Hospital de El Bierzo, sin respuestas sobre incendios y nulo debate territorial: el (poco) peso de León en el debate electoral

El primero de los dos debates electorales para los comicios del 15 de marzo en Castilla y León, protagonizado este jueves en TVE por los candidatos Alfonso Fernández Mañueco (PP), Carlos Martínez (PSOE) y Carlos Pollán (Vox), ha destacado en clave leonesa por las escasas referencias directas a la provincia o la Región. Y eso que en uno de los asuntos más debatidos, la Sanidad pública, el Hospital El Bierzo de Ponferrada se convirtió en la 'estrella' más nombrada como el simbólico ejemplo de gestión desde la Junta de Castilla y León.

“El Hospital está perfecto”, exclamo tajante Mañueco al ser una y otra vez interpelado sobre todo por el socialista Martínez, que mencionó este centro sanitario comarcal y sus innumerables problemas y protestas hasta en seis ocasiones de manera directa. Pollán, directamente, no hizo una sola mención específica, a pesar de sacar a colación, en este y otros apartados, abundancia de estadísticas muy preparadas.

Fue el mayor protagonismo que tuvo la provincia de León y sus asuntos más candentes o preocupantes en los 80 minutos de duración del debate a tres, del que la Junta Electoral excluyó a Unión del Pueblo Leonés (UPL) y su candidata a Presidenta, Alicia Gallego, según explicó el moderador Xabier Fortes al principio y al final a causa de no disponer de grupo parlamentario, lo cual no es del todo cierto ya que sí disponía de él en este mandato junto a Soria Ya!.

Aunque sin mención específica a León, también cobraron gran relevancia los incendios forestales del pasado verano, que se cebaron de récord en la provincia leonesa por encima del resto del resto, y en este apartado, sobre los gravísimos daños causados, el operativo fallido y la política de refuerzo de prevención y extinción, el candidato del PSOE se llevó la palma, intentando convertirlo en un asunto primordial. Los mencionó en 13 ocasiones, más otra para criticar al consejero popular Juan Carlos Suárez-Quiñones. Pero no consiguió su objetivo, porque el candidato a la reelección Mañueco apenas los mencionó una vez y el representante de Vox, el leonés Pollán, ni siquiera eso. Eso sí, recibió la crítica socialista de no haberse interesado tampoco mientras un 10% de la provincia ardía.

A partir de ahí, León ya apenas asomó más ni en el bloque de la despoblación o el medio ambiente, en el de servicios públicos, infraestructuras o vivienda, o en el de financiación y economía, ocupados los tres candidatos en lanzarse estadísticas generales de toda la autonomía sin diferenciar a la Región Leonesa. También se cruzaron numerosas acusaciones a tres bandas y no pocas responsabilidades de las peores situaciones de la Comunidad, al PP y Vox por haber cogobernado ya en la primera mitad del mandato, y según Martínez ir “matrimoniados”, “de tapados, engañando a la ciudadanía”, cuando están negociando un nuevo cogobierno tras la noche electoral, y a PSOE por el muy repetido “sanchismo”, en constantes dardos contra el Gobierno y especialmente la mención a la corrupción en torno a Pedro Sánchez.

En esas temáticas generales, el que más compromisos y propuestas de futuro Gobierno, que forman parte de su programa electoral, fue con diferencia el popular Alfonso Fernández Mañueco. Sin embargo, Pollán le achacaba ir ampliando medidas populistas conforme transcurre la campaña electoral y Martínez resumió esas 'ocurrencias' con la elocuente frase de “gimnasios, mientras y platos de ducha”.

El único leonés, Pollán, el que menos mencionó a León

El candidato de Vox, el único leonés presente, fue curiosamente el que realizó menos menciones explícitas a León, consumiendo gran parte de su tiempo en varios puntos distintos del debate para introducir sobre todo una visión apocalíptica de la inmigración en Castilla y León, mentando con insistencia “menas e ilegales”, hasta el punto de lanzarle Mañueco el interés de su formación por “tirar seres humanos al mar”. Junto a Martínez, insistieron en que se trata de un debate falso, pero que se acabó imponiendo en gran medida, así como las referencias casi más a Europa y el impacto de sus políticas en la Comunidad que al propio Gobierno.

La única mención explícita de Pollán a la provincia de León fue cuando habló del precio del alquiler en la capital, donde “la subida es la mayor de España con un 26,2%”, argumentó para atacar al PP en su política de vivienda, citando un dato respecto a la compraventa que procede del portal Fotocasa.

Tratando de vender gestión, Mañueco sacó a colación también abundantes datos para demostrar lo bien situada que está la Comunidad en rankings oficiales de bienestar y servicios públicos, para apuntalar su compromiso de “situar a Castilla y León entre las tres mejores de España para vivir”. Quiso también apuntarse tantos Pollán, por ejemplo al decir que con un consejero de Vox en la Consejería de Agricultura y Ganadería mientras duró el pacto con el PP se iniciaron y desarrollaron la mayoría de proyectos de modernización de regadíos, una gran parte en León, algo totalmente falso, no sólo porque provienen de muchos años atrás sino también porque la mayoría de la financiación es del Gobierno y de Bruselas.

Bastante “Castilla-León”

El candidato socialista fue el que, sacando la guerra en Oriente próximo a la palestra, más insistió en la urgencia de que un Gobierno autonómico presidido por el PSOE implemente ayudas por repercusiones negativas para el campo como el aumento de los carburantes y otras materias primas.

Y en un aspecto mucho más frívolo, también Carlos Martínez se coronó como el que más veces se equivocó al mencionar el nombre de la Comunidad, mentando al menos en ocho ocasiones a “Castilla-León”, dos de ellas en el famoso 'minuto de oro', frente a cuatro que se le deslizaron también a Carlos Pollán.

En resumen, cierto guante blanco y sólo unas pocas salidas de tono, más respeto a los tiempos que a ceñirse a los temas pactados, y León como protagonista de refilón.