La Junta niega haber vetado el nuevo grado de Medicina en Ponferrada y deriva la responsabilidad en la Universidad
Si Medicina no se imparte en el campus de Ponferrada, en la comarca de El Bierzo, y son estudios que exclusivamente se ceñirán al campus de Vegazana en León capital, no es por una decisión impuesta por la Junta de Castilla y León sino por elección de la propia Universidad de León. Así de tajante se ha mostrado hoy Carlos Fernández, el portavoz del Gobierno autonómico en funciones, de momento sólo del Partido Popular (PP), ante la creciente polémica sobre la responsabilidad última de que el nuevo grado de Medicina no tenga ningún reflejo en El Bierzo.
La respuesta de Carriedo, señalando que la decisión parte “dentro de la autonomía universitaria” y garantizando que “la Junta no ha puesto ninguna decisión política” en este sentido, viene a desmentir de manera directa a los argumentos esgrimidos esta misma semana por la propia rectora de la Universidad de León, Nuria González.
González abría la caja de los truenos políticos a principios de esta semana durante la rueda de prensa para dar a conocer los detalles del arranque, con la preinscripción, de los estudios de Grado de Medicina tras años de haber conseguido el hito largamente esperado. Ante los periodistas, la rectora dio a conocer la decisión definitiva que de Medicina no tendrá ningún reflejo finalmente en el campus ponferradino como, por otra parte, aseguró que la Universidad leonesa seguía defendiendo, como desde hace años.
Llegó a asegurar que para el 'sí' final a Medicina en León la condición indispensable era renunciar a dividirla en dos campus. Literalmente, González dijo que “los diferentes informes realizados por el panel de expertos designados por la Agencia de Calidad para el Sistema Universitario de Castilla y León ha condicionado el informe favorable a que la implantación inicial del grado se desarrolle exclusivamente en el Campus de Vegazana. A pesar de que la propuesta de la Universidad siempre contempló una docencia compartida entre los dos campus”. Esa Agencia, aunque integrada por miembros independientes, sí está directamente vinculada a la Junta de Castilla y León. Sin embargo, el gabinete del Rectorado remarca que ni la institución ni la propia rectora han señalado la responsabilidad de la Junta en la decisión final, sino de estos expertos.
Polvareda política
Esa decisión definitiva, y sus argumentos, han levantado una inmensa polvareda política en El Bierzo. Primero con Coalición por el Bierzo augurando un recrecimiento de su lucha por conseguir que se imparta Medicina, lo que llamó un “otoño caliente”. Y a continuación, ha sido el alcalde de Ponferrada, Marco Morala -del PP, que gobierna en la Junta-, el que ha elevado el tono de la confrontación, exigiendo a la rectora que muestre los documentos e informes en los que se basó para asegurar que se le impuso la renuncia al campus berciano. Morala afirma que su partido y equipo de Gobierno, son Coalición como socio, no se conformará con nada que no sea que la totalidad de la nueva titulación se imparta de forma completa en Ponferrada, con los seis cursos y un número significativo de alumnos.
En este contexto, ha sido hoy la Junta, por boca de su portavoz, quien ha desmentido a la rectora. Carriedo aseguró que “respetamos la decisión que tenga que tomar cada universidad dentro de la autonomía universitaria”, dejando entrever que las “decisiones posteriores” sobre dónde se imparten unos estudios lo deciden los rectorados “en función de las condiciones, las características y circunstancias del campus y en función de los medios y servicios que provee para cada campus”.
Ante las preguntas de los periodistas, el consejero afirmó que “la Junta no ha puesto ninguna decisión política”, insistiendo en que las “cuestiones técnicas” que hayan recomendado no dividir territorialmente estos estudios “será dentro de la autonomía universitaria”.
La Universidad replica y defiende su apuesta por Ponferrada “desde el inicio”
La Universidad de León matiza mucho el sañalamiento planteado por el portavoz de la Junta y defendió en un comunicado horas después que el Campus de Ponferrada formó parte del proyecto del Grado en Medicina “desde el inicio”.
Asegura que tanto la memoria presentada como las sucesivas alegaciones durante el proceso de evaluación recogían un modelo de docencia compartida entre los campus de León y Ponferrada, cuya viabilidad académica y organizativa fue defendida de manera constante. La institución subraya que “el Campus de Ponferrada ha formado parte de este proyecto desde el inicio” y que su propuesta académica contemplaba expresamente “un modelo de docencia compartida entre León y Ponferrada”.
La ULE explica que ejerció su autonomía universitaria mediante el diseño y la defensa de esa propuesta, pero recuerda que la implantación de una nueva titulación oficial exige superar un proceso de evaluación externa sometido a criterios académicos, técnicos y normativos. En este caso, indica que la emisión del informe favorable quedó condicionada a determinadas exigencias del panel evaluador, cuya aceptación era imprescindible para completar la verificación. De hecho, advierte de que “de no asumir las condiciones establecidas por el panel evaluador, la Universidad de León no habría obtenido el informe favorable y el grado en Medicina no sería hoy una realidad en nuestra institución”.
Pese a ello, la Universidad asegura que seguirá trabajando para que, cuando existan las condiciones académicas, técnicas y de recursos necesarias, la titulación pueda extenderse también al Campus de Ponferrada, manteniendo su apuesta por un modelo apoyado en “las fortalezas del conjunto del territorio” y en el aprovechamiento de los recursos sanitarios y asistenciales disponibles.