Los efectos del deshielo mantienen el nivel 2 por riesgo de inundaciones en los ríos de la provincia de León

Agencia EFE

La provincia de León mantiene activado el nivel 2 de emergencia del Plan de Inundaciones de Castilla y León (INUNCYL) ante la previsión de nuevas precipitaciones en la Cordillera Cantábrica y los posibles efectos del deshielo sobre los cauces, pese a que la situación ha mejorado de forma “sustancial” durante el fin de semana.

Así lo ha explicado este lunes el delegado territorial de la Junta en León, Eduardo Diego, tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI) celebrada en la Delegación Territorial, donde se ha analizado la evolución de los principales ríos y embalses de la provincia.

Según ha detallado Diego, actualmente se registran cinco niveles de alerta amarilla y uno naranja en estaciones de aforo de las cuencas del Duero y del Miño-Sil.

En la cuenca del Duero permanecen en amarillo Cebrones del Río, Santa Marina del Rey y Valderas, mientras que en la cuenca del Sil continúan en ese nivel Matarrosa y Requejo.

El único punto en nivel naranja sigue siendo Ponferrada, condicionado fundamentalmente por el desembalse del embalse de Bárcena y las aportaciones que recibe el río Sil.

El delegado ha subrayado que los caudales han descendido de forma progresiva desde el pasado viernes y que la tendencia general es “positiva”, sin incidencias graves durante el fin de semana, marcado principalmente por nevadas en zonas de montaña.

Uno de los elementos clave en esta evolución ha sido la regulación de los embalses. El de Villameca ha reducido su desembalse desde los 20 metros cúbicos por segundo del viernes, a 15 metros cúbicos por segundo durante el fin de semana y 9 metros cúbicos por segundo el domingo, lo que permite considerar que “ha vuelto a la normalidad”.

En lo que va de mes, el embalse ha recibido más de 18 hectómetros cúbicos, una cifra casi equivalente a su capacidad total, según los datos de la Confederación Hidrográfica del Duero.

En el embalse de Barrios de Luna se ha iniciado también el desembalse, “de forma pausada y paulatina”, con el objetivo de equilibrar la entrada y la salida de agua.

La administración autonómica y las confederaciones hidrográficas estudian igualmente la necesidad de nuevas maniobras en los sistemas del Porma y en el embalse de Riaño, en función de la evolución en cabeceras.

Aunque la situación ha mejorado, la Junta mantiene el nivel 2 del INUNCYL por precaución, debido al anuncio de nuevas precipitaciones en zonas de alta montaña, especialmente Picos de Europa y la Cordillera Cantábrica, que podrían incrementar los caudales en las próximas jornadas.

“La situación avanza de forma satisfactoria y esperamos que siga así durante los próximos días”, ha afirmado Diego, si bien ha insistido en la “necesidad de mantener la vigilancia” por el efecto acumulado de las lluvias y el deshielo sobre ríos como el Bernesga, el Órbigo, el Esla o el Sil.

En la reunión del CECOPI han participado también responsables de la Subdelegación del Gobierno, confederaciones hidrográficas, Guardia Civil, Policía Nacional, servicios de Protección Civil y técnicos de la Junta, que seguirán monitorizando en tiempo real la evolución de los cauces.

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha activado durante este lunes el riesgo amarillo por deshielos en la vertiente leonesa de la Cordillera Cantábrica, que se corresponde con un peligro bajo.