Las 100 viviendas de alquiler para jóvenes de León, a punto: cómo serán y qué hacer para optar a uno de los pisos
En pleno pico de tensión al alza de precios del alquiler en la ciudad de León, con tanta escasez de oferta como cifras elevadas nunca vistas en la capital de la provincia, llegará antes de fin de año plenamente a la oferta el respiro que supondrán 100 pisos de nueva construcción, reducidos y completamente equipados, en uno de los barrios más activos: La Palomera.
Serán un centenar de viviendas que abrirán sus puertas en idéntica fecha, una promoción pública de la Junta de Castilla y León con fondos estatales provenientes de Europa, en terrenos regalados por el Ayuntamiento leonés. Y llegan con una condición primordial: que en principio son exclusivamente ofertadas, a precios contenidos por debajo de 500 euros, para jóvenes de menos de 36 años de edad. Ojo, solo jóvenes que puedan acreditar un contrato en vigor.
El doble edificio se sitúa repartido entre las calles Santa María Josefa y Posadera Aldonza, justo enfrente del Centro de Salud de La Palomera y espalda con espalda a lo que será la nueva sede del Conservatorio Profesional de Música de León. La Universidad está a un tiro de piedra, pero todo aquel que busque piso de estudiante compartir, que se vaya olvidando.
La inversión de algo más de 13 millones de euros está apurando sus últimos remates, según aseguran fuentes de la Vicepresidencia Segunda de la Junta de Castilla y León, que ha 'heredado' las competencias en Vivienda. En concreto, afirman que puede ser cuestión de semanas, en todo caso antes de final de año contando además con que tras las últimas obras “deberán completarse los trámites técnicos y administrativos necesarios para la recepción y puesta en servicio” de los pisos.
Plazo abierto y adjudicación antes de fin de año
Con este calendario -que acumula algunos meses de retraso sobre lo previsto y prometido por la Junta- también se anuncia como inminente la apertura del procedimiento de adjudicación de los pisos. “La previsión es iniciarlo durante el mes de septiembre, con el objetivo de finalizarlo a lo largo del cuarto trimestre de 2026” y que los jóvenes que hayan resultado elegidos puedan, si quieren, tomar las uvas en su nueva casa de alquiler.
La promoción, más allá de la polémica de su proyecto y aspecto final, que cambió de manos de un premiado arquitecto a las de un exconcejal del PP en el Ayuntamiento de León, se distribuye finalmente repartida entre dos edificios 'en uve' de seis plantas cada una, es decir, planta baja más cinco alturas, y habrá ascensor. Todas las viviendas tendrán una superficie útil de 60 metros cuadrados exactos e idéntica distribución.
Lo que ofrecen: incluso electrodomésticos
Cada piso ofrece un salón-comedor con cocina, dos dormitorios, dos baños y una terraza bastante cuadrada. Las viviendas estarán equipadas además con los electrodomésticos necesarios, sistema de suelo radiante para la calefacción y certificación energética A. Son condiciones a las que obliga Europa, que paga buena parte del dinero.
Además de cada hogar, el proyecto incluye también espacios compartidos para los chicos y chicas, con una zona de lavandería común y otra destinada al coworking, hipotéticamente tan de moda Y en el exterior, en superficie a la altura de la calle, habrá un total de 100 plazas de aparcamiento, una por piso, dentro de la propia parcela del edificio. Más en detalle, 66 cubiertas y 34 al aire libre.
Para tener una cierta referencia de los futuros precios, en la última promoción de este mismo tipo entregada en Valladolid los pisos oscilaban entre los 441 y los 303 euros, una diferencia de 138 euros entre los más casos y los más económicos. Aún no se conocen los precios leoneses pero no diferirán mucho.
Para señalar a los futuros inquilinos, será un sorteo ante notario el que decidirá quién resulta 'agraciado' de todos los que se hayan inscrito. Pero para llegar a eso hay que seguir un proceso y unas condiciones que tienen algunos requisitos obligatorios.
Requisitos, paso a paso
El primero, y fundamental, para poder optar a una de las 100 viviendas es estar inscrito previamente en el Registro Público de Demandantes de Vivienda de Protección Pública de Castilla y León. El registro puede tramitarse por vía telemática o de forma presencial, siguiendo el procedimiento habilitado por la Junta. Será necesario en este primer paso aportar la documentación para acreditar la propia identidad, la composición de la unidad familiar o de convivencia y el cumplimiento de las demás condiciones exigidas.
Por ejemplo, tener nacionalidad española o de algún Estado miembro de la Unión Europea, o bien residencia legal en España en el caso de ciudadanos de terceros países. Esta condición deberá acreditarse sin lugar a dudas para todos los miembros mayores de 14 años de la unidad familiar o de convivencia de la persona que se inscribe.
También existen límites económicos. Así, los ingresos conjuntos de todos los integrantes de la familia deben situarse entre el mínimo de 1,5 veces el IPREM y el máximo establecido en la convocatoria. Según los datos facilitados por la Junta, el umbral mínimo se sitúa en 10.800 euros anuales y el máximo en 36.000 euros. Lo cual quiere decir que, con un límite por debajo, los jóvenes con recursos más limitados no podrán optar a una de las viviendas. Y también se deberá certificar que no tienen otra vivienda suya o con derecho de uso o disfrute en España. Y por supuesto, estar al día con Hacienda y la Seguridad Social.
El único caso de que admitan a mayores de 36
La exigencia de ser menor de 36 años es básica. Pero tiene letra pequeña que podría abrir el abanico. Porque si una vez terminado el proceso quedaran viviendas vacías, o se agotara la lista de reserva -que también se decidirá ante notario-, la Junta podrá alquilarlas a personas sin límite de edad, siempre que cumplan el resto de requisitos mencionados. Pero por ahora no consta que en promociones anteriores en otras provincias se haya dado el caso.
Entre quienes cumplan, el sorteo ante notario tendrá la última palabra para dar una posición en la lista a los aspirantes. Los listados provisionales y luego los definitivos se publicarán a través de los canales oficiales y sobre todo en la web tuyavivienda.es, que además contiene toda la información. Las comunicaciones posteriores se realizarán principalmente mediante el correo electrónico facilitado por cada solicitante: de ahí que sea totalmente obligatorio aportarlo y conveniente revisarlo cada poco.
Esa comunicación, los pagos, el proceso mismo de selección, toda incidencia que surja en los pisos... todo quedará en manos de la empresa pública Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente, más conocida por sus siglas, Somacyl, o incluso como 'La Junta B', dada la creciente responsabilidad e inversiones que acomete, por encima de muchas consejerías. Por eso, técnicamente, la Junta de Castilla y León, Somacyl en concreto, ejercerá de 'casero' de todos los alquilados.
¿Y después, si te ha tocado?
La letra pequeña no acaba con la adjudicación del alquiler. El contrato que se formalizará con Somacyl permitirá al inquilino permanecer en la vivienda durante un período máximo de hasta siete años. Las prórrogas serán anuales y el 'arrendador' no podrá oponerse a que continúe durante ese plazo. Pero superados esos años, cualquier nueva prórroga dependerá de la decisión concreta de la sociedad pública.
Letra pequeña: nada de mascotas
Pero hay que tener en cuenta que la edad también condicionará el final del contrato. Y es que el arrendamiento se extinguirá cuando el adjudicatario seleccionado mediante el procedimiento cumpla exactamente 43 años, sólo con la excepción de que llegado ese momento no existan demandantes que cumplan los requisitos de edad y puedan por lo tanto continuar.
Las condiciones de uso de estas viviendas incluyen además una prohibición expresa que puede condicionar a no pocas personas hoy en día, ya que no se permitirá convivir con animales de compañía, de ningún tipo. El reglamento interno que la Junta aplica en toda la Comunidad prohíbe la estancia y permanencia de animales domésticos, silvestres o exóticos, y no sólo en las viviendas sino también en las zonas comunes.