Sergio Carro, candidato de IU por León: “Hay una generación de jóvenes que queremos quedarnos en las zonas rurales”

Sergio Carro (IU), candidato de la coalición En Común por León.

Sara Lombas

4 de marzo de 2026 08:38 h

El debate sobre las coaliciones territoriales ha regresado al foco informativo después de la propuesta de Rufián para unificar las izquierdas en cada provincia. En Castilla y León, Izquierda Unida se presenta a las elecciones autonómicas en conjunto con Sumar y Verdes Equo en la coalición En Común. En el caso de la provincia de León, la lista está liderada por Sergio Carro (IU), el número uno de las listas más joven de la campaña que, a sus 27 años, encabeza la candidatura con la ilusión de la unión entre izquierdas.

Carro, originario de la comarca leonesa de Laciana, representa a esa juventud leonesa que quiere permanecer en su tierra; un deseo que permea en su discurso político, marcado por el protagonismo de la zona rural y de la identidad de la comarca. A pesar de su juventud, Carro ha sido concejal en el Ayuntamiento de Villablino, tesorero del Grupo de Acción Local Cuatro Valles y miembro de la Junta Vecinal de Caboalles de Arriba.

Es el candidato más joven de la campaña. ¿Qué cree que hace falta en la provincia desde su punto de vista como representante político, pero también como joven, para que los jóvenes puedan volver o quedarse en León?

Hay una generación de jóvenes que queremos quedarnos, no solo en León ciudad, sino en las zonas rurales por la calidad de vida que tenemos en estos espacios. ¿Cuáles son las fórmulas? Los servicios públicos son los que nos sostienen. Es inviable que haya consultorios cerrados y que en zonas rurales tengamos que desplazarnos en nuestro coche particular, si es que tenemos coche particular, para acudir al Hospital del Bierzo. Un hospital que ahora mismo tiene más de 3.000 personas esperando por una operación y con gente que tiene que esperar hasta un año por una simple ecografía. A mí esto me parece una auténtica salvajada.

Si queremos que no haya ese éxodo juvenil, necesitamos tener los servicios públicos al 100%. Y para tenerlos al 100% necesitamos que lo público, lo común, lo que nos sostiene, sea una apuesta de verdad.

Cuando hablamos del éxodo juvenil y de la despoblación, hay que destacar que en las cuencas mineras no hubo una reindustrialización. Todas las estructuras del patrimonio material de las cuencas mineras se están intentando recuperar, pero ¿cuánto empleo genera eso? Proponemos un plan integral del patrimonio cultural y minero de las cuencas mineras, de un paisaje cultural. Desde la Junta de Castilla y León tiene que haber una apuesta porque en las cuencas mineras haya una reconversión. Me parecen muy bien esos fondos europeos, pero los fondos mineros no solamente fueron aprovechados por las cuencas mineras, sino que han llegado a otras provincias, en un reparto errático e injusto de la Junta.

El candidato de En Común por León, Sergio Carro.

Hemos hablado de empleo para que los jóvenes puedan quedarse, pero para eso también hay que hablar de que tengan un lugar en el que vivir. El acceso a la vivienda es un problema que les afecta, especialmente, a ellos. ¿Qué propone la coalición al respecto?

Nosotros tenemos la idea de que, aparte de contar con un parque público de viviendas asequible para los jóvenes, hay que trabajar en las casas vacías que hay en las zonas rurales. Tiene que haber una voluntad de que puedan pertenecer al patrimonio de la Junta de Castilla y León para después alquilarlas por un precio asequible. Y en cuanto a León, las zonas tensionadas hay que declararlas como tal. Está bien el turismo, pero hay que tener en cuenta que el turismo a veces expulsa a la gente de los pueblos. Hay que mantener un equilibrio.

Otra cuestión también importante para los jóvenes es la oferta educativa en la provincia de León, que también puede hacer que consigan trabajo aquí, y luego que se queden. Sabemos que finalmente en la provincia vamos a tener una Facultad de Medicina, en el campus de Vegazana. ¿Defiende En Común que también se impartan cursos de este grado en el campus de Ponferrada o que simplemente, como propone la Universidad, se realicen prácticas?

Está bien. No nos oponemos a esas decisiones. Al final es una forma de que haya un relevo generacional en la provincia. Pero lo vivido con los incendios creo que pone de manifiesto que necesitamos también en la educación una formación profesional para la gestión forestal y que esté conectado con los pueblos. Es decir, que haya una formación profesional de esa gestión forestal. Hay que revalorizar el oficio.

Lo vivido con los incendios creo que pone de manifiesto que necesitamos también en la educación una formación profesional para la gestión forestal

Hay una congestión en las universidades de gente joven que después no encuentra una salida laboral. Hay que repensar qué sociedad es la que queremos y cómo esos oficios de albañil, de fontanero, de bombero forestal tengan esas salidas para que precisamente todos estos incendios ya no solamente se puedan apagar, sino que se puedan prevenir.

Esta campaña electoral aparece Alantre, un partido que se define como de izquierdas y leonesista, y que se presenta por su cuenta. ¿Cuál es la posición de vuestra coalición respecto al leonesismo?

Nosotros somos leonesas y leoneses. El sentimiento leonesista evidentemente lo tenemos, porque yo me defino como tal. Hay otros partidos, como mencionas, Alantre, con el que tenemos muchas cosas en común y que trasladan una preocupación justificada, y lo hacemos también desde aquí, desde la coalición, de que en León hay una situación muy complicada.

Nosotros somos soberanistas, nuestro partido es así, y respetamos la decisión de los pueblos de autodefinirse y hacer esas consultas sobre el territorio. Hay problemas estructurales como la sanidad pública, los colegios que se están cayendo, que muchos son competencias de la Junta de Castilla y León; también esto responde a un modelo económico que supera la Comunidad Autónoma. Pero no podemos perder ese hilo rojo del internacionalismo. Los nacionalismos no acaban por resolver los problemas económicos, políticos y sociales que hay a nivel mundial, y esa respuesta solo la puede dar el internacionalismo.

Los nacionalismos no acaban por resolver los problemas económicos, políticos y sociales que hay a nivel mundial

En cuanto al contexto político que hemos visto en los últimos tiempos en la unidad de la izquierda, ¿valora que una confluencia de fuerzas pueda conseguir más votos? ¿Cómo está la situación en la izquierda para esto?

Los votos son importantes para adquirir representación institucional. Pero Izquierda Unida siempre ha avalado aquellas candidaturas amplias, que aglutinen el mayor número de personas para trabajar por lo que verdaderamente importa, que es lo común, lo que nos afecta a todas y a todos.

No sé cómo va a ir la deriva a nivel estatal, pero a mí sí que me despierta cierta ilusión el hecho de que todos los partidos de izquierdas estemos en la misma dirección y no perdamos de vista que lo que tenemos enfrente son políticas neoliberales que no funcionan. Si estamos todos en la misma dirección, creo que hay cosas que se pueden revertir.

A mí sí que me despierta cierta ilusión el hecho de que todos los partidos de izquierdas estemos en la misma dirección

¿Qué propone la coalición en materia de medioambiente para que la oleada de incendios de este verano no vuelva a suceder?

Estoy un poco harto de las promesas que se están haciendo por parte de los partidos políticos y sobre todo en campaña, que después no se cumplen. El Partido Popular lleva 40 años en la Junta de Castilla y León y campaña tras campaña vuelve a decir que están tomando medidas en este aspecto y no lo están haciendo. Nuestra propuesta es crear un operativo antiincendios durante todo el año, 100% público.

El año pasado volvió a permitirse la caza del lobo al norte del río Duero, en provincias autonómicas como León y la Junta argumenta que hay un aumento excepcional de la población. ¿Se está instrumentalizando a especies como el lobo y el oso pardo?

Los datos que se están lanzando por parte de la Junta de Castilla y León con respecto a la población del oso y del lobo ya han hecho que les llame la atención la Unión Europea, que dice que no corresponden las cifras.

Hay que mantener un equilibrio entre la actividad agropecuaria, la actividad ganadera que hay en las zonas rurales y la vida silvestre. La solución no es si se caza o no se caza; es que cuando un ganadero sufre un ataque masivo (que tampoco lo son tanto), las ayudas tienen que percibirse mucho antes. La caza no se puede ver como un hobby, se tiene que ver como un elemento más que forma parte del ecosistema de las zonas rurales.

Cuando hablamos también del urogallo, que es una especie en peligro de extinción, hablamos también del control de los depredadores que, por ejemplo, tiene el urogallo, que son presas también del lobo. Si cazamos el lobo, ¿qué hacemos? Que aumente la población de otras especies que también son depredadores de una especie que está en peligro de extinción.

La caza no se puede ver como un hobby, se tiene que ver como un elemento más que forma parte del ecosistema

Los trámites burocráticos y el acompañamiento que se tienen que hacer precisamente a esas ganaderas y ganaderos tienen que ser mucho más laxos y mucho más ágiles. A veces recibir estas ayudas se convierte en una lucha de David contra Goliat.

Hablemos de memoria histórica, porque hay muchos temas pendientes en la provincia de León, pero uno de los más visibles es el nombre de calles que aún homenajean a figuras franquistas. ¿Cómo presionar para que se cumpla la Ley?

Nosotros presentamos una pregunta en el Congreso de los Diputados, a la Mesa del Congreso, para todos aquellos edificios emblemáticos que fueron utilizados como represión de presos políticos. No solamente en la ciudad de León: ocurre en Fabero, en Orallo, en Villaseca, donde hubo destacamentos penales con presos políticos. Me parece que hay un trabajo todavía por hacer de reconocimiento a las personas que estuvieron presas en esos destacamentos. Y San Marcos, como campo de concentración, también merece que por lo menos la gente conozca y se divulgue que efectivamente esos fueron espacios donde a la gente de izquierdas, a la gente progresista, se la castigaba.

Volvamos sobre la sanidad, hemos hablado del Hospital de El Bierzo, hay muchos problemas con la atención oncológica que han hecho que los bercianos salgan varias veces a la calle. ¿Qué soluciones tiene?

La solución pasa por no privatizar, por cubrir las plazas. La Consejería de Sanidad hace poco decía que hay cuatro oncólogos. Es lo mínimo. Hay otras especialidades en las que tampoco se cubren las plazas. ¿Cómo es posible que en la sanidad pública digan que no hay profesionales, pero en la sanidad privada no tienen este problema?

Habla de esa dualidad de servicios que se pueden dar en la privada, pero no en la pública en las mismas condiciones. Ocurre lo mismo con el derecho al aborto, que en Castilla y León no se puede ejercer a través de la sanidad pública por la objeción de conciencia de los médicos, mientras la Junta no actualiza la lista de objetores ni garantiza servicios públicos mínimos. ¿Qué propone la coalición al respecto?

En 2026 hablar sobre el derecho al aborto me parece un debate totalmente asumido por parte de las izquierdas, pero parece que tenemos que seguir intentando convencer a una derecha rancia que está instaurada en Castilla y León de que el derecho al aborto es eso, un derecho.

De la misma manera que nosotros hablamos de que se necesitan oncólogos, en cuanto a la salud mental se necesita ese acompañamiento a las mujeres en esas decisiones. Asegurar que la mujer pueda abortar si ha tomado la decisión de hacerlo.

Sobre los resultados de estas elecciones autonómicas, ¿qué haréis en caso de que la izquierda no consiga representación en las Cortes de Castilla y León?

Seguir trabajando. La política no empieza ni acaba en lo institucional. Hay un tejido asociativo, sindical y organizaciones que pueden ser más o menos institucionales, pero desde otras formas, desde otros espacios también se hace política. Yo vengo de Laciana, donde el patrimonio ‘tsingüístico’ o los bailes como la Garrucha también son política y desde ahí se hace política. Otra cosa es que adquiramos esa responsabilidad institucional.

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