Las cenizas de los incendios del año pasado dejan ríos negros también en el lado leonés de Picos de Europa y su entorno

Las intensas lluvias que tuvieron lugar durante el jueves 25 de junio en la vertiente leonesa del Parque Nacional de Picos de Europa y su entorno han vuelto a visibilizar los efectos de los grandes incendios del pasado verano, desplazando las cenizas y la maleza quemada que permanecían en los bosques a los ríos, tiñéndose de negro en Caín y Casasuertes e incluso provocando desbordamientos en Portilla de la Reina.

No es la primera vez que ocurre, ya que con las lluvias torrenciales de la semana pasada, esta escena se repitió en ríos de toda la provincia, como en El Bierzo y Cabrera. De hecho, los desbordamientos del río Cúa a su paso por Vega de Espinareda, han provocado que la playa se haya quedado sin la valoración de apta para el baño, a la que acostumbra, según el mapa que actualiza cada semana la Junta de Castilla y León.

Estos últimos días, en los que, por cierto, se repite una oleada de incendios que han llegado hasta la parte leonesa de Picos de Europa (con el foco que se mantiene activo en la localidad de Ribota, del municipio de Oseja de Sajambre, desde el viernes 26 de junio), es precisamente en este Parque Nacional y su entorno en el que los ríos vuelven a bajar negros por las cenizas.

Así ha ocurrido en Portilla de la Reina, del municipio de Boca de Huérgano, que, si bien no pertenece al Parque Nacional, sí se encuentra en las inmediaciones. Allí el río Yuso se ha llegado a desbordar, con agua negra y cargada de maleza quemada, después de una lluvia torrencial desatada ayer, jueves 25 de junio. En una media hora, aproximadamente, la intensa lluvia provocó una crecida del río, que llegó hasta casas y garajes de la localidad.

Los bomberos de la Diputación de León se desplazaron hasta la localidad desde su base en Cistierna, colaborando en labores de achicamiento de agua y reparación de desperfectos junto a la Guardia Civil.

Las intensas precipitaciones provocaron también un desprendimiento en la carretera N-621, entre Portilla de la Reina y Barniedo. En este tramo de unos diez kilómetros se ha cortado la circulación en ambos sentidos hasta que la carretera quede despejada.

En pleno corazón de Picos de Europa, en la localidad de Caín (perteneciente a Posada de Valdeón), también el agua corre negra por los ríos, así como sucede en Casasuertes (del municipio de Burón), donde la misma tormenta del jueves ha dejado un rastro similar que recuerda a vecinos y visitantes que los efectos de los incendios aún se perciben un año después.