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La ciudad astur-romana de Lancia a vista de dron

No todos los días se puede conocer la historia a vuelo de pájaro, pero la tecnología avanza que es una barbaridad y a día de hoy ya es posible realizar uno con aparatos electrónicos que sorprenderían en modo Furia de Titanes a los habitantes de la ciudad astur-romana de Lancia.

Esto es lo que ha conseguido el historiador Alfonso Sánchez Pozo, que desde hace muchos años lleva adelante el proyecto de divulgación Astures.es, en el que muestra –como publicó en este artículo en su web 'Lancia, a vista de pájaro'– las ruinas romanas del yacimiento leonés gracias a un vuelo de un dron. El historiador lleva muchos años explicando lo que era este pueblo prerromano que vivía en los actuales territorios del Principado asturiano, la provincia de León, el norte de Zamora y Portugal y la comarca del Barco de Valdeorras al sur de Galicia. Un conglomerado de tribus más allá del río Esla que fueron –junto a los cántabros– los últimos territorios de Hispania en ser conquistados por el Imperio Romano dos siglos después de su llegada a la península ibérica.

Una titánica campaña en la que Augusto –movido por el interés personal de propaganda, y la dominación de las riquísimas minas auríferas de los astures– tuvo que utilizar desde el 29 al 16 antes de Cristo como poco siete legiones con sus correspondientes unidades auxiliares para derrotarlos. Es decir, más de setenta mil hombres porque las dos tribus eran tan correosas y no se dejaban vencer, que en el caso de los cántabros perdió un águila de legión treinta años antes que la archiconocida batalla de Teotoburgo en Germania.

Los astures del llano aluvial cayeron primero ante el inmenso poder de Roma, y lo hicieron en una gran batalla campal en la zona de Lancia. Dice Floro que traicionados por los brigecinos, población astur de la zona de Benavente. Éstos avisaron a los romanos y tras una dura batalla los nativos no tuvieron más remedio, según el historiador romano, que refugiarse en el alto de Lancia soportando un asedio que los restos arqueológicos confirman por las posiciones de tres legiones rodeándolos. Al final la población se rindió y Carisio no permitió a sus tropas que la arrasaran, con lo que a lo largo del tiempo se convirtió en una importante ciudad mixta de astures y romanos. Eso sí, la guerra continuó en las montañas con tal dureza que para trasladarse los legionarios de posición en posición abriendo la Vía Carisa (por este general) lo tenían que hacer prácticamente por los cordales de la montaña, ya que transitar por los valles era muerte segura.

“Lancia tiene sobre todo la relevancia que le dan los historiadores romanos, que es mucha. Aparece citada en todas las fuentes de la época de conquista, por lo menos en las principales que llegaron a nosotros. Aparece en Floro, en Orosio y en Dion Casio. Es un sitio que además tiene como un papel importante, digamos, en los hechos de la conquista, porque parece que cuando cae Lancia es como si cayera la última gran resistencia organizada de los astures”, destaca el divulgador de Astures.es.

“La captura de Lancia tiene una anécdota muy famosa: nos cuentan estos cronistas que costó tanto tomarla que las tropas demandaban arrasarla hasta los cimientos, pero Publio Carisio [aquí habla de este 'general' romano en un capítulo de su podcast] pues bueno, se opuso; y consiguió convencerles de que la mantuvieran intacta para mayor triunfo de la legión y de Roma. Eso nos permite conocer un poco mejor a un pueblo del que no tenemos información casi de otros lugares suyos en las fuentes coetáneas. Así que tener un relato tan detallado de un sitio concreto, pues ya lo convierte en bastante especial”.

¿Pero Lancia era la 'capital' de los astures?

La Lancia astur –más allá de polémicas sobre si el yacimiento de Villasabariego lo era o no— era una posición en altura que albergaba población desde la Edad del Hierro, porque obviamente era fácilmente defendible (sólo hay que verla desde el valle) y estaba cerca del gran río que dio nombre a estos pueblos. ¿Pero era un castro o un oppidum, lo que los romanos consideraban una ciudad por la cantidad de gente que vivía dentro como hacían los galos o los numantinos? ¿Era lo que podríamos llamar una capital de estas tribus que vivían en el León de hace dos mil años?

“Yo no hablaría nunca de capitalidad porque los astures ya sabes que no eran ni una nación ni un grupo homogéneo. Al contrario, yo siempre digo que lo astur es un término que habla más de un grupo heterogéneo de muchas gentes, pero es que así las llamaron los romanos por estar detrás del río Ástura [el actual Esla] y, bueno, así conocemos a este conjunto en que cada tribu tiene una serie de costumbres culturales, incluso lingüísticos, que no tiene que ver mucho con las vecinas; pero digamos que ahora las metemos a todas dentro de ese paraguas histórico que las agrupa”, detalla el divulgador.

“Para mí es un opiddum, porque los castros son más pequeños, y de hecho no es extraño. Yo sí defiendo que hay oppida entre los astures porque tienes también, por ejemplo Las Labradas, que es otro asentamiento de unas dimensiones enormes. Pero el opiddum más que por extensión, digamos, es por concepto: no deja de ser una agregación, digamos, de gente, de viviendas, de infraestructuras y demás en un periodo muy concreto entre los siglos III y I antes de Cristo. Y es el reflejo de un proceso de concentración de población. Seguramente es un cambio estructural que obedece tanto a dinámicas de poblamiento como sociales. Seguramente ahí es donde empiezan a plasmarse las influencias de élites y de una jerarquización mayor de la sociedad y por ejemplo Lancia responde perfectamente a ese modelo. Tú date cuenta de que estás hablando de un yacimiento que creo que la extensión son 30 hectáreas y es enorme; y además los cenizales están localizados y en una zona muy dispersa, no están concentrados todos en un pequeño castro para que se entienda”, detalla el divulgador que pone como ejemplos Bergidum y en el ámbito cántabro el Monte Bernorio.

Eso sí, puntualiza que es cierto “que no son como los oppida más clásicos que relataban los romanos de los galos”, al ser más pequeños por la dureza de las condiciones de la península ibérica, donde se podía mantener menos población por cuestiones de sostenibilidad agrícola y ganadera, por ser más pobre el terreno que en el sur de la Galia “donde esos oppida son de manual” porque son tierras mucho más fértiles. “Pero lo de la formación de estas proto-ciudades es un proceso común a toda Europa occidental. Yo creo que en estas concentraciones de población se puede observar una dinámica de contacto entre el mundo mediterráneo y el mundo atlántico”, apunta. “Lancia es el resultado de esas dinámicas y dentro del mundo astur es uno de los mejores ejemplos, cosa que no pasa en el norte. Aquí lo más parecido que tenemos en el Principado (la Asturia Trasmontana) es la Campa Torres que también tiene 30 hectáreas, pero el castro original era chiquitín, aunque ahora en las excavaciones que están haciendo en La Llanada (Ponferrada) están encontrando dataciones del siglo I antes de Cristo; o sea, que también debía ser un castro enorme de similar extensión”, especifica citando a autores como Alfonso Fanjul Peraza “que defienden que es el mismo proceso: la opidización es la concentración de población y de recursos y de supremacía sobre el entorno que tiene lugar a finales de la Segunda Edad del Hierro”.

Cosa que no ocurrió en las montañas. “En la Cordillera no, efectivamente”, responde. “Si en ese entorno geológico que es la llanura aluvial, la del sur de la Cantábrica. Pero no tiene nada que ver en las zonas altas y, por ejemplo, en el sur de Galicia y el norte de Portugal tampoco”.

“La dinámica de los astures en ese sentido tiene muchísimo más que ver con el mundo meseteño, con el mundo celtibérico o vacceo, que con el mundo atlántico. Pero, claro, aún así son soluciones distintas dependiendo del entorno. Tú vas a Pintia y Pintia está en la nada: está en una llanura al lado del Duero, no está en un alto ni nada parecido. ¿El sistema que hay más al oeste es como más híbrido, no? Es como el de los cántabros también. Son sitios en altura, fácilmente protegibles y que están en medio de esa llanura. Aunque luego alrededor de ellos evidentemente tenía que haber otro tipo de poblados, quizás más pequeños, poblados dependientes. Efectivamente, el oppidum es una jerarquización del paisaje, ni más ni menos. Es el mejor ejemplo de jerarquización del paisaje”, concluye Sánchez.

¿Qué es lo que se ve en el yacimiento?

Para realizar el vuelo del dron, y poder subir a su canal de Youtube (donde tiene interesantes capítulos en modo podcast explicando quiénes eran los astures) las imágenes cenitales, Alfonso Sánchez Pozo explica que se tiene que pedir autorización. No se puede volar en España un dron sin ellos (y más cuando existe un aeródromo militar en las cercanías como el de La Virgen del Camino). “Tienes que revisar la zona, mirar si necesitas permisos en el Ministerio del Interior, preguntar a la gente del yacimiento si tiene algún inconveniente de que vueles por encima del yacimiento, que no es obligatorio, pero siempre es recomendable. Y una vez que me dieron el OK en el Instituto Leonés de Cultura fui para allí con la idea de ver cómo estaba realmente y poder explicarlo”, comenta. Así aprovechó, además, para hacer una fotogrametría con las imágenes aprovechando que estuvo unos días en Semana Santa en León, donde tiene familia.

¿Y qué se ve en Lancia? Lo que el historiador y divulgador muestra y explica a vista de pájaro son los restos de unas termas y un macellum (mercado) que es lo más notorio que se puede ver del yacimiento de Lancia. Ya de época astur-romana, “pese a que hay restos de un poblado prerromano de la Edad de Hierro debajo, pero son más difíciles de ver”.

“Lo que se ve ahora en el yacimiento es evidentemente la última fase de la época romana, las termas y el macellum, que es lo que se ve en el vídeo; ya que se ha descubierto también el foro pero no se ve en estas imágenes. Ahí está también el poblado antiguo, y un poco más arriba donde está 'La Griega', pues también hay otro fortín. Posiblemente un pequeño castro que es bastante habitual en estos asentamientos tan grandes. Entre los dos, pues, constituían la ciudad que tomaron los romanos, las tropas de Carisio”, explica el historiador sobre lo que define como “un yacimiento enorme, de unas treinta hectáreas y en el que considera que ”tiene que haber todavía de todo, porque está excavado menos del 5% posiblemente“.

Aprovechar la cercanía a León para conocer la Historia

Para el coordinador de Astures.es (aquí su página de Facebook) los leoneses “tienen una fortuna inmensa de tener un yacimiento así a 15 minutos de casa”. Felicita al Instituto Leonés de Cultura de la Diputación de León —que gestiona el yacimiento y está invirtiendo en la creación de un Centro de Interpretación Arqueológico de Lancia– por el esfuerzo realizado, destacando “el trabajo de recuperación hace un par de años de que lo fue el mercado romano, el macellum, cuando llevaron otra vez la columna, que la colocaron en su sitio”.

Y destaca también el poblado anterior a los romanos, “que se explica en los paneles que ahí también está el poblado antiguo, y en otro ya te pone la planta de los edificios cuya parte baja de los muros ves allí y demás; pero en ese pequeño espacio tú puedes ver la transición de prácticamente desde el siglo V antes de Cristo hasta el siglo II o III después de Cristo. Ver cómo pasa de ser un opiddum astur a un lugar de entidad como ciudad romana después de la conquista con el bagaje que además tenemos de las fuentes y, además, como falta tanto por excavar, este yacimiento va a dar muchísimo más”. Esto sin dejar de destacar “que hay otra pequeña excavación subiendo que parece que son otras termas y, aunque es otro fenómeno distinto, medieval, también está la visita a las Cuevas Menudas.

Visitas guiadas recomendadas

Para Alfonso Sánchez Pozo, posiblemente el mayor experto en la divulgación del mundo astur. Lancia es muy importante: “Sí, muchísimo. Para conocer sobre todo esa transición del mundo astur de la Edad del Hierro al mundo astur-romano es básica y sobre todo por lo poco que se tarda desde León capital en verlo”. También recuerda que “hay visitas guiadas, que empezaron otra vez, con lo que tienes un sitio que está muy bien documentado, que puedes visitar de los pocos sitios romanos que puedes visitar de ciudades antiguas más allá de la propia León, que es un complemento respecto a la visita romana de Castra Legio por ejemplo. Y matas dos pájaros de un tiro: ves el león romano, el león del campamento, y ves Lancia, el mundo astur, en un día, y cómo se transforma después de la conquista. Eso es algo que en pocos sitios puede hacerse”.

Alfonso Sánchez Pozo lo tiene claro: recomendadísima visita cultural histórica a la ciudad astur-romana de Lancia. “La finalidad del yacimiento realmente es esa, es dar a conocer el pasado de León, sobre todo, y el pasado de todos los que vivimos en el norte de la península, en nuestro caso los astures, y además yo iría ahora y volvería luego para ver cómo cambió con el nuevo Centro Arqueológico que están terminado porque yo creo que va a ser espectacular. Yo es que siempre recomiendo visitar los sitios y si te gusta la historia y la arqueología, hay que pisar terreno. La mejor historia no está en los libros, la mejor Historia está en el prao”.

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