Cáritas León destaca la vivienda y la precariedad laboral como principales factores de exclusión social

Cáritas Diocesana de León acompañó a 7.273 personas durante el pasado año 2025, un ejercicio en el que constató que la vivienda y la precariedad laboral se han consolidado como principales factores de exclusión social. Acompañados por el obispo de León, Luis Ángel de las Heras, la directora y el delegado de la entidad, Aurora Baza y Francisco Pérez, respectivamente, presentaron los detalles de la Memoria Anual y remarcaron cómo la pérdida de vínculos sociales y familiares agravan las situaciones de pobreza al debilitar las redes de apoyo tradicionales y aumentar la sensación de aislamiento.

Elige amar. Elige comunidad es el lema escogido este año para celebrar, del 1 al 7 de junio, la Semana de la Caridad 2026. “Detrás de cada porcentaje, de cada balance económico y de cada programa, hay personas”, enfatizó Aurora Baza, antes de apuntar al problema del acceso a la vivienda y de cómo “disponer de un techo seguro ha dejado de ser un derecho fundamental para convertirse en un bien inaccesible”.

Así, la entidad ha constatado un incremento de las solicitudes de ayuda para el alquiler, mientras han disminuido las relacionadas con suministros energéticos. Ante esta realidad, Cáritas León aumentó en 2025 un 11% los fondos destinados al pago de habitaciones y alquileres de emergencia para prevenir situaciones de sinhogarismo.

El informe también pone el foco en los colectivos más vulnerables. El 52% de las personas atendidas son mujeres y el 78% de los hogares monoparentales acompañados están encabezados por mujeres. Además, el 65% de las personas participantes en los programas de Cáritas son de nacionalidad extranjera y más de una cuarta parte de ellas se encuentra en situación administrativa irregular. “Estas personas viven en una situación de indefensión jurídica y laboral que las expone a una especial vulnerabilidad”, ha señalado Baza.

Otro de los fenómenos que preocupa a la organización es el aumento de la pobreza cronificada y la soledad no deseada. La memoria advierte de que la exclusión social se está transmitiendo entre generaciones y de que la pérdida de vínculos familiares y comunitarios agrava las situaciones de vulnerabilidad. “Cuando una persona atraviesa una dificultad grave y descubre que está sola, el proceso de recuperación es mucho más complejo y requiere un acompañamiento más intenso”, afirmó.

Baza también ha explicado que Cáritas reafirma su apuesta por la inserción sociolaboral y la autonomía personal a través de sus programas de Economía Solidaria y Empleo, que han atendido a 1.233 personas y desarrollado más de 4.200 horas de formación técnica en diferentes cursos que cuentan con prácticas en empresas leonesas. A ello se suman iniciativas de acompañamiento y reconstrucción de vínculos en la sede como los Conversatorios y Estoy contigo con las personas sin hogar y Soledad Cero o Ratos Juntos, proyectos orientados desde las Cáritas Parroquiales a generar espacios de encuentro, escucha y apoyo mutuo.

La directora ha agradecido especialmente la colaboración de las 116 empresas leonesas que han participado en procesos de prácticas y contratación, destacando que “cuando una persona recibe oportunidades y herramientas adecuadas, recupera la confianza y vuelve a construir su proyecto de vida”.

Baza también ha querido reconocer la labor de las 672 personas voluntarias, entre ellas 111 nuevos voluntarios y voluntarias durante el último año, así como el apoyo de socios, donantes, empresas, entidades colaboradoras y administraciones. Con unos ingresos de dos millones de euros, el 74,36% procedente de financiación privada, Cáritas destinó 1,9 millones de euros a los distintos programas.

Coincidiendo con la Semana de la Caridad y la celebración del Corpus, la directora ha hecho un llamamiento a la ciudadanía de León: “La exclusión sigue presente en León, pero también la solidaridad. Seguiremos trabajando para que nadie se quede al margen, e invitamos a los y las leonesas a seguir nuestro lema y elegir amar y elegir comunidad”.