La Junta insta al Ayuntamiento de León a cambiar el Plan Urbanístico para proteger 'Ad Legionem' en Puente Castro

'Ad Legionem VII Geminam', situado en lo que hoy es Puente Castro, es ahora un yacimiento de tan alto interés cultural para la Junta que no sólo prohibió en junio la construcción de la ampliación del polémico vial planteado por encima (cosa que sí permitió en 2013), sino que instó al Ayuntamiento de León a que cambie el Plan General de Ordenación Urbana para protegerlo “para su futura puesta en valor”, incluyendo compensaciones a los propietarios de los terrenos.

“Se estima necesario que en este caso el Ayuntamiento de León elabore o modifique los instrumentos de planeamiento necesarios para garantizar dicha protección y la posible futura puesta en valor de toda el área del yacimiento, en concreto debe llevar a cabo una modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), así como la compensación a todos aquellos propietarios que tengan derechos adquiridos en el ámbito afectado con un aprovechamiento equivalente en suelos de titularidad municipal”. Así de claro es el segundo punto del orden del día de la reunión de la Comisión Provincial de Patrimonio reunida en el mes de junio pasado y al que ha tenido acceso ILEÓN.

El documento recomienda expresamente al Ayuntamiento de León buscar una alternativa al trazado para evitar los terrenos en los que se localizan los restos del vicus romano, lo que se vendría a considerar un 'barrio' o pequeña aglomeración urbana adyacente a la cannaba, la zona comercial que se creaba pegada al castrum militar. La propuesta se apoya en las evidencias arqueológicas y científicas acumuladas durante los últimos años, que, según recoge el propio informe, han permitido “reconsiderar la importancia del enclave” y su relación directa con el campamento romano de la Legio VII Gemina, el segundo que, tras su desaparición, dio lugar a la ciudad de León dentro de las murallas tardorromanas que la unidad militar construyó en el siglo III después de Cristo.

La Ponencia Técnica de Patrimonio planteó así al Ayuntamiento a adaptar el planeamiento urbanístico para garantizar la protección integral del área arqueológica y posibilitar su futura puesta en valor, que es lo que reclamaban entre otros la Asociación ProMonumenta e Izquierda Unida. Entre las medidas apuntadas está esa modificación del PGOU y la compensación, mediante aprovechamientos equivalentes en suelos municipales, de los propietarios que tengan derechos adquiridos en el ámbito afectado, de acuerdo con la legislación urbanística. El informe recuerda además las obligaciones de las entidades locales en materia de protección, conservación y difusión del patrimonio cultural establecidas en la Ley de Patrimonio Cultural de Castilla y León.

Negativa a ampliar el vial que sí permitió en 2013

La Junta decidió impedir la ampliación panificada del vial “por su grave afección al yacimiento romano”, negando la autorización para la diseñada prolongación entre las glorietas de la calle La Flecha y la avenida de San Froilán, en Puente Castro como prolongación de la avenida de La Lastra. El informe considera que tanto la infraestructura como los trabajos de control arqueológico solicitados supondrían “una afección grave e irreversible” sobre el yacimiento romano de 'Ad Legionem', que comprometerían “su posible puesta en valor en el futuro”.

Esto, sin embargo, contrasta con la decisión tomada en 2013 de permitir que se taparan los trabajos arqueológicos que comenzaron en 2010 que sacaron a la luz los restos del vicum romano, permitiendo la creación de un vial por encima para dar salida al puente sobre el Torío para dar salida al barrio de la Lastra de León ciudad hacia el pueblo de Puente Castro. La Junta no ha ofrecido a ILEÓN una explicación de por qué razón en este momento sí se ha denegado ampliarlo y entonces se permitió, en contra de la movilización popular.

Declararlo, ahora, Bien de Interés Cultural

Otra de las decisiones que llaman la atención es que la propia Comisión de Patrimonio Provincial “estime necesario” el reclamar a la propia Junta de Castilla y León de la que depende que se inicie el expediente BIC de un yacimiento que, ahora, sí considera tan importante como para dotarle de la protección que no le dio en su momento pese a que los trabajos arqueológicos de 2010 mostraron lo que se considera un unicum en la península ibérica, un yacimiento sin parangón y del que no hay otro igual.

Casi quince años después, sin más información de por qué ahora sí se toma esta decisión, en el último punto de la resolución de junio los técnicos apuntaron “solicitar a la Dirección General de Patrimonio Cultural que inicie el procedimiento para declarar 'Ad Legionem VII Geminam' Bien de Interés Cultural, como Área Patrimonial con la categoría de Zona Arqueológica ”dado que como resultado de las excavaciones realizadas en dicho ámbito y a la vista de los informes arqueológicos que obran en el expediente se considera que posee la suficiente relevancia como para obtener el máximo nivel de protección que otorga la actual normativa en materia de patrimonio cultural“.

Los técnicos consideran ahora que las excavaciones de 2010 y los informes incorporados al expediente acreditan una relevancia suficiente para otorgarle el máximo nivel de protección previsto por la normativa autonómica. La declaración como BIC es una reivindicación que se remonta al menos a 2013 por parte de la ciudadanía y una sonora reclamación de ProMonumenta y aunque aquel año la propia Junta anunció en las Cortes de Castilla y León que estaba realizando estudios para delimitar el yacimiento con vistas a iniciar ese expediente, el resultado fue que se olvidó por completo y la excavación terminó bajo el vial de salida del puente del Torío hacia La Lastra conectando el pueblo con la capital.

El yacimiento de 'Ad Legionem' se encuentra en Puente Castro, a unos 2,5 kilómetros del antiguo recinto campamental romano de León. Las excavaciones realizadas en 2010, precisamente con motivo del proyecto del vial que sí se terminó realizando por encima, intervinieron sobre una superficie superior a 4.500 metros cuadrados y sacaron a la luz un amplio entramado urbano organizado mediante calles e insulae (las casas romanas con varios pisos).

Los estudios arqueológicos lo identifican como un asentamiento civil estrechamente vinculado a la presencia militar romana y a la Legio VII Gemina, con una ocupación desarrollada fundamentalmente entre los siglos I y III. La propuesta de junio de la Junta supondría, si es asumida finalmente por la Comisión Territorial en Valladolid –que no hay que olvidar que es la que decide en última instancia puesto que León no tiene las competencias autonómicas en Cultura y Patrimonio–, abandonar el nuevo trazado planteado sobre el yacimiento y abrir, cinco lustros, después la vía administrativa para reforzar de forma permanente su protección.

Lo que no parece tener remedio es recuperar lo excavado en el año 2010 y tapado en 2013. Eso quedará 'protegido' bajo el asfalto con total seguridad, así que habría que encontrar de nuevo presupuesto para una segunda campaña de excavaciones en la zona y así poder musealizar lo que se encontrara tal y como reclama ProMonumenta y sugieren los técnicos de la Delegación Territorial de Patrimonio. Sin embargo, eso dependería de un dinero para financiar esos trabajos que ni está, ni se le espera.