Prorrogan hasta 2028 el protocolo de recuperación del urogallo que remarca la importancia del centro de Valsemana
En una jornada técnica celebrada este sábado en Tolouse, la directora regional de Medio Ambiente, Planificación y Vivienda de Occitania, Laurence Pujo, presentó la continuidad del protocolo técnico de colaboración con el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico del Gobierno de España y la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del territorio de la Junta de Castilla y León para la recuperación del urogallo en la cordillera Cantábrica. El protocolo prevé actuaciones clave como la cesión de huevos y ejemplares de urogallo para el programa de cría en cautividad en Valsemana (León), el desarrollo de técnicas de reproducción asistida para mejorar la diversidad genética y la evaluación conjunta de los resultados obtenidos.
La reunión ha contado con la participación de la Oficina Nacional de Bosques de Francia, la Oficina Francesa de la Biodiversidad y las federaciones de caza de Haute-Garonne y Hautes-Pyrénées. Esta nueva fase (2026-2028) da continuidad al acuerdo firmado en 2023 dentro del marco de colaboración transfronteriza en biodiversidad entre España y Francia, que se remonta a la Declaración de Intenciones de 2006.
En estas jornadas ha quedado de manifiesto el gran valor de los equipos técnicos de las tres administraciones implicadas, motores de los resultados que se están consiguiendo en el programa de conservación del urogallo.
Con esta prórroga, las administraciones implicadas dicen reforzar su compromiso con la conservación de una de las especies más emblemáticas y amenazadas de la cordillera Cantábrica al consolidar la cooperación técnica y científica entre ambos países.
Además, en este periodo 2026-2028 se impulsarán acciones de divulgación científica y comunicación pública en ambos países para difundir los avances del programa.
El acuerdo que han firmado las tres administraciones públicas asegura que la creación de un centro de conservación ex situ de urogallos cantábricos, situado en Valsemana, es “una de las actuaciones más importantes del programa de conservación”. En este centro, gestionado por la Junta, se trabaja en el cruce de ejemplares procedentes del Pirineo francés con ejemplares de la cordillera Cantábrica, con el fin de conseguir una variabilidad genética que facilite el éxito su reintroducción y evite su extinción, teniendo en cuenta los últimos estudios científicos confirman que las dos poblaciones forman parte de “una misma unidad evolutiva”.
En los últimos tres años, en el centro de cría en cautividad de Valsemana se han recibido 22 huevos procedentes de Francia. De ellos, 20 han eclosionado (el 90%), y muestran una supervivencia del 60%, (12 ejemplares). Todos ellos forman parte del grupo de urogallos reproductivos del centro de cría de Valsemana.
La temporada de cría de 2025 ha sido la primera en la que se han obtenido huevos procedentes de cruces pirenaicos y cantábricos. Se obtuvieron 30 huevos de los que eclosionaron 28 (93,33%). De estos, 10 individuos fueron liberados a campo y 8 permanecen en el centro como animales reproductores (siete hembras y un macho).
Desde 2022, gracias a la creación de un grupo de trabajo entre las tres administraciones públicas, los intercambios de experiencias, conocimientos y visitas técnicas de equipos españoles y franceses a las áreas de actuación del urogallo en Francia y en España, han consensuado las prioridades y las técnicas de conservación en ambos países.
Previamente a la renovación de este protocolo de colaboración, técnicos franceses visitaron el centro de cría en Valsemana para comprobar el trabajo que desarrollan los técnicos de la Fundación Patrimonio Natural de la Junta de Castilla y León. Esta visita ha sido fundamental para renovar este protocolo entre ambos países.