Las autoridades confirman la muerte de la bióloga molecular leonesa, Marta Shahbazi, en el accidente de Urda
Otro mazazo inmenso. Las autoridades confirman que la prestigiosa y emergente científica leonesa Marta Shahbazi falleció en el accidente de alta velocidad de Urda. Así lo corroboró su familia a The Sunday Times, que en su edición de hoy domingo publica que su familia recibió la confirmación de la luctuosa notica esta madrugada.
La bióloga molecular hispanoiraní de 41 años con orígenes familiares en Carrizo de la Ribera estaba desaparecida desde el momento del accidente el miércoles 28 de octubre, y lo último que se sabía de ella es que se viajaba en el coche de pasajeros anterior a la máquina del AVE que colisionó con un convoy de Iryo parado en la misma vía, al igual que la otra científica leonesa Tamara González Costa (de 31 años, nacida en Bembibre), de la que ayer también se supo oficialmente que murió en el accidente de Urda. Las dos acudían a un congreso en Huelva de su rama científica, la biología molecular.
Según la información 'Days after Spain crash, Cambridge professor’s family learn she died' publicada a las diez de la noche de ayer del rotativo dominical británico, su hermano –el matemático Carlos Shahbazi– corroboró que habían recibido la constatación oficial de las autoridades españolas tras realizarse las últimas autopsias en la tarde-noche de este sábado. “El sábado por la noche, tras días de espera y de buscarla entre los heridos, las autoridades confirmaron que Marta se encontraba entre los fallecidos”, escribe la corresponsal en Europa de este medio Katie Gatens en la noticia.
El matemático describió a su hermana a The Sunday Times como “burbujeante” y “el alma de la familia”. Le encantaba vivir en Cambridge, adonde la familia se mudó hace 12 años, después de que ella rechazara un puesto en la Universidad de Stanford, en California. Mirco, que es italiano, trabaja en AstraZeneca, en Cambridge. Marta corría a menudo maratones y medias maratones, y viajaba a Berlín y a las islas Baleares para competir. “Vivía para la ciencia y para sus hijos. Esa era toda su vida”, dijo su hermano.
La investigadora Marta Shahbazi Alonso, era líder de grupo en el prestigioso MRC Laboratory of Molecular Biology (LMB) de Cambridge, y era considerada una de las más brillantes científicas españolas de la que incluso muchos compañeros apostaban que podía llegar a ser candidata al Nobel y de la que todos sus colegas hablan maravillas de admiración. La leonesa afincada en el Reino Unido viajaba a Huelva al congreso de la Sociedad Española de Biología del Desarrollo, el SEBD Meeting 2026 –del que Shahbazi era parte del comité científico y que se iniciaba este miércoles y termina este sábado 31 de octubre en la localidad de El Rompido, en la provincia de Huelva– en el que iba recibir un premio a su excelencia científica (en el tuix de abajo lo agradecía, explicando a qué se dedicaba) y se encontraba en el primer coche de viajeros del AVE que colisionó contra el convoy de la compañía italiana.
Desaparecida desde el primer día, su familia ha estado buscándola al no tener noticias de ella y ha tardado tres días en recibir la confirmación. El Ayuntamiento de Carrizo de la Ribera, de donde procede la familia Alonso, ha publicado su pésame en sus redes sociales.
Quién era Marta Shahbazi
Marta Shahbazi Alonso (León, 1985) era sobrina de la catedrática de Biofarmacéutica y Tecnología Farmacéutica en la Universidad de Santiago de Compostela María José Alonso, premio nacional de Ciencia Juan de la Cierva en 2021. El Instituto de Carrizo se llama así en su honor. La prometedora científica fallecida era una eminente bióloga molecular de 41 años formada en un entorno con fuertes raíces multiculturales y científicas. Su familia cuenta con figuras de gran renombre en el ámbito de la ciencia, incluyendo expertos en física teórica como su hermano Carlos Shahbazi, que es Beca Leonardo y profesor de matemáticas en la UNED. Y en investigación oncológica como su marido el científico italiano Michele Petruzzelli, director médico del depatartamento clínico de oncología temprana en AstraZeneca con el que tenía un hijo de tres años y una hija de siete.
Su brillante andadura académica dio comienzo en la Universidad Autónoma de Madrid, donde cursó la carrera de Biología y un Máster en Biomedicina Molecular. Durante esta etapa demostró un rendimiento excepcional, logrando graduarse como la primera de su promoción con el mejor expediente académico.
En 2013 dio un paso decisivo al doctorarse en el reconocido Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) donde comenzó su firme apuesta por la biología del desarrollo, encauzando su carrera investigadora hacia el estudio avanzado de las células madre, lo que le permitió establecerse en la Universidad de Cambridge, donde consolidó su proyección internacional en el Reino Unido asumiendo la dirección de su propio equipo de investigación en el Laboratory of Molecular Biology (MRC LMB), un centro de élite rodeado de una docena de premios Nobel.
En este prestigioso laboratorio, la científica leonesa se especializó en desentrañar los mecanismos biológicos de las primeras etapas del desarrollo embrionario humano, convirtiéndose en una figura altamente valorada por la comunidad científica global.
Como reconocimiento a su sobresaliente trayectoria profesional e investigadora, había sido galardonada con el premio José Luis Gómez-Skarmeta 2026 a la excelencia científica, otorgado por la Sociedad Española de Biología del Desarrollo, a cuyo congreso acudía en el convoy accidentado en Urda en el mismo coche de viajeros que su colega leonesa, también fallecida, Tamara González Costa.