Naturgeis presenta el próximo viernes una metodología teatral para la inserción de refugiados en Europa

Reunión final del consorcio europeo de proyecto Teatro social Ecológico, celebrada en diciembre de 2023 en Braganza (Portugal).

La empresa social leonesa Naturgeis organiza para el viernes 16 de febrero una jornada online para presentar su manual sobre la innovadora metodología teatral que tiene como finalidad favorecer la inserción social, cultural y laboral de la población refugiada y solicitante de asilo en el sector primario europeo y, de manera prominente, en el campo de la agroecología. 

Según explicaron desde Naturgeis, esta metodología ha sido creada y desarrollada en colaboración con la entidad portuguesa CoRANE y el sindicato agrario CIA Toscana en Italia en el marco del proyecto Teatro Social Ecológico, una iniciativa financiada por el programa Erasmus+ de la Unión Europea.

Durante la presentación a los medios del Teatro Social Ecológico -presentation day- el joven empresario David Santos, CEO de Naturgeis y general manager del proyecto, concedió una extensa entrevista en la que explicó en qué consiste exactamente esta iniciativa y recalcó la importancia de proyectos transnacionales como éste para abordar la problemática del refugio y los desplazamientos forzados en el marco de la Unión Europea. 

¿Por qué son importantes iniciativas como la que presentan?

La recepción de refugiados y solicitantes de asilo es un tema especialmente sensible desde que en 2015 se disparase el número de personas que llegaban a la UE, la mayoría procedentes de países y regiones donde existían conflictos armados o situaciones de alta peligrosidad para sus vidas y las de sus familias. Esta situación ha vuelto a empeorar recientemente con la guerra de Ucrania y Palestina. Sin embargo, pese a la relevancia de este problema, la UE y los estados miembros con frecuencia han adolecido de un sistema eficiente de inserción de estas poblaciones en las sociedades de acogida. Si bien es cierto que se cumplen los acuerdos internacionales en cuanto al derecho de devolución o a la asistencia básica de estas personas, no lo es menos que de forma generalizada han sido muy pocas las iniciativas que busquen una integración e inserción real y tangible de estas poblaciones en las sociedades europeas de acogida. Es decir, si la UE no ha dejado de cumplir con los derechos fundamentales que asistes a estas poblaciones en conformidad con la legislación internacional, no lo es menos que la mayor parte de ellos lo han hecho más porque no tenían otra opción, por un imperativo legal, que porque hubiese un interés real en hacerlo. Frente a esto, el proyecto Teatro social Ecológico aspira a ser la prueba de que la asunción de estas poblaciones puede tener un efecto beneficioso tanto a nivel social como económico, no solo para los refugiados, sino también para los estados de acogida.

¿Cómo el teatro puede favorecer algo aparentemente tan diferente como la inserción de estas poblaciones en el sector agrícola y de la agroecología? ¿No son dos campos demasiado diferentes?

No, no. La idea de utilizar la práctica artística, y en este caso en concreto el teatro, como herramienta de inserción social no es novedosa y, en realidad, es algo que se está haciendo de manera global desde hace décadas. Lo innovador, como usted bien dice, es que esta práctica se oriente a la inserción laboral en un sector concreto como el de la agroecología. Esta idea surgió a partir de una serie de talleres que Naturgeis, en colaboración con el Ayuntamiento de León y la organización Juventudes Activas, realizamos a partir de 2019. Estos talleres estaban orientados a jóvenes en riesgo de exclusión, pero ocurrió que ya le primer año, por un acuerdo con la ONG Diaconía, se formó un grupo de personas refugiadas y migrantes. Muchas de estas personas procedían del África subsahariana, en su mayoría eran jóvenes que habían huido del conflicto armado en Mali, pero también había chicos de Senegal, Costa de Marfil y Gambia. Fue así cómo empezamos a trabajar con estas poblaciones y cómo empezamos a platearnos de qué manera la práctica del teatro podía ayudarles en su día a día. Evidentemente, lo primero que nos dimos cuenta es que había un enorme salto cultural entre ellos y el entorno en el que estaban sumergidos, además el hecho de que estuviesen todos ellos juntos en un mismo centro no favorecía su relación con el contexto. En este sentido, empezamos a usar el teatro como una forma didáctica destinada a apoyar una aproximación de estos chicos a la ciudad y a las formas culturales españolas. Sin embargo, pese al gusto por la actividad, nos dimos pronto cuenta de que la principal preocupación de estos jóvenes era la inserción laboral. Fue así como el coordinador de los talleres, Fernando Paniagua, planteo la conveniencia de empezar a buscar la manera de usar el teatro para también favorecer este proceso de entrada en el mercado laboral.

¿Pero y el salto a la agroecología?

Al principio recuerdo que eran ejercicios muy simples como presentar un currículum o improvisar entrevistas laborales, pero a medida que el grupo los iban pudiendo realizar era evidente que había que dar un salto a más y ver cómo orientábamos de forma más concreta su introducción al mercado laboral. Fue así como empezamos a estudiar y analizar la formación de estos jóvenes y nos dimos cuenta de que una gran mayoría de ellos provenían de áreas rurales en sus países de origen y que, además, muchos eran agricultores. La mayoría solo tenía unos estudios básicos, sin embargo, nos percatamos que tenían un interés muy grande por las actividades del campo. El resto, en atención a la naturaleza de nuestra propia empresa, fue fácil. Empezamos a simular pequeños ejercicios del trabajo agrícola y, visto el entusiasmo e interés de los participantes, supimos que habíamos dado en el clavo. Entonces supimos que solo teníamos que encontrar el otro lado de la cadena y formarles en técnica agrícolas más avanzadas a las que conocían y respetuosas con el medioambiente. Ahí apareció la agroecología, como disciplina científica y movimiento social, que aboga por un respeto a la naturaleza y la producción basada en el conocimiento de los mecanismos de la naturaleza, es como una vuelta de tuerca más a la agricultura ecología, que solo se basa en seguir una serie de técnicas productivas. En este caso, en la agroecología se incluye además un componente sociocultura que buscar implementar una agricultura ambientalmente sostenible, económicamente eficiente y socialmente justa. Siendo este unos de los factores que más se están promoviendo en los últimos años en los países de la Unión Europea lo vimos además con un campo en expansión y con opciones laborales. Ya que en menudo es difícil encontrar trabajadores para el sector, pero nosotros contábamos con un taller con un grupo entero de jóvenes deseosos de trabajar en la actividad agrícola, con conocimientos previos y unas condiciones físicas más que adecuadas. Solo teníamos que vincular a los potenciales trabajadores con el sector que los podía demandar, y es ahí donde el teatro jugaba un papel fundamental.

¿Cuál era ese papel?

La práctica teatral, tal y como la empezamos a plantear, era la manera en que estos jóvenes empezaban a entender y aproximarse a lo que significa el trabajo en el sector agroecológico en España. El objetivo no era tanto enseñar prácticas concretas, sino más formas de comportamiento y usos propios de nuestro país que son diferentes a los que tienen en sus países de origen. Cuestiones como el respeto de los horarios, las medidas de seguridad, la forma de trato entre compañeros y con superiores, la filosofía última de la agroecología… todas estas cosas las insertábamos en los talleres sobre actividades simuladas que además aportaban un conocimiento básico. Y así empezamos. El primer taller recuerdo empezamos a preparar a los jóvenes que participaban para después pasar a un proceso de aprendizaje de deforestación responsable. Fue un éxito. Varios de ellos trabajan en el sector hasta hoy.

¿Y cómo todo esto terminó por convertirse en un proyecto europeo? 

Tras el éxito de estos primeros talleres, estábamos convencidos de que habíamos descubierto un camino que merecía la pena explorarse con más profundidad. Eran años en los que el tema del refugio causaba estragos y grandes polémicas a nivel político y social en la Unión Europea. Sin embargo, nosotros habíamos encontrado una pequeña solución. Habíamos visto como convertir un problema en una oportunidad, buena para las personas refugiadas, pero también beneficiosa para sus sociedades de acogida. Entonces nos empezamos a plantear llevar la idea a la Unión europea y la manera era a través de un proceso que demostrase la viabilidad de nuestra idea y que nos permitiese, además, seguir profundizando y experimentando con ella. Fue así como empezamos a buscar otras organizaciones europeas que trabajasen en el sector de la agricultura y les ofrecimos presentar el proyecto, que finalmente resultó uno de los elegidos en el marco del programa Erasmus+.

¿Hasta qué punto ha sido importante este apoyo? 

Fundamental. Gracias a la financiación europea, durante los dos últimos años hemos podido realizar un total de seis talleres de teatro piloto entre estos colectivos poblacionales especialmente vulnerables con la finalidad de generar un sistema estandarizado de utilización de técnicas y ejercicios dramáticos que faciliten una primera toma de contacto con el sector de la agroecología en la Unión Europea. Estos procesos llevados a cabo en España, Italia y Portugal son los que nos han permitido perfeccionar la metodología y elaborar un manual específico destinado a la inserción socio-laboral de refugiados y solicitantes de asilo en el conjunto de los estados miembros de la UE, que presentamos recientemente y que ha tenido una acogida espectacular y que será el que presentemos en una jornada online este próximo viernes.

¿En qué consistirá esta jornada? 

Será una jornada online de menos de dos horas de duración, con una ronda de pregunta final para los participantes. Durante el evento participarán como ponentes los profesores, desarrolladores y creadores del proyecto de los tres países participantes tanto de Italia, Portugal como de España. Se centrará en la presentación y exploración del Proyecto Teatro Social Ecológico (TSE), desde su nacimiento con las primeras experiencias del Teatro activo impulsadas por la asociación Juventudes Activas de León y el Ayuntamiento de León, hasta la muestra de datos y experiencia de los cursos pilotos impartidos en los tres países como sistema de ensayo-error para conseguir una metodología que permita la enseñanza de idiomas, la integración laboral y el empoderamiento de refugiados, expatriados en al Unión Europea.

Cualquier interesado podrá acceder a información detallada sobre la metodología del TSE, sus herramientas didácticas y las experiencias prácticas en España, Italia y Portugal a través de la web https://naturgeis.com/curso/teatro-social-ecologico-tse/ en la que se puede descargar el manual y hacer el curso de iniciación de forma totalmente gratuita.

No obstante, esta experiencia brinda una ocasión excepcional para quienes tienen interés en el tema. Les posibilitará interactuar con los mentores del proyecto, aclarar cualquier inquietud que pueda surgir, y al mismo tiempo, respaldar una iniciativa que aspira a cambiar vidas mediante el arte, la cultura y la sostenibilidad.

Etiquetas
stats