León prevé cerrar al tráfico el Puente del Castro y darle uso sólo peatonal para peregrinos y vecinos tras su restauración
Un monumental puente de piedra de 250 años de antigüedad que diga adiós al actual tráfico rodado de vehículos y recupere su uso exclusivamente peatonal, como hito del Camino de Santiago a su paso por León capital. Ese es el plan que ha diseñado el Ayuntamiento de León para el Puente del Castro, el paso sobre el río Torío en el sur de la ciudad, acceso principal del Camino de Santiago Francés por el barrio de Puente Castro. Porque hace mucho tiempo que ni peregrinos ni vecinos pueden transitar por él al caber exclusivamente los vehículos sobre su calzada, que se corresponde con la carretera N-601.
Esta finalidad sólo peatonal es la que aparece recogida en el Plan Especial del Conjunto Histórico del Camino de Santiago en el Municipio de León, aprobado hace ya casi dos años, y que fue acompañado de una serie de proyectos de mejoras, valorados en unos 20 millones de euros, de puntos concretos de la ciudad por los que atraviesa la Ruta Jacobea.
Uno de esos puntos sensibles es precisamente este Puente del Castro, que data del año 1778, y que necesita labores urgentes de restauración por su estado, ya que los últimos trabajos municipales datan de hace al menos 15 años. Por eso, el actual equipo de Gobierno del PSOE ha puesto en marcha el proceso para acometer su reforma.
El método elegido ha sido sacar un concurso de ideas y proyectos para elegir el que más convenga, que será seleccionado por un jurado. Así se ha decidido hoy en la Junta de Gobierno local, especificándose que la futura ejecución de las obras dispondrá de un presupuesto total de casi 600.000 euros (exactamente 597.558 euros).
Las partidas económicas
De esta cantidad se reservará la cuantía para el concurso de ideas de 60.193,49 euros y de ellos, 12.396,69 son los que se destinarán este año en concepto de premios y primas de los participantes. El resto del dinero “corresponderá al posterior contrato de servicios para la redacción del proyecto definitivo, la dirección de obra y la coordinación de seguridad y salud”, remarcan en una nota de prensa.
El objetivo de esta iniciativa es seleccionar en concurrencia de varios planteamientos “la propuesta técnica, metodológica y paisajística más idónea para consolidar y devolver el esplendor a un elemento patrimonial y de ingeniería singular” como es el acceso principal entre la capital leonesa y Puente Castro, hito además del Camino de Santiago, que sólo sobre este puente de piedra suma 150 metros de trazado. Se busca, remarcan, conseguir “una entrada más amable, accesible y digna para vecinos y peregrinos”.
El proyecto concibe el Puente del Castro como un punto clave de articulación urbana que conecta el corredor fluvial del río Torío con el sistema general de espacios libres de la ciudad. De este modo, la propuesta ganadora deberá integrar criterios de alta accesibilidad, protección frente al cambio climático y estricto cumplimiento del principio medioambiental de no causar un perjuicio significativo, reforzando el atractivo turístico, cultural y social del barrio de Puente Castro.
Una solución que topó con el 'León romano' y se bloquea
Pero una cosa es esta restauración y otra distinta, más a medio o incluso largo plazo, la futura recuperación sólo peatonal del acceso, ya sin coches sobre el puente. Y es que el Plan del Camino de Santiago municipal considera que se trata de lo que llama una “propuesta vinculada”. En este caso, estaría vinculada a dar otra solución factible al tráfico rodado, la cual no está cerca de materializarse.
El documento oficial contempla cuál sería la principal alternativa darle continuidad a la avenida de La Lastra, ejecutada en parte desde el barrio leonés del mismo nombre pero que no está completa por otro serio escollo patrimonial: el hallazgo arqueológico de muy importantes restos romanos del llamado 'Vicus militar de Ad Legionem'. Y a pesar de que ya hace años que allí se ejecutó en 2013 con inmensa polémica la carretera de doble carril desde La Lastra, sepultando esos restos, recientemente la Junta de Castilla y León obliga al Ayuntamiento leonés a garantizar su protección, cambiando si es necesario para ello su propio Plan urbanístico.
Esta situación puede provocar un bloqueo de muchos años para desbloquear un tránsito rodado que debería sustituir al que se sigue realizando sobre el valioso puente de estilo clasicista, con rasgos barrocos en sus bóvedas de cañón y vanos de luces cortas. Y eso que el propio Plan del Camino de Santiago de la capital vigente admite de la irregularidad de que “los caminantes se ven obligados a desviarse del itinerario histórico, antes del puente, mediante un camino alternativo por la calle Victoriano Martínez y la nueva pasarela peatonal sobre el río Torío”. “Esta ruta”, remarcan “se aparta del trazado que delimita el Conjunto Histórico”.
La actuación de restauración sobre el puente que hoy arranca se suma a otras recientemente iniciadas también. La última, hace sólo una semana, con más de 1,5 millones destinados a la reforma integral de la avenida de Madrid y el monumento del Crucero jacobeo en el mismo barrio de Puente Castro. Y también en los últimos días ha causado revuelto, y no pocas críticas, al conocerse que otro proyecto incluido en el Plan, el del rollo de Santa Ana, supondrá la desaparición de la actual fuente de agua que está en el centro de la avenida Alcalde Miguel Castaño. Una iniciativa a la que Unión del Pueblo Leonés (UPL), que mantiene amplios apoyos con el equipo de Gobierno socialista, se ha mostrado abiertamente en contra, exigiendo que no se ejecute.