La Junta inicia ahora 'blindar' como BIC la calzada o vía de la Plata romana entre Astorga y Mérida a su paso por Castilla y León

La Junta de Castilla y León ha iniciado el procedimiento para declarar la antigua calzada romana, llamada Vía de la Plata, y los itinerarios históricos que conectan las ciudades romanas de Astorga (Astúrica Augusta) y Mérida (Emérita Augusta) a su paso por la comunidad como Bien de Interés Cultural (BIC). Sería dentro de la categoría de Vía Histórica, según publica este jueves el boletín oficial de la Comunidad, y en el trazado que discurre por las actuales provincias de León, Zamora y Salamanca.

Se trata del primer paso administrativo para la protección integral de uno de los ejes históricos más relevantes de la Península Ibérica, tanto por su origen romano como por su evolución posterior y su uso continuado a lo largo de los siglos. El BIC ya supone por sí mismo un grado de protección máximo, el cual el itinerario no gozaba hasta ahora, a pesar de su altísimo valor.

El expediente destaca que la conocida como Vía o Calzada de la Plata no responde a un único trazado homogéneo, sino a un conjunto de itinerarios que, de forma diacrónica, han configurado una red de comunicaciones de sur a norte en el occidente peninsular.

Tradicionalmente considerada como una vía única en la literatura científica, los estudios históricos, arqueológicos y toponímicos han permitido identificar distintos recorridos asociados a esta denominación, cuya delimitación se ha basado en fuentes epigráficas, documentación cartográfica y fotografías aéreas, entre otros elementos. Todos estos trazados son los que ahora pretende proteger la Junta dentro de un mismo expediente, atendiendo a su valor histórico, cultural y territorial.

De calzada romana a vía ganadera y ruta jacobea

El origen de estos itinerarios se remonta al siglo I, tras la conquista romana del norte peninsular, cuando se estableció la conexión entre las actuales Mérida y Astorga como parte de la organización imperial del territorio.

Sin embargo, la resolución subraya que su uso no se limitó a la época clásica. A lo largo de la Edad Media y Moderna, estos caminos fueron modificando sus trazados y funciones, adquiriendo nuevos significados económicos y culturales.

En la Baja Edad Media, parte de estos recorridos se integraron en la red de vías pecuarias, especialmente como tramo de la Cañada Real de La Vizana, una de las principales rutas de la trashumancia entre Extremadura y las montañas del noroeste peninsular, cuyo uso ha perdurado hasta la actualidad.

Además, desde el siglo XII, la Vía de la Plata ha funcionado también como uno de los caminos de peregrinación a Santiago de Compostela, enlazando en Astorga con el Camino Francés y consolidándose como una de las rutas jacobeas más importantes del sur peninsular.

Su reconocimiento permitirá preservar no solo los restos materiales vinculados a la calzada romana, sino también el conjunto de valores asociados a los distintos usos históricos del itinerario, desde su función logística en época romana hasta su papel en la trashumancia y las peregrinaciones.

Durante la tramitación, la administración evaluará si los itinerarios reúnen los requisitos exigidos para su declaración como BIC. En caso de no cumplirlos plenamente, la resolución contempla su posible inclusión en el Inventario de Bienes del Patrimonio Cultural de Castilla y León, manteniendo los trámites ya realizados.

Por provincias

La delimitación de la Vía de la Plata que la Junta de Castilla y León pretende declarar BIC bebe de numerosos estudios conjunto de fuentes históricas y epigráficas, bibliografía especializada, análisis toponímico, documentación arqueológica, cartografía histórica y fotografías aéreas de distintas épocas.

En la provincia de Salamanca, donde se conserva el tramo mejor conocido y estudiado, la delimitación sigue esencialmente el recorrido histórico de la Cañada Real de la Plata o de La Vizana y el Camino Real. Para fijar el trazado se han utilizado los trabajos clásicos de José Manuel Roldán Hervás y Juan José Enríquez, además de las revisiones arqueológicas posteriores realizadas por Giacomo Gillani, Juan Carlos Aguilar, Ramón Peláez e Isaac Moreno. La abundancia de restos materiales, especialmente miliarios, puentes y segmentos conservados de la calzada, ha permitido definir con bastante precisión el itinerario.

En Zamora la situación es más compleja debido a las distintas hipótesis sobre el emplazamiento de mansiones romanas y los pasos históricos sobre el Duero y el Esla. Por ello, además del itinerario principal, se incorporan variantes como la vía entre Salamanca y Villalazán (identificada con la mansio Ocellum Duri) y el recorrido entre Villalazán y Rosinos de Vidriales. La delimitación se apoya especialmente en los estudios de Isaac Moreno, las intervenciones arqueológicas de Aratikos Arqueólogos, la cartografía histórica y la localización de yacimientos, campamentos romanos y miliarios.

En la provincia de León el expediente protege únicamente el tramo final hacia Astorga y adopta una visión especialmente amplia, incorporando recorridos relacionados con otras vías romanas que confluyen en la ciudad maragata. La delimitación se fundamenta en los estudios desarrollados por Isaac Moreno sobre las vías Clunia-Asturica y Bracara-Asturica, así como en prospecciones arqueológicas recientes, documentación histórica y restos conservados en el entorno de los ríos Órbigo, Duerna, Turienzo y Jerga.

Un recorrido y un daño impune

De forma más detallada, el trazado leonés entra por el puente de La Vizana, procedente de Zamora, y continúa por Altobar de la Encomienda, La Nora del Río, Navianos, Quintana del Marco, Cebrones del Río y San Juan de Torres, donde enlaza con la propuesta de la vía Clunia-Astorga. Después atraviesa el entorno de San Martín de Torres y la antigua mansio de Bedunia, alcanza La Bañeza, Palacios de la Valduerna, Riego de la Vega y Valderrey, donde confluyen varios itinerarios históricos. Desde allí continúa por Castrillo de las Piedras, Celada y San Justo de la Vega hasta acceder finalmente a Astorga. Para establecer este recorrido se han tenido en cuenta restos arqueológicos conservados, puentes históricos, yacimientos romanos, antiguos caminos reales, cartografía de los siglos XVIII al XX, fotografías aéreas y las investigaciones especializadas que han permitido reconstruir los tramos desaparecidos o alterados por infraestructuras modernas.

Hay que recordar que uno de sus tramos, en Castrocalbón, en 2023 se produjo un grave destrozo durante la ejecución de un camino que dañó la antigua vía romana, sin que más de tres años después haya aún ningún responsable de lo ocurrido ni sanción de ninguna clase.