Confirman una pena de 12 años de cárcel para la mujer que intentó matar en León a su expareja con un raticida

La sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Castilla y León ha confirmado la condena a 12 años y medio de prisión por un delito de asesinato en tentativa, con agravante de parentesco, para una mujer que intentó envenenar a su expareja con un raticida introducido en una tableta de chocolate de un hijo en común, a quien instó a convencer a su padre para que la comiera. El TSJ ha desestimado el recurso presentado por la defensa y ratificado la sentencia emitida el pasado mes de mayo por la Audiencia Provincial de León.

Los hechos se remontan al mes de junio de 2020. El relato de la sentencia detalla que la mujer “con el fin de acabar con la vida de su expareja, aplicó una sustancia no determinada, pero que contenía una dosis letal de raticida, a una barra de chocolate que entregó a su hijo”, al que dijo que “él no podía comerlo bajo ningún concepto, pero que se lo debía dar a su padre, a quien debía convencer para que lo tomara”.

El niño obedeció a su madre. Y convenció a su padre para que comiera el chocolate. Tras ingerirlo, el hombre se encontró “indispuesto con dolor de barriga y hormigueo en las manos”. Su salud fue empeorando y dos días después acudió al Hospital HM La Regla de León como consecuencia de un “dolor plantar bilateral en manos y pies, lesiones cutáneas y debilidad muscular, además de dolores abdominales”, por lo que quedó ingresado.

Al no presenta mejoría de las lesiones, el hombre ingresó en el Hospital de León el 30 de junio. Y quince días más tarde fue derivado a la UCI (Unidad de Cuidados Intensivos) con una insuficiencia respiratoria que obligó a intubación orotraqueal y ventilación mecánica. A lo largo de los días comenzó a presentar más complicaciones, como úlcera corneal, alteraciones visuales, intensa debilidad muscular, lesiones cutáneas descamativas y alopecia.

El hombre fue tratado con diferentes medicamentos y llegó a ingresar otras tres veces en la UCI durante los meses de agosto, septiembre y octubre, hasta que en diciembre fue trasladado al Hospital San Juan de Dios, donde obtuvo el alta hospitalaria el 22 de enero del 2021.

La acusada y su pareja, tras terminar una relación sentimental en la que tuvieron dos hijos, habían acordado que los vástagos comunes quedaran bajo la custodia de la madre. Y fijaron un régimen de visitas para el padre, que más tarde y por sentencia judicial se cambió a la custodia para el padre y visitas para la madre.

Según recoge la sentencia, la relación personal entre ambos se fue complicando y deteriorando, en particular por las visitas de los hijos comunes, hasta el punto de que eran frecuentes desencuentros en los intercambios.

Contra el pronunciamiento del TSJ cabe recurso de casación, que se podrá prepararse en la misma Sala para su interposición ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo.