra, aunque con frecuencia contaminados por el didactismo o la ortodoxia ideol&oacute;gica del momento. Sin embargo, es en tiempos m&aacute;s recientes cuando la novela cat&oacute;lica espa&ntilde;ola encuentra voces de mayor complejidad literaria. En este sentido, nombres como <strong>Jos&eacute; Jim&eacute;nez Lozano</strong>, <strong>Ramiro Pinilla</strong>, <strong>Jes&uacute;s S&aacute;nchez Adalid, Juan Manuel de Prada</strong> o <strong>&Aacute;lvaro Pombo</strong> han sabido devolver a la fe su dimensi&oacute;n problem&aacute;tica, su car&aacute;cter de interrogaci&oacute;n m&aacute;s que de respuesta. En sus obras, como en las de sus referentes franceses, lo religioso no clausura el conflicto, sino que lo intensifica.
    </p><p class="article-text">
        La contemporaneidad, adem&aacute;s, a&ntilde;ade un elemento decisivo: la conciencia de crisis. La Iglesia ya no es el marco cultural dominante, sino una instituci&oacute;n cuestionada, lo que obliga al novelista a situarse en un territorio mucho m&aacute;s incierto. La novela cat&oacute;lica actual &ndash;si queremos seguir utilizando esa etiqueta&ndash; ya no puede permitirse la ingenuidad: debe enfrentarse a los esc&aacute;ndalos, a la p&eacute;rdida de autoridad moral, al silencio de Dios en un mundo saturado de ruido y a la necesidad imperiosa de la fe profunda en medio de todo eso.
    </p><p class="article-text">
        Es precisamente en este punto donde la figura de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Enrique_%C3%81lvarez_(escritor)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Enrique &Aacute;lvarez</strong></a> (Le&oacute;n, 1954) adquiere relieve. Si se le ha llamado por parte de Juan Manuel de Prada, no sin raz&oacute;n, &ldquo;un <strong>Julien Green actual</strong>&rdquo;, no es por mera afinidad tem&aacute;tica, sino por una coincidencia m&aacute;s profunda: ambos entienden la literatura como exploraci&oacute;n de la conciencia bajo el peso de lo trascendente. Como Julien Green, &Aacute;lvarez se interesa menos por la ortodoxia que por la experiencia interior; menos por la afirmaci&oacute;n que por la duda.
    </p><p class="article-text">
        Pero &Aacute;lvarez introduce matices propios. Frente al trasfondo burgu&eacute;s y a menudo abstracto de Green, sus novelas se anclan en una realidad espa&ntilde;ola muy concreta, marcada por la historia reciente y por las fracturas de la Iglesia contempor&aacute;nea. En<em> </em><a href="https://www.ladiscreta.com/producto/el-buen-azar/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El buen azar</em></a><em> </em>(Editorial La Discreta, 2025), por ejemplo, el problema del mal no se plantea en t&eacute;rminos abstractos, sino encarnado en una experiencia hist&oacute;rica reconocible &ndash;los abusos, el silencio institucional&ndash; que obliga a replantear la relaci&oacute;n entre fe y moral (de hecho el autor se convierte en esta novela en un <strong>Proust</strong> que, m&aacute;s all&aacute; del argumento y de los personajes &ndash;&Aacute;lvarez es un maestro a la hora de la configuraci&oacute;n y descripci&oacute;n de personajes y as&iacute; lo demuestra aqu&iacute; al retratarnos psicol&oacute;gicamente de forma sucinta y siempre brillante todo el entorno social, emocional y familiar de Alicia, Javier y Emy LaTorre, gente pija y bien de la ciudad de Le&oacute;n de los 70 (que viene a ser una ciudad gris plata de tiendas de modas como Luben de tertulias de caf&eacute; como el C&oacute;ndor, el Rey Ordo&ntilde;o o el Alaska, y cine vespertino en el Cine Mary o el Azul; una burgues&iacute;a se&ntilde;orona de profesoras, fiscales de la audiencia, magistrados e inspectores de banco en una ciudad tradicionalista, con gran nivel de conocimiento del derecho y notable cultura)&hellip; Alicia, mujer liberada y avispada, aqu&iacute; va como a juego con la personalidad de Emy, un poco liberal, casada con el fiscal Javier Lagartos, y con distante pero buena relaci&oacute;n con su hermana Paloma y su con amiga Anuska y con su ahijada Beatriz. Pero, como Alicia, Emy odia de por s&iacute; la feminidad servicial y beata de su tiempo, la de su madre por ejemplo. Y precisamente ha de ir de pronto a Madrid porque su anciana Madre ha sufrido una fractura de f&eacute;mur&hellip; Esa mujer culta, decidida y sin prejuicios parece distinta e igual a Alicia, la mujer con la que con sutil fascinaci&oacute;n se topa su marido Javier, pero las separa y une el azar&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute;, mediante estos personajes y otros descritos con agudeza psicol&oacute;gica prodigiosa a lo <strong>Dostoievski </strong>pero con prosa barojiana y t&eacute;cnica narrativa carpetovet&oacute;nica como de <a href="https://www.casadellibro.com/libro-la-colmena-ed-conmemorativa-i-centenario-del-autor/9788420420684/3052194" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La Colmena</em></a><em> </em>de <strong>Camilo Jos&eacute; Cela</strong>, se nos va introduciendo en la ciudad y la trama de esta novela&hellip; Una novela que, a a nivel profundo, es la evocada historia de Adri&aacute;n Arias, un muchacho que, en un internado de Le&oacute;n, sufri&oacute; abusos que fueron ocultados seg&uacute;n la costumbre institucional de la &eacute;poca, y sobre todo es la historia del asesinato de un cura (un asesinato que indirectamente tiene que ver con los abusos), y es la historia de la redenci&oacute;n del protagonista por medio de la providencia o el buen azar&hellip;
    </p><h2 class="article-text">Reflexi&oacute;n narrativa sobre los abusos en la Iglesia</h2><p class="article-text">
        Y es que en modo alguno esto es una novela morbosa sobre los abusos sexuales en la Iglesia, sino una reflexi&oacute;n narrativa sobre la gracia con los abusos en la Iglesia como cebo narrativo para tal reflexi&oacute;n. De hecho la historia de Adri&aacute;n, acoplada a la historia <em>noir </em>del asesinato y su resoluci&oacute;n, convierten la novela toda en una exploraci&oacute;n de los mecanismos sociales y psicol&oacute;gicos que entraban en juego en la mentalidad burguesa de ese tiempo al enfrentarse el hecho sexual terrible, pecaminoso y delictivo, siempre as&iacute;, rechaz&aacute;ndolo pero silenci&aacute;ndolo, pero sobre todo convierte la novela en un precioso alegato narrativo en defensa de la geometr&iacute;a de la gracia y la posibilidad a veces inesperada e inopinada pero siempre posible de la redenci&oacute;n por fe.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, he aqu&iacute; no una novela moral ni de ideas ni psicol&oacute;gica (aunque tenga un poco de todo eso), sino una novela sobre el misterio del destino, de la suerte, o del azar (en teolog&iacute;a no hablamos de azar sino de gracia, que es el 'azar' dirigido desde arriba, desde el cielo y el Padre, o hablamos de la providencia). Y esto es as&iacute; porque de pronto la novela habilidosamente concebida como compendio de novela cat&oacute;lica y de novela de la tradici&oacute;n de novela leonesa, en su estructura pasa a tener hechuras de novela negra (no en el sentido de Chesterton, pero casi; esto no es un policial ni una novela enigma sino algo mucho m&aacute;s moral, teol&oacute;gico y psicol&oacute;gico) pues hay un crimen -ese, s&iacute;, inocultable- que est&aacute; &iacute;ntimamente relacionado con el caso inicial de pederastia, pero que es el que genera la trama argumental principal de esta novela cat&oacute;lica virtuosa en muchos sentidos&hellip; Esta novela que, a nuestro juicio, es ya una de las grandes obras de la noveler&iacute;a leonesa...
    </p><h2 class="article-text"><strong>El realismo psicol&oacute;gico de la Escuela Leonesa de Novelistas </strong></h2><p class="article-text">
        En efecto la pertenencia a la tradici&oacute;n leonesa &ndash;la de <strong>Jos&eacute; Mar&iacute;a Merino, Luis Mateo D&iacute;ez </strong>y Juan Pedro Aparicio&ndash; de Enrique &Aacute;lvarez a&ntilde;ade un componente estil&iacute;stico fundamental: el cuidado extremo de la prosa, la atenci&oacute;n a la estructura, la narraci&oacute;n pura sin apoyaturas, solo la imaginaci&oacute;n pura de oliva, el gusto por la fabulaci&oacute;n y la voluntad de inscribir lo individual en una dimensi&oacute;n m&aacute;s amplia, casi m&iacute;tica... Pero, a diferencia de Mateo y su gusto por el esperpento sombr&iacute;o y de Merino y su inclinaci&oacute;n por el fant&aacute;stico muy intertextual, como <strong>Juan Pedro Aparicio</strong>, &Aacute;lvarez orienta ese legado hacia el realismo psicol&oacute;gico para, mediante la ficci&oacute;n pura sin apoyaturas y con alto nivel de invenci&oacute;n, dar salida en su caso a alguna preocupaci&oacute;n expl&iacute;citamente teol&oacute;gica. &iexcl;Y es que Enrique &Aacute;lvarez nunca olvida al escribir que es un novelista cat&oacute;lico, aunque eso sea su cruz para el lectorado mayoritario actual!
    </p><p class="article-text">
        Pero es bueno se&ntilde;alar que, dentro del panorama de la novela cat&oacute;lica contempor&aacute;nea espa&ntilde;ola, Enrique &Aacute;lvarez ocupa un lugar singular: no es un escritor confesional en sentido estrecho, sino un narrador que se toma en serio las consecuencias literarias de la fe. Su obra &ndash;en la que destacan su novela sobre las apariciones en <a href="https://edicionestantin.com/producto/garabandal-la-risa-de-la-virgen/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Garabandal, la risa de la Virgen</em></a><em>, </em>una novela sobre la frivolizaci&oacute;n del pecado y sus consecuencias titulada <a href="https://eolasediciones.es/libro/un-viento-raro/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Un viento raro</em></a><em>, </em>una novela sobre la duda de fe y la apostas&iacute;a titulada <a href="https://www.ladiscreta.com/producto/marta-marta/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Marta, Marta</em></a><em>, </em>una gran novela leonesa sobre la homosexualidad en la Iglesia de los tiempos del concilio Vaticano II titulada <a href="https://www.lobosapiens.com/el-rostro-oculto" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El rostro oculto</em></a><em> </em>y destaca <em>El buen azar </em>en particular&ndash; demuestra que todav&iacute;a es posible escribir ficciones donde la pregunta por Dios no suene anacr&oacute;nica, sino radicalmente actual. Y en ese empe&ntilde;o, exigente y solitario, es donde su parentesco con Julien Green deja de ser una comparaci&oacute;n cr&iacute;tica para convertirse en una verdadera afinidad espiritual y est&eacute;tica audaz.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una gran novela cat&oacute;lica: 'El buen azar'</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay novelas que no se limitan a contar una historia, sino que aspiran &ndash;con una ambici&oacute;n que hoy parecer&iacute;a intempestiva si no fuera tan necesaria&ndash; a interrogar el misterio del mal y de la gracia. <em>El buen azar</em>, de <strong>Enrique &Aacute;lvarez</strong> (Le&oacute;n, 1954), pertenece sin duda a esa estirpe exigente y, por ello mismo, minoritaria: la de quienes entienden la narraci&oacute;n como una forma de conocimiento moral.
    </p><p class="article-text">
        No es casual que la sombra tutelar de Julien Green planee sobre estas p&aacute;ginas. Como en el autor de <a href="https://automaticaeditorial.com/moira" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Moira</em></a>, tambi&eacute;n aqu&iacute; la conciencia &ndash;acosada, herida, puesta a prueba&ndash; se convierte en el verdadero campo de batalla de la novela. &Aacute;lvarez, que puede ser considerado uno de los mejores novelistas cat&oacute;licos de la narrativa espa&ntilde;ola contempor&aacute;nea, no escribe desde la complacencia devota, sino desde una inquietud radical que no reh&uacute;ye los aspectos m&aacute;s turbios de la experiencia religiosa.
    </p><p class="article-text">
        Pero nunca renuncia a la investigaci&oacute;n t&eacute;cnica a la hora de narrar, y por eso esta novela, al margen de lo teol&oacute;gico, est&aacute; repleta de personajes creados con finura psicol&oacute;gica y con amenidad. Por eso lo que podr&iacute;a haberse quedado en cr&oacute;nica o denuncia, se transforma aqu&iacute;, en manos de &Aacute;lvarez, en una indagaci&oacute;n sobre la libertad, la culpa y ese elemento imprevisible que el t&iacute;tulo invoca: el azar, o, tal vez, su reverso providencial.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, <em>El buen azar, que</em> puede leerse como una prolongaci&oacute;n &ndash;m&aacute;s sombr&iacute;a, quiz&aacute; m&aacute;s depurada&ndash; de <em>El rostro oculto</em>, aquella novela ya cl&aacute;sica dentro del panorama de la narrativa leonesa (en aquella obra la tensi&oacute;n entre teolog&iacute;a y pol&iacute;tica se resolv&iacute;a en una arquitectura narrativa de resonancias casi musicales, aqu&iacute; esa misma estructura parece haberse vuelto m&aacute;s dispersa, menos concreta, para que prime en fondo y forma la idea de 'azar', tiene una prosa &ndash;siempre cristalina, siempre vigilada&ndash; que parece que hubiera aprendido a decir menos para sugerir m&aacute;s. Y es que hay en &Aacute;lvarez una voluntad de estilo que lo emparenta con cierta tradici&oacute;n centroeuropea: no tanto por imitaci&oacute;n formal como por esa gravedad que convierte cada escena en un episodio cargado de sentido.
    </p><p class="article-text">
        Y es precisamente ah&iacute; donde conviene situar al autor dentro de la gran escuela leonesa de narradores, junto a Jos&eacute; Mar&iacute;a Merino, Luis Mateo D&iacute;ez y Juan Pedro Aparicio. Como ellos, &Aacute;lvarez participa de una concepci&oacute;n exigente de la literatura, atenta tanto a la tradici&oacute;n como a la experimentaci&oacute;n, pero a&ntilde;ade un elemento distintivo: una preocupaci&oacute;n teol&oacute;gica que no es adorno ni tema, sino sustancia misma del relato.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, Enrique &Aacute;lvarez confirma lo que algunos lectores ya sospech&aacute;bamos: que su obra, silenciosa pero firme, ocupa un lugar muy singular en la narrativa espa&ntilde;ola contempor&aacute;nea&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <em>El buen azar</em> es la providencia, la gracia, la matem&aacute;tica de Dios, la geometr&iacute;a del cielo que nos hace saber m&aacute;s all&aacute; del conocimiento y de la raz&oacute;n, que nos hace saber mediante la fe, que, a pesar de que la vida a veces parezca cruel y carente de sentido, en realidad todo cuadra perfectamente. 
    </p><p class="article-text">
        Aleluya.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/el-buen-azar-de-enrique-alvarez-critica-literaria-por-luis-artigue_1_13128213.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 09 Apr 2026 16:30:45 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,La Biblioteca del Reino,León,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Poesías familiares y domésticas', de Fermín Herrero]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/poesias-familiares-domesticas-fermin-herrero-critica-literaria-poesia-por-luis-artigue_1_13099006.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf9cf938-0638-47a6-a3e4-fc931278d528_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Poesías familiares y domésticas&#039;, de Fermín Herrero"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Luis Artigue reseña la última antología del poeta soriano publicada por la Editorial Difácil, al tiempo que lo inscribe en una amplia tradición poética: la del noroeste de España, de la que da una preciosa definición: "El verso aspira a decir lo esencial con una nitidez casi mineral"</p></div><p class="article-text">
        Existe un tipo de poes&iacute;a que es una forma de mirar la tierra como atraves&aacute;ndola, como mirando las huellas que hay debajo de las huellas y las generaciones que hay debajo del viento, pues se trata de un lirismo que sabe que la espiritualidad consiste en trascender desde lo material, desde el aqu&iacute;, hasta llegar mediante la contemplaci&oacute;n, la emoci&oacute;n, la inmersi&oacute;n en lo sagrado y el rastreo de las presencias del origen en cada cuerpo y cada cosa.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, podr&iacute;a hablarse &ndash;sin excesiva arbitrariedad cr&iacute;tica&ndash; de una po&eacute;tica del noroeste; una corriente subterr&aacute;nea pero persistente de la poes&iacute;a espa&ntilde;ola que se ha gestado en los territorios atl&aacute;nticos e interiores del cuadrante noroccidental: Galicia, Le&oacute;n, Zamora, Salamanca, Asturias o el norte de Portugal. No constituye una escuela en sentido estricto ni responde a un programa est&eacute;tico expl&iacute;cito; m&aacute;s bien se trata de una sensibilidad compartida, reconocible por ciertos rasgos que se repiten de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El primero de ellos es un lenguaje cristalino, despojado de artificio ret&oacute;rico, que busca la transparencia m&aacute;s que el fulgor verbal. No se trata de pobreza expresiva, sino de una deliberada econom&iacute;a: el verso aspira a decir lo esencial con una nitidez casi mineral. A esa claridad se une un sentimiento teof&aacute;nico del mundo: la naturaleza aparece como lugar de revelaci&oacute;n. No es una teolog&iacute;a doctrinal, sino una intuici&oacute;n profunda de que en las cosas &ndash;en el agua, en los &aacute;rboles, en la luz sobre los campos&ndash; se manifiesta algo que excede lo puramente visible.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; procede tambi&eacute;n su mirada tel&uacute;rica. El paisaje no es decorado sino sustancia. La tierra &ndash;el monte, el r&iacute;o, el p&aacute;ramo, la bra&ntilde;a, la dehesa&ndash; se convierte en matriz de la experiencia humana. Esta poes&iacute;a nace de una relaci&oacute;n f&iacute;sica y moral con el territorio. Por eso mantiene una fe en los lares, en el hogar entendido en sentido antiguo: la casa, el pueblo, los antepasados, las labores transmitidas de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n. No hay aqu&iacute; localismo estrecho, sino una forma de universalidad que brota precisamente del arraigo.
    </p><h2 class="article-text">Historia de la po&eacute;tica del noroeste</h2><p class="article-text">
        Si hubiera que se&ntilde;alar un origen moderno para esta tradici&oacute;n, habr&iacute;a que situarlo en la obra de Antonio Machado, particularmente en <em>Campos de Castilla</em>, y en la de Rosal&iacute;a de Castro. All&iacute; aparece ya esa combinaci&oacute;n de sobriedad expresiva, meditaci&oacute;n moral y comuni&oacute;n con el paisaje que ser&aacute; decisiva para muchos poetas posteriores del noroeste peninsular. Machado y Rosal&iacute;a ense&ntilde;aron que el campo no era s&oacute;lo materia descriptiva, sino un espacio espiritual y &eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        A partir de esa ra&iacute;z, la tradici&oacute;n se diversifica. En el siglo XX adquiere una altura singular con Claudio Rodr&iacute;guez, cuya poes&iacute;a convierte la experiencia del paisaje&nbsp;en una verdadera iluminaci&oacute;n del ser. A su lado podr&iacute;an situarse, en registros distintos, voces como Antonio Colinas, que introduce una dimensi&oacute;n meditativa y simb&oacute;lica, o Jos&eacute; &Aacute;ngel Valente, cuya depuraci&oacute;n del lenguaje lleva esa claridad hasta una suerte de m&iacute;stica del silencio.
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito m&aacute;s estrictamente ligado al territorio noroccidental &ndash;a su cultura rural y a su memoria campesina&ndash; destacan tambi&eacute;n Jos&eacute; Luis Puerto, Julio Llamazares en su vertiente l&iacute;rica, o Andr&eacute;s Trapiello en algunos de sus libros m&aacute;s meditativos... 
    </p><p class="article-text">
        Todos ellos comparten esa convicci&oacute;n de que el paisaje no es s&oacute;lo geograf&iacute;a sino memoria encarnada.
    </p><p class="article-text">
        En tiempos m&aacute;s recientes la tradici&oacute;n contin&uacute;a con autores que han sabido renovar esa herencia sin romper con ella. Entre ellos cabe mencionar de forma ineludible a Ferm&iacute;n Herrero, cuya bella poes&iacute;a convierte los campos sorianos en espacio de contemplaci&oacute;n moral; a Juan Antonio Gonz&aacute;lez Iglesias, que aporta una claridad cl&aacute;sica de ra&iacute;z latina; o a poetas como Juan Carlos Mestre, que, aun desde una est&eacute;tica m&aacute;s visionaria, mantiene la intensidad tel&uacute;rica de la tradici&oacute;n berciana.
    </p><p class="article-text">
        Lo que une a todos ellos no es un estilo &uacute;nico, sino una actitud ante el mundo. Frente a la disoluci&oacute;n del lugar caracter&iacute;stica de la modernidad tard&iacute;a, esta po&eacute;tica afirma el valor del arraigo. El poema nace de un territorio concreto &ndash;de una luz, de una lengua, de una memoria&ndash; y desde ah&iacute; aspira a alcanzar lo universal.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez por eso la poes&iacute;a del noroeste posee una cualidad singular: la de parecer siempre pr&oacute;xima a lo originario. En sus versos a&uacute;n resuena algo muy antiguo &ndash;la relaci&oacute;n del hombre con la tierra que habita&ndash; y al mismo tiempo algo profundamente contempor&aacute;neo: la necesidad de volver a escuchar lo que el paisaje dice en silencio, y la necesidad de no perder el sentido del paisaje.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Antolog&iacute;a de poemas de Ferm&iacute;n Herrero</strong></h2><p class="article-text">
        La reciente antolog&iacute;a de poemas de Ferm&iacute;n Herrero <a href="https://www.difacil.com/tienda/poesias-familiares-y-domesticas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Poes&iacute;as familiares y dom&eacute;sticas</em></a><em> </em>prologada generosamente por Julio Llamazares y publicada por Editorial Dif&aacute;cil ofrece una ocasi&oacute;n privilegiada para recorrer, con mirada de conjunto, una de las voces m&aacute;s coherentes y silenciosamente s&oacute;lidas de la poes&iacute;a espa&ntilde;ola contempor&aacute;nea. Herrero ha levantado su obra lejos de los focos, fiel a un territorio &ndash;geogr&aacute;fico y espiritual&ndash; que constituye al mismo tiempo materia y m&eacute;todo de su escritura. En sus versos el paisaje no es simple decorado ni pretexto sentimental: es una accesible, rotunda y casi sagrada forma de conocimiento.
    </p><p class="article-text">
        La poes&iacute;a de Herrero nace del mundo rural y vuelve a &eacute;l con una fidelidad casi moral. Pero conviene precisar: no se trata de una poes&iacute;a ruralista ni nost&aacute;lgica. El campo que aparece en sus poemas &ndash;los pueblos, los caminos, las estaciones, los &aacute;rboles, la nieve, las labores del a&ntilde;o&ndash; no es una reliquia sentimental, sino un espacio de revelaci&oacute;n. En ese sentido su mirada recuerda la antigua lecci&oacute;n de Virgilio y Horacio: la naturaleza como orden, como ritmo y como medida de lo humano. Hay en Herrero una serenidad cl&aacute;sica, una aceptaci&oacute;n del paso del tiempo y de las tareas humildes que enlaza con aquella tradici&oacute;n en la que el paisaje es tambi&eacute;n &eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esa serenidad no excluye una intensa capacidad de iluminaci&oacute;n. Muchos de sus poemas funcionan como peque&ntilde;as epifan&iacute;as: escenas m&iacute;nimas &ndash;un animal que cruza el camino, una luz sobre el p&aacute;ramo, una huella en la nieve&ndash; que de pronto adquieren una densidad simb&oacute;lica inesperada. Esa cualidad clarividente aproxima su poes&iacute;a a la sensibilidad de Seamus Heaney en <em>Muerte de un naturalista</em>: el descubrimiento de la naturaleza como territorio ambiguo, cargado de memoria y de misterio. Como en Heaney, el campo no es s&oacute;lo un lugar f&iacute;sico sino un dep&oacute;sito de experiencias, voces y gestos que el poema rescata.
    </p><p class="article-text">
        Dentro del panorama espa&ntilde;ol, la afinidad m&aacute;s evidente se establece con la tradici&oacute;n que encarnan Claudio Rodr&iacute;guez, Antonio Colinas o Jos&eacute; Luis Puerto. De Claudio Rodr&iacute;guez hereda, sobre todo, esa forma de iluminaci&oacute;n que convierte lo cotidiano en revelaci&oacute;n; de Colinas, una atenci&oacute;n meditativa al paisaje que desemboca en una suerte de armon&iacute;a interior; de Jos&eacute; Luis Puerto, la fidelidad a los territorios de la memoria y a las culturas rurales que lentamente desaparecen. Pero Herrero no imita a ninguno de ellos: su voz es m&aacute;s austera, m&aacute;s sobria, menos inclinada al vuelo ret&oacute;rico. Prefiere el tono bajo, la frase breve, la imagen precisa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sobriedad de espiritualismo contemplativo laico</strong>
    </p><p class="article-text">
        Esa sobriedad conduce a uno de los rasgos m&aacute;s interesantes de su poes&iacute;a: un espiritualismo contemplativo que podr&iacute;a llamarse laico. No hay en sus versos doctrinas ni afirmaciones religiosas expl&iacute;citas; sin embargo, la actitud del poeta ante el mundo es claramente meditativa. El poema aparece como un ejercicio de atenci&oacute;n: mirar con intensidad, escuchar lo que el paisaje dice en silencio, dejar que las cosas revelen su sentido. En este punto la poes&iacute;a de Herrero dialoga con ciertas intuiciones filos&oacute;ficas de Mar&iacute;a Zambrano &ndash;esa raz&oacute;n po&eacute;tica que busca comprender a trav&eacute;s de la contemplaci&oacute;n&ndash; y con la idea heideggeriana de que el hombre habita el mundo cuando aprende a escuchar el ser de las cosas.
    </p><p class="article-text">
        La antolog&iacute;a permite apreciar pues con claridad esa fidelidad a una po&eacute;tica de la atenci&oacute;n. Frente al ruido cultural de nuestro tiempo, Herrero propone una escritura de lentitud y de silencio. Sus poemas parecen surgir de una paciencia antigua: la misma con la que se observa el cambio de las estaciones o se recorre un camino conocido. De ah&iacute; que su obra posea una extra&ntilde;a sensaci&oacute;n de permanencia. No aspira a la novedad espectacular, sino a algo m&aacute;s dif&iacute;cil: a decir con claridad aquello que siempre ha estado ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez por eso la lectura de esta preciosa antolog&iacute;a produce una impresi&oacute;n poco frecuente: la de entrar en un espacio de calma. En un momento hist&oacute;rico dominado por la prisa y la fragmentaci&oacute;n, la poes&iacute;a de Ferm&iacute;n Herrero recuerda que el mundo &ndash;y el lenguaje&ndash; todav&iacute;a pueden ser lugares de contemplaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Va un bello ejemplo de dicci&oacute;n precisa, arcaizante y sugerente, sentimentalidad nostalgiosa, esencialismo enumerativo en lo estil&iacute;stico y que ensaya un ritmo po&eacute;tico sincopado y original; todo con esa atenta y amorosa mirada sobre lo concreto que es&nbsp;santo y se&ntilde;a del autor:
    </p><p class="article-text">
        <em>ENTONCES pienso que mi infancia son</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>los cazadores en la nieve de Brueghel</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>el Viejo. O, m&aacute;s a ras de aldea, gaseosas,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>pan con vino y az&uacute;car, la sangre perenne</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>en las rodillas. Y aun el diente encima</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>del trinchero, el o&iacute;do en el cuerno</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>del pastor, la humareda en la estufa</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>de la escuela, la quina, anginas, ganglios</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>y m&aacute;s ganglios. Y siempre, al levantarme</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>comanches en la loma, ya estoy bueno, seg&uacute;n</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>dicen, el cierzo a socarrado los sembrados</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>y todo se perdi&oacute;.</em>
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>Puedes comprar 'Poes&iacute;as familiares y dom&eacute;sticas' en tu librer&iacute;a de cabecera o </strong></span><a href="https://www.difacil.com/tienda/poesias-familiares-y-domesticas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>por internet pinchando aqu&iacute;</strong></span></a></h2>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/poesias-familiares-domesticas-fermin-herrero-critica-literaria-poesia-por-luis-artigue_1_13099006.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Mar 2026 17:30:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Poesías familiares y domésticas', de Fermín Herrero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Poesía,Soria,España,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Colegio Maristas Champagnat de León celebra este jueves el Día de las Letras Leonesas homenajeando a Ildefonso Rodríguez]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/colegio-maristas-champagnat-leon-celebra-jueves-dia-letras-leonesas-homenajeando-ildefonso-rodriguez_1_13097377.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf4f96aa-8308-4873-942f-6f75f98c79b2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Colegio Maristas Champagnat de León celebra este jueves el Día de las Letras Leonesas homenajeando a Ildefonso Rodríguez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor Luis Artigue anticipa el reconocimiento del poeta y músico de jazz leonés en el centro educativo este 26 de marzo a las 12.30 horas</p></div><p class="article-text">
        Una plataforma. Un lujo. La Instituci&oacute;n Libre de Ense&ntilde;anza en versi&oacute;n cristiana. Un colegio que obtuvo en su d&iacute;a el Premio Escuelas Cat&oacute;licas, pero sin rendirse ni antes ni despu&eacute;s al elitismo y al clasismo, sino siendo siempre con humildad vocacional un colegio de barrio, de base, de cimiento. Un trampol&iacute;n. Uno que forja vocaciones para la cultura y la lectura porque se las trabaja con m&eacute;todo, dedicaci&oacute;n y ah&iacute;nco por medio de maestros y profesores con una implicaci&oacute;n para con lo que es el santo y se&ntilde;a del centro desde hace muchas d&eacute;cadas, el <a href="https://maristaschampagnatleon.es/xxxvii-dia-de-las-letras-leonesas/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">D&iacute;a de las Letras Leonesas</a> (que este a&ntilde;o cumple su trig&eacute;simo s&eacute;ptima edici&oacute;n), que va m&aacute;s all&aacute; de su sueldo, y con una vocaci&oacute;n por formar y por ense&ntilde;ar de parte de los Hermanos Maristas que marca su vida entera. Un peque&ntilde;o gran hito que en esta ciudad lo hace todo con humildad y de espaldas a todo excepto a lo que importa&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        En efecto, una de las razones por las que contamos con tantos escritores y lectores en Le&oacute;n, y la literatura leonesa tiene tanto prestigio fuera de nuestras fronteras, es &ndash;me atrevo aqu&iacute; a decir lo que no suele decirse&ndash; el <a href="https://maristaschampagnatleon.es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Colegio Maristas Champagnat de Le&oacute;n</a> y su D&iacute;a de las Letras Leonesas. Y esto es as&iacute; porque va a la ra&iacute;z, a la escuela, a hacer verdadero fomento de la lectura y la escritura llevando escritores vivos y de la tierra al aula para que los ni&ntilde;os puedan no solo empezar a leer a sus escritores, sino tambi&eacute;n a identificarse con ellos, y admirarlos, y a emularlos, y a apoyarlos, y a amarlos.
    </p><p class="article-text">
        Desde hace cuatrp d&ccedil;ecasdas a&ntilde;os (yo conoc&iacute; y nunca olvidar&eacute; al fundador del D&iacute;a de las Letras Leonesas, el Hermano Pedro, el primer profesor de Literatura que tuve en esta vida), todo el claustro del colegio se implica durante un curso en trabajar en las aulas la obra de un escritor leon&eacute;s, y en adaptarla para ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de primaria, de secundaria y para adolescentes totales: todos leyendo algo, un poco, un mucho, del escritor leon&eacute;s del a&ntilde;o. Y conoci&eacute;ndole. Investigando su vida, obra y milagros. Y esperando su llegada al colegio como para poder recibirle, y acercarse a su o&iacute;do y ya preguntarle lo que se le pregunta siempre a un poeta: &iquest;eres t&uacute; el elegido o tenemos que esperar a otro?
    </p><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o el elegido, el escritor leon&eacute;s a quien se homenajea entra&ntilde;ablemente este d&iacute;a 26 de marzo a las 12.30 horas, es el poeta oscuro y gamonediano, jazz&iacute;stico e imaginativo, inventor de palabras y malabarista de met&aacute;foras, el pr&iacute;ncipe de los ingenios don <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ildefonso_Rodr%C3%ADguez" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ildefonso Rodr&iacute;guez</a>.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Puerta del Colegio Maristas Champagnat de León.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Ildefonso Rodr&iacute;guez, poeta y m&uacute;sico a la vez, no es solo uno de los escritores m&aacute;s originales de la literatura leonesa (compone poemas locos, cad&aacute;veres exquisitos, trascribe sue&ntilde;os, improvisa sonoridades verbales y vive el jazz free y el surrealismo con audaz pureza), sino que es el sobreviviente de la Movida Po&eacute;tica leonesa de los 80&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        De hecho conoci&oacute; en su apogeo a poetas bohemios m&iacute;ticos como Miguel Su&aacute;rez, Jacinto Santos, Aldo Sanz y Luis Federico Mart&iacute;nez, y todos los de la revista <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/El_signo_del_gorri%C3%B3n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El Signo del Gorri&oacute;n</em></a>, y puede hablar de ellos, de aquello, de aquel hito, no como un espectador privilegiado, sino como un copart&iacute;cipe y sobreviviente de aquel Titanic: un Titanic&nbsp;sin el cual tal vez no hubiera habido un cambio de rumbo po&eacute;tico en Antonio Gamoneda que le ha llevado a ser hoy el gran poeta vivo que le queda a la lengua castellana.
    </p><p class="article-text">
        Y es que Ildefonso Rodr&iacute;guez es mucho m&aacute;s que el mejor disc&iacute;pulo de Antonio Gamoneda: es una singular personalidad literaria en s&iacute; mismo&hellip; &iquest;Por qu&eacute; lo es?
    </p><p class="article-text">
        A quien quiera saberlo a cabalidad le recomiendo que asista al homenaje inimaginablemente tierno y bello que se le rendir&aacute; este d&iacute;a en el Colegio Maristas Champagnat de Le&oacute;n&hellip; &iexcl;Gracias por lo que somos!
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/colegio-maristas-champagnat-leon-celebra-jueves-dia-letras-leonesas-homenajeando-ildefonso-rodriguez_1_13097377.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 15:00:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Música,Poesía,Premios,Educación,León,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El historiador leonés José María Fernández Chimeno presenta en San Feliz su obra ‘Urraca I, la reina descalza’]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/historiador-leones-jose-maria-fernandez-chimeno-presenta-san-feliz-obra-urraca-i-reina-descalza_1_13096553.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b9bde4d8-b71b-4086-a94c-55ae6bfe8062_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x297y279.jpg" width="1200" height="675" alt="El historiador leonés José María Fernández Chimeno presenta en San Feliz su obra ‘Urraca I, la reina descalza’"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El encuentro será este jueves 26 de marzo a las 19.30 horas en La Casona, en diálogo con Héctor Escobar</p></div><p class="article-text">
        El historiador y escritor leon&eacute;s Jos&eacute; Mar&iacute;a Fern&aacute;ndez Chimeno presenta este jueves 26 de marzo su libro &lsquo;Urraca I, la reina descalza&rsquo;, una obra de teatro que recupera la figura de la reina leonesa desde una mirada contempor&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        La obra se adentra en los &uacute;ltimos d&iacute;as de vida de Urraca I, la primera reina de Le&oacute;n por derecho propio, para reconstruir, en apenas ocho jornadas marcadas por la intriga, una trayectoria vital atravesada por el poder, los conflictos y la lucha por mantener su autoridad. Considerada una figura clave de la Edad Media, Urraca fue capaz de enfrentarse a nobles y cl&eacute;rigos en un contexto adverso, reivindicando su papel con determinaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Fern&aacute;ndez Chimeno es el impulsor de una l&iacute;nea teatral basada en la tragicomedia contempor&aacute;nea, una propuesta que recupera la tradici&oacute;n del Siglo de Oro y combina lo tr&aacute;gico y lo c&oacute;mico, con espacio tambi&eacute;n para la iron&iacute;a y la parodia. Su obra se caracteriza por humanizar a personajes hist&oacute;ricos, alej&aacute;ndolos de visiones r&iacute;gidas para mostrar sus contradicciones y su dimensi&oacute;n m&aacute;s cercana.
    </p><p class="article-text">
        El autor cuenta con una amplia trayectoria tanto en narrativa como en dramaturgia, con t&iacute;tulos centrados en la historia del Reino de Le&oacute;n y figuras clave de su pasado, as&iacute; como estudios sobre la figura de Antonio Gaud&iacute; y su vinculaci&oacute;n con el noroeste de Espa&ntilde;a.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Presentaci&oacute;n en San Feliz de Tor&iacute;o</strong></h2><p class="article-text">
        La cita tendr&aacute; lugar este jueves a las 19.30 horas en La Casona de San Feliz de Tor&iacute;o, donde el autor estar&aacute; acompa&ntilde;ado por el m&uacute;sico, escritor, editor y gestor cultural, H&eacute;ctor Escobar en una conversaci&oacute;n en torno a la obra.
    </p><p class="article-text">
        El encuentro se enmarca dentro del ciclo &lsquo;&iexcl;Bienvenido Mr. Libro!&rsquo; y est&aacute; abierto al p&uacute;blico interesado en conocer m&aacute;s sobre esta reinterpretaci&oacute;n teatral de una de las figuras m&aacute;s relevantes de la historia leonesa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Redacción ILEÓN]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/historiador-leones-jose-maria-fernandez-chimeno-presenta-san-feliz-obra-urraca-i-reina-descalza_1_13096553.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Mar 2026 11:31:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El historiador leonés José María Fernández Chimeno presenta en San Feliz su obra ‘Urraca I, la reina descalza’]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/b9bde4d8-b71b-4086-a94c-55ae6bfe8062_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x297y279.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[León,Torío,San Feliz de Torío,Libros,Historia de León,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Las Fronteras', de Carolina Sarmiento]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/las-fronteras-novela-experimental-de-carolina-sarmiento-critica-literaria-por-luis-artigue_1_13081854.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4b5a5ea2-57cb-4580-ba5d-adcc859c04ba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Las Fronteras&#039;, de Carolina Sarmiento"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Luis Artigue reseña esta "novela distópica y esperanzada" publicada por Siruela: "Una obra, la de esta escritora asturiana, que resulta muy valiosa, porque demuestra una voluntad de riesgo poco frecuente; que amplía los límites de lo que se entiende por 'fantástico' en lengua española"</p></div><p class="article-text">
        Una crisis clim&aacute;tico-b&eacute;lica. Un mundo en extinci&oacute;n. Una decisi&oacute;n: hemos de desahitar medio planeta para poder salvar el planeta entero. Sorpresas. Aventuras. Una historia de amor. Y una investigaci&oacute;n que le da a todo esto cierto toque de thriller&hellip;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        He aqu&iacute; una f&aacute;bula dist&oacute;pica muy concentrada con un protagonismo muy claro de un solo personaje central, El guarda, un vigilante enloquecido que custodia la l&iacute;nea que separa la zona humana de la zona que debe devolverse a la naturaleza (es un personaje marcado por guerras pasadas y encargado de impedir que la gente cruce la frontera), y donde el resto de personajes son los que intentan cruzar la frontera (habitantes que se resisten a abandonar el territorio humano), y los habitantes del pueblo o del sistema que ha decidido despoblar medio planeta, los cuales representan el nuevo orden ecol&oacute;gico, y el misterioso caballo on&iacute;rico, casi simb&oacute;lico, que introduce un elemento m&aacute;s fant&aacute;stico o menos pol&iacute;tico en la trama (este caballo que aparece en los sue&ntilde;os del protagonista en efecto introduce una dimensi&oacute;n simb&oacute;lica que rompe la l&oacute;gica del mundo regulado; de hecho dicho animal funciona como una grieta en la realidad, una se&ntilde;al de que la frontera no es s&oacute;lo pol&iacute;tica o ecol&oacute;gica sino tambi&eacute;n metaf&iacute;sica)...
    </p><p class="article-text">
        En <a href="https://www.siruela.com/catalogo.php?id_libro=5282" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Las fronteras</em></a>, <strong>Carolina Sarmiento</strong> (Oviedo, 1981) imagina un territorio ambiguo y vigilado donde una l&iacute;nea &ndash;f&iacute;sica, pol&iacute;tica y casi metaf&iacute;sica&ndash; separa dos realidades cada vez m&aacute;s inestables. A trav&eacute;s de personajes que se mueven entre puestos de control, paisajes degradados y rumores de un orden que se resquebraja, la novela sigue una especie de deriva hacia lo desconocido: cruzar la frontera no significa simplemente pasar a otro lugar, sino entrar en una dimensi&oacute;n donde las reglas del mundo empiezan a descomponerse, y donde cada paso parece acercar a los personajes a una revelaci&oacute;n inquietante sobre el sistema que sostiene &ndash;o encierra&ndash; sus vidas.
    </p><p class="article-text">
        Hay novelas que parecen nacer ya en un territorio fronterizo: entre g&eacute;neros, entre tradiciones, entre tonos narrativos. <em>Las fronteras</em>, de<strong> </strong><a href="https://fusionasturias.com/cultura/libros/carolina-sarmiento-la-literatura-es-mi-mayor-espacio-de-libertad.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Carolina Sarmiento</a><strong> </strong>(Editorial Siruela), pertenece a esa estirpe de libros que avanzan como quien atraviesa un paisaje incierto: con una mezcla de inquietud, extra&ntilde;eza y una persistente sensaci&oacute;n de que algo &ndash;quiz&aacute; el propio mundo&ndash; est&aacute; a punto de quebrarse.
    </p><h2 class="article-text">Frontera ontol&oacute;gica y narrativa</h2><p class="article-text">
        No es casual que su t&iacute;tulo evoque una l&iacute;nea de separaci&oacute;n. En esta novela, la frontera no es s&oacute;lo geogr&aacute;fica o pol&iacute;tica; es tambi&eacute;n ontol&oacute;gica y narrativa. Sarmiento construye un territorio donde las reglas de la realidad parecen erosionarse lentamente, en un proceso que recuerda, en su l&oacute;gica de sistema cerrado y perturbador, a la distop&iacute;a de <strong>Ricardo Men&eacute;ndez Salm&oacute;n </strong>en <em>El Sistema</em> (hay quien dice que la peor novela de un escritor sin duda deslumbrante). Como en aquella obra dist&oacute;pica, el lector percibe que el orden que rige el mundo de la ficci&oacute;n es opaco, casi burocr&aacute;tico en su violencia, y que el individuo se mueve dentro de &eacute;l con la conciencia (tard&iacute;a o in&uacute;til) de su impotencia.
    </p><p class="article-text">
        Pero si Men&eacute;ndez Salm&oacute;n trabajaba desde la abstracci&oacute;n conceptual de la distop&iacute;a, Sarmiento &ndash;gijonesa licenciada en Comunicaci&oacute;n Audiovisual que en la actualidad trabaja en la Radio Televisi&oacute;n P&uacute;blica de Asturias&ndash; introduce una dimensi&oacute;n m&aacute;s f&iacute;sica, m&aacute;s territorial, que aproxima la novela a la brillante y cruda narrativa de frontera cultivada por <strong>Cormac McCarthy </strong>(<em>Todos los caballos bellos, </em>por ejemplo). Hay en <em>Las fronteras </em>ecos de ese paisaje moral y material donde los l&iacute;mites entre civilizaci&oacute;n y barbarie se desdibujan. No se trata de una imitaci&oacute;n de la &eacute;pica seca de McCarthy, sino de una afinidad atmosf&eacute;rica: la frontera como lugar donde el mundo se revela en su forma m&aacute;s desnuda.
    </p><p class="article-text">
        La arquitectura del libro tambi&eacute;n sugiere otra genealog&iacute;a literaria. Su organizaci&oacute;n fragmentaria y su disposici&oacute;n estructural remiten de alg&uacute;n modo a <em>Rayuela</em> <strong>de Julio Cort&aacute;zar</strong>. Sin embargo, la operaci&oacute;n es distinta. Si en <em>Rayuela </em>la fragmentaci&oacute;n era un juego, una invitaci&oacute;n l&uacute;dica al lector para recomponer el texto, en <em>Las fronteras</em> esa misma estrategia adopta un tono m&aacute;s sombr&iacute;o: los fragmentos funcionan como una cuenta atr&aacute;s, como si cada secci&oacute;n acercara al relato a un punto de colapso inevitable (el experimentalismo as&iacute; deja de ser juguet&oacute;n para convertirse en apocal&iacute;ptico).
    </p><p class="article-text">
        Con todo, la novela no alcanza siempre el grado de intensidad que cabr&iacute;a esperar de su ambici&oacute;n formal. Quienes conozcan la obra previa de Sarmiento advertir&aacute;n que aqu&iacute; no aparece del todo la frescura verbal que hac&iacute;a tan singular a <a href="https://editorialpezdeplata.com/coleccion-narrativa-pez-de-plata/68-tarada-9788412289824.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Tarada</em></a>. Y tampoco a nuestro juicio logra reproducir plenamente la atm&oacute;sfera inquietante y casi hipn&oacute;tica que sosten&iacute;a su genial novela <a href="https://editorialpezdeplata.com/coleccion-narrativa-pez-de-plata/94-vresno-9788412508369.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Vr&euml;sno</em></a>. En <em>Las fronteras</em> de todos modos hay momentos de gran potencia imaginativa, pero tambi&eacute;n pasajes donde la maquinaria narrativa parece avanzar con una regularidad no tan sorprendente.
    </p><h2 class="article-text">Una novela muy valiosa</h2><p class="article-text">
        Y sin embargo &ndash;o quiz&aacute; precisamente por esa mezcla de logros y vacilaciones&ndash; la novela resulta muy valiosa. Porque Sarmiento demuestra una vez m&aacute;s una voluntad de riesgo poco frecuente en la narrativa actual, y porque su libro ampl&iacute;a los l&iacute;mites de lo que solemos entender por fant&aacute;stico en lengua espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Al final, <em>Las fronteras</em> se lee como lo que su propio t&iacute;tulo anuncia: un territorio de paso. Una novela estimulante que dialoga con tradiciones diversas &ndash;la distop&iacute;a filos&oacute;fica, la &eacute;pica de frontera, la experimentaci&oacute;n estructural&ndash;, y que contribuye a ensanchar el mapa del fant&aacute;stico... 
    </p><p class="article-text">
        Si algo deja claro, es que las fronteras, en literatura, no est&aacute;n para ser respetadas sino para ser atravesadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De hecho al acabar la novela uno de da cuenta de que, adem&aacute;s de las antedichas, en este novela hay no poco de la distop&iacute;a ecol&oacute;gica contempor&aacute;nea (recuerda a ciertas ficciones recientes sobre colapso ambiental y reorganizaci&oacute;n del mundo, una tradici&oacute;n inaugurada por<strong> J. G. Ballard</strong>, donde los paisajes degradados o transformados por la crisis ecol&oacute;gica funcionan como espejos psicol&oacute;gicos de los personajes). Pero tambi&eacute;n subyace aqu&iacute; la alegor&iacute;a kafkiana del poder (la figura del guarda que custodia un l&iacute;mite impuesto por un sistema opaco tiene resonancias claras de <strong>Franz Kafka</strong>; en particular recuerda al breve relato <em>Ante la ley</em>, donde un guardi&aacute;n custodia una puerta que nadie termina de atravesar. En ambos casos el poder aparece como una estructura abstracta, casi metaf&iacute;sica, m&aacute;s que como una autoridad concreta). Y vemos en estas p&aacute;ginas asimismo la tradici&oacute;n de la &ldquo;zona&rdquo; de la ciencia ficci&oacute;n filos&oacute;fica, pues la frontera que separa dos realidades y altera la percepci&oacute;n del mundo recuerda tambi&eacute;n al imaginario de <strong>Arkady Strugatsky</strong> y <strong>Boris Strugatsky</strong> en <em>Picnic extraterrestre</em>, donde un territorio misterioso modifica las leyes de la realidad. Y est&aacute; tambi&eacute;n el minimalismo simb&oacute;lico del fant&aacute;stico hispano en el uso de pocos personajes, situaciones muy depuradas y s&iacute;mbolos insistentes &ndash;pensamos en la obra de<strong> </strong><a href="https://ileon.eldiario.es/cultura/lo-que-no-no-se-ve-antologia-relatos-tusquets-editorial-cristina-fernandez-cubas-critica-literaria-por-luis-artigue_1_13005494.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cristina Fern&aacute;ndez Cubas</a>&ndash; donde la inquietud nace m&aacute;s de la sugerencia y la atm&oacute;sfera que de la acci&oacute;n. Y sobre todo aparece aqu&iacute; como nutriente narrativo la tradici&oacute;n del &ldquo;fin del mundo &iacute;ntimo&rdquo;: en efecto&nbsp;hay algo, en el tono crepuscular de este libro, que recuerda a la sensibilidad postapocal&iacute;ptica de<em> La carretera</em> (aunque en Sarmiento el apocalipsis no es visible sino administrado, regulado por normas y fronteras).
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, en conjunto estas influencias ayudan a situar <em>Las fronteras</em> dentro de una corriente muy interesante de la narrativa actual: la distop&iacute;a aleg&oacute;rica, donde el futuro funciona menos como predicci&oacute;n tecnol&oacute;gica que como met&aacute;fora moral del presente, y por eso el texto no termina cayendo en el nihilismo sino en la esperanza, erigi&eacute;ndose en suma es una narrativa m&aacute;s concienciadora que <em>destroyer</em>&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Una novela breve, intensa, posmoderna, exigente y el&eacute;ctrica en la que, con todo, lo mejor es la prosa a la vez seca y deslumbrante, descarnada y humanizante, sucinta y profunda, asentada verbalmente en un tiempo&nbsp;presente que se te mete entre los huesos y te hace cuestionarte donde est&aacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Pasen y lean!
    </p><h2 class="article-text"><strong>Puedes comprar la novela 'Las fronteras' en tu librer&iacute;a de barrio o </strong><a href="https://www.siruela.com/catalogo.php?&amp;opcion=autor&amp;id_libro=5273&amp;completa=S&amp;titulo=las-fronteras&amp;autor=carolina-sarmiento" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><strong>por internet pinchando aqu&iacute;</strong></a></h2>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/las-fronteras-novela-experimental-de-carolina-sarmiento-critica-literaria-por-luis-artigue_1_13081854.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Mar 2026 17:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Las Fronteras', de Carolina Sarmiento]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,España,La Biblioteca del Reino,Lo Más Friki,Asturias]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El filósofo Miguel Ángel Castro Merino presenta 'Antipsicología' este jueves en el Instituto Leonés de Cultura]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/ciencia/filosofo-miguel-angel-castro-merino-presenta-antipsicologia-jueves-instituto-leones-cultura_1_13060853.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/094d37f4-bb31-489d-b551-f70e438833a4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El filósofo Miguel Ángel Castro Merino presenta &#039;Antipsicología&#039; este jueves en el Instituto Leonés de Cultura"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El profesor de Filosofía del Instituto Padre Isla, autor de varios libros sobre el antinatalismo y coordinador del Grupo de Debate Filosófico de León, expondrá a las 19 horas en el ILC las claves de su 'antimanual' sobre el comportamiento humano que rompe deliberadamente con la psicología académica no científica</p></div><p class="article-text">
        El fil&oacute;sofo leon&eacute;s Miguel &Aacute;ngel Castro Merino presentar&aacute; este jueves 12 su &uacute;ltima obra. <a href="https://www.co-presencias.com/index.php/antispsicologia-desnudando-nuestra-conducta/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Antipsicolog&iacute;a: Desnudando nuestra conducta</em></a><em> </em>a las 19 horas en la Sala Regi&oacute;n del Instituto Leon&eacute;s de Cultura, un libro en el que plantea una cr&iacute;tica frontal a la psicolog&iacute;a tradicional, a la que acusa de apoyarse en planteamientos mentalistas y de estar vinculada a una visi&oacute;n ideol&oacute;gica de corte burgu&eacute;s. 
    </p><p class="article-text">
        Miguel &Aacute;ngel Castro es profesor de Filosof&iacute;a en el Instituto Padre Isla de Le&oacute;n y es el coordinador del Grupo de Debate Filos&oacute;fico de Le&oacute;n que se re&uacute;ne cada mes en el auditorio del ILC, donde se presentar&aacute; lo que define como &ldquo;un <em>antimanual </em>sobre el comportamiento humano que rompe deliberadamente con la psicolog&iacute;a acad&eacute;mica y de sentido com&uacute;n. Frente al mentalismo y las explicaciones basadas en conceptos como mente, voluntad, personalidad o inteligencia, el autor reivindica la&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Conductismo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>conductolog&iacute;a</strong></a>&nbsp;como perspectiva central, apoyada en el legado del conductismo y en una lectura pol&iacute;tico-filos&oacute;fica de las instituciones que moldean nuestra conducta.
    </p><p class="article-text">
        El libro muestra c&oacute;mo los condicionamientos atraviesan todas las esferas sociales, critica la medicalizaci&oacute;n psiqui&aacute;trica y denuncia el peso de creencias m&iacute;ticas sobre el yo y la libertad, defendiendo la necesidad de una educaci&oacute;n c&iacute;vica basada en la ciencia del comportamiento. El resultado es una obra de tono demoledor y claramente pol&eacute;mico, dirigida tanto a psic&oacute;logos y fil&oacute;sofos como a lectores interesados en poner en cuesti&oacute;n los supuestos b&aacute;sicos de la psicolog&iacute;a contempor&aacute;nea.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Un fil&oacute;sofo antinatalista con multitud de obras</strong>
    </p><p class="article-text">
        Miguel &Aacute;ngel Castro Merino no critica la psicolog&iacute;a sin conocerla. Es licenciado en Psicolog&iacute;a y en Filosfoi&aacute; en las universidades de Valladolid y Salamanca, y ha desarrollado una amplia carrera de ensayo entre la docencia en Educaci&oacute;n Secundaria, la divulgaci&oacute;n y la cr&iacute;tica filos&oacute;fica. No s&oacute;lo es un te&oacute;rico, ya que trabaj&oacute; como psic&oacute;logo en programas de Servicios Sociales en Salamanca y, desde hace a&ntilde;os, ejerce como profesor de Filosof&iacute;a en  Le&oacute;n (en la actualidad en el Instituto de Padre Isla, adem&aacute;s de participar en foros y encuentros vinculados al materialismo filos&oacute;fico y al pensamiento cr&iacute;tico contempor&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        Su obra se caracteriza por un tono combativo, una fuerte influencia del materialismo filos&oacute;fico de Gustavo Bueno y una mirada muy cr&iacute;tica hacia la psicolog&iacute;a dominante, desarrollada de forma sistem&aacute;tica en su libro&nbsp;<em>Antipsicolog&iacute;a</em>. Y no es poca, aunque public&oacute; de golpe la mayor&iacute;a a finales de 2023, incluye t&iacute;tulos como&nbsp;<a href="https://www.todostuslibros.com/libros/el-maldito-regalo-de-nacer-un-ensayo-antinatalista_978-84-19403-97-1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El maldito regalo de nacer. Un ensayo antinatalista</em></a>&nbsp;(2023),&nbsp;<a href="https://www.todostuslibros.com/libros/no-me-pidas-nacer_978-84-19768-28-5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>No me pidas nacer</em></a>&nbsp;(2023) y&nbsp;<a href="https://www.todostuslibros.com/libros/la-carne-espiritu_978-84-19768-64-3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La carne esp&iacute;ritu</em></a><em>, </em>tambi&eacute;n de ese mismo a&ntilde;o, junto a obras de tono m&aacute;s combativo como&nbsp;<a href="https://www.todostuslibros.com/libros/bienvenidos-a-esta-vida-de-mierda-un-panfleto-antinatalista_978-84-19768-82-7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Bienvenidos a esta vida de mierda. Un panfleto antinatalista</em></a>&nbsp;(2023). 
    </p><div id="fb-root"></div><script async defer src="https://connect.facebook.net/es_ES/sdk.js#xfbml=1&version=v19.0"></script><div class="fb-post" data-href="https://www.facebook.com/miguelangelo.buonarotti.1/posts/pfbid02ybPJKj3PYPW7j8c88pbj8jkzx7w139PtsREQ4HmVKR4qvx6TV2PkyKq83cHtXemXl"></div><p class="article-text">
        Con anterioridad hab&iacute;a publicado con Ediciones El Forastero&nbsp;<a href="https://www.todostuslibros.com/libros/pafleto-contra-la-filosofia-de-pablo-iglesias-y-compania-martillazos-nietzscheanos-un-opusculo-folosofico_978-84-943689-3-6" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Panfleto contra la filosof&iacute;a de Pablo Iglesias y compa&ntilde;&iacute;a. martillazos nietzscheanos. un op&uacute;sculo foios&oacute;fico</em></a>&nbsp;(2017),&nbsp;<a href="https://www.todostuslibros.com/libros/dios-y-la-democracia-contracatecismo-teologico-politico_978-84-122569-6-3" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Dios y la democracia. Contracatecismo teol&oacute;gico-pol&iacute;tico</em></a>&nbsp;(2020), publicados por Ediciones el Forastero y su &uacute;ltima publicaci&oacute;n reci&eacute;n sacada del horno: el c&oacute;mic&nbsp;<a href="https://www.todostuslibros.com/libros/schopenhauer-el-enigma-de-existir_978-84-09-79591-8" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Schopenhauer. El enigma de existir</em></a>&nbsp;(Manuel Porcel Medina, 2026). Adem&aacute;s de propuestas de corte m&aacute;s introductorio como&nbsp;<a href="https://www.todostuslibros.com/libros/quien-es-filosofo-todos-somos-filosofos_978-84-17005-04-7" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>&iquest;Qui&eacute;n es fil&oacute;sofo? Todos somos fil&oacute;sofos</em></a>&nbsp;(Ediciones Lacre, 2015) y otra edici&oacute;n de&nbsp;<a href="https://www.todostuslibros.com/libros/no-me-pidas-nacer_978-84-946838-5-5" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>No me pidas nacer</em></a>&nbsp; (PI Ediciones, 2017).
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de sus libros, mantiene una intensa actividad divulgadora: imparte y modera debates filos&oacute;ficos en Le&oacute;n &ndash;como los ciclos organizados en el Instituto Leon&eacute;s de Cultura, impulsando espacios de di&aacute;logo y discusi&oacute;n p&uacute;blica en torno a cuestiones filos&oacute;ficas y sociales de actualidad&ndash; <a href="https://www.youtube.com/channel/UCm7iEUjE6aaOlylIP0IF5Dg/videos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuyas sesiones comparte en su canal de YouTube</a> adem&aacute;s de grabaciones de clases, lecciones y di&aacute;logos filos&oacute;ficos, lo que le ha convertido en uno de los fil&oacute;sofos m&aacute;s entrevistados y presentes entre los aficionados a la filosof&iacute;a en esta red social. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>&iquest;En qu&eacute; consiste la antipsicolog&iacute;a de Miguel &Aacute;ngel Castro? </strong></h2><p class="article-text">
        El ensayo defiende la conductolog&iacute;a como marco te&oacute;rico y filos&oacute;fico desde el que explicar de manera rigurosa el comportamiento humano, sosteniendo que la conducta se encuentra determinada por las contingencias de refuerzo.
    </p><p class="article-text">
        Desde esta perspectiva, el autor cuestiona conceptos habitualmente asociados a la explicaci&oacute;n del comportamiento, como la voluntad, el m&eacute;rito o la libertad, a los que considera construcciones idealistas. En su lugar, analiza c&oacute;mo distintas instituciones sociales operan como sistemas de condicionamiento &ndash;comparables a las denominadas <em>cajas de Skinner&ndash;</em> que influyen y modelan la vida de las personas.
    </p><p class="article-text">
        La obra se presenta as&iacute; como una llamada a desarrollar una mirada cr&iacute;tica frente a los mecanismos de control social y a la medicalizaci&oacute;n de la conducta, proponiendo lo que denomina un enfoque de contraconductismo y una educaci&oacute;n cr&iacute;tica orientada a cuestionar esos marcos.
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>Si quieres comprar 'Antipsicolog&iacute;a' pregunta en tu librer&iacute;a de referencia o </strong></span><a href="https://www.libreriapastor.com/libro/9788409721924/antipsicologia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>por internet pinchando aqu&iacute;</strong></span></a></h2>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús María López de Uribe]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/ciencia/filosofo-miguel-angel-castro-merino-presenta-antipsicologia-jueves-instituto-leones-cultura_1_13060853.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 11 Mar 2026 20:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El filósofo Miguel Ángel Castro Merino presenta 'Antipsicología' este jueves en el Instituto Leonés de Cultura]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Psicología,Sociología,León,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Laberinto mar: un viaje por la vida y la historia de nuestras costas', de Noemí Sabugal]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/laberinto-mar-viaje-vida-historia-costas-noemi-sabugal_1_13045462.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/354f0453-9fad-4529-8a2f-6f8bbc290a86_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Laberinto mar: un viaje por la vida y la historia de nuestras costas&#039;, de Noemí Sabugal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Luis Artigue afronta en su crítica literaria semanal lo último de la premiada escritora leonesa Noemí G. Sabugal –"una de las mejores literatas de la actualidad en la que la prosa periodística y la lírica contenida se besan"–, concluyendo que es una lectura "muy recomendable"</p></div><p class="article-text">
        Esclavos, piratas, corsarios y galeotes junto a cayucos, mariscadoras, percebeiros, bateiros y marinos mercantes; la belleza de las olas contra el chapapote y el salitre mezclado con carb&oacute;n, gasoil y acero en astilleros y puertos carboneros y sider&uacute;rgicos, los na&uacute;fragos de Terranova, la Costa de la Morte, Palos, frente a las aguas casi en calma del Mediterr&aacute;neo con &aacute;nforas hundidas, o las bellas playas de Canarias, los tesoros y la basura, el cambio clim&aacute;tico, el lirismo sin fin de la contemplaci&oacute;n de las olas&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        En efecto, el mar no empieza en la orilla, sino en la memoria. Cada puerto guarda un linaje de ausencias, cada barca es un peque&ntilde;o testamento flotante. Mirarlo es las m&aacute;s de las veces escuchar las voces de quienes se jugaron la vida para que este pa&iacute;s respirara sal y futuro&hellip; &iexcl;Y as&iacute; nos lo hace saber este libro!
    </p><p class="article-text">
        Si en el excelente libro <a href="https://www.penguinlibros.com/es/literatura-contemporanea/7119-libro-hijos-del-carbon-9788420439440" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Hijos del carb&oacute;n</em></a> <strong>Noem&iacute; Sabugal</strong> (Le&oacute;n, 1979) desentra&ntilde;aba con palabra tensa y coraz&oacute;n encendido la geograf&iacute;a &iacute;ntima de una Espa&ntilde;a oculta &ndash;la de las cuencas mineras, los pulmones sucios de carb&oacute;n y las sagas familiares que se desmoronan cuando se apagan las minas&ndash;, en <a href="https://www.penguinlibros.com/es/literatura-contemporanea/349959-libro-laberinto-mar-9788420467252" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Laberinto mar</em></a><em> </em>(Alfaguara) su mirada se abre y se vuelve en s&iacute; misma oc&eacute;ano. Y eso mismo le ocurre a su bella prosa. All&iacute; donde el ensayo, la cr&oacute;nica period&iacute;stica y la literatura testimonial parecen elementos separados, Sabugal los hace confluir con naturalidad aparente: aqu&iacute; late la investigaci&oacute;n rigurosa, all&iacute; el testimonio descarnado, y en cada p&aacute;gina se siente el pulso de un pa&iacute;s que, como nuestra piel, est&aacute; bordado de sal, salitre y memoria.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si el ya citado libro sobre el carb&oacute;n fue una cartograf&iacute;a de los interiores &ndash;de las minas, y de las voces que nadie hab&iacute;a recogido&ndash; este nuevo t&iacute;tulo es una cartograf&iacute;a de m&aacute;rgenes, de aristas, de bordes donde todo acontece y casi nada queda quieto. Espa&ntilde;a, nos recuerda Sabugal una y otra vez, es en s&iacute; misma una isla fragmentada: pen&iacute;nsula de mares que la circundan y cicatrices que el tiempo no debe dejar caer en el olvido.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text"><strong>Prosa period&iacute;stica y l&iacute;rica contenida se besan</strong></h2><p class="article-text">
        Como buen libro en el que la prosa period&iacute;stica y la l&iacute;rica contenida se besan, la autora, que empieza por Gij&oacute;n y su mar permanentemente encabronado, nos lleva enseguida desde los &uacute;ltimos cazadores de ballenas hasta las olas que rompen contra los testimonios de marineros, bi&oacute;logos marinos o mariscadoras veteranas o hasta su&nbsp;&nbsp;abuelo &ndash;estas voces, evocadoras de una no ficci&oacute;n viva en la l&iacute;nea de <strong>Leila Guerriero</strong>, emergen con una fuerza testimonial que trasciende la simple descripci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sabugal se documenta, viaja, navega, lee a <strong>Manuel Rivas</strong>, investiga y conversa y conversa <em>in situ</em> con el mismo esp&iacute;ritu de quien quiere escuchar m&aacute;s que imponer, y en ello creemos que hay un eco de la literatura de viajes que <strong>Julio Llamazares</strong> aplaudir&iacute;a: no se trata solo de contar hechos, sino de sentirlos, y por eso aqu&iacute; en el texto se funden periodismo, historia, ensayo, cr&oacute;nica y memoria personal. Eso le permite a la autora, por ejemplo, situar el relato de una galerna o de un naufragio como si de un rito esencial de la existencia humana se tratase; como si las costas fuesen un espejo en el que se refleja no s&oacute;lo la geograf&iacute;a, sino las pasiones y las p&eacute;rdidas colectivas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que distingue a <em>Laberinto mar</em> &ndash;y lo que, por decirlo con t&eacute;rminos de la moderna teor&iacute;a de la literatura, hace que la lectura se convierta en una experiencia dial&eacute;ctica y sensorial&ndash; es su tensi&oacute;n entre el rigor etnogr&aacute;fico y la luminosidad po&eacute;tica. Sabugal no renuncia a la precisi&oacute;n, pero tampoco a que el lector sienta en la garganta la sal de cada historia. En ese cruce de caminos se encuentran aqu&iacute;, desde la presencia inevitable de los micropl&aacute;sticos en las praderas de posidonia hasta las leyendas de navegantes cl&aacute;sicos o las voces de las mujeres que tiraron de las embarcaciones con manos de hierro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es que este libro &ndash;como lo fue <em>Hijos del carb&oacute;n</em>&ndash; es tambi&eacute;n un homenaje a los oficios, a los sacrificios profesionales y vitales que se hacen cada d&iacute;a en contacto con un elemento que es a la vez fuente de vida y amenaza perpetua. La miner&iacute;a y el mar no son mundos tan distintos, como ella misma ha se&ntilde;alado: ambos son espacios donde el cuerpo se expone, donde la naturaleza es juez y parte, donde la memoria colectiva se teje en torno a la resistencia y al testimonio.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, <em>Laberinto mar</em> no solo nos invita a leer la historia de un pa&iacute;s a trav&eacute;s de sus costas, sino a <em>escuchar</em> el oleaje de sus voces, a sentir el rumor de la vida que se juega en cada puerto, cada playa, cada embarcaci&oacute;n. Y lo hace con la prosa de una autora que sabe que la literatura &ndash;como el mar&ndash; no se doma, sino que solo se comprende en su inmensidad musical y sensorial.
    </p><p class="article-text">
        Nadie como Noem&iacute; Sabugal nos hab&iacute;a hecho tomar bella cuenta de que Espa&ntilde;a no termina en la costa: empieza en ella, en la sal de sus oficios y en el sacrificio de quienes aprendieron a vivir mirando al horizonte&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Un libro muy recomendable.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/laberinto-mar-viaje-vida-historia-costas-noemi-sabugal_1_13045462.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Mar 2026 17:00:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Laberinto mar: un viaje por la vida y la historia de nuestras costas', de Noemí Sabugal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[La Biblioteca del Reino,Libros,Literatura,León,Periodismo,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Violeta Serrano: "Del abandono de la izquierda del mundo rural se ha hecho cargo la extrema derecha"]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/politica/violeta-serrano-sumar-izquierda-rural-extrema-derecha_1_13031277.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1ed63822-21c6-4102-a54a-f67c32aa20f1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Violeta Serrano: &quot;Del abandono de la izquierda del mundo rural se ha hecho cargo la extrema derecha&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La escritora publica el ensayo 'El desencanto de los revolucionarios' en el que narra su paso por la política activa en la coalición Sumar y que presenta este miércoles 4 de marzo en León en la Librería Sputnik</p></div><p class="article-text">
        En plena efervescencia de la izquierda espa&ntilde;ola la escritora leonesa Violeta Serrano ha publicado <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-el-desencanto-de-los-revolucionarios/442931" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El desencanto de los revolucionarios</em></a> (Espasa, 2026). Un libro en el que narra su paso por la pol&iacute;tica activa como candidata, y luego asesora, en la coalici&oacute;n Sumar, que agrup&oacute; a los partidos de izquierda para las elecciones del a&ntilde;o 2023 sumidos ya en una batalla interna que luego se recrudecer&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Entre la publicaci&oacute;n del libro y su presentaci&oacute;n en Le&oacute;n, que tendr&aacute; lugar este mi&eacute;rcoles 4 de marzo en la Librer&iacute;a Sputnik, <a href="https://www.eldiario.es/politica/izquierda-confederal-lanza-nueva-alianza-aritmetica-necesaria-elecciones-ganan-proyecto-ganador_1_13009712.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">la izquierda ha intentado recomponerse formalizando una nueva coalici&oacute;n</a>, que no se llamar&aacute; Sumar y de la que Podemos no participa  de momento, y el anuncio de la que fue candidata en 2023 y actual vicepresidenta y ministra de Trabajo del Gobierno progresista, Yolanda D&iacute;az, <a href="https://www.eldiario.es/politica/yolanda-diaz-renuncia-candidata-izquierda-confederal-orgullosa-hecho-queda_1_13015582.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">de su retirada de la primera l&iacute;nea pol&iacute;tica</a> al renunciar a volver a ser candidata. Una decisi&oacute;n acertada, a juicio de Violeta Serrano, &ldquo;creo que es una buena decisi&oacute;n&rdquo;, que no oculta en sus p&aacute;ginas su decepci&oacute;n con la que fuera l&iacute;der del espacio Sumar reconociendo algunas victorias pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Desde su casa en la Maragater&iacute;a, donde atiende a ILE&Oacute;N, <a href="https://ileon.eldiario.es/autores/violeta-serrano/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el medio en el que colabora de forma habitual</a>, Serrano explica su desencanto de la pol&iacute;tica activa, que quema perfiles y candidatos a una velocidad inusitada. Un libro en el que realiza una cr&iacute;tica a la actuaci&oacute;n de la izquierda y al funcionamiento interno de las formaciones, que premian lealtades en lugar de aptitudes. El ensayo recoge su paso pol&iacute;tico con una buena dosis de decepci&oacute;n, &ldquo;yo lo sufr&iacute; mucho en lo personal&rdquo;, pero a la vez realiza una proposici&oacute;n para que la izquierda vuelva a conectar con las clases populares de las que hist&oacute;ricamente ha nutrido su voto, &ldquo;la revoluci&oacute;n de lo cercano&rdquo;. Analiza que el 'momentum' pol&iacute;tico a la izquierda pertenece a los partidos regionalistas, que encadenan buenos resultados como la Chunta Aragonesista, &ldquo;porque no se han olvidado de pisar el territorio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cada vez m&aacute;s gente, que quiz&aacute;s antes votaba a la izquierda, que est&aacute; viendo en los partidos regionalistas un refugio, como te digo, donde hay, o por lo menos parece que hay, cierta porosidad a cuestiones vinculadas a lo social que podr&iacute;an tener la izquierda&rdquo;, reflexiona. &ldquo;Una de las cosas de la izquierda es hablar siempre desde los grandes n&uacute;cleos urbanos y dejar abandonadas como desiertos ciertas zonas, por ejemplo, la nuestra&rdquo;, incide.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;La izquierda se ha convertido en un viejo cascarrabias&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        En su an&aacute;lisis &ldquo;la izquierda se ha convertido en un viejo cascarrabias, en gran medida, que te dice todo el tiempo lo que tienes que hacer, lo que no tienes que hacer, si hablas con A o con E, entonces ya lo haces bien o lo haces mal. Tenemos que flexibilizar un poco esto, &iquest;no? A lo mejor ha habido demasiada imposici&oacute;n desde una superioridad moral que encima les ha ca&iacute;do encima, porque vemos el caso de Errej&oacute;n, por ejemplo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Violeta Serrano recuerda su campa&ntilde;a como candidata de la coalici&oacute;n en el verano del 2023. &ldquo;Yo iba por los pueblos perdidos de aqu&iacute; de Maragater&iacute;a y ve&iacute;a los carteles de Vox, que adem&aacute;s eran muy buenos, aquel 'Siembra' en el &uacute;ltimo &aacute;rbol perdido del &uacute;ltimo pueblo. &iquest;D&oacute;nde estaba la izquierda? Es que hace mucho que no est&aacute; aqu&iacute;. Y de esta frustraci&oacute;n y de este abandono, que yo lo viv&iacute; en campa&ntilde;a, porque lo sent&iacute; como que es lo que sent&iacute;a la gente, sent&iacute;a abandono, sent&iacute;a falta de autoestima, alguien se hace cargo. Y se ha hecho cargo a la extrema derecha&rdquo;. Un an&aacute;lisis que deja en evidencia el momento pol&iacute;tico. &ldquo;Esto no quiere decir que nos vaya las a dar las soluciones adecuadas, pero la gente vota con el coraz&oacute;n, no vota con la raz&oacute;n. Y la gente hoy se siente escuchada por esta gente&rdquo;. &ldquo;Creo que las soluciones que ofrece Vox son totalmente contrarias, quiero decir, que en muchos casos son perjudiciales para el mundo rural&rdquo;, explica.
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            <span class="title">
                La escritora Violeta Serrano.                            </span>
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        En su ensayo Serrano realiza un recorrido desde su entrada en la pol&iacute;tica activa como candidata, a la que fueron a buscar como una nueva voz de las de la Espa&ntilde;a vaciada, su paso al asesoramiento pol&iacute;tico y su despido, v&iacute;a <em>online</em>, y el desencanto de c&oacute;mo funciona la pol&iacute;tica, especialmente en el cintur&oacute;n de la M30 madrile&ntilde;a. Reconoce que el funcionamiento de los partidos o coaliciones tiene vicios y como autocr&iacute;tica se&ntilde;ala su propia designaci&oacute;n a dedo como candidata que provoc&oacute; tensiones con las formaciones en el territorio: &ldquo;Si tu llevas mucha vida trabajando en esto y de repente te ponen alguien desde arriba as&iacute; porque s&iacute;, pues normal que te cabrees, &iquest;no? Me parece l&oacute;gico&rdquo;. Pero se muestra satisfecha con el trabajo realizado entonces y, sobre todo, que Vox no lograra diputado por Le&oacute;n en aquella cita electoral del 2023.
    </p><h2 class="article-text"><strong>&ldquo;La pol&iacute;tica no deber&iacute;a ser cruel, pero lo es&rdquo;</strong></h2><p class="article-text">
        Serrano se adentr&oacute; en pol&iacute;tica con una motivaci&oacute;n, defender el mundo rural de Espa&ntilde;a donde ella ha elegido vivir. Un tema recurrente en la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola justo antes, durante y despu&eacute;s de la pandemia, que ha desaparecido casi por completo del panorama pol&iacute;tico. Seg&uacute;n relata en el libro sus propuestas en la materia eran recibidas con buenas palabras pero las acciones, los repartos de cuotas en el Gobierno y las decisiones de intereses las fueron dejando en saco roto. Y lleg&oacute; el desencanto. El no saber qu&eacute; haces ah&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La pol&iacute;tica no deber&iacute;a ser cruel, pero lo es&rdquo;, resume la escritora en el libro de c&oacute;mo se van viendo que la toma de decisiones te aleja de un lugar y un punto pol&iacute;tico con el que te ilusionaste. Gran conocedora de la actualidad pol&iacute;tica y social de Argentina, donde vivi&oacute; una d&eacute;cada, Serrano traza paralelismos del triunfo de las opciones m&aacute;s radicales de la derecha, salvando las distancias, reclamando una reflexi&oacute;n de por qu&eacute; la izquierda ha perdido el pulso, especialmente entre la juventud. &ldquo;A m&iacute; me da mucha pena y rabia porque yo he visto ya en Argentina lo f&aacute;cil que es destruir aquello que se tarda tanto en construir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Estamos en una era comunicacional en la que yo crezco en la medida en que polarizo m&aacute;s con el otro&rdquo;, explica. &ldquo;Y eso destroza la democracia, porque la democracia es hablar sobre todo con el que no piensa como yo. Con el que piensa como yo es muy f&aacute;cil hablar. Se trata de llegar a consensos con el distinto y no estamos en esa l&oacute;gica, ni unos ni otros&rdquo;.
    </p><blockquote class="quote">

    
    <div class="quote-wrapper">
      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Estamos en una era comunicacional en la que yo crezco en la medida en que polarizo más con el otro. Y eso destroza la democracia, porque la democracia es hablar sobre todo con el que no piensa como yo</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        La escritora no oculta que tras la decepci&oacute;n con la izquierda llega el temor a lo que venga: &ldquo;Tengo miedo que llegue la extrema derecha, porque a la extrema derecha los derechos humanos no le importan&rdquo;. &ldquo;Parece una tonter&iacute;a, pero no, a lo mejor es porque tengo la perspectiva de que he vivido en Argentina, que s&eacute; lo que es no tener una buena sanidad, no tener una buena educaci&oacute;n, no poder estar con la puerta abierta sin que pase nada. Yo eso s&iacute; lo s&eacute; y probablemente mucha gente aqu&iacute; no lo sabe porque nunca lo vivi&oacute;. Y cree que esto es natural, pero no es natural para nada. Se destruye en un segundo&rdquo;, insiste.
    </p><p class="article-text">
        Serrano reclama una nueva visi&oacute;n en la izquierda, volver a mirar los territorios como una de sus soluciones aunque advierte: &ldquo;Mientras tengas a la misma gente en el mismo sitio de poder no se va no se va a refundar nada&rdquo;. Pero aunque la decepci&oacute;n de la pol&iacute;tica activa pese en este momento cree, se&ntilde;ala en su libro, que siempre habr&aacute; un camino para la pol&iacute;tica real, la que soluciona los problemas de los ciudadanos. &ldquo;Escucha, humildad y liderazgos aut&eacute;nticos&rdquo;, son sus recetas para recuperar la fe. Alg&uacute;n d&iacute;a.
    </p><h2 class="article-text"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>Puedes comprar 'El Desencanto de los revolucionarios' en tu librer&iacute;a habitual o </strong></span><a href="https://www.planetadelibros.com/libro-el-desencanto-de-los-revolucionarios/442931" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>por internet pinchando aqu&iacute;</strong></span></a></h2>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Vega]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/politica/violeta-serrano-sumar-izquierda-rural-extrema-derecha_1_13031277.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Mar 2026 18:09:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Violeta Serrano: "Del abandono de la izquierda del mundo rural se ha hecho cargo la extrema derecha"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[León,La Biblioteca del Reino,Libros,Sumar]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['En todo hay una grieta y por ella entra la luz', de Patricio Pron]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/en-todo-hay-una-grieta-entra-luz-y-por-ella-de-patricio-pron-critica-literaria-por-luis-artigue_1_13012048.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/411275d4-02d3-4f98-b6b1-1a30cb8bece0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;En todo hay una grieta y por ella entra la luz&#039;, de Patricio Pron"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En su reseña semanal Luis Artigue se centra en la última novela recién publicada por Editorial Anagrama de uno de los grandes escritores contemporáneos en castellano</p></div><p class="article-text">
        <a href="https://patriciopron.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Patricio Pron</strong></a> (Rosario, 1975) es un escritor argentino cuya obra se mueve entre Argentina y Europa (especialmente Alemania, pa&iacute;s en el que residi&oacute; varios a&ntilde;os mientras realizaba estudios de filolog&iacute;a rom&aacute;nica en la Universidad de G&ouml;ttingen). Esa experiencia de desplazamiento marc&oacute; de manera decisiva su literatura, atravesada por la memoria pol&iacute;tica argentina, las herencias familiares y la reflexi&oacute;n sobre la propia escritura. Se trata de una obra que en conjunto traza un mapa inquieto entre la memoria personal y las fisuras de la historia colectiva, especialmente la argentina, explorando c&oacute;mo el pasado &ndash;dictaduras, silencios familiares, herencias ideol&oacute;gicas&ndash; se filtra en el presente con una mezcla de iron&iacute;a, lucidez y extra&ntilde;amiento. Desde sus primeras novelas &ndash;<em>Formas de morir </em>(1998), <em>Nadadores muertos </em>(2001), <em>Una puta mierda</em> (2007), <em>El comienzo de la primavera </em>(2008)&ndash; hasta libros como <em>El esp&iacute;ritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia </em>(2011), y <em>&nbsp;La vida interior de las plantas de interior</em> (2013), Pron ha construido en efecto una narrativa que combina reflexi&oacute;n ensay&iacute;stica y pulsi&oacute;n ficcional, con una prosa precisa, a veces fragmentaria, que desconf&iacute;a de los relatos cerrados y prefiere la duda como m&eacute;todo. Su estilo, atravesado por referencias culturales y una mirada cr&iacute;tica sobre la literatura misma, convierte cada texto en una indagaci&oacute;n sobre qu&eacute; significa contar y recordar en tiempos de incertidumbre.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;ltima novela de <strong>Patricio Pron</strong>, <a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/narrativas-hispanicas/en-todo-hay-una-grieta-y-por-ella-entra-la-luz/9788433949158/NH_782" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>En todo hay una grieta y por ella entra la luz</em></a><em> </em>(2026), confirma algo que ya se intu&iacute;a en sus libros anteriores: que su proyecto narrativo no consiste en contar historias sino en interrogar los dispositivos que las hacen posibles. Aqu&iacute;, bajo la apariencia modesta (casi burocr&aacute;tica) de un encargo biogr&aacute;fico que no llega a cumplirse, se despliega una meditaci&oacute;n sobre la responsabilidad de la escritura desobediente en un tiempo de imposiciones y prebendas que en realidad son fracturas morales y pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        El argumento, si cabe emplear a&uacute;n esa palabra en la obra de Pron, se organiza en torno a un escritor trasunto del autor que, desde Nueva York, debe redactar la biograf&iacute;a de una figura determinada (<strong>Fondane</strong>), y que, en lugar de hacerlo, convierte la pesquisa en una deriva reflexiva donde comparecen, con una l&oacute;gica oblicua pero f&eacute;rrea, nombres y episodios que dibujan el mapa intelectual de nuestro presente. Entre ellos, la figura de <strong>Benjamin Fondane</strong> &ndash;que iba a ser el objeto de su biograf&iacute;a&ndash; emerge como una conciencia tr&aacute;gica del siglo XX, poeta y pensador y hasta cineasta franc&eacute;s que lleg&oacute; tarde a todo, y cuya vida y muerte funcionan como recordatorio de que toda biograf&iacute;a es tambi&eacute;n un ajuste de cuentas con la historia. La evocaci&oacute;n de Fondane aqu&iacute; no es erudici&oacute;n decorativa: es un espejo en el que el narrador mide la insuficiencia &ndash;o la temeridad&ndash; de escribir sobre otro.
    </p><p class="article-text">
        Junto a esa dimensi&oacute;n intelectual aparece el estruendo del presente, encarnado en la sombra ubicua de <strong>Donald Trump</strong>, cuya menci&oacute;n en el texto, aunque tangencial, no es meramente coyuntural. Trump representa aqu&iacute; la cristalizaci&oacute;n de un discurso que trivializa la verdad y convierte el lenguaje en instrumento de demolici&oacute;n. Frente a esa ret&oacute;rica de la simplificaci&oacute;n y el eslogan, la novela propone la complejidad, la nota al pie, la atenci&oacute;n reforzada y la digresi&oacute;n razonada como formas de resistencia. Si el poder reduce, la literatura expande.
    </p><h2 class="article-text">Preocupaci&oacute;n ecol&oacute;gica</h2><p class="article-text">
        No es menor la preocupaci&oacute;n ecol&oacute;gica que atraviesa el texto, la conciencia del mundo que desaparece, una inquietud que no se formula en clave panfletaria sino como s&iacute;ntoma de un desajuste profundo entre relato y realidad. El deterioro del planeta, las advertencias cient&iacute;ficas, la conciencia de un tiempo que se agota, act&uacute;an como tel&oacute;n de fondo que impregna la reflexi&oacute;n del narrador: &iquest;Qu&eacute; significa escribir&nbsp;biograf&iacute;as &ndash;ordenar una vida, clausurarla en un volumen- cuando lo que est&aacute; en juego es la continuidad misma de la vida en com&uacute;n? La grieta del t&iacute;tulo es tambi&eacute;n la del suelo que pisamos (en esto emparenta intencionalmente esta novela con las de <strong>Roberto Bola&ntilde;o</strong>, en quien la literatura es tambi&eacute;n siempre pesquisa, desplazamiento, b&uacute;squeda de una verdad que se resiste a ser clausurada, pero es dif&iacute;cil no advertir tambi&eacute;n la sombra de <strong>Jorge Luis Borges</strong> en su concepci&oacute;n del texto como artefacto intelectual, y atisbar la huella de <strong>Ricardo Piglia</strong>, sobre todo en la intersecci&oacute;n entre relato e investigaci&oacute;n, en esa convicci&oacute;n de que toda narraci&oacute;n esconde una teor&iacute;a de la lectura y una pol&iacute;tica del sentido).
    </p><p class="article-text">
        En este sentido la estructura pastiche de esta novela tan posmoderna incluye relato, ensayo, cr&oacute;nica y memorias, y, si ya hab&iacute;a precedentes contempor&aacute;neos en este tipo de estructuras narrativas y en la tematizaci&oacute;n de la propia imposibilidad de escribir. (<strong>Enrique Vila-Matas</strong> por ejemplo) lo de Patricio Pron va m&aacute;s all&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Y en un plano m&aacute;s &iacute;ntimo, la figura del abuelo materno, otro elemento del argumento de esta novela-puzzle, introduce la dimensi&oacute;n afectiva y memorial&iacute;stica que equilibra la densidad ensay&iacute;stica del libro. Ese abuelo inmigrante que al llegar a su destino deviene cham&aacute;n, convocado desde la memoria familiar, no es solo un personaje secundario sino el recordatorio de que toda escritura nace de una herencia, de una cadena de relatos transmitidos y deformados (cabr&iacute;a situar aqu&iacute; la influencia en Pron de <strong>W. G. Sebald</strong>, particularmente en el modo de entrelazar memoria personal, reflexi&oacute;n hist&oacute;rica y digresi&oacute;n ensay&iacute;stica). La biograf&iacute;a incumplida del encargo resuena as&iacute; con las biograf&iacute;as impl&iacute;citas &ndash;las que no se escriben pero nos constituyen&ndash; que el narrador arrastra consigo. Y, con todo, el escritor en crisis que parece contagiar su obra de su propia crisis y de las crisis que atraviesan el mundo (sobre todo la ecol&oacute;gica) no termina escribiendo sobre la destrucci&oacute;n del mundo sino la desconstrucci&oacute;n del mismo, y ah&iacute; est&aacute; la grieta de esperanza que muestra esta novela.
    </p><h2 class="article-text"><strong>El uso de las notas a pie de p&aacute;gina</strong></h2><p class="article-text">
        Pero el verdadero prodigio de la novela no es epistemol&oacute;gico ni pol&iacute;tico sino que es estructural de la novela reside en el uso de las notas a pie de p&aacute;gina. En manos menos h&aacute;biles habr&iacute;an sido un obst&aacute;culo o una coqueter&iacute;a metaliteraria pretenciosa. Aqu&iacute; son un segundo cauce narrativo que no interrumpe el fluir del relato principal sino que lo multiplica. Las notas no corrigen: redimensionan; complejizan. No se limitan a aportar datos: abren fisuras por las que el sentido se dispersa y se enriquece. El lector comprende pronto que el centro del libro no est&aacute; en la superficie del texto, sino en esa conversaci&oacute;n subterr&aacute;nea entre cuerpo y margen.
    </p><p class="article-text">
        En ese gesto formal literariamente ambicioso hay una declaraci&oacute;n est&eacute;tica. El escritor protagonista, al incumplir su encargo, no fracasa: desobedece. Y al desobedecer afirma, sin proclamarlo, que escribir hoy &ndash;si ha de ser algo m&aacute;s que una mercanc&iacute;a cultural&ndash; es sustraerse a la l&oacute;gica de la eficacia, de la linealidad, del producto terminado. La negativa a entregar la biograf&iacute;a prometida es tambi&eacute;n la negativa a someter la experiencia a un molde tranquilizador.
    </p><p class="article-text">
        Esta novela de t&iacute;tulo de canci&oacute;n de <strong>Leonard Cohen</strong> y repleta de frases con vocaci&oacute;n de cita literaria dialoga con el resto de la obra de Pron &ndash;con su exploraci&oacute;n constante de la memoria hist&oacute;rica, de los v&iacute;nculos familiares, de las zonas ciegas del relato&ndash; y la lleva un paso m&aacute;s all&aacute;. Si en libros anteriores la investigaci&oacute;n y el archivo ya ocupaban un lugar central, aqu&iacute; el archivo se desborda y se convierte en estructura misma del texto. La grieta no es solo un motivo tem&aacute;tico: es un m&eacute;todo.
    </p><p class="article-text">
        <em>En todo hay una grieta y por ella entra la luz</em> es, pues, una novela que asume el riesgo de pensar. En tiempos de discursos cerrados y opiniones instant&aacute;neas, Pron propone la lentitud de la nota al pie, la incomodidad de la duda, la &eacute;tica de la desobediencia, como una reflexi&oacute;n sobre el tiempo y sobre el sentido de lo humano en un mundo en el que todo est&aacute; desapareciendo. 
    </p><p class="article-text">
        Y en esa apuesta &ndash;exigente, pero profundamente literaria&ndash; encuentra su forma m&aacute;s luminosa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/en-todo-hay-una-grieta-entra-luz-y-por-ella-de-patricio-pron-critica-literaria-por-luis-artigue_1_13012048.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 26 Feb 2026 17:30:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['En todo hay una grieta y por ella entra la luz', de Patricio Pron]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,Internacional,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Bembibre y Villafranca del Bierzo rinden homenaje a Enrique Gil y Carrasco en el 180.º aniversario de su muerte]]></title>
      <link><![CDATA[https://elbierzo.eldiario.es/cultura-y-ocio/bembibre-villafranca-bierzo-rinden-homenaje-enrique-gil-carrasco-180-aniversario-muerte_1_13017866.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/29d48635-576f-4715-868e-85a45ec08b88_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Bembibre y Villafranca del Bierzo rinden homenaje a Enrique Gil y Carrasco en el 180.º aniversario de su muerte"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ofrendas, recitales, música y la presentación de un libro conmemoran la figura del romántico berciano los días 26 y 28 de febrero con entrada libre</p></div><p class="article-text">
        El Bierzo volver&aacute; la mirada hacia una de sus figuras literarias m&aacute;s destacadas con motivo del 180.&ordm; aniversario del fallecimiento de Enrique Gil y Carrasco (1846-2026). El Instituto de Estudios Bercianos (IEB) ha organizado varios actos conmemorativos en Bembibre y Villafranca del Bierzo, que se suman a la exposici&oacute;n &lsquo;El Se&ntilde;or de Bembibre a trav&eacute;s de Luis G&oacute;mez Domingo y otros autores&rsquo;, que se inaugura este mi&eacute;rcoles 25 de febrero a las 11.00 horas en la Casa Ucieda de Camponaraya.
    </p><p class="article-text">
        Todas las actividades programadas cuentan con entrada libre y est&aacute;n patrocinadas por el Instituto Leon&eacute;s de Cultura de la Diputaci&oacute;n de Le&oacute;n, en colaboraci&oacute;n con los ayuntamientos implicados y colectivos culturales de la comarca.
    </p><h2 class="article-text"><strong>26 de febrero: Enrique Gil, poeta, en Bembibre</strong></h2><p class="article-text">
        El jueves 26 de febrero, Bembibre acoger&aacute; una jornada centrada en la faceta po&eacute;tica del autor berciano. En colaboraci&oacute;n con el Ayuntamiento de la localidad y la Asociaci&oacute;n Martes Literarios, los actos comenzar&aacute;n a las 18.30 horas con una ofrenda floral a Enrique Gil y Carrasco en el parque.
    </p><p class="article-text">
        A las 19.00 horas, el Teatro Benev&iacute;vere ser&aacute; escenario de una proyecci&oacute;n y recital en torno a la figura del escritor. La sesi&oacute;n contar&aacute; con la actuaci&oacute;n de la violinista y violista Karine Vardanian, que pondr&aacute; acompa&ntilde;amiento musical a una cita que busca reivindicar el legado rom&aacute;ntico del autor de &lsquo;El Se&ntilde;or de Bembibre&rsquo;.
    </p><h2 class="article-text"><strong>28 de febrero: Enrique Gil, viajero, en Villafranca del Bierzo</strong></h2><p class="article-text">
        La programaci&oacute;n continuar&aacute; el s&aacute;bado 28 de febrero en Villafranca del Bierzo, donde el Teatro Gil y Carrasco acoger&aacute; a las 19.00 horas la presentaci&oacute;n del libro &lsquo;Gil y Carrasco en el centro del mundo (diario de viaje)&rsquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el acto participar&aacute;n Jos&eacute; Enrique Mart&iacute;nez, Jos&eacute; Luis Su&aacute;rez Roca y H&eacute;ctor Escobar, que abordar&aacute;n la vertiente viajera y period&iacute;stica del escritor, ampliando la mirada sobre una figura clave del Romanticismo espa&ntilde;ol vinculada de manera inseparable al Bierzo.
    </p><p class="article-text">
        Con este conjunto de actividades, el Instituto de Estudios Bercianos refuerza la conmemoraci&oacute;n de una fecha se&ntilde;alada para la cultura berciana y leonesa, recuperando la figura de Enrique Gil y Carrasco desde distintas perspectivas: la literaria, la po&eacute;tica y la del viajero que proyect&oacute; su tierra m&aacute;s all&aacute; de sus fronteras.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Redacción EL BIERZO]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://elbierzo.eldiario.es/cultura-y-ocio/bembibre-villafranca-bierzo-rinden-homenaje-enrique-gil-carrasco-180-aniversario-muerte_1_13017866.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Feb 2026 19:29:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Bembibre y Villafranca del Bierzo rinden homenaje a Enrique Gil y Carrasco en el 180.º aniversario de su muerte]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[León,Bierzo,Bembibre,Villafranca del Bierzo,Literatura,La Biblioteca del Reino,Historia de León,Historia del Bierzo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Lo que no se ve', de Cristina Fernández Cubas]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/lo-que-no-no-se-ve-antologia-relatos-tusquets-editorial-cristina-fernandez-cubas-critica-literaria-por-luis-artigue_1_13005494.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1531e371-88c2-4d45-b3d7-6171ebdbc84c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Lo que no se ve&#039;, de Cristina Fernández Cubas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Luis Artigue realiza la crítica literaria de última antología de relatos de la autora catalana publicada por Tusquets Editores, que "reafirma su lugar como una de las voces fundamentales del cuento fantástico en lengua española que explora la narrativa corta con prosa cristalina y mirada penetrante"</p></div><p class="article-text">
        Como nos ense&ntilde;&oacute; en su d&iacute;a el gran te&oacute;rico de la literatura <strong>Tzvetan Todorov</strong> el origen del cuento realista con impregnaciones fant&aacute;sticas (el que narra peripecias fant&aacute;sticas que le acontecen a personas normales) se remonta al Mahabharatha y Las Mil y una Noches, y a los b&iacute;blicos libros de Daniel, Ezequiel y sobre todo el Apocalipsis, y a las vanguardias en general y m&aacute;s concretamente al surrealismo, y al canon de la ciencia ficci&oacute;n blanda, al del realismo m&aacute;gico hispanoamericano, al de la teolog&iacute;a y al del psicoan&aacute;lisis.
    </p><p class="article-text">
        En <a href="https://www.planetadelibros.com/libro-lo-que-no-se-ve/423061" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Lo que no se ve</em></a> (Tusquets Editores),<strong> Fernandez Cubas</strong> reafirma su lugar como una de las voces fundamentales del cuento fant&aacute;stico en lengua espa&ntilde;ola. El volumen re&uacute;ne relatos que exploran con prosa cristalina y mirada penetrante esa cortazariana zona fronteriza entre lo cotidiano y lo inquietante, donde lo real se fisura apenas lo suficiente para que asome lo ins&oacute;lito. No hay en estas p&aacute;ginas estridencia ni efectos grandilocuentes: lo perturbador surge con naturalidad, casi con discreci&oacute;n, como si siempre hubiera estado ah&iacute;, aguardando a ser percibido.
    </p><p class="article-text">
        La obra de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cristina_Fern%C3%A1ndez_Cubas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Cristina Fern&aacute;ndez Cubas</strong></a> se sit&uacute;a toda en esa gama del fant&aacute;stico que podr&iacute;amos llamar realismo visionario, cultivado por autores de su generaci&oacute;n que, bajo la estela de <strong>Julio Cort&aacute;zar</strong>, <strong>Borges Bioy Casares, Kafka, Carroll,</strong> e <strong>Italo Calvino</strong>, desconf&iacute;an del canon preeminentemente realista y cuestionan su pretendida transparencia. Como en los mejores cuentos de Cort&aacute;zar, la fractura no anula la l&oacute;gica del mundo representado, sino que la desplaza: el lector se ve obligado a reconsiderar lo que cre&iacute;a estable. Sin embargo, si en Cort&aacute;zar el juego intelectual y la experimentaci&oacute;n formal ocupaban a menudo el primer plano, en Fern&aacute;ndez Cubas la inquietud nace de una observaci&oacute;n minuciosa de la psicolog&iacute;a y de la memoria, &aacute;mbitos donde lo invisible opera con mayor intensidad.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, su narrativa dialoga con la de <strong>Juan Jose Mill&aacute;s</strong> y, sobre todo, con la de <strong>Jose Mar&iacute;a Merino</strong>. Como en Mill&aacute;s, lo extra&ntilde;o puede emerger de la grieta m&aacute;s trivial de la vida urbana; pero mientras el autor valenciano tiende a una iron&iacute;a que roza lo aleg&oacute;rico, Fern&aacute;ndez Cubas mantiene una ambig&uuml;edad m&aacute;s radical, menos explicativa. Con Merino comparte, en cambio, una preocupaci&oacute;n por las metamorfosis de la identidad y por la fragilidad de las fronteras entre sue&ntilde;o y vigilia, recuerdo y fabulaci&oacute;n. Ambos entienden el fant&aacute;stico no como evasi&oacute;n, sino como herramienta de conocimiento: un modo de revelar lo que el realismo convencional deja fuera de campo.
    </p><h2 class="article-text">Proyecto literario sostenido durante d&eacute;cadas</h2><p class="article-text">
        <em>Lo que no se ve</em> confirma as&iacute; la coherencia de un proyecto literario sostenido durante d&eacute;cadas. Desde sus primeros libros, Fern&aacute;ndez Cubas ha demostrado que el cuento es un laboratorio privilegiado para ensayar estas perturbaciones sutiles. Aqu&iacute; vuelve a hacerlo con una prosa contenida, precisa, que reh&uacute;ye el &eacute;nfasis y conf&iacute;a en la inteligencia del lector. El t&iacute;tulo funciona como po&eacute;tica: lo esencial no se muestra de manera directa, sino que se insin&uacute;a, se filtra, se presiente.
    </p><p class="article-text">
        Encontramos en este libro un cuento sutil y metaliterario sobre la m&iacute;tica rivalidad entre Joan Crawford y Bette Davis, iconos del Hollywood cl&aacute;sico, titulado <em>T&uacute; Joan, yo Bette, </em>en el que se difuminan las fronteras entre realidad y proyecci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y un relato titulado: <em>&iquest;De qu&eacute; se habla en las fiestas? </em>Sobre la fragilidad de la incomunicaci&oacute;n y la teatralidad de la vida social, el cual convierte la charla mundana en un espacio casi espectral; pues la fiesta se transforma en una escena donde todos representan un papel y donde el silencio tiene m&aacute;s peso que la palabra.
    </p><p class="article-text">
        Y <em>La hermana china</em>, que es uno de los relatos que mejor encarnan el motivo del doble y de la identidad desdoblada (un tema tan recurrente en Merino y el resto de los autores de esta tradici&oacute;n), o <em>Il Buco, </em>un cuento sibre el hueco como foco de extra&ntilde;eza progresiva.
    </p><p class="article-text">
        Y hasta un cuento titulado <em>Candela viva</em> que es como una historia de amistad, rivalidad o dependencia afectiva se va cargando de resonancias m&aacute;s oscuras, cuando no abiertamente sobrenaturales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero de todo el conjunto nuestro cuento favorito, por destacar uno, es <em>Momomio: </em>&nbsp;uno de los relatos m&aacute;s inquietantes de la colecci&oacute;n cuya historia gira en torno a un grupo de j&oacute;venes estudiantes universitarios &ndash;en la Barcelona de los a&ntilde;os sesenta&ndash; que, en su juventud y con aires de omnipotencia, deciden jugar con algo m&aacute;s oscuro que ellos: una invocaci&oacute;n a <em>El Otro</em>, una especie de presencia maligna o ser supremo de maldad cuya naturaleza nunca se explica del todo. La narradora recuerda esa tarde y aquella experiencia como un punto de inflexi&oacute;n. Lo que empieza como un juego o un conjuro entre chicos bien se convierte, para algunos de ellos, en una sombra que marcar&aacute; sus vidas. El relato juega con la ambig&uuml;edad entre lo m&aacute;gico, lo sobrenatural y lo psicol&oacute;gico: no siempre queda claro si lo que ocurre tras la invocaci&oacute;n es realmente sobrenatural o si es una construcci&oacute;n de la mente de quienes participaron &ndash;o de la propia narradora&ndash;. El nombre 'Momonio' &ndash;y la referencia al <em>Otro</em>&ndash; funciona en este cuento como un s&iacute;mbolo de lo desconocido y temido, aquello que no se ve pero que puede tener consecuencias poderosas e insoportables. Y en conjunto, el cuento explora c&oacute;mo un acto aparentemente l&uacute;dico puede abrir puertas a lo inexplicable o a recuerdos que nunca terminan de cerrarse, y c&oacute;mo la adolescencia y la juventud quedan marcadas por experiencias que parecen trascender la l&oacute;gica cotidiana.
    </p><p class="article-text">
        En tiempos en que la narrativa realista suele inclinarse hacia la cr&oacute;nica social o el testimonio, Fern&aacute;ndez Cubas reivindica la potencia cognitiva de lo fant&aacute;stico. Su realismo visionario no niega el mundo, sino que lo ensancha. Y en esa&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;ampliaci&oacute;n &ndash;donde lo visible convive con lo latente&ndash; reside la fuerza perdurable de su literatura.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/lo-que-no-no-se-ve-antologia-relatos-tusquets-editorial-cristina-fernandez-cubas-critica-literaria-por-luis-artigue_1_13005494.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Feb 2026 17:30:38 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Lo que no se ve', de Cristina Fernández Cubas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,España,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Casa nostra', de Antonio Manilla]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/casa-nostra-poemario-de-antonio-manilla-critica-literaria-por-luis-artigue_1_12984961.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/86b25c67-770d-48e4-b9bd-a3b19cedd5a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Casa nostra&#039;, de Antonio Manilla"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Luis Artigue reseña hoy lo último del poeta y escritor leonés, galardonado con el Premio José Zorrilla</p></div><p class="article-text">
        Empieza el &uacute;ltimo libro de <strong>Antonio Manilla</strong> <a href="https://www.hiperion.com/tienda/poesia-hiperion/casa-nostra/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Casa nostra</em></a><em> </em>como empez&oacute; el anterior (<em>Suavemente ribera</em>), con un breve poema sobre el tiempo como espejismo. Y luego la cuidada selecci&oacute;n de vocablos de cada poema (callado, alberca, corral, pozo, esti&eacute;rcol, fresquera, atizar, fosfeno, canter&iacute;a, lumbre, helechos, sebe, muria, ortiga, zarzal, alcorque, vaguada, monte, cierzo, migas, etc&eacute;tera) vuelven a hablar de otro modo, o del mismo, de lo que todo este libro habla tan bien: sobre el paso y el poso del tiempo, sobre la herencia recibida, las ra&iacute;ces y el paisaje que somos&hellip; Todo mediante una poes&iacute;a ruralizante y nostalgiosa y preciosa y desde luego muy conmovedora que guarda y concelebra la memoria familiar; que es la memoria del pueblo y la memoria del mundo: &ldquo;Ceniza y testimonio / del cruel anochecer de lo rural&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En efecto la publicaci&oacute;n de <a href="https://el-viejo-librero.com/wp-content/uploads/2024/03/seamus-heaney-muerte-de-un-naturalista-.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Muerte de un naturalista</em></a> supuso, en su momento, la irrupci&oacute;n de una voz de extraordinaria potencia sensorial en el panorama de la poes&iacute;a en lengua inglesa. <strong>Seamus Heaney</strong> &ndash;a&uacute;n lejos del reconocimiento un&aacute;nime que a&ntilde;os despu&eacute;s lo acompa&ntilde;ar&iacute;a&ndash; ofrec&iacute;a en este libro inaugural un territorio po&eacute;tico intensamente arraigado en la experiencia rural de Irlanda del Norte, pero ya orientado hacia una exploraci&oacute;n m&aacute;s compleja de la conciencia y de la memoria.
    </p><p class="article-text">
        El volumen se articulaba en torno a un n&uacute;cleo tem&aacute;tico reconocible: la infancia entendida no como para&iacute;so idealizado, sino como &aacute;mbito de aprendizaje, descubrimiento y p&eacute;rdida (de hecho el poema que daba t&iacute;tulo al libro funciona como cifra simb&oacute;lica del conjunto). La fascinaci&oacute;n inicial por el mundo natural &ndash;los huevos de rana, el olor de la tierra, el trabajo en el campo&ndash; se transformaba s&uacute;bitamente en experiencia de temor y extra&ntilde;amiento. Y ese tr&aacute;nsito, casi ritual, del asombro a la conciencia, constitu&iacute;a una aut&eacute;ntica <em>muerte</em> del naturalista ingenuo: el ni&ntilde;o que observaba el mundo con curiosidad cient&iacute;fica iba quedando desplazado por el adolescente que percib&iacute;a la amenaza latente en la materia viva&hellip;. Pero uno de los rasgos m&aacute;s llamativos de aquel libro era la densidad sensorial de su lenguaje: los poemas estaban cargados de texturas, olores, sonidos; la materia parec&iacute;a adquirir espesor f&iacute;sico en el verso; la turba, el barro, la leche, el metal de las herramientas no eran simples referentes, sino presencias casi t&aacute;ctiles. Y esa atenci&oacute;n minuciosa al detalle enlazaba con una tradici&oacute;n realista, pero la superaba mediante una imaginaci&oacute;n verbal que intensificaba lo concreto hasta rozar lo simb&oacute;lico, de modo y manera que la figura paterna, el trabajo agr&iacute;cola y el paisaje irland&eacute;s configuraban un &aacute;mbito de pertenencia que el poeta observaba con una mezcla de admiraci&oacute;n y distancia.	
    </p><h2 class="article-text">Destacado poeta leon&eacute;s</h2><p class="article-text">
        El destacado poeta leon&eacute;s <a href="https://pre-textos.com/autores/antonio-manilla/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Antonio Manilla</strong></a> ha ido construyendo, libro a libro (mis favoritos son <a href="https://www.reinodecordelia.es/producto/el-lugar-en-mi/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El lugar en m&iacute; </em></a>y <a href="https://www.visor-libros.com/products/suavemente-ribera" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Suavemente ribera</em></a>), una voz reconocible por su sobriedad expresiva, su don para ver el paisaje con atenci&oacute;n simb&oacute;lica y su fidelidad a una emoci&oacute;n decantada, nunca enf&aacute;tica. El volumen ahora publicado por Hiperi&oacute;n y distinguido con el Premio Jos&eacute; Zorrilla titulado <em>Casa Nostra</em> confirma esa l&iacute;nea de depuraci&oacute;n y hondura: un libro que reh&uacute;ye el brillo ret&oacute;rico para adentrarse, con paso contenido, en las zonas de sombra de la experiencia rural, arraigada, esencial, entra&ntilde;able y universal.
    </p><p class="article-text">
        Como en sus entregas anteriores, Manilla parte de una materia biogr&aacute;fica &ndash;el paso del tiempo, la memoria familiar, la conciencia de p&eacute;rdida&ndash;, pero la somete a un proceso de destilaci&oacute;n que evita toda an&eacute;cdota superflua. No hay aqu&iacute; confesionalismo ni aspaviento eleg&iacute;aco, sino una meditaci&oacute;n serena que convierte lo &iacute;ntimo en &aacute;mbito de reconocimiento compartido. El poeta parece saber que la emoci&oacute;n, para ser verdadera, ha de expresarse con contenci&oacute;n; de ah&iacute; esa dicci&oacute;n clara, casi conversacional por momentos, que sin embargo se sostiene sobre una arquitectura m&eacute;trica muy consciente.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los aciertos del libro radica en su tensi&oacute;n entre claridad y sugerencia. Los poemas se presentan como escenas n&iacute;tidas &ndash;un paisaje dom&eacute;stico, un gesto cotidiano, una evocaci&oacute;n de la infancia&ndash;, pero en su trasfondo late una interrogaci&oacute;n m&aacute;s honda sobre la identidad y la fugacidad. El tiempo, verdadero protagonista del volumen, no aparece como abstracci&oacute;n filos&oacute;fica, sino encarnado en detalles m&iacute;nimos: una casa que envejece, un cuerpo que acusa el desgaste, una fotograf&iacute;a que fija lo irrecuperable. Esa atenci&oacute;n al detalle concreto enlaza con una tradici&oacute;n meditativa que, sin renunciar a la emoci&oacute;n, desconf&iacute;a de la grandilocuencia.
    </p><p class="article-text">
        Pero sobre todo, como la poes&iacute;a de Heney y sus disc&iacute;pulos aventajados <strong>Claudio Rodr&iacute;guez, Miguel Torga, Sophia de Mello, Mauricio Casagrande,</strong> <strong>Alejandro L&oacute;pez Andrada</strong>, <strong>Ferm&iacute;n Herrero </strong>y<strong> Jos&eacute; Luis Puerto</strong>, el libro de Antonio Manilla se inscribe con naturalidad en una tradici&oacute;n que, lejos de agotarse, ha demostrado una sorprendente capacidad de renovaci&oacute;n: la poes&iacute;a ruralizante entendida no como pintoresquismo ni como ejercicio nost&aacute;lgico, sino como meditaci&oacute;n moral y est&eacute;tica sobre el v&iacute;nculo entre el hombre y la tierra.
    </p><p class="article-text">
        Desde <strong>Horacio</strong> y <strong>Virgilio</strong>, el mundo campesino ha funcionado como escenario simb&oacute;lico de equilibrio y medida. <a href="https://www.amazon.es/Buc%C3%B3licas-Ge%C3%B3rgicas-Colecci%C3%B3n-Literaria-literario-ebook/dp/B00689GN2Q" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Las Ge&oacute;rgicas</em></a><a href="https://www.amazon.es/Buc%C3%B3licas-Ge%C3%B3rgicas-Colecci%C3%B3n-Literaria-literario-ebook/dp/B00689GN2Q" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> y </a><a href="https://www.amazon.es/Buc%C3%B3licas-Ge%C3%B3rgicas-Colecci%C3%B3n-Literaria-literario-ebook/dp/B00689GN2Q" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Buc&oacute;licas</em></a> no eran solo un tratado sobre labores agr&iacute;colas, sino una reflexi&oacute;n sobre el orden del mundo y la dignidad del trabajo, y as&iacute; fe retomada esa idea en nuestra tradici&oacute;n en <a href="https://www.biblioteca-antologica.org/es/wp-content/uploads/2017/10/GUEVARA-Menosprecio-de-corte-y....pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Menosprecio de corte y alabaza de aldea</em></a><em> </em>de <strong>Antonio de Guevara</strong>. En esa l&iacute;nea &ndash;despojada ya de cualquier idealizaci&oacute;n buc&oacute;lica&ndash; se sit&uacute;a Manilla. Su campo no es un <em>locus amoenus</em>, sino un territorio vivido, atravesado por la memoria familiar, por el desgaste del tiempo y por la conciencia de p&eacute;rdida. El paisaje no se contempla: se rehabita, y en esa rehabitaci&oacute;n se cifra una &eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La modernizaci&oacute;n de esa tradici&oacute;n, que en el siglo XX ya decimos que alcanza una de sus cimas con <em>Muerte de un naturalista</em> de <strong>Seamus Heaney</strong>, encuentra en Manilla una resonancia evidente. Como el poeta irland&eacute;s, el autor leon&eacute;s atiende a la densidad material de las cosas: la tierra, las herramientas, los animales, la casa heredada. Pero esa atenci&oacute;n no se agota en lo descriptivo; cada objeto encierra una vibraci&oacute;n simb&oacute;lica que remite al paso del tiempo y a la fragilidad de la identidad. Si en Heaney la infancia descubr&iacute;a la ambivalencia de la naturaleza &ndash;fascinante y amenazante a un tiempo&ndash;, en Manilla la mirada adulta reconoce en el &aacute;mbito rural una lecci&oacute;n de sobriedad y l&iacute;mite: &ldquo;Es el mundo perdido de la infancia./ Sabemos que est&aacute; ah&iacute;,/ mas no para nosotros&rdquo;.
    </p><h2 class="article-text">Antecedentes m&aacute;s pr&oacute;ximos</h2><p class="article-text">
        No es casual que puedan evocarse, como antecedentes m&aacute;s pr&oacute;ximos de la po&eacute;tica de este libro, nombres como <strong>Claudio Rodr&iacute;guez</strong> y <strong>Ferm&iacute;n Herrero</strong>. Del primero comparte Manilla cierta confianza en la revelaci&oacute;n que brota de lo cotidiano, esa iluminaci&oacute;n que surge del contacto con la materia y que transforma la experiencia en celebraci&oacute;n contenida. Del segundo, una fidelidad al terru&ntilde;o entendido como espacio moral, despojado de ret&oacute;rica, donde cada detalle &ndash;un camino, una tapia, una era&ndash; adquiere una densidad significativa.
    </p><p class="article-text">
        Formalmente, el libro se mueve con soltura entre el verso medido y el vers&iacute;culo, siempre con un o&iacute;do atento al ritmo interno del poema. No hay rupturas estridentes ni experimentaci&oacute;n gratuita; m&aacute;s bien se advierte un deseo de adecuaci&oacute;n entre forma y contenido, como si cada texto hubiese encontrado su respiraci&oacute;n exacta. Esta fidelidad a un tono &ndash;grave, reflexivo, sin concesiones&ndash; es, a la postre, uno de los mayores valores del conjunto, y confirma la madurez de una voz que ha optado por la claridad y la mesura. El verso de hecho fluye con una naturalidad que es fruto, sin duda, de un trabajo consciente sobre el ritmo y la estructura. No hay en estos poemas voluntad de deslumbramiento, sino de exactitud. Esa exactitud &ndash;l&eacute;xica y emocional&ndash; es la que permite que lo particular trascienda su circunstancia y se convierta en experiencia compartida.
    </p><p class="article-text">
        Antonio Manilla demuestra con maestr&iacute;a que la poes&iacute;a ruralizante, lejos de ser un reducto tem&aacute;tico, sigue siendo un &aacute;mbito f&eacute;rtil para interrogar el presente y ayudarnos a vivir conservando el sentido del paisaje y de la esencia. En su escritura, la tierra no es decorado, sino sustancia: una materia viva que obliga al poeta a medir sus palabras con la misma precisi&oacute;n con que el agricultor mide sus surcos. En esa correspondencia entre &eacute;tica y forma reside, acaso, la verdadera continuidad de una tradici&oacute;n que arranca en la Antig&uuml;edad y llega, con renovada vigencia, hasta nuestros d&iacute;as a recordarnos con dolorosa lucidez que &ldquo;el pasado no vuelve y es un soplo la risa/ de los frenos del tren que se acelera&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/casa-nostra-poemario-de-antonio-manilla-critica-literaria-por-luis-artigue_1_12984961.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Feb 2026 17:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Casa nostra', de Antonio Manilla]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Poesía,Literatura,La Biblioteca del Reino,León]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Confrontar para saber]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/confrontar-para-saber-columna-angel-alonso-polemica-david-ucles-y-arturo-perez-reverte-literatura-espana-guerra-civil-la-buhardilla_129_12977368.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8e94d6a-62e4-43fd-820a-5b708ba25f8c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Confrontar para saber"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Confrontar fue verbo conectado a la curiosidad, al saber del otro en complemento con la aportación propia; hoy se conjuga con el gesto adusto y el criterio de la negación sin fisuras a la sabia discordancia</p></div><p class="article-text">
        En pol&iacute;tica la ri&ntilde;a de gatos es pan nuestro de cada d&iacute;a. Cuesta acostumbrarse a ella, pero termina asumi&eacute;ndose en los par&aacute;metros de la normalidad. No hay semana, d&iacute;a u hora, que se est&eacute; a la espera de la acci&oacute;n o declaraci&oacute;n, para que el opuesto movilice una artiller&iacute;a dial&eacute;ctica con intenci&oacute;n atemorizar o silenciar&nbsp;a base de ruido, mentira o exabrupto. Es un debate burdo, como pintura de brochazos sin pizca de la idea que deja el esbozo de una originalidad, para qu&eacute; decir de una genialidad.
    </p><p class="article-text">
        La inteligencia supuesta a la Cultura se bate en retirada cuando la conversaci&oacute;n social ya est&aacute; contaminada por el chillido incesante. La discrepancia se convierte en f&aacute;brica de rivalidades y no en la l&iacute;nea recta de la corta distancia a la revelaci&oacute;n o ense&ntilde;anza. Confrontar fue verbo conectado a la curiosidad, al saber del otro en complemento con la aportaci&oacute;n propia; hoy se conjuga con el gesto adusto y el criterio de la negaci&oacute;n sin fisuras a la sabia discordancia.
    </p><p class="article-text">
        Una jornadas en Sevilla sobre la Guerra Civil Espa&ntilde;ola ha espoleado el encanallamiento de este conflicto, que sigue sin cerrarse en este pa&iacute;s noventa a&ntilde;os despu&eacute;s de iniciado, cuando las generaciones m&aacute;s afectadas por el efecto de sus trincheras, han desaparecido de nuestro paisanaje, y solo quedan vestigios de la poblaci&oacute;n infantil por aquellas calendas, que recuerdan los horrores de las retaguardias en los conceptos de la guerra moderna que Espa&ntilde;a puso en la historia como tubo de ensayo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Dos escritores, hombres de cultura, son el icono de la nueva variaci&oacute;n cainita sobre el mismo tema. Ambos celebridades en el mundo literario. Ambos agasajados por la vertiente comercial de las ventas. Ambos inscritos en el nada sencillo cometido de una escritura atrayente, semilla de su reconocimiento. Los dos han encendido la hoguera de las pasiones, no por sus libros, s&iacute; por su toma de posici&oacute;n respecto al ideario de las jornadas.
    </p><h2 class="article-text">Ucl&eacute;s y P&eacute;rez-Reverte</h2><p class="article-text">
        David Ucl&eacute;s se ha revelado como un cronista original de nuestra guerra civil con una obra, <em>La pen&iacute;nsula de las casas vac&iacute;as</em>, que ha puesto el fratricidio masivo en el alfabeto del realismo m&aacute;gico, un recurso sugerente que ha recibido el espaldarazo de cr&iacute;tica y p&uacute;blico. Una historia bien escrita y equilibrada en el reparto de las crueldades de bander&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Arturo P&eacute;rez-Reverte es un apologeta de la novela radical de aventuras. Un Alejandro Dumas de la narraci&oacute;n contempor&aacute;nea. Un reportero de guerra que se ha impregnado de este jinete del Apocalipsis en primera l&iacute;nea de combate. Pocos como &eacute;l para entender y exportar a la ciudadan&iacute;a las miserias de los antes, ahora y despu&eacute;s de las guerras.
    </p><p class="article-text">
        Arturo y David emerg&iacute;an como personalidades id&oacute;neas, cada uno desde su prisma, para ofrecernos visiones reveladoras de los da&ntilde;os materiales y morales no superados por el conflicto civil. Pero entr&oacute; en escena el peso del relato y aplast&oacute; la historia.
    </p><p class="article-text">
        El autor de la pen&iacute;nsula se descabalg&oacute; de la n&oacute;mina de participantes por su disconformidad con un t&iacute;tulo desafortunado: <em>La guerra que todos perdimos. </em>Raz&oacute;n lleva Ucl&eacute;s en precisar que hubo ganadores, y vaya si lo hicieron notar cuatro d&eacute;cadas de mal llamada posguerra, una continuaci&oacute;n de la persecuci&oacute;n a los verdaderos perdedores que se refugiaron en una retaguardia falsamente pacificada.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Julio Llamazares, el escritor leon&eacute;s, escribi&oacute; una feliz dedicatoria en el libro que narr&oacute; la experiencia de su progenitor en esa guerra: <em>El viaje de mi padre. </em>As&iacute; lo expresa: &ldquo;A los que perdieron la guerra civil espa&ntilde;ola de uno y otro bando. A los que pierden todas las guerras&rdquo;<em>. </em>Un conflicto de ese calibre es una derrota de pa&iacute;s y de generaciones coet&aacute;neas y posteriores, aunque siempre flotan los pescadores de r&iacute;os revueltos. Hoy todav&iacute;a nos asfixia no haber superado esa maldici&oacute;n que, para mayor drama, resucita&nbsp;en los nietos en forma de relato, no de vivencia. Estamos anclados en una memoria de rencores y revanchas, no en la deseada versi&oacute;n de los malos recuerdos como docencia para no volver a repetirse.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No apruebo, en cambio, su alegaci&oacute;n de no compartir cartel de debate con opuestos radicales. La izquierda espa&ntilde;ola no oculta propensi&oacute;n a cierto sectarismo que sugiere huir de los cara a cara, sin biombos separadores, con sus oposiciones irreconciliables. Parece pechar con una hipocondr&iacute;a de contagio. Mal hecho. Con actitudes as&iacute;, la izquierda se deja arrebatar el relato. &iquest;Hemos olvidado el paso con bota de siete leguas en la normalizaci&oacute;n democr&aacute;tica que supuso al inicio de la Transici&oacute;n, la foto de Manuel Fraga presentando en el Club Siglo XXI a Santiago Carrillo? A este prop&oacute;sito, acudo a una declaraci&oacute;n de uno de los iconos intelectuales de la izquierda, m&aacute;s de moda hoy que nunca por su clarividencia sobre este inquietante presente. Se trata de George Orwell, que en el pr&oacute;logo de <em>Rebeli&oacute;n en la granja, </em>se&ntilde;ala: &ldquo;Si algo significa la libertad es el derecho a decirle a la gente lo que no quiere o&iacute;r&rdquo;<em>.</em> Hay que admitir que la audici&oacute;n social est&aacute; mal acostumbrada.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como ciudadano que soy, necesitado de enterrar bajo siete llaves la guerra civil y su versi&oacute;n posterior del franquismo, debates abiertos entre derecha e izquierda, equilibrados en cantidad y calidad de militancias, facilitan un di&aacute;logo que enriqueci&oacute; nuestras libertades al poco de la muerte del dictador. Confrontar sin los ingredientes necesarios de la curiosidad y la urgencia de saber y oponer, pondr&aacute; el relato en bandeja a los totalitarismos, maestros en sus manipulaciones. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;No lo percibimos?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ángel Alonso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/confrontar-para-saber-columna-angel-alonso-polemica-david-ucles-y-arturo-perez-reverte-literatura-espana-guerra-civil-la-buhardilla_129_12977368.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 Feb 2026 10:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Confrontar para saber]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Literatura,Libros,España,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Lo que (no) sé de las palabras', de Angélica Tanarro]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/lo-que-no-se-de-las-palabras-poemario-de-angelica-tanarro-critica-literaria-por-luis-artigue_1_12967096.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/69302462-e826-4812-a5ef-8d8d69db02a8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Lo que (no) sé de las palabras&#039;, de Angélica Tanarro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Luis Artigue recomienda el último libro de poemas de la segoviana Angélica Tanarro publicado por Cálamo Ediciones, del que destaca su sensibilidad exquisita</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; pueden hacer las palabras, y m&aacute;s concretamente las palabras de los poemas, al respecto del&nbsp;vac&iacute;o que nos deja la ausencia del otro, la muerte del ser querido, la desaparici&oacute;n de quien siempre estuvo a nuestro lado, salvo darnos, si no respuestas, compa&ntilde;&iacute;a musical, sentimental y sensible? Repuesta de a esta pregunta de <strong>Jos&eacute; &Aacute;ngel Valente</strong> en su <em>Ensayo sobre Miguel de Molinos: </em>&ldquo;En la experiencia de los l&iacute;mites &uacute;ltimos del lenguaje concurren el poeta y el m&iacute;stico. Establecidos ambos en esos l&iacute;mites, no hay, por lo que respecta a la naturaleza y operaci&oacute;n de la palabra po&eacute;tica se refiere, diferencias discernibles entre uno y otro&rdquo;&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Leemos el &uacute;ltimo poemario contemplativo, austero y casi m&iacute;stico a la hora de elaborar en silencio sus duelos escrito por la segoviana <strong>Ang&eacute;lica Tanarro</strong>: es un libro estimable que en la forma nos recuerda a don <strong>Jorge Guill&eacute;n</strong>, en la m&uacute;sica al <strong>Antonio Colinas</strong> de la luz respirada, y en el fondo e ideario espiritualista y pretrascendente nos parece que entronca con la po&eacute;tica del silencio del primer <strong>Valente</strong> (<em>Mandorla, El Fulgor </em>y <em>No amanece el cantor</em>), y con la filosof&iacute;a de <strong>Mar&iacute;a Zambrano</strong> de <em>Filosof&iacute;a y poes&iacute;a</em>,<em> Hacia un saber sobre el alma </em>y<em> El hombre y lo divino</em>.
    </p><p class="article-text">
        En efecto en <a href="https://www.amazon.es/Lo-que-s%C3%A9-las-palabras/dp/8419964174" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Lo que (no) s&eacute; de las palabras</em></a>, Ang&eacute;lica Tanarro practica una poes&iacute;a de depuraci&oacute;n extrema, fiel a esa tradici&oacute;n que entiende el poema como un espacio de decantaci&oacute;n m&aacute;s que de desbordamiento. Publicado por C&aacute;lamo, el libro se inscribe con naturalidad en una l&iacute;nea de poes&iacute;a reflexiva y contenida, donde cada palabra, depurada hasta el m&aacute;ximo en su significaci&oacute;n como bien sugiere ya el t&iacute;tulo del libro, parece haber pasado por un riguroso examen de necesidad.
    </p><p class="article-text">
        La brevedad de los textos no responde aqu&iacute; a una moda del fragmento ni a un af&aacute;n de ingenio fulgurante, sino a una &eacute;tica de la escritura: decir poco para decir lo justo. En este sentido, la influencia de <strong>Jorge Guill&eacute;n</strong> se deja sentir en la voluntad de claridad, en la aspiraci&oacute;n a una palabra que nombre sin oscurecer, que afirme el mundo incluso cuando lo interroga. Pero junto a esa limpidez aparece tambi&eacute;n, y no de forma secundaria, la lecci&oacute;n de <strong>Jos&eacute; &Aacute;ngel Valente</strong>: la conciencia del l&iacute;mite del lenguaje, la sospecha de que toda palabra es insuficiente y, aun as&iacute;, imprescindible.
    </p><p class="article-text">
        El t&iacute;tulo del libro ya decimos que condensa bien esa tensi&oacute;n central. Lo que se sabe y lo que no se sabe de las palabras no se presentan como t&eacute;rminos opuestos, sino como zonas comunicantes. Tanarro escribe desde ese umbral donde el lenguaje roza el silencio sin disolverse en &eacute;l. De ah&iacute; la importancia de los blancos, de las pausas, de una sintaxis que avanza con cautela, como si el poema se estuviera pensando a s&iacute; mismo mientras se escribe.
    </p><p class="article-text">
        No hay aqu&iacute; ret&oacute;rica ornamental ni im&aacute;genes gratuitas&nbsp;ni referencias culturalistas aleatorias. La autora conf&iacute;a en una dicci&oacute;n sobria, casi asc&eacute;tica, que exige del lector una atenci&oacute;n afinada y una solidez cultural y musical potente versada en Bach, en la filosof&iacute;a, la espiritualidad y la pintura. En estas p&aacute;ginas de hecho el poema no se impone: se ofrece. Y en esa ofrenda discreta reside buena parte de su eficacia. Cada texto funciona como una peque&ntilde;a pieza de cristal &ndash;para usar una met&aacute;fora inevitable&ndash;, transparente pero fr&aacute;gil, donde cualquier exceso romper&iacute;a el equilibrio.
    </p><p class="article-text">
        <em>Lo que (no) s&eacute; de las palabras</em> es, pues, un libro que reivindica la lentitud y la escucha en un tiempo propenso al ruido. Un conjunto de poemas que no buscan deslumbrar, sino permanecer; que no aspiran a clausurar el sentido, sino a abrirlo con una claridad pensativa. Una poes&iacute;a que, sin levantar la voz, deja una huella duradera&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Vean a tal efecto un precioso ejemplo:
    </p><p class="article-text">
        <em>Este fulgor de las copas m&aacute;s altas</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>te detiene</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ndash;te a&iacute;sla&ndash;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Campana de cristal</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>donde es posible ser y no ser</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>al mismo tiempo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>En esta luz</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>se abrazan la que so&ntilde;aste</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>y la que ya nunca ser&aacute;s.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ndash;Y t&uacute; &iquest;d&oacute;nde?&ndash;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Mientras</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>la Sonata a Kreutzer</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>presta sentido a la respiraci&oacute;n.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/lo-que-no-se-de-las-palabras-poemario-de-angelica-tanarro-critica-literaria-por-luis-artigue_1_12967096.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Feb 2026 17:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Lo que (no) sé de las palabras', de Angélica Tanarro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Poesía,España,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['La guerra de los mundos: el retorno de la geopolítica y el choque de los imperios', de Bruno Tertais]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/guerra-mundos-retorno-geopolitica-choque-imperios-bruno-tertais-critica-libros-ensayo-por-luis-artigue_1_12947545.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3d504551-6d97-45ae-beae-260ff4584dfc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;La guerra de los mundos: el retorno de la geopolítica y el choque de los imperios&#039;, de Bruno Tertais"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Luis Artigue reseña el último libro del pensador experto en geopolítica más importante de nuestro tiempo, el cual nos ayuda a entender el nuevo orden mundial que se avecina</p></div><p class="article-text">
        Acaba de suceder y ya hay quien lo est&aacute; pensando con tal claridad que se dir&iacute;a que se trata de un visionario tipo <strong>Philp K. Dick</strong> o <strong>George Orwell</strong> que lo vio antes de que sucediera&hellip;
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, leer <a href="https://www.oberonlibros.com/libro/la-guerra-de-los-mundos-el-retorno-de-la-geopolitica-y-el-choque-de-imperios-9788441550087/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La guerra de los mundos</em></a> publicado por la Editorial Oberon (Anaya) del polit&oacute;logo franc&eacute;s experto en geopol&iacute;tica <a href="https://fr.wikipedia.org/wiki/Bruno_Tertrais" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>Bruno Tertrais</strong></a> es como escuchar las campanas de una Europa que se niega a ser hu&eacute;sped pasivo de su propio destino. Tertrais lanza al lector a la arena de las grandes tensiones globales con una prosa que, sin perder rigor acad&eacute;mico, recupera el pulso narrativo que hoy exige la geopol&iacute;tica para escapar de la fr&iacute;a tecnocracia.
    </p><p class="article-text">
        En este ensayo &ndash;m&aacute;s ensayo de ideas que manual de estrategia&ndash; se percibe una advertencia que va m&aacute;s all&aacute; de la acumulaci&oacute;n de datos. La met&aacute;fora de la 'guerra de los mundos' tomada del pionero de la ciencia ficci&oacute;n <strong>H. G. Wells</strong>, usada aqu&iacute; con habilidad por Tertrais, no remite tanto a un conflicto interestelar como a una fractura en el orden mundial: la emergencia de neoimperios que, azuzados por su resentimiento hist&oacute;rico y su ambici&oacute;n de poder, desaf&iacute;an el <em>statu quo</em> occidental. China y Rusia aparecen no como meros actores geogr&aacute;ficos, sino como fuerzas tect&oacute;nicas que reconfiguran las placas de la pol&iacute;tica global.
    </p><p class="article-text">
        El autor &ndash;con la sobriedad bien ganada de quien ha asesorado instituciones como la OTAN, y <em>think tanks</em> europeos&ndash; traza un mapa donde las l&iacute;neas de falla no son solo territoriales sino civilizacionales. El choque no se limita a Ucrania o Taiw&aacute;n; se extiende al ciberespacio, a los fondos marinos, a los recursos estrat&eacute;gicos como el litio, incluso al espacio. No estamos ante una relectura de la Guerra Fr&iacute;a: m&aacute;s bien ante la constataci&oacute;n de que la coyuntura actual combina elementos de las grandes crisis de siglo XX con nuevas din&aacute;micas de interdependencia y vulnerabilidad mutua.
    </p><p class="article-text">
        Lo valioso de Tertrais es que no se limita a describir escenarios sombr&iacute;os; su an&aacute;lisis plantea preguntas inc&oacute;modas: &iquest;Estamos retornando a formas de confrontaci&oacute;n imperial? &iquest;Existe una nueva geopol&iacute;tica o simplemente un remix de viejas tensiones? Y, sobre todo: &iquest;Occidente todav&iacute;a posee la iniciativa hist&oacute;rica o est&aacute; reaccionando a su propia declinaci&oacute;n percibida? Estas preguntas &ndash;aunque a veces impl&iacute;citas&ndash; son el motor del libro.
    </p><h2 class="article-text">Prosa accesible sin sacrificar profundidad</h2><p class="article-text">
        Sin prejuicios ideol&oacute;gicos evidentes, y con una prosa que se mantiene accesible sin sacrificar profundidad, <em>La guerra de los mundos</em> exige al lector un doble ejercicio: comprender los hechos y repensar las categor&iacute;as con las que solemos entenderlos. En ese sentido, el ensayo de Tertrais funciona tanto como diagn&oacute;stico como como reto intelectual: nos recuerda que la geopol&iacute;tica no es un espectro muerto, sino una trama din&aacute;mica de fuerzas que modelan, sin concesiones, el siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, este mismo vigor anal&iacute;tico puede convertirse en una trampa interpretativa. Tertrais, heredero de una tradici&oacute;n estrat&eacute;gica occidental, tiende a encuadrar las tensiones globales a trav&eacute;s de categor&iacute;as simp&aacute;ticas a un pensamiento 'Occidente vs. autoritarismos', donde las acciones de Mosc&uacute; o Pek&iacute;n parecen casi inevitables por su propia naturaleza pol&iacute;tica. Esto recuerda, en parte, discusiones cl&aacute;sicas en geopol&iacute;tica realista &ndash;como las de <strong>John Mearsheimer</strong> sobre el regreso de la geopol&iacute;tica estructural&ndash; pero sin integrar completamente las cr&iacute;ticas m&aacute;s recientes de la geopol&iacute;tica cr&iacute;tica que subrayan c&oacute;mo los discursos y representaciones influyen en los comportamientos estatales.
    </p><h2 class="article-text">Elementos psicol&oacute;gicos y culturales de la geopol&iacute;tica</h2><p class="article-text">
        En esta comparaci&oacute;n, mientras autores como Mearsheimer explican la expansi&oacute;n de bloques como un resultado estructural del sistema internacional &ndash;la anarqu&iacute;a y la b&uacute;squeda de seguridad&ndash; Tertrais incorpora elementos psicol&oacute;gicos y culturales que, para algunos cr&iacute;ticos, rayan en explicaciones algo monocausales o centradas en &ldquo;resentimientos&rdquo; e &ldquo;irracionalidades&rdquo; externas a Occidente. Por ejemplo, su caracterizaci&oacute;n de Rusia como atrapada en un regreso fascista o de China como un totalitarismo monol&iacute;tico usa categor&iacute;as potentes, pero que a veces reducen matices geopol&iacute;ticos importantes como la diversidad interna de esas sociedades y sus m&uacute;ltiples objetivos estrat&eacute;gicos que van m&aacute;s all&aacute; de un simple antagonismo occidental.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en comparaci&oacute;n con perspectivas m&aacute;s sist&eacute;micas &ndash;como la de <strong>Kenneth Waltz</strong> sobre equilibrio de poder o la de <strong>Robert Keohane</strong> y <strong>Joseph Nye</strong> sobre interdependencia compleja&ndash; la propuesta de Tertrais enfatiza el conflicto por encima de la cooperaci&oacute;n. Esto captura una tendencia real del momento (el retorno de la competencia entre grandes poderes), pero puede sobreestimar la inevitabilidad de un choque abierto y subestimar espacios intermedios donde la rivalidad y el alineamiento coexisten.
    </p><p class="article-text">
        Un aspecto valioso que Tertrais aporta es su consistencia anal&iacute;tica y su manejo de escenarios geopol&iacute;ticos contempor&aacute;neos: no solo describe tensiones, sino que propone vectores de evoluci&oacute;n &ndash;declive relativo del liberalismo global, reconfiguraci&oacute;n de alianzas, materializaci&oacute;n de fronteras tecnol&oacute;gicas y econ&oacute;micas&ndash; que enriquecen la reflexi&oacute;n estrat&eacute;gica. Pero al mismo tiempo, su narrativa puede resultar poco cr&iacute;tica ante su propio marco de referencia.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, <em>La guerra de los mundos</em> es una obra s&oacute;lida y provocadora de pensamiento divulgativo actual y fin&iacute;simo que sit&uacute;a con claridad las grandes tensiones geopol&iacute;ticas, lo cual es particularmente &uacute;til para quienes buscan una panor&aacute;mica estrat&eacute;gica amplia y bien razonada. Recomendable.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/guerra-mundos-retorno-geopolitica-choque-imperios-bruno-tertais-critica-libros-ensayo-por-luis-artigue_1_12947545.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Jan 2026 17:30:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['La guerra de los mundos: el retorno de la geopolítica y el choque de los imperios', de Bruno Tertais]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Internacional,Libros,Ejército,Sociología,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['El profeta: la gran novela de Jesús de Nazaret', de José María Zavala]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/el-profeta-la-gran-novela-de-jesus-de-nazaret-jose-maria-zavala-critica-literaria-por-luis-artigue_1_12931715.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/12906712-612d-46af-b19f-a0cbc49ba663_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;El profeta: la gran novela de Jesús de Nazaret&#039;, de José María Zavala"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor Luis Artigue reseña esta obra publicada por Ediciones B. El Jesús del autor "es un personaje atravesado por la duda, la conciencia de su misión y la presión de un contexto político y religioso asfixiante", y sus circunstancias son "descritas con una prosa funcional, sin alardes innecesarios"</p></div><p class="article-text">
        <strong>Jos&eacute; Mar&iacute;a </strong>Zavala aborda en <em>El profeta. La gran novela de Jes&uacute;s de Nazaret</em> un territorio tan frecuentado como resbaladizo: la recreaci&oacute;n literaria de una figura hist&oacute;rica y espiritual sobre la que pesa una tradici&oacute;n milenaria, innumerables ex&eacute;gesis y no pocas simplificaciones narrativas (<strong>Nikos Kazantzakis</strong>, <strong>Robert Graves</strong>, <strong>J. M. Coetzee</strong>, <strong>Giovanni Papini</strong>, <strong>Sh&#363;saku End&#333;</strong>, <strong>Norman Mailer</strong>, <strong>Gore Vidal</strong>,<strong> Jos&eacute; Saramago, Gustavo Mart&iacute;n Garzo</strong>, etc&eacute;tera). El m&eacute;rito inicial de la novela consiste en esquivar &mdash;al menos en buena medida&ndash; la tentaci&oacute;n del efectismo y la hagiograf&iacute;a complaciente, optando por una reconstrucci&oacute;n de tono sobrio, m&aacute;s interesada en el hombre que en el icono.
    </p><p class="article-text">
        Zavala escribe con una prosa funcional, sin alardes innecesarios, consciente de que el peso del relato no debe recaer en la pirotecnia estil&iacute;stica sino en la solidez del enfoque. Y su Jes&uacute;s es un personaje atravesado por la duda, la conciencia de su misi&oacute;n y la presi&oacute;n de un contexto pol&iacute;tico y religioso asfixiante. No hay aqu&iacute; revelaciones estridentes ni giros arbitrarios: el autor prefiere avanzar con paso firme, apoy&aacute;ndose en una documentaci&oacute;n reconocible y en una voluntad narrativa que busca verosimilitud antes que provocaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Como suele ocurrir en este tipo de novelas, el equilibrio entre fidelidad hist&oacute;rica y libertad creativa es delicado. Zavala lo resuelve inclin&aacute;ndose hacia una lectura humanizada del mito, en la que los episodios conocidos adquieren una textura casi cotidiana. Esa decisi&oacute;n, que a veces resta intensidad dram&aacute;tica, tambi&eacute;n evita el tono grandilocuente que tantas veces lastra este g&eacute;nero. El resultado es una narraci&oacute;n que se deja leer con fluidez, que invita m&aacute;s a la reflexi&oacute;n que al asombro, y que espiritualmente decepciona, pero literariamente funciona.
    </p><p class="article-text">
        La perspectiva adoptada a la hora de mirar biogr&aacute;ficamente al personaje es la de un testigo directo, Lucio Fedro Celer, antiguo guardia pretoriano de Tiberio, tratando as&iacute; de certificar que esto se trata de una novela hist&oacute;rica que bebe de archivos, testimonios y fuentes directas e indirectas, y no de un texto inspirado y de fe, aunque en verdad bebe no poco de los cuatro evangelios can&oacute;nicos, tomando de ellos la parte m&aacute;s humana del personaje Jes&uacute;s (en efecto en <em>El profeta</em>, Zavala se mueve dentro de un marco de respeto expl&iacute;cito hacia la tradici&oacute;n cristiana, y su Jes&uacute;s es humano, s&iacute;, pero no desestabilizador, y de hecho la humanizaci&oacute;n busca acercar al lector a la figura hist&oacute;rica y espiritual sin dinamitar el sentido trascendente del relato evang&eacute;lico: hay dudas, miedos y tensiones en este Jes&uacute;s, pero siempre orientadas hacia la aceptaci&oacute;n de una misi&oacute;n). 
    </p><h2 class="article-text">Un Jes&uacute;s 'muy de Saramago'</h2><p class="article-text">
        En este sentido el Jes&uacute;s de Zavala emparenta en intencionalidad con la novela de <strong>Jos&eacute; Saramago </strong><a href="https://www.casadellibro.com/libro-el-evangelio-segun-jesucristo/9788490628713/2584423" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El evangelio seg&uacute;n Jesucristo</em></a><em>, </em>pero con una relevante diferencia: la diferencia entre el Jes&uacute;s de Jos&eacute; Mar&iacute;a Zavala y el de Jos&eacute; Saramago es profunda y no solo literaria, sino tambi&eacute;n ideol&oacute;gica, moral y narrativa, y podr&iacute;a resumirse en que Zavala humaniza al personaje para comprender, y Saramago lo humaniza para cuestionar. Adem&aacute;s, Zavala presenta a un Jes&uacute;s consciente del riesgo, pero no rebelde frente al designio, para el cual la aceptaci&oacute;n del sacrificio es un proceso doloroso, aunque finalmente asumido, mientras el Jes&uacute;s de Saramago es profundamente rebelde: duda, protesta, intenta escapar del destino que se le impone, y por eso en la novela del Nobel portugu&eacute;s la cruz no es redenci&oacute;n, sino tragedia anunciada y denunciada. 
    </p><p class="article-text">
        O, dicho de otro modo, Zavala trabaja desde dentro del mito, lo actualiza, lo hace veros&iacute;mil, pero no lo descompone, de modo y manera que el lector creyente no se siente atacado, y el no creyente encuentra una narraci&oacute;n hist&oacute;ricamente razonable, pero Saramago escribe desde fuera y contra el mito reescribiendo a tal efecto los Evangelios (para evidenciar sus silencios, contradicciones y zonas de sombra) con una iron&iacute;a constante y un tono deliberadamente provocador semejante en intenci&oacute;n a la novela de <strong>Nikos Kazantzakis</strong><em>La &uacute;ltima tentaci&oacute;n de Cristo</em>, por ejemplo. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, m&aacute;s all&aacute; de la intencionalidad, la novela de Zavala est&aacute; m&aacute;s cerca de la gran novela contempor&aacute;nea escrita sobre Jes&uacute;s, <a href="https://www.casadellibro.com/libro-rey-jesus/9788435005067/292985?srsltid=AfmBOopisDf--uQ_BtYL28Aj486GKzjbDR9nzC4SKkzQZ_xTM0QkQp02" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Rey Jes&uacute;s</em></a> de <strong>Robert Graves</strong>, una reconstrucci&oacute;n heterodoxa y erudita que mezcla novela, ensayo y mitolog&iacute;a comparada , mientras presenta a Jes&uacute;s como heredero de tradiciones jud&iacute;as y paganas, y lo aleja deliberadamente del cristianismo ortodoxo.
    </p><p class="article-text">
        De todos modos en estas meritorias y logradas p&aacute;ginas de Jos&eacute; Mar&iacute;a Zavala no todo funciona con la misma eficacia. Algunos personajes secundarios aparecen esbozados con trazo demasiado grueso, y ciertos pasajes parecen m&aacute;s explicativos que narrativos, como si el novelista cediera por momentos al historiador o al divulgador. Sin embargo, esas irregularidades no empa&ntilde;an un conjunto coherente, honesto en sus intenciones y respetuoso con la inteligencia del lector.
    </p><p class="article-text">
        <em>El profeta</em> no pretende revolucionar la narrativa sobre <strong>Jes&uacute;s de Nazaret</strong> ni desmontar dogmas desde la ficci&oacute;n. Su ambici&oacute;n es m&aacute;s modesta, y, precisamente por ello, m&aacute;s estimable: ofrecer una novela seria, accesible y reflexiva, que se acerca a uno de los grandes relatos fundacionales de Occidente sin estridencias ni concesiones f&aacute;ciles. Zavala firma as&iacute; una obra que, sin ser definitiva, se inscribe con dignidad en una tradici&oacute;n literaria tan compleja como exigente.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;">Puedes comprar </span><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><em>El Profeta</em></span><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"> de Jes&uacute;s Zabala en tu librer&iacute;a de barrio, y, si no puedes acercarte, por internet </span><a href="https://www.amazon.es/profeta-Hist%C3%B3rica-Jos%C3%A9-Mar%C3%ADa-Zavala/dp/8466682775" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;">pinchando aqu&iacute;</span></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/el-profeta-la-gran-novela-de-jesus-de-nazaret-jose-maria-zavala-critica-literaria-por-luis-artigue_1_12931715.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 23 Jan 2026 17:35:41 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['El profeta: la gran novela de Jesús de Nazaret', de José María Zavala]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Literatura,La Biblioteca del Reino]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Juan Pedro Aparicio: "El Reino de León pagó con el olvido enfrentarse al Papa por ser el Imperio de las dos religiones"]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/juan-pedro-aparicio-reino-leon-pago-olvido-enfrentarse-papa-imperio-religiones_1_12914267.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/51a095e8-85cf-47be-a9ba-6a2c897bb6b9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Juan Pedro Aparicio: &quot;El Reino de León pagó con el olvido enfrentarse al Papa por ser el Imperio de las dos religiones&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El escritor leonés presenta el segundo de sus Episodios Nacionales del Siglo XII: 'Zafadola. Espada de la dinastía'. Defiende que la desaparición de la Corona Leonesa en la Historia de España se debe a los ataques del papado por querer ser Alfonso VII emperador tanto de los cristianos como de los musulmanes</p><p class="subtitle">DEFENSA DE LO LEONÉS - Aparicio republica su ensayo sobre el expolio a León: “Cincuenta años después sigue siendo necesario”</p></div><p class="article-text">
        Le&oacute;n es tierra de paradojas. Una de ellas es que siendo una de las tierras m&aacute;s feraces en cuesti&oacute;n de escritores, pa&iacute;s de filandones donde las gentes son expertas en contar historias, ha perdido el relato hist&oacute;rico. Como si fuera un lugar imposible de contar, donde los relatores no son capaces de explicar su realidad a los dem&aacute;s y se hayan tenido que centrar en lo fant&aacute;stico y legendario para que a los leoneses les hagan caso. 
    </p><p class="article-text">
        Pero no todos contin&uacute;an por ese camino literario, o s&iacute;, pero aprovechando esa capacidad de contar historias para revelar la verdadera historia de un Reino, el Legionense, crucial en la Historia de Espa&ntilde;a y de Europa &ndash;y, por tanto, del mundo&ndash; a las generaciones futuras. Este es el caso de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Pedro_Aparicio" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Juan Pedro Aparicio</a> (Le&oacute;n, 1941), uno de los muchos escritores de la escuela leonesa tan reconocida en Espa&ntilde;a en el tr&aacute;nsito del siglo XX al XXI. Un literato reconocido ya hace m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os tras haber sido finalista del Premio Nacional de Literatura en 1987 por <a href="https://www.universitarialibros.com/libro/el-ano-del-frances_118409" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El a&ntilde;o del Franc&eacute;s</em></a><em> </em>y Premio Nadal&nbsp;al a&ntilde;o siguiente por&nbsp;<a href="https://www.iberlibro.com/servlet/BookDetailsPL?bi=32357382539" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Retratos de ambig&uacute;</em></a><em>. </em>
    </p><p class="article-text">
        Conocido principalmente por su faceta de novelista, tambi&eacute;n ha sido un gran relator de historias cortas &ndash;su primer reconocimiento literario fue ya a la <em>edad de Cristo</em> en 1974 al conseguir el Premio Garbo de Novela Corta por el cuento&nbsp;<a href="https://menoscuarto.es/libro/el-origen-del-mono/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El origen del mono</em></a><em>&ndash;</em> y articulista de prensa, escritor de viajes (su <a href="https://www.amazon.es/El-Transcant%C3%A1brico-ferrocarril-Pantagruel-gargantua/dp/8485337654" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Transcant&aacute;brico, cr&oacute;nica de un viaje en el tren 'hullero'</em></a><em> </em>de 1982 inspir&oacute; la puesta en marcha del tren tur&iacute;stico con el mismo nombre en la antigua Feve) y ensayista, faceta en la que consigui&oacute; su &uacute;ltimo reconocimiento en 2016 con el&nbsp;<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Premio Internacional de Ensayo Jovellanos</span>&nbsp;por&nbsp;<a href="https://ileon.eldiario.es/cultura/aparicio-papa-castilla-podido-existir_1_9433256.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Nuestro desamor a Espa&ntilde;a: cuchillos cachicuernos contra pu&ntilde;ales dorados</em></a><em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        Precisamente este ensayo se entronca con uno de los temas fundamentales que el propio Aparicio coment&oacute; el pasado viernes en la presentaci&oacute;n de la segunda entrega de sus Episodios Nacionales del Siglo XII (<a href="https://www.eolasediciones.es/catalogo/coleccion-narrativa/zafadola-espada-de-la-dinastia-episodio-nacional-del-siglo-xii/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Zafadola. Espada de la Dinast&iacute;a</em></a>) en el Auditorio del Ayuntamiento de Le&oacute;n, que es &ldquo;la incomprensi&oacute;n de que se haya olvidado al Reino de Le&oacute;n de la Historia de Espa&ntilde;a&rdquo;. Algo que marc&oacute; uno de sus primeros escritos de pensamiento ya en 1981, <a href="https://ileon.eldiario.es/cultura/juan-pedro-aparicio-republica-ensayo-contra-expolio-leones-cincuenta-anos-despues-siendo-sigue-necesario-reino-de-leon_1_10689283.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Ensayo sobre las pugnas, heridas, capturas, expolios y desolaciones del viejo Reino</em></a>, que constituye la base de un runr&uacute;n intelectual que le ha llevado siempre a intentar <em>desfacer </em>lo que considera &ldquo;una verdadera injusticia&rdquo;, llegando a ser comisario de la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Conmemoraci%C3%B3n_del_1100_aniversario_del_Reino_de_Le%C3%B3n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Conmemoraci&oacute;n Estatal del 1.100.&ordm; Aniversario del Reino de Le&oacute;n</a> en 2010.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Juan Pedro Aparicio, autor de los &#039;Episodios Nacionales del Siglo XII&#039;.                            </span>
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        Con estos mimbres, no es de extra&ntilde;ar que sea uno de los pocos literatos que haya sido capaz de saltar del mundo imaginario a intentar relatar la realidad hist&oacute;rica del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Reino_de_Le%C3%B3n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Regnum Legionense</em></a>. M&aacute;s bien de aprovechar su capacidad de inventar mundos para contarlos. En su mayor&iacute;a de edad literaria, en el c&eacute;nit del oficio de escribir, reconoce que ha tenido la necesidad &ldquo;de contar esta Historia del Reino de Le&oacute;n para los que vengan detr&aacute;s&rdquo;, explicando &ldquo;por qu&eacute; se ha querido ocultar en la Historia de Espa&ntilde;a&rdquo;. Y aqu&iacute; est&aacute; el germen de sus 'Episodios Nacionales del siglo XII' que comenz&oacute; con <a href="https://ileon.eldiario.es/region-leonesa/juan-pedro-aparicio-leon-le-han-robado-historia-tapada-preponderancia-castilla_1_11696146.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El sue&ntilde;o del Emperador</em></a> hace dos a&ntilde;os, apoyado por la leonesa Eolas Ediciones. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una trilog&iacute;a convertida en pentalog&iacute;a por 'Zafadola'</strong></h2><p class="article-text">
        Este viernes 17 de enero de 2026 Juan Pedro Aparicio present&oacute; en Le&oacute;n &ndash;acompa&ntilde;ado por Marta Prieto Sarro y su editor, H&eacute;ctor Escobar&ndash; la segunda parte de esta aventura literaria en la que se ha sumergido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de su carrera. &ldquo;Una novela inesperada, con la que no contaba, y que ha provocado que lo que pensaba que iba a ser una trilog&iacute;a se convierta en pentalog&iacute;a, pero que es de un personaje crucial para explicar por qu&eacute; se combati&oacute; tanto desde Roma la idea de Alfonso VII de Le&oacute;n, <em>el Emperador</em>, que se intitul&oacute; 'de todas las religiones'; lo que provoc&oacute; este injusto olvido del reino leon&eacute;s&rdquo;, explic&oacute; al p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        Esta segunda entrega es <a href="https://ileon.eldiario.es/cultura/juan-pedro-aparicio-presenta-viernes-leon-zafadola-continuacion-sueno-emperador_1_12905997.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Zafadola, espada de la dinast&iacute;a</em></a>, centrada en un personaje musulm&aacute;n de la dinast&iacute;a de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Banu_Hud" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los Banu Hud</a> de Zaragoza. Zafadola (&Aacute;hmad al-Must&aacute;nsir <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Zafadola" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sayf al-Dawla</a>) era un noble&nbsp;<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">andalus&iacute;</span>, se&ntilde;or de&nbsp;<span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Rueda de Jal&oacute;n</span>, hijo de&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Abdelm%C3%A1lik" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Abdelm&aacute;lik</span></a>&nbsp;(&uacute;ltimo rey&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Taifa_de_Zaragoza" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">taifa de Zaragoza</span></a>) y fiel vasallo de<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Alfonso_VII_de_Le%C3%B3n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&nbsp;</a><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Alfonso_VII_de_Le%C3%B3n" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffffff;">Alfonso VII de Le&oacute;n</span></a>,<span class="highlight" style="--color:#ffffff;"> cuya figura muestra el camino de la comprensi&oacute;n y empat&iacute;a por la igualdad de las dos religiones en Hispania que se perdi&oacute; definitivamente por la oposici&oacute;n de la Iglesia de Roma. Una oportunidad perdida que siempre fue una apuesta de la monarqu&iacute;a legionense y que llev&oacute; finalmente a la perdici&oacute;n y el olvido de su Corona Imperial.</span>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Presenta la segunda parte de los 'Episodios nacionales del siglo XII' centrados en el reino de Le&oacute;n. &iquest;Este proyecto es una historia literaria del Reino de Le&oacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Bueno, no. No es exactamente eso, aunque si el Reino de Le&oacute;n protagoniza los libros es porque en el siglo XII es el reino predominante; desde el punto de vista cristiano sin ninguna duda. Y desde el punto de vista musulm&aacute;n, como reino independiente, tambi&eacute;n es el m&aacute;s importante, porque los dem&aacute;s son taifas. Es decir, que no es que yo haga una Historia de Le&oacute;n y sino que al relatar la historia del siglo XII lo m&aacute;s relevante, lo m&aacute;s importante, es el Reino de Le&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y con esta segunda novela, 'Zafadola', qu&eacute; quiere contar? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Zafadola es el aliado de Alfonso VII de Le&oacute;n, el <em>Emperador de toda Hispania</em>. Y hay que precisar que no es que sea una segunda parte cronol&oacute;gicamente, sino que es algo extra&iacute;do de la acci&oacute;n de una parte de <em>El sue&ntilde;o del emperador</em> que merece tener un primer plano. No lo ten&iacute;a previsto as&iacute; cuando lo imagin&eacute; todo. Pero tiene tanta fuerza, que me pareci&oacute; important&iacute;simo el dedicarle un tomo. Y es el aliado ideal del emperador Alfonso VII. Pretenden construir una Espa&ntilde;a que respete las dos religiones predominantes. Y que tenga una convivencia. Ese era el proyecto pol&iacute;tico. Por eso ese proyecto es ucr&oacute;nico, o sea, est&aacute; fuera del tiempo en el que aquellas personas viven. Todo lo que le rodea va en contra de esa idea de una pol&iacute;tica para las dos religiones. Por eso ese proyecto que es una utop&iacute;a, provoca que el Reino de Le&oacute;n pues lo pague. 
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                    alt="Una imagen de perfil del literato leonés Juan Pedro Aparicio."
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                Una imagen de perfil del literato leonés Juan Pedro Aparicio.                            </span>
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        <strong>&iquest;C&oacute;mo lo paga el Reino de Le&oacute;n? &iquest;Explica eso que respecto a este reino tan importante para la Historia de Espa&ntilde;a, de repente resulte que a d&iacute;a de hoy haya gente que critica que nos lo hemos inventado los leoneses? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo paga con su debilidad posterior. Es una debilidad inducida de fuera. No conviene a la pol&iacute;tica exterior, a la pol&iacute;tica internacional, no conviene eso. Est&aacute; rodeado de, por un lado, el papado y Francia con sus monasterios benedictinos que no comparten esa pol&iacute;tica. Y por otro lado, el islamismo africano. No el espa&ntilde;ol, el africano; que viene aqu&iacute; primero con los almor&aacute;vides &ndash;que esos s&iacute; que invaden&ndash; y luego con los almohades, que tambi&eacute;n invaden; y no la <em>invasi&oacute;n</em> esa &aacute;rabe de la que se habla del siglo VIII, no, no... esos rigoristas posteriores s&iacute; que invaden porque ellos vienen con su religi&oacute;n tambi&eacute;n muy fanatizada. Un poco como los cristianos franceses o del Papa, y tambi&eacute;n los dem&aacute;s reinos peninsulares, vasallos del se&ntilde;or de Roma. O sea, se juntan dos temperaturas muy c&aacute;lidas religiosas y chocan. Y en el medio est&aacute; el Reino de Le&oacute;n, con su aliado Zafadola que tiene una idea tambi&eacute;n muy templada de la religi&oacute;n y de la convivencia. Eso es en esencia, y ah&iacute; lo bonito, lo que yo he reconstruido: la vida de este personaje de la que se sabe muy poco; y eso es la parte novelesca, sin traicionar los datos que conocemos, porque es muy importante su figura.
    </p><h2 class="article-text">El rigor en la novela hist&oacute;rica</h2><p class="article-text">
        En el encuentro con un entregado y admirado p&uacute;blico leon&eacute;s, se cuid&oacute; mucho, &ndash;desde la presentaci&oacute;n del autor por parte de Marta Prieto&ndash;, de indicar claramente que la novela hist&oacute;rica es algo especial, que no es Historia: &ldquo;Es verdad que la novela tiene mucha ficci&oacute;n, porque la novela tiene que ser ficci&oacute;n. Creer que una novela hist&oacute;rica tiene que ser solo historia es un error, para eso est&aacute;n los historiadores que cuando son buenos lo hacen muy bien. Aunque, en cambio, los historiadores habitualmente no escriben novelas&rdquo;, indic&oacute; Aparicio. &ldquo;Pero en este tipo de obras el rigor hist&oacute;rico es fundamental para contar una historia en un momento determinado, para crear unos personajes que interact&uacute;en con credibilidad en un mundo del pasado&rdquo;. Una explicaci&oacute;n reveladora de que esta literatura es como contar un viaje al extranjero de la memoria del pasado.  
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l mismo reconoce que &ldquo;se llama novela hist&oacute;rica a cualquier cosa y son novelas de aventuras, pero no son hist&oacute;ricas&rdquo;. &ldquo;La novela hist&oacute;rica tiene que respetar aquello que est&eacute; acreditado documentalmente, no por otros historiadores que pueden ser ide&oacute;logos tambi&eacute;n y que defiendan su ideolog&iacute;a, sus opiniones. Lo que usted ha acreditado incuestionablemente&rdquo;, considera. &ldquo;Yo eso creo que lo respeto&rdquo;, juzga de sus dos &uacute;ltimos trabajos novelados como 'Episodios Nacionales del siglo XII'.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Entonces para hablar de esto con rigor hay que preguntar por qu&eacute; el Reino de Le&oacute;n pr&aacute;cticamente queda 'condenado' en ese momento que es su m&aacute;ximo esplendor. &iquest;Qu&eacute; ocurri&oacute;? Porque es el &uacute;nico Imperio que hubo proclamado en la pen&iacute;nsula ib&eacute;rica como tal y a la muerte de Alfonso VII, en 1157, se separan Castilla y Portugal; y queda en la mente de todos como el reino malo de la Hispania Medieval...</strong>
    </p><p class="article-text">
        El <em>Imperium Legionense</em> empieza con Alfonso VI, sigue con su hija Urraca, y contin&uacute;a con su nieto Alfonso VII. Y se proclama uno con m&aacute;s fuerza que otros, Alfonso VII como &ldquo;emperador de las dos religiones&rdquo;. Y &eacute;l tiene como aliado a Zafadola, que pertenece a una dinast&iacute;a, la de los Hud, que es de Zaragoza; y que es la que crea el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Palacio_de_la_Aljafer%C3%ADa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">palacio de la Aljafer&iacute;a</a>, que all&iacute; sigue y es lo m&aacute;s interesante, yo creo, que hay en todo Arag&oacute;n. Y eso que hay much&iacute;simas cosas, pero es un palacio digno de lo que ha dejado el islam de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Al-%C3%81ndalus" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Al-&Aacute;ndalus</a>. Y adem&aacute;s eran gente de una cultura exquisita, tanto en lo fino como en lo intelectual. O sea, eran astr&oacute;nomos, eran m&eacute;dicos, eran poetas...  era una sociedad muy culta. Pero este hombre, Zafadola, tiene que abandonar Zaragoza porque la conquista primero el rey de Le&oacute;n &mdash;por eso el escudo de Zaragoza es un le&oacute;n: es el le&oacute;n de Le&oacute;n&ndash;, pero el Papa le obliga a dejarla. El pont&iacute;fice del Vaticano busc&oacute; que todos los reinos que no eran Le&oacute;n en la pen&iacute;nsula fueran sus vasallos. El condado de Portugal se hace reino, separ&aacute;ndose del Imperio Hisp&aacute;nico de Alfonso VII con una transacci&oacute;n y con el apoyo del Patriarca de Occidente haci&eacute;ndose vasallo de Roma. El Papa era como el <em>Trump </em>de hoy, o sea, hac&iacute;a y deshac&iacute;a. En fin, &eacute;l ten&iacute;a la fuerza de la religi&oacute;n, es as&iacute;. Para entenderlo creo que el ejemplo no es muy muy desencaminado. O sea, porque hay que entender que como, desde luego, Maduro no se ha ido por su propia voluntad y se lo han llevado... el Imperio de Le&oacute;n no se deshace por su propia voluntad. Se descompone porque hay un <em>Trump</em> de la &eacute;poca que obliga a deshacerlo. Y es muy f&aacute;cil de entender c&oacute;mo eso fue posible porque el siglo XII es el siglo de las Cruzadas y del cisma cristiano. Es decir, en el siglo del conflicto total con el otro al que hay que o convertirlo o exterminarlo, que haya en Espa&ntilde;a un imperio local &ndash;porque no pretende apoderarse ni de Europa ni de Espa&ntilde;a, pero pretende ser un imperio de todo el mundo ib&eacute;rico&ndash; que se proclama de las dos religiones, pues eso provoca esc&aacute;ndalos y una hostilidad que se pone en marcha y que hace que se debilite el reino. Todo va en contra de Le&oacute;n. De un modo astuto, a veces no por la fuerza, utilizando todo tipo de cosas en lo ideol&oacute;gico y religioso; pero no un ej&eacute;rcito. No lo necesitan. &iquest;Me explico?
    </p><h2 class="article-text"><strong>La idea impuesta de Castilla para explicar Espa&ntilde;a</strong></h2><p class="article-text">
        El haber recibido el Premio Castilla y Le&oacute;n de las Letras en 2012 por su carrera no le ha impedido proclamar la necesidad de un reconocimiento mayor para la Regi&oacute;n Leonesa en forma de autonom&iacute;a. Pero es un tema del que no quiere hablar demasiado en las entrevistas, ya que quiere centrarse en su trabajo literario. Sin embargo, es importante para Juan Pedro Aparicio dejar claro que hay una idea impuesta de Castilla para explicar Espa&ntilde;a que es tremendamente perjudicial para su Historia. Es lo que denomina <em>Castispa&ntilde;a</em>.
    </p><p class="article-text">
        Para entender esta entrevista bien, hay que indicar una cosa crucial que la gente normal no suele saber: en la &eacute;poca que se trata, el siglo XII, tanto la religi&oacute;n musulmana como la cristiana en Hispania son bastante distintas de la romana y, digamos, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Califato_abas%C3%AD" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abas&iacute;</a> de Bagdad. Un ejemplo de ello es que los propios musulmanes ib&eacute;ricos aqu&iacute; beb&iacute;an vino hasta que llegaron los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Almor%C3%A1vides" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">almor&aacute;vides</a> y los <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Imperio_almohade" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">almohades</a>. &ldquo;S&iacute;, s&iacute;, s&iacute;&rdquo;, confirma el escritor en la conversaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y por la otra parte la cristiana, se produce por parte del Papa Alejandro II una proto-proclamaci&oacute;n de cruzada en Arag&oacute;n, en <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cruzada_de_Barbastro" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Barbastro</a>, que, cuando llegan los caballeros <em>franceses</em>, empiezan a masacrar a sus pobladores andalus&iacute;es. Y los espa&ntilde;oles les recriminan espantados lo que hacen, porque consideran a los musulmanes tan hispanos como ellos pero de otra religi&oacute;n. Entonces, ante esa resistencia mantenida en el tiempo por el Reino de Le&oacute;n a matar a los que profesan la religi&oacute;n isl&aacute;mica (volver&iacute;a a pasar lo mismo en la campa&ntilde;a castellana de Las Navas de Tolosa en 1212) y buscar integrarlos &ndash;y tampoco sin olvidar que <a href="https://ileon.eldiario.es/blog/curiosidades/juego-tronos-medieval-reino-asturias-protagonista-prestigioso-podcast-histocast_132_12897447.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">el reino asturleon&eacute;s que se considera heredero de los godos</a> tiene un rito propio, el hispano-visigodo, que es ortodoxo y no cat&oacute;lico&ndash;, el poder de Roma trabaja en ir deshaciendo el prestigio imperial legionense promoviendo la separaci&oacute;n de Portugal, de Castilla, y d&aacute;ndole preponderancia a Arag&oacute;n; y esto va provocando que se lo a&iacute;sle y termine considerando hist&oacute;ricamente al reino leon&eacute;s como <em>el malo de la pel&iacute;cula</em>. 
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                Retrato en detalle de Juan Pedro Aparicio.                            </span>
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        <strong>&iquest;Un ejemplo de las maledicencias contra la Corona Imperial Legionense podr&iacute;a ser el 'Cantar de Mio Cid', donde los malos no son los musulmanes, considerados grandes contrincantes pero con honor, sino que lo son los leoneses? </strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, bueno, naturalmente, aunque eso ya es posterior, eso s&iacute;. Castilla es un poco como el pegamento o pretende serlo de toda Espa&ntilde;a. Entonces, ah&iacute; meten todos los elementos, los que sean, falsean lo que haya que falsear. Es Castilla y la religi&oacute;n cat&oacute;lica. Yo que estudi&eacute; en tiempos de Franco en aquellos momentos se reflejaba muy bien ese tipo de ideolog&iacute;a: nos dec&iacute;an que Espa&ntilde;a era una 'unidad de destino en lo universal'. Y cuando le pregunt&aacute;bamos al profesor: '&iquest;Y qu&eacute; es el destino de Espa&ntilde;a en lo universal? Contestaba: 'La defensa de los valores espirituales'. Y cuando le pregunt&aacute;bamos cu&aacute;les eran esos valores espirituales, dec&iacute;a: 'Los de la Iglesia Cat&oacute;lica'. Pues eso que lleg&oacute; hasta Franco ha atravesado los tiempos desde el siglo XII, e incluso antes, todos estos siglos con los que Espa&ntilde;a se ha constituido con ese material. Y ah&iacute; Le&oacute;n no ten&iacute;a sitio. Es decir, digamos que de alguna manera lo ha tenido, Le&oacute;n se ha incorporado a todas las empresas de Espa&ntilde;a y tal; pero de alg&uacute;n modo ha pagado un pecado original, porque Le&oacute;n dej&oacute; instituciones important&iacute;simas que est&aacute;n todav&iacute;a en nuestra memoria leonesa y en las costumbres que todav&iacute;a se practican del imperio aqu&iacute;. Pero no las recuerdan en Espa&ntilde;a.
    </p><blockquote class="quote">

    
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      <div class="first-quote"></div>
      <p class="quote-text">Nosotros los leoneses no somos visibles. ¿Pero si parece que esto de los Decreta de 1188 es una cosa que se supo antes de ayer, no? Pues yo ya lo sabía porque lo había leído en autores españoles de principios del XX, que lo tienen escrito en libros muy serios</p>
          </div>

  </blockquote><p class="article-text">
        Una cuesti&oacute;n que el literato ampli&oacute; en la presentaci&oacute;n del libro este viernes en el Auditorio del Ayuntamiento de Le&oacute;n: &ldquo;Hay un episodio en el <em>Cantar de Mio Cid</em> donde se escapa un le&oacute;n y los infantes de Carri&oacute;n, que hacen de leoneses que se van a casar con sus hijas &ndash;y que los ponen como unos maltratadores de mujeres&ndash;, cuando se escapa el le&oacute;n, huyen. Y el Cid, que <em>dicen</em> que es castellano &ndash;porque estar&iacute;a por ver dice el cantar de gesta&ndash; 'pues <em>torea </em>al le&oacute;n y lo mete en la jaula'. Y yo me dije, pens&eacute;: 'Caray, esto puede ser simb&oacute;lico'. Esto, en el momento que se escribe hay un <em>pique </em>tremendo entre Le&oacute;n y Castilla. Y esto para la audiencia de la &eacute;poca puede significar que 'Le&oacute;n ya lo tenemos en la jaula' y que el Cid, que es el h&eacute;roe castellano &ndash;&iquest;Que por lo visto <a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/falsa-jura-santa-gadea-origen-aristocratico-leones-cid-campeador_1_9454456.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no era castellano</a>, eh?&ndash;, pues lo mete <em>entre rejas</em>. Eso yo lo he le&iacute;do en un historiador de alto copete a&ntilde;os despu&eacute;s. &iquest;T&uacute; crees que dijo que hab&iacute;a le&iacute;do algo de las pugnas entre leoneses y castellanos? Yo nunca hab&iacute;a le&iacute;do este episodio de esta manera. Pues estaba ya en la historiograf&iacute;a, o sea que siempre te ocultar&aacute;n esta forma de ataque propagand&iacute;stico. &iquest;Por qu&eacute;? Porque perteneces a otro, a la chusma. Al enemigo de Castilla entonces. Que nos riamos de eso del le&oacute;n, porque no lo sabemos interpretar a d&iacute;a de hoy, indica c&oacute;mo se ha tratado a lo leon&eacute;s en Espa&ntilde;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero es que el pegamento de verdad es el legal y &eacute;ste lo desarroll&oacute; Le&oacute;n con sus Fueros, Derechos y Cortes. Y lo han hecho desaparecer de la Historia espa&ntilde;ola... &iquest;C&oacute;mo es posible?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, s&iacute;. Es que Espa&ntilde;a ha ido por otro lado. As&iacute; como en Inglaterra que hacen una una carta magna que no ni se parece nada a la ambici&oacute;n y la extensi&oacute;n que ten&iacute;an nuestros <a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/cortes-pensaron-renacimiento_1_9387878.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Decreta de 1188</a>, y sin embargo ellos por su trayectoria posterior a lo largo de los siglos pues la reconstruyen y ahora venden que son los padres de la democracia. Es que la Historia se escribe as&iacute; tambi&eacute;n y en la mente de la gente tambi&eacute;n queda eso; y nosotros los leoneses, pues no somos visibles. &iquest;Pero si parece que esto de los Decreta es una cosa que se supo antes de ayer, no? Pues yo ya lo sab&iacute;a, porque lo hab&iacute;a le&iacute;do en autores espa&ntilde;oles; pero en autores del siglo XX, de principios del siglo pasado, que lo tienen escrito en libros muy serios hace ya cien a&ntilde;os. Y sin embargo, nadie lo dec&iacute;a. Pareciera ahora que es un descubrimiento de la Unesco. En fin. Esto es el papanatismo espa&ntilde;ol por una parte y el leon&eacute;s como espa&ntilde;ol tambi&eacute;n, claro. Nos lo tienen que decir desde fuera para que lo asumamos; pero vamos, eso ya no: yo creo que esto de las Cortes de Le&oacute;n es una semilla para iluminar, para que la gente sepa y se entere de c&oacute;mo surgen las cosas; pero yo no puedo darlas ya con una opini&oacute;n muy sesgada. O sea, es necesario que piense la gente por s&iacute; misma.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pero el maltrato a Le&oacute;n, ocultando cosas como la Cuna del Parlamentarismo hasta hace nada, es evidente en la actualidad. &iquest;C&oacute;mo se explica despu&eacute;s de haber dado tanto al mundo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es que Espa&ntilde;a ahora mismo, esta Espa&ntilde;a de las autonom&iacute;as, pues no est&aacute; bien hecha. Yo creo que el error m&aacute;s grave es, pues, que Le&oacute;n no sea una autonom&iacute;a. O sea, es que es algo asombroso, &iquest;no? Porque adem&aacute;s que Le&oacute;n no sea una autonom&iacute;a pues dice tambi&eacute;n muy poco a favor de Castilla y del peso espec&iacute;fico de Castilla en la construcci&oacute;n de Espa&ntilde;a, porque si necesita de Le&oacute;n para que se note lo que ha hecho, es que ha hecho poco. A lo mejor es que lo que ha hecho pues no tiene mucha entidad, es m&aacute;s bien propaganda, &iquest;no? &iquest;O sea, qu&eacute; significa que necesites de Le&oacute;n para ser algo? Le&oacute;n no necesita de Castilla para ser en la Historia, digo. La verdadera Castilla no s&eacute; cu&aacute;l es. Yo creo que no lo saben ni ellos. Es decir, la Castilla posterior a Le&oacute;n es un invento de la historiograf&iacute;a espa&ntilde;ola. Yo he escrito un ensayo y a este invento lo llamo <a href="https://ileon.eldiario.es/cultura/aparicio-papa-castilla-podido-existir_1_9433256.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Castispa&ntilde;a</em></a>. &iquest;Por qu&eacute;? Porque es que, claro, se basan en contar la Historia de Espa&ntilde;a con una esencia predominante de Castilla. Pero eso no funciona: en Catalu&ntilde;a no funciona, en Arag&oacute;n no funciona, en Andaluc&iacute;a no funciona... <em>Castispa&ntilde;a</em> no funciona, porque si es <em>Castispa&ntilde;a</em> no es Espa&ntilde;a. Entonces, encima a Le&oacute;n nos ha convertido adem&aacute;s en ese trozo, err&oacute;neamente perteneciente a Castilla, en que no somos nada. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y qu&eacute; opini&oacute;n tiene de que la Junta se vaya a gastar unos millones de euros en hablar de la supuesta 'uni&oacute;n de Castilla y Le&oacute;n' hasta 2030? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo he escrito en una tribuna en el <a href="https://www.diariodeleon.es/opinion/tribunas/251112/2065919/autonomia-antigua-mundo-quiza-universo.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Diario de Le&oacute;n</em></a>, o sea, que ya est&aacute; contado: me parece<a href="https://ileon.eldiario.es/opinion/no-existio-legalmente-pretendida-cacareada-union-reinos-leon-castilla_129_11522588.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> un disparate</a>. Se olvidan de que Galicia, parte de Extremadura, Portugal, era Le&oacute;n. Le&oacute;n no era s&oacute;lo el 'Le&oacute;n, Zamora y Salamanca' como algunos creen despu&eacute;s de la divisi&oacute;n que hizo Javier de Burgos en 1833. El coraz&oacute;n de Le&oacute;n era astur, sobre todo lo que hoy es Asturias y Le&oacute;n, y Zamora. 
    </p><h2 class="article-text"><strong>Una motivaci&oacute;n vital por defender lo leon&eacute;s en Espa&ntilde;a</strong></h2><p class="article-text">
        La entrevista como tal &ndash;por telef&oacute;no, en d&iacute;as previos a la presentaci&oacute;n, y que corresponde exclusivamente a las preguntas y respuestas en un s&oacute;lo p&aacute;rrafo, y no a los intermedios en el que se intenta explicar la situaci&oacute;n hist&oacute;rica de Le&oacute;n por parte del entrevistador para avanzar en este perfil de un erudito preocupado por el maltrato ideol&oacute;gico a su tierra&ndash;, acaba aqu&iacute; siguiendo una conversaci&oacute;n de actualidad que no tiene que ver con la novela. Aparicio no se siente c&oacute;modo con las coordenadas pol&iacute;ticas actuales, y lo hace notar: su objetivo es simplemente hacer respetar la Historia que realmente ocurri&oacute; y que se sea justo con Le&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero al entrevistador le puede la curiosidad y accede a la tribuna a la que se refiere el escritor (que se puede leer &iacute;ntegra pinchando en el enlace previo del texto, dos p&aacute;rrafos m&aacute;s arriba), de la que cita: &ldquo;Tanta fe merece recompensa. Por eso se han mostrado m&aacute;s que dispuestos a celebrar no cuarenta a&ntilde;os de autonom&iacute;a, sino ochocientos. Y conmemorar nada menos que el a&ntilde;o 1230, fecha en la que, seg&uacute;n ellos, Le&oacute;n y Castilla decidieron unirse en santo matrimonio. &iexcl;Qu&eacute; hermosa continuidad! Somos, dicen, la autonom&iacute;a m&aacute;s grande de Europa&hellip; y la m&aacute;s antigua. M&aacute;s extensa que Portugal y m&aacute;s longeva que el mismo Reino Unido. No tenemos trenes, pero tenemos siglos&rdquo;. Destacando adem&aacute;s: &ldquo;La propaganda auton&oacute;mica suena a epopeya: 'Ochocientos a&ntilde;os de unidad'. Habr&aacute; que a&ntilde;adir: 'Y de desconcierto'. Porque en esta autonom&iacute;a tan vasta caben todos los acentos, pero no todas las almas. Los castellanos, satisfechos; los leoneses, desolados. La uni&oacute;n perfecta: uno pone el nombre y el otro la herida&rdquo;.&nbsp; 
    </p><p class="article-text">
        Con estas heridas &ndash;ya avisadas en 1979 en otra tribuna en <em>El Pa&iacute;s</em>, titulada 'La autonom&iacute;a leonesa: entre el desconcierto y lo inevitable' (<a href="https://elpais.com/diario/1979/11/03/espana/310431607_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">parte 1</a> y<a href="https://elpais.com/diario/1979/11/04/espana/310518008_850215.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> parte 2</a>)&ndash; no es de extra&ntilde;ar que Juan Pedro Aparicio est&eacute; dedicando sus &uacute;ltimos a&ntilde;os de carrera literaria a novelar estos 'Episodios nacionales del siglo XII', para dejar a la posteridad una explicaci&oacute;n que sirva como b&aacute;lsamo no s&oacute;lo a la Historia de Le&oacute;n sino a la de Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        Porque este pa&iacute;s no se puede explicar, ni comprender, sin las<a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/leon-celebra-hoy-mil-anos-primer-texto-legal-mundo-derechos-humanos-fuero-de-leon-decreta-de-1017-alfonso-v-reina-elvira-reino-de-leon-espana-europa_1_9446879.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> aportaciones leonesas en Derechos Ciudadanos</a>, entendibles desde el punto de vista de un reino aglutinador mediante el parlamento de la palabra, las avanzadas leyes de sus Fueros y la comprensi&oacute;n emp&aacute;tica de las diferencias religiosas y culturales de sus diversos pueblos integrados en igualdad con la jurisprudencia legal que les haga Justicia. 
    </p><p class="article-text">
        En contraposici&oacute;n a la imposici&oacute;n por la fuerza del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Derecho_consuetudinario" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Derecho Consuetudinario</a> castellano, justificado por el poderoso que unifica en ordal&iacute;a a todos los dem&aacute;s pueblos hisp&aacute;nicos en una identidad que no identifican de coraz&oacute;n y que pretende sustituir (y ocultar as&iacute;, haci&eacute;ndola desaparecer) la suya propia. 
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                    alt="Marta Prieto Sarro, presentando el libro &#039;Zafadola&#039; de Juan Pedro Aparicio."
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                Marta Prieto Sarro, presentando el libro &#039;Zafadola&#039; de Juan Pedro Aparicio.                            </span>
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        Por eso, el entrevistador tambi&eacute;n acudi&oacute; a la presentaci&oacute;n, del libro en el Ayuntamiento de Le&oacute;n, en la que pudo escuchar de una forma m&aacute;s c&oacute;moda para el escritor sus motivaciones. 
    </p><p class="article-text">
        Y se qued&oacute; reflexionando sobre esto que le respondi&oacute; a la pregunta de si con el desconocimiento de Le&oacute;n por parte de los espa&ntilde;oles no pensar&iacute;an estos que m&aacute;s que novela hist&oacute;rica la entender&iacute;an como fant&aacute;stica: &ldquo;Sobre la ocultaci&oacute;n de Le&oacute;n, yo ya he publicado en las editoriales nacionales de m&aacute;s difusi&oacute;n. Y ahora poquito me veo en ellas. Ahora me he vuelto a Le&oacute;n, a publicar aqu&iacute; por muchas razones, pero esto explica muchas cosas: le&iacute;  un libro de Historia que me pareci&oacute; estupendo y le hice una rese&ntilde;a en revista de libros muy larga, en la que destaqu&eacute; que en el t&iacute;tulo ten&iacute;a la palabra 'Castilla' cuando el personaje principal era alguien que no se deb&iacute;a adjudicar a Castilla. Pues hay que ser riguroso y critiqu&eacute; eso, que no era tanto Castilla como Le&oacute;n. Y yo lo dije. Lo reproch&eacute;. &iquest;Sabes qu&eacute; me contest&oacute; la autora, de la que no dir&eacute; el nombre? 'Cambiaron el t&iacute;tulo porque me dijo el editor que Le&oacute;n no vende'. Y esto es lo que pasa, que Le&oacute;n no existe&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ese olvido no es superior a la carga hist&oacute;rica que tiene Le&oacute;n. Seguro que no, pero en Espa&ntilde;a la noci&oacute;n de lo que hizo Le&oacute;n no existe. Y ahora, adem&aacute;s, desde donde se nos gobierna se trata de que no se vea. Ya lo poco que se ve&iacute;a se trata de ocultarlo m&aacute;s, porque lo que quieren es que se vea otra cosa. Y eso incide en todo. Incide en lo que escribe la gente: tambi&eacute;n hace que se decida por una cosa o por otra. Yo me he decidido por el <em>suicidio </em>[suicidio literario, se supone]. Otros se deciden por el triunfo. Es as&iacute;.  'Suicidio editorial', quiero decir; porque yo escribo para la posteridad ya&rdquo;. Para revelar a continuaci&oacute;n que para estas novelas sobre el Reino de Le&oacute;n, hab&iacute;a obviado las editoriales nacionales porque no confiaba en que se lo publicaran y hab&iacute;a preferido hacerlo en la leonesa<a href="https://www.eolasediciones.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Eolas</a>.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; se explica que un gran escritor como Juan Pedro Aparicio, reconocido en todo el pa&iacute;s y parte del extranjero, utilice su vasta experiencia literaria al final de su vida en crear personajes ficticios para dejar para la posteridad el relato de una &eacute;poca hist&oacute;rica contada con rigurosidad superando los inefables mitos en contra de lo leon&eacute;s, en busca de encontrar ese camino que tanto cuesta transitar en esta tierra literaria para contar la verdadera realidad de Le&oacute;n con honestidad y buena pluma. 
    </p><p class="article-text">
        Mirando al pasado para comprenderlo en el futuro sin leyendas, pero con verdades. No es cosa de pol&iacute;tica tanto como de coraz&oacute;n: el que necesita Espa&ntilde;a para entenderse y respetarse realmente a s&iacute; misma. 
    </p><p class="article-text">
        Y, de paso, hacer justicia con Le&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jesús María López de Uribe]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/juan-pedro-aparicio-reino-leon-pago-olvido-enfrentarse-papa-imperio-religiones_1_12914267.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 18 Jan 2026 10:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Juan Pedro Aparicio: "El Reino de León pagó con el olvido enfrentarse al Papa por ser el Imperio de las dos religiones"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reino de León,Entrevistas,Historia de León,Literatura,La Biblioteca del Reino,Libros,León,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA['Un exilio voluntario', de Lauren García]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/un-exilio-voluntario-poemario-de-lauren-garcia-editorial-difacil-critica-literaria-por-luis-artigue_1_12908063.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/dae0edcb-98d0-4e9a-8a9c-77e08a8f1f37_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&#039;Un exilio voluntario&#039;, de Lauren García"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Luis Artigue lee y reseña el último libro del poeta asturiano Lauren García en la Editorial Difácil y alaba "su imaginación verbal y su cariz visionario", que lo confirma "como una voz consciente de su tradición y, al mismo tiempo, capaz de dialogar críticamente con ella"</p></div><p class="article-text">
        No cegadora oscuridad. No surrealismo ni irracionalismo, sino realismo visionario. No poes&iacute;a casi herm&eacute;tica como instrumento de presentaci&oacute;n y representaci&oacute;n, sino una autoindagaci&oacute;n inspirada realizada desde ese desapego del yo y el mundo ling&uuml;&iacute;sticamente anexo al misticismo heterodoxo de, por ejemplo, un <strong>Miguel de Molinos</strong> en su <em>Defensa de la contemplaci&oacute;n.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Eso, no s&oacute;lo el <strong>Antonio Colinas</strong> de <em>Preludios a una Noche Total </em>y el <strong>Jos&eacute; &Aacute;ngel Valente</strong> de <em>Mandorla </em>sino todo eso salpimentado de talento e imaginer&iacute;a de los Nov&iacute;sisimos<em>&hellip;</em>
    </p><p class="article-text">
        En efecto este &uacute;ltimo y mejor libro de <strong>Lauren Garc&iacute;a</strong> (Lauren Garc&iacute;a es un poeta contempor&aacute;neo espa&ntilde;ol, nacido en Oviedo en 1977, con una obra que ha ido creciendo en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, y que cuenta ya con varios poemarios, entre los que destacan t&iacute;tulos <em>como Versos como sangre hirviendo, El castigo de los &aacute;ngeles, La muerte de la tristeza, El coraz&oacute;n irrenunciable</em>, <em>La vida alzada</em>, <em>El diluvio de la fresa</em>, y sobre todo su libro <em>La vida alzada</em>, escrito en buena parte durante la pandemia, el cual reuni&oacute; cerca de un centenar de poemas y ha sido destacado por la cr&iacute;tica por su estilo tono vitalista) es la cr&oacute;nica po&eacute;tica &ndash;una cr&oacute;nica intensa e inspiradora por repleta de met&aacute;foras de alta resoluci&oacute;n&ndash; de un retiro l&iacute;rico de siete renovadores d&iacute;as de duraci&oacute;n&hellip;
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.difacil.com/tienda/un-exilio-voluntario/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em><strong>Un exilio voluntario</strong></em></a>, el &uacute;ltimo poemario de Lauren Garc&iacute;a (<strong>Dif&aacute;cil</strong>), se ofrece al lector como un libro de decantaci&oacute;n lenta en el cual la conciencia del lenguaje pesa tanto como la experiencia que lo provoca. No hay aqu&iacute; urgencia confesional ni ret&oacute;rica del desahogo, sino una voluntad de estilo que entiende el poema como espacio de conocimiento y, en cierto modo, como ceremonia verbal.
    </p><p class="article-text">
        Desde el lunes (el poeta titula cada poema con un d&iacute;a de la semana) se advierte una filiaci&oacute;n clara con la tradici&oacute;n <strong>nov&iacute;sima</strong>, y muy especialmente con la estela del primer <strong>Pere Gimferrer</strong>: la imagen como n&uacute;cleo generador del poema, la sintaxis sinuosa, el gusto por la asociaci&oacute;n visionaria y un l&eacute;xico que no teme la densidad cultural ni la fulguraci&oacute;n simb&oacute;lica. Como en Gimferrer, el verso de Lauren Garc&iacute;a no describe: convoca. La realidad no se narra, se transfigura en un sistema de correspondencias donde lo sensorial y lo intelectual confluyen.
    </p><h2 class="article-text"><strong>Generaci&oacute;n post-nov&iacute;sima</strong></h2><p class="article-text">
        Ahora bien, <strong>Un exilio voluntario</strong> no es un mero ejercicio de mimetismo ni una arqueolog&iacute;a est&eacute;tica. Garc&iacute;a pertenece, con pleno derecho, a una generaci&oacute;n <strong>post-nov&iacute;sima</strong> que ha heredado aquel impulso imaginativo, pero lo ha sometido a una mayor conciencia de la fragilidad contempor&aacute;nea. Si en los Nov&iacute;simos el culturalismo era a menudo un gesto de afirmaci&oacute;n est&eacute;tica, aqu&iacute; se vuelve m&aacute;s introspectivo, m&aacute;s vulnerable. El 'exilio' al que alude el t&iacute;tulo no es solo cultural o hist&oacute;rico, sino tambi&eacute;n interior: una retirada l&uacute;cida frente a la intemperie del presente.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, el libro dialoga con otros poetas de su misma &oacute;rbita generacional y est&eacute;tica, como <strong>Jos&eacute; Luis Rey</strong>, <strong>Juan Andr&eacute;s de Dios Rom&aacute;n</strong> o <strong>Yolanda Casta&ntilde;o</strong>, todos ellos militantes en una poes&iacute;a de signo <strong>densamente metaf&oacute;rico</strong>, donde el poema aspira a decir m&aacute;s de lo que literalmente enuncia. Como en Rey, hay en Garc&iacute;a una tensi&oacute;n entre lo visionario y lo metaf&iacute;sico; como en Casta&ntilde;o, una conciencia muy aguda del cuerpo verbal del poema; y como en Juan Andr&eacute;s de Dios Rom&aacute;n, una inclinaci&oacute;n a convertir la imagen en un umbral de pensamiento.
    </p><p class="article-text">
        La escritura de Lauren Garc&iacute;a se sostiene, adem&aacute;s, sobre una m&uacute;sica interna muy cuidada, que reh&uacute;ye el efectismo f&aacute;cil y apuesta por un ritmo de respiraci&oacute;n amplia, casi meditativa. El verso se alarga o se contrae seg&uacute;n las necesidades de la imagen, y el poema avanza por acumulaci&oacute;n, por capas sucesivas de sentido.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las cosas, <em><strong>Un exilio voluntario</strong></em> confirma a Lauren Garc&iacute;a como una voz consciente de su tradici&oacute;n y, al mismo tiempo, capaz de dialogar cr&iacute;ticamente con ella. Su poes&iacute;a no busca acomodarse en la nostalgia nov&iacute;sima, sino prolongar sus hallazgos hacia un territorio m&aacute;s incierto y personal. He aqu&iacute; un libro exigente, de alta ambici&oacute;n verbal, que sit&uacute;a a su autor en una l&iacute;nea de continuidad fecunda dentro de la poes&iacute;a espa&ntilde;ola contempor&aacute;nea.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Artigue]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/cultura/un-exilio-voluntario-poemario-de-lauren-garcia-editorial-difacil-critica-literaria-por-luis-artigue_1_12908063.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Jan 2026 18:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['Un exilio voluntario', de Lauren García]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros,Poesía,La Biblioteca del Reino,Asturias,España,Literatura]]></media:keywords>
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