La oposición a la planta de lodos en Piedralba consigue de manera temporal paralizar la autorización de la Junta

La Junta Vecinal de Piedralba, localidad perteneciente al municipio leonés de Santiago Millas, en la comarca de Maragatería, ha conseguido la victoria en una batalla, que todavía no la guerra completa, contra la instalación de una planta destinada a la gestión de lodos procedentes de depuradoras.

En concreto, la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio ha comunicado ha comunicado a la Pedanía la suspensión temporal de la autorización de uso excepcional en suelo rústico que había otorgado la propia la Junta de Castilla y León. Según se indica en la documentación, la medida se mantendrá vigente mientras se resuelve el recurso administrativo presentado por la propia entidad local menor, en el que se denuncian presuntas irregularidades y diversos incumplimientos legales en la tramitación del proyecto. Unas quejas y unos trámites de recurso que comparte con organizaciones como Ecologistas en Acción. La decisión se otorga en concreto a causa de no haber contestado la Junta en el plazo establecido de un mes, por lo que se considera silencio administrativo.

La decisión supone, según trasladan desde la Junta Vecinal en un comunicado, un avance relevante dentro de la oposición que vecinos y colectivos de la zona mantienen desde el inicio frente a esta iniciativa empresarial, ubicada en el entorno de la ciudad de Astorga, donde mantienen una amplia campaña de sensibilización. La paralización cautelar permite frenar por el momento la puesta en marcha de la instalación, considerada por sus detractores incompatible con la protección del entorno rural y con la calidad de vida de los habitantes del área.

Desde la plataforma vecinal y la propia junta de Piedralba subrayan que la suspensión representa una “buena noticia” para el conjunto de la comarca, aunque advierten de que la batalla administrativa y social continúa. “Es un paso más en la defensa de nuestro modo de vida y nuestra comarca, pero aún queda mucho trabajo para evitar lo que consideramos un atropello”, señalan en el comunicado tras la resolución, que data del pasado 24 de febrero.

Los opositores al proyecto sostienen que este tipo de instalaciones pueden acarrear impactos ambientales y paisajísticos significativos, además de posibles riesgos para la salud pública. Entre las consecuencias que citan se encuentran el incremento del tráfico pesado, la generación de malos olores, potenciales afecciones a los acuíferos y una progresiva degradación del entorno natural y agrícola.

En este sentido, los vecinos reiteran su rechazo frontal a que la comarca pueda convertirse en un destino para este tipo de infraestructuras. “No estamos dispuestos a ser un territorio de sacrificio ni a que la comarca de Astorga se convierta en el basurero regional”, defienden, en relación con numerosos proyectos de todo tipo de residuos en el entorno de la ciudad de Astorga.

La Junta Vecinal de Piedralba ha reafirmado, además, su intención de continuar vigilante durante todo el proceso administrativo y de seguir trabajando junto a los vecinos para impedir que la planta pueda implantarse sin garantías ambientales suficientes ni el consenso de la población afectada.