La Junta plantea cerrar un ala del Hospital Monte San Isidro, con riesgo de pérdida de 24 puestos sanitarios

La Junta de Castilla y León tiene previsto cerrar un ala entera, la de la tercera planta del Hospital Monte San Isidro, integrado en el complejo del Hospital de León, una medida que, según el sindicato USO Sanidad, podría dejar fuera de servicio 27 camas hospitalarias de Medicina Interna.

La organización sindical asegura que la decisión ha sido trasladada por la Gerencia del Hospital leonés y la Dirección de Enfermería a la plantilla y a la Junta de Personal del Área 1 de León. Y sostiene que el cierre del ala tendría además consecuencias sobre la plantilla, con la reducción de 12 puestos de enfermeras y otros 12 de técnicos en cuidados auxiliares de enfermería (TCAE), además de posibles efectos sobre otras categorías profesionales, como los celadores.

La denuncia sindical, que se ha emitido a través de un comunicado público, es que con la información oficial trasladada a los trabajadores, y no a las centrales sindicales, al menos de manera formal, se reducirían un total de 27 camas actualmente disponibles para hospitalización de Medicina Interna.

El sindicato reclama a la Gerencia del complejo del Hospital leonés que haga públicos los motivos de la medida y explique qué criterios asistenciales, económicos y organizativos justifican el cierre, así como qué ocurrirá con las 27 camas y cuál será el destino de los profesionales que se vean afectados.

USO cuestiona además que la decisión se haya comunicado en agosto y considera que la representación de los trabajadores ha dispuesto de un margen reducido para analizar sus consecuencias. Según el sindicato, la Gerencia y la Dirección de Enfermería informaron simultáneamente a la plantilla y a la Junta de Personal cuando la decisión estaba ya prácticamente tomada.

Posibles derivaciones a centros privados concertados

La organización sindical teme que la reducción de camas pueda terminar incrementando las derivaciones de pacientes hacia centros privados con concierto público con la Junta. USO reclama conocer cuál es el objetivo real de la medida y advierte de que una eventual reducción de actividad en la sanidad pública no debería traducirse en un traslado de asistencia hacia la privada concertada.

El momento elegido para acometer el cierre es otro de los elementos cuestionados por el sindicato, que considera especialmente preocupante la proximidad del otoño y el previsible aumento de la presión asistencial. USO sostiene que no tendría sentido reducir en 27 camas la capacidad de hospitalización de Medicina Interna cuando las necesidades asistenciales pueden crecer durante los próximos meses.

Por todo ello, USO exige que se paralice el cierre del ala del Monte San Isidro y que no se reduzca la plantilla. También reclama que cualquier reorganización asistencial sea negociada y explicada con transparencia a los representantes de los trabajadores. Y avanza que si se mantienen estas medidas promoverá medidas de movilización en defensa de los puestos de trabajo y de la capacidad asistencial de la sanidad pública.