Antimanual electoral (final 2026): la enorme sorpresa de ver que nada cambia al final en 'Lampedusa' y León

Sorpresón este 15M por lo que todo el mundo en León y en Castilla sabe de sobra. Que esta extraña comunidad autónoma es conservadora en todos los extremos, hasta el punto de reventar las encuestas electorales... y dejar todo como está. Cuando más se esperaba un cambio, más de lo mismo. La autonomía demoscópica de 'Horquilla' y León se ha quedado... en la media, para dejar a todos flipando con el resultado. Y, lo peor, es que en el fondo lo sabíamos todos (o por lo menos así lo vaticinó este que suscribe en el último antimanual electoral).

Es totalmente paradójico que la esperanza de cambio termine siendo la constatación de que nada cambia. Y, como si estuviera grabado en piedra desde hace siglos, en plenos idus de marzo, ojo. Es como si la autonomía tuviera una especie de gen gatopardista desde que empezó a gobernar José María Aznar allá por 1987 (que téngase en cuenta que no ganó aquellas elecciones pero el CDS le dio su apoyo y desbancó al PSOE, lo que le permitió ser presidente y saltar a la política nacional). Y desde entonces los populares, de una manera u otra (venciendo clarísimamente con Lucas y con Juan Vicente Herrera, o con apoyos de Ciudadanos y Vox a Mañueco a lo Aznar) han venido gobernando sin interrupción más de cuarenta años.

En estas viejas tierras de León y de Castilla todo es tan lampedusiano que cuesta creerse que los cambios (alguno ha habido, aunque sea mínimo) sean para que 'nada cambie'.

Victoria 'inesperada' del PP (salvo por la 'certeza' de Mañueco)

Todo el mundo alucinado con la victoria de Alfonso Fernández Mañueco (el único que creía firmemente en ella, por cierto), que al final ha conseguido que vaya a terminar su carrera política en la Comunidad con éxito. Recordemos que llegó perdiendo contra Tudanca, se cargó a Ciudadanos... para desplomarse en la última semana de la campaña de 2022 y quedar dependiente no de los naranjitos, sino de los que ponen verdes a todo el mundo... y verde se tuvo que poner aguantando los exabruptos de Juan García-Gallardo. Pero en 2026, con una campaña de la que todo el mundo se reía... él sí tenía la certeza.

Certezas que nadie tenía en los demás partidos, y mucho menos en un PP que en cuanto le ha ido mal de verdad en lo que es la política del día a día (los incendios de este verano parecían haber supuesto la puntilla de los populares) ha conseguido los mejores resultados de las tres veces que se ha presentado su presidente: 29 escaños en 2019, 31 en 2022 y 33 esta vez. Tiene narices [en inglés nuts es narices y nueces a la vez], pero así ha sido. De hecho el PP ha ganado en muchos pueblos que terminaron arrasados, como si la gente hubiera asumido que era la culpa del Cambio Climático y no de la Junta.

'Coitus interruptus' de Vox, que se venía muy arriba

Ironías del destino, los que más están en contra del Cambio Climático y menos lo han podido aprovechar han sido los de Abascal. Cierto es que Vox no ha tirado de ese mantra durante la campaña y se ha dedicado a meterse con los extranjeros (algo que tampoco es que sea un problema en 'Lampedusa' y León) y en lo demás ser conservadores totales no hablando de nada que no fuera las glorias de España esperando que el cambio viniera por lo que decía la demoscopia: que iban a ascender como fuerte llama al igual que en Extremadura y Aragón.

Pues no. Sólo un procurador más (de 13 a 14) y porque lo han ganado en Soria, el único sitio donde no lo obtuvieron en 2022.

La gestión de la decepción es su camino. Y no se pueden permitir patinazos, así que ya están clamando por pactos. Pues con un Alfonso Fernández Mañueco bien crecido, va a ser todo un espectáculo ver si se humillan o no. Ojo, que resistirse a la influencia de la certeza del presidente del Partido Popular de Castilla y León les puede hacer daño. Y no hacerlo, también. El único que podría estar contento es Pollán, que no quería dejar de ser el presidente de las Cortes e igual tiene la oportunidad de repetir.

Decepción en el leonesismo, con 'estancamiento' subiendo en votos

Otros que tienen que gestionar la decepción son los de la UPL. En política perder la comba y la oportunidad es algo muy peligroso. Aunque es curioso porque ha cumplido en todos los territorios donde se le pedía subir... (en los que ha subido), pero ha perdido en todos aquellos donde tenía el mando. Es lo del desgaste de Gobierno en toda su plenitud. Sin embargo es paradójico porque en la comunidad autónoma ha crecido en votos y en representatividad (un exiguo 0,06%) y en la provincia de León también aumenta en votos pero bajando un 0,27% la representatividad. Pero lo de no tener el ansiado cuarto procurador –y lo que es mas importante, el 5% de votos para tener grupo propio– ha chafado a todo el mundo. Lo positivo, que parece haber consolidado el suelo electoral de 2022, que ya fue todo un verdadero logro que hace siete años jamás habría pensado nadie que lograra conseguir el leonesismo. De hecho es tan aberrante estadísticamente su resultado, que de haber sido unas elecciones generales habría logrado su primer diputado nacional.

Por cierto, mención especial a Alantre: un partido de izquierda llionesista que se las veía muy felices hasta tal punto de creerse que iban a sustituir a las izquierdas “porque eso es lo necesario para la autonomía de León”. Han sacado 383 votos, 41 más que en las municipales de 2023; y el Prepal 869 (baja unos cien). Es bueno a veces no creerse por encima de sus expectativas y no ir de sobrados. Lección durísima para el leonesismo, cuyos votantes serán posiblemente los que menos se crean que se pueda seguir votando así en la provincia leonesa.

El PSOE, el gran beneficiado... partido en dos en León

Por último, el PSOE rompe la tendencia del desplome y no sólo no baja poco... ¡Sino que gana dos procuradores! La apuesta por Carlos Martínez ha sido decisiva. Por mucho que aparente cabrear a los más cafeteros leonesistas (que no son pocos, así como 53.000) al no saber decir el nombre de la comunidad autónoma al comerse la 'i griega' y decir que León “es Castilla dentro de la propia Castilla”, es el mejor candidato que han tenido en décadas. Los socialistas se han hecho fuertes en El Bierzo y han logrado ganar en la provincia de León. Por poco ante el PP –que al retirar de candidato a Quiñones y efectuar una campaña provincial invisible demuestra que a este partido cuando mejor le va es cuando presenta a políticos de segunda fila, véase cómo se consideraba a Emilio Gutiérrez cuando lo presentaron a la Alcaldía de León y los populares sacaron el mejor resultado de la historia de cualquier partido con 16 concejales–, pero ganó.

Y sin que se supiera si votó (y a quién había votado) el alcalde socialista de la capital. Eso, tan notorio, va a tener que resolverlo el PSOE provincial más tarde o temprano. Y a saber si afectará, o no, a sus resultados futuros en la provincia.

La izquierda más allá del PSOE: ¿De qué izquierda me está usted hablando?

De la izquierda más allá del PSOE qué decir, se ha desplomado (al igual que Coalición por el Bierzo que se deja uno de cada cinco votantes) y ha desaparecido por completo en el conjunto de la autonomía. Todos dicen aquello de que es por no ir en conjunto, pero es una falacia de libro. En las primeras elecciones generales de 2019 (en mayo) se presentaron en candidatura conjunta: ¿El resultado? Bajaron en votos todos los mismos que obtuvo IU por separado. Es decir, se detestan. La pretendida unión de la izquierda es una utopía; algo muy propio de esa línea de pensamiento político, por otra parte. Pero es que esto de las elecciones autonómicas encima es peculiar tan hasta el extremo que en Zamora, feudo municipal de IU en su capital con Guarido, le ha ganado en la provincia... hasta la UPL.

En resumen: de Sicilia a 'Lampedusa' y León

En resumen, que más allá de la resistencia de Por Ávila y el descalabro de Soria YA (lo cual hará que con los tres procuradores de la UPL todos conformen un grupo mixto de cinco) lo único que se puede colegir... es que la formación del parlamento autonómico de Valladolid será en esencia matemática política... lo mismín que hasta ahora. El PP, con dos procuradores más, necesitado de los apoyos de Vox con uno más, y el PSOE con dos más sin capacidad de bloqueo si no es con el apoyo... de Vox; ya que los partidos pequeños no llegan a sumar con ellos.

O sea, más de lo mismo. La paradoja de que nos sorprenda a todos los ciudadanos de León y de Castilla que no haya cambiado nada. Hace tiempo se llamaba a esta comunidad autónoma Sicilia y León por lo de la corrupción, pero seguía ganando el PP que gobernaba. En modo novela política realista italiana (o muy castellana) parece ser que queda confirmado que a las elecciones autonómicas aquí perfectamente podrían ser las de 'Lampedusa' y León.

Sobre todo cuando el resultado, elección tras elección desde hace cuatro décadas, certifica que al final es lo de siempre.