La ciudad de León entrega su enésimo reconocimiento a la iglesia católica, ahora la medalla de oro a la Diócesis

Entrega de la medalla de oro de la ciudad de León al Obispado de León con el alcalde José Antonio Diez y el obispo Luis Ángel de las Heras

Redacción ILEÓN

El Ayuntamiento de León ha acudido este miércoles al Palacio Episcopal de León, ubicado en la plaza de la Catedral, a entregar la Medalla de Oro de la Ciudad a la Diócesis de León, la máxima distinción que concede el Consistorio, en un nuevo reconocimiento institucional a la Iglesia católica de los varios concedidos en los últimos años. El galardón, aprobado por unanimidad de todos los grupos políticos en el Pleno del pasado 31 de julio, ha sido recogido por el obispo de León, Luis Ángel de las Heras, de manos del alcalde, José Antonio Diez.

La decisión supone elevar a la máxima categoría honorífica municipal a una institución religiosa con una presencia histórica de siglos en la ciudad y la provincia. El Ayuntamiento justifica la concesión por el trabajo de la Diócesis en la atención a la ciudadanía y por su papel en la conservación del patrimonio histórico, artístico y bibliográfico. Diez destacó también su actividad asistencial y pastoral y defendió que el reconocimiento representa un “reconocimiento unánime” de formaciones políticas diferentes.

La medalla de oro llega tras las reticencias durante años del Obispado de León a retirar la placa dedicada al fundador de Falange José Antonio Primo de Rivera que se ubicaba en la iglesia de San Marcelo desde 1993, pese a que su retirada había sido reclamada desde hace años y su presencia incumplía la legislación de memoria democrática. Tras sucesivas denuncias, el Ayuntamiento de León acabó anunciando en marzo de 2025 que sería el propio Consistorio, y no el Obispado —propietario del templo—, quien la retiraría con medios municipales.

Además el Ayuntamiento ha multiplicado en los últimos años los reconocimientos en el callejero a cofradías de Semana Santa. La calle dedicada a la Hermandad Sacramental de Santa Marta y de la Sagrada Cena fue la quinta vía de la capital dedicada a una cofradía en apenas dos años: antes habían llegado las calles de La Redención, de la Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias y Soledad y de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, además de la Rinconada de la Real Cofradía del Santísimo Sacramento de Minerva y la Santa Vera Cruz. Todo mientras en el callejero de la ciudad siguen existiendo calles, plazas o espacios públicos de León que conservaban nombres franquistas pendientes de sustitución.

El acto de este miércoles ha servido para que tanto el Obispado como el Ayuntamiento del socialista José Antonio Diez resalten el peso histórico de la iglesia católica en León. El alcalde recordó la relación entre la Diócesis y el antiguo Reino de León desde el traslado de la corte a la ciudad con Ordoño II y destacó la participación de responsables eclesiásticos en decisiones del monarca y en la promulgación de los Fueros. Diez llegó a señalar que esa relación revela la “ligazón e influencia” que las comunidades cristianas y sus responsables tuvieron en la historia de la ciudad.

Desde la Diócesis, el obispoagradeció una distinción que consideró especialmente significativa por haber sido respaldada por todos los grupos municipales. De las Heras trató de extender el reconocimiento más allá de la institución y lo vinculó a las personas que han formado parte de ella a lo largo de los siglos y a quienes actualmente participan en parroquias, asociaciones, cofradías y otras organizaciones vinculadas a la Iglesia.

La entrega del reconocimiento culminó con la interpretación del himno a León, a cargo de la soprano Inés de Arviz y Toni Escoriza al piano.

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