León ultima la conversión del Molino Sidrón en un espacio cultural dedicado a la literatura leonesa
El Ayuntamiento de León prevé abrir a finales de año el rehabilitado Molino Sidrón, un singular edificio de principios del siglo XIX situado junto a la muralla, que se convertirá en un nuevo espacio cultural dedicado a la literatura leonesa, dentro de un proyecto que supone la recuperación del único vestigio que conserva la ciudad de su pasado industrial más temprano.
El alcalde de León, José Antonio Diez, ha visitado este miércoles las obras de restauración del inmueble, una actuación que ha enmarcado dentro de una estrategia más amplia de recuperación patrimonial y transformación urbana desarrollada en el entorno norte de la ciudad.
Con una inversión cercana a 1,1 millones de euros, financiada en torno al 75% con fondos europeos Next Generation, el proyecto persigue rescatar un edificio que había llegado muy deteriorado al siglo XXI pero que conserva gran parte de sus elementos originales.
Según ha explicado el alcalde, la rehabilitación ha respetado las características constructivas que otorgan valor patrimonial al inmueble, considerado un ejemplo excepcional de las fábricas de barro y tapial utilizadas en la arquitectura industrial de la época.
La recuperación del molino busca ampliar la oferta cultural de la ciudad y diversificar también sus atractivos turísticos, incorporando a la narrativa patrimonial leonesa un capítulo menos conocido: el de su herencia industrial.
El edificio estará dedicado fundamentalmente a actividades culturales y albergará una presencia destacada de la literatura leonesa, una apuesta con la que el Ayuntamiento pretende dar visibilidad a autores vinculados a la provincia.
No obstante, Diez ha precisado que el inmueble no está concebido como archivo o biblioteca permanente para custodiar legados completos de escritores o artistas.
Una oferta “continua y de calidad”
El futuro centro cultural contará con una programación integrada dentro de la agenda municipal, y el alcalde ha reivindicado la intensidad de la actividad cultural de León, que cuenta con una oferta “continua y de calidad”, más allá de los grandes festivales o citas concretas.
La actuación sobre el Molino Sidrón tiene además un marcado componente simbólico. Situado a escasos metros de la muralla y del casco histórico, el edificio se incorpora a un corredor patrimonial en el que conviven restos medievales con espacios urbanos recuperados.
Si se cumplen los plazos previstos, la restauración concluirá en los próximos meses y el centro podrá comenzar a funcionar antes de finalizar 2026, una vez completados los trabajos de equipamiento y dotación de mobiliario.