La ULE reúne al sector del chopo para afrontar su futuro ante el cambio climático y la demanda industrial

La Universidad de León (ULE) reúne a investigadores, administraciones públicas, empresas y propietarios forestales en una jornada técnica centrada en el futuro del chopo, una especie clave en la economía forestal de la provincia y del noroeste peninsular. El encuentro ha servido para abordar uno de los principales retos del sector: cómo adaptar las plantaciones a un contexto marcado por el cambio climático y por nuevas exigencias industriales.

La jornada, celebrada en la Escuela de Ingeniería Agraria y Forestal, ha puesto el foco en la mejora genética del chopo como herramienta esencial para garantizar su viabilidad. Los expertos han coincidido en que los recursos genéticos forestales son la base para desarrollar plantaciones más productivas y resistentes, capaces de soportar condiciones climáticas cambiantes sin perder rendimiento.

En este sentido, se ha subrayado la necesidad de actualizar los materiales de reproducción y los clones utilizados en las plantaciones. Desde el sector industrial se ha advertido de que esta adaptación no es solo una cuestión ambiental, sino también económica, ya que de ella depende la competitividad de la madera de chopo frente a otros productos y mercados.

Otro de los puntos clave del encuentro ha sido la coordinación entre todos los actores implicados. Representantes del Ministerio para la Transición Ecológica han insistido en que la colaboración entre administraciones, comunidad científica y sector productivo es imprescindible para garantizar una gestión sostenible de los recursos forestales y mejorar la resiliencia de los montes.

La jornada no se quedó en el plano teórico. Los participantes visitaron viveros y plantaciones en la provincia para conocer sobre el terreno cómo se están aplicando estos avances, desde la producción de planta hasta los ensayos clonales y las técnicas de manejo forestal. Estas experiencias prácticas evidencian que la innovación ya está en marcha, aunque todavía requiere una mayor transferencia al conjunto del sector.

El encuentro concluyó con un consenso claro: el futuro del chopo pasa por reforzar la investigación, actualizar los materiales genéticos y consolidar una estrategia común entre ciencia, administración e industria. Solo así, apuntan los expertos, será posible mantener un cultivo que tiene un peso relevante en el medio rural y que puede jugar un papel clave en la economía sostenible de los próximos años.