Los pantanos de la provincia de León no implantarán al completo sus planes de emergencia hasta el año 2029
Al menos hasta 2029 las principales presas de la provincia de León no tendrán plenamente implantados sus planes de emergencia, según reconoce el Gobierno en una respuesta parlamentaria en la que detalla el estado actual de estas infraestructuras clave y los trabajos en marcha para reforzar su seguridad.
El Ejecutivo explica que las seis presas de mayor riesgo —categoría A— gestionadas por la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) en la provincia, entre ellas Riaño, Porma/Juan Benet y Barrios de Luna, cuentan ya con los planes de emergencia aprobados, pero aún se encuentran en fase de implantación.
Este proceso incluye aspectos esenciales como la instalación de sistemas de aviso a la población, la coordinación con los servicios de Protección Civil, la elaboración de protocolos de actuación y la realización de simulacros, elementos que aún no están plenamente operativos en la mayoría de los casos.
El Gobierno sitúa en 2029 el horizonte para completar esta implantación, aunque admite que se trata de una previsión sujeta a condicionantes, ya que en el proceso intervienen diferentes administraciones y organismos, lo que impide fijar un calendario cerrado.
Seguridad y alerta
La cuestión fue planteada por las diputadas del PP por León Silvia Franco y Ester Muñoz en un contexto de creciente preocupación sobre la seguridad de estas infraestructuras y la implantación de sistemas de alerta a la población.
La situación afecta a infraestructuras consideradas estratégicas tanto por su capacidad como por su impacto en el territorio. Embalses como los de Riaño, Bárcena, Porma o Barrios de Luna desempeñan un papel fundamental en el abastecimiento de agua, el regadío y la producción hidroeléctrica, además de tener un peso relevante en la regulación de avenidas.
Precisamente por ello, en los últimos meses se ha intensificado la preocupación en torno a la seguridad de estas presas y la necesidad de contar con sistemas de alerta eficaces para la población situada aguas abajo en caso de incidente.
Dentro del conjunto de embalses analizados, la situación es desigual. En la cuenca del Miño-Sil, la presa de Bárcena presenta un grado de desarrollo más avanzado. Cuenta ya con plan de emergencia implantado y dispone de una red de sirenas que permite alertar a la población en caso de riesgo.
Estas sirenas cubren la zona potencialmente inundable en los primeros 30 minutos, lo que incluye la ciudad de Ponferrada y municipios cercanos como Camponaraya o Cubillos del Sil. Además, se están ultimando los preparativos para realizar simulacros entre finales de este año y el primer semestre de 2027, junto con campañas de información dirigidas a la ciudadanía.
En el resto de grandes presas de la provincia, sin embargo, estos sistemas aún no están plenamente desplegados. El Gobierno indica que tanto los simulacros como la implantación completa de las redes de alerta y los protocolos de formación se irán desarrollando progresivamente conforme avancen los planes de emergencia.
Mientras tanto, las confederaciones hidrográficas mantienen una comunicación permanente con los servicios de Protección Civil, especialmente en situaciones de crecida o desembalses significativos, con el fin de anticipar posibles riesgos.
Inversiones
Entre 2021 y 2026, para mejorar la seguridad, el Ejecutivo ha destacado las inversiones realizadas durante los últimos años para mejorar la seguridad con actuaciones como la modernización de sistemas eléctricos, la mejora de la vigilancia mediante cámaras, la automatización de la auscultación de las presas o la ejecución de nuevos desagües de fondo.
También se han formalizado contratos para la explotación, conservación y actualización de la documentación de seguridad, con inversiones de varios millones de euros en distintas zonas de gestión.