Más de tres mil personas realmente enfadadas se acercaron a la concentración convocada esta tarde frente al Consistorio leonés para exigir que se declare el nivel 3 ante el horror de los múltiples incendios de altísima gravedad que está sufriendo la provincia y la Región Leonesa. Entre ellos el de La Carballeda, entre Zamora y León que se ha convertido en el más grande de la historia de España desde que hay registros estadísticos hace cincuenta años y en el que murieron dos jóvenes bañezanos.
Gritos de dimisión al Consejero de Medio Ambiente, el leonés Juan Carlos Suárez-Quiñones, al director general de Patrimonio Natural y Política Forestal, José Ángel Arranz Sanz (desaparecido en toda la crisis) y al presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco y la exigencia de que pidan el nivel 3 que permitiría la gestión estatal de los medios antiincendios con la protesta clara por su mala gestión y el caos en que se encuentran dejando que se quemen zonas de alta protección patrimonial como las Médulas o de alto interés natural como la mayoría de las reservas de la Biosfera de la provincia y hasta los parques nacionales de Picos de Europa y los Naturales de la Montaña de Riaño y del Lago de Sanabria en Zamora.
También se exigió la declaración de catástrofe nacional entre gritos de mucha indignación por el horror que ha vivido la provincia leonesa en la última semana.