'La familia Franco, S.A.', de Mariano Sánchez Soler

Mariano Sánchez Soler y su último libro sobre Franco y su familia.

Mariano Sánchez Soler (Alicante, 1954) es una de las figuras más singulares del periodismo de investigación y la literatura negra españolas de las últimas décadas.

Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense y doctor en Historia por la Universidad de Alicante, desarrolló una larga carrera periodística en medios como Tiempo, Interviú, El Periódico de Catalunya, Diario 16 o Le Monde diplomatique, especializándose en sucesos, tribunales, corrupción y las zonas oscuras de la Transición española. Paralelamente ha construido una extensa obra literaria que abarca la novela negra, el ensayo histórico, la poesía y la crónica periodística, con más de sesenta libros publicados.

Su trayectoria está marcada por una constante exploración de las relaciones entre poder, dinero y violencia, tanto en sus investigaciones sobre el franquismo –Los Franco, S.A. y Los ricos de Franco, además de La transición sangrienta o La larga marcha ultra– como en unas novelas negras profundamente arraigadas en hechos reales. Esa doble condición de reportero e historiador, unida a una notable capacidad narrativa, ha convertido a Sánchez Soler en un autor que transita con naturalidad entre la documentación rigurosa, la memoria histórica y la literatura de investigación.

Así las cosas, la reedición ampliada de La familia Franco S.A., de Mariano Sánchez Soler, llega en un momento particularmente oportuno. No porque aporte una novedad absoluta sobre el franquismo –sería ingenuo pensar que, a estas alturas, los mecanismos de poder, las redes clientelares o las formas de enriquecimiento vinculadas a la dictadura constituyen un territorio inexplorado–, sino porque devuelve al primer plano una realidad histórica que, por efecto del tiempo, la desmemoria o la simplificación interesada, corre el riesgo de convertirse en una caricatura.

Uno de los mayores aciertos del libro reside en su naturaleza híbrida. Sánchez Soler no se limita a ejercer de historiador ni se refugia en la comodidad del ensayo político. Su escritura incorpora elementos de la crónica negra, del periodismo de investigación, de la novela negra y de la literatura política para construir un relato histórico de extraordinaria eficacia narrativa. Hay en estas páginas documentos, datos, testimonios y referencias verificables; pero también una tensión narrativa que impulsa la lectura y que acerca al lector a los hechos con una intensidad poco frecuente en los estudios académicos convencionales.

Influencia de la crónica negra

La influencia de la crónica negra resulta especialmente perceptible. A medida que avanzan los capítulos, el lector descubre un entramado de intereses familiares, favores, operaciones económicas y relaciones de poder que, en ocasiones, parecen extraídos de una novela criminal. Sin embargo, la diferencia esencial es que aquí no hay ficción. La realidad documentada posee una capacidad de asombro superior a cualquier artificio novelesco. El autor sabe explotar esa paradoja y convertirla en motor narrativo.

Al mismo tiempo, el libro participa de las mejores virtudes del periodismo de investigación. La acumulación de datos no desemboca en el caos, sino en una arquitectura rigurosa que permite comprender cómo determinados privilegios no fueron episodios aislados, sino piezas de un sistema perfectamente articulado. Sánchez Soler evita la retórica grandilocuente y deja que sean los hechos los que hablen. Y cuando los hechos están bien documentados, suelen resultar más contundentes que cualquier discurso.

También hay algo de novela negra en la construcción del relato. No porque existan detectives ni enigmas que resolver, sino porque la obra explora las zonas opacas del poder, los espacios donde la legalidad y el privilegio se confunden, donde las relaciones personales determinan destinos colectivos y donde la impunidad adquiere una apariencia de normalidad. Es precisamente esa mirada la que otorga al libro una dimensión literaria que trasciende la mera divulgación histórica.

Pero quizá la principal virtud de esta reedición ampliada sea su capacidad para intervenir en el presente. Vivimos en una época paradójica: nunca hubo tanta información disponible y, sin embargo, pocas veces la memoria histórica ha parecido tan frágil. El paso de las generaciones y la simplificación de los discursos públicos favorecen la aparición de relatos revisionistas que tienden a dulcificar la naturaleza de la dictadura o a presentarla mediante imágenes edulcoradas, descontextualizadas y, en ocasiones, abiertamente engañosas.

La función esencial de 'recordar' el franquismo

Frente a esas tentaciones, La familia Franco S.A. cumple una función esencial: recordar. Recordar qué fue realmente el franquismo, cómo funcionó, quiénes se beneficiaron de él y cuáles fueron sus consecuencias políticas, económicas y morales. No se trata de reabrir heridas, expresión tan repetida como equívoca, sino de impedir que el desconocimiento sustituya al conocimiento y que la nostalgia sustituya a la verdad histórica.

La obra de Sánchez Soler adquiere así un valor que trasciende lo estrictamente literario. Es un libro de historia construido con herramientas procedentes de varios géneros narrativos, pero también un ejercicio de memoria cívica. En tiempos propicios para los espejismos populistas y para las reinterpretaciones complacientes del pasado, su lectura constituye una saludable invitación a confrontar los hechos antes que los mitos. Y pocas tareas resultan hoy más necesarias.

De hecho ya hemos leído libros importantes sobre Franco, como el monumental trabajo de Paul Preston Franco: caudillo de España, una biografía que durante décadas ha sido la referencia internacional por su amplitud documental y su análisis político del personaje, y Franco: autoritarismo y poder personal, de Juan Pablo Fusi, una obra más breve pero extraordinariamente lúcida sobre los mecanismos del poder franquista, y también El régimen de Franco, de Stanley G. Payne, así como la posterior biografía escrita por Payne junto a Jesús Palacios, que aborda la figura del dictador desde una perspectiva política y biográfica diferente a la de Preston.

La diferencia fundamental entre esos libros y La familia Franco S.A. de Mariano Sánchez Soler, es el punto de vista. Mientras las obras de Preston, Fusi o Payne están centradas en Franco como dirigente político, militar y jefe de Estado, Sánchez Soler desplaza el foco hacia el entramado familiar, patrimonial y económico que creció alrededor de la dictadura. No le interesa tanto reconstruir la biografía del Caudillo como seguir el rastro del dinero, los privilegios, las influencias y los mecanismos de acumulación de poder que beneficiaron a su entorno y lo mucho que tenían de personajes de historic-noir delincuencial.

Una biografía singular de Franco

Por eso La familia Franco S.A. ocupa un espacio singular dentro de la bibliografía sobre el tema. Se acerca más a una investigación sobre las estructuras de poder que a una biografía tradicional. Donde Preston analiza al dictador, Sánchez Soler examina la “empresa familiar” que se desarrolló al amparo del régimen; donde Fusi estudia el autoritarismo como sistema político, él investiga sus consecuencias patrimoniales; y donde Payne se interesa por la evolución ideológica y estratégica de Franco, Sánchez Soler se adentra en los vínculos entre política, negocios y enriquecimiento.

Además, desde el punto de vista literario, el libro de Sánchez Soler se distingue por incorporar procedimientos narrativos poco habituales en la historiografía académica. Su formación como periodista de investigación y novelista negro le permite combinar documentación histórica, reconstrucción de ambientes, ritmo narrativo y una mirada propia de la crónica de sucesos. El resultado es un libro que puede leerse simultáneamente como investigación periodística, ensayo político, relato de poder y obra de memoria histórica. 

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