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    <title><![CDATA[iLeón - Javier Fernández-Llamazares]]></title>
    <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/autores/javier-fernandez-llamazares/]]></link>
    <description><![CDATA[iLeón - Javier Fernández-Llamazares]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Carlismo, burguesía y la creación de la Sociedad Económica Leonesa]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/historia/carlismo-burguesia-creacion-sociedad-economica-leonesa_1_11765632.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0a1d6b3a-ae2c-48cd-8c65-d5a6713429a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x350y60.jpg" width="1200" height="675" alt="Carlismo, burguesía y la creación de la Sociedad Económica Leonesa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las relaciones de burgueses y potentados de León en el siglo XIX se vieron marcados por una constante pugna por el poder social entre los liberales –la progresía de entonces– y los carlistas –tradicionalistas– que, tras la moderación de la Restauración volvió a resurgir dramáticamente en los años 30 del siglo XX </p></div><p class="article-text">
        Desde el siglo XIX, m&aacute;s all&aacute; de los enfrentamientos entre partidarios de los Borbones (patriotas) y de los Bonaparte (afrancesados), cristaliz&oacute; una divisi&oacute;n entre espa&ntilde;oles sobre la persistencia de los defensores del Antiguo R&eacute;gimen y los partidarios del liberalismo. Esta divisi&oacute;n, bajo diferentes formas, atraves&oacute; buena parte del siglo, con las luchas entre realistas y liberales, carlistas e isabelinos, conservadores y progresistas, mon&aacute;rquicos y republicanos. 
    </p><p class="article-text">
        Todas estas luchas quedaron perfectamente reflejadas en las guerras carlistas, ya que el carlismo no se ha de ver solo como un enfrentamiento legitimista (entre partidarios de una u otra rama de los Borbones), sino como la oposici&oacute;n de dos concepciones de la vida radicalmente distintas, antag&oacute;nicas y enfrentadas. En este sentido las ra&iacute;ces ideol&oacute;gicas del conflicto son anteriores y sus secuelas llegan hasta la Guerra Civil de 1936-1939 como se puede comprobar en lo publicado al respecto por el historiador y catedr&aacute;tico Jos&eacute; Antonio Balboa de Paz en el libro <a href="https://www.eolasediciones.es/catalogo/sin-coleccion/los-duenos-de-leon-centenario-de-la-camara-de-la-propiedad-urbana-de-leon-1923-2023/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Los due&ntilde;os de Le&oacute;n</em></a>.
    </p><p class="article-text">
        En general, los comerciantes, prestamistas, banqueros, y tambi&eacute;n muchos profesionales (abogados, m&eacute;dicos, periodistas...) nutrieron las filas del liberalismo, en las que encontramos igualmente a miembros de la nobleza, compradores de bienes desamortizados, e incluso a eclesi&aacute;sticos. Por el contrario, la hidalgu&iacute;a rentista, el clero regular y muchos campesinos y artesanos, todos ellos perdedores de ese proceso, se embarcaron en las filas del carlismo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Desfile Militar en la Plaza Mayor de la Constitución de León en los tiempos de la Restauración a finales del siglo XIX."
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                Desfile Militar en la Plaza Mayor de la Constitución de León en los tiempos de la Restauración a finales del siglo XIX.                            </span>
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        El carlismo leon&eacute;s fue temprano en buena parte por la acci&oacute;n del obispo Joaqu&iacute;n Abarca, que se sublev&oacute; en favor de Carlos Mar&iacute;a Isidro en 1833 y fue luego uno de sus m&aacute;s cercanos colaboradores. El carlismo leon&eacute;s jam&aacute;s se enfrent&oacute; en guerra abierta, sino bajo la forma de partidas desde la primera guerra carlista (1833-1840) hasta la &uacute;ltima (1872&ndash;1876), cuando un tiempo antes (1869) fue fusilado el que hab&iacute;a sido gran alcalde de Le&oacute;n (y adem&aacute;s carlista), Pedro Balanz&aacute;tegui.
    </p><p class="article-text">
        En la ciudad de Le&oacute;n esos grupos pol&iacute;ticos enfrentados pol&iacute;tica e ideol&oacute;gicamente, socialmente pueden ser considerados como fracciones diversas de un mismo grupo social: la burgues&iacute;a. Hay una vieja nobleza en decadencia o en transformaci&oacute;n burguesa, campesinos y obreros, unos en disminuci&oacute;n y otros en crecimiento; pero sobre todos ellos el dominio de la burgues&iacute;a es evidente. Leyendo la prensa liberal del siglo XIX, por ejemplo, el peri&oacute;dico republicano <em>El Porvenir de Le&oacute;n</em>, se ve claramente que carlista es todo el que no piense como su l&iacute;nea editorial. Carlista, como hoy fascista, era un insulto para descalificar a todas las derechas sin distinci&oacute;n. En el citado peri&oacute;dico es una verdadera obsesi&oacute;n, pues casi no hay n&uacute;mero donde no aparezcan los carlistas, es decir, los adversarios, como el mal que hay que estigmatizar y combatir. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Fotografía de la ciudad de León y su Catedral a mediados del siglo XIX.                            </span>
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        As&iacute;, entre los carlistas leoneses podemos citar a Pedro Balanz&aacute;tegui, Antonio Valbuena, Juan S&aacute;nchez, Agust&iacute;n Fern&aacute;ndez, Rufino Barthe, Gregorio de Le&oacute;n, Venancio Bustamante, Pablo Fern&aacute;ndez, Agapito Rodr&iacute;guez, Jos&eacute; L&aacute;zaro, Lesmes S&aacute;nchez de Castro, Agapito Ramos, Ram&oacute;n Estrada R&aacute;bago, o la conocida escritora Dolores Gort&aacute;zar Serantes. Entre los liberales y republicanos a Miguel Mor&aacute;n, Antonio Arriola, Eleuterio G&oacute;mez del Palacio, Alejandro &Aacute;lvarez, Wenceslao Garc&iacute;a G&oacute;mez, Marcelo Armengol, El&iacute;as de Robles, Manuel Campo, Urbano de las Cuevas, Santiago Eguiagaray, Eduardo Su&aacute;rez, Pablo Fl&oacute;rez, Esteban Mor&aacute;n, Vicente L&oacute;pez, Jos&eacute; Datas, Policarpo Mingote, Ram&oacute;n Pallar&eacute;s, El&iacute;as Gago, Joaqu&iacute;n L&oacute;pez, Ricardo Gal&aacute;n, Pascual Pallar&eacute;s, Francisco Ruiz de la Pe&ntilde;a, Heliodo de las Vallinas, C&aacute;ndido Qui&ntilde;ones y Felipe Fern&aacute;ndez-Llamazares. Sigui&oacute; el juego pol&iacute;tico entre los descendientes de ambos grupos, con algunas salvedades y cambios de bando, pues entre todos ellos andaba el juego de la pol&iacute;tica leonesa: el pueblo solo era comparsa.
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            <span class="title">
                Una imagen del siglo XIX de la Plaza de Santa Ana en León.                            </span>
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        Entre los propietarios leoneses hubo decididos y convencidos carlistas muy comprometidos con su causa que perdieron casi todo su patrimonio, como en el caso de los Cabero, quienes se vieron obligados por las circunstancias a vender inmuebles, como su residencia leonesa donde se fund&oacute; posteriormente la conocida Casa de la Caridad en 1906, tan pr&oacute;xima a nuestra catedral.
    </p><p class="article-text">
        No se debe caer en los temibles t&oacute;picos que se expanden impunemente en nuestros d&iacute;as relativos al carlismo. Fuera de las disputas contra los carlistas, las luchas entre los propios liberales (progresistas y moderados al comp&aacute;s de sus corrupciones) fueron tanto o m&aacute;s da&ntilde;inas para la convivencia. Por medio de cambiantes constituciones, leyes y reales decretos, las distintas fuerzas obrantes en el seno del llamado liberalismo, conducidas por un doctrinarismo fluctuante de un extremo a otro, sembraban confusi&oacute;n y acarreaban la p&eacute;rdida de la energ&iacute;a c&iacute;vica, talento que se hubiera podido emplear para grandes mejoras en la industria y en la proyecci&oacute;n exterior si hubiese habido uni&oacute;n. Sirvan de ejemplo el Trienio Liberal (1820&ndash;1823), con el que acab&oacute; el ej&eacute;rcito franc&eacute;s al derogar la Constituci&oacute;n de 1812 y devolver a Fernando VII el poder absoluto; el reinado de Isabel II, cuajado de modernidad y de excesivo protagonismo de progresistas dando golpes de Estado y de moderados que no deseaban el entendimiento pol&iacute;tico; el Sexenio Revolucionario (1868&ndash;1874), financiado desde el exterior, con los grandes capitalistas realizando inmensos negocios&hellip; Por fin, se desemboc&oacute; en el per&iacute;odo de &ldquo;mayor harmon&iacute;a&rdquo; (sic) pol&iacute;tica por medio de la Restauraci&oacute;n y su Constituci&oacute;n de 1876, que estuvo vigente medio siglo, organiz&aacute;ndose el definitivo avance en todos los &oacute;rdenes de la vida ciudadana espa&ntilde;ola. La demagogia de algunos &mdash;tenidos por inteligentes&mdash; hizo a la sociedad regresar al enfrentamiento civil en los a&ntilde;os treinta del pasado siglo&hellip;
    </p><h2 class="article-text">La Real Sociedad de Amigos del Pa&iacute;s</h2><p class="article-text">
        A partir de la llegada del ferrocarril (1863) y del final de la &uacute;ltima guerra carlista (1876) la importancia de las murallas dej&oacute; de ser primordial. La Real Sociedad de Amigos del Pa&iacute;s no se financiaba exclusivamente con las aportaciones de la tan cacareada 'burgues&iacute;a progresista': no es cierto, porque los componentes y descendientes de esa otra burgues&iacute;a carlista siempre estuvieron bien presentes. Esa anhelada aspiraci&oacute;n burguesa de conseguir derechos individuales fue tomando forma concreta especialmente en la segunda mitad del siglo XIX, el siglo paradigm&aacute;tico de la modernidad y de los grandes avances cient&iacute;ficos por excelencia (medicina, electricidad, ferrocarril, tel&eacute;grafo, tel&eacute;fono&hellip;). El fomento de la cultura y el arte fue la t&oacute;nica com&uacute;n de la Sociedad Econ&oacute;mica de Amigos del Pa&iacute;s en Le&oacute;n durante todo el siglo XIX: conferencias, conciertos, creaci&oacute;n del Ateneo Leon&eacute;s en 1856, publicaciones, concursos, incentivos a base de la concesi&oacute;n de becas y premios, entre otras actividades.
    </p><p class="article-text">
        'La Econ&oacute;mica' o Sociedad de Amigos del Pa&iacute;s de Le&oacute;n, como se la conoc&iacute;a popularmente, se financiaba a trav&eacute;s de la cuota de los socios (numerarios), aportaciones p&uacute;blicas (Ayuntamiento), arriendos (campo frutal de San Francisco o paneras del beaterio de Santa Catalina), donaciones, y ciertos derechos de portazgo (en Villaobispo y La Corredera), paso de aguas y teatro. Todos estos beneficios siempre gestionados desde el Consistorio leon&eacute;s, compuesto frecuentemente por los mismos hombres que ocupaban los puestos directivos m&aacute;s relevantes en la Sociedad de Amigos del Pa&iacute;s. No sigamos enga&ntilde;&aacute;ndonos: ni la mejor&iacute;a en los derechos de las mujeres en Espa&ntilde;a son en absoluto patrimonio de la Segunda Rep&uacute;blica espa&ntilde;ola, ni la creaci&oacute;n y desarrollo de la Sociedad Econ&oacute;mica de Amigos del Pa&iacute;s fue patrimonio exclusivo de una burgues&iacute;a liberal y en buena medida republicana, pues solo tenemos que repasar la documentaci&oacute;n existente para constatar que una parte de las personas (socios) que la financiaron era de convicciones pol&iacute;ticas carlistas, como en el caso de Joaqu&iacute;n Cabero o el propio Rufino Barthe. Porque, en el fondo, tanto 'progresistas' como carlistas aspiraban a lo mismo, aunque tal vez disent&iacute;an en el modo de llevarlo a cabo.
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                Junta General de la Sociedad Económica de Amigos del País de León en 1902                            </span>
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        Los mismos hombres que pertenec&iacute;an a la Real Sociedad Econ&oacute;mica de Amigos del Pa&iacute;s fueron quienes impulsaron,  en buena medida financiaron, la creaci&oacute;n del Monte de Piedad y Caja de Ahorros. Este documento que se ve aqu&iacute; arriba se lo remitieron a Evaristo G&oacute;mez y &Aacute;lv&aacute;rez Quir&oacute;s, miembro de una de las estirpes fundadores de la Real Sociedad de Amigos del Pa&iacute;s. Su antepasado, Claudio de Quijada y Qui&ntilde;ones, tercer marqu&eacute;s de Inicio y cuarto conde de Rebolledo, fue uno de los patricios fundadores de Le&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Rufino Barthe Vigil puede considerarse en Le&oacute;n como uno de los exponentes m&aacute;s claros de esa burgues&iacute;a &ldquo;cat&oacute;lica y conservadora&rdquo;, en contraposici&oacute;n a otras familias burguesas claramente republicanas como los Arriola, Mor&aacute;n, Azc&aacute;rate, Fern&aacute;ndez-Llamazares, Sierra Pambley y dem&aacute;s. Se ha publicado recientemente que Rufino ser&iacute;a uno de los fundadores en la &uacute;ltima d&eacute;cada de 1890 del Ateneo Obrero Cat&oacute;lico, donde se impart&iacute;an clases y conocimientos de oficios, m&uacute;sica y tantas y otras actividades culturales derivadas de la Real Sociedad de Amigos del Pa&iacute;s de Le&oacute;n. Como podemos apreciar, no s&oacute;lo los Sierra Pambley se dedicaron a fundar escuelas para obreros&hellip;
    </p><p class="article-text">
        El abogado y propietario carlista convencido Rufino Leopoldo Barthe Vigil, hijo de Jos&eacute; Mar&iacute;a Barthe O&ntilde;ate y de Mar&iacute;a Hedubigis Vigil, fue bautizado por el mism&iacute;simo Joaqu&iacute;n Abarca, y cas&oacute; en primeras nupcias en 1861 con la cordobesa de Montilla Fernanda G&oacute;mez, falleciendo &eacute;sta en 1863. Rufino cas&oacute; de nuevo con quien hasta entonces hab&iacute;a sido su cu&ntilde;ada, Rafaela G&oacute;mez, quien tambi&eacute;n fallecer&iacute;a en 1874 a los 35 a&ntilde;os de edad. Rufino falleci&oacute; a las cinco y media de la ma&ntilde;ana de un once de noviembre de 1904 a los 79 a&ntilde;os de edad.
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                Rufino Barthe Vigil (1865).                            </span>
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        Pero... &iexcl;ojo! La ideolog&iacute;a no era muro infranqueable entre la burgues&iacute;a: Francisco Fl&oacute;rez D&iacute;az (de Qui&ntilde;ones), reconocido y convencido carlista, cas&oacute; con Carolina, hija del comerciante Baudilio Tom&eacute;, de clar&iacute;sima tendencia y reputaci&oacute;n liberal. En fin, se podr&iacute;an enumerar cientos de casos&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Carlistas o no carlistas, los descendientes de esta amplia burgues&iacute;a propietaria &nbsp;mandaron construir desde comienzos del siglo XX nuevos edificios aprovechando el Ensanche de la ciudad, como el banquero, abogado y farmac&eacute;utico Ambrosio Fern&aacute;ndez-Llamazares, quien renunci&oacute; a presidir la C&aacute;mara de Comercio fundada oficialmente en Le&oacute;n en 1907, y de quien se conservan centenares de facturas que nos dan idea del lujo y esplendor que debi&oacute; reinar en el interior de sus viviendas, a las que incorporaban los m&aacute;s modernos avances de la &eacute;poca (tal vez ser&aacute; preciso escribir un hermoso libro que refleje el lujo y esplendor imperante en las viviendas de los burgueses leoneses en la primera d&eacute;cada del siglo XX, as&iacute; como de la gran cantidad de negocios mercantiles existentes).
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                El matrimonio de Flora González del Ron y Ambrosio Fernández Llamazares.                            </span>
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        Flora Gonz&aacute;lez del Ron y Ambrosio Fern&aacute;ndez-Llamazares y Fern&aacute;ndez-Llamazares, uno de los &uacute;ltimos socios de la banca, propietarios del hoy derribado edificio construido en la plaza de Guzm&aacute;n entre la avenida de Roma y de la Condesa (que se llam&oacute; Casa de los Picos y se derrib&oacute; en 1977). Ambrosio renunci&oacute; a presidir la C&aacute;mara de Comercio (germen de la C&aacute;mara de la Propiedad) en 1907.
    </p><p class="article-text">
        Los cientos de documentos conservados nos muestran la inquietud y curiosidad de esta burgues&iacute;a por incorporar a sus hogares las maravillosas novedades t&eacute;cnicas que se inventaban a velocidad de v&eacute;rtigo para convertir en m&aacute;s confortables &ndash;ya fuesen antiguos o de nueva construcci&oacute;n&ndash; sus hogares, como las facturas que se conservan de don Ambrosio cuando resid&iacute;a en un piso de la familia Fern&aacute;ndez-Llamazares en la calle Ancha n&uacute;meros 10 y doce (edificio que hoy se conserva).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández-Llamazares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/historia/carlismo-burguesia-creacion-sociedad-economica-leonesa_1_11765632.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Oct 2024 08:29:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[León Antiguo,Vecinos,Historia de León,León]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Así era la vida cotidiana de la juventud burguesa de León en el siglo XIX]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/historia/vida-cotidiana-juventud-burguesa-leon-siglo-xix_1_11718971.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c6becc82-d79b-4e9c-b04e-6b3f8f1445c3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Así era la vida cotidiana de la juventud burguesa de León en el siglo XIX"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una colección de utensilios de los hijos de los adinerados leoneses de finales del siglo XIX y primeros del XX muestra los objetos con los que viajaban por estudios a las grandes capitales los jóvenes que fueron protagonistas del siglo pasado. Muchos de ellos, aún en el recuerdo de las casas de nuestros abuelos</p></div><p class="article-text">
        En los archivos privados no s&oacute;lo se conservan estrictamente documentos y correspondencia. Como &iacute;nfimo recuerdo de un esplendoroso pasado burgu&eacute;s (burgues&iacute;a mucho m&aacute;s numerosa a finales del siglo XIX en ciudades como Le&oacute;n que lo que se cuantifica en estudios recientes, y no hay m&aacute;s que consultar los padrones para confirmarlo), se conservan a&uacute;n objetos cotidianos de aquel pasado ya casi olvidado.
    </p><p class="article-text">
        Y estos objetos nos permiten abordar c&oacute;mo viv&iacute;a un joven burgu&eacute;s de la &eacute;poca. &iquest;Cu&aacute;les eran algunos de esos objetos que le acompa&ntilde;aban cotidianamente? &iquest;Y c&oacute;mo eran aquellos productos de bienestar de la &eacute;poca ya de abuelas, bisabuelos y tatarabuelos de muchos leoneses de buena familia? Una mirada al pasado que est&aacute; bastante m&aacute;s cercano de lo que parece, ya que s&oacute;lo parece haber cambiado notablemente con la llegada del siglo XXI puesto que muchos de estos &uacute;tiles se dejaron de usar con esos dise&ntilde;os hace relativamente poco. E incluso algunos cubiertos, menajes y manteler&iacute;as que todav&iacute;a se sacan en algunas de nuestras casas de hoy para las celebraciones especiales.
    </p><p class="article-text">
        Pero la cuesti&oacute;n es mostrar c&oacute;mo viv&iacute;a cotidianamente la gente joven en aquella &eacute;poca. Para empezar, indicar que muchos de esos j&oacute;venes burgueses del momento sol&iacute;an salir de Le&oacute;n para ir a estudiar Derecho o Medicina a Valladolid y Madrid. Con lo cual estaban en contacto con lo mejor de aquella &eacute;poca, sobre todo los que se formaban en la capital. Aunque algunos objetos tambi&eacute;n llegaban a San Sebasti&aacute;n de Francia e Inglaterra, y pod&iacute;an comprarse all&iacute; en las vacaciones.
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                    alt="Muchos fueron los privilegiados leoneses que tuvieron que salir de León para estudiar carreras universitarias a Valladolid, Madrid y otros lugares."
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                Muchos fueron los privilegiados leoneses que tuvieron que salir de León para estudiar carreras universitarias a Valladolid, Madrid y otros lugares.                            </span>
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        Objetos como los libros son de lo m&aacute;s numeroso que se conserva, pues es sabido que los libros y las bibliotecas (al contrario que hoy) eran fundamentales en la formaci&oacute;n de estos j&oacute;venes burgueses, como en el caso de C&eacute;sar G&oacute;mez Barthe, quien se los tra&iacute;a de Madrid y los mandaba encuadernar y personalizar con sus iniciales en la imprenta Mijares, sita en los soportales de la Plaza de la Catedral.
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                    alt="Distintivo de la imprenta de Fernando Mijares, donde se encuadernaron miles de libros provenientes de los lugares más diversos del mundo."
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            <span class="title">
                Distintivo de la imprenta de Fernando Mijares, donde se encuadernaron miles de libros provenientes de los lugares más diversos del mundo.                            </span>
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        Son muchos los objetos que pod&iacute;a llevar un estudiante de la burgues&iacute;a leonesa a Madrid o Valladolid para su vida cotidiana de aprendizaje en la Universidad &ndash;y ponerse guapo para las tardes de caf&eacute;s o chocolater&iacute;a con paseos por los parques para observar a las mozas&ndash;, pero tambi&eacute;n varios los que tra&iacute;a de all&iacute;. 
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a los 'complementos' de tipo personal, se conservan guantes de cabritilla, bastones (los j&oacute;venes tambi&eacute;n presum&iacute;an de ellos), calzadores, sombreros personalizados del sombrerero Fausto R&iacute;us (con establecimiento en la Calle Ancha), mondadientes de plata, relojes de bolsillo, desatadores de cordones, vasos o 'petacas`' para beber de las fuentes, gemelos para las mangas de las camisas (que eran postizos, como los cuellos), y un mont&oacute;n de objetos m&aacute;s de los que anta&ntilde;o hubo miles y eran tan cotidianos por entonces que su desuso los ha convertido hoy en aut&eacute;nticas rarezas&hellip;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Calzador de zapatos de comienzos del siglo XX.                            </span>
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        En la imagen de abajo se puede ver un sombrero de Fausto R&iacute;us con las iniciales 'MG' (M&aacute;ximo G&oacute;mez), porque todos estos objetos se sol&iacute;an personalizar. El vaso de aspecto inocente y actual era en realidad una de esas 'petacas' de viaje que se utilizaba a comienzos del siglo XX y que se transportaba en el bolso interior de la chaqueta. Tampoco sol&iacute;a faltar una pesa como la que se ve abajo a la izquierda para pesar las numerosas cartas con las que se despachaba diariamente todo tipo de asuntos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Utillería usada por la joven burguesía leonesa a finales del siglo XIX y primeros del XX.                            </span>
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        Para finalizar, entre tanto objeto nombrado y otros cientos sin nombrar, no pueden faltar las famosas cuberter&iacute;as de plata, de las que s&iacute; ha quedado constancia porque suelen aparecer en los inventarios notariales, aunque debemos aclarar, al contrario de lo que se suele explicar en nuestras universidades, que estos objetos no se adquir&iacute;an &uacute;nicamente como inversi&oacute;n y se guardaban en los cajones y armarios, sino que eran de uso cotidiano entre la burgues&iacute;a, es decir, que los utilizaban habitualmente para comer, e incluso los estudiantes se los llevaban a las diferentes pensiones de otras ciudades lejanas a Le&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Una curiosidad sobre las cuberter&iacute;as es que se puede apreciar que falta la pala del pescado. Pero en realidad no falta porque por aquellos a&ntilde;os no sol&iacute;a utilizarse: Leemos en un manual de 1880 que &ldquo;<em>si el servicio de mesa es abundante y cambia con cada nuevo plato el cuchillo y el tenedor, aun cuando esto no sea absolutamente necesario hacerlo m&aacute;s que con el tenedor que ha servido para comer el pescado&rdquo;. </em>Es decir, que no se utilizaba la pala.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Cajas de una de las más diversas casas comerciales de comienzos del siglo XX donde se instalaba la más fina y elegante pañería y pañolería."
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                Cajas de una de las más diversas casas comerciales de comienzos del siglo XX donde se instalaba la más fina y elegante pañería y pañolería.                            </span>
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        En la siguiente composici&oacute;n de im&aacute;genes se puede observar, en primer lugar, un mondadientes de plata adquirido por un joven estudiante leon&eacute;s en Madrid. Seguido de una preciosa caja de la 'Casa Crecente', quien dirig&iacute;a el bueno de Prudencio Crecente, tambi&eacute;n en la Plaza de la Catedral, para conjuntos de novia y camiser&iacute;a a medida. En cuanto a los confortables escritorios, tampoco faltaban bellos calendarios manuales, aunque los modelos no fuesen estrictamente elaborados en Espa&ntilde;a, como el que se ve en el centro de la misma.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Útiles Joven Burguesía León a finales del siglo XIX y primeros del XX                            </span>
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        Para completar el aseo personal, se conservan frascos de colonia con los nombres de 'Brisas del Sil' y 'Brisas de Babia' de la casa &Aacute;lvarez G&oacute;mez que ten&iacute;a su sede en la calle Sevilla de Madrid, y que los j&oacute;venes burgueses de entonces gustaban utilizar.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, en una &eacute;poca en la que la burgues&iacute;a viajaba tanto como pod&iacute;a, llama enormemente la atenci&oacute;n la gran cantidad de gu&iacute;as informativas con planos y mapas sobre los m&aacute;s diversos puntos de la geograf&iacute;a nacional y for&aacute;nea, pero sobre todo de su enorme calidad de edici&oacute;n e informaci&oacute;n, donde se especifica meticulosamente las l&iacute;neas f&eacute;rreas construidas y en construcci&oacute;n de cada provincia, as&iacute; como las carreteras construidas y en construcci&oacute;n, estaciones telegr&aacute;ficas (para que digan que no hab&iacute;a), puentes, caminos, desfiladeros, etc&eacute;tera. En la &uacute;ltima imagen de abajo se ve la portada en rojo de una de las gu&iacute;as de Emilio Valverde.
    </p><p class="article-text">
        No est&aacute; nada mal para finales del siglo XIX&hellip;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández-Llamazares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/historia/vida-cotidiana-juventud-burguesa-leon-siglo-xix_1_11718971.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 13 Oct 2024 07:59:27 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Así era la vida cotidiana de la juventud burguesa de León en el siglo XIX]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[León Antiguo,León ciudad,Madrid,España,Historia de León,Reportajes,Fotografía,León]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las dos Catalinas Fernández-Llamazares: la vida de las mujeres con negocios y propiedades en el León Antiguo]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/historia/catalinas-fernandez-llamazares-vida-mujeres-negocios-propiedades-leon-antiguo_1_11668878.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c2195f69-bf61-4bdc-bd30-7da318abb976_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las dos Catalinas Fernández-Llamazares: la vida de las mujeres con negocios y propiedades en el León Antiguo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La historia de dos mujeres con patrimonio muy importante –presidenta de un banco la primera durante el siglo XIX y heredera huérfana desde muy pequeña la segunda en el siglo XX– ejemplifica una época en la que se vislumbran más de ellas manejando su propio dinero, debido sobre todo a haber enviudado</p><p class="subtitle">ANTERIORES ENTREGAS - La vida cotidiana de la burguesía de León en el siglo XIX</p></div><p class="article-text">
        Durante comienzos del siglo XIX poco a poco algunos de los comerciantes y prestamistas se fueron convirtiendo en banqueros, como Francisco Salinas y su esposa Catalina Fern&aacute;ndez- Llamazares, y posteriormente, al fallecimiento de Francisco Salinas, &eacute;sta y sus sobrinos.
    </p><p class="article-text">
        No nos resulta normal contemplar a una mujer banquera en el siglo XIX, pero el error es nuestro. Hoy imaginamos a la mujer de hace siglos en su casa, atendiendo a sus labores. Pero s&iacute; era m&aacute;s habitual que las viudas tuvieran que regentar los negocios familiares que estaban a cargo de los que fueron sus maridos. As&iacute; pas&oacute; con <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Catalina_Fern%C3%A1ndez_Llamazares" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Catalina Fern&aacute;ndez-Llamazares</a>. Porque las viudas, desde siglos anteriores, en Espa&ntilde;a ten&iacute;an plenos derechos para otorgar poderes sin restricci&oacute;n alguna, y otra serie de condicionantes que es preciso aclarar. Por ejemplo, las dotes de las mujeres eran inembargables. Las viudas votaban en muchos concejos (los concejos dispon&iacute;an de una gran autonom&iacute;a de gobierno) como cualquier vecino, pero adem&aacute;s eran protegidas y <em>mimadas</em> al m&aacute;ximo por el propio concejo por su intr&iacute;nseca condici&oacute;n de viudas, y porque ten&iacute;an casa. De hecho, el catastro del Marqu&eacute;s de la Ensenada (1750) las reconoce como un vecino/a m&aacute;s, y cualquier tratado hist&oacute;rico o legislativo (por ejemplo, leer a Vicente Fl&oacute;rez de Qui&ntilde;ones) reconoce ese derecho de la mujer a todos los efectos sociales, mercantiles y patrimoniales desde tiempos inmemoriales.
    </p><p class="article-text">
        En los concejos, un vecino lo compon&iacute;a el cabeza de familia, hombre de la casa que pagaba sus impuestos y ten&iacute;a derecho a los bienes comunales y otros servicios que ofrec&iacute;an el concejo y el Ayuntamiento. Las viudas eran consideradas desde el punto de vista fiscal como 'medio vecino' y ten&iacute;an sus tasas impositivas reducidas, aunque tambi&eacute;n ten&iacute;an derecho a los mismos servicios municipales, sin contar las consideradas limitaciones de su sexo en esta &eacute;poca. Por ejemplo, no pod&iacute;an ejercer cargos municipales, no prestaban servicios de arreglos de caminos ni sal&iacute;an a las batidas de lobos; aunque en el caso de tener hijos, este o estos podr&iacute;an cumplir con esas obligaciones. 
    </p><h2 class="article-text">Las viudas en el censo de 1712</h2><p class="article-text">
        En el censo de Campoflorido de 1712 realizado a efectos tributarios vuelve a confirmar que las viudas pagaban la mitad, pero disfrutaban por completo de todos los derechos como contraprestaci&oacute;n. Los legisladores de la &eacute;poca que heredaban toda la sabidur&iacute;a del derecho consuetudinario aplicaban una l&oacute;gica implacable que ya la quisieran poder ejercer la gran mayor&iacute;a de nuestros pol&iacute;ticos del momento. Entrar en comparaciones hist&oacute;ricas es un notable anacronismo sin sentido. No conocer el pasado condiciona negativamente nuestro futuro. Al contrario de lo que han publicado ciertos medios acad&eacute;micos y period&iacute;sticos, Catalina &ndash;quien dice Catalina lo puede extender a cualquier otra mujer viuda del momento, pues la legislaci&oacute;n espa&ntilde;ola as&iacute; lo contemplaba&ndash; ten&iacute;a plenos poderes para administrar bienes. Es m&aacute;s: cuando su marido, el banquero Francisco Salinas cae enfermo, no delega en ning&uacute;n hombre, sino en su esposa, gran conocedora del negocio despu&eacute;s de m&aacute;s de treinta a&ntilde;os trabajando juntos, confiriendo un poder especial que dice as&iacute;: &ldquo;Poder para administrar bienes, s&aacute;bado, 13 de septiembre de 1834, otorgado ante el notario Felipe Morala Rodr&iacute;guez a do&ntilde;a Catalina Fern&aacute;ndez-Llamazares&rdquo;:
    </p><p class="article-text">
        <em>&hellip;no duda de su talento, conocimientos y dem&aacute;s cualidades que la honran, y desempe&ntilde;ar&aacute; dicha comisi&oacute;n, es decir, la Real Caja de Amortizaci&oacute;n a satisfacci&oacute;n de los se&ntilde;ores directores de la Real Caja, para que en su nombre y durante la enfermedad que padece pueda administrar, dirigir y gobernar todos los negocios concernientes a la Comisi&oacute;n de la Real Caja de Amortizaci&oacute;n de esta capital, haciendo los pagos de letras que se libren contra la misma y los recibos a los deudores de Vales Reales, inscripciones o por cualquier otro concepto de los vencidos y los que en lo sucesivo vencieran, percibiendo y cobrando cuantas cantidades sean precisas</em> [&hellip;].
    </p><p class="article-text">
        Es decir, en una palabra: Catalina se convirti&oacute; efectiva y jur&iacute;dicamente en la mujer que dirig&iacute;a la sucursal del Banco de Espa&ntilde;a en Le&oacute;n (entonces llamado Banco de San Fernando). Porque el enorme talento de Catalina, tanto personal como profesional, estaba para todos &ndash;como demuestra el escrito anterior&ndash; &ldquo;fuera de toda duda&rdquo;. Como tantas otras mujeres en la Historia de Espa&ntilde;a, se dedic&oacute; a ejercer un matriarcado en el mejor y m&aacute;s estricto sentido de la palabra (aunque sin hijos, pero s&iacute; con sus sobrinos, a los que en sus cartas privadas trata &ldquo;de hijos&rdquo;), fundamental para la buena marcha de un negocio al que ella se vio obligada a dar continuidad. 
    </p><p class="article-text">
        Lo lleva a cabo con mucho &eacute;xito, es cierto. Pero no se pueden sacar conclusiones anacr&oacute;nicas, porque todos somos hijos de la &eacute;poca que nos ha tocado vivir, y Catalina no fue una excepci&oacute;n. Para terminar, explicar que en el C&oacute;digo de Comercio de 1857 (oficialmente el primer c&oacute;digo de comercio espa&ntilde;ol es de 1885, pero incluye la compilaci&oacute;n de legislaci&oacute;n anterior) se lee perfectamente en su libro primero, t&iacute;tulo primero, que: &ldquo;Puede ejercer el comercio la mujer estando separada leg&iacute;timamente de su cohabitaci&oacute;n&rdquo;. Por todo esto hay que considerar que entre las <em>traiciones</em> a la memoria documentada y escriturada del pasado la confusi&oacute;n en el presente est&aacute; asegurada. Otra cosa, bien diferente, fue el retroceso de ciertos derechos de la mujer durante el per&iacute;odo franquista. Pero esta es ya otra historia&hellip; 
    </p><h2 class="article-text">Otras importantes mujeres en el siglo XIX</h2><p class="article-text">
        Hubo mujeres que tambi&eacute;n heredaron importantes patrimonios. Unas, por el hecho de quedar viudas (Catalina Fern&aacute;ndez-Llamazares hereda un gran patrimonio al enviudar del banquero asturiano Francisco Salinas); otras, sencillamente lo heredan de sus progenitores. Y hay mujeres que heredan los negocios de sus maridos al enviudar. Hay que tener cuidado con la visi&oacute;n actual de las cosas en reportajes y art&iacute;culos de Historia acad&eacute;micos, no cayendo en presentismos inadecuados. Si, por ejemplo, Rafaela Arriola se hizo relojera, fue porque hubo de heredar el negocio de su marido. As&iacute; de sencillo. Intentar presentar a Catalina como mujer pionera paradigma del feminismo se puede calificar como un anacronismo. Inteligente s&iacute;, pero adelantada a su tiempo como se entiende hoy no. Aunque en Le&oacute;n, hasta se han creado conferencias y art&iacute;culos y exposiciones sobre ella como la primera banquera de Espa&ntilde;a... con fotograf&iacute;a incluida... algo que se desmonta con el irrefutable hecho de que mientras ella vivi&oacute; y para el d&iacute;a que muri&oacute; ni siquiera hab&iacute;a llegado la <a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/casimiro-alonso-primer-fotografo-abrio-estudio-leon-siglo-xix_1_11001467.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fotograf&iacute;a de retratos a la capital leonesa</a>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Carta de Rafaela Arriola Uriarte al alcalde de León respecto al arreglo del reloj de la Plaza Mayor."
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            <span class="title">
                Carta de Rafaela Arriola Uriarte al alcalde de León respecto al arreglo del reloj de la Plaza Mayor.                            </span>
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        La correspondencia privada existente demuestra bien a las claras la importancia de la opini&oacute;n femenina en el &aacute;mbito privado, e incluso la preeminencia de la mujer en multitud de situaciones familiares, sociales y econ&oacute;micas durante el siglo XIX y anteriores. No era algo tan extra&ntilde;o en aquellos tiempos que las mujeres tuvieran negocios y los supieran llevar con &eacute;xito, pese a que el retroceso en la dictadura del siglo XX opacara estas circunstancias. Lo demuestran los avances de la Segunda Rep&uacute;blica, legislando las libertades a las mujeres que se hab&iacute;an ganado con anterioridad con su propio esfuerzo.
    </p><h2 class="article-text">La sobrina nieta Catalina Fern&aacute;ndez-Llamazares</h2><p class="article-text">
        La sobrina nieta de la primeraCatalina Fern&aacute;ndez-Llamazares tambi&eacute;n se llamaba igual: Catalina Fern&aacute;ndez-Llamazares. Y fue &ndash;sin ella buscarlo ni quererlo, y muy probablemente para su gran desgracia&ndash; la mayor heredera del inmenso patrimonio que durante todo el siglo XIX atesor&oacute; la Banca Viuda de Salinas y Sobrinos, regentada por su familia. Una vida, la de esta Catalina, marcada por las desgracias personales: pues su madre Encarnaci&oacute;n Gonz&aacute;lez Vald&eacute;s se suicid&oacute; con una c&aacute;psula de sublimado de mercurio cuando ella ten&iacute;a 3 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        A partir de ah&iacute;, a la ni&ntilde;a se la traslad&oacute; a estudiar a Suiza. Hoy se puede apreciar en la finca de La Cenia, cerca de Mansilla de las Mulas, el edificio de estilo helv&eacute;tico que ella mand&oacute; construir. Una ni&ntilde;a con tan imponente patrimonio fue rodeada (pues su padre, Francisco, era muchos a&ntilde;os mayor que la madre y tambi&eacute;n falleci&oacute;) a temprana edad de varios administradores y tutores. 
    </p><p class="article-text">
        Entre los tutores, su t&iacute;o Ambrosio Fern&aacute;ndez-Llamazares, prestigioso banquero, abogado, farmac&eacute;utico y propietario que se cas&oacute; con Flora Gonz&aacute;lez del Ron. El administrador de parte de ese patrimonio y de otra parte del patrimonio de la familia Fern&aacute;ndez-Llamazares era el abogado y administrador de fincas Nicanor L&oacute;pez. Hasta que Catalina fue mayor de edad muchos de sus negocios inmobiliarios fueron gestionados por el hermano de su desaparecida madre, &Aacute;lvaro Gonz&aacute;lez Vald&eacute;s, asturiano y descendiente de otra importante estirpe de comerciantes gijonenses que ya manten&iacute;an relaciones comerciales con la banca de la familia Fern&aacute;ndez-Llamazares desde hac&iacute;a m&aacute;s de un siglo. Catalina viv&iacute;a, antes de su mayor&iacute;a de edad, principalmente en Madrid, donde conoci&oacute; a un joven aspirante a escultor llamado V&iacute;ctor de los R&iacute;os, con quien se cas&oacute; pr&aacute;cticamente en secreto, con una guerra civil rondando y sin dar explicaci&oacute;n (nadie se la pidi&oacute;) a toda esa parte de la familia leonesa de la que ella proven&iacute;a por parte paterna (su padre era el abogado, banquero y gran propietario Francisco Fern&aacute;ndez-Llamazares, conocido popularmente en Le&oacute;n por 'Paco Salinas').
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                Retrato idealizado de la sobrina Catalina Fernández-Llamazares realizado por su marido Víctor de los Ríos que hoy se conserva en la finca de la Cenia, donde ambos residieron en vida y fueron sus propietarios.                            </span>
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        El t&iacute;o por parte materna, &Aacute;lvaro Gonz&aacute;lez Vald&eacute;s, gestionaba varios de sus negocios desde Segovia, y tambi&eacute;n el patrimonio de Catalina en Le&oacute;n. Para muestra, parte de la correspondencia de &Aacute;lvaro Gonz&aacute;lez Vald&eacute;s con el director del Banco Bilbao, profesor de la Escuela Mercantil y empresario Pedro Fern&aacute;ndez-Llamazares, quien en pleno auge de la <a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/servicios-publicos-leon-cien-anos-calefaccion-pavimentacion-madera-saneamiento-agua-corriente_1_10742662.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">instalaci&oacute;n de calefacciones</a> (1925) en nuestra ciudad, pretend&iacute;a instalar, pues era el due&ntilde;o de una empresa de venta e instalaci&oacute;n de suministros industriales, el sistema de agua y calefacci&oacute;n en varias de las propiedades m&aacute;s queridas por la familia Fern&aacute;ndez-Llamazares en nuestra ciudad que pasaron a propiedad de Catalina, pero sobre todo en dos: en Puerta Castillo (actual edificio del 'Le&oacute;n Romano' hoy perteneciente al Ayuntamiento), y el n&uacute;mero 2 de la calle General Picasso (calle del Pozo, donde residi&oacute; su t&iacute;a abuela, Catalina la banquera).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Pedro Fernández-Llamazares, empresario y director del Banco Bilbao.                            </span>
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        <em>[&hellip;] enterado de que qued&oacute; ultimada la instalaci&oacute;n en la casa del general Picasso, nada me ha dicho a&uacute;n don Nicanor sobre este particular. Con anterioridad a su carta he recibido los presupuestos y planos para la instalaci&oacute;n en las dem&aacute;s casas. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Es de suponer que en cuanto empiecen los calores quiera salir mi sobrina de Madrid, y entonces ser&aacute; ocasi&oacute;n de conocer lo que en cada una deba de gastarse, seg&uacute;n el m&eacute;rito que tengan. Dichas obras las inspeccionar&aacute;, cuantas veces lo juzgue conveniente, el administrador en &eacute;sa, don Nicanor L&oacute;pez, quien me informar&aacute; del concepto que me merecen. En cuanto a formular presupuestos y planos para las dem&aacute;s casas, pueden hacerlos si quieren, pero sin compromiso alguno por nuestra parte, y concretando el coste total (alba&ntilde;iler&iacute;a incluida) para cada casa, para poder comparar con otros presupuestos que ya obran en mi poder.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Con nuestro afectuoso saludo a su familia y la de su t&iacute;o Ambrosio, queda suyo afect&iacute;simo amigo que besa su mano: &Aacute;lvaro G. Vald&eacute;s.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Carta de Álvaro González Valdés a Pedro Fernández-Llamazares sobre presupuestos de instalación para las propiedades urbanas de Catalina."
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            <span class="title">
                Carta de Álvaro González Valdés a Pedro Fernández-Llamazares sobre presupuestos de instalación para las propiedades urbanas de Catalina.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Once a&ntilde;os m&aacute;s tarde, y con una Guerra Civil de por medio, Catalina se casar&iacute;a con el escultor V&iacute;ctor de los R&iacute;os, exc&eacute;ntrico y acomodado, con quien tuvo un &uacute;nico hijo llamado Jes&uacute;s. Quien muy joven, v&iacute;ctima de los excesos, morir&iacute;a por sus graves problemas con las drogas . Porque Jes&uacute;s, quien hab&iacute;a residido en Londres, hab&iacute;a entrado en la espiral del dinero y el vicio. Lo peor fue c&oacute;mo arrastr&oacute; a su padre: tras la tr&aacute;gica muerte de Jes&uacute;s en Le&oacute;n fue Catalina quien se separ&oacute; del escultor, con quien manten&iacute;a separaci&oacute;n de bienes. Fue entonces cuando V&iacute;ctor de los R&iacute;os comenz&oacute; a tener serios problemas econ&oacute;micos, mientras Catalina se fue hasta Valladolid donde se llega a plantear tomar el h&aacute;bito en un convento. V&iacute;ctor acabar&iacute;a sus d&iacute;as en un asilo de Santander, mientras el patrimonio de Catalina pas&oacute; a manos de las monjas&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Cierto es que, a veces, el exceso de dinero no s&oacute;lo no da la felicidad, sino que trae terribles consecuencias. 
    </p><p class="article-text">
        Hoy, en la mal llamada 'Casona de Puerta Castillo' una placa puesta por el Ayuntamiento recuerda al escultor V&iacute;ctor de los R&iacute;os, quien tuvo taller y disc&iacute;pulos all&iacute;, donde antes hubo hospicio desamortizado y tres posteriores casas propiedad de la familia Sierra-Pambley. Nadie recuerda hoy a Catalina, pobre ni&ntilde;a rica de cuna, quien no supo o pudo gestionar su magn&iacute;fico patrimonio con propiedades en los lugares m&aacute;s insospechados del mundo; quien no pudo o supo gestionar su vida personal y, sobre todo, quien no supo gestionar su pasado: es decir, la Historia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández-Llamazares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/historia/catalinas-fernandez-llamazares-vida-mujeres-negocios-propiedades-leon-antiguo_1_11668878.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Sep 2024 07:54:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las dos Catalinas Fernández-Llamazares: la vida de las mujeres con negocios y propiedades en el León Antiguo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[León,Historia de León,León Antiguo,Reportajes,Mujeres Sobresalientes]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hugo Miranda de Tuya y Julia Pérez-Seoane: la represión militar franquista de la burguesía republicana moderada]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/hugo-miranda-julia-perez-seoane-represion-militar-franquista-burguesia-republicana-moderada_1_11613194.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/00b96b9e-294b-4c1d-ba43-fc42ed1b8436_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hugo Miranda de Tuya y Julia Pérez-Seoane: la represión militar franquista de la burguesía republicana moderada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El matrimonio entre este catedrático numerario de Matemáticas gijonés y la profesora leonesa de Lengua y Literatura sufrió el acoso de las autoridades franquistas "hasta hacerles la vida imposible" por no ser ejemplo para el nuevo régimen, incluso siendo ella calificada "de derechista"</p><p class="subtitle">HISTORIA DE LA REPRESIÓN - El acoso falangista a Luis González Roldán, uno de los creadores del León del siglo XX</p></div><p class="article-text">
        El plan de los militares sublevados en julio de 1936 era acabar con todos los rastros del sistema democr&aacute;tico, como bien queda demostrado con las descarnadas <a href="http://ildefonsosuarez.es/Historia2bat/tema11/ALgunosGolpistas.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">instrucciones del General Mola</a> de usar &ldquo;la violencia extrema&rdquo;, y mientras en un primer momento la represi&oacute;n fue asesina &ndash;sobre todo entre los ciudadanos m&aacute;s a la izquierda y con cualquier cargo pol&iacute;tico republicano no afin a los golpistas&ndash;, despu&eacute;s de 1937 y tras la guerra no se mataba ya <em>impunemente </em>(al menos a los que no se se&ntilde;alaban con &ldquo;delitos de sangre&rdquo;), pero se &ldquo;hac&iacute;a la vida imposible&rdquo; a aquellos que no cuadraban con la <em>Nueva Espa&ntilde;a</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Hay cientos de historias de aquella primera y asesina represi&oacute;n a las izquierdas en la ciudad (<a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/mas-de-un-tercio-vecinos-leon-capital-prisioneros-guerra-civil-1938-1939_1_9430973.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Le&oacute;n en 1938 era un inmenso campo de concentraci&oacute;n con la tercera parte de sus habitantes presos</a>) y en la provincia leonesa. Notorias son las del fusilamiento de los <a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/miguel-castano_1_9397114.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pol&iacute;ticos republicanos en noviembre de 1936</a> como brutal <em>ejemplo</em> para todos los leoneses, estando entre las v&iacute;ctimas el alcalde Miguel Casta&ntilde;o, el gobernador civil Emilio Franc&eacute;s y el joven presidente de la Diputaci&oacute;n Provincial Ramiro Armesto. Y tambi&eacute;n varios casos que demuestran que los militares fueron a &ldquo;acabar con todo lo anterior&rdquo;, como el <em>paseo </em>al presidente de la Cruz Roja (y exseleccionador nacional de F&uacute;tbol) <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/joaquin-heredia-guerra-seleccionador-nacional-futbol-espana-paseado-asesinado-desaparecido-leon-fosa-comun-represaliado_1_9439693.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Joaqu&iacute;n Heredia</a>, o los asesinatos por parte de falangistas de los <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/paseos-leon-asesinatos-abogados-fuertes-zuloaga_1_9449716.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">abogados Fuertes y Zuloaga</a>.
    </p><p class="article-text">
        Pero la campa&ntilde;a de asesinatos no se fren&oacute; s&oacute;lo en los considerados izquierdistas, ya que en Le&oacute;n la burgues&iacute;a era bastante progresista y sufri&oacute; las consecuencias de ello con incautaciones masivas y asesinatos. Ejemplos de ello fueron c&oacute;mo cruelmente <a href="https://ileon.eldiario.es/opinion/represion-franquista-no-hay-memoria-historica-guerra-civil-columna-emilio-silva-presidente-armh_129_11584378.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hicieron financiar su asesinato al Emilio Silva Faba, due&ntilde;o de una tienda de coloniales</a> en Villafranca del Bierzo, o la <a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/acoso-franquista-a-luis-gonzalez-roldan-leon-siglo-xx_1_10868942.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">persecuci&oacute;n incansable tras la guerra del potentado Luis Gonz&aacute;lez Rold&aacute;n</a>, que en un primer momento apoy&oacute; el golpe... pero que termin&oacute; arruinado tras una serie de acusaciones provocadas posiblemente para sacarle el dinero, ya que los falangistas se excusaron para hacerlo en que su vida era &ldquo;un tanto disoluta&rdquo; y poco recomendable en la nueva sociedad del r&eacute;gimen. 
    </p><p class="article-text">
        Incluso el que fuera nombrado alcalde provisional de Le&oacute;n tras deponer a Miguel Casta&ntilde;o, Enrique Gonz&aacute;lez Luaces, &ndash;y luego presidente de la Diputaci&oacute;n&ndash; fue <em>retirado</em> de la pol&iacute;tica en 1938 por sus v&iacute;nculos con la Instituci&oacute;n Libre de Ense&ntilde;anza y los Sierra-Pambley, amenazando incluso con acusarle &ldquo;de mas&oacute;n&rdquo;. Todo debido a sus protestas constantes ante la dureza de la represi&oacute;n; lo mismo que le cost&oacute; <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/tren-nazi-virgen-costo-mismo-multa-salvar-miguel-castano_1_9484430.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una fuerte multa al obispo Jos&eacute; &Aacute;lvarez y Miranda tras firmar una carta en favor de los pol&iacute;ticos fusilados</a> en noviembre de 1936.
    </p><h2 class="article-text">Dos profesores de prestigio, en el punto de mira franquista </h2><p class="article-text">
        El caso protagonista de este reportaje, es el del matrimonio entre Hugo Miranda de Tuya y Julia P&eacute;rez-Seoane y D&iacute;az Vald&eacute;s. Dos prestigiosos miembros de la comunidad educativa &ndash;otro de los sectores que sufri&oacute; la primera represi&oacute;n brutal asesina de los sublevados que fueron directamente a por los maestros&ndash; cuyo prestigio anterior a la Guerra Civil era enorme y en el caso de &eacute;l, de relevancia nacional.
    </p><p class="article-text">
        El gijon&eacute;s Hugo Miranda, catedr&aacute;tico numerario de Matem&aacute;ticas del Instituto de Mah&oacute;n en 1910, y del Instituto Jovellanos de Gij&oacute;n hasta 1920, se traslad&oacute; en 1921 como catedr&aacute;tico de Matem&aacute;ticas al Instituto de Segunda Ense&ntilde;anza de Le&oacute;n Padre Isla. Es en Le&oacute;n donde conoce a su segunda esposa, la profesora de Lengua y Literatura en la Escuela Femenina de Magisterio Julia P&eacute;rez-Seoane y D&iacute;az Vald&eacute;s, con quien se casa, por matrimonio can&oacute;nico, el 23 de diciembre de 1925, teniendo, en 1927, una nueva hija de nombre Julia (como la madre). Ese mismo a&ntilde;o de 1927 se construyen en Gij&oacute;n (calle Ezcurdia), en un solar heredado por Hugo &ndash;y con dinero aportado por Julia al matrimonio que a su vez lo ha heredado de su padre&ndash;, unos edificios de pisos que acoger&aacute;n inquilinos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Miranda de Tuya estuvo afiliado al partido pol&iacute;tico denominado Al Servicio de la Rep&uacute;blica (como Ortega y Gasset, Gregorio Mara&ntilde;&oacute;n, Ram&oacute;n P&eacute;rez de Ayala, Justino de Azc&aacute;rate, Publio Su&aacute;rez Uriarte o el propio Antonio Machado), hasta que ese partido desapareci&oacute;, pasando a militar entonces en el partido de Izquierda Republicana que ten&iacute;a su sede en la calle Legi&oacute;n VII n&uacute;mero 3, en el edificio Rold&aacute;n. Su vida cotidiana anterior al alzamiento de los militares discurre en el Instituto y del mismo a su lujoso piso de la Calle Padre Isla n&uacute;mero 9 (edificio Zorita), rodeado de la tranquilidad que le proporciona su enorme prestigio conseguido a base de honestidad y talento. Es m&aacute;s: Hugo Miranda es un hombre tan discreto como reservado, y no habla de pol&iacute;tica en p&uacute;blico.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como en el caso de <a href="https://ileon.eldiario.es/1_a5d8ce" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Luis Gonz&aacute;lez Rold&aacute;n</a> y tantos otros, nadie puede presentar testigos o documentos que prueben lo contrario. En lo que respecta a su profesionalidad, Hugo Miranda prescinde de cualquier idea pol&iacute;tica en el desempe&ntilde;o de la ense&ntilde;anza como catedr&aacute;tico de matem&aacute;ticas. Los alumnos del instituto &ndash;puestos en pie al final de la clase dedicada al conocimiento de los cantares y bailes regionales&ndash; cantan el <em>Himno de Riego</em> es cierto, pero lo hacen en las clases de m&uacute;sica impartidas por el catedr&aacute;tico de esa materia, se&ntilde;or Mance&ntilde;ido, con la letra que le da car&aacute;cter de himno nacional y constitucional. Hugo Miranda de Tuya es el Director de Permanencias estando obligado a vigilar las ense&ntilde;anzas, pr&aacute;cticas que han sido acordadas por el claustro de profesores, que es el mismo claustro que le nombr&oacute;.
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                    alt="Patio del desaparecido edificio del Instituto General y Técnico Padre Isla (1917-1966)."
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                Patio del desaparecido edificio del Instituto General y Técnico Padre Isla (1917-1966).                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Su esposa, Julia P&eacute;rez-Seoane y D&iacute;az-Vald&eacute;s est&aacute; conceptuada &ldquo;como derechista&rdquo; entre el claustro de profesores al que pertenece, y los hermanos de ella son militares de alta graduaci&oacute;n contrariados con los avatares por los que discurre la pol&iacute;tica de Aza&ntilde;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hugo Miranda, por las ma&ntilde;anas, recoge personalmente los peri&oacute;dicos en el quiosco situado en la plaza de San Marcelo. Est&aacute; suscrito, desde 1925, al diario <em>La Democracia</em> que dirige el alcalde socialista de Le&oacute;n Miguel Casta&ntilde;o; pero cierto es que tambi&eacute;n lo est&aacute; al peri&oacute;dico madrile&ntilde;o <em>Ahora</em>, de clara tendencia derechista.
    </p><p class="article-text">
        Es tal la alta cualificaci&oacute;n profesional de Hugo, y tanto su prestigio personal y humano, que sinti&eacute;ndose hombre de ideales republicanos, muy poco aporta a la pol&iacute;tica en su quehacer cotidiano, y por supuesto, nada recibe de ella (&ldquo;salvo disgustos&rdquo;). Hugo no acepta favores ni cargos pol&iacute;ticos ofrecidos en consideraci&oacute;n a sus ideales. Sencillamente no los necesita. Es m&aacute;s, al advenimiento de la Rep&uacute;blica se le ofrece el cargo de Director del Instituto de Le&oacute;n, que rechaza rotundamente. Y no s&oacute;lo eso, sino que recomienda para el cargo a Mariano Dom&iacute;nguez Berrueta, conocido derechista, porque estima que Berrueta es el hombre con mayores cualidades y conocimientos sobre la cultura y vida leonesa para ejercer el cargo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hugo Miranda de Tuya, cualificado republicano sin tacha, se siente, sin embargo, contrario a los ideales marxistas:
    </p><p class="article-text">
        <em>Fui republicano, pero nunca socialista ni comunista. No pod&iacute;a serlo, ni pod&iacute;a nadie creer que lo fuera, pues por el trabajo personal de toda una vida me hab&iacute;a llegado a crear una posici&oacute;n econ&oacute;mica bastante satisfactoria que se derrumbar&iacute;a (con el consiguiente da&ntilde;o para mi mujer y mis hijos) si llegaran a triunfar las ideas comunistas. Yo no pod&iacute;a m&aacute;s que perder sosteni&eacute;ndolas.</em>
    </p><p class="article-text">
        Y refiri&eacute;ndose a la Casa del Pueblo, Hugo Miranda se refiere a los &ldquo;excesos y libertades de las Juventudes de la Casa del Pueblo de Le&oacute;n&rdquo;:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>En efecto, consideraba que en estos partidos hab&iacute;a una indisciplina absolutamente incompatible con el principio que defend&iacute; siempre de que no puede existir naci&oacute;n alguna sin la m&aacute;s completa disciplina en todos los &oacute;rdenes de la vida colectiva; principio que apliqu&eacute; con celo extraordinario y constituye mi mayor orgullo a toda mi actuaci&oacute;n profesional.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que vemos de este modo a un ilustre catedr&aacute;tico de Matem&aacute;ticas, republicano convencido, reuniendo las caracter&iacute;sticas t&iacute;picas de este amplio sector de la burgues&iacute;a de la &eacute;poca, consabidas caracter&iacute;sticas que podemos resumir en su extraordinaria moderaci&oacute;n en sus actuaciones pol&iacute;ticas; su orgullo y satisfacci&oacute;n de s&iacute; mismo; su propia disciplina interna, motor de su alta cualificaci&oacute;n y profesionalidad; su respeto absoluto a otras ideolog&iacute;as; su &ldquo;apoyo natural&rdquo;, personal y humano a otras ideolog&iacute;as (calificadas &ldquo;de derechistas&rdquo;); y su se&ntilde;alada e incondicional amistad con algunas de estas personas de diferente ideolog&iacute;a. As&iacute;, Hugo Miranda mantiene excelentes relaciones con Cipriano Alonso Barroso, rector del Colegio de los Agustinos; con la Madre Salvadora, superiora del Colegio de las Carmelitas; o con los militares Arturo Usoz y Eusebio Corral. Y es amigo personal, igualmente, de los denominados &ldquo;elementos derechistas&rdquo; de la &eacute;poca, como as&iacute; estaban considerados el m&eacute;dico Olegario Llamazares; toda la familia de Tom&aacute;s Gala, p&aacute;rroco fallecido de San Marcelo; Jos&eacute; Usoz, coronel de infanter&iacute;a; el m&eacute;dico Emilio Hurtado; el comerciante Cipriano Lub&eacute;n; el escultor Julio del Campo; Victoriano Felipe Sotura, teniente de la Guardia Civil; o<a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/periodista-lamparilla-calle-leon-mantiene-propagandista-franquista-causo-suspension-genarin_1_11241780.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> &Aacute;ngel Su&aacute;rez Ema (</a><a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/periodista-lamparilla-calle-leon-mantiene-propagandista-franquista-causo-suspension-genarin_1_11241780.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Buj&iacute;a</em></a><a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/periodista-lamparilla-calle-leon-mantiene-propagandista-franquista-causo-suspension-genarin_1_11241780.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">)</a>, periodista derechista.
    </p><p class="article-text">
        En efecto: en un posterior (y extraordinario por su tono) informe de la Guardia Civil leemos que&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>(&hellip;) aparte de su filiaci&oacute;n pol&iacute;tica gozaba fama de persona honrad&iacute;sima y celoso cumplidor de sus deberes como catedr&aacute;tico, en el desempe&ntilde;o de cuyo cargo prescindi&oacute; de toda idea pol&iacute;tica para dedicarse exclusivamente a la ense&ntilde;anza de sus alumnos de los que era estimado por los alumnos de la justicia con que los trataba&hellip;</em>
    </p><h2 class="article-text">El inicio de la guerra les pilla en Gij&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Hugo Miranda est&aacute; absorto en las correcciones sobre los apartados de &aacute;lgebra y geometr&iacute;a para la edici&oacute;n de un nuevo libro de matem&aacute;ticas. Los ex&aacute;menes finales de curso tambi&eacute;n le han mantenido muy ocupado. La madrugada del 16 de julio parte para Gij&oacute;n acompa&ntilde;ado de su familia, donde le sorprende el Alzamiento disfrutando de sus vacaciones. Est&aacute; claro que el hecho de que la suvlevaci&oacute;n le sorprendiera en Gij&oacute;n con su familia fue un enorme golpe de suerte que lo salv&oacute; en los primeros momentos del ingreso seguro en prisi&oacute;n, cuando no de haber sido <em>paseado</em> o condenado en consejo de guerra. Porque &ndash;aunque sin la menor ambici&oacute;n pol&iacute;tica y sin remunerar&ndash;, hab&iacute;a sido compromisario de Izquierda Republicana y hasta hab&iacute;a presidido el partido pol&iacute;tico en Le&oacute;n:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;&iquest;C&oacute;mo explicar mi nombramiento de Compromisario? Puedo afirmar, ante todo, que me resist&iacute; firmemente a aceptar la propuesta del partido [Izquierda Republicana] para ser incluido en la candidatura; tanto mis sirvientas (&hellip;) como do&ntilde;a Carmen Verduras [Ord&aacute;s], P. Isla, 79, fueron testigos de mi oposici&oacute;n en una de las visitas que con motivo de tal propuesta me hicieron varios correligionarios [Manuel Santamar&iacute;a y Vicente Mart&iacute;n Marassa]. Si por fin llegu&eacute; a aceptarla, fue por disciplina de partido, y para que la candidatura no presentara preponderancia de elementos marxistas. En la propaganda electoral correspondiente no trabaj&eacute; en absoluto en la candidatura, ni en la capital, ni en la provincia. En la votaci&oacute;n de Presidente de la rep&uacute;blica vot&eacute; al se&ntilde;or Aza&ntilde;a, precisamente para oponerme a la posible elecci&oacute;n del otro candidato, se&ntilde;or Largo Caballero. Todo esto justifica y explica mi cargo de Compromisario y lo hacen compatible (&hellip;)&rdquo;</em>&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y hasta su amigo, el presb&iacute;tero, marino, profesor mercantil, licenciado en Ciencias Exactas y licenciado en Filosof&iacute;a, Ram&oacute;n Ortiz de Rivero, lleg&oacute; a declarar que:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>S&eacute; por persona afiliada al partido de Izquierda Republicana de Le&oacute;n que dicho partido funcionaba de manera inconexa y desorganizada, pues se hallaba en perpetua composici&oacute;n y descomposici&oacute;n, y parece que incluso los nombramientos de los cargos no ten&iacute;an car&aacute;cter firme, sino eventual. As&iacute;, don Hugo Miranda, que pasaba por ser su presidente, no lo era en realidad, ya que aquella persona desconoce que hubiera habido alguna sesi&oacute;n para elegirlo.</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Las autoridades republicanas pasando revista en Gijón.                            </span>
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        Una vez que se ha producido el Alzamiento, Hugo Miranda de Tuya se queda en Gij&oacute;n, en poder de las tropas republicanas, donde se dedica a impartir clases en el Instituto Jovellanos durante esos primeros meses de la guerra; es decir, imparte clases durante el curso acad&eacute;mico de 1936-1937. Mientras, en Le&oacute;n, se le destituye de su cargo de catedr&aacute;tico el 17 de noviembre de 1936 y se le pone una multa de 50.000 pesetas. Puesto que el matrimonio se encuentra en Gij&oacute;n, la &ldquo;ausencia e ignorancia&rdquo; de la sanci&oacute;n impide a los sancionados pagar la multa en met&aacute;lico, por lo que la deuda se terminar&aacute; saldando con la subasta parcial de una finca de su propiedad en Gij&oacute;n (calle Ezcurdia n&uacute;meros 35 y 37), una vez que la ciudad asturiana cae en manos de las tropas franquistas a partir de noviembre de 1937. As&iacute; se nos relata la historia de la adquisici&oacute;n de las casas en el libro <a href="https://www.iberlibro.com/9788400085322/Faustino-Miranda-vida-dedicada-Bot%C3%A1nica-8400085329/plp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Faustino Miranda, una vida dedicada a la bot&aacute;nica</em></a>:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Hugo hab&iacute;a heredado de sus padres un solar en Gij&oacute;n, frente a la playa de San Lorenzo de esa ciudad y, con el dinero que su mujer Julia hered&oacute; de su padre, construyeron sobre &eacute;l una casa de varios pisos, que ten&iacute;a un jard&iacute;n adyacente en el que, a&ntilde;os despu&eacute;s, Faustino Antonio construy&oacute; un peque&ntilde;o pabell&oacute;n que dedic&oacute; a laboratorio para el estudio de las algas marinas del litoral Cant&aacute;brico. El matrimonio y su hija Julia pasaban en esa casa las vacaciones de verano, conviviendo, en esa &eacute;poca del a&ntilde;o, con Faustino.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Esta venta ser&aacute; considerada por su esposa Julia P&eacute;rez-Seoane totalmente ilegal puesto que se trataba de un bien ganancial, ya que fue construida durante el segundo matrimonio de Hugo con Julia y con el dinero aportado por ella, que a su vez lo hab&iacute;a heredado de su padre. De nada le servir&iacute;an sus reclamaciones. Mientras, con la excusa de las 50.000 pesetas, se entra en el domicilio de Hugo Miranda en Le&oacute;n, que queda completamente desvalijado.
    </p><h2 class="article-text">La vida de la familia Miranda lejos de Le&oacute;n</h2><p class="article-text">
        En Gij&oacute;n, ciudad controlada por las tropas republicanas, los desmanes y las <em>incautaciones inversas</em> son de igual modo feroces, y Hugo Miranda de Tuya colabora humanamente en todas las urgencias que se le presentan, ayudando con su influencia &ndash;que es much&iacute;sima&ndash; a todas las personas (para nada importa la ideolog&iacute;a, y menos si son de su propia familia) que se le presentan en su camino. De este modo consigue excarcelar en Avil&eacute;s a su cu&ntilde;ado Joaqu&iacute;n P&eacute;rez-Seoane, teniente coronel de artiller&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Las tropas franquistas est&aacute;n a punto de hacer <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/caida-del-frente-norte-operaciones-belicas-guerra-civil-final-maginot-del-cantabrico-cerro-castiltejon-franco-leon-asturias-gijon_1_9459829.html#:~:text=La%20noche%20del%2020%20al,no%20el%20conflicto%20en%20s%C3%AD)." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">caer el frente Norte</a>. Ante la inminencia de la entrada de las tropas franquistas en Gij&oacute;n, Hugo y su familia deciden trasladarse a Francia para llegar hasta Marsella, a casa de una amiga de su mujer Julia llamada madame Rostand. Hugo, su mujer, su hija, y su fiel sirvienta Narcisa parten de Ribadesella el 4 de septiembre de 1937 en el vapor ingl&eacute;s <em>Stanborne</em>, pero al llegar a Francia (La Rochelle) las autoridades de aquel pa&iacute;s conducen a la mayor&iacute;a de los espa&ntilde;oles desembarcados &ndash;fort&iacute;simamente custodiados, en coches de ferrocarril y sin ning&uacute;n contacto con el exterior&ndash; hasta la frontera catalana. De ah&iacute; pasan a Murcia, donde vuelve a trabajar como catedr&aacute;tico de Matem&aacute;ticas en el instituto hasta que la ciudad es tomada por las fuerzas franquistas; la familia Miranda vive en casa de Cristeta Sobrino (la oficial de estad&iacute;stica de Murcia destituida por el gobierno republicano a la que la familia de Hugo enviaba dinero desde Gij&oacute;n).
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                    alt="Pasaporte de evacuación del Consejo de Asturias y León, de Gijón a Cataluña, de la Familia Miranda de Tuya Pérez Seoane en 1937."
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            <span class="title">
                Pasaporte de evacuación del Consejo de Asturias y León, de Gijón a Cataluña, de la Familia Miranda de Tuya Pérez Seoane en 1937.                            </span>
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        El 30 de septiembre de 1937 Hugo Miranda es nombrado profesor de matem&aacute;ticas en el Instituto de segunda ense&ntilde;anza de Murcia. Gij&oacute;n cae ante el bando <em>Nacional</em> en octubre de 1937, y por lo tanto las autoridades franquistas proceden a tasar las propiedades de la familia Miranda en la calle Ezcurdia de Gij&oacute;n.&nbsp; Mientras la familia Miranda reside en Murcia durante todo el a&ntilde;o de 1938, sale a subasta el 15 de junio de 1938 una de sus propiedades de esa direcci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Desde Murcia, al tambi&eacute;n cu&ntilde;ado y militar Pablo P&eacute;rez-Seoane, que est&aacute; en Madrid escondido en una casa, Hugo le env&iacute;a v&iacute;veres:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Pablo P&eacute;rez Seoane y D&iacute;az-Vald&eacute;s, comandante de ingenieros en activo, con destino en el Regimiento de Zapadores de Sevilla, de nueva creaci&oacute;n; declaro y juro por mi honor:&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Que he permanecido con mi mujer do&ntilde;a Mar&iacute;a P&eacute;rez Conde en Madrid desde el Glorioso Alzamiento Nacional hasta el d&iacute;a de su liberaci&oacute;n, y que desde junio de 1938 en que D. Hugo Miranda supo que viv&iacute;amos ocultos, perseguidos y en grave situaci&oacute;n econ&oacute;mica y de salud por falta de alimentos, hasta el 28 de marzo &uacute;ltimo, nos ha enviado dicho se&ntilde;or desde Murcia, donde resid&iacute;a, cerca de 200 paquetes postales con un total de m&aacute;s de 300 kilogramos de comestibles, todo completamente gratis, Y gracias a lo cual, sin duda alguna, hemos podido sobrevivir mi mujer y yo a la dificil&iacute;sima situaci&oacute;n en que nos encontr&aacute;bamos.</em>
    </p><h2 class="article-text">Infausto regreso a Le&oacute;n</h2><p class="article-text">
        Al entrar las tropas de Franco en Murcia, Hugo Miranda &ndash;a pesar de disponer de los medios necesarios&ndash; no quiere salir del pa&iacute;s. Se presenta a las nuevas autoridades franquistas en Murcia y ante el que ser&iacute;a el director de aquel instituto en la ciudad Francisco S&aacute;nchez Faba para demostrarle que no piensa huir. &iquest;Temor a las represalias? Su conciencia est&aacute; tranquila y el hecho de poder justificar todas sus acciones humanitarias le hacen regresar a Le&oacute;n. Tal vez esa valent&iacute;a fue una grave equivocaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Es abril de 1939 y la guerra acaba de terminar. Hugo Miranda de Tuya regresa a Le&oacute;n con la intenci&oacute;n de que se le reponga en su c&aacute;tedra de matem&aacute;ticas en el instituto Padre Isla de la capital. Para ello tiene pensado presentar un recurso por el que se le revise &ndash;como han hecho tantos y tantos otros profesionales de la ense&ntilde;anza&ndash; su expediente de depuraci&oacute;n y conseguir la ansiada reposici&oacute;n. Por otro lado, las 50.000 pesetas de sanci&oacute;n impuesta por la Comisi&oacute;n provincial de incautaci&oacute;n de bienes ya han sido abonadas y su responsabilidad civil queda por lo tanto saldada.
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                    alt="El arco de despedida a la aviación nazi en la capital leonesa, en 1939."
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            <span class="title">
                El arco de despedida a la aviación nazi en la capital leonesa, en 1939.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Pero todo se trunca. <strong>Nada m&aacute;s pisar Le&oacute;n es detenido y encarcelado durante setenta d&iacute;as</strong>, sin form&aacute;rsele causa puesto que &ldquo;no resulta contra &eacute;l responsabilidad criminal alguna&rdquo;. Ha comenzado la nueva <em>caza de brujas</em>. A Hugo, como a Mar&iacute;a S&aacute;nchez Mi&ntilde;ambres, como a Luis Gonz&aacute;lez Rold&aacute;n, como a otros cientos de ciudadanos leoneses, en 1939 ya no se les va a asesinar impunemente&hellip;, pero s&iacute; se va a conseguir &ldquo;hacerles la vida imposible&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, el 3 de julio de 1939 Hugo Miranda de Tuya sale de la c&aacute;rcel por informe del auditor de guerra al que da el visto bueno el teniente coronel Juez Instructor Salas.
    </p><p class="article-text">
        La salida de la c&aacute;rcel supone ya un primer avance. Pero el 26 de ese mismo mes se le abre proceso de responsabilidad civil desde el Tribunal Regional de Responsabilidades Pol&iacute;ticas de Valladolid. Aunque no se le va a poder sancionar econ&oacute;micamente de nuevo, pues ya lo ha sido en el de la Comisi&oacute;n de incautaci&oacute;n provincial de bienes de 1937, este nuevo frente abierto le supone la paralizaci&oacute;n completa de su anhelo por solicitar la reposici&oacute;n de su c&aacute;tedra.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, en julio de 1939, del Tribunal Regional de Responsabilidades Pol&iacute;ticas de Valladolid pende todo el futuro profesional de Hugo. Y es que Hugo Miranda de Tuya ha cumplido 65 a&ntilde;os en mayo de 1939. A &eacute;l ya no le interesa el ejercicio de su c&aacute;tedra. Ni siquiera el sueldo. La edad de jubilaci&oacute;n estaba establecida en los 70 a&ntilde;os y por lo tanto le quedaban poco m&aacute;s de cuatro para su jubilaci&oacute;n. Adem&aacute;s, tiene una grave enfermedad de coraz&oacute;n, y por ese mismo motivo, podr&iacute;a solicitar la jubilaci&oacute;n anticipada.
    </p><h2 class="article-text">Inmediatamente detenido &ldquo;sin responsabilidad criminal&rdquo;</h2><p class="article-text">
        Por tanto, una vez que Hugo regresa a Le&oacute;n a primeros de abril de 1939 es inmediatamente detenido, e ingresa en el campo de concentraci&oacute;n de San Marcos hasta el 3 de julio, fecha en la que una sentencia por causa militar desde la Coru&ntilde;a le absuelve de cualquier responsabilidad criminal, motivo por el que es puesto en libertad. Aunque no se le reconoce responsabilidad criminal, la causa deja v&iacute;a abierta para que se le procese por responsabilidad civil desde el reci&eacute;n creado Tribunal de Responsabilidades Pol&iacute;ticas de Valladolid. Este tribunal dicta sentencia absolutoria el 21 de noviembre de 1939 por considerar que no se puede juzgar un hecho que ya ha sido juzgado por la Comisi&oacute;n provincial de incautaci&oacute;n de bienes, que le impuso una sanci&oacute;n de 50.000 pesetas que adem&aacute;s ha sido abonada.
    </p><p class="article-text">
        Pero en Le&oacute;n, la pesadilla sufrida no s&oacute;lo no se moder&oacute; a partir del momento en que es absuelto y ha pagado todas las sanciones econ&oacute;micas impuestas, sino que:
    </p><p class="article-text">
        <em>(&hellip;) el militar que le juzg&oacute; entonces le aconsej&oacute; que se marchara de Le&oacute;n. As&iacute; lo hizo y se fue a pasar una temporada con una sobrina que viv&iacute;a en Villavieja de Yeltes (Salamanca). Vana &ldquo;maniobra&rdquo;. A los pocos d&iacute;as de llegar a este pueblo fue detenido de nuevo y llevado a la c&aacute;rcel de Valladolid, donde estuvo dos a&ntilde;os: se le acus&oacute; de pertenecer a la masoner&iacute;a, cosa que no era cierta, y de estar afiliado a Izquierda Republicana, cosa que s&iacute; lo era. Adem&aacute;s, naturalmente, fue destituido de su cargo de catedr&aacute;tico el 1 de mayo de 1937 y no fue repuesto en &eacute;l hasta el 22 de junio de 1942, pero con la terrible sanci&oacute;n, dada su edad y su estado de salud, de traslado forzoso al Instituto de Oviedo, a donde ten&iacute;a que ir a impartir sus clases algunos d&iacute;as de la semana, hasta que se jubil&oacute; en 1944 (&hellip;)</em>
    </p><h2 class="article-text">Julia P&eacute;rez-Seoane, ya viuda, pleitea sin &eacute;xito</h2><p class="article-text">
        Hugo Miranda de Tuya falleci&oacute; en Le&oacute;n el 27 de diciembre de 1946. Su viuda pleitear&aacute; por la anulaci&oacute;n de la venta en subasta de la propiedad de la calle Ezcurdia, por considerarla ilegal, durante m&aacute;s de 25 a&ntilde;os. En vano. Su hija recuerda que
    </p><p class="article-text">
        <em>(&hellip;) Para recuperar la casa, su mujer tuvo que pedir un pr&eacute;stamo para &iexcl;volver a comprarla! Pr&eacute;stamo que, con los pocos ahorros de su sueldo, tard&oacute; muchos a&ntilde;os en pagar.</em>
    </p><p class="article-text">
        La desenfrenada ferocidad de la represi&oacute;n franquista no tuvo l&iacute;mite. Ni posibilidad de previsi&oacute;n alguna. Hugo Miranda de Tuya estaba condenado &ndash;como tantos ilustres espa&ntilde;oles&ndash; a padecerla, viniera de donde viniera la revoluci&oacute;n (comunista o fascista), en un pa&iacute;s sentenciado a confrontar su propia ruina. La burgues&iacute;a m&aacute;s culta, liberal, cualificada y moderada &ndash;hecha a s&iacute; misma&ndash;, estaba abocada al sufrimiento (no tal vez al fracaso). Las relaciones afectivas y familiares pesaban mucho m&aacute;s que cualquier ideolog&iacute;a pol&iacute;tica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hugo Miranda de Tuya, Hip&oacute;lito Romero Flores, Julio Marcos Candanedo, David Fern&aacute;ndez Guzm&aacute;n, Mar&iacute;a D&iacute;az Pedrosa, Mar&iacute;a S&aacute;nchez Mi&ntilde;ambres, Felisa de las Cuevas&hellip; el poder militar no estaba dispuesto a consentir su influencia. Saber escribir. Y pensar. Eso ya era delito en la <em>Nueva Espa&ntilde;a</em>. Y cierto es que otros tantos catedr&aacute;ticos y maestros se amoldaron a las nuevas circunstancias. Es m&aacute;s: ocuparon sus puestos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras un primer golpe de suerte el azar o el destino tal vez le salvaron la vida. En Asturias tuvo que luchar para defender con u&ntilde;as y dientes a su familia y a sus amigos (estuvieran en el lado que estuvieran). &iquest;La ideolog&iacute;a? Eso era ya cuesti&oacute;n de menor importancia.&nbsp;Tuvo que ver desde la distancia c&oacute;mo gran parte su patrimonio cambiaba de manos. Pero esto, por injusto que resulte, tampoco es asunto principal cuando lo prioritario es cuidar de la familia y poder salvar la vida.
    </p><p class="article-text">
        Hugo Miranda de Tuya, caballero en tiempos de guerra, no ten&iacute;a cabida en ese mundo. Y lo pag&oacute; muy caro. La miseria intelectual, cuando se ejerce desde el poder, carece de l&iacute;mites. Y siempre encontrar&aacute; su justificaci&oacute;n. No importa el procedimiento. Porque el procedimiento siempre se encuentra.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández-Llamazares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/hugo-miranda-julia-perez-seoane-represion-militar-franquista-burguesia-republicana-moderada_1_11613194.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 31 Aug 2024 07:40:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hugo Miranda de Tuya y Julia Pérez-Seoane: la represión militar franquista de la burguesía republicana moderada]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra Civil en León,Memoria Democrática,Historia de León,León Antiguo,Educación,Reportajes,León]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La vida cotidiana de la burguesía de León en el siglo XIX]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/historia/vida-cotidiana-burguesia-leon-siglo-xix_1_11588990.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c116f294-b694-43d3-b304-7af7b6641856_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La vida cotidiana de la burguesía de León en el siglo XIX"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el León de hace más de 150 años las costumbres de la burguesía empezaron a tener gran aceptación sustituyendo a las de la nobleza. Sus viviendas bellamente decoradas, el lujo de sus vestidos y joyas y sus nuevas formas de diversión fueron el modelo a imitar a partir de entonces por toda la sociedad</p><p class="subtitle">ENTREGA ANTERIOR - El Carnaval de 1905 en que los niños de León celebraron la Gran Fiesta del Árbol en medio de un barrizal</p></div><p class="article-text">
        Mientras en los siglos anteriores la cultura de los nobles era la que se impon&iacute;a, en el Le&oacute;n del siglo XIX las costumbres de la burgues&iacute;a empezaron a tener gran aceptaci&oacute;n. Sus viviendas bellamente decoradas, el lujo de sus vestidos y joyas y sus nuevas formas de diversi&oacute;n hicieron de la alta burgues&iacute;a un modelo que el resto de la sociedad comenz&oacute; a imitar. Hubo cierta ostentaci&oacute;n porque, por ejemplo, en el testamento de la banquera Catalina Fern&aacute;ndez-Llamazares aparecieron inventariados casi doscientos pares de zapatos en sus armarios zapateros de la calle del Pozo, donde resid&iacute;a en el momento de su fallecimiento all&aacute; por 1845.
    </p><p class="article-text">
        Los burgueses pensaban que la escala social deb&iacute;a componerse no por sus apellidos o los t&iacute;tulos de sus familias, sino seg&uacute;n los m&eacute;ritos de los individuos, pero el sistema pol&iacute;tico que exist&iacute;a en casi todos los pa&iacute;ses europeos era la monarqu&iacute;a absoluta, en el que solo la familia de los gobernantes y los miembros de la nobleza gozaban de privilegios, por lo que los ciudadanos del pueblo llano no pod&iacute;an aspirar a esos t&iacute;tulos de nobleza, que garantizaban los privilegios que se obten&iacute;an de forma hereditaria.&nbsp;
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                    alt="Interior de una casa leonesa del siglo XIX en la calle La Rúa, en una foto de Bustillo."
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                Interior de una casa leonesa del siglo XIX en la calle La Rúa, en una foto de Bustillo.                            </span>
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        &iquest;Pero c&oacute;mo era realmente la vida cotidiana de estas familias propietarias? &iquest;Ser&iacute;a parecida a este documento que apareci&oacute; enmarcado en la pared de una de las viviendas de la familia Fern&aacute;ndez-Llamazares?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El poemilla hogareño versa: &quot;Al estilo del lugar / Se come a la una en casa / De nueve a diez a cenar / Después se puede bailar / O tener cualquier función, / Por ser bueno a la cocción / Después de cenar andar&quot;."
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                El poemilla hogareño versa: &quot;Al estilo del lugar / Se come a la una en casa / De nueve a diez a cenar / Después se puede bailar / O tener cualquier función, / Por ser bueno a la cocción / Después de cenar andar&quot;.                            </span>
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        Porque el siglo XIX fue un siglo rico en cambios pol&iacute;ticos, sociales y culturales y, como no pod&iacute;a ser de otro modo, en el cambio de los usos y costumbres. Esta transformaci&oacute;n de la poes&iacute;a, la m&uacute;sica, literatura, educaci&oacute;n, ejercicio f&iacute;sico, b&uacute;squeda de perfumes, cosm&eacute;ticos, lujo, moda, teatro, &oacute;pera, gusto por los viajes y b&uacute;squeda del conocimiento y piezas de arte en general del siglo XIX, fue posible gracias&nbsp;a la burgues&iacute;a, el grupo social m&aacute;s pujante, que gozaba de un poder econ&oacute;mico alto merced&nbsp;a la propiedad de la tierra y a su dedicaci&oacute;n en la industria y a las empresas financieras y comerciales dentro y fuera de la pen&iacute;nsula Ib&eacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Podemos definir y afirmar que todas las actividades anteriormente citadas eran el denominador com&uacute;n de la burgues&iacute;a leonesa. Pero ojo, porque no toda ella era ideol&oacute;gicamente uniforme. Por ejemplo, el letrado y decano de los abogados leoneses de Le&oacute;n en 1865 escribe este bello soneto a Mar&iacute;a Cristina Borb&oacute;n Dos Sicilias, quien fuera la cuarta y &uacute;ltima esposa de Fernando VII (su t&iacute;o). Se volvi&oacute; a casar en secreto poco despu&eacute;s de morir Fernando&nbsp;VII con el joven miembro de la&nbsp;Guardia de Corps&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Agust%C3%ADn_Fernando_Mu%C3%B1oz_y_S%C3%A1nchez" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fernando Mu&ntilde;oz</a>, quien se convertir&iacute;a en el duque de&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Ducado_de_Ri%C3%A1nsares" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ri&aacute;nsares</a>, con quien tuvo ocho hijos m&aacute;s. Mar&iacute;a Cristina destac&oacute; por ser gran aficionada a la pintura, la escultura y m&uacute;sica. Relacionada con esta &uacute;ltima, adem&aacute;s de tocar el arpa o el piano, despuntaba en canto, hasta el punto de hacerlo como una aut&eacute;ntica profesional.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Retrato de María Cristina de Borbón de Dos Sicilias de Luis de la Cruz y Ríos (1815).                            </span>
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        &ldquo;El tocado, las plumas, las ricas joyas, cuando no la presencia de los guantes y el abanico, nos muestran todo un repertorio de s&iacute;mbolos propios del lenguaje rom&aacute;ntico, repetidos en la mayor&iacute;a de los retratos de la alta burgues&iacute;a de la &eacute;poca y propios del ambiente y sentimiento femenino del momento. Se transmite la imagen cercana de una mujer a la moda, aunque solemnizada por la presencia de las insignias, ambas adem&aacute;s reservadas para damas&rdquo;, <a href="https://ejercito.defensa.gob.es/museo/Galerias/documentos/MUSEO/REINAS_Y_REGENTES.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">explican sobre este cuadro en el Museo del Ej&eacute;rcito</a>. Lo que indica la influencia de la burgues&iacute;a ya entonces incluso en la realeza.&nbsp;
    </p><h2 class="article-text">La 'competici&oacute;n' po&eacute;tica de los burgueses leoneses del XIX</h2><p class="article-text">
        Rufino Barthe Vigil puede considerarse en Le&oacute;n como uno de los exponentes m&aacute;s claros de esa burgues&iacute;a &ldquo;cat&oacute;lica y conservadora&rdquo;, en contraposici&oacute;n a otras familias burguesas claramente republicanas como los Arriola, Mor&aacute;n, Azc&aacute;rate, Fern&aacute;ndez-Llamazares, Sierra Pambley, etc&eacute;tera. Rufino ser&iacute;a uno de los fundadores en la &uacute;ltima d&eacute;cada de 1890 del Ateneo Obrero Cat&oacute;lico, donde se impart&iacute;an clases y conocimientos de oficios, m&uacute;sica y tantas y otras actividades culturales derivadas de la Real Sociedad de Amigos del Pa&iacute;s de Le&oacute;n. Como podemos apreciar, no s&oacute;lo los Sierra Pambley se dedicaron a fundar escuelas para obreros&hellip;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Soneto dedicado a la regente María Cristina de Rufino Barthe Vigil."
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                Soneto dedicado a la regente María Cristina de Rufino Barthe Vigil.                            </span>
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        Lo que est&aacute; claro es que el teatro y la poes&iacute;a <em>chiflaba</em> a gran parte de esta emergente burgues&iacute;a, y tambi&eacute;n se conservan documentos y poemas in&eacute;ditos de esa otra burgues&iacute;a tildada de &ldquo;progresista y liberal&rdquo;, como este poema donde Rutilio Fern&aacute;ndez-Llamazares se mofa de las tertulias del Caf&eacute; La Estera y toda esa alta burgues&iacute;a que poblaba sus salones (&eacute;l mismo acud&iacute;a) &ldquo;para chismosear&rdquo; sobre los asuntos pol&iacute;ticos y culturales del Le&oacute;n del siglo XIX.
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                    alt="Primera página de esta obra titulada “El siglo XIX retratado en sus costumbres” que es una “zarzuela de la vuelta del mundo”, con música de la canción del burro."
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                Primera página de esta obra titulada “El siglo XIX retratado en sus costumbres” que es una “zarzuela de la vuelta del mundo”, con música de la canción del burro.                            </span>
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        Y como las mujeres burguesas le&iacute;an mucho, a veces se encuentran <em>marcap&aacute;ginas</em> creadas por ellas mismas, como esta flor en seda bordada y hallada entre las p&aacute;ginas de un vetusto ejemplar que perteneci&oacute; a Felipe Fern&aacute;ndez-Llamazares, por lo que sospechamos que la autora de esta obra de arte debi&oacute; de ser su esposa Loreto Carcedo Chicarro en ratos de paciente armon&iacute;a dom&eacute;stica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Flor bordada en seda utilizada como marcapáginas en el siglo XIX.                            </span>
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        As&iacute; pasaban el tiempo en casa los burgueses leoneses, y fuera de ella recogiendo todo tipo de novedades en otros lugares de Europa, <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">llegando incluso a viajar a la Exposici&oacute;n Universal de 1867 en Par&iacute;s como ya se explic&oacute; en este reportaje del Le&oacute;n Antiguo</a>. 
    </p><p class="article-text">
        No eran precisamente unos provincianos que se quedaban en su lugar de origen, sino gentes muy cosmopolitas que cambiaron el mundo en el siglo XIX y primeros del siglo XX, con el desarrollo urbano de Le&oacute;n en las dos primeras d&eacute;cadas de <a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/cien-anos-plaza-santo-domingo-centro-de-leon_130_9844366.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hace cien a&ntilde;os justos</a>. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández-Llamazares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/historia/vida-cotidiana-burguesia-leon-siglo-xix_1_11588990.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Aug 2024 12:03:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La vida cotidiana de la burguesía de León en el siglo XIX]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[León Antiguo,Vecinos,Historia de León,León ciudad,Reportajes,León,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Se ha contado bien el inicio de la Guerra Civil en León?]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/no-se-ha-contado-bien-el-inicio-de-la-guerra-civil-en-leon-mal-contada-universidad-columna-critica-historia-por-javier-fernandez-llamazares_129_11554210.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/01947d88-cb34-44b0-b753-11da5eb7d905_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Se ha contado bien el inicio de la Guerra Civil en León?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Javier Fernández-Llamazares critica que la mayoría de la información disponible en las librerías y bibliotecas sobre el conflicto entre 1936 y 1939 está desfasada y con graves problemas no sólo de interpretación sino de autoría. Defiende que la investigación en los archivos cambia todo lo conocido</p></div><p class="article-text">
        La necesaria y sistem&aacute;tica gran revisi&oacute;n hist&oacute;rica sobre la Guerra Civil en Le&oacute;n &ndash;como en el resto de Espa&ntilde;a&ndash; no pudo comenzar a realizarse hasta entrado el siglo XX debido a que las fuentes archiv&iacute;sticas conservadas, que son inmensas, estaban cerradas a los investigadores.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, hasta poco antes de 2010, el libro o investigaciones editadas sobre el tema correspond&iacute;a a algunos profesores de la Universidad de Le&oacute;n y, sobre todo, a lo publicado por Wenceslao &Aacute;lvarez Oblanca y Secundino Serrano, que culminar&iacute;a con el libro titulado <em>La guerra civil en Le&oacute;n</em>. Aqu&iacute; vino el primer contratiempo o fraude, porque ese libro, en realidad, es un zafio plagio (hasta las fotograf&iacute;as sobre Le&oacute;n copiaron) de una parte de la gran obra del historiador y periodista <em>franquista</em> Joaqu&iacute;n Arrar&aacute;s sobre la Guerra Civil Espa&ntilde;ola publicada en varios tomos d&eacute;cadas antes. 
    </p><p class="article-text">
        Estos <em>autores </em>leoneses se limitaron a copiar el excelente trabajo del bueno de Joaqu&iacute;n Arrar&aacute;s Iribarren, especulando sobre los temas que el propio Arrar&aacute;s no mencion&oacute; sobre Le&oacute;n (es l&oacute;gico trat&aacute;ndose de tan amplia, rigurosa y profunda obra que abarca provincia por provincia todo el espectro nacional); el problema es que esos huecos o vac&iacute;os argumentales de Arrar&aacute;s los rellenaron los autores leoneses con teor&iacute;as indocumentadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        O sea, que contaron la Historia tal y c&oacute;mo a ellos les hubiese gustado que sucediese, pero no como sucedi&oacute;, y claro, en cuanto se abrieron los archivos militares (m&aacute;s o menos a partir del a&ntilde;o 2010, como si en viejos caminos vecinales se construyeran autopistas hacia la informaci&oacute;n)&nbsp;cualquier ciudadano o historiador 'picado por el veneno del conocimiento y la curiosidad', comprobaba que esas teor&iacute;as se desmoronaban, como se desmoronaron &ndash;y se desmoronar&aacute;n a&uacute;n m&aacute;s con los documentos conservados&ndash; las enormes y vergonzantes mentiras lanzadas al aire y por escrito a los cuatro vientos&nbsp;por tan <em>ilustres leoneses</em> como Victoriano Cr&eacute;mer, Vela Zanetti y tantos otros. Porque interesados y mentirosos profesionales han existido siempre, como en la actualidad.
    </p><p class="article-text">
        Y es que algunos perseverantes historiadores aportan hoy muy buenas informaciones basadas en las inexploradas documentaciones sistem&aacute;ticamente conservadas en los excelentes archivos espa&ntilde;oles, pero obvian citar la parte de la Historia que su ideolog&iacute;a (esa ideolog&iacute;a desinteresada de la que presumen carecer) no les permite contar, tal vez porque se financian con las subvenciones del Ministerio de Cultura del partido de turno. 
    </p><h2 class="article-text">Todo est&aacute; perfectamente documentado en archivos</h2><p class="article-text">
        As&iacute;, est&aacute; perfectamente documentado en los archivos (el Ferrol, por ejemplo) que los militares sublevados en Le&oacute;n eran plenamente conscientes de que el partido socialista (escisi&oacute;n estalinista, que en julio de 1936 era la dominante en el seno del PSOE) preparaba a nivel nacional un nuevo <em>golpe</em> o revoluci&oacute;n violenta mucho mejor planificada <a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/errores-revolucion-del-34-leon-psoe-de-leon-debatio-repetirla-1936-revolucion-obrera-modesto-sanchez-cadenas_1_9470075.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para octubre de 1936</a> que la que ya se hab&iacute;a producido en octubre del 34.
    </p><p class="article-text">
        Es en esta incomprensible mediocridad personal donde estos <em>historiadores</em> se equivocan de pleno y tienen perdida la batalla a medio y largo plazo, porque a menos que a los gobiernos venideros les d&eacute; por quemar los archivos nacionales (sin dar pistas e ideas), antes o despu&eacute;s todas estas informaciones saldr&aacute;n editadas y meticulosamente documentadas, porque los documentos no mienten, y si se han conservado hasta la actualidad ha sido porque a las autoridades franquistas jam&aacute;s les dio por avergonzarse de la realidad. Es m&aacute;s, en la mayor&iacute;a de los casos se sent&iacute;an orgullosas de lo sucedido y por eso se tomaron la enorme molestia de conservar la ingente documentaci&oacute;n.
    </p><h2 class="article-text">Figuras 'exageradas': el capit&aacute;n Lozano</h2><p class="article-text">
        Y tal vez porque lo que hoy se debe contar se obvia, en medio de esta premeditada ceremonia de la confusi&oacute;n, en Le&oacute;n se desv&iacute;a la atenci&oacute;n con temas que mueven a mofa como lo sucedido con el capit&aacute;n Rodr&iacute;guez Lozano, cuando el capit&aacute;n m&aacute;s d&iacute;scolo e influyente en la sociedad leonesa era sin duda el capit&aacute;n Eduardo Calleja, y cuando al bueno e ingenuo capit&aacute;n Lozano se le fusila por estar voluntariamente en el lugar inapropiado en el momento m&aacute;s inoportuno (algo que se le advirti&oacute;), y por hacer unos disparos &ldquo;de risa&rdquo; dentro del Gobierno Civil cuando todos los que permanec&iacute;an dentro eran plenamente conscientes de que las tropas sublevadas iban a tomar de inmediato la ciudad, dispuestos ya &ldquo;los militares insurgentes&rdquo; del cuartel del Cid a prender con fuego al mism&iacute;simo Gobierno Civil con todos los funcionarios en el interior por &ldquo;tan est&uacute;pida&rdquo; reacci&oacute;n del capit&aacute;n Lozano. Esto es lo que realmente cuentan los documentos conservados y lo dem&aacute;s son fuegos artificiales&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Cosa que s&iacute; se cont&oacute;, como honrosa excepci&oacute;n, en el <a href="https://guerracivil.ileon.com" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Especial de 7 D&iacute;as del 36 de ILE&Oacute;N publicado en 2016 en los ochenta a&ntilde;os del comienzo de la Guerra Civil en Le&oacute;n</a>, en el que particip&eacute; junto a Carlos J. Dom&iacute;nguez, un periodista que s&iacute; acudi&oacute; a los archivos para desmentir muchas de las cosas que se hab&iacute;an dicho sobre el fusilamiento del alcalde Miguel Casta&ntilde;o y desmontar ciertas leyendas en su trabajo <a href="https://fragua.es/producto/asesinaron-la-democracia-autopsia-a-miguel-castano-alcalde-y-periodista-represaliado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Asesinaron La Democracia</em></a>. Gracias al cual pude desvelar la <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/tren-nazi-virgen-costo-mismo-multa-salvar-miguel-castano_1_9484430.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">famosa carta en la que el obispo y todos los burgueses ped&iacute;an la liberaci&oacute;n de Casta&ntilde;o, que les cost&oacute; una multa de m&aacute;s de cien mil pesetas de entonces</a>, documento al que no pod&iacute;a haber accedido al estar oculto entonces en el Archivo de la Banca Fern&aacute;ndez-Llamazares que mi familia gestiona. 
    </p><h2 class="article-text">Informes de primera mano que desmienten lo contado</h2><p class="article-text">
        Todo esto bien lo sab&iacute;a el coronel Vicente Lafuente Baleztena, figura clave de la Historia leonesa, de quien se conservan los detallad&iacute;simos, fr&iacute;os, precisos y profesionales informes militares de aquellos d&iacute;as de julio. Los encontr&oacute; la profesora e historiadora Ana Merayo en el archivo militar de &Aacute;vila hace ya muchos a&ntilde;os, y dej&oacute; que los fotografiara quien esto escribe.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Que le quiten una calle o le pongan tres o cuatro al general Lafuente para nada va a influir en lo que los documentos firmados y conservados por &eacute;l hoy significan y trascienden, guste o no a los historiadores presentes y venideros. Vicente Lafuente fue el militar clave en la provincia de Le&oacute;n, muy por encima del general Carlos Bosch y Bosch, a quien su ambig&uuml;edad le cost&oacute; que una vez consumado el golpe fuese apartado de cargos tan relevantes por los propios militares alzados.
    </p><p class="article-text">
        Que todas las sentencias militares del Ferrol est&eacute;n custodiadas por el actual diputado del PSOE Javier Alfonso Cend&oacute;n, y que para acceder a ellas haya que contactar con esta persona obligatoriamente, es algo que mueve a risa, y m&aacute;s cuando todas esas copias de la documentaci&oacute;n se realizaron con dinero p&uacute;blico. Flaco favor se hace as&iacute; a la denominada 'Memoria Hist&oacute;rica', que ciertamente resulta hist&eacute;rica e histri&oacute;nica. Porque no importa qui&eacute;n sea el guardi&aacute;n de la informaci&oacute;n, lo importante es que haya acceso a dicha informaci&oacute;n, cosa que a d&iacute;a de hoy no sucede.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que habr&aacute; que esperar varios lustros o d&eacute;cadas a que Le&oacute;n recomponga debidamente su Historia sobre la guerra civil, porque, a pesar de los avances &ndash;notables en el caso de la investigaci&oacute;n arqueol&oacute;gica del <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/caida-del-frente-norte-operaciones-belicas-guerra-civil-final-maginot-del-cantabrico-cerro-castiltejon-franco-leon-asturias-gijon_1_9459829.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Frente Norte</a> entre Asturias y Le&oacute;n, a&uacute;n con las <em>limitaciones </em>del <a href="https://hismecon.unileon.es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Grupo Hismecon de la Universidad de Le&oacute;n</a>; y notorios en el caso de sacar a la luz tantos documentos de archivos de Jos&eacute; Caba&ntilde;as&ndash;, hasta ahora ha sido tarea fallida.
    </p><p class="article-text">
        Es sabido que mientras no se corrijan los excesos esto no va a funcionar, y se llega al punto de que a Joaqu&iacute;n Arrar&aacute;s, nacido en 1898, nadie le pueda objetar un solo error en lo publicado y siga siendo el mejor historiador que haya tenido esta provincia sobre lo acontecido en la guerra fratricida de 1936. Porque no es cierto que la Historia la escriban los vencedores. 
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que un pueblo que oculta y quiere reescribir su Historia est&aacute; condenado al fracaso, y Le&oacute;n no es excepci&oacute;n, como dando la raz&oacute;n a Aldous Huxley cuando afirm&oacute; que &ldquo;quiz&aacute; la m&aacute;s grande lecci&oacute;n de la Historia es que nadie aprendi&oacute; las lecciones de la Historia&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández-Llamazares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/opinion/no-se-ha-contado-bien-el-inicio-de-la-guerra-civil-en-leon-mal-contada-universidad-columna-critica-historia-por-javier-fernandez-llamazares_129_11554210.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Jul 2024 10:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Se ha contado bien el inicio de la Guerra Civil en León?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Guerra Civil en León,Libros,Historia de León,Memoria Democrática,León Antiguo,Investigación,León,7 días del 36,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El Carnaval de 1905 en que los niños de León celebraron la Gran Fiesta del Árbol en medio de un barrizal]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/historia/carnaval-1905-ninos-leon-celebraron-gran-fiesta-arbol-medio-barrizal_1_11514932.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a92f9068-d1bc-4dbb-834b-7d8958fee654_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El Carnaval de 1905 en que los niños de León celebraron la Gran Fiesta del Árbol en medio de un barrizal"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">León en el siglo XIX fue pionera (al contrario que en los tiempos actuales) de muchas cosas, siendo importantísimas sus influencias e implicaciones en Madrid. Una de ellas, conscientes de la deforestación, plantar árboles; tarea encomendada principalmente a los alumnos de los colegios</p><p class="subtitle">ENTREGA ANTERIOR - Las omisiones históricas de la ‘Casona’ de Puerta Castillo: desmitificando a los Sierra-Pambley</p><p class="subtitle">Hemeroteca - La historia olvidada de las sirvientas de la burguesía del León del siglo XX</p></div><p class="article-text">
        Villanueva de la Sierra (C&aacute;ceres) presume de ser la primera localidad del mundo donde se celebr&oacute; en 1805 (hoy la sigue celebrando) la <em>Fiesta del &Aacute;rbol</em>, promovida por su p&aacute;rroco don Ram&oacute;n Vacas Rollo. Existe constancia de que Le&oacute;n fue uno de los primeros lugares donde tambi&eacute;n se hizo efectiva la idea en 1819. Le&oacute;n en el siglo XIX fue pionera (al contrario que en los tiempos actuales) de muchas cosas, siendo important&iacute;simas sus influencias e implicaciones en Madrid.
    </p><p class="article-text">
        No fue hasta finales del siglo XIX cuando se tom&oacute; la iniciativa y decisi&oacute;n firme para que el gobierno espa&ntilde;ol, siguiendo la moda proveniente de Estados Unidos, institucionalizara esta fiesta, siguiendo los consejos del arquitecto Mariano Belm&aacute;s e ingenieros como Rafael Puig y Valls o Ricardo Codorn&iacute;u St&aacute;rico (quien entreg&oacute; un diploma como primer ecologista de Le&oacute;n a Telesforo G&oacute;mez, que hoy se conserva), quienes hab&iacute;an respaldado la idea en diferentes conferencias expuestas en la <em>Sociedad de Higiene</em> y en el <em>Centro Instructivo Obrero</em> de Madrid. 
    </p><p class="article-text">
        En agosto de 1894 se entreg&oacute; al ministro de la Gobernaci&oacute;n, Alberto Aguilera (presidente del<em> Centro Instructivo Obrero</em>) una instancia o petici&oacute;n formal a trav&eacute;s del diputado y tambi&eacute;n arquitecto Miguel Mathet y Coloma (vicepresidente del <em>Centro Instructivo Obrero</em>) para que un d&iacute;a al a&ntilde;o, en todas las provincias de Espa&ntilde;a, tuviera lugar dicha celebraci&oacute;n. En Villanueva de la Sierra, en 1805, la fiesta no dur&oacute; un d&iacute;a, sino tres. 
    </p><p class="article-text">
        Durante el siglo XIX el mundo era plenamente consciente del problema de la deforestaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por Real Decreto de 11 de marzo de 1904 se instaur&oacute; la Fiesta del &Aacute;rbol con fines repobladores y educativos. Hay que insistir en que Le&oacute;n hace m&aacute;s de un siglo fue pionera en muchas cosas y se dispuso a celebrarla de inmediato: porque la Fiesta del &Aacute;rbol no adquiri&oacute; car&aacute;cter nacional y obligatorio para todos los municipios del pa&iacute;s hasta 1915 por Real Decreto de 5 de enero de este &uacute;ltimo a&ntilde;o. Hasta 1915, por tanto, el n&uacute;mero de fiestas fue peque&ntilde;o, y se sabe porque est&aacute;n bien documentadas la mayor&iacute;a de las que se celebraron en Espa&ntilde;a gracias a los Boletines de la Sociedad de Amigos de la Fiesta del &Aacute;rbol y a las Cr&oacute;nicas de la Fiesta del &Aacute;rbol de cada a&ntilde;o. Fue a partir de 1915 cuando el n&uacute;mero de celebraciones aument&oacute; en toda Espa&ntilde;a.
    </p><h3 class="article-text">Le&oacute;n, marzo de 1905 </h3><p class="article-text">
        Este reportaje se corresponde con la celebraci&oacute;n de la Fiesta del &Aacute;rbol acontecida en la ciudad de Le&oacute;n en 1905, donde acudi&oacute; la poblaci&oacute;n en masa. Se celebr&oacute; en tiempos de Carnaval, en marzo. La esencia de la fiesta consist&iacute;a, como su nombre indica, en la plantaci&oacute;n de &aacute;rboles, tarea encomendada principalmente a los ni&ntilde;os. De este modo, durante la ma&ntilde;ana, una multitud de m&aacute;s de mil chavales se present&oacute; en la plaza de San Marcelo, donde les esperaban las autoridades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Todo el d&iacute;a estuvo lloviendo, con carreteras y calles enlodadas. A pesar de esto, desde las dos de la tarde empez&oacute; a acudir un inmenso gent&iacute;o a la plaza de San Marcelo y a la carretera de Nava, que fue el lugar asignado ese a&ntilde;o para plantar los &aacute;rboles.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Las presas de riego de Le&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Y es que Le&oacute;n estaba por aquellos a&ntilde;os rodeada de presas. Desde la Edad Media los pozos fre&aacute;ticos alimentaban de agua a gran parte de los vecinos de las casas particulares de la ciudad. El cabildo catedralicio hubo de financiar y ejecutar varios proyectos de tra&iacute;da de aguas desde los manantiales m&aacute;s cercanos a la zona alta de la ciudad, que era precisamente donde se estaban ejecutando las obras de construcci&oacute;n del edificio g&oacute;tico, y una obra de tama&ntilde;a monumentalidad, con sus obreros, artesanos, transportistas y oficiales, requer&iacute;a abundancia de agua. 
    </p><p class="article-text">
        Por otra parte, en la Edad Media (siglo XII) se acometieron importantes obras en la construcci&oacute;n de diversas presas con el fin principal de regar las vegas orientales y occidentales de la ciudad. Estas presas ten&iacute;an sus limitaciones, pues no pod&iacute;an regar, por problemas de falta de presi&oacute;n, la zona alta de la ciudad, donde se encontraban la catedral y las casas principales. La ciudad se abastec&iacute;a de agua a trav&eacute;s de los pozos de los surtidores que sal&iacute;an desde los acu&iacute;feros profundos y de los manantiales que brotaban de la zona noroeste y que alimentaban las fuentes p&uacute;blicas y ornamentales, sobre todo por medio de las presas que regaban las vegas de la zona este de la ciudad, es decir, de La Serna y El Ejido, y la zona donde se encuentran los actuales barrios de Renueva y San Claudio. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Tres eran las principales presas medievales</strong> que rodeaban la antigua ciudad: 
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li><strong>La presa Vieja o 'del Obispo':</strong> la m&aacute;s larga de todas, con sus casi 10 kil&oacute;metros de recorrido. Atravesaba los pueblos de Villanueva del &Aacute;rbol, Villaquilambre y Navatejera para entrar en el barrio de San Lorenzo e ir discurriendo por Cantarranas hasta el actual Parque de los Reyes hacia los campos de La Chantr&iacute;a, para acabar desembocando en el r&iacute;o Bernesga. </li>
                                    <li><strong>La presa de San Isidoro o San Isidro:</strong> do&ntilde;a Sancha, hermana del emperador Alfonso VII, concedi&oacute; esta presa al abad de San Isidoro como &uacute;nico due&ntilde;o a perpetuidad, lo cual implic&oacute; que nadie pod&iacute;a sacar agua ni construir molinos sin el permiso del convento. Algunos a&ntilde;os despu&eacute;s, en 1158, do&ntilde;a Sancha cambia de opini&oacute;n decidiendo que el agua de la presa sea aprovechada tambi&eacute;n por los monjes de San Claudio, una vez que esta sale de San Isidoro. Pero como las dos comunidades no estaban muy conformes en tener que compartir el preciado l&iacute;quido, se abri&oacute; una lucha por el control total del agua que dur&oacute; hasta 1875, cuando se aprob&oacute; el reglamento del sindicato de esta presa, tambi&eacute;n conocido por &laquo;el de los abades&raquo;, por haber participado los dos abades como beneficiarios. Todav&iacute;a hoy en d&iacute;a se pueden apreciar vestigios de los molinos que anta&ntilde;o mov&iacute;a esta presa, como el posteriormente llamado Molino Sidr&oacute;n, el de Quintanilla y el de Villasinta. </li>
                                    <li><strong>La Presa Blanca:</strong> Era propiedad de la Catedral, y recibi&oacute; este nombre como reconocimiento a la advocaci&oacute;n de la Catedral. Nace en el Tor&iacute;o, concretamente en Villamoros, pasando por Villaobispo y Le&oacute;n para desembocar en el r&iacute;o a la altura de Puente Castro, tras pasar por el paraje conocido como La Candamia. Y es que de la advocaci&oacute;n a la Virgen Blanca deriva el apellido hospiciano leon&eacute;s Blanco: la Casa de Exp&oacute;sitos depend&iacute;a de la catedral y los ni&ntilde;os recib&iacute;an el apellido Blanco si no ten&iacute;an otro. </li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Tras siglos de pleitos entre los vecinos de la zona del Tor&iacute;o, se aprob&oacute; y public&oacute; en 1863 un reglamento para intentar poner orden entre todos los regantes, casi coet&aacute;neo al acuerdo llevado a cabo entre los abades de San Isidoro y de San Claudio en 1875. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Reglamento de riegos de presas viejas de León en la década de 1860."
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                Reglamento de riegos de presas viejas de León en la década de 1860.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En su primer art&iacute;culo se dec&iacute;a claramente que la presa Vieja se hab&iacute;a construido a expensas de los propietarios de Le&oacute;n, Villaobispo, Navatejera, Villaquilambre y Villanueva del &Aacute;rbol, y que por lo tanto les pertenec&iacute;a en propiedad. Evidentemente esto implicaba que por ser los due&ntilde;os solo pagar&iacute;an por las obras necesarias para la conservaci&oacute;n de la presa, no por los riegos; y las aguas se distribuir&iacute;an por ojales o medules (en el barrio de San Mam&eacute;s existe hoy una calle con el nombre de Medul). El reglamento citado, tras dejar muy claro qui&eacute;n era el propietario de la presa, pasaba a describir c&oacute;mo se iba a organizar la junta general. En principio iban a ser cinco los vocales con voto, elegidos por los regantes, pero el cargo iba a ser honor&iacute;fico, gratuito y obligatorio durante cuatro a&ntilde;os, renov&aacute;ndose por mitades. Para ser electo solo se requer&iacute;a ser mayor de veinticinco a&ntilde;os y no estar incapacitado legalmente, saber leer y escribir y estar en pleno disfrute de los derechos como ciudadano.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">El lodazal de 1905</h3><p class="article-text">
        As&iacute;, Le&oacute;n estaba rodeada de presas y la falta de pavimentaci&oacute;n en la mayor&iacute;a de las calles ocasionaba que, en d&iacute;as como el de de la fiesta del &aacute;rbol, la ciudad se convirtiese en inmenso lodazal&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Los ni&ntilde;os, verdaderos protagonistas de la fiesta, permanec&iacute;an agrupados por escuelas en San Marcelo con sus respectivos estandartes, en puntos prefijados por el Ayuntamiento, que era el responsable de la organizaci&oacute;n. A pesar de la aglomeraci&oacute;n de personas no se produjo ning&uacute;n suceso lamentable.
    </p><p class="article-text">
        Llegaron los cl&aacute;sicos gigantones acompa&ntilde;ados por la dulzaina y el disparo de gran n&uacute;mero de bombas y cohetes; ante tanta animaci&oacute;n los ni&ntilde;os dif&iacute;cilmente pod&iacute;an conservar el orden m&aacute;s perfecto en que estaban colocados.
    </p><p class="article-text">
        Se presentaron puntualmente las brillantes y numerosas comisiones de todos los centros, sociedades y corporaciones invitadas, cuyos nombres se omiten por no alargar demasiado la rese&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Con todas las autoridades e invitados en el Ayuntamiento, subieron diez o doce ni&ntilde;os de cada escuela, siendo recibidos por el alcalde y veterinario Cecilio D&iacute;ez Garrote, quien les dirigi&oacute; unas elocuentes y r&aacute;pidas palabras porque no proced&iacute;a realizar un discurso extenso por los apremios del tiempo y por la poca edad de los ni&ntilde;os. El alcalde compendi&oacute;, en las breves frases que dijo, las ventajas y utilidades de todos los &oacute;rdenes que produce el arbolado, recomendando a los ni&ntilde;os que conservasen siempre a los &aacute;rboles el mayor cari&ntilde;o, felicit&aacute;ndoles por la brillante empresa de cultura que con esta simp&aacute;tica fiesta iban a llevar a cabo.
    </p><h3 class="article-text">Un himno</h3><p class="article-text">
        Desde el amplio y engalanado balconaje del ayuntamiento oyeron las autoridades e invitados el himno expresamente creado para la fiesta del &aacute;rbol, acompa&ntilde;ando a los ni&ntilde;os la banda del Regimiento con acuartelamiento en la calle del Cid, que se hab&iacute;a colocado en el centro de un enorme c&iacute;rculo formado por los ni&ntilde;os. A una se&ntilde;al del m&uacute;sico mayor, se&ntilde;or Cetina, entonaron el himno ante el resto de una plaza de San Marcelo abarrotada y ensimismada en el m&aacute;s profundo silencio. El gent&iacute;o escuch&oacute; c&oacute;mo cantaba aquel brillante y poderoso coro de m&aacute;s de mil atipladas voces, unidas y afinadas de un modo prodigioso, que hizo honor a los se&ntilde;ores que se encargaron de organizar los ensayos infantiles. Aquella masa coral, acompa&ntilde;ada por la banda, cant&oacute; las bellezas del &aacute;rbol poniendo en sus argentinas voces todo el entusiasmo de sus almas inspiradas, finalmente quebradas por una estruendosa ovaci&oacute;n colectiva.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">En marcha</h3><p class="article-text">
        Terminado el himno, que de haber habido mejor tiempo se hubiese tenido que repetir a petici&oacute;n de los oyentes, se puso en marcha la comitiva, yendo a la cabeza los dulzaineros, acompa&ntilde;ando a los colosales gigantones y la elegant&iacute;sima tarasca, que luc&iacute;a, seg&uacute;n las referencias documentales de la &eacute;poca, &ldquo;una toillete muy chics&rdquo;. El gigant&oacute;n negro, con su caracter&iacute;stica vista fija en el horizonte, parec&iacute;a seguir el curso de los grandes y variados globos que se soltaron en la plaza; el gigant&oacute;n chino deb&iacute;a pensar, al o&iacute;r los chupinazos y bombas reales, en el estampido de ex&oacute;ticas artiller&iacute;as orientales, y la tarasca, con su carita de coqueta, parec&iacute;a buscar, con sus gafas y su descaro impertinentes, provocar y ofender a la concurrencia&hellip;
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                    alt="La peculiar Tarasca leonesa, en versión posterior al relato y anterior a la actual."
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                La peculiar Tarasca leonesa, en versión posterior al relato y anterior a la actual.                            </span>
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        El paso de la comitiva por Santo Domingo dur&oacute; m&aacute;s de media hora con los ni&ntilde;os muy bien formados, en procesi&oacute;n con banderas y estandartes; detr&aacute;s de los ni&ntilde;os desfilaban los gremios, sociedades y corporaciones. Entre los estandartes, ricos y elegantes, destacaban el de la Sociedad de Amigos del Pa&iacute;s, la Escuela Veterinaria y la Escuela Normal de Maestros, as&iacute; como otros m&aacute;s <em>personalizados</em> y exclusivos que hac&iacute;an expresa referencia, con inscripciones y pinturas, a la fiesta del &aacute;rbol.
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            <span class="title">
                Maceros del Reino de León.                            </span>
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        Durante el trayecto destacaba la m&uacute;sica producida por el tambor y el clar&iacute;n del Ayuntamiento, que custodiaban a la corporaci&oacute;n con sus cuatro maceros (mazas de plata) y sus ropones de terciopelo.
    </p><p class="article-text">
        Cerraban la marcha, finalmente, las autoridades civiles, militares, y finalmente la clase popular.
    </p><h3 class="article-text">La plantaci&oacute;n de hayas</h3><p class="article-text">
        Llegada la comitiva a la carretera de Nava (actual calle Mariano Andr&eacute;s) hubo problemas para que toda ella cupiera organizadamente. Despu&eacute;s de no pocas disputas se consigui&oacute; que los peones camineros procedentes de Obras P&uacute;blicas y los ni&ntilde;os se colocasen en su sitio. La banda del regimiento y los ni&ntilde;os volvieron a interpretar el himno y, tras la pertinente bendici&oacute;n eclesi&aacute;stica, se plantaron las hayas, perfectamente alineadas, cubiertas nuevamente sus ra&iacute;ces con la tierra que depositaban los peones camineros. La operaci&oacute;n, en principio sencilla, dur&oacute; bastante, pues los ni&ntilde;os, excitados, no paraban de hacer comentarios con sus hermanos y progenitores, y adem&aacute;s se plantaron un buen n&uacute;mero de hayas, desde el actual comienzo de la calle hasta el front&oacute;n que exist&iacute;a en el l&iacute;mite jurisdiccional; hoy existe una calle llamada calle del Front&oacute;n (propiedad de Tadeo Casta&ntilde;o Unzu&eacute;).
    </p><h3 class="article-text">La merienda</h3><p class="article-text">
        Hubo, finalmente, una merienda en la pradera llamada 'Vista Alegre' preparada por el hotel Par&iacute;s y costeada por el Casino de Le&oacute;n, que en aquel momento presid&iacute;a el m&eacute;dico Isaac Balbuena Iriarte, presidente del Casino Leon&eacute;s, junto a su padre Cayo Balbuena L&oacute;pez, pioneros en el encauzamiento y soterramiento de las presas que rodeaban Le&oacute;n y en la b&uacute;squeda e inversi&oacute;n de maquinaria para conseguir agua corriente para las viviendas y fuentes p&uacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        Cada maestro se encarg&oacute; de recoger las cestas preparadas para sus disc&iacute;pulos. Cada merienda consist&iacute;a en un pan relleno de dos chuletas de ternera, cuatro galletas y una manzana, todo ello unido y enrollado por un cordoncito. El se&ntilde;or gobernador del momento presid&iacute;a y supervisaba la operaci&oacute;n en medio de la algazara y alegr&iacute;a de los ni&ntilde;os, que disfrutaron plenamente del momento en compa&ntilde;&iacute;a de sus maestros, padres y hermanos, m&aacute;s cuando coincidi&oacute; que durante un rato ces&oacute; la persistente llovizna (aunque luego volver&iacute;a a llover con fuerza, &ldquo;aguando&rdquo;, nunca mejor dicho, definitivamente la fiesta). Durante toda la carretera se hab&iacute;an instalado puestos de fruta, las casas se hab&iacute;an engalanado y sus balcones estaban repletos de gente; no paraban de transitar coches de caballos particulares y otros que eran p&uacute;blicos, los conocidos como <em>ripperts </em>(veh&iacute;culo con la caja m&aacute;s peque&ntilde;a que el tranv&iacute;a y de un solo piso que ten&iacute;a las ruedas forradas de caucho, con la misma separaci&oacute;n entre las ruedas que el tranv&iacute;a). Desde el front&oacute;n se segu&iacute;an lanzando cohetes voladores&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Eran cerca de las siete de la tarde. Uno de los socios del Casino improvis&oacute; los siguientes versos, que no pudo recitar porque la lluvia lo impidi&oacute;:
    </p><p class="article-text">
        <em>El Casino de Le&oacute;n</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>amante del adelanto y cultura,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>saluda de coraz&oacute;n</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>a la noble agricultura.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Por ello esta Sociedad</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>a plantar un &aacute;rbol se apresta</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>que conmemore la fiesta</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>que hoy celebra la ciudad.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Esperando que a su ejemplo</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>y oyendo, un leal consejo,</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>cuide el &aacute;rbol, como a un templo</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>tanto el ni&ntilde;o como el viejo.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Y pues que en la agricultura</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>est&aacute; la regeneraci&oacute;n</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&aacute;nimos, y a replantar</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>que as&iacute; progresar&aacute; Le&oacute;n.</em>
    </p><p class="article-text">
        La tradici&oacute;n del respeto al &aacute;rbol en Espa&ntilde;a es antiqu&iacute;sima. Un ejemplo son las Partidas del rey Alfonso X El Sabio (siglo XIII) en las que se instaba a un cuidado especial de los &aacute;rboles en todos sus reino, y a los pir&oacute;manos, si se les sorprend&iacute;a <em>in fraganti</em>, la ley exig&iacute;a fuera arrojado el infractor al centro de las llamas como castigo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández-Llamazares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/historia/carnaval-1905-ninos-leon-celebraron-gran-fiesta-arbol-medio-barrizal_1_11514932.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 13 Jul 2024 07:17:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El Carnaval de 1905 en que los niños de León celebraron la Gran Fiesta del Árbol en medio de un barrizal]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[León Antiguo,Medio Ambiente,León ciudad,Niños,Ayuntamiento de León,Urbanismo,Historia de León,Reportajes,León,Vecinos,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las omisiones históricas de la ‘Casona’ de Puerta Castillo: desmitificando a los Sierra-Pambley]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/historia/omisiones-historicas-casona-puerta-castillo-desmitificando-sierra-pambley_1_11488260.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fc175d63-2a41-47bd-a2a1-48a8693f3e37_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las omisiones históricas de la ‘Casona’ de Puerta Castillo: desmitificando a los Sierra-Pambley"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Javier Fernández-Llamazares desmonta muchos bulos sobre las propiedades de una de las familias más famosas de León, desvelando el verdadero origen del edificio del Arco de la Cárcel. "Flaco favor se hace a León y a los exigentes y cultos turistas que visitan la ciudad esparciendo bulos y mentiras", asegura </p><p class="subtitle">ENTREGA ANTERIOR - El gran error del derribo de Puerta Obispo en 1910, con toda la ciudad en contra del Ayuntamiento de León</p><p class="subtitle">HEMEROTECA - Los leoneses que visitaron la Exposición Universal en París en 1867</p></div><p class="article-text">
        Escuchar el apellido Sierra-Pambley nos traslada mentalmente y de inmediato al hermoso museo y fundaci&oacute;n que llevan su nombre, con su no menos hermosa biblioteca Azc&aacute;rate, hasta la plaza de la Regla, a escasos metros de la fachada principal de la Catedral.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La politizaci&oacute;n que sufri&oacute; y sigue sufriendo la instituci&oacute;n desde hace d&eacute;cadas se empe&ntilde;a en mitificar ciertos aspectos que nada tienen que ver con la certeza documental. As&iacute;, uno de estos aspectos m&iacute;ticos o legendarios se compone de que algunos gu&iacute;as y muchos <em>patrones</em> de la preciosa Casa-Museo se empe&ntilde;an en aseverar que Segundo Sierra- Pambley, &uacute;nico hijo var&oacute;n de Felipe, se enamor&oacute; de su sobrina Victorina, y &eacute;ste fue el motivo por el que decor&oacute; la casa que construy&oacute; (actual museo) en 1848 expresamente para ella. Hasta el punto de amueblar un dormitorio para dos ni&ntilde;os con sus lujosos juguetes, aunque su sobrina terminase por <em>darle calabazas</em>, lo que produjo en el bueno de don Segundo una profunda misoginia para el resto de sus d&iacute;as.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Casona de Sierra Pambley en su entrada al museo por la plaza de la Catedral de León.                            </span>
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        Ni un solo documento conservado en el archivo de la Fundaci&oacute;n puede atestiguar esta hip&oacute;tesis. Y lo cierto es que la habitaci&oacute;n, cuando se hizo el museo en tiempos recientes de la Democracia, no exist&iacute;a; sino que se trajeron las camas, los enseres y hasta los juguetes de otras localidades. Es m&aacute;s, en el testamento de Segundo nada de esto se deja entrever, y Victorina &ndash;que se cas&oacute; felizmente con un joven y prometedor asturiano llamado Juan Posada Herrera, quien llegar&iacute;a a ostentar, entre sus numerosos cargos, el de gobernador de Asturias y de Le&oacute;n&ndash;, tampoco dej&oacute; ning&uacute;n tipo de documento escrito sobre esta teor&iacute;a del enamoramiento de su t&iacute;o veinti&uacute;n a&ntilde;os mayor que ella. 
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            <span class="title">
                Segundo Sierra-Pambley Álvarez Blasón y Victorina Fernández Blanco y Sierra-Pambley.                            </span>
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        La familia Sierra-.Pambley tampoco instal&oacute; en 1912 el primer bid&eacute; con retrete en Le&oacute;n, ni su 'Centro Obrero' ni su biblioteca ni el resto de sus actividades estuvieron rebosantes de <em>humildes profesores y beat&iacute;ficos estudiantes</em> <em>progresistas</em> y con esp&iacute;ritu socialista, que fueron final y brutalmente represaliados por un r&eacute;gimen autoritario. No: por las aulas y talleres de Sierra-Pambley pasaron infinidad de personas con todo tipo de ideolog&iacute;as y condici&oacute;n econ&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco crearon las &uacute;nicas y primeras escuelas <em>liberales</em> de la provincia o Espa&ntilde;a. Porque sin ir m&aacute;s lejos, con el benepl&aacute;cito de Eduardo Dato y el dinero de Secundino G&oacute;mez y los Carballo ya se hab&iacute;an creado otras escuelas en Caboalles, Orallo, San Miguel, Villaseca, Sosas de Laciana, Rabanal de Abajo, Villablino, Rioscuro, Villarino del Sil&hellip; Porque por el testamento de Pedro &Aacute;lvarez Carballo, fallecido en el verano de 1881, se deja una manda de 200.000 reales para levantar las escuelas para ni&ntilde;as y ni&ntilde;os becados en Caboalles de Abajo, por lo que don Paco Fern&aacute;ndez-Blanco es quien toma la idea para sus escuelas de Sierra-Pambley con posterioridad a la idea y ejecuci&oacute;n de Carballo.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco fueron los Sierra-Pambley los &uacute;nicos <a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/leoneses-visitaron-exposicion-universal-paris-1867_1_10966551.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">burgueses que viajaron por Europa y visitaron las Exposiciones Universales de Par&iacute;s o Londres</a>. Porque fueron muchos, much&iacute;simos, los leoneses que tambi&eacute;n lo hicieron y lo constataron documentalmente. Y sobre la supuesta pertenencia a la nobleza... nada de nada.
    </p><p class="article-text">
        Ante tanta hip&oacute;tesis falsa dentro y fuera de Sierra-Pambley, el da&ntilde;o a la Historia de Le&oacute;n &ndash;algunos dicen que hasta el <em>Santo Grial</em> est&aacute; aqu&iacute;, <a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/disputa-leonesa-santo-grial-leon-san-isidoro-caliz-dona-urraca-critica-escepticos-reino-leones_1_9490809.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuando no existe m&aacute;s que como constructo literario</a> (y, en todo caso, habr&iacute;a que dilucidar si es la reliquia cristiana denominada <a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/leon-escondia-casi-mil-anos-primer-caliz-creyo-cristo_1_9372402.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Calix Domini</em></a><em> </em>la copa de &aacute;gata contenida en el C&aacute;liz de Do&ntilde;a Urraca)... y hasta pregonan las primeras <em>Cortes Democr&aacute;ticas</em>, cuando en realidad rigurosamente s&iacute; es <a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/cortes-pensaron-renacimiento_1_9387878.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Le&oacute;n el primer lugar con Cortes Estamentales propias del Antiguo R&eacute;gimen</a> con participaci&oacute;n del brazo ciudadano; que podr&iacute;an considerarse <a href="//ileon.eldiario.es/temas/cuna-del-parlamentarismo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cuna del Parlamentarismo</a>, como lo celebran las Cortes Generales Espa&ntilde;olas, pero no igualarse a los parlamentos de la democracia occidental actual&ndash; se hace irreversible e innecesario. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Porque una Fundaci&oacute;n con ese museo tan admirable y esa historia tiene esa necesidad de entrar en el mundo de la f&aacute;bula?
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de las calles de Le&oacute;n eran de tierra, como en el resto de Europa, y cuando llov&iacute;a se transformaban en barro. S&oacute;lo los propietarios pudientes se pod&iacute;an permitir pagarse la pavimentaci&oacute;n de las aceras de sus casas, como as&iacute; hizo Segundo Sierra-Pambley en 1849 en el edificio que mand&oacute; construir y que hoy alberga la a la Fundaci&oacute;n que lleva su apellido. Aunque evidentemente Segundo deb&iacute;a pertenecer a la parroquia de San Juan de Regla, el barrio de Santa Marina abarcaba toda la zona desde Puerta Castillo hasta las proximidades de la Catedral.
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            <span class="title">
                Carta del Ayuntamiento de León permitiendo la construcción de una acera en la Casa de Sierra Pambley.                            </span>
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        S&iacute; hab&iacute;a calles de la ciudad con aceras construidas o pavimentadas (incluso de madera) que sol&iacute;an costearse los propios propietarios con el benepl&aacute;cito del Ayuntamiento, como lo demuestra la presente comunicaci&oacute;n enviada a Segundo Sierra-Pambley por Miguel Fern&aacute;ndez Banciella (alcalde) y Sotero Rico&nbsp;(el viejo, como secretario).
    </p><p class="article-text">
        <em>Habiendo manifestado al Ayuntamiento la secci&oacute;n de polic&iacute;a por medio de su decano D. Jos&eacute; Ferreras la generosa oferta hecha por usted de costear las losas necesarias para colocar una acera en el frente de la casa de que usted es due&ntilde;o en </em>[el barrio de] <em>Santa Marina, la Corporaci&oacute;n ha acogido con gratitud &eacute;sta se&ntilde;alada prueba de inter&eacute;s con que usted aspira a que se desarrollen los proyectos de mejora de que tanto necesita este pueblo, y acord&oacute; que se tributasen a usted como tengo el honor de hacerlo, las m&aacute;s expresivas gracias.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Dios guarde a V. Muchos a&ntilde;os.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Le&oacute;n, 18 de mayo de 1849.</em>
    </p><h3 class="article-text">Las propiedades en la zona de Puerta Castillo</h3><p class="article-text">
        Porque la gente de la calle (confundida entre tanto 'Centro de Interpretaci&oacute;n Romano' y una placa que se refiere al escultor V&iacute;ctor de los R&iacute;os) tal vez desconozca que la primera casa y referencia de la familia Sierra-Pambley en la ciudad de Le&oacute;n no es el edificio de la Plaza de la Catedral, sino el de la mal llamada 'Casona de Puerta Castillo', al lado de la antigua entrada norte de la ciudad ya desde los primeros tiempos de los campamentos romanos de las legiones VI Victrix y VII Gemina. 
    </p><p class="article-text">
        La compr&oacute; &Aacute;ngel Sierra cuando dej&oacute; de ser hospicio, y en ella se instal&oacute; la 'Delegaci&oacute;n de Hacienda' de la &eacute;poca, a cuyo mando estaba Felipe Sierra-Pambley (hijo de &Aacute;ngel).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="&#039;Casona&#039; de Puerta Castillo, antiguo hospicio (la parte que da a la muralla y a la calle Carreras) y posterior residencia de la familia Sierra-Pambley. Fue el edificio destinado a Hacienda donde residió Felipe Sierra Pambley y su familia a comienzos del siglo XIX, tras adquirir la propiedad en la desamortización del Clero en los primeros años del siglo XIX."
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                &#039;Casona&#039; de Puerta Castillo, antiguo hospicio (la parte que da a la muralla y a la calle Carreras) y posterior residencia de la familia Sierra-Pambley. Fue el edificio destinado a Hacienda donde residió Felipe Sierra Pambley y su familia a comienzos del siglo XIX, tras adquirir la propiedad en la desamortización del Clero en los primeros años del siglo XIX.                            </span>
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        La particular fisonom&iacute;a de la ciudad enormemente fortificada de Le&oacute;n, heredada de las ciudades campamentales romanas (comparable a las ciudades de Zaragoza, Lugo o Tarragona), condicion&oacute; decisivamente su evoluci&oacute;n urban&iacute;stica. Las guerras carlistas y las epidemias impidieron su desarrollo y crecimiento urban&iacute;stico durante todo el siglo XIX. Las murallas, con sus diferentes puertas de entrada medievales, no pudieron derribarse, pues eran la mejor defensa de la poblaci&oacute;n leonesa ante las acometidas carlistas.
    </p><p class="article-text">
        El mantenimiento de estas murallas supuso un gran esfuerzo econ&oacute;mico, especialmente para el Ayuntamiento, cuyas corporaciones estaban compuestas en buena parte, y parad&oacute;jicamente, por seguidores carlistas. Esta lucha entre propietarios carlistas y propietarios liberales (muchos de estos &uacute;ltimos compuestos por familias de pr&oacute;speros comerciantes catalanes y valencianos que se hab&iacute;an asentado en Le&oacute;n huyendo de esas guerras carlistas, como los Homs, Pons, Cornet, Balet, Botines, Riu o Pallar&eacute;s) fue decisiva en la posterior evoluci&oacute;n de la ciudad de Le&oacute;n. Adem&aacute;s, todos estos industriales hab&iacute;an ampliado enormemente sus propiedades al beneficiarse de las diferentes desamortizaciones.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Fotografía antigua de la Carretera de los Cubos."
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            <span class="title">
                Fotografía antigua de la Carretera de los Cubos.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Una vez quedaron unidas las dos murallas (romana y medieval) que compon&iacute;an y cercaban la ciudad de Le&oacute;n, su extensi&oacute;n rozaba los tres kil&oacute;metros lineales. Durante el siglo XIX, y sobre todo durante la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Primera_guerra_carlista" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Primera Guerra Carlista</a> (1933-1940) se llegaron a cegar a cal y canto varias de estas puertas de entrada. El resto de las puertas y postigos se clausuraban por la noche. En Le&oacute;n, no fue hasta terminada la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Segunda_guerra_carlista#:~:text=La%20guerra%20de%20los%20matiners,1846%20y%20mayo%20de%201849.&amp;text=Batalla%20del%20Pasteral%2C%2026%20al%2027%20de%20enero%20de%201849." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Segunda Guerra Carlista</a> (1846-1849) cuando se derribaron las dos primeras puertas: la del Rastro, al lado de la Diputaci&oacute;n, y la de Arco de &Aacute;nimas. Para 1870 se hab&iacute;an unido al derribo de las dos puertas o postigos del Rastro y &Aacute;nimas (con amplios tramos de lienzo) las de San Francisco, Santa Ana, Peso de la Harina, Santo Domingo, Puerta Moneda y Puerta Sol. Para comienzos del siglo XX solo quedaban en pie dos puertas en la ciudad de Le&oacute;n: Puerta Castillo y Puerta Obispo.
    </p><p class="article-text">
        Lo que hoy conocemos por Puerta Castillo (desde el arco hacia la plaza de Santo Martino; es decir, lo que se destin&oacute; a c&aacute;rcel, hoy actual Archivo Hist&oacute;rico Provincial) fue una antigua fortaleza construida encima de la muralla romana durante la Edad Media, aprovechando una fortificaci&oacute;n romana anterior. Hacia el otro lado del arco, hacia la calle Carreras y las calles Serranos y de Santa Marina, nos encontramos con el edificio que alberg&oacute; la Obra P&iacute;a para Ni&ntilde;os Exp&oacute;sitos. Tambi&eacute;n conocida como Arca de la Misericordia, fue la instituci&oacute;n ben&eacute;fica dependiente del Cabildo de la Catedral, que exist&iacute;a desde la Alta Edad Media y estuvo ubicada en la Catedral y &ndash;hasta marzo de 1707&ndash; en el hospital de San Antonio Abad (hoy Casa Rold&aacute;n en la plaza de Santo Domingo).&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el Catastro de Ensenada (1762) el conjunto de la manzana estaba ya ocupado por:&nbsp;
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>La casa de la Obra P&iacute;a con &ldquo;portal, patio y cocina&rdquo;&nbsp;</li>
                                    <li>Otra casa tambi&eacute;n perteneciente a la Obra P&iacute;a&nbsp;</li>
                                    <li>Otra vivienda de la Obra P&iacute;a que miraba a la Plaza de Puerta Castillo</li>
                                    <li>La casa perteneciente al Convento de las Concepcionistas</li>
                                    <li>La antigua iglesia de Santa Marina que lindaba por el Este con la casa de la Rector&iacute;a de Santa Marina y con el edificio de la Obra P&iacute;a</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Por entonces (mediados del siglo XVIII) el edificio de la Casa de Exp&oacute;sitos, al margen de las zonas de habitaci&oacute;n, pose&iacute;a una factor&iacute;a, cuarto de prensa, obrador, talleres y enfermer&iacute;a, as&iacute; como un oratorio. En el otro extremo de la manzana se ubicaba la antigua iglesia medieval de Santa Marina.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En 1770 la antigua iglesia de Santa Marina (no confundir con la actual, que fue capilla del colegio de los jesuitas) pas&oacute; de los jesuitas al Cabildo de la Catedral, reformando la portada de ingreso al solar desde la calle Santa Marina. En 1776 el solar del templo se vender&iacute;a a la Obra P&iacute;a, sirviendo como camposanto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el siglo XIX la instituci&oacute;n de los Ni&ntilde;os Exp&oacute;sitos pasar&iacute;a a depender del nuevo edificio realizado en San Francisco. El final de la actividad de la Obra P&iacute;a en Puerta Castillo se produce en 1802, en que se une al hospicio citado de San Francisco, obra del benem&eacute;rito obispo Cuadrillero
    </p><p class="article-text">
        La distribuci&oacute;n de la propiedad en la manzana de la Obra P&iacute;a, seg&uacute;n el Catastro de Ensenada a mediados del siglo XVIII era:
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li>Casa de los Ni&ntilde;os Exp&oacute;sitos</li>
                                    <li>Casa de la Obra P&iacute;a alquilada a Jos&eacute; Salcedo</li>
                                    <li>Casa de la Obra P&iacute;a de Mar&iacute;a Fern&aacute;ndez</li>
                                    <li>Casa del Convento de la Concepci&oacute;n</li>
                                    <li>Casa de la Rector&iacute;a de Santa Marina</li>
                                    <li>Muralla</li>
                                    <li>Puerta Castillo</li>
                                    <li>Iglesia de Santa Marina</li>
                                    <li>Plazuela de Santa Marina</li>
                                    <li>Calle Real (actual calle de Santa Marina)</li>
                                    <li>Plaza de Puerta Castillo</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        El edificio que ocup&oacute; la antigua Casa Cuna (hospicio) una vez desalojados los ni&ntilde;os, se utiliz&oacute; para albergar a Felipe Sierra-Pambley; pues su padre, &Aacute;ngel, lo hab&iacute;a adquirido en la desamortizaci&oacute;n del Clero.
    </p><p class="article-text">
        La actual 'Casona de Puerta Castillo' es la consecuencia de la construcci&oacute;n y unificaci&oacute;n de varias casas ya documentadas en el Catastro de Ensenada: las obras comenzaron en 1814, y las pag&oacute; Felipe Sierra-Pambley, pues su padre &Aacute;ngel, primer comprador, hab&iacute;a fallecido. Se conservan exhaustivas relaciones de las obras, que se realizaron durante varios a&ntilde;os con cuadrillas fijas de 14 y m&aacute;s obreros.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Carta de Felipe Sierra-Pambley explicando los insultos del pueblo que recibió el 28 de marzo de 1808."
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            <span class="title">
                Carta de Felipe Sierra-Pambley explicando los insultos del pueblo que recibió el 28 de marzo de 1808.                            </span>
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        Si por s&aacute;trapa entendemos que es aquel que se beneficia de un cargo, est&aacute; claro que los Sierra-Pambley lo fueron ostentando cargos espec&iacute;ficos como jueces regios que actuaron sobre la venta &ndash;y adquisici&oacute;n propia&ndash; de Capellan&iacute;as y Obras P&iacute;as. Esto produjo ciertas antipat&iacute;as de buena parte de la poblaci&oacute;n, que en momentos decisivos de la Historia de Espa&ntilde;a &ndash;como en marzo de 1808, cuando Fernando VII fue proclamado rey de Espa&ntilde;a tras el Mot&iacute;n de Aranjuez&ndash; buena parte de los ciudadanos leoneses se manifestaron enrabietados por las calles leonesas:
    </p><p class="article-text">
        <em>Don Felipe Sierra-Pambley, contador de consolidaci&oacute;n, expone los insultos que ha sufrido del pueblo en la tarde del 28 pasado, siendo perseguido con toda su familia de &eacute;l, y obligado a salir de aquella ciudad, quedando los negocios de contadur&iacute;a y tesorer&iacute;a </em>[de la Hacienda P&uacute;blica] <em>entorpecidos. </em>
    </p><p class="article-text">
        <em>12 de abril de 1808.</em>
    </p><p class="article-text">
        Felipe era hijo de &Aacute;ngel Sierra y Javiera Magdalena Fern&aacute;ndez, y en el Castastro de 1761 aparecen todos como pecheros (villanos o siervos), es decir, obligados a pagar impuestos al rey o a un se&ntilde;or, por lo que se opon&iacute;an en materia fiscal a los ricoshombres, nobles y cl&eacute;rigos, que estaban exentos de cargas. &Aacute;ngel Sierra, junto al lacianiego Pedro G&oacute;mez del Campillo, ganaron la subasta organizada por el Cabildo de la Catedral y el Ayuntamiento para suministro de carne a la ciudad de Le&oacute;n en 1805. Tras luchar y litigar por conseguir pertenecer a la nobleza durante m&aacute;s de 20 a&ntilde;os, por fin lo consigui&oacute; &Aacute;ngel Sierra en 1782, y fue entonces cuando comenz&oacute; a firmar en los documentos oficiales a&ntilde;adiendo el apellido 'Pambley' &ndash;nunca antes utilizado por &eacute;l&ndash; al de Sierra, colocando un blas&oacute;n en la casa que construy&oacute; en Villablino.
    </p><p class="article-text">
        Felipe Sierra-Pambley (propietario de caba&ntilde;as ganaderas trashumantes originadas con la ruina que &eacute;l mismo hab&iacute;a propiciado a Bernardo de Escobar), estaba casado con la asturiana Joaquina &Aacute;lvarez Blas&oacute;n. Tuvo dos hijos: Mar&iacute;a y Segundo. Mar&iacute;a se cas&oacute; con Marcos Fern&aacute;ndez-Blanco, procurador general de Ganader&iacute;a y Mesta, siendo heredera de toda la parte de lo que hoy conocemos como 'Casona'. Segundo no hered&oacute; nada en 'La Casona'. Mar&iacute;a y Marcos tuvieron tres hijos: Francisco (<em>don</em> <em>Paco</em>), Victorina y Pedro, quienes heredaron esas propiedades en las que ya exist&iacute;an varias edificaciones. Paco muri&oacute; sin dejar descendencia al igual que su hermano Pedro, fallecido en 1887 en accidente de caballo. Para 1837 esas obras de mejora sobre las casas existentes estaban muy avanzadas y un jovenc&iacute;simo Paco se vino a vivir a Le&oacute;n &ldquo;siempre que huya del juego y de las malas compa&ntilde;&iacute;as...&rdquo;.<em> </em>Victorina se cas&oacute; con Juan Posada Herrera, y fue la &uacute;nica de los tres hermanos en dejar descendencia.
    </p><p class="article-text">
        La unificaci&oacute;n de esas construcciones primitivas que ya nos aparec&iacute;an en el Catastro de Ensenada no es otra que la hoy conocida (mal llamada) como 'Casona de Puerta Castillo' o peor llamada 'Casona de V&iacute;ctor de los R&iacute;os' lindando con la primitiva iglesia de Santa Marina y su malvar, donde 20 siglos antes estuvo el taller de armaduras y algunos contubernios del primigenio campamento romano de madera de la Legio VI Victrix y el primero de piedra de la Legio VII Gemina. Actualmente el inmueble es propiedad del Ayuntamiento y alberga el Centro de Interpretaci&oacute;n Romano de Le&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">La 'Casona' de Puerta Castillo... y V&iacute;ctor de los R&iacute;os</h3><p class="article-text">
        El escultor V&iacute;ctor de los R&iacute;os se cas&oacute; con Catalina Fern&aacute;ndez-Llamazares (&uacute;ltima propietaria particular del edificio), que era hija de Francisco Fern&aacute;ndez-Llamazares. Francisco Fern&aacute;ndez-Llamazares se hab&iacute;a casado en primeras nupcias con una de las hijas de Victorina, por lo que pas&oacute; a ser el propietario de lo que hoy conocemos como Casona de Puerta Castillo. Sin embargo, Catalina no era hija de Juana Posada, sino fruto del segundo matrimonio de Francisco con la asturiana Encarnaci&oacute;n Vald&eacute;s, mucho m&aacute;s joven que &eacute;l. Encarnaci&oacute;n se suicid&oacute;, cuando su hija Catalina era ni&ntilde;a, ingiriendo una c&aacute;psula de sublimado de mercurio.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Documento de partición de los bienes de Marcos Fernández Blanco y María Sierra-Pambley."
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                Documento de partición de los bienes de Marcos Fernández Blanco y María Sierra-Pambley.                            </span>
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        En la partici&oacute;n de los bienes de Marcos Fern&aacute;ndez-Blanco y Mar&iacute;a Sierra-Pambley, queda bien patente que la parte de la 'Casona' que daba a la muralla, ya la hab&iacute;a adquirido &Aacute;ngel Sierra (abuelo de Mar&iacute;a y padre de Felipe) en la desamortizaci&oacute;n del Clero (antigua Obra P&iacute;a, casa en la que residi&oacute; su hijo Felipe Sierra-Pambley como alto funcionario de la Hacienda). Esta parte de la muralla fue heredada por Paco, mientras la parte de en medio fue heredada por Victorina (casa de la Obra P&iacute;a alquilada a Jos&eacute; Salcedo en tiempos del Catastro de Ensenada), y la parte con entrada por la calle de Santa Marina fue heredada (o regalada) por Pedro.
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            <span class="title">
                Candidatura de Francisco Fernández Blanco a las elecciones de 1871.                            </span>
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        Francisco Fern&aacute;ndez Blanco y Sierra-Pambley (Paco), con el tiempo terminar&iacute;a por entrar en pol&iacute;tica y aglutinar y liderar a buena parte de toda esta nueva burgues&iacute;a propietaria &ldquo;liberal y zorrillista&rdquo; (partidarios de Manuel Ruiz Zorrilla).
    </p><p class="article-text">
        Aunque unos a&ntilde;os m&aacute;s tarde (en 1874) escribir&iacute;a esta carta a su amigo Felipe Fern&aacute;ndez-Llamazares para confesarle que est&aacute; <em>&ldquo;alejado de la pol&iacute;tica, m&aacute;s que por mis asuntos particulares, por mi falta de fe en los pol&iacute;ticos que se llaman importantes&hellip;&rdquo;</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Carta de Francisco Fernández Blanco hablando en 1874 de su retirada de la política.                            </span>
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        Victorina Fern&aacute;ndez Blanco y Sierra-Pambley hab&iacute;a casado con Juan Posada Herrera, de origen asturiano, quien fue secretario de las Diputaciones Provinciales de Oviedo y de Le&oacute;n, y hermano de Jos&eacute; Posada Herrera, que lleg&oacute; a ostentar el cargo de presidente del Consejo de Ministros entre 1883 y 1884. Como se ha visto, una de sus hijas, Juana, contrajo matrimonio con el banquero y abogado Francisco Fern&aacute;ndez-Llamazares; mientras su otra hija, &Aacute;urea, cas&oacute; con Juan Fl&oacute;rez Llamas (hijo de Pablo Fl&oacute;rez Herqu&eacute;s y Mar&iacute;a Cruz Llamas). Francisco y Juana tuvieron una hija a la que tambi&eacute;n llamaron &Aacute;urea, que falleci&oacute; en Arbas del Puerto prematuramente. De este modo, la herencia de los Fern&aacute;ndez Blanco y de los Sierra-Pambley pasar&iacute;a, en parte, a la familia Fern&aacute;ndez-Llamazares &ndash;a Catalina, hija del segundo matrimonio de Francisco con la asturiana Encarnaci&oacute;n Vald&eacute;s&ndash;, heredando as&iacute; las propiedades de Mar&iacute;a Sierra-Pambley&nbsp; (la hija de Felipe) en 'La Casona'. Pero la familia Fl&oacute;rez Llamas &ndash;que ser&iacute;a quien gestionase las propiedades de Segundo Sierra-Pambley (el hijo var&oacute;n de Felipe) en la Fundaci&oacute;n junto a la Catedral&ndash; tambi&eacute;n ocupar&iacute;a parte de 'La Casona', concretamente la parte que daba a la calle de Santa Marina (antigua Casa de la Obra P&iacute;a alquilada a Mar&iacute;a Fern&aacute;ndez).
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, fue la descendencia de Victorina y Juan Posada quien con el tiempo termin&oacute; adquiriendo los derechos sobre las propiedades mencionadas en el Catastro de Ensenada, que pasaron a ser propiedad de sus hijas: &Aacute;urea y Juana Posada y Fern&aacute;ndez-Blanco.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &Aacute;urea se cas&oacute; con Juan Fl&oacute;rez Llamas, y Juana (1856-1900), como se ha mencionado, con el banquero Francisco Fern&aacute;ndez-Llamazares (1848-1919). Al morir Juana y fallecer su hija prematuramente, es su marido Francisco el &uacute;nico due&ntilde;o de las primitivas propiedades, pues don Paco hab&iacute;a cedido su parte (la antigua Obra P&iacute;a, es decir, la parte de la muralla) a su hermana Victorina; como del mismo modo pas&oacute; la parte de Pedro a su hermana tras el fallecimiento de &eacute;ste. A Francisco Fern&aacute;ndez-Llamazares tambi&eacute;n se le conoc&iacute;a (como a Francisco Fern&aacute;ndez Blanco y Sierra-Pambley) familiarmente en Le&oacute;n por <em>Paco</em>, o directamente por <em>Paco Salinas</em>, en honor a ser el principal heredero de la Banca Viuda de Salinas y sobrinos, fundada en 1750 en el Principado de Asturias.
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                Esquela de Juana Posada y Fernández Blanco del 20 de junio de 1900A                            </span>
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        Juana Posada Fern&aacute;ndez-Blanco (hija de Victorina) falleci&oacute; en 1900, y tras la muerte prematura de su hija &Aacute;urea, Francisco Fern&aacute;ndez-Llamazares se cas&oacute; con Encarnaci&oacute;n Vald&eacute;s, con quien tuvo otra hija: Catalina (quien con el tiempo ser&iacute;a la esposa del escultor V&iacute;ctor de los R&iacute;os). Tras el suicidio de Encarnaci&oacute;n Vald&eacute;s, fue Ambrosio Fern&aacute;ndez-Llamazares quien gestion&oacute; el patrimonio y la educaci&oacute;n de Catalina, envi&aacute;ndola a estudiar a Suiza donde se educ&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque Paco hab&iacute;a heredado la parte de la antigua Casa Cuna enclavada en la puerta norte de Puerta Castillo, a la muerte de su t&iacute;o Segundo en 1873 (senador y gobernador de Le&oacute;n)&nbsp; gestion&oacute; y habit&oacute; la otra casa de la familia en Le&oacute;n, casa que hab&iacute;a construido Segundo en 1848 en la Plaza de la Catedral, m&aacute;s tarde sede de la Fundaci&oacute;n Sierra-Pambley.&nbsp;&nbsp;
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                    alt="El desaparecido edificio de José del Blanco Escobar en la plaza del Espolón o “Afueras de Puerta Castillo” (después propiedad de Rutilio Fernández-Llamazares al casarse con Teodora, hija de José y de Emilia Comerzana). En este edificio, flanqueado por las actuales calles de Alfonso el Justiciero y la calle Fernando I, se produjeron innumerables reuniones de los republicanos de la época, muchos de ellos también directivos del Casino."
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            <span class="title">
                El desaparecido edificio de José del Blanco Escobar en la plaza del Espolón o “Afueras de Puerta Castillo” (después propiedad de Rutilio Fernández-Llamazares al casarse con Teodora, hija de José y de Emilia Comerzana). En este edificio, flanqueado por las actuales calles de Alfonso el Justiciero y la calle Fernando I, se produjeron innumerables reuniones de los republicanos de la época, muchos de ellos también directivos del Casino.                            </span>
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        As&iacute; que los primeros domicilios de la familia Sierra-Pambley estuvieron en la mal llamada 'Casona' (pues no era una, sino tres construcciones), en una zona donde tambi&eacute;n ten&iacute;an sus viviendas y huertos otras familias fundamentales para la Historia de Le&oacute;n en el siglo XIX como los S&aacute;nchez Puelles, Escobar, Fern&aacute;ndez-Llamazares, Molleda, Fl&oacute;rez, De Blas, L&oacute;pez Robles, Arg&uuml;ello, Ugidos, Uriarte, Balbuena, Barthe, Bustamante, etc&eacute;tera. 
    </p><p class="article-text">
        Uno debe imaginarse la ostentaci&oacute;n y el lujo que anta&ntilde;o debi&oacute; existir en lo que hoy es el Centro de Interpretaci&oacute;n del Le&oacute;n Romano, donde el Ayuntamiento gusta de hacer representaciones teatrales e infantiles sobre los a&ntilde;os de las legiones. Y donde una placa recuerda al escultor V&iacute;ctor de los R&iacute;os que, sin quitarle m&eacute;rito, s&oacute;lo fue uno m&aacute;s (y exc&eacute;ntrico allegado) de los importantes personajes que ocuparon esos inmuebles y los alrededores. Y donde tampoco se hace la m&aacute;s m&iacute;nima referencia al fundamental papel que realiz&oacute; la Casa Cuna para los ni&ntilde;os m&aacute;s desamparados de la ciudad, donde un ventanuco triste y sin placa les recuerda en la parte de la muralla que da a la calle Carreras&hellip;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La plaza del Espolón inundada por las aguas de la Presa de San Isidoro. Al fondo se aprecia el ventanuco en la muralla por donde se dejaba a los niños expósitos en el torno para que los recogieran las monjitas de la Obra Pía. No estaría de más que el Ayuntamiento pusiera una placa que lo recordase, incorporando una campanilla, pues campanilla hubo para avisar a las monjas de que se estaba dejando una criatura en el mencionado torno."
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            <span class="title">
                La plaza del Espolón inundada por las aguas de la Presa de San Isidoro. Al fondo se aprecia el ventanuco en la muralla por donde se dejaba a los niños expósitos en el torno para que los recogieran las monjitas de la Obra Pía. No estaría de más que el Ayuntamiento pusiera una placa que lo recordase, incorporando una campanilla, pues campanilla hubo para avisar a las monjas de que se estaba dejando una criatura en el mencionado torno.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        As&iacute; que con tanto desatino y sainete y procesi&oacute;n romana por las calles leonesas, la gente se queda con lo anecd&oacute;tico de la Historia, que hasta los gu&iacute;as del edificio Botines tambi&eacute;n presumen ahora de que el primer retrete de&nbsp;Le&oacute;n se instal&oacute; ah&iacute; &ndash;como si el asunto fuese tan importante&ndash;, mientras los patronos de unas y otras fundaciones &ndash;profesores y catedr&aacute;ticos generalmente no nacidos en&nbsp;Le&oacute;n que representan a la Universidad&ndash; consienten la <em>gracia.</em> Ni el primer ascensor se instal&oacute; en la Casa Goyo de Santo Domingo (<a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/primer-ascensor-leon-instalo-1916-siete-anos-creia_1_9980180.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">como ya se demostr&oacute; en un art&iacute;culo</a>), ni el <em>Santo Grial</em> est&aacute; en&nbsp;Le&oacute;n (ni en ninguna otra parte porque es una cuesti&oacute;n literaria imaginaria), ni las Cortes <em>Democr&aacute;ticas</em>  (todo lo m&aacute;s las Estamentales del Antiguo R&eacute;gimen) se redactaron aqu&iacute;. Con todo esto tienen que lidiar y soportar los excelentes gu&iacute;as tur&iacute;sticos de la Fundaci&oacute;n Sierra-Pambley &ndash;que en la actualidad son ciertamente buenos&ndash;, que ya desde hace tiempo intentan honradamente apartar estos bulos en sus explicaciones. Flaco favor se hace a&nbsp;Le&oacute;n y a los exigentes y cultos turistas que visitan la Casa Museo de Sierra-Pambley.
    </p><p class="article-text">
        Como si&nbsp;Le&oacute;n no tuviese ya Historia interesante, y de la buena que contar con seriedad,  para que se esparzan mentiras vacuas &ndash;apoyadas muchas veces err&oacute;neamente por las instituciones&ndash; que de tanto repetirlas aparentan verdad. Si por Historia definimos a lo que se sabe de tiempos pasados a trav&eacute;s de los documentos escritos, y esa p&eacute;rdida de memoria y desd&eacute;n por el pasado significa la p&eacute;rdida de una identidad,&nbsp;Le&oacute;n sigue en esa direcci&oacute;n desde hace d&eacute;cadas a velocidad vertiginosa. 
    </p><p class="article-text">
        Todo lo dem&aacute;s es mito y leyenda, y no deber&iacute;a ser as&iacute;, porque afortunadamente existen fuentes escritas y cientos de apasionantes temas que documentar para poder afrontar el futuro con la sana y rigurosa memoria.&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández-Llamazares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/historia/omisiones-historicas-casona-puerta-castillo-desmitificando-sierra-pambley_1_11488260.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Jun 2024 08:15:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las omisiones históricas de la ‘Casona’ de Puerta Castillo: desmitificando a los Sierra-Pambley]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fundación Sierra Pambley,León Antiguo,Urbanismo,Historia de León,León ciudad,Ayuntamiento de León,Reportajes,León]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El gran error del derribo de Puerta Obispo en 1910, con toda la ciudad en contra del Ayuntamiento de León]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/historia/gran-error-derribo-puerta-obispo-1910-ciudad-ayuntamiento-leon_1_11450968.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5971e378-b41c-44e3-9c69-9adc59de8218_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El gran error del derribo de Puerta Obispo en 1910, con toda la ciudad en contra del Ayuntamiento de León"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">CON FOTOS ÚNICAS - El empeño del entonces alcalde, Alfredo Barthe, y el arquitecto Torbado destruyó un singular edificio que albergaba una chimenea del siglo XIII, que sería hoy única en Europa. Con la férrea oposición del Cabildo Catedralicio se saltaron todos los avisos de las autoridades estatales de Patrimonio</p><p class="subtitle">ANTERIOR ENTREGA - La historia olvidada de las sirvientas de la burguesía del León del siglo XX</p></div><p class="article-text">
        Con la verdad y el rigor para contar la Historia, fluye la personalidad, que es lo que un pueblo tiene de particular y lo define y diferencia de otros lugares. Esto se persigue desde el rigor documental y la nobleza, no desde la &uacute;nica perspectiva del cotilleo, el oportunismo econ&oacute;mico y vanidoso o la procaz ignorancia, algo a lo que acostumbra desde hace d&eacute;cadas el Ayuntamiento de Le&oacute;n y otros desvergonzados intereses p&uacute;blicos e indocumentados en nombre de la denominada 'Cultura' para, de este modo, conseguir que Le&oacute;n se convierta objetivamente en la ab&uacute;lica e impersonal sede de la despoblaci&oacute;n, el envejecimiento y el arribismo.
    </p><p class="article-text">
        De este modo, en nombre y ense&ntilde;a del progreso se han realizado barbaridades que han acabado con lugares y edificios singulares como el que hoy protagoniza este reportaje. Caprichos del Ayuntamiento y los mun&iacute;cipes en contra de todos o de una gran mayor&iacute;a que un siglo despu&eacute;s a&uacute;n se miran con bastante verg&uuml;enza. 
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute;s hoy se pueda vislumbrar algo similar con la opini&oacute;n de los ciudadanos actuales al ver peatonalizar las principales calles de lo que fue el Ensanche porque &ldquo;esto se hace en todas las ciudades&rdquo;, Mientras tampoco se termina de progresar porque en las entra&ntilde;as de esas nuevas calles que se peatonalizan se mantienen miles de veh&iacute;culos estacionados en los respectivos garajes subterr&aacute;neos que entran y salen sin parar circulando, parad&oacute;jicamente, en esas mismas calles que se han <em>peatonalizado</em>. Y mientras tanto, la Corporaci&oacute;n Municipal se <em>apropia </em>de varias calles en Gran V&iacute;a de San Marcos, H&eacute;roes Leoneses y Fajeros para que los concejales &ndash;dando <em>cumplido ejemplo</em>&ndash;, puedan estacionar gratis y sin molestias; ya que han perdido el <em>sitio </em>al peatonalizar Alfonso V. Un peque&ntilde;o abuso municipal nada comparable, eso s&iacute;, con el enorme que supuso el <a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/puerta-obispo_1_9402969.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">derribo de Puerta Obispo en agosto de 1910</a> contra todo y contra todos. Incluso el Cabildo de la Catedral y hasta las m&aacute;ximas autoridades estatales de Patrimonio.
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                Puerta Obispo con las obras para desmantelarlo ya iniciadas, que fueron paralizadas más de una vez ante la trifulca entre el Ayuntamiento y el Obispado.                            </span>
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        Doctores tiene la Iglesia, pero lo cierto es que cada vez se publican m&aacute;s libros y art&iacute;culos sobre Le&oacute;n en lo que todo, absolutamente todo, &ldquo;es emblem&aacute;tico&rdquo; y en los que abundan lo m&iacute;tico, legendario y misterioso. Pero lo cierto es que el mito y la &eacute;pica, lo burdo, la imaginaci&oacute;n y la especulaci&oacute;n, son justo lo contrario al rigor hist&oacute;rico, que en los &uacute;ltimos tiempos el Le&oacute;n 'oficial' se jacta, como &ldquo;en los tiempos m&aacute;s oscuros de la Edad Media&rdquo;, de milagros y milagritos; que hasta el <em>Santo Grial</em> se encuentra aqu&iacute;... y as&iacute; lo aseveran los cult&iacute;simos gu&iacute;as tur&iacute;sticos con acento andaluz (trabajando para empresas privadas de fuera de Le&oacute;n) a los cada vez m&aacute;s ingenuos e ignorantes turistas que visitan la ciudad.
    </p><h3 class="article-text">El mito de que &ldquo;no pasaba&rdquo; el coche de Merino </h3><p class="article-text">
        Mitos y leyendas absurdas, como el viejo y repetido cuento, siempre contado <em>a posteriori</em>, de que el pol&iacute;tico e industrial Fernando Merino &ndash;quien en 1910 suspiraba por encima de cualquier otra pretensi&oacute;n pol&iacute;tica a llevar a la pr&aacute;ctica el encauzamiento del r&iacute;o Bernesga a su paso por la ciudad&ndash;, apoy&oacute; el derribo de Puerta Obispo porque su coche a motor no pasaba por el arco de Puerta Obispo...
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Este era el arco de Puerta Obispo que conectaba con San Pedro y San Lorenzo, al que la maledicente leyenda urbana atribuye que Fernando Merino lo quería hacer desaparecer. Todo lo contrario."
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            <span class="title">
                Este era el arco de Puerta Obispo que conectaba con San Pedro y San Lorenzo, al que la maledicente leyenda urbana atribuye que Fernando Merino lo quería hacer desaparecer. Todo lo contrario.                            </span>
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        Lo cierto es que el derribo de Puerta Obispo se realiza en 1910, y su espl&eacute;ndido Cobron Brill&eacute; &ndash;que s&iacute; hubiese pasado perfectamente por el arco abierto siglos atr&aacute;s&ndash; no vino desde Par&iacute;s para matricularlo en Le&oacute;n hasta 1911 con el n&uacute;mero 14.
    </p><h3 class="article-text">La fuerte oposici&oacute;n del Cabildo Catedralicio</h3><p class="article-text">
        Hasta el obispo de Jaca, el leon&eacute;s don Antol&iacute;n L&oacute;pez Pel&aacute;ez, ya hab&iacute;a precedido a Merino en la compra de un coche (matr&iacute;cula LE-10) y se hab&iacute;a negado tajantemente a dicho derribo. &iquest;Por qu&eacute; se negaba el Cabildo al derribo de Puerta Obispo? En primer lugar, porque independientemente del valor arquitect&oacute;nico o art&iacute;stico de las construcciones, consideraba que esos terrenos eran suyos. Lo del valor art&iacute;stico lleg&oacute; despu&eacute;s&hellip; pero lleg&oacute;.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Este de la Catedral de León con la construcción adosada de Puerta Obispo. "
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            <span class="title">
                Este de la Catedral de León con la construcción adosada de Puerta Obispo.                             </span>
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        Para comienzos del siglo XX solo quedaban en pie dos puertas en la ciudad de Le&oacute;n: Puerta Castillo y Puerta Obispo; en parte se manten&iacute;an en pie porque la primera estaba ubicada en el punto m&aacute;s septentrional de la ciudad, y la segunda en el oriente, mientras el ensanche y las principales alineaciones se orientaban, al contrario, hacia el r&iacute;o Bernesga, o sea, hacia la estaci&oacute;n del ferrocarril. Y, en parte o proporci&oacute;n igualmente importante, que estas dos puertas se mantuviesen en pie a comienzos de siglo era provocado por la propia monumentalidad de ambas puertas, con tremendas construcciones adosadas.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="El alcalde Alfredo Barthe, dedicándole la fotografía a Octavio Álvarez Carballo."
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            <span class="title">
                El alcalde Alfredo Barthe, dedicándole la fotografía a Octavio Álvarez Carballo.                            </span>
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        El alcalde, Alfredo Barthe, con muchos intereses en un peri&oacute;dico de la &eacute;poca llamado <em>Le&oacute;n de Espa&ntilde;a</em>, afirmaba que los terrenos sobre los que se erig&iacute;an todas esas construcciones pertenec&iacute;an al Estado, no al Cabildo, y adem&aacute;s argumentaba que deb&iacute;a derribarse por
    </p><p class="article-text">
        [&hellip;]<em> ensanchar una gran plaza, abrir una gran v&iacute;a hoy cerrada, como taponada por ese edificio, higienizando esa parte de la poblaci&oacute;n y facilitando extraordinariamente las comunicaciones con barrios populosos, hoy aislados </em>[&hellip;]<em> Por est&eacute;tica, para que la catedral luzca mejor su gentileza y pueda admir&aacute;rsela desde nuevos puntos de vista, hoy ocultos por esa fea mole cuyo derribo se pide </em>[&hellip;] <em>Por higiene, pues el aire en esa rinconada no circula; aparte del inmundo retrete, de la humedad del arco, de lo expuesto que se est&aacute; a enfermedades </em>[&hellip;] <em>Por la prosperidad y porvenir de la ciudad </em>[&hellip;]<em> Porque as&iacute; lo quiere el pueblo, pues estamos seguros de que si escribiese una instancia la firmaban todos los habitantes de Le&oacute;n </em>[&hellip;]
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                    alt="Argumentos por los que el alcalde de León, Alfredo Barthe, era partidario de la demolición de Puerta Obispo."
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            <span class="title">
                Argumentos por los que el alcalde de León, Alfredo Barthe, era partidario de la demolición de Puerta Obispo.                            </span>
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        Lo cierto es que los barrios (se refiere al de San Pedro y San Lorenzo, pues el barrio del Ejido a&uacute;n no exist&iacute;a) s&iacute; estaba perfectamente comunicado, y esto lo demuestran las fotograf&iacute;as de la &eacute;poca. En este texto de la mano del alcalde Alfredo Barthe, &eacute;l demuestra una supina ignorancia sobre el valor cultural e hist&oacute;rico del edificio que derrib&oacute;. Lo vamos a ver en este art&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        El Cabildo, por el contrario, argumentaba que todas esas construcciones pertenec&iacute;an a su jurisdicci&oacute;n. El pleito, largo y tedioso, se presentaba inevitable. La demolici&oacute;n comenz&oacute; a ejecutarse en 1910.
    </p><h2 class="article-text">El responsable de la demolici&oacute;n: el arquitecto Torbado</h2><p class="article-text">
        Juan Cris&oacute;stomo Torbado Fl&oacute;rez, arquitecto responsable de dicha demolici&oacute;n. Ttambi&eacute;n era partidario, como la mayor&iacute;a de las autoridades civiles de la provincia, de que los terrenos pertenec&iacute;an al Estado, no al Cabildo. Opini&oacute;n que le costar&iacute;a graves y sucesivos problemas profesionales y personales. Adem&aacute;s, para Torbado, la Catedral deb&iacute;a quedar exp&eacute;dita de cualquier elemento considerado <em>espurio </em>adosado a dicha Catedral; como era la moda que ya se ven&iacute;a llevando a cabo en otros puntos de Europa y Espa&ntilde;a. 
    </p><p class="article-text">
        El asunto era definir lo que realmente era espurio y lo que no (como sigue sucediendo en la actualidad en cualquier tipo de restauraci&oacute;n, lo que conduce a la inevitable picaresca confabulada entre los intereses particulares y los del Ayuntamiento). El asunto es que una buena e importante parte de Puerta Obispo no dispon&iacute;a de elementos espurios, sino bien al contrario, conten&iacute;a importantes elementos art&iacute;sticos coet&aacute;neos a la construcci&oacute;n de la Catedral, como, por ejemplo, <strong>una hermosa chimenea del siglo XIII</strong> (hoy pr&aacute;cticamente inexistentes en el mundo entero, particularmente despu&eacute;s de la destrucci&oacute;n europea de la II Guerra Mundial).
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                    alt="El arquitecto Juan Crisóstomo Torbado quien misteriosamente no hizo caso de las advertencias del Cabildo y de la Comisión de Monumentos de León, compuestas por tan eximios y preclaros leoneses. "
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            <span class="title">
                El arquitecto Juan Crisóstomo Torbado quien misteriosamente no hizo caso de las advertencias del Cabildo y de la Comisión de Monumentos de León, compuestas por tan eximios y preclaros leoneses.                             </span>
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        Mientras, la Comisi&oacute;n de Monumentos Hist&oacute;ricos y Art&iacute;sticos de la provincia ten&iacute;a un criterio muy claro, porque al poco de comenzar el derribo hubo sorpresas; lo que se ocultaba debajo de lo que aparentemente dejaba entrever Puerta Obispo era de gran importancia hist&oacute;rica y art&iacute;stica. Exponemos sus argumentos en palabras de Juan Eloy D&iacute;az-Jim&eacute;nez Villamor, su vicepresidente, quien lo relata de mejor modo que cualquier historiador actual. El informe se public&oacute; en el Bolet&iacute;n de la Real Academia de la Historia [tomo 58 de 1911, pa&aacute;ginas. 135-140], aunque se transcribe del manuscrito original, y se reproduce s&oacute;lo en parte para no hacerlo tedioso al lector:
    </p><p class="article-text">
        [&hellip;] <em>Solo alguno ten&iacute;a noticia de ello desde la &eacute;poca en que fue director de las obras de restauraci&oacute;n el Excmo. Sr. D. Juan Madrazo, noticia que vino a confirmarse recientemente al levantar el enlucido de uno de los muros interiores, con el fin de reparar algunos desperfectos. Llegado que hubo a esta ciudad el Sr. Martos, la Comisi&oacute;n de Monumentos celebr&oacute; junta extraordinaria presidida por el se&ntilde;or gobernador de la provincia. Despu&eacute;s de discutirse razonada y tranquilamente el asunto, la Corporaci&oacute;n acord&oacute;, no sin que hiciera constar su voto en contra el arquitecto municipal Francisco Blanch </em>[Pons],<em> que si bien deber&iacute;a desaparecer en el edificio cuanto careciese de importancia, deb&iacute;a procurarse la conservaci&oacute;n de lo que en aqu&eacute;l apareciese de reconocido m&eacute;rito. &nbsp; [&hellip;]</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Puerta Obispo. Parte de la construcción adosada a la catedral. Según la Comisión de Monumentos de León, lo que vemos en la fotografía constituía por sí solo un monumento. Fue derribada en 1910. "
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                Puerta Obispo. Parte de la construcción adosada a la catedral. Según la Comisión de Monumentos de León, lo que vemos en la fotografía constituía por sí solo un monumento. Fue derribada en 1910.                             </span>
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        <em>[&hellip;] Son</em> <em>estas ventanas ajimezadas, de maineles prism&aacute;ticos, coronadas por arquillos apuntados de macizados t&iacute;mpanos. La severidad de las l&iacute;neas, la falta de todo ornato, la regularidad y proporci&oacute;n de sus estructuras, unidas a la calidad de la piedra empleada en la construcci&oacute;n, revelan que el segundo cuerpo del edificio que se describe, </em><em><strong>es coet&aacute;neo de la Catedral legionense. Al mismo siglo XIII pertenece la chimenea construida en el muro divisorio de las dos estancias, y cuyo hogar se encuentra en la estancia oriental, volando el tras-hogar a la cruj&iacute;a de poniente.</strong></em><em> La planta es rectangular, el ca&ntilde;&oacute;n cil&iacute;ndrico, la campana, por la penetraci&oacute;n que de ella queda en el muro, afectaba forma de pir&aacute;mide, y los fragmentos de la decoraci&oacute;n del dintel son repetici&oacute;n de motivos vegetales, empleados en la Catedral. &iquest;Cu&aacute;les son el car&aacute;cter y destino de este original edificio? Su car&aacute;cter es el de construcci&oacute;n c&iacute;vico-militar; as&iacute; lo patentizan el estar construido formando un solo cuerpo con el lienzo de muralla, la salida de la ranura del rastrillo &aacute; la parte superior de aquel y las tres aspilleras que perforan el muro central dirigiendo su tiro al interior de la galer&iacute;a de poniente, para defenderla de las revueltas populares que con no poca frecuencia alteraron la tranquilidad de la ciudad. Sus destinos cambiaron con las necesidades y el trascurso del tiempo. Gran parte de la estancia que mira a saliente, fuera de aquella que serv&iacute;a para el manejo del rastrillo, sirvi&oacute; para celebrar sus cabildos los prebendados de la 'iglesia de Le&oacute;n, hasta que en la primera mitad del siglo XVI se termin&oacute; la f&aacute;brica del nuevo Cabildo sobre el claustro de la Catedral, por Juan de Badajoz, sirviendo hasta el a&ntilde;o I515, la galer&iacute;a m&aacute;s estrecha de poniente, para tr&aacute;nsito del Prelado desde su palacio a la Iglesia; pero desde el expresado a&ntilde;o di&oacute;sele acceso por el Tesoro, en virtud de acuerdo capitular de 22 de Septiembre. A&uacute;n subsisten puerta y pasadizo trazados en este viaje a la conclusi&oacute;n de la galer&iacute;a abierta, obra del siglo XVI. En el a&ntilde;o de 1609 el limo. Sr. D. Francisco Terones del Ca&ntilde;o, Obispo de Le&oacute;n, instal&oacute; en el edificio que estudiamos, el Provisorato de la Mitra, siendo su &uacute;ltimo destino el de oficinas y almacenes de las obras de restauraci&oacute;n de la Catedral.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Tal es, excelent&iacute;simo se&ntilde;or, el hallazgo reciente, del cual esta Comisi&oacute;n de Monumentos, cumpliendo sus acuerdos y deberes que su reglamento le impone, da cuenta a esa Real Academia de la Historia, uniendo a esta relaci&oacute;n las fotograf&iacute;as y planta de este edificio medioeval, por las cuales podr&aacute;n apreciarse, a&uacute;n mejor que por lo escrito, la &eacute;poca, condiciones y estado de estos antiguos restos.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Dios guarde &aacute; V. E. muchos a&ntilde;os.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Le&oacute;n, 15 de noviembre de 1910.</em>
    </p><p class="article-text">
        Es curioso, salvo interesadas excepciones como las de Torbado y Barthe, que fuesen precisamente los 'prohombres' considerados conservadores (familia Molleda, De Blas, Arg&uuml;ello Vigil, D&iacute;az-Jim&eacute;nez Villamor, Canseco, y hasta el propio Merino, etc&eacute;tera), quienes adem&aacute;s eran coleccionistas privados de arte, quienes abogaron y defendieron hasta la extenuaci&oacute;n que se mantuviera toda la construcci&oacute;n de Puerta Obispo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una conservaci&oacute;n que no se acept&oacute;, ejecut&aacute;ndose la completa demolici&oacute;n y que, vista con los ojos de hoy, a muchos sectores 'progresistas' les parece uno de los mayores agravios hist&oacute;ricos, urban&iacute;sticos y art&iacute;sticos cometido en nuestra ciudad, en una &eacute;poca en que las murallas del antiguo reino est&aacute;n contempladas y protegidas actualmente como bien de inter&eacute;s cultural. No nos enga&ntilde;emos: el problema de Espa&ntilde;a no es la envidia. Fue, es y ser&aacute;, cada vez de modo m&aacute;s acentuado, la hipocres&iacute;a anglosajona y el secular arribismo pol&iacute;tico espa&ntilde;ol. Que se lo cuenten a la familia Molleda&hellip; 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="León. Familia Molleda. Juan Eloy junto a su mujer Claudia Molleda Melcón, hermana del jurista y comerciante Antonio Molleda. Y sus hijos.."
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                León. Familia Molleda. Juan Eloy junto a su mujer Claudia Molleda Melcón, hermana del jurista y comerciante Antonio Molleda. Y sus hijos..                            </span>
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        Juan Eloy (1842-1918) aparece junto a su mujer Claudia Molleda Melc&oacute;n (1850-1916), hermana del jurista y comerciante Antonio Molleda (1838-1906). Alrededor, sus hijos. Arriba, a la izquierda, Manolo (1890-1958), notario; Matilde (1888-1961) y Eloy D&iacute;az-Jim&eacute;nez Molleda (1885-1944).&nbsp; Eloy D&iacute;az-Jim&eacute;nez Molleda fue catedr&aacute;tico de Literatura en Le&oacute;n hasta 1921, y despu&eacute;s en Valencia y Salamanca. Escribi&oacute;, como su padre, multitud de art&iacute;culos y libros sobre arte y literatura. Padre e hijo coincidieron en la Comisi&oacute;n Provincial de Monumentos ostentando diferentes cargos. Abajo, Juana (1887-1961), y Mar&iacute;a del Rosario (1884-1946), que fue teresiana y vicedirectora de la Instituci&oacute;n.
    </p><h3 class="article-text">15.500 pesetas, el presupuesto del derribo</h3><p class="article-text">
        El presupuesto para la demolici&oacute;n del complejo de Puerta Obispo lo determin&oacute; inicialmente el arquitecto Torbado en 15.481,91 pesetas de 1910, que, por supuesto, terminar&iacute;a ascendiendo a m&aacute;s cantidad, pues s&oacute;lo los jornales (se conserva la documentaci&oacute;n en el Archivo Catedralicio) superaron las previsiones iniciales. Una verdadera barbaridad de dinero para aquella &eacute;poca.
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                Parte del Informe del archivero de la Catedral sobre la historia de las construcciones de Puerta Obispo.                            </span>
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        Para la fecha del derribo, el can&oacute;nigo y archivero de la Catedral, don Manuel D&iacute;ez y D&iacute;ez, mientras alud&iacute;a a la importante y singular historia de la construcci&oacute;n, advert&iacute;a en otro informe que se conserva en el archivo catedralicio que:
    </p><p class="article-text">
        <em>El 15 de abril de 1499 mandan poner cerraduras a la puerta de la capilla de San Miguel que daba al palacio del se&ntilde;or obispo. El 16 de mayo de 1516 mandaron al tesorero que hiciere el pasadizo para la casa del obispo donde le pareciere con consejo del maestro de la obra. El 14 de marzo de 1520 que se acabe el palacio del tesoro e que puedan empe&ntilde;ar cualquier prenda o plata para haber dinero para que se acabe dicha plata. El 18 de junio de 1520 que puedan tomar Diego de</em> [ilegible]<em> y &Aacute;lvaro Garc&iacute;a de los maraved&iacute;es o de Santa Mar&iacute;a del Camino o del Arca de la Misericordia para acabar la obra del palacio del tesoro con tanto que tomen una prenda de la sacrist&iacute;a para dejar por los maraved&iacute;es que tomaron. En 1868 se instalaron las oficinas del arquitecto director. Artesonado del siglo XVI. </em><em><strong>En &eacute;l estaba el Tesoro que deshizo D. Demetrio de los R&iacute;os. Chimenea del siglo XIII. La parte que mira al saliente sirvi&oacute; para celebrar Cabildo hasta la primera mitad del siglo XVI, hasta que se termin&oacute; el actual Cabildo por Juan de Badajoz. Hasta 1516 sirvi&oacute; la galer&iacute;a m&aacute;s estrecha para tr&aacute;nsito del prelado, pero desde el expresado a&ntilde;o d&eacute;sele acceso por el Tesoro en virtud de acuerdo capitular de 22 de septiembre. En 1609 el obispo instal&oacute; en &eacute;l el Provisorato</strong></em> [tribunal eclesi&aacute;stico]
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Planos del Caserón de Puerta Obispo de la Catedral de León.                            </span>
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        As&iacute; que los leoneses deber&iacute;an preguntarse por qu&eacute; tradicionalmente siguen las modas for&aacute;neas varias d&eacute;cadas despu&eacute;s de que triunfen en otros lugares de Espa&ntilde;a y Europa, y si todas esas modas no ser&aacute;n en ocasiones contraproducentes. Porque uno puede imaginarse lo que hoy supondr&iacute;a para el mayor atractivo tur&iacute;stico de la provincia, y la Cultura en general, poder presumir ante el resto del mundo, por cualificados y rigurosos historiadores (sin mitos y leyendas vergonzantes),&nbsp; de aquella particular construcci&oacute;n &ndash;en parte construida en tiempos de la propia Catedral&ndash; con un bell&iacute;simo artesonado del siglo XVI, la historia de la torre del tesoro (derruida por el arquitecto Demetrio de los R&iacute;os en 1885), la historia del provisorato y del Cabildo, y <strong>una espectacular chimenea del siglo XIII de la que apenas se conservar&iacute;a hoy alguna comparable en el mundo entero.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Porque hay ciudades tan insulsas y decadentes que, a pesar de sus gestores, milagrosamente, hasta tienen una bell&iacute;sima catedral.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Ministerio de Hacienda. Dirección General de Propiedades e Impuestos. Año de 1916 (Registro General 27-3-1916 | Registro de Negociado 7-916)                            </span>
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        Y no, los terrenos no eran del Estado, sino del Cabildo. Porque el obispo de la Di&oacute;cesis de Le&oacute;n, Jos&eacute; &Aacute;lvarez Miranda, recurri&oacute; las actuaciones&hellip; y gan&oacute; el pleito. Eso s&iacute;, casi diez a&ntilde;os despu&eacute;s de ejecutado el derribo, a pesar de las argumentaciones partidistas o de la moda del momento representadas por el alcalde Alfredo Barthe, el Ayuntamiento hubo de indemnizar al Cabildo. El clero exigi&oacute; una indemnizaci&oacute;n por el derribo, pues consideraba que era suyo, e independientemente de su valor art&iacute;stico, era solo &eacute;l quien pod&iacute;a decidir sobre su pervivencia o su desaparici&oacute;n.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Puerta Obispo en 1901, engalanada con motivo de la reapertura al Culto tras las reformas en la Catedral. En los tapices estaban representados los diferentes arquitectos restauradores de la Catedral, así como los diferentes gremios de obreros constructores. "
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            <span class="title">
                Puerta Obispo en 1901, engalanada con motivo de la reapertura al Culto tras las reformas en la Catedral. En los tapices estaban representados los diferentes arquitectos restauradores de la Catedral, así como los diferentes gremios de obreros constructores.                             </span>
                                    </figcaption>
            
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        No se conserv&oacute;. Sencillamente se demoli&oacute;. El modo en el que el Ayuntamiento hubo de indemnizar al Cabildo podr&iacute;a ser motivo de un posterior art&iacute;culo&hellip;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández-Llamazares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/historia/gran-error-derribo-puerta-obispo-1910-ciudad-ayuntamiento-leon_1_11450968.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 15 Jun 2024 05:59:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El gran error del derribo de Puerta Obispo en 1910, con toda la ciudad en contra del Ayuntamiento de León]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[León Antiguo,Catedral de León,Historia de León,Ayuntamiento de León,Patrimonio,León ciudad,Arquitectura,Arqueología,León,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La historia olvidada de las sirvientas de la burguesía del León del siglo XX]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/historia-olvidada-sirvientas-burguesia-leon-siglo-xx_1_11321405.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a7c2b840-9ca7-43ad-9a7f-23ba04368bd9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x660y281.jpg" width="1200" height="675" alt="La historia olvidada de las sirvientas de la burguesía del León del siglo XX"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Javier Fernández-Llamazares homenajea a las entrañables y siempre atentas y presentes –pero para la historia olvidadas–, sirvientas en las casas de León del siglo pasado. Familias de mujeres que mostraron siempre su buen hacer en los domicilios y que muchos leoneses todavía tienen en cariñoso recuerdo</p><p class="subtitle"></p><p class="subtitle">ANTERIOR ENTREGA - La Semana Santa leonesa de hace más de cien años que describió Gustavo Adolfo Bécquer</p></div><p class="article-text">
        Si en su momento les hubieran dicho a estas mujeres que ciento y pico a&ntilde;os despu&eacute;s ser&iacute;an protagonistas de un art&iacute;culo de Historia, no se lo habr&iacute;an cre&iacute;do. Su humildad y su saber hacer en las casas de los burgueses leoneses les parecer&iacute;a suficiente, vista la vida que pudieron tener con algunos lujos que otras mujeres no tendr&iacute;an en aquellos tiempos. Lo cierto es que estas mujeres olvidadas &ndash;las <em>chachas&ndash;</em>, en muchas de las casas fueron realmente queridas y parte de la historia familiar; pero nunca reconocidas m&aacute;s que de puertas para adentro.
    </p><p class="article-text">
        Hoy este reportaje del Le&oacute;n Antiguo se va a centrar en reconocer su labor. Dura en algunos casos porque no todas las se&ntilde;oras fueron justas, pero gratificante en muchos otros. Hasta el punto de que cuando una se casaba entraba otra de su misma familia a cubrir el puesto: habiendo sagas familiares que se encargaban del trabajo cotidiano en chalets, casas y fincas de la burgues&iacute;a leonesa.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;C&oacute;mo est&aacute; el servicio, se&ntilde;ores!&rdquo;, como se dec&iacute;a en las pel&iacute;culas de los a&ntilde;os sesenta en Espa&ntilde;a. Lo primero que hay que comprender es que servir en otras casas siempre fue tarea que anta&ntilde;o dio trabajo a miles y miles de personas, ocasionando constantes y prolongados conflictos familiares, tanto para los contratados como para los contratantes. Como indica esta carta de Francisco Gonz&aacute;lez a su cu&ntilde;ado.
    </p><p class="article-text">
        <em>Al se&ntilde;or D. Juan Antonio Fern&aacute;ndez de Lorenzana:</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Folgueraju [condado de Tineo], 13 de febrero de 1875. [Recibida el 16 de febrero de 1875 en la Corte de Madrid, lo que indica el excelente servicio de Correo de la &eacute;poca desde una remota aldea]</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Querido cu&ntilde;ado y cu&ntilde;ada: quiera Dios que al recibo de estas cortas letras los halle con la m&aacute;s completa salud que yo para m&iacute; deseo. Nosotros buenos y para lo que gusten mandar, que lo har&eacute; con mucho gusto y fina voluntad. &Eacute;sta es para decirles que mi hijo Jos&eacute; Antonio, que est&aacute; con ustedes, si el que lo manden es costoso, que se ponga a servir, que para no ganar nada ya bast&oacute; hasta aqu&iacute; y si no quiere, que se venga para &eacute;sta. Su hermano Jos&eacute;, a ver si se porta mejor que &eacute;l, que ya me da verg&uuml;enza de tantos amos como muda. Si les parece que no est&aacute; bueno de la cabeza porque llev&oacute; dos golpes mortales, entonces que se venga, pero aqu&iacute; nunca excedi&oacute; nada, cuando yo pretendo que &eacute;l hab&iacute;a de ser el que hab&iacute;a de servir a sus hermanos en &eacute;sa, y ahora se quiere meter a contador [tenedor de libros]. El oficio ser&aacute; bueno pero ser&aacute; el caso&nbsp;de que &eacute;l no es para desempe&ntilde;arlo, porque nos meter&aacute; a todos a donde no podamos salir y, al cabo de poco tiempo que est&eacute; en el oficio, que se canse y salga mal. Lo dejar&aacute; todo a nuestro gusto&hellip; Tenemos miedo a los resultados que haya, porque pueden enga&ntilde;arle o robarle, puesto que es muy joven. Eso ya lo entienden todos mejor que nosotros y no hace sino cansar a los parientes y amigos.</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Carta manuscrita del año 1875 entre vecinos de León."
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            <span class="title">
                Carta manuscrita del año 1875 entre vecinos de León.                            </span>
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        El t&eacute;rmino de <em>chacha</em> en este art&iacute;culo no es peyorativo: es sincero, cari&ntilde;oso y hermoso. Hace m&aacute;s de cien a&ntilde;os las entonces denominadas sirvientas eran pilares fundamentales en la familia y la sociedad burguesa en la ciudad de Le&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Porque no solo cocinaban maravillosamente y daban cari&ntilde;o y criaban a los hijos de la burgues&iacute;a, sino que en buena parte los educaban en todos los aspectos de la vida, perdurando el afecto a trav&eacute;s de varias generaciones.
    </p><p class="article-text">
        Con repasar los padrones municipales de aquellos a&ntilde;os nos percatamos de que en muchos de los hogares leoneses trabajaban una gran cantidad de sirvientas. En las familias pudientes de la &eacute;poca hab&iacute;a incluso dos o m&aacute;s sirvientas por piso. Esto suced&iacute;a, por ejemplo, en el edificio n&uacute;mero doce de la Calle Ancha, donde tres generaciones de la familia Fern&aacute;ndez-Llamazares habitaban las tres plantas de este inmueble de su propiedad, con hasta tres sirvientas por cada familia.
    </p><p class="article-text">
        Lo cierto es que estas mujeres dejaron una huella indeleble en aquellas familias burguesas, y prueba de ello es que en el pante&oacute;n de Catalina Fern&aacute;ndez-Llamazares &ndash;una de las mayores fortunas leonesas de hace m&aacute;s de cien a&ntilde;os, donde tambi&eacute;n est&aacute; enterrado el escultor V&iacute;ctor de los R&iacute;os&ndash; reposan los restos mortales de varias de estas sirvientas. Por supuesto que esto no es fruto de la casualidad. Los lazos afectivos eran demasiado fuertes.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La sirvienta Macaria portando en brazos a Camino Fernández Llamazares Eguizábal en 1936.                            </span>
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        Un mayordomo ingl&eacute;s de <em>casa grande</em> a finales del siglo XIX dec&iacute;a &ldquo;por tradici&oacute;n, estamos groseramente mal retribuidos. Una herencia de la era victoriana, cuando la servidumbre trabajaba desde las 5 de la ma&ntilde;ana hasta que sus amos se dorm&iacute;an, a cambio de alojamiento y comida como parte de pago&rdquo;. En 1850 la quinta parte de la fuerza obrera inglesa pertenec&iacute;a a la servidumbre. Por supuesto que era mucho mejor que matarse a trabajar en una f&aacute;brica inglesa con la sola protecci&oacute;n del propio techo y una magra mensualidad.
    </p><p class="article-text">
        Otra gran propietaria y vecina de Catalina en la finca colindante a La Cenia de La Mata del Moral (propiedad de su sobrino Octavio) fue Marcelina &Aacute;lvarez Carballo, quien en su testamento especifica que deja &ldquo;mil pesetas&rdquo; a cada criada y un juego completo de cama con todos sus enseres para cada una.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Águeda y Sofía, ambas sirvientas en la casa de Francisco Eguizábal, uno de los máximos contribuyentes de nuestra ciudad con su negocio de coloniales en la calle de Sierra Pambley (actual Alcázar de Toledo). La familia Eguizábal y la Fernández-Llamazares terminaron emparentando en los años treinta del siglo XX."
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            <span class="title">
                Águeda y Sofía, ambas sirvientas en la casa de Francisco Eguizábal, uno de los máximos contribuyentes de nuestra ciudad con su negocio de coloniales en la calle de Sierra Pambley (actual Alcázar de Toledo). La familia Eguizábal y la Fernández-Llamazares terminaron emparentando en los años treinta del siglo XX.                            </span>
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        Y, en Piedrafita, la familia &Aacute;lvarez G&oacute;mez escrib&iacute;a en sus contabilidades las <em>extras</em> que les ocasionaba el servicio en 1926, como por ejemplo:
    </p><p class="article-text">
        <em>En 1926, a Pilar. 100 pesetas para ir a la boda de su hermano. A Pepe, 7 pesetas. A Ganzo, 10 pesetas. A &Aacute;lvaro Rubio, la liquidaci&oacute;n de sus hijas, 367 pesetas. Para Teresa, una chaqueta de 15 pesetas, y un refajo y un pelele para la nena, 6,50. Un abrigo, 5 pesetas., para una falda, 8 pesetas. A Jos&eacute; Rabanal, camisas y calzoncillos: 12,25.</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Retrato de Catalina Fernández-Llamazares.                            </span>
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        Por la correspondencia conservada tambi&eacute;n podemos hacer la afirmaci&oacute;n de que las criadas eran pilares fundamentales de los hogares, y despu&eacute;s de un tiempo reemplazar su calidad humana y profesional era prueba muy dif&iacute;cil de superar para las se&ntilde;oras de la casa: por ejemplo, en una dram&aacute;tica carta de Francisca L&oacute;pez Robles (esposa del banquero Rutilio Fern&aacute;ndez-Llamazares) leemos lo desolada que do&ntilde;a Paca se encontraba desde que hab&iacute;a fallecido su sirvienta Nisa. La pobre do&ntilde;a Paca, que por entonces estaba ya muy mayor, no cesaba de llorar &ldquo;arrastrando una pena sin tregua que no deja de convertirse en llanto&rdquo;, como ella misma reconoce en una de las cartas que conservamos, como tambi&eacute;n se conservan varias fotos de algunas sirvientas proporcinadas por uno de sus familiares.
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                    alt="Leonisa López Abanzas, sirvienta de la familia Fernández-Llamazares, donde también trabajaron más personas de la propia familia de Nisa, todas ellas procedentes de Mansilla de las Mulas, donde muy cerca los Fernández-Llamazares eran propietarios de la finca denominada de La Cenia y otra casona en el pueblo de Villafañe. "
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            <span class="title">
                Leonisa López Abanzas, sirvienta de la familia Fernández-Llamazares, donde también trabajaron más personas de la propia familia de Nisa, todas ellas procedentes de Mansilla de las Mulas, donde muy cerca los Fernández-Llamazares eran propietarios de la finca denominada de La Cenia y otra casona en el pueblo de Villafañe.                             </span>
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        En el archivo de la Banca se conservan infinidad de fotograf&iacute;as donde aparecen retratadas estas sirvientas formando parte, con naturalidad, de la propia familia y consecuente estampa. Y, como se conservan contabilidades, podemos afirmar que, en 1926, Cruz Barthe pagaba 30 pesetas mensuales a su sirvienta Felisa, pero debemos indicar que la manutenci&oacute;n era completa.
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                    alt="Eresvita (Vita) López Abanzas también trabajó de sirvienta para la familia Fernández-Llamazares, más en concreto para Teodora Escobar, viuda de Rutilio, quien mandó construir el edificio en 1900. "
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            <span class="title">
                Eresvita (Vita) López Abanzas también trabajó de sirvienta para la familia Fernández-Llamazares, más en concreto para Teodora Escobar, viuda de Rutilio, quien mandó construir el edificio en 1900.                             </span>
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        Sin dar p&aacute;bulo a idealizar la servidumbre de anta&ntilde;o, ni querer dar nombres completos, lo cierto es que donde hubo trato, siempre hubo roce, y han quedado documentados algunos episodios desafortunados, como el de aquel propietario y m&eacute;dico del hospicio que dej&oacute; embarazada a la sirvienta, por lo que la desgraciada hubo de dar a luz en el mencionado establecimiento a una ni&ntilde;a, donde tambi&eacute;n se dio cobijo a la desdichada madre durante un tiempo. Casi cien a&ntilde;os despu&eacute;s de este triste suceso, una nieta se puso en contacto con el propietario de la Banca Fern&aacute;ndez-Llamazares para pedirle una fotograf&iacute;a del desconsiderado abuelo que jam&aacute;s reconoci&oacute; a la criatura&hellip;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Las sirvientas Leonisa (Nisa) y Eresvita (Vita) López Abanzas, con unas amigas en la plaza de la Catedral de León sobre un banco de Zuloaga.                            </span>
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        Otra hermana m&aacute;s de Visa y Nisa, llamada Concha, trabaj&oacute; igualmente para una familia emparentada directamente con la familia L&oacute;pez Robles y Fern&aacute;ndez-Llamazares, con conocido negocio de botica o farmacia instalado en la capital leonesa. De este modo, Concepci&oacute;n L&oacute;pez Abanzas, nacida en Mansilla en 1923, fue la hija menor de los 13 hijos del matrimonio formado por Sebasti&aacute;n L&oacute;pez D&iacute;ez y Francisca Abanzas Merino. Se fue a servir a Le&oacute;n, al igual que sus hermanas mayores Nisa y Vita L&oacute;pez Abanzas. Sirvi&oacute; en la casa de do&ntilde;a Mar&iacute;a L&oacute;pez Robles y de su hijo don Agapito de Celis, ya casado. Se ocup&oacute; del cuidado de los hijos de don Agapito y estableci&oacute; sinceros v&iacute;nculos de afecto mutuo con la familia.
    </p><h3 class="article-text">La vida social de las asalariadas de la burgues&iacute;a</h3><p class="article-text">
        Por supuesto, estas se&ntilde;oritas que trabajaban de sirvientas ten&iacute;an vida social, y m&aacute;s tarde o m&aacute;s temprano terminaban por disfrutar noviazgos y casarse. Este es otro de los motivos que explica el hecho de que inmediatamente eran reemplazadas en su trabajo por otra persona que generalmente era de su propia familia (una hermana, sobrina, etc&eacute;tera). As&iacute; ocurri&oacute;, en efecto, en la larga relaci&oacute;n que existi&oacute; entre la familia L&oacute;pez Abanzas y la Fern&aacute;ndez-Llamazares.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Concha López Abanzas, con los hijos de Agapito de Celis (Benito es el niño que ella mantiene en sus brazos)."
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            <span class="title">
                Concha López Abanzas, con los hijos de Agapito de Celis (Benito es el niño que ella mantiene en sus brazos).                            </span>
                                    </figcaption>
            
                </figure><p class="article-text">
        Se conserva una carta de 1962, especialmente emotiva, donde la mujer de don Agapito y sus hijos env&iacute;an a Concha, ya casada, felicitaciones por su onom&aacute;stica, coincidiendo con el d&iacute;a de la Inmaculada Concepci&oacute;n.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Cariñosa carta de la familia De Celis López-Robles a su criada Concha.                            </span>
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        Como la familia Azc&aacute;rate dispon&iacute;a de su casa en Villimer, la familia Fern&aacute;ndez-Llamazares dispon&iacute;a de su &ldquo;casona&rdquo; en el cercano pueblo de Villafa&ntilde;e, una propiedad que, como tantas otras, hab&iacute;a adquirido la familia Escobar (Teodora Escobar casa con Pedro Fern&aacute;ndez-Llamazares) fruto de que estos antiguos burgueses hab&iacute;an sido durante los turbulentos comienzos del siglo XIX los administradores de los marqueses de Villafa&ntilde;e.
    </p><h3 class="article-text">Un hombre sirviendo en la familia</h3><p class="article-text">
        Y de Villafa&ntilde;e, precisamente, descend&iacute;a el cu&ntilde;ado de Concha, Nisa y Vita. Se trata de Gabriel Gonz&aacute;lez, nacido en 1898, quien contrajo matrimonio en Mansilla en 1926 con Filomena L&oacute;pez Abanzas&nbsp;(1902-1982), hija primog&eacute;nita de los 13 hijos del matrimonio formado por Sebasti&aacute;n L&oacute;pez D&iacute;ez y Francisca Abanzas Merino, y hermana mayor de Nisa, Vita y Concha L&oacute;pez Abanzas, quienes se fueron a servir a Le&oacute;n: Nisa en la casa de don Pedro Fern&aacute;ndez-Llamazares Escobar y do&ntilde;a Paca L&oacute;pez Robles, Vita en la casa de do&ntilde;a Teodora Escobar, y Concha en la casa de do&ntilde;a Mar&iacute;a L&oacute;pez Robles y de su hijo don Agapito de Celis L&oacute;pez.
    </p><p class="article-text">
        No fue Gabriel a servir a la familia Fern&aacute;ndez-Llamazares, sino a la del m&aacute;s rico propietario de la provincia: Octavio &Aacute;lvarez Carballo.
    </p><p class="article-text">
        Tras trabajar de jornalero y minero, hubo de alistarse en el Ej&eacute;rcito, participando en el llamado Desastre de Annual, en julio de 1921, marchando con su Unidad el 27 de agosto a Melilla como apoyo en la columna de evacuaci&oacute;n sanitaria en dicho frente de la guerra de Marruecos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Gabriel González.                            </span>
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        En 1923, ya licenciado, y de nuevo en Mansilla, se emple&oacute; en la compa&ntilde;&iacute;a que instal&oacute; la l&iacute;nea el&eacute;ctrica entre el molino de Carballo en Mansilla y la Mata Moral. Aprendi&oacute; el oficio de electricista y continu&oacute; como&nbsp;<strong>empleado de Octavio &Aacute;lvarez Carballo</strong>&nbsp;y posteriormente de la fundaci&oacute;n que &eacute;ste dej&oacute; establecida en su testamento. En total unos 40 a&ntilde;os hasta su jubilaci&oacute;n en 1965. Como empleado de Carballo estuvo al cuidado de su central el&eacute;ctrica en Mansilla y emprendi&oacute; la tarea de electrificaci&oacute;n de varios pueblos de la comarca, contando con la colaboraci&oacute;n de su hijo mayor Joaqu&iacute;n Gonz&aacute;lez L&oacute;pez, tambi&eacute;n electricista.
    </p><p class="article-text">
        En una tarjeta postal manuscrita y firmada el 13 de julio de 1947 por don Octavio su empleado Gabriel Gonz&aacute;lez recibe la siguiente instrucci&oacute;n:&nbsp;<em>&ldquo;Toma nota del n&uacute;mero de postes, aisladores, etc., de la l&iacute;nea de Mansilla, Estaci&oacute;n Santas Martas y Reliegos. No es urgente. Tu affmo. Carballo&rdquo;</em>.
    </p><p class="article-text">
        Gabriel Gonz&aacute;lez particip&oacute; en las&nbsp;elecciones municipales de Mansilla del 23 de julio de 1933&nbsp;en la candidatura del Partido Republicano Radical Socialista, de F&eacute;lix Gord&oacute;n, y desempe&ntilde;&oacute; el cargo de alcalde durante el breve y convulso periodo de agosto a octubre de 1934, recibiendo protecci&oacute;n del mismo Carballo que le salv&oacute; de una muerte segura como consecuencia de esta peligrosa experiencia pol&iacute;tica.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Gabriel González en la finca de La Mata del Moral.                            </span>
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        Porque buena parte de estos ricos propietarios, como en el caso de Octavio, o de Gonzalo Llamazares &ndash;Edificio Botines, tambi&eacute;n propietario de la Dehesa El Plumar&ndash; utilizaron toda su influencia para proteger a sus sirvientes &ldquo;a muerte&rdquo; en los tr&aacute;gicos momentos de la guerra civil. Octavio no fue una excepci&oacute;n&hellip;
    </p><p class="article-text">
        En el archivo de la Banca Fern&aacute;ndez-Llamazares se conservan infinidad de fotograf&iacute;as donde aparecen retratadas estas sirvientas formando parte, con naturalidad, de la propia familia y consecuente estampa. Y, como se conservan contabilidades, podemos afirmar que, en 1926, Cruz Barthe pagaba 30 pesetas mensuales a su sirvienta Felisa con  manutenci&oacute;n completa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Postal de Octavio Álvarez Carballo dando instrucciones a su “sirviente” Gabriel González: “Toma nota del número de postes, aisladores, etc., de la línea de Mansilla, Estación Santas Martas y Reliegos. No es urgente. Tu affmo. Carballo”. "
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            <span class="title">
                Postal de Octavio Álvarez Carballo dando instrucciones a su “sirviente” Gabriel González: “Toma nota del número de postes, aisladores, etc., de la línea de Mansilla, Estación Santas Martas y Reliegos. No es urgente. Tu affmo. Carballo”.                             </span>
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        Pero no se enga&ntilde;e el lector, en hosteler&iacute;a, los viejos y buenos camareros &ndash;los verdaderos sirvientes, hoy ya casi en extinci&oacute;n&ndash; proclamaban que &ldquo;<em>no es lo mismo ser servicial que ser servil</em>&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Muchos leoneses son hoy herederos directos de estas sirvientas, que los cuidaron y mimaron como si fuesen sus propias madres. Vaya hoy el m&aacute;s sentido homenaje a todas estas grandes y fuertes mujeres que dejaron su impronta para siempre en lo m&aacute;s profundo de nuestro coraz&oacute;n, y que hoy las recordamos a trav&eacute;s de las desvencijadas fotograf&iacute;as de los archivos locales.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="La sirvienta Albina, a quien se recuerda como una más de la familia, en fotografía de finales de los años sesenta."
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            <span class="title">
                La sirvienta Albina, a quien se recuerda como una más de la familia, en fotografía de finales de los años sesenta.                            </span>
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      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández-Llamazares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/historia-olvidada-sirvientas-burguesia-leon-siglo-xx_1_11321405.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 May 2024 08:00:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La historia olvidada de las sirvientas de la burguesía del León del siglo XX]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[León Antiguo,Historia de León,Vecinos,León ciudad,Reportajes,Mujeres Sobresalientes,León,España]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[León, mayo de 1923: el asesinato a tiros de Fernando González Regueral en la calle Cervantes]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/leon-mayo-1923-asesinato-tiros-fernando-gonzalez-regueral-magnicidio-calle-cervantes-capital-leonesa_1_11373879.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8e09bb6e-b584-4918-89de-93b0bbb4fadc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="León, mayo de 1923: el asesinato a tiros de Fernando González Regueral en la calle Cervantes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El 17 de mayo de 1923 se produjo otro magnicidio muy similar al de la muerte de Isabel Carrasco en 2014. Javier Fernández-Llamazares realiza un perfil de su familia y relata cómo era el ambiente político en aquella época y cómo el anarquismo 'liquidó' a la última reminiscencia de la élite burguesa leonesa</p><p class="subtitle">HEMEROTECA - 101 años del otro asesinato de un político leonés: Fernando González Regueral</p><p class="subtitle">PODCAST - 'Crónica de una noticia impensable' – La Muerte de Isabel Carrasco contada desde la experiencia de aquellos momentos informativos por la Redacción de ILEÓN</p></div><p class="article-text">
        Corr&iacute;a el a&ntilde;o de 1923, la &eacute;poca en la que la ciudad de Le&oacute;n crec&iacute;a inusitadamente. Tiempos aquellos en los que el ensanche de la ciudad empezaba a vislumbrarse como una imparable realidad.
    </p><p class="article-text">
        El 17 de mayo de 1923 la ciudad se estremec&iacute;a con el asesinato de Fernando Gonz&aacute;lez Regueral y &Aacute;lvarez Arenas en la calle Cervantes, a escasos metros de su casa, cuando ven&iacute;a de ver una obra de teatro. Hab&iacute;a sido diputado a Cortes y gobernador civil de Teruel, Soria, Logro&ntilde;o, Lugo, Castell&oacute;n, &Aacute;lava y Vizcaya en una &eacute;poca convulsa con graves y numerosos atentados anarquistas. 
    </p><p class="article-text">
        La polic&iacute;a sospech&oacute; del grupo anarquista <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Los_Solidarios" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los Solidarios</a>. En Le&oacute;n exist&iacute;an agrupaciones anarquistas con una base social localizada principalmente en las inmediaciones de las f&aacute;bricas de curtidos de Santa Ana (relacionado con <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Buenaventura_Durruti" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Buenaventura Durruti</a>, con parte de su familia habiendo sido curtidora) y el barrio de La Vega, en los alrededores de la estaci&oacute;n del Norte. <a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/asesinato-tiros-politico-leones-fernando-gonzalez-regueral_1_9388223.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En este articulo publicado en 2015 en ILE&Oacute;N se explica a fondo c&oacute;mo sucedi&oacute; hace 101 a&ntilde;os aquel magnicidio</a>.
    </p><p class="article-text">
        El asesinato de Fernando Gonz&aacute;lez Regueral &ndash;hace casi justo 101 a&ntilde;os a tiros, <a href="https://ileon.eldiario.es/politica/diez-anos-asesinato-isabel-carrasco-incognitas-true-crime-presunta-corrupcion_129_11359361.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muy similar al de Isabel Carrasco que muri&oacute; igual 91 a&ntilde;os despu&eacute;s</a>&ndash; supuso, como cuesti&oacute;n de fondo, el aviso y desprecio de parte de las nuevas clases sindicales de que en ciudades como Le&oacute;n nadie se iba a poder sentir a salvo a pesar de sus gloriosos antecedentes familiares y profesionales.
    </p><p class="article-text">
        Organizados f&eacute;rreamente en torno a los sindicatos, los obreros espa&ntilde;oles (y leoneses, pero especialmente los barceloneses) hab&iacute;an conseguido convertirse en una fuerza determinante en la pol&iacute;tica. Ahora los carpinteros, mineros, torneros, lavanderas, alba&ntilde;iles y asalariados curtidores tambi&eacute;n quer&iacute;an decidir. Y eso, en Estados Unidos (el 1 de mayo se conmemora las masacres de obreros en Chicago durante 1886 reivindicando la jornada de 8 horas), en Europa y en Espa&ntilde;a, solo significaba una cosa: antes o despu&eacute;s iba a correr la sangre.
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                Fernando González Regueral Álvarez Arenas.                            </span>
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        Que la C&aacute;mara de la Propiedad Urbana de Le&oacute;n se creara en 1923 no fue casual. Se debi&oacute; a un conjunto de causas imperiosas y coincidentes ajenas a cualquier coyuntura pol&iacute;tica. Basta repasar la documentaci&oacute;n de la &eacute;poca para comprobar el descomunal crecimiento demogr&aacute;fico y urban&iacute;stico de la ciudad de Le&oacute;n, con el consiguiente aumento de los diferentes proyectos imprescindibles a los que se enfrentaba la provincia. Un futuro que daba v&eacute;rtigo. La demanda de viviendas crec&iacute;a insospechadamente. Algunos proyectos se llevaron a cabo con completo &eacute;xito, otros solo los conocemos por los documentos conservados en los diferentes archivos y jam&aacute;s se llegaron a consumar o tan siquiera iniciar. Citaremos los principales realizados: tra&iacute;da de aguas y soterramiento de las seculares presas que rodeaban la ciudad, acometida del alcantarillado, nueva pavimentaci&oacute;n de las calles (por cuenta de los propietarios, aunque el Ayuntamiento sol&iacute;a ceder la loseta para la pavimentaci&oacute;n y el encintado), instalaci&oacute;n y soterramiento de l&iacute;neas el&eacute;ctricas, telef&oacute;nicas y telegr&aacute;ficas, parcelaci&oacute;n y alineaci&oacute;n de las calles de barrios enteros de reciente creaci&oacute;n como San Claudio, de la Vega o El Ejido, asentamiento de la banca nacional en nuestra ciudad, construcci&oacute;n de &laquo;casas baratas&raquo;, de colegios (colegio de Nava, Normal de Maestras, del barrio de la Vega, mejoras en las escuelas de la calle del Cid, en la calle de Julio del Campo y en Puente Castro&hellip;), de un aer&oacute;dromo, de un nuevo cuartel para el regimiento de Burgos (entonces asentado en la calle del Cid), inauguraci&oacute;n de la estaci&oacute;n del ferrocarril de Matallana, construcci&oacute;n de surtidores de gasolina (en la plaza de Santo Domingo y en la avenida del Padre Isla, concedidos a la Comercial Industrial Pallar&eacute;s), firme decisi&oacute;n de construir un cementerio nuevo, grandes obras de encauzamiento del r&iacute;o Bernesga&hellip;
    </p><p class="article-text">
        El propio Ayuntamiento reconoc&iacute;a en 1923 la implacable realidad:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Da una idea muy fiel del incremento experimentado por las industrias de esta capital, especialmente por las que la caracterizan, que son las referentes al ramo de la construcci&oacute;n, el n&uacute;mero de obreros pertenecientes al mismo que en la actualidad trabajan, que es de 1.800 a 2.000, calcul&aacute;ndose que ha sufrido un aumento de 300 % en comparaci&oacute;n con los que hab&iacute;a en el a&ntilde;o 1911, cifra que est&aacute; en primera categor&iacute;a comparada con las principales capitales de Espa&ntilde;a.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>En el ramo de la alba&ntilde;iler&iacute;a se trabaja actualmente con todos los adelantos m&aacute;s modernos, siendo considerable el n&uacute;mero de edificaciones que se est&aacute;n llevando a cabo, entre ellas varias casas de cemento armado, pudiendo compararse con las principales capitales de Espa&ntilde;a.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Del ramo de la madera se hace constar que en el a&ntilde;o de 1911 hab&iacute;a solamente un taller mec&aacute;nico de carpinter&iacute;a, y en la actualidad trabajan considerablemente seis talleres mec&aacute;nicos y tres f&aacute;bricas de aserrar madera y confecci&oacute;n de molduras, todas ellas dotadas de los elementos m&aacute;s modernos.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Tambi&eacute;n ha habido un grand&iacute;simo desarrollo por lo que se refiere al ramo de la cer&aacute;mica, pues en 1911 hab&iacute;a solamente 3 casas que se dedicaban a esta industria por procedimientos primitivos y de escasa producci&oacute;n, y hoy en d&iacute;a su n&uacute;mero es de 15, de cuyas casas est&aacute;n dotadas cinco de maquinaria modern&iacute;sima y que dan gran rendimiento. Adem&aacute;s, existen dos casas de piedra artificial, mosaicos hidr&aacute;ulicos y cemento comprimido.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Por lo que se refiere a metalurgia, fontaner&iacute;a y saneamiento, en 1911 eran solamente 3 las casas dedicadas a estas industrias, y hoy son 16, que est&aacute;n instaladas en magn&iacute;ficas condiciones y dotadas de maquinaria moderna. Los talleres de pintura han aumentado en relaci&oacute;n con los dem&aacute;s gremios del ramo de la construcci&oacute;n.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Este Ayuntamiento, precisamente, ha acordado la redacci&oacute;n de una Memoria que acredite el desarrollo de esta provincia, y particularmente de la capital, en las &oacute;rdenes que por la Superioridad se interesan, y de dicha Memoria, redactada para su presentaci&oacute;n al Gobierno de Su Majestad, tengo el honor de acompa&ntilde;ar un ejemplar para su elevaci&oacute;n al Ministerio de Trabajo, pues no existe testimonio m&aacute;s fiel del progreso de Le&oacute;n en los ramos industrial y mercantil.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Respecto al aumento de poblaci&oacute;n, ha de consignarse que en el a&ntilde;o de 1911 hab&iacute;a en le&oacute;n 18.197 habitantes de hecho, y en 1920 resultaron 21.477, acusando un aumento de poblaci&oacute;n de m&aacute;s de 3.000 almas, si bien en el padr&oacute;n de vecindad del a&ntilde;o 1922 sufri&oacute; una considerable baja el padr&oacute;n de habitantes, pues habi&eacute;ndose de incluir todos los que residan en el t&eacute;rmino municipal el d&iacute;a 31 de diciembre, y faltando en el a&ntilde;o anterior un gran n&uacute;mero de individuos pertenecientes al Ej&eacute;rcito que se hallaban en &Aacute;frica por pertenecer a la guarnici&oacute;n de esta ciudad destinada al servicio de campa&ntilde;a, sin contar las licencias propias de la &eacute;poca, la merma sufrida en el contingente debi&oacute; acercarse al n&uacute;mero de 1.000, por lo que procede continuar apreci&aacute;ndose en m&aacute;s de 3.000 almas el aumento de poblaci&oacute;n desde 1911 hasta la fecha&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>	Lo que comunico a V. E. [&hellip;]&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>	Le&oacute;n, 20 de diciembre de 1923&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        Ante esta palpable realidad, los grav&iacute;simos problemas sociales del momento: las guerras de &Aacute;frica, la emigraci&oacute;n a otros pa&iacute;ses (<a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/importante-emigracion-leonesa-a-america_1_10504074.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">particularmente de Am&eacute;rica</a>) y el imparable flujo de nuevos transe&uacute;ntes (tambi&eacute;n delincuentes y vagabundos incontrolados) y nuevos ciudadanos en la ciudad de Le&oacute;n. Y, por supuesto, el auge de los movimientos m&aacute;s temibles, donde el sindicalismo violento y el anarquismo campaban a sus anchas y apenas dos a&ntilde;os antes hab&iacute;a asesinado a un presidente del Gobierno &iacute;ntimamente relacionado con Le&oacute;n como <a href="https://dbe.rah.es/biografias/5782/eduardo-dato-iradier" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Eduardo Dato Iradier</a>&hellip;
    </p><h3 class="article-text">Por qu&eacute; asesinaron a Regueral</h3><p class="article-text">
        En mayo de 1923 fue, igualmente que Dato, asesinado en la calle Cervantes el cult&iacute;simo leon&eacute;s Fernando Gonz&aacute;lez Regueral, quien un a&ntilde;o antes hab&iacute;a dejado uno de sus innumerables cargos p&uacute;blicos como gobernador civil de la conflictiva provincia de Vizcaya. Este fue, sin duda, como se reconoce en el propio Bolet&iacute;n Oficial del Estado de la &eacute;poca, el motivo por el que los sindicalistas m&aacute;s violentos y rencorosos lo mataron. &iquest;Pero qu&eacute; signific&oacute; la muerte violenta y ultrajante para la familia Gonz&aacute;lez Regueral y buena parte de la burgues&iacute;a leonesa? &iquest;Qu&eacute; representaba la familia Gonz&aacute;lez Regueral para Le&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        El abogado Fernando Gonz&aacute;lez Regueral &Aacute;lvarez Arenas era hijo del insigne ingeniero nacido en Le&oacute;n Salustio Gonz&aacute;lez Regueral, quien tiene una calle que le recuerda en Gij&oacute;n, pues fue el responsable de infinidad de carreteras y puentes construidos en Asturias, y del dise&ntilde;o de muchas calles; como la calle Ur&iacute;a en Oviedo, por ejemplo. Pero los dos grandes proyectos de Gonz&aacute;lez Regueral fueron el puerto refugio de Asturias (el Musel) y el ferrocarril Le&oacute;n-Gij&oacute;n, con el impresionante tramo del puerto de Pajares.&nbsp; Salustio estaba casado con Carmen &Aacute;lvarez-Arenas Vereterra (1857), hija del rector de la Universidad de Oviedo, tuvo diecis&eacute;is hijos, de los que el segundo, Vicente, seguir&iacute;a la carrera de su padre y tambi&eacute;n ser&iacute;a diputado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Salustio González Regueral, padre de Fernando González Regueral, también fue diputado y senador."
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                Salustio González Regueral, padre de Fernando González Regueral, también fue diputado y senador.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Salustio fue diputado y senador; e Ingeniero Jefe de Le&oacute;n. Aunque sus hijos nacieron en Asturias, fue precisamente su hijo Fernando (el pol&iacute;tico asesinado objeto de este art&iacute;culo) quien se instal&oacute; muy pronto en Le&oacute;n, en la plaza Torres de Oma&ntilde;a, donde la familia Gonz&aacute;lez Regueral era propietaria de dos inmuebles (uno de ellos lindaba con la calle Serranos). S&iacute;, de dos inmuebles, porque mientras los descendientes de Salustio dispon&iacute;an de el de la plaza de Torres de Oma&ntilde;a, en la misma plaza, pero con entrada por el n&uacute;mero 1 de la calle Serranos, habitaba Emilia Gonz&aacute;lez Regueral Blanco, hermana de Salustio, casada con el cordob&eacute;s Manuel P&eacute;rez Mart&iacute;n, con quien tuvo 6 hijos de los que la sobrevivieron 4 (Petra falleci&oacute; en noviembre de 1891, un a&ntilde;o antes que su hermano Salustio): Petra, Marcela, Augusto y Eladio.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, que, aunque el padre de Salustio y Emilia fuese de Cangas de Tineo, la madre, Petra Blanco, cuyo apellido delata su procedencia hospiciana en Le&oacute;n, era leonesa (como ella misma reconoce en el testamento), por lo que la referencia que da la Real Academia de la Historia sobre el lugar de nacimiento de Petra es incorrecta. Y por este mismo motivo Salustio y Emilia son leoneses de nacimiento. Es importante tener estos datos en cuenta.&nbsp;&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Carta de Salustio a su administrador y representante en León, José del Blanco Escobar, dándole instrucciones sobre su modo de actuar en sus negocios."
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            <span class="title">
                Carta de Salustio a su administrador y representante en León, José del Blanco Escobar, dándole instrucciones sobre su modo de actuar en sus negocios.                            </span>
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        Cuando falleci&oacute; Salustio, su viuda se instal&oacute; en Madrid (calle Almagro n&uacute;mero 12), donde tambi&eacute;n habitaban la mayor&iacute;a de sus hijos: Olvido, Nicol&aacute;s (abogado), Ram&oacute;n (abogado), Salustio (sobrestante de obras) y Juan (teniente de Caballer&iacute;a). Mientras, en Asturias, Vicente Gonz&aacute;lez Regueral &Aacute;lvarez Arenas segu&iacute;a los pasos de su padre en Gij&oacute;n.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Obras del ferrocarril del Norte en la zona de Pajares en 1884 cuya máxima responsabilidad recayó en Salustio González Regueral."
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            <span class="title">
                Obras del ferrocarril del Norte en la zona de Pajares en 1884 cuya máxima responsabilidad recayó en Salustio González Regueral.                            </span>
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        Fue Fernando quien permaneci&oacute; en Le&oacute;n (aunque hab&iacute;a nacido en Asturias), cas&aacute;ndose con Visitaci&oacute;n Jov&eacute;, y de cuyo matrimonio su estirpe se mantuvo en Le&oacute;n con sus hijos Fernando, Ram&oacute;n, Jos&eacute; y Carmen.
    </p><h3 class="article-text">La historia de la familia Gonz&aacute;lez Regueral en Le&oacute;n</h3><p class="article-text">
        A comienzos del siglo XX, la familia Gonz&aacute;lez Regueral compart&iacute;a espacio vital en la plaza Torres de Oma&ntilde;a y lugares m&aacute;s pr&oacute;ximos con sus vecinos &ndash;y en muchos casos familiares&ndash; como los L&aacute;zaro de Diego, marqu&eacute;s de Montevirgen, Fern&aacute;ndez-Llamazares, Pallar&eacute;s, Garc&iacute;a Moliner o Del Campo (Julio). Por entonces, la burgues&iacute;a &ldquo;m&aacute;s selecta&rdquo; viv&iacute;a <em>api&ntilde;ada</em> en el barrio de Santa Marina y era propietaria de numerosos bienes muebles e inmuebles en la ciudad de Le&oacute;n, en Madrid, censos y foros en los pueblos de las provincias, as&iacute; como buena parte de diferentes bienes provenientes de las diferentes desamortizaciones.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Descendientes de Salustio González Regueral fotografiados en Carrizo de la Ribera. En primera fila, sentadas, la esposa de don Domingo González Regueral, la marquesa de la Felguera, doña Dolores Fernandez-Duro y la Marquesa de Santa María del Carrizo doña María Luz (Mafu) González-Regueral y Argüelles."
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            <span class="title">
                Descendientes de Salustio González Regueral fotografiados en Carrizo de la Ribera. En primera fila, sentadas, la esposa de don Domingo González Regueral, la marquesa de la Felguera, doña Dolores Fernandez-Duro y la Marquesa de Santa María del Carrizo doña María Luz (Mafu) González-Regueral y Argüelles.                            </span>
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        La seguridad de estas familias empez&oacute; a verse comprometida a partir de los a&ntilde;os 20 del siglo XX, cuando todo empez&oacute; a cambiar por los acontecimientos antes expuestos. Esa gran burgues&iacute;a de finales del siglo XIX ya se hab&iacute;a instalado en Madrid, y los que se quedaron, como Fernando, empezaron a sentirse amenazados. Los tiempos estaban cambiando demasiado r&aacute;pidamente.
    </p><p class="article-text">
        El asesinato de Fernando Gonz&aacute;lez Regueral (padre) no fue un hecho aislado. Porque una vez concluida la Primera Guerra Mundial &mdash;e incluso antes&mdash; el mundo afront&oacute; situaciones nunca antes conocidas. No fue solo que los grandes imperios desaparecieran o que el mundo asistiera a una nueva dimensi&oacute;n de la devastaci&oacute;n b&eacute;lica. Ni que Alemania fuera humillada por los vencedores o que los Estados Unidos mostraran por vez primera un atisbo de su poder. La socialdemocracia desembarcaba, a trav&eacute;s de las urnas, en el gobierno de naciones como Dinamarca, Suecia o Alemania, con sus programas de reformas sociales. Una revoluci&oacute;n obrera consegu&iacute;a no solo derrocar a una dinast&iacute;a centenaria, sino consolidar un gobierno comunista produciendo una terrible guerra civil y consolidando una tiran&iacute;a comunista. 
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                    alt="Fernando González Regueral y Jové escoltando, junto a los máximos mandos de la Legión Cóndor, al general Franco en León."
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                Fernando González Regueral y Jové escoltando, junto a los máximos mandos de la Legión Cóndor, al general Franco en León.                            </span>
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        Aquellos d&iacute;as que conmovieron al mundo abrieron la escena a nuevos actores para los que las viejas estructuras sociales apenas eran otra cosa que obst&aacute;culos que superar en una marcha que se antojaba larga pero prometedora. Y Espa&ntilde;a no era diferente. La huelga general revolucionaria impulsada por socialistas y anarquistas en 1917 desemboc&oacute; en un fracaso que, pese a todo, dejaba bien claro que el proletariado espa&ntilde;ol hab&iacute;a dejado de conformarse con ser <em>carne de ca&ntilde;&oacute;n</em> para las desastrosas guerras coloniales o mano de obra barata sin otra perspectiva que la subsistencia y el atraso. Reunidos en ateneos y bibliotecas populares, alimentados por los rescoldos de la Escuela Libre y las bibliotecas de Sierra Pambley, pero sobre todo por los libros y estudios publicados por Concepci&oacute;n Arenal, que por m&aacute;s que quieran publicar lo contrario hicieron mucha m&aacute;s mella en la mente del proletariado instruido que la reiterada escuela libre de Ferrer (casado con una se&ntilde;ora acaudalada). La problem&aacute;tica social era mucho mayor que lo que se est&aacute; acostumbrado a leer en publicaciones recientes&hellip;
    </p><h3 class="article-text">Pensi&oacute;n de 12.500 pesetas a la viuda</h3><p class="article-text">
        La viuda de Fernando, tras el asesinato, cobrar&iacute;a del Estado las 12.500 pesetas mensuales (un gran sueldo para la &eacute;poca) que ten&iacute;a asignado su marido fallecido &ldquo;en acto de servicio&rdquo;. Pero ya nada ser&iacute;a igual. Su hijo, tambi&eacute;n llamado Fernando, se hab&iacute;a casado con Elisa Paz Mor&aacute;n, con quien viv&iacute;a en la plaza de San Marcelo, en el edificio que ser&iacute;a la sede del Banco Herrero en Le&oacute;n, donde Fernando era su director. Fernando Gonz&aacute;lez Regueral Jov&eacute;, hijo del asesinado ex gobernador de Vizcaya, tuvo que lidiar con los militares, por una parte, y con una cruenta guerra civil en la que se le coloc&oacute; &ndash;por su reconocido talento, como hab&iacute;a sucedido con su padre Fernando y con su abuelo, el ingeniero <a href="https://dbe.rah.es/biografias/62521/salustiano-gonzalez-regueral-y-blanco" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Salustio Gonz&aacute;lez Regueral y Blanco</a>&ndash; en las esferas de la pol&iacute;tica leonesa, al ser nombrado alcalde de Le&oacute;n durante los momentos m&aacute;s tr&aacute;gicos del conflicto civil, sabiendo que de no haberse producido el Alzamiento en Le&oacute;n muy probablemente &eacute;l hubiese sido igualmente asesinado, y de que su patrimonio personal y familiar iba a salir muy perjudicado a pesar de que las tropas franquistas ganasen la contienda. Su prematura muerte fue el triste colof&oacute;n hacia el olvido de los leoneses, que ya hab&iacute;an olvidado a tan excelso ingeniero de Caminos, Canales y Puertos que hab&iacute;a sido su antepasado&hellip;
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            <span class="title">
                Fernando González Regueral y Jové, en la tribuna de autoridades durante la despedida de la Legión Cóndor en León, ante la atenta mirada de otro ilustre desconocido leonés llamado Isidoro Aguado Jolis-Smolinski.                            </span>
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        A los diez primeros a&ntilde;os de la creaci&oacute;n de la C&aacute;mara de la Propiedad se habr&iacute;a consumado en Le&oacute;n la muerte tr&aacute;gica de tres representativos leoneses: Fernando Gonz&aacute;lez Regueral, Fernando Merino Villarino (se suicid&oacute; con grav&iacute;simos problemas financieros) y <a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/mariano-andres-gran-benefactor-leones-murio-olvidado-sanatorio-debido-vida-disoluta_1_10191615.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mariano Andr&eacute;s Lesc&uacute;n</a> (tras contraer s&iacute;filis). La sociedad hab&iacute;a cambiado a pasos agigantados. La gran tragedia nacional estaba por llegar y Le&oacute;n, como el resto de Espa&ntilde;a, arder&iacute;a por los cuatro costados sacudida sin piedad por la furia y odio de todos los<em> jinetes del Apocalipsis</em>&hellip;
    </p><p class="article-text">
        La familia Gonz&aacute;lez Regueral no ser&iacute;a una excepci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández-Llamazares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/leon-mayo-1923-asesinato-tiros-fernando-gonzalez-regueral-magnicidio-calle-cervantes-capital-leonesa_1_11373879.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 May 2024 10:00:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[León, mayo de 1923: el asesinato a tiros de Fernando González Regueral en la calle Cervantes]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia de León,León Antiguo,Sucesos,Reportajes,León ciudad,España,León]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Semana Santa leonesa de hace más de cien años que describió Gustavo Adolfo Bécquer]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/semana-santa-leonesa-cien-anos-describio-gustavo-adolfo-becquer_1_11245781.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/30281e44-d700-42ea-947f-4b6e6c803e0f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Semana Santa leonesa de hace más de cien años que citó Gustavo Adolfo Bécquer"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En 150 años la Pasión leonesa es bien diferente de como la vio el gran poeta romántico sevillano que asistió al Encuentro en la Plaza Mayor. A primeros del siglo XX se realizaban autos sacramentales en Puente Castro y San Andrés. Y este año se cumplen 75 años de la Dolorosa de Víctor de los Ríos</p><p class="subtitle">HEMEROTECA - Los orígenes de la Hermandad de Santa Marta y la Junta ProFomento en León</p></div><p class="article-text">
        Hace cien a&ntilde;os, en el primer cuarto del siglo XX no era &uacute;nicamente en la ciudad de Le&oacute;n donde se celebraba fervientemente la Semana Santa. En 1924, muy cerca, en el antiguo castro jud&iacute;o del Puente del Castro se representaba la Pasi&oacute;n de Jesucristo. Todas estas representaciones leonesas, en resumen, eran diversas manifestaciones de los antiguos Autos Sacramentales, es decir, de las representaciones teatrales de tema religioso. 
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, en San Andr&eacute;s del Rabanedo eran famosas por aquellos a&ntilde;os (m&aacute;s que en la misma ciudad de Le&oacute;n) la puesta en escena callejera de todo tipo de obras con tema religioso en las fechas de los Reyes Magos, lo que nos demuestra la gran importancia del teatro espa&ntilde;ol durante los siglos anteriores en la sociedad espa&ntilde;ola y que, seg&uacute;n Juan de Alvear, &ldquo;son de una gran fuerza evocadora, a trav&eacute;s de unos cuantos siglos el homenaje a nuestro teatro que derroch&oacute; su ingenio en las plazas pueblerinas, y que teniendo unos carros por escenario, sin lujo alguno en la representaci&oacute;n, supo alegrar o por lo menos entretener a los sencillos habitantes de aquellas aldeas&hellip;&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Los autos sacramentales sol&iacute;an representarse principalmente en las fiestas del Corpus, en las de Navidad (en San Andr&eacute;s del Rabanedo) y en las fiestas patronales de cada pueblo. Por ejemplo, en Madrid &ndash;capital del Reino que no era precisamente un pueblo&ndash; se representaba sobre todo por San Isidro. En Le&oacute;n tenemos documentado que se contrataban compa&ntilde;&iacute;as de comedias para que hiciesen tres representaciones en la Plaza de la Catedral durante las fiestas de Nuestra Se&ntilde;ora de Agosto, por lo que se levantaba un tablado en dicha Plaza.
    </p><p class="article-text">
        No era corriente que durante la Semana Santa se representaran obras teatrales (autos sacramentales) sobre la pasi&oacute;n de Cristo: es esto lo que daba singularidad a las celebraciones de Puente Castro como algo de lo m&aacute;s t&iacute;pico de nuestra provincia hace m&aacute;s de un siglo. Juan de Alvear deduce que esta tradici&oacute;n de Puente Castro deb&iacute;a estar vigente desde principios del siglo XVII al haber sido Puente Castro el barrio de los jud&iacute;os y haber sido expulsados estos&hellip;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Procesión de los Pasos saliendo del descanso a las once del medio día tomada en la calle del Cid (al fondo San Isidoro) a primeros del siglo XX."
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            <span class="title">
                Procesión de los Pasos saliendo del descanso a las once del medio día tomada en la calle del Cid (al fondo San Isidoro) a primeros del siglo XX.                            </span>
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        &iquest;Pero, aunque t&eacute;cnicamente las procesiones no se consideren autos sacramentales, no son, en el fondo, sino otro tipo de representaciones teatrales del mismo tema religioso? Para el cult&iacute;simo Alfredo Nistal, quien pocos a&ntilde;os m&aacute;s se convertir&iacute;a en l&iacute;der del Partido Socialista y de la Revoluci&oacute;n de octubre de 1934 en Le&oacute;n, &ldquo;&hellip;mientras las liturgias no romanas son semi-b&aacute;rbaras como la islamita, o &aacute;ridas y feas como la protestante, la liturgia cat&oacute;lica esplende en sus pompas llenas de un profundo sentido del drama: magnificentes en tierra de cism&aacute;ticos, risue&ntilde;as y elegantes en Italia, mundanas y serenas del pa&iacute;s franc&eacute;s, finas y espirituales las flamencas, tr&aacute;gicas, de Auto Sacramental, casi de Auto de Fe las espa&ntilde;olas...&rdquo;. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Caricatura de Alfredo Nistal realizada por Máximo Sanz para la revista &#039;Vida Leonesa&#039; de 1924."
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            <span class="title">
                Caricatura de Alfredo Nistal realizada por Máximo Sanz para la revista &#039;Vida Leonesa&#039; de 1924.                            </span>
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        Porque para Alfredo Nistal, ese burgu&eacute;s culto, hecho a s&iacute; mismo y sin patrimonio, que se infiltraba inadvertido y con cara de erudito cordero entre lo m&aacute;s granado de la burgues&iacute;a leonesa y el clero mientras escrib&iacute;a en las principales publicaciones de la &eacute;poca, &ldquo;todav&iacute;a pervive en nuestras viejas villas de campos adentro un soberbio vestigio del sentido dram&aacute;tico de la liturgia cat&oacute;lica, y del sentido tr&aacute;gico inherente a la concepci&oacute;n espa&ntilde;ola del catolicismo: la Semana Santa&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Premonitorias y tr&aacute;gicas palabras las de Alfredo Nistal, sin duda, quien no dudar&iacute;a a&ntilde;os m&aacute;s tarde en utilizar la violencia (ya sin tapujos) como consecuencia directa &ldquo;y coherente de sus convicciones&hellip;
    </p><h3 class="article-text">Las procesiones en 1924</h3><p class="article-text">
        De las varias procesiones que se realizaban por las calles de nuestra ciudad, la de las palmas se engalanaba pintorescamente de colores rojos, morados, blancos y negros de los trajes corales y lit&uacute;rgicos de quienes la representaban.
    </p><p class="article-text">
        Para el abogado Publio Su&aacute;rez Uriarte, quien con el paso del tiempo ser&iacute;a el primer gobernador civil de la Segunda Rep&uacute;blica en Le&oacute;n, la procesi&oacute;n m&aacute;s emotiva de toda la Semana Santa leonesa era la del Dainos, que se celebraba ese mismo Domingo de Ramos por la tarde, mientras los estudiantes eran conscientes de que durante esa semana no tendr&iacute;an que presentarse a sus respectivas escuelas o institutos. Era una procesi&oacute;n concurrid&iacute;sima, especialmente por mujeres y resto de espectadores de los pueblos de la provincia, que ya antes de 1900 entonaban una especie de l&uacute;gubre salmodia que inclu&iacute;a estos versos: &ldquo;Dainos [forma b&aacute;rbara de dadnos], Se&ntilde;or, buena muerte&rdquo;. Era una procesi&oacute;n esta del Dainos en la que, aparte de las susurrantes salmodias y las tintineantes velas encendidas de las dos filas de fieles que acompa&ntilde;aban el paso, y de un tambor que acompa&ntilde;aba a la efigie, sol&iacute;a discurrir&nbsp; muy lenta y solemne, con cierto ambiente t&eacute;trico y silencio.
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                    alt="El Dainos, dibujado por H. Novella y publicado en la portada de la revista &#039;Vida Leonesa&#039; de 1924."
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            <span class="title">
                El Dainos, dibujado por H. Novella y publicado en la portada de la revista &#039;Vida Leonesa&#039; de 1924.                            </span>
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        En este art&iacute;culo no se puede obviar c&oacute;mo era la Procesi&oacute;n de los Pasos de Viernes Santo hace cien a&ntilde;os, y de esto dej&oacute; constancia Francisco del R&iacute;o Alonso, quien la describe con detalle en la revista <em>Vida Leonesa</em> de ese a&ntilde;o de 1924, narrando c&oacute;mo en la madrugada del viernes, en lo que hoy se denomina 'La Ronda', los hermanos papones son llamados uno a uno para incorporarse a la procesi&oacute;n, por lo que cuenta que la procesi&oacute;n del Viernes Santo, para &eacute;l, ya comenzaba &ldquo;a partir de las doce de la noche&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hace referencia otro insigne cofrade que por entonces estaba en su apogeo comercial y profesional, habiendo sido alcalde de Le&oacute;n: Mariano Andr&eacute;s Lesc&uacute;n, quien describe que en la madrugada del viernes el abad (&eacute;l mismo lo fue) de la Cofrad&iacute;a del Nazareno convocaba a varios de sus cofrades para tomar las t&iacute;picas sopas de ajo e ir despertando al resto de los cofrades al ritmo de una corneta, un tambor destemplado y una esquila.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Imagen del Dainos, en esa procesión austera que para muchos hoy, como le sucedía hace más de cien años a Publio Suárez Uriarte, es la procesión que mantiene más intacta la esencia de la Semana Santa leonesa."
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            <span class="title">
                Imagen del Dainos, en esa procesión austera que para muchos hoy, como le sucedía hace más de cien años a Publio Suárez Uriarte, es la procesión que mantiene más intacta la esencia de la Semana Santa leonesa.                            </span>
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        Francisco del R&iacute;o menciona que, pese a la gran concurrencia de gente a esta procesi&oacute;n, en a&ntilde;os anteriores a&uacute;n era mayor la afluencia, sobre todo por gente de los pueblos de la provincia. Y nos indica, refiri&eacute;ndose al dram&aacute;tico y espectacular momento del Encuentro entre la Virgen Mar&iacute;a y San Juan, y su reverencia al Nazareno, que se hab&iacute;a perdido la costumbre de dar un serm&oacute;n desde el balc&oacute;n del Consistorio de la Plaza Mayor, &ldquo;que hizo famosos a muchos oradores y que cuando nosotros ya no o&iacute;mos nos lo refieren muchas veces nuestros padres&hellip;&rdquo;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">El Encuentro, por Gustavo Adolfo B&eacute;cquer</h3><p class="article-text">
        De hecho, el poeta sevillano Gustavo Adolfo B&eacute;cquer (1836-1870) estuvo un Viernes Santo en Le&oacute;n presenciando la ceremonia de El Encuentro, plasmando por escrito las siguientes palabras:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Sobre lo que se ha escrito acerca de las fiestas religiosas de estas y otras poblaciones frecuentemente visitadas por artistas y&nbsp;literatos, nos induce a buscar la novedad ocup&aacute;ndonos de otras procesiones que, como la del Viernes Santo, en Le&oacute;n, son menos conocidas, a pesar de que por sus detalles y las originales escenas a que dan lugar merece que se haga de ellos, aunque no sea m&aacute;s que un ligero estudio&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Esta procesi&oacute;n, llamada vulgarmente &rdquo;El Encuentro&ldquo;, sale a las diez de la ma&ntilde;ana del Viernes Santo y recorre casi todas las calles de la ciudad, acompa&ntilde;ada de cofrades con hachas encendidas, cruces, estandartes y pendones. En esta forma sigue hasta llegar a&nbsp;la Plaza&nbsp;Mayor, donde la espera una multitud de gentes, entre las que se ven pintorescos grupos de monta&ntilde;eses y aldeanos, que en d&iacute;as semejantes acuden a la capital engalanados con sus vistosos y caracter&iacute;sticos trajes&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;En uno de los balcones del piso principal de la casa del Consistorio, y bajo dosel, se coloca un sacerdote, el cual, forzando la voz de modo que pueda hacerse o&iacute;r de los fieles que ocupan el extenso &aacute;mbito de la plaza, comienza a trazar a grandes rasgos y en estilo tan dram&aacute;tico como original todas las escenas de&nbsp;la Pasi&oacute;n&nbsp;y&nbsp;la Muerte&nbsp;del Redentor del mundo&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Durante el serm&oacute;n, el paso de Jes&uacute;s Nazareno con la cruz a cuestas est&aacute; al extremo de la a, a la derecha del predicador, y en un momento determinado los&nbsp;de San Juan y&nbsp;la Virgen&nbsp;de las Angustias comienzan a bajar por una de las calles pr&oacute;ximas y en direcci&oacute;n contraria&rdquo;.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Cuando unos y otros se encuentran comienza lo m&aacute;s importante de la ceremonia. El predicador interroga a los sagrados personajes o habla con ellos; otras veces se dirige a la multitud, explica la escena que se representa ante sus ojos, y con sentidos ap&oacute;strofes y vehementes exclamaciones trata de conmoverla, despertando por medios de sus palabras, que ayudan a la comprensi&oacute;n y al efecto de las ceremonias, un recuerdo vivo del encuentro de Jes&uacute;s con su Santa Madre en la calle de&nbsp;la Amargura&rdquo;.</em>
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                    alt="Procesión del Encuentro, en 1866 en la Plaza Mayor de León."
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                Procesión del Encuentro, en 1866 en la Plaza Mayor de León.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Por su parte, Del R&iacute;o hace en 1924 alusi&oacute;n a las diferentes paradas o 'estaciones' de la procesi&oacute;n, como en el convento de Santa Mar&iacute;a Carbajal, &ldquo;desde cuyas altas celos&iacute;as las buenas madres atisban las im&aacute;genes&rdquo;, y que, desde las tortuosas calles de la Cuesta de Casta&ntilde;&oacute;n y Santa Cruz, la procesi&oacute;n entraba en la Plaza Mayor donde esperaba un gran gent&iacute;o. D. Francisco hace aqu&iacute; alusi&oacute;n a la procesi&oacute;n del Santo Entierro que se celebraba (y se sigue celebrando el Viernes Santo por la noche), donde dice que para &eacute;l es a&uacute;n m&aacute;s conmovedora la escena de la procesi&oacute;n en ese punto concreto de la Plaza Mayor debido precisamente a la oscuridad. Mariano Andr&eacute;s refiere ese momento del Encuentro como &ldquo;un indefinible encanto que los inarm&oacute;nicos sones de las matracas de los templos al unirse a los de la banda de m&uacute;sica y los desafinados y tambores acrecen&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">La procesi&oacute;n de 'los negros' del Viernes Santo de 1924</h3><p class="article-text">
        Los pasos que desfilaron en la procesi&oacute;n de la ma&ntilde;ana de aquel Viernes Santo de hace cien a&ntilde;os fueron 'La Oraci&oacute;n de Jes&uacute;s en el Huerto', 'La Coronaci&oacute;n', 'Cristo en el Pretorio', 'Jes&uacute;s despojado de sus vestiduras', 'Camino del Calvario', 'La Santa Cruz', 'San Juan' y 'La Virgen de las Angustias', mientras los cantores no paraban de entonar el salmo <em>Miserere</em>.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Rese&ntilde;ar que el arcediano Jos&eacute; Gonz&aacute;lez ya dejaba claro que Le&oacute;n ha sido tierra de numerosas esculturas dolorosas, pero que la m&aacute;s art&iacute;stica era la de San Mart&iacute;n, perteneciente a la Orden Tercera Franciscana, obra de Carmona a mediados del siglo XVIII. Esta reflexi&oacute;n viene a colaci&oacute;n porque precisamente en este a&ntilde;o de 2024 la cofrad&iacute;a del Dulce Nombre de Jes&uacute;s de Nazareno celebra el 75.&ordm; aniversario de la adquisici&oacute;n de la Dolorosa, obra de V&iacute;ctor de los R&iacute;os, de la que tan orgullosos se sienten todos sus cofrades, escultura procesional de tanta importancia de la actual Semana Santa Leonesa y particularmente en los emocionant&iacute;simos instantes del momento del Encuentro de la Plaza Mayor.
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                La Dolorosa de San Martín, de Carmona.                            </span>
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        Una vez acabada la procesi&oacute;n, los papones intentaban darse prisa y no retrasarse en su regocijo porque por la tarde la procesi&oacute;n del Entierro, ya que ese Viernes Santo, para Francisco del R&iacute;o Alonso, era &ldquo;un tesoro que todos los hijos de Le&oacute;n llevamos dentro como un tesoro del que no queremos desprendernos jam&aacute;s&rdquo;.
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                    alt="Inédita foto del vestido regalado a la Virgen por Doña Adela Abella, esposa de Alberto Fernández y madre de Miguel Fernández Abella, con motivo de la abadía en Jesús Nazareno de éste último en 1966. El vestido fue realizado por las monjas Clarisas, que posan en la fotografía junto a la Dolorosa con el vestido."
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                Inédita foto del vestido regalado a la Virgen por Doña Adela Abella, esposa de Alberto Fernández y madre de Miguel Fernández Abella, con motivo de la abadía en Jesús Nazareno de éste último en 1966. El vestido fue realizado por las monjas Clarisas, que posan en la fotografía junto a la Dolorosa con el vestido.                            </span>
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        Aunque nada comparable a los tiempos actuales en su magnificencia, las procesiones y sus pasos iban acompa&ntilde;adas de un buen n&uacute;mero de camelias rojas y blancas, humildes violetas, nardos, claveles de variados tonos y jacintos de penetrante aroma. Es de rese&ntilde;ar que muchos espectadores se pon&iacute;an de rodillas y rezaban particularmente al paso del Nazareno.
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            <span class="title">
                Indumentaria de los papones del Dulce Nombre de Jesús Nazareno en León en el año 1900.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        As&iacute;, como en la imagen de arriba, vest&iacute;an los papones de Jes&uacute;s Nazareno (Dulce Nombre) a finales del siglo XIX (el &uacute;ltimo a&ntilde;o, en 1900). Aunque en esta fotograf&iacute;a aparecen encapuchados, sabemos que detr&aacute;s de estos cofrades se encontraban conocidos rostros de aquellos a&ntilde;os como Sotero Rico, Aquilino Fern&aacute;ndez Riu, Miguel D&iacute;ez Guti&eacute;rrez Canseco, Fernando Gonz&aacute;lez Regueral, o el ni&ntilde;o Pepe Gracia; hijo del fot&oacute;grafo Germ&aacute;n, que es quien realiza la fotograf&iacute;a, que son los mismos a los que se puede ver en la fotograf&iacute;a que abre este art&iacute;culo.
    </p><h3 class="article-text">Un siglo despu&eacute;s, una Semana Santa diferente</h3><p class="article-text">
        As&iacute; pues, heredera de esta tradici&oacute;n, la Semana Santa actual se ha convertido en un gran espect&aacute;culo enfocada, principalmente, para atraer a un gran n&uacute;mero de turistas. Se han perdido tradiciones como el serm&oacute;n al que, admirado, hac&iacute;a referencia Gustavo Adolfo B&eacute;cquer. Hace cien a&ntilde;os la Semana Santa Leonesa era, si la comparamos con la poblaci&oacute;n actual, igualmente muy concurrida, pero sobre todo por personas sencillas que ven&iacute;an de los pueblos de la provincia a disfrutarla. Hace cien a&ntilde;os las cosas parece hoy que eran m&aacute;s sencillas, pero lo cierto es que Le&oacute;n <a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/cien-anos-plaza-santo-domingo-centro-de-leon_130_9844366.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">crec&iacute;a entonces prodigiosamente</a> (construcci&oacute;n, comercio, mecanizaci&oacute;n del campo, creaci&oacute;n del equipo de f&uacute;tbol y diferentes gimnasios, creaci&oacute;n de asociaciones y organizaci&oacute;n de decenas de visitas culturales y excursiones a la monta&ntilde;a, creaci&oacute;n de la C&aacute;mara de la Propiedad Urbana, asentamiento de infraestructuras b&aacute;sicas como el alcantarillado, la pavimentaci&oacute;n, le electricidad y tra&iacute;da de aguas), y un largu&iacute;simo etc&eacute;tera que nos es prolijo enumerar concienzudamente&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Hoy Le&oacute;n es una provincia que presume de tener una gran Semana Santa, pero lo cierto es que la despoblaci&oacute;n es acusada y hasta las cofrad&iacute;as empiezan a tener problemas para que los m&aacute;s j&oacute;venes tengan la ilusi&oacute;n de ser braceros de muchos de sus hermosos pasos. Los turistas for&aacute;neos se encuentran hoy con una ciudad casi cerrada al tr&aacute;fico automovil&iacute;stico, sin espacio f&iacute;sico para aparcar y con una poblaci&oacute;n escandalosamente envejecida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, tal vez Alfredo Nistal desde su silencio estar&iacute;a hoy satisfecho del decurso de los acontecimientos, que hasta Le&oacute;n le ha puesto una calle con su nombre casi cien a&ntilde;os despu&eacute;s, aunque muy pocos sepan en realidad qu&eacute; m&eacute;ritos hizo para conseguirlo: escapar de la muerte por sus actividades revolucionarias socialistas al huir de la ciudad el d&iacute;a en que se levant&oacute; el ej&eacute;rcito. <a href="https://ileon.eldiario.es/guerra-civil/milicianos-mineros-fracasan-toma-polvorin-carretera-asturias-leon_1_9444785.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Cosa que no hizo, por ejemplo, otro gran personaje de la &eacute;poca, el pintor Modesto S&aacute;nchez Cadenas</a>; que s&iacute; perdi&oacute; la vida como Miguel Casta&ntilde;o fusilado en la Guerra Civil. Muy propio de Le&oacute;n poner calles a los que huyen y olvidarse de los que quedan aqu&iacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández-Llamazares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/semana-santa-leonesa-cien-anos-describio-gustavo-adolfo-becquer_1_11245781.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 29 Mar 2024 09:00:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Semana Santa leonesa de hace más de cien años que describió Gustavo Adolfo Bécquer]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Semana Santa,León Antiguo,Historia de León,León ciudad,Reportajes,León,España,Literatura,Fotografía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Casimiro Alonso, el primer fotógrafo que abrió estudio en León]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/casimiro-alonso-primer-fotografo-abrio-estudio-leon-siglo-xix_1_11001467.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b1593b5c-9f51-481c-9024-64a4385a088a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x659y469.jpg" width="1200" height="675" alt="Autorretrato de Casimiro Alonso en su estudio."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El hijo del famoso comerciante Blas Alonso fue el primero en tener un negocio de fotografía en la capital leonesa en el siglo XIX. Además de continuar con éxito los negocios familiares, fue uno de los mayores coleccionistas de la época y miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando</p><p class="subtitle">ANTERIOR ENTREGA - Los leoneses que visitaron la Exposición Universal en París en 1867</p></div><p class="article-text">
        Por su original, cult&iacute;sima y peculiar personalidad, es hoy en d&iacute;a otro ilustr&iacute;simo desconocido leon&eacute;s. Porque uno de los m&aacute;s influyentes leoneses de su &eacute;poca fue Casimiro Alonso Ib&aacute;&ntilde;ez, uno de los hijos del matrimonio de comerciantes Blas Alonso y B&aacute;rbara Ib&aacute;&ntilde;ez de las Vallinas.
    </p><p class="article-text">
        Casimiro naci&oacute; en 1836. Comerciante, industrial minero, viajero, fot&oacute;grafo, anticuario y propietario. Hermano de Mar&iacute;a, Lisandro (abogado), Venancio (comerciante, depositario de la Diputaci&oacute;n, concejal y alcalde de Le&oacute;n), Manuela, Faustino (comerciante) y Arsenio (arquitecto). 
    </p><p class="article-text">
        Arsenio Alonso Ib&aacute;&ntilde;ez redact&oacute; el plan del ensanche de la ciudad hacia el ferrocarril. Porque en esa d&eacute;cada de los sesenta, el ferrocarril y la fotograf&iacute;a fueron dos de las grandes novedades que se impusieron en la ciudad de Le&oacute;n.
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                Cinco señoritas de la familia Fernández-Llamazares retratadas por Casimiro Alonso.                            </span>
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        Casimiro ten&iacute;a una importante colecci&oacute;n de objetos arqueol&oacute;gicos que leg&oacute; en su totalidad a su sobrino Faustino Alonso Tudela (hijo de Arsenio y de &Aacute;ngela Tudela Rodr&iacute;guez. Gran aficionado a la fotograf&iacute;a, con estudio en la Calle Nueva (actual Mariano Dom&iacute;nguez Berrueta, en los n&uacute;meros 3 y 4 de la calle). Est&aacute; considerado como uno de los primeros fot&oacute;grafos leoneses y, salvo nuevos descubrimientos, el <a href="https://ifc.dpz.es/recursos/publicaciones/40/07/_ebook.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primer fot&oacute;grafo leon&eacute;s con estudio y establecimiento fotogr&aacute;fico estable y p&uacute;blico en la ciudad de Le&oacute;n</a>. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Pedro Fernández Blanco y Sierra Pambley, otro de los pioneros de la fotografía leonesa.                            </span>
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        Otro fot&oacute;grafo, Jos&eacute; Mar&iacute;a Cordeiro, llegar&iacute;a a Le&oacute;n unos a&ntilde;os m&aacute;s tarde (1869) para instalar otro 'estudio profesional' de fotograf&iacute;a. Muchos a&ntilde;os antes, Pedro Fern&aacute;ndez Blanco y Sierra-Pambley, quien hab&iacute;a nacido en 1833, ya hab&iacute;a traducido del franc&eacute;s el manual de Belloc sobre la fotograf&iacute;a de colodi&oacute;n. Pedro, como Casimiro, fue un gran coleccionista de arte y antig&uuml;edades, viajero incansable y estudi&oacute; en Madrid Bellas Artes en la Escuela de Pintura y Escultura.
    </p><h3 class="article-text">Propietario de muchos derechos de minas</h3><p class="article-text">
        Casimiro fue propietario de numerosos derechos en minas; se tiene constancia de que particip&oacute;&nbsp;en la exposici&oacute;n de Miner&iacute;a y Antig&uuml;edades de Madrid en 1882, as&iacute; como en diversas exposiciones regionales, e incluso en las universales de&nbsp; 1867 y 1878 en Par&iacute;s (el archivo de la Banca Fern&aacute;ndez-Llamazares dispone de numerosa correspondencia entre la familia Alonso Ib&aacute;&ntilde;ez, la familia Fern&aacute;ndez-Blanco Sierra-Pambley, la familia Pallar&eacute;s y la propia familia Fern&aacute;ndez-Llamazares, entre otras, pues todas ellas viajaban con cierta frecuencia m&aacute;s all&aacute; de nuestras fronteras, particularmente a Par&iacute;s). Falleci&oacute; en junio de 1892. 
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                Retrato realizado por Casimiro Alonso entre 1860 y 1870.                            </span>
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        La Historia de buena parte de los siglos XIX y comienzos del XX en Le&oacute;n no puede ser interpretada sin el estudio de estas dos familias: Blas Alonso, por una parte, y Llamazares (Isidro y Bernardo Llamazares), por otra, as&iacute; como con el resto de familias con las que emparentaron (familias Tudela Medina Bert&iacute;a, Lobato, Lesc&uacute;n, Mer&aacute;s, Balbuena Iriarte, D&iacute;az Otaz&uacute;, la mencionada familia Llamazares&hellip;).
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                La culminación del esplendor comercial de la familia de Casimiro Alonso se refleja con la construcción de este bellísimo edificio (1904), hoy desaparecido, que ocupaba una inmensa manzana entre las actuales avenidas de Gran Vía de San Marcos y Padre Isla.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        En un <a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/leoneses-visitaron-exposicion-universal-paris-1867_1_10966551.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">art&iacute;culo anterior publicado en ILE&Oacute;N</a> se menciona a Casimiro junto a su padre Blas, pues ambos fueron a la exposici&oacute;n Universal de Par&iacute;s- como uno de los muchos representantes de nuestra provincia en aquel extraordinario evento: mientras Blas (Hierros Blas Alonso y padre de Casimiro) expon&iacute;a chocolates que fabricaban en sus casas de la actual calle Dom&iacute;nguez Berrueta, su singular hijo Casimiro se dedicaba a exponer un elixir &ldquo;de<em> composici&oacute;n secreta del propio fabricante (Casimiro)</em>&rdquo; para combatir la fiebre, o diversas piezas de arte (en otra faceta de Casimiro como coleccionista de arte) tales como una vidriera de la escuela alemana, una tabla de pintura holandesa, una cigarrera flamenca y escritorio del siglo XVI, o un joyero de estilo oriental&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Sobre arte antiguo, el leon&eacute;s Francisco Garc&iacute;a expuso un anillo romano procedente de las excavaciones que se hab&iacute;an realizado en La Milla del R&iacute;o. Y Pablo Uriarte, p&aacute;rroco de San Marcelo, present&oacute; en Par&iacute;s una caja de reliquias de estilo bizantino con figuras talladas en hueso procedente del convento de San Claudio.
    </p><h3 class="article-text">Uno de los primeros coleccionistas de Le&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Y es que Casimiro puede considerarse uno de los primeros coleccionistas y <em>arque&oacute;logos</em> de Le&oacute;n, pues, por ejemplo, Casimiro nos aparece ya en 1872 ofertando al Museo Arqueol&oacute;gico Nacional un arca florentina y otra de madera con esmaltes, un vaso ib&eacute;rico y un torques de oro macizo, procedente de las proximidades de la ciudad de Astorga adquirida el 27 de junio de 1872 y que qued&oacute; inventariada con el n&uacute;mero 16.854. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Autorretrato de Casimiro Alonso, un calco y dos fotografías suyas.                            </span>
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        Casimiro escribi&oacute; en 1888 un manuscrito titulado <em>Calcos Epigr&aacute;ficos</em>, con detallada relaci&oacute;n de piezas arqueol&oacute;gicas de la zona de Astorga y Ria&ntilde;o (entre otras). Algunas de estas piezas se conservaron en el Museo Provincial de Le&oacute;n (por entonces situado en San Marcos) gracias a las donaciones de Casimiro Alonso, como una l&aacute;pida griega entregada en 1875. Casimiro, por poner otro ilustrativo ejemplo, encontr&oacute; un ladrillo romano de Gordiano III que terminar&iacute;a en manos del pale&oacute;grafo y archivero provincial Ram&oacute;n &Aacute;lvarez de la Bra&ntilde;a. Casimiro fue igualmente un gran comprador de tapices. Casimiro fue vocal Acad&eacute;mico de Bellas Artes y correspondiente de la Real Academia de San Fernando.
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                    alt="Desfile Militar en la Plaza Mayor de la Constitución de León. Con el Regimiento de Burgos."
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                Desfile Militar en la Plaza Mayor de la Constitución de León. Con el Regimiento de Burgos.                            </span>
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        Cuando el 30 de mayo de 1885 <a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/dia-1885-leon-salio-calle-fervor-patriotico-espana-crisis-carolinas-alemania_1_10683714.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">todo Le&oacute;n sale a la calle para protestar por la injerencia de Alemania en las Islas Carolinas</a> y se concentra una gran manifestaci&oacute;n patri&oacute;tica, en la prensa del momento se lee:
    </p><p class="article-text">
        <em>Los balcones de las casas se ve&iacute;an adornados con caprichosas y elegantes colgaduras, casi todas de colores nacionales, mereciendo especial menci&oacute;n las que pend&iacute;an de los balcones de la casa de nuestro amigo don Casimiro Alonso. Tres ricos y antiguos tapices les adornaban, representando respectivamente, el triunfo de Salom&oacute;n, una batalla de C&eacute;sar a orillas del mar y otra dada por los franceses.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>En un balc&oacute;n se ve&iacute;a una preciosa bocina de marfil de &eacute;poca bizantina: en otro un gran trofeo militar, compuesto de una panoplia con ricas armas antiguas, y una armadura antiqu&iacute;sima, que perteneci&oacute; a un caballero leon&eacute;s, valiente guerrero; y en el otro balc&oacute;n algunas armas que fueron conquistadas de la India.</em>
    </p><p class="article-text">
        Porque, en la Calle Nueva (actual Mariano Dom&iacute;nguez Berrueta), los n&uacute;meros 4, 6, 8 y 10 eran propiedad de la familia de Blas Alonso, por antiguas compras realizadas a las familias de Mariano Sol&iacute;s y Petra Valencia.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Comerciante de &eacute;xito&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Aparte de todas estas actividades, Casimiro segu&iacute;a comerciando en la Calle Nueva para &eacute;l mismo y su familia con la venta de aceite, aguardiente, vino, manteca, y con otra tienda dedicada a la venta de hierro y otra m&aacute;s de confiter&iacute;a con molino y obrador de chocolate propios.
    </p><p class="article-text">
        No solo dispon&iacute;a de propiedades en la Calle Nueva: dos huertos en el arrabal de Renueva y terrenos en Trobajo del Camino, y un huerto en la calle de La Torre, adquirido a Antonia Selva y a Dionisio D&iacute;ez Curieses en 1864. La familia de Blas Alonso, en 1877 dispon&iacute;a del nada despreciable capital de 330.000 pesetas.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Tarjeta del Estudio de Fotografía de Casimiro Alonso Ibáñez en la calle Nueva (hoy Mariano Domínguez Berrueta). Se conservan cientos de fotografías del estudio fotográfico de Casimiro Alonso, prueba evidente de su importancia en la segunda mitad del siglo XIX."
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                Tarjeta del Estudio de Fotografía de Casimiro Alonso Ibáñez en la calle Nueva (hoy Mariano Domínguez Berrueta). Se conservan cientos de fotografías del estudio fotográfico de Casimiro Alonso, prueba evidente de su importancia en la segunda mitad del siglo XIX.                            </span>
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                    alt="El local original del primer Estudio de Fotografía de León capital de Casimiro Alonso estaba en el número 3 de la misma calle."
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                El local original del primer Estudio de Fotografía de León capital de Casimiro Alonso estaba en el número 3 de la misma calle.                            </span>
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        Casimiro, soltero como su amigo y tambi&eacute;n fot&oacute;grafo pionero Pedro Fern&aacute;ndez Blanco y Sierra-Pambley, era una verdadera instituci&oacute;n en la ciudad, recordado por su gran sentido del humor, que reiteradamente pon&iacute;a a disposici&oacute;n del resto de leoneses en el conocido Caf&eacute; La Estera, donde a partir de 1880 se instal&oacute; El Liceo Leon&eacute;s, situado en la esquina de la actual calle Fern&aacute;ndez Cad&oacute;rniga con la calle Cascaler&iacute;a, en donde el piso de arriba les serv&iacute;a de sede. Era una sociedad que representaba, entre otras actividades, obras teatrales en las que el Ayuntamiento ced&iacute;a al Liceo sus instalaciones del Teatro Principal, anexo al propio Ayuntamiento, en la plaza de San Marcelo. Casimiro era uno de los asistentes m&aacute;s esperados y deseados por la concurrencia.
    </p><h3 class="article-text">Arquetipo de la burgues&iacute;a leonesa del momento</h3><p class="article-text">
        A Casimiro se le puede considerar como el arquetipo de una parte de la burgues&iacute;a del momento. Propietario, culto, ingenioso, atrevido, industrial, comerciante, coleccionista, multifac&eacute;tico, y pol&iacute;ticamente republicano. No solo fue Casimiro un amante y coleccionista de las pinturas flamencas, tablas g&oacute;ticas, tapices candelabros, monedas, cofres, minerales y orfebrer&iacute;a variada. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Daguerrotipo en el que se aprecia a la niña leonesa Leonarda Lescún Lubén. Es, sin duda, uno de los documentos más antiguos de León en cuanto a lo relacionado con lo que, por entonces, era el novísimo arte de la fotografía. "
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            <span class="title">
                Daguerrotipo en el que se aprecia a la niña leonesa Leonarda Lescún Lubén. Es, sin duda, uno de los documentos más antiguos de León en cuanto a lo relacionado con lo que, por entonces, era el novísimo arte de la fotografía.                             </span>
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        Hubo muchos m&aacute;s (familia Arg&uuml;ello y Vigil, Azc&aacute;rate, Sierra Pambley, Dant&iacute;n, D&iacute;az-Jim&eacute;nez Moleda, L&oacute;pez Castrill&oacute;n, Saavedra, Torbado y otras muchas), pero queda claro que el legado de Casimiro fue importante. De hecho, en 1906, con motivo de la Exposici&oacute;n que se hizo en San Marcos, se public&oacute; en la prensa sobre el legado de Casimiro a sus sobrinos que:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Si fueran dos o tres expositores como D. Faustino Alonso Tudela, habr&iacute;a que buscar otro edificio m&aacute;s grande que S. Marcos; tal es la cantidad de objetos que ha comenzado a presentar. Es acaso el particular que mayor colecci&oacute;n de antig&uuml;edades posee, y la sola redacci&oacute;n de lo por &eacute;l presentado, nos ocupar&iacute;a una columna</em>&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Eduardo Dato, presidente del gobierno y tan vinculado a los intereses de nuestra provincia, recomendaba a grandes personalidades del momento que visitaran la colecci&oacute;n privada de la familia Alonso Tudela para disfrutar de las piezas que, en gran medida, hab&iacute;a adquirido este carism&aacute;tico y polifac&eacute;tico leon&eacute;s (hoy olvidado) llamado Casimiro Alonso Ib&aacute;&ntilde;ez.
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                    alt="Esquela de Casimiro Alonso, otro ilustre olvidado de la Historia leonesa."
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                Esquela de Casimiro Alonso, otro ilustre olvidado de la Historia leonesa.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        As&iacute; era el inquieto y extravertido Casimiro Alonso. Ante todo, propietario. Simp&aacute;tico y extravagante Y comerciante. Y fot&oacute;grafo. E industrial minero. E inventor de remedios para combatir la fiebre. Y viajero y soltero impenitente. Y coleccionista de Arte. Culto, muy culto, como el resto de sus hermanos y buena parte de la variopinta y extensa burgues&iacute;a de la &eacute;poca. Casimiro Alonso, a quien ninguna calle recuerda su nombre, paradigma de la fr&aacute;gil memoria de los leoneses&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández-Llamazares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/casimiro-alonso-primer-fotografo-abrio-estudio-leon-siglo-xix_1_11001467.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 17 Mar 2024 09:15:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Casimiro Alonso, el primer fotógrafo que abrió estudio en León]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reportajes,León Antiguo,Historia de León,León ciudad,Sociología,León,Fotografía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los leoneses que visitaron la Exposición Universal en París en 1867]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/leoneses-visitaron-exposicion-universal-paris-1867_1_10966551.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/985b8463-2760-4464-9404-510d0aff54d2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x605y530.jpg" width="1200" height="675" alt="Los leoneses que visitaron la Exposición Universal en París en 1867"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aprovechando el ferrocarril, que pocos años antes había llegado a León, una nutrida delegación leonesa presentó sus productos en la capital francesa. Desvelamos quiénes fueron y cuánto les costó el viaje hace siglo y medio  </p><p class="subtitle">ANTERIOR ENTREGA - La arriería maragata y argollana que transportaba de todo hace más de cien años para financiar la expansión de León</p></div><p class="article-text">
        Las Exposiciones Universales nacieron a mitad del siglo XIX, la primera en Londres, llamada Gran Exposici&oacute;n, y la segunda en Par&iacute;s, ya con el nombre que se le conoce hoy en 1855. La tercera fue otra vez en la capital brit&aacute;nica en 1862 y volvi&oacute; a Francia cinco a&ntilde;os despu&eacute;s. Como una moderna catedral del progreso, en su Palacio de la Industria y sus anexos, la Exposici&oacute;n Universal de Par&iacute;s de 1867 acogi&oacute; en el Campo de Marte a las m&aacute;s diversas producciones de los 52.200 expositores venidos de m&aacute;s de 30 pa&iacute;ses, y cerca de 11 millones de visitantes, es decir, m&aacute;s del doble que en 1855.
    </p><p class="article-text">
        Y a esta cita acudi&oacute; una delegaci&oacute;n de leoneses aprovechando el nuevo medio de transporte que cambi&oacute; el mundo por esa &eacute;poca: el ferrocarril. Los caminos de hierro hab&iacute;an llegado a Le&oacute;n en 1863 y los potentados y comerciantes de la provincia aprovecharon para dar a conocerla en la exposici&oacute;n parisina.
    </p><p class="article-text">
        Una grave inexactitud ser&iacute;a suponer que solo un reducid&iacute;simo n&uacute;mero de personas de Le&oacute;n viajaron a la exposici&oacute;n parisina en 1867. Se dice que s&oacute;lo la familia Sierra-Pambley, por ejemplo, fue quien la visit&oacute; a trav&eacute;s de los hermanos Francisco y Pedro Fern&aacute;ndez-Blanco y Sierra-Pambley. O que fueron los &uacute;nicos que viajaron a las diferentes exposiciones universales que se celebraron durante el siglo XIX. Pero nada m&aacute;s lejos de la realidad hist&oacute;rica, porque hubo much&iacute;simos leoneses&nbsp;&ndash;no solo de la alta burgues&iacute;a&ndash; representando orgullosos a la provincia en Par&iacute;s, y prueba de ello se constata al repasar el <em>Cat&aacute;logo General  de la secci&oacute;n espa&ntilde;ola en Par&iacute;s </em>publicado en el mismo a&ntilde;o de 1867 en la propia capital del pa&iacute;s vecino, donde se les describe con todo detalle. 
    </p><p class="article-text">
        El fin de estas exposiciones era el de mostrar al mundo la masiva y esplendorosa producci&oacute;n de objetos de consumo y las novedades cient&iacute;ficas y t&eacute;cnicas resultantes de la revoluci&oacute;n industrial (por eso la primera exposici&oacute;n en celebrarse fue la de Londres en 1851). Las exposiciones universales supusieron &ldquo;un enorme escaparate&rdquo; y un s&iacute;mbolo del rapid&iacute;simo progreso econ&oacute;mico (representado en buena parte por el ferrocarril) de las sociedades industrializadas, as&iacute; como del implacable avance del conocimiento cient&iacute;fico (en particular la medicina) y tecnol&oacute;gico de esa &eacute;poca. En esas exposiciones el p&uacute;blico se asombraba de los objetos m&aacute;s singulares y novedosos, con m&aacute;quinas aplicadas a la producci&oacute;n industrial, ganadera y agr&iacute;cola, as&iacute; como a todo tipo de utensilios de uso cotidiano y privado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Medalla de la Exposición Universal de 1867 inaugurada por Napoleón III en París.                            </span>
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        Los hermanos Pedro y Paco Fern&aacute;ndez-Blanco y Sierra-Pambley fueron dos de los much&iacute;simos leoneses que viajaron a Par&iacute;s a la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Exposici%C3%B3n_Universal_de_Par%C3%ADs_(1867)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Exposici&oacute;n Universal de1867</a> como visitantes (no como expositores), donde compraron esta hermosa medalla (o 's<em>uvenir' )</em>conmemorativa que hoy se expone en el museo de la Fundaci&oacute;n sita en la plaza de la Catedral de Le&oacute;n. Foto Archivo de la Fundaci&oacute;n Sierra-Pambley
    </p><p class="article-text">
        A partir de 1865, el ingeniero&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Jean-Baptise_Krantz&amp;action=edit&amp;redlink=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jean-Baptise Krantz</a> y el arquitecto&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Leopold_Hardy&amp;action=edit&amp;redlink=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Leopold Hardy</a>&nbsp;dirigieron la construcci&oacute;n de un gigantesco edificio ovalado para que albergase la exposici&oacute;n. Las dimensiones de dicho emplazamiento fueron de 490&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Metro" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">metros (m)</a>&nbsp;de largo por 390&nbsp;m de ancho, cubriendo un &aacute;rea total de 150.000 m&sup2;. El edificio estaba dise&ntilde;ado con doce galer&iacute;as conc&eacute;ntricas que giraban alrededor de un jard&iacute;n dispuesto en el centro de 166&nbsp;m de largo por 56&nbsp;m de ancho. La cubierta fue realizada con l&aacute;minas de acero corrugado y soportada por una estructura que consist&iacute;a de 176 columnas de hierro.  Adem&aacute;s de este hab&iacute;a casi 100 edificios m&aacute;s peque&ntilde;os. Fue la m&aacute;s grandiosa exposici&oacute;n internacional habida hasta ese momento, tanto con respecto a su magnitud como al prop&oacute;sito del proyecto.
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                    alt="Plano original que los hermanos Pedro y Paco Fernández-Blanco y Sierra-Pambley se trajeron de la Exposición Universal de 1867."
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                Plano original que los hermanos Pedro y Paco Fernández-Blanco y Sierra-Pambley se trajeron de la Exposición Universal de 1867.                            </span>
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        El&nbsp;Pabell&oacute;n de Espa&ntilde;a, o&nbsp;Casa de Espa&ntilde;a, fue un edificio que form&oacute; parte de la&nbsp;Exposici&oacute;n Universal de Par&iacute;s&nbsp;de 1867, obra del arquitecto&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Jer%C3%B3nimo_de_la_G%C3%A1ndara" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Jer&oacute;nimo de la G&aacute;ndara</a>. Fue construido expresamente para la&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Exposici%C3%B3n_Universal_de_Par%C3%ADs_(1867)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Exposici&oacute;n Universal de Par&iacute;s</a>&nbsp;de 1867. Su cuerpo central med&iacute;a diecisiete metros de largo, por ocho de fondo. Las dos torres laterales ten&iacute;an unas dimensiones de 6&nbsp;x&nbsp;10&nbsp;metros cada una. Detr&aacute;s del cuerpo principal se construy&oacute; otro m&aacute;s peque&ntilde;o, que solo ten&iacute;a planta baja, y una galer&iacute;a en alto, que recorr&iacute;a tres de sus lados. Al entrar por la puerta principal del recinto espa&ntilde;ol hab&iacute;a un&nbsp;toro de lidia&nbsp;embalsamado, adem&aacute;s de haber colgados en las paredes dos trofeos de banderillas, capas y arreos de toreo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Grabado del Pabellón Español construido expresamente para la Exposición Universal de París de 1867."
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                Grabado del Pabellón Español construido expresamente para la Exposición Universal de París de 1867.                            </span>
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        &iquest;Pero, c&oacute;mo y en qu&eacute; condiciones se viajaba a Par&iacute;s? Evidentemente, el auge del ferrocarril en Europa fue el detonante de que la Exposici&oacute;n Universal de Par&iacute;s de 1867 protagonizara un inusitado esplendor y un gran salto cualitativo y cuantitativo en comparaci&oacute;n con las tres anteriores exposiciones universales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la familia leonesa de los Fern&aacute;ndez-Llamazares (como en tantas otras) se veneraba todo lo relacionado con los avances m&eacute;dicos &ndash;incluidos los supuestos avances, como la homeopat&iacute;a, de los que <a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/leoneses-alvarez-gonzalez-medicos-famosos-adinerados-espana-mediados-siglo-xix_1_10654762.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los leoneses &Aacute;lvarez Gonz&aacute;lez fueron en Madrid dos de los m&eacute;dicos m&aacute;s famosos y adinerados de Espa&ntilde;a a mediados el siglo XIX</a>&ndash;  y todo lo relacionado con la agricultura y la ganader&iacute;a. Se conservan en el archivo infinidad de boletines y publicaciones que no nos cabe la menor duda que la familia le&iacute;a con inter&eacute;s y avidez, como los de la Asociaci&oacute;n General de Ganaderos del Reino repartidos para buena parte de Espa&ntilde;a desde la calle Huertas de Madrid. 
    </p><p class="article-text">
        De hecho, los Fern&aacute;ndez-Llamazares aplicaban las nuevas tecnolog&iacute;as imperantes en otros pa&iacute;ses de Europa a sus explotaciones agr&iacute;colas y ganaderas, como en su extensa dehesa de La Cenia, muy cerca de Mansilla (Vill&oacute;mar). Y, de hecho, Felipe Fern&aacute;ndez-Llamazares se presenta como expositor en Par&iacute;s para mostrar la enorme calidad de sus lanas, muy demandadas en Inglaterra y Francia, donde nunca le faltaron compradores. Los expositores, franceses o extranjeros, nada ten&iacute;an que pagar por el emplazamiento, pero todos los gastos de instalaci&oacute;n, tanto en el Palacio como en el parque, corr&iacute;an por su cuenta.
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                Inauguración del ferrocarril de León a Asturias.                            </span>
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        La magnitud e importancia del acontecimiento de 1867, y la confirmaci&oacute;n hecha realidad de que el ferrocarril estaba en su apogeo, provoc&oacute; que verdaderas &ldquo;agencias de viaje especializadas&rdquo; ofertaran todo tipo de oportunidades para poder viajar hasta la capital del pa&iacute;s vecino. <a href="https://books.openedition.org/pufr/6249?lang=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">En cuanto al n&uacute;mero </a><a href="https://books.openedition.org/pufr/6249?lang=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>oficial</em></a><a href="https://books.openedition.org/pufr/6249?lang=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> de espa&ntilde;oles en Par&iacute;s, &ldquo;con muchos ilustres&rdquo; como Benito P&eacute;rez Gald&oacute;s</a>, solo podemos aportar que, en los registros hoteleros, de las 200.000 plazas ocupadas por extranjeros (no franceses) se contabilizaron ocho mil espa&ntilde;oles, pero se debe afirmar que fueron muchos m&aacute;s. Como en el caso de algunos miembros de la familia Fern&aacute;ndez-Llamazares, bastantes se hospedaron en domicilios particulares tanto de franceses como de espa&ntilde;oles pertenecientes a la colonia de compatriotas ya instalada previamente en Francia. Adem&aacute;s, el concepto moderno de lo que m&aacute;s tarde ser&iacute;a el pasaporte no se instaur&oacute; hasta bien entrado el siglo XX, por lo que no existen datos m&aacute;s fiables.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Las 'Modernas Agencias de Viajes'</h3><p class="article-text">
        Fenicios, griegos y&nbsp; romanos ya dispon&iacute;an una red de intermediarios que se encargaban de organizar rutas comerciales y viajes por tierra y mar. Estos intermediarios se aseguraban de proporcionar transporte, alojamiento y alimentos a los viajeros, convirti&eacute;ndose en los pioneros de lo que m&aacute;s tarde se llamar&iacute;an agencias de viajes.
    </p><p class="article-text">
        Durante las peregrinaciones de la Edad Media (Camino de Santiago, entre otras) exist&iacute;an personas, &ldquo;intermediarios o agentes de viajes&rdquo; que se encargaban de organizar los viajes a lugares sagrados y de proporcionar a los peregrinos los servicios necesarios durante su traves&iacute;a. Y durante el Renacimiento, con el auge del &ldquo;turismo cultural y educativo&rdquo;, aparecieron los primeros gu&iacute;as tur&iacute;sticos que acompa&ntilde;aban a los viajeros en sus recorridos por ciudades y lugares hist&oacute;ricos. Estos gu&iacute;as se convirtieron en figuras esenciales para proporcionar informaci&oacute;n y conocimientos a los viajeros, sentando las bases para la futura profesionalizaci&oacute;n de la industria del turismo. Pasando el tiempo,&nbsp; algunos gu&iacute;as de viaje comenzaron a organizar y gestionar los itinerarios completos de los viajeros, ofreciendo un servicio integral que inclu&iacute;a la planificaci&oacute;n, reserva de alojamiento, transporte y visitas guiadas. Estas pr&aacute;cticas dieron lugar a la aparici&oacute;n de las primeras agencias de viajes en el siglo XIX.
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                    alt="Folleto de una &#039;Agencia de Viajes&#039; del siglo XIX."
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                Folleto de una &#039;Agencia de Viajes&#039; del siglo XIX.                            </span>
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        En 1841, el brit&aacute;nico Thomas Cook organiz&oacute; su primera excursi&oacute;n, un viaje en tren de ida y vuelta desde Leicester a Loughborough, en Inglaterra. Esta iniciativa fue todo un &eacute;xito, sentando los pilares para futuras excursiones organizadas. Cook se dio cuenta de que pod&iacute;a aprovechar el creciente sistema ferroviario para ofrecer viajes asequibles y bien organizados a destinos populares. Pronto comenz&oacute; a organizar excursiones m&aacute;s largas y complejas, tanto en el Reino Unido como en la Europa continental. En 1851 Cook organiz&oacute; el viaje de 150.000 personas a la Gran Exposici&oacute;n de Londres y en 1855 su agencia llev&oacute; a otros turistas hasta la Exposici&oacute;n Universal de Par&iacute;s. No tard&oacute; en extender sus rutas a otros destinos de Europa, donde lleg&oacute; a poner de moda Suiza, Estados Unidos, Oriente y otros puntos de Asia.&nbsp;Corr&iacute;a el a&ntilde;o 1865 cuando la agencia abri&oacute; su primer establecimiento f&iacute;sico en la calle Fleet de Londres. Menos de una d&eacute;cada despu&eacute;s, Thomas Cook &amp; Son organizaba viajes por todo el mundo.
    </p><h3 class="article-text">El viaje y la Estancia en Par&iacute;s</h3><p class="article-text">
        Par&iacute;s, en 1867, era el centro neur&aacute;lgico del mundo. Una de esas 'agencias de turismo' que se crearon espec&iacute;ficamente para visitar la Exposici&oacute;n de 1867 era la denominada <em>Compa&ntilde;&iacute;a Hispano-Americana para la Exposici&oacute;n Universal de Par&iacute;s, </em>con su centro de suscripciones en Espa&ntilde;a en el n&uacute;mero 16 de la calle Valverde de Madrid, dirigida por Tom&aacute;s Lozano desde la Place de la Bourse de Par&iacute;s. Esta empresa ofrec&iacute;a todo tipo de alternativas para poder viajar y pasar una temporada en Par&iacute;s, acomod&aacute;ndose a un sinf&iacute;n de variantes dependiendo de la capacidad econ&oacute;mica de cada viajero o 'turista'. Por supuesto que el paquete de la oferta inclu&iacute;a el billete del tren, as&iacute; como una habitaci&oacute;n en la capital de Francia, siendo opcional la manutenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de Madrid, la Compa&ntilde;&iacute;a dispon&iacute;a de otros cinco puntos m&aacute;s de suscripci&oacute;n en Espa&ntilde;a, que coincid&iacute;an con los puntos de salida del ferrocarril hacia el pa&iacute;s vecino: Valladolid, Vitoria, Valencia, Barcelona y Zaragoza. Los trenes y el dinero del viaje depend&iacute;an de si el viajero eleg&iacute;a hacerlo en primera o segunda clase. Los viajeros tambi&eacute;n pod&iacute;an elegir entre el viaje y la estancia por 8 o 15 d&iacute;as. Por ejemplo, con salida desde el ferrocarril de Valladolid, un viaje en primera clase y la estancia con derecho a habitaci&oacute;n y manutenci&oacute;n durante 8 d&iacute;as costaba 1.270 reales, y 1.744 reales por 15 d&iacute;as. Si el viaje se hiciese en segunda clase, el precio con estancia y manutenci&oacute;n por ocho d&iacute;as era de 1.019 reales, y 1.632 reales si la estancia fuera por 15 d&iacute;as. 
    </p><p class="article-text">
        Un real era una moneda que se <em>convertir&iacute;a</em> en octubre del a&ntilde;o siguiente (1868), en 25 c&eacute;ntimos de la nueva moneda creada por la Revoluci&oacute;n Gloriosa, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Peseta" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la peseta</a> (vigente hasta 2002). Con lo cual a partir de entonces habr&iacute;a que dividir entre cuatro para conseguir esos precios en pesetas. As&iacute;, el viaje rondar&iacute;a en aquella &eacute;poca entre las 320 y las 435 pesetas. 
    </p><p class="article-text">
        Conseguir una habitaci&oacute;n con servicio y manutenci&oacute;n en Par&iacute;s (cuando el viajero no utilizaba el servicio del ferrocarril ofertado por la Compa&ntilde;&iacute;a) ascend&iacute;a a 600 reales por 8 d&iacute;as (150 pesetas) y 1.070 reales por 15 d&iacute;as (m&aacute;s de 250 pesetas). Y luego comer. Con lo que m&iacute;nimo una semana costar&iacute;a unas 500 pesetas y dos entre 800 y 1.000. Lo cual, a d&iacute;a de hoy podr&iacute;a ser la nada despreciable cifra de lo que ser&iacute;a hoy un coste de entre 15.000 y 30.000 euros (en un c&aacute;lculo moderado). Evidentemente, s&oacute;lo para gente muy adinerada.
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                    alt="Precios de la Compañía Hispano-Americana, una de las &#039;Agencias de Viajes&#039; de la época para visitar la Exposición Universal de París en 1867."
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                Precios de la Compañía Hispano-Americana, una de las &#039;Agencias de Viajes&#039; de la época para visitar la Exposición Universal de París en 1867.                            </span>
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        Los viajeros deb&iacute;an abonar el dinero un d&iacute;a antes de partir en los diferentes puntos de la suscripci&oacute;n anteriormente citados. La Compa&ntilde;&iacute;a tambi&eacute;n ofertaba el regreso del viaje por vapor, pero no lo cobraba con anticipaci&oacute;n porque muchos de los viajeros prolongaban m&aacute;s de lo previsto su estancia en Par&iacute;s, una vez all&iacute; establecidos. Es decir, que la Compa&ntilde;&iacute;a y los viajeros se compromet&iacute;an con el viaje de ida, pero no inclu&iacute;an el de vuelta por los diferentes cambios de opini&oacute;n que pudiesen producirse una vez establecidos en Par&iacute;s. Por cuenta de la compa&ntilde;&iacute;a tambi&eacute;n se inclu&iacute;a en los precios establecidos la recogida de las maletas y el carruaje que transportase a los viajeros y las maletas hasta el hotel o punto de destino. Adem&aacute;s, se inclu&iacute;a en el precio a gu&iacute;as e int&eacute;rpretes en sus visitas a los lugares p&uacute;blicos. As&iacute;, de parte del viajero eran los gastos del viaje de regreso a Espa&ntilde;a, pero la <em>agencia</em> se compromet&iacute;a a volver a trasladar a sus clientes y su equipaje en carruaje hasta la estaci&oacute;n de partida con la consiguiente consigna.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; las diferentes exposiciones (entre ellas las universales) sirvieron para dar a conocer al mundo los grandes descubrimientos de la segunda mitad del siglo XIX: el ascensor en Nueva York (1853), la cafetera en Par&iacute;s (1855), el tel&eacute;fono en Filadelfia, la propia torre Eiffel levantada para la Exposici&oacute;n de 1889 con motivo de conmemorar la d&eacute;cima Exposici&oacute;n Universal. En la de 1867 fue el globo aerost&aacute;tico del franc&eacute;s Giffard uno de los m&aacute;s espectaculares inventos presentados&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Los leoneses (y en general los espa&ntilde;oles) no aportaron en 1867 grandes avances tecnol&oacute;gicos, pero s&iacute; presentaron sus productos y manufacturas, que eran de gran calidad. No solo la familia Sierra Pambley pudo visitar Par&iacute;s, porque fueron m&aacute;s de un ciento, sin duda, los leoneses que acudieron como visitantes o expositores a Par&iacute;s en 1867.
    </p><h3 class="article-text">Lista de expositores leoneses</h3><p class="article-text">
        Y, entre ellos, por supuesto, la alta burgues&iacute;a, pues solo hay que hacer un somero repaso a algunos de los expositores de 1867 como Cayo Balbuena &ndash;don Cayo, <em>el de la levita</em>, como algunos aficionados a la Historia le citan&ndash;, Juan Dant&iacute;n, Juan Eguiagaray, Felipe Fern&aacute;ndez-Llamazares o Casimiro Alonso. A muchos de ellos, en el colmo de la m&aacute;s insolente desverg&uuml;enza, se les ha tildado de &ldquo;caciques rentistas&rdquo;, pero lo cierto es que si algo les un&iacute;a &ndash;aparte de su condici&oacute;n de propietarios con otras residencias y actividades fuera de nuestra provincia&ndash; era su af&aacute;n (acertado o no) por la sabidur&iacute;a y el conocimiento. 
    </p><p class="article-text">
        Y es que muchos de estos burgueses presentaron sus productos en Par&iacute;s como consecuencia de sus aficiones o <em>hobbies</em>, no de sus profesiones.&nbsp; Cayo Balbuena igual presentaba un proyecto para construir una l&iacute;nea ferroviaria de Le&oacute;n a Benavente, como atend&iacute;a sus negocios mineros mostrando en Par&iacute;s muestras de carb&oacute;n, o incluso presumiendo de sus espectaculares ajos cultivados en sus tierras de cultivo. 
    </p><p class="article-text">
        Lo mismo le suced&iacute;a a Felipe Fern&aacute;ndez-Llamazares, abogado, diputado, senador, banquero y otras muchas m&aacute;s cosas, quien se presenta en Par&iacute;s presumiendo que su lana merina (lana en decadencia en Espa&ntilde;a desde la invasi&oacute;n de Napole&oacute;n) es una de las m&aacute;s finas del mundo y se consigue en Le&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Al comerciante de origen franc&eacute;s Juan Dant&iacute;n tampoco le impide ser un gran comprador en Desamortizaci&oacute;n con propiedades que hoy son el centro de Le&oacute;n (Plaza de Santo Domingo) para presentar muestras de mineral de sus minas.
    </p><p class="article-text">
        Y el exc&eacute;ntrico, talentoso y original Casimiro Alonso no renuncia a su vocaci&oacute;n de poeta en el conocido Caf&eacute; La Estera (en la actual esquina de la calle Cascaler&iacute;a con Cad&oacute;rniga), como se dedica a la incipiente fotograf&iacute;a, o vende chocolate o hierro en cantidades industriales, o se presenta en Par&iacute;s con un elixir febr&iacute;fugo inventado por &eacute;l mismo, o con un conjunto de piezas de arte antiguo ya que era un famoso comerciante anticuario y propietario; adem&aacute;s de ser uno de los primeros fot&oacute;grafos de la capital leonesa. 
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                    alt="En los hogares leoneses se leía todo tipo de publicación española y europea sobre el progreso de la Agricultura y la Ganadería. Banca Fernández-Llamazares, como esta publicación que pertenece a la biblioteca de Felipe Fernández-Llamazares."
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            <span class="title">
                En los hogares leoneses se leía todo tipo de publicación española y europea sobre el progreso de la Agricultura y la Ganadería. Banca Fernández-Llamazares, como esta publicación que pertenece a la biblioteca de Felipe Fernández-Llamazares.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Repasar la biblioteca conservada de los Sierra-Pambley o de los Fern&aacute;ndez-Llamazares (ambas familias emparentan) es ser conscientes de que una burgues&iacute;a leonesa muy amplia, cult&iacute;sima y heterodoxa, estaba al tanto de todos los avances agr&iacute;colas, ganaderos, y tambi&eacute;n tecnol&oacute;gicos que se publicaban en el resto de los pa&iacute;ses europeos. La burgues&iacute;a leonesa pod&iacute;a ser de todo menos pacata: pacatos son los que intentan anacr&oacute;nicamente y sin datos contar o escribir ese momento crucial de la Historia. Buena parte de los siglos XIX y comienzos del XX en Le&oacute;n <a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/fiestas-nochevieja-reyes-leon-cien-anos_1_10782242.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no puede ser interpretada sin el estudio de estas familias</a>: Blas Alonso, por una parte, y Llamazares, por otra, as&iacute; como con el resto de  las que emparentaron.
    </p><p class="article-text">
        Los leoneses no gustaban &uacute;nicamente de viajar a Par&iacute;s, y por supuesto que lo hicieron a&uacute;n con m&aacute;s frecuencia tras la instalaci&oacute;n definitiva del ferrocarril, pero disfrutaban igualmente organizando sus propias exposiciones, como la amparada por la Sociedad de Amigos del Pa&iacute;s de 1876, denominada Exposici&oacute;n Regional Leonesa; estudiando esta exposici&oacute;n se puede cotejar que en gran parte de los hogares leoneses se le&iacute;a much&iacute;simo y se compon&iacute;an versos de forma cotidiana, como tambi&eacute;n era muy frecuente dibujar y pintar. Hasta varias mujeres, entre ellas la bella Leonarda Lesc&uacute;n Lub&eacute;n presentaron &ndash;orgullosas, no con verg&uuml;enza&ndash; en dicha exposici&oacute;n varios de sus hermosos dibujos, porque el talento art&iacute;stico, por aquel entonces, y al contrario de lo que nos cuentan hoy, no estaba necesariamente re&ntilde;ido con el sexo ni la condici&oacute;n social del artista.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="León, como París, seguía la estela de las exposiciones europeas y también fabricaba y premiaba las frecuentadas exposiciones que organizaba."
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            <span class="title">
                León, como París, seguía la estela de las exposiciones europeas y también fabricaba y premiaba las frecuentadas exposiciones que organizaba.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El &eacute;xito de aquellas primeras exposiciones universales fue tal, que todos los industriales y empresarios se pusieron a reproducir el modelo. En Le&oacute;n, Zamora y Salamanca crearon, como se puede ver en la imagen superior, su propia Exposici&oacute;n de la Regi&oacute;n Leonesa en la que mostrar sus mercanc&iacute;as y las maravillas tecnol&oacute;gicas a todos sus habitantes y dem&aacute;s espa&ntilde;oles y extranjeros que tambi&eacute;n las visitaron... aprovechando el ferrocarril y con la esperanza de que abriera la l&iacute;nea f&eacute;rrea entonces planificada en 1870 entre Plasencia y Astorga, que result&oacute; en la apertura del Tren de la Ruta de la Plata en 1896... y que no lleg&oacute; al siglo al cerrarse a los pasajeros en el mismo a&ntilde;o en que la Regi&oacute;n Leonesa se integr&oacute; en la actual autonom&iacute;a (1984) y al tr&aacute;fico de mercanc&iacute;as en 1995. 
    </p><p class="article-text">
        Las dos demandas, las de <a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/frente-comun-leones-reclamar-reapertura-tren-ruta-plata-astorga-plasencia-40-anos-cerrado_1_10657170.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">recuperar la l&iacute;nea f&eacute;rrea</a> &ndash;y dotar de autonom&iacute;a a la regi&oacute;n triprovincial&ndash;, siguen plenamente vigentes y siguen siendo algo a destacar como los productos que tanto sorprend&iacute;an y atra&iacute;an en las grandes exposiciones de hace m&aacute;s de cien a&ntilde;os, dejando maravillados a sus asistentes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández-Llamazares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/leoneses-visitaron-exposicion-universal-paris-1867_1_10966551.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 03 Mar 2024 09:45:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los leoneses que visitaron la Exposición Universal en París en 1867]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reportajes,León Antiguo,Historia de León,España,León,Tecnología,Agricultura,Ganadería,Empresas,Fundación Sierra Pambley,Ferrocarriles]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La arriería maragata y argollana que transportaba de todo hace más de cien años para financiar la expansión de León]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/arrieria-maragata-argollana-transportaba-todo-alimentos-dinero-hace-mas-de-cien-anos-desde-leon-a-madrid-espana_1_10869409.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/83b0cbb1-d830-4477-93c8-a108b588d0d8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x766y412.jpg" width="1200" height="675" alt="La arriería maragata y argollana que transportaba de todo hace más de cien años para financiar la expansión de León"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los transportistas de Maragatería y Los Argüellos se responsabilizaban, avalaban y garantizaban la mercancía (incluidos difuntos) a costa de su propio patrimonio, lo que los llevó a ser contratados por bancas y por la realeza incluso para el transporte de caudales</p><p class="subtitle">OTRAS ENTREGAS - La otra, e importante, emigración leonesa hacia América</p></div><p class="article-text">
        En l&iacute;neas generales, no fue hasta la segunda mitad del siglo XIX cuando la ciudad de Le&oacute;n comenz&oacute; a crecer, con un aumento considerable del comercio y, sobre todo, con la llegada del ferrocarril y la mejor&iacute;a del transporte y las comunicaciones. La poblaci&oacute;n rural pod&iacute;a vender excedentes en los diferentes mercados. La ciudad comenz&oacute; a acoger una emigraci&oacute;n interna del resto de la provincia. La llegada del ferrocarril (1863) supuso la paulatina ruina de la arrier&iacute;a, sobre todo la argollana (de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Los_Arg%C3%BCellos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los Arg&uuml;ellos</a>) y la maragata. Sus comarcas, con un suelo muy improductivo, decayeron rapid&iacute;simamente y buena parte de su poblaci&oacute;n <a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/importante-emigracion-leonesa-a-america_1_10504074.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hubo de emigrar a otras ciudades espa&ntilde;olas, y particularmente a Am&eacute;rica</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Se ha apuntado a la arrier&iacute;a argollana como representativa del comercio y trasporte de pescado y vino hacia cualquier parte de la pen&iacute;nsula, y particularmente hacia Madrid; cierto es, pero a comienzos del siglo XIX en la ciudad de Le&oacute;n los principales transportistas y almacenistas vinateros eran maragatos (familia De Paz). Lo cierto es que tanto unos arrieros como otros se dedicaron secularmente a cualquier tipo de actividad y transporte, y prueba de ello es este curioso documento en el que se acuerda el traslado de un cad&aacute;ver. Dice as&iacute;: &ldquo;Digo yo, Pedro Tablado, que recib&iacute; del Sr. alcalde de Leitariegos la cantidad de 24 reales por haber llevado los huesos del difunto que [a]pareci&oacute; en el alto [puerto] Ventana el a&ntilde;o 1862 a Cangas. Pedro Antonio Tablado&rdquo;. En aquellos tiempos llevaban de todo porque no hab&iacute;a otra forma de traslado m&aacute;s all&aacute; del ferrocarril, antes de la llegada de &eacute;ste y en el siglo XX de los veh&iacute;culos a motor en las carreteras.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Recibo de arriero sobre el traslado de los huesos de un cadáver de Leitariegos a Cangas en 1862."
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                Recibo de arriero sobre el traslado de los huesos de un cadáver de Leitariegos a Cangas en 1862.                            </span>
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        Hubo un privilegiado grupo de arrieros en Le&oacute;n, especialmente maragatos con importante capital acumulado, que s&iacute; pudo adaptarse a los nuevos tiempos que trajo consigo el ferrocarril. Algunos hicieron grandes fortunas en Asturias, Madrid y otras ciudades. A otros los vemos asentados en la <a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/servicios-publicos-leon-cien-anos-calefaccion-pavimentacion-madera-saneamiento-agua-corriente_1_10742662.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">floreciente calle Ancha leonesa de comienzos del siglo XX</a> (denominada a lo largo del tiempo con otros nombres), cuando se empezaba a alinear, a poner <em>recta</em>. 
    </p><h3 class="article-text">Los negocios en Busdongo</h3><p class="article-text">
        Y fueron ellos, los arrieros maragatos, los que hicieron importantes negocios alrededor del ferrocarril y las nuevas infraestructuras y abastecimientos en la zona de Busdongo, quienes terminar&iacute;an ejecutando, precisamente en 1923, el acto m&aacute;s simb&oacute;lico de lo que supuso la modernidad urban&iacute;stica para la ciudad de Le&oacute;n: el derribo de la muralla oeste, la desaparici&oacute;n del antiguo hospital de San Antonio Abad y la construcci&oacute;n de la <a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/casa-roldan-recupera-esplendor_1_9340771.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">impresionante 'Casa Rold&aacute;n'</a>. Entre 1936 y 1941 a su principal propietario, Luis Gonz&aacute;lez Rold&aacute;n, el franquismo, pese a ser <em>a priori de los suyos</em>, lo <a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/acoso-franquista-a-luis-gonzalez-roldan-leon-siglo-xx_1_10868942.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">arruin&oacute; a base de fuertes multas en un acoso orquestado que ya se cont&oacute; en este reportaje</a>. Esto le ocurri&oacute; a muchos m&aacute;s adinerados que hab&iacute;an contribuido a crear el Le&oacute;n de primeros del siglo XX. No fue algo aislado: de esta manera tambi&eacute;n financiaron los falangistas la Guerra Civil.
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                    alt="El mesón del Gallo, en el Caño Vadillo de León (al fondo se ve la Torre de los Ponce de la muralla) fue uno de los principales establecimientos continuamente visitado por los arrieros a su paso por la ciudad."
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            <span class="title">
                El mesón del Gallo, en el Caño Vadillo de León (al fondo se ve la Torre de los Ponce de la muralla) fue uno de los principales establecimientos continuamente visitado por los arrieros a su paso por la ciudad.                            </span>
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        Entre ellos tambi&eacute;n fueron <em>desvalijados</em> buena parte de las familias que pusieron <em>recta</em> la calle Ancha. En particular su tramo superior se fue poblando de antiguos arrieros maragatos procedentes de Murias de Rechivaldo y Castrillo de los Polvazares, de donde eran originarias las familias Botas &ndash;los Botas regentaban rentables negocios en Oviedo&ndash;, Gonz&aacute;lez Prieto, Rold&aacute;n, De Paz, Del R&iacute;o, Alonso y Salvadores: familias acostumbradas a emparentar secular y exclusivamente entre miembros de su comunidad, es decir, entre la &eacute;lite arriera. 
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                    alt="Teresa González Roldán con su esposo José Díez Gutiérrez Canseco. Los padres del matrimonio ya habían sido socio en Busdongo sobre propiedades que habían pertenecido a Secundino Gómez."
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            <span class="title">
                Teresa González Roldán con su esposo José Díez Gutiérrez Canseco. Los padres del matrimonio ya habían sido socio en Busdongo sobre propiedades que habían pertenecido a Secundino Gómez.                            </span>
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        Algunos hab&iacute;an hecho negocios en torno al ferrocarril, sobre todo en la zona de Busdongo &ndash;sobre antiguos negocios y propiedades que les vendi&oacute; Secundino G&oacute;mez&ndash;, alrededor de la inmensa obra de ingenier&iacute;a que supuso acometer las obras del puerto de Pajares; se dedicaban al comercio de textiles, bebidas (vino y aguardiente) y comestibles (cereales), pero con el paso del tiempo su acumulaci&oacute;n de capital les permiti&oacute; dedicarse a ampliar sus industrias con otro tipo de actividades m&aacute;s lucrativas como la compra de acciones en sociedades azucareras, el&eacute;ctricas y mineras, as&iacute; como en operaciones inmobiliarias derivadas del propio ensanche de la ciudad.&nbsp;
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            <span class="title">
                Construcción en la recién ensanchada Calle Ancha del León de inicios del siglo XX.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Al socaire del nuevo alineamiento de la parte m&aacute;s cercana a la catedral, los edificios &ndash;que hab&iacute;an sido propiedad de tan importantes y olvidados propietarios como Mauricio Gonz&aacute;lez Reyero&ndash; fueron derruy&eacute;ndose para erigirse los que todav&iacute;a hoy admiramos, cambiando su propiedad de unos a otros con una amplia representaci&oacute;n de arrieros maragatos encabezados por los Botas y seguidos por Francisco Gonz&aacute;lez Prieto (casado en segundas nupcias con Manuela Rold&aacute;n Salvadores). 
    </p><h3 class="article-text">Comerciantes y transportistas</h3><p class="article-text">
        Por supuesto que nada de esto fue casual, ni el fruto de algo espont&aacute;neo en un corto espacio de tiempo&hellip; es decir, los viejos propietarios dan paso a los forasteros. En los protocolos hemos localizado a muchos arrieros maragatos falleciendo a cientos de kil&oacute;metros de su tierra natal; por ejemplo, en Andaluc&iacute;a, o transportando toneladas de hierro desde Cacabelos hasta Catalu&ntilde;a, e incluso hasta Francia. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Arrieros en Valdenoceda.                            </span>
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        Y en esos documentos aparecen estos arrieros maragatos armados. Esto nos indica que estaban especializados, ya desde el siglo XV, en el transporte de mercanc&iacute;as a larga distancia, y que pod&iacute;an ser v&iacute;ctimas de asaltos, a los que correspond&iacute;an a costa de sus propias vidas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Documento dando aviso de la disolución de la empresa de los arrieros de las familias Botas y Roldán en Oviedo y León en 1875."
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            <span class="title">
                Documento dando aviso de la disolución de la empresa de los arrieros de las familias Botas y Roldán en Oviedo y León en 1875.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Los arrieros maragatos, debido a su especializaci&oacute;n, cobraban m&aacute;s que el resto de transportistas, pero se responsabilizaban, avalaban y garantizaban la mercanc&iacute;a a costa de su propio patrimonio, lo que los llev&oacute; a ser contratados por bancas y por la realeza para el transporte de caudales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hubo un reducido e influyente grupo de antiguos arrieros maragatos que s&iacute; se adapt&oacute; a los nuevos tiempos, incluso antes de la llegada del ferrocarril, gracias a otros negocios t&iacute;picos del siglo XIX como la compra de bienes en desamortizaci&oacute;n, la inversi&oacute;n en sociedades mineras y altos hornos, la venta de vino y tejidos o la creaci&oacute;n de empresas de diligencias para el transporte de personas. Tal vez, el ejemplo m&aacute;s conocido sea el del <em>Maragato</em> Santiago Alonso Cordero (1793&ndash;1865), nacido en Santiago Millas.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández-Llamazares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/arrieria-maragata-argollana-transportaba-todo-alimentos-dinero-hace-mas-de-cien-anos-desde-leon-a-madrid-espana_1_10869409.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Feb 2024 09:18:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La arriería maragata y argollana que transportaba de todo hace más de cien años para financiar la expansión de León]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[León Antiguo,Reportajes,León,Tradiciones Leonesas,León ciudad,Arquitectura,Urbanismo,Empresas,Transporte,Emprendedores,Historia de León]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El acoso franquista a Luis González Roldán, uno de los creadores del León del siglo XX]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/acoso-franquista-a-luis-gonzalez-roldan-leon-siglo-xx_1_10868942.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/370c0a70-d91d-441a-9fde-b3fb551a138d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El acoso franquista a Luis González Roldán, uno de los creadores del León del siglo XX"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El promotor de la conocidísima Casa Roldán, uno de los ricachones de la capital leonesa, es el ejemplo de los chantajes falangistas para doblegar a los burgueses de la época. Se vio envuelto en una maraña judicial con enormes sanciones hasta que le incautaron todos sus bienes. Murió arruinado y amargado</p><p class="subtitle">HEMEROTECA - Julio de 1936: los militares se hacen con el control de los abastos y comienzan la 'requisa' en León</p></div><p class="article-text">
        Una de las circunstancias que no suele indicarse de la dictadura franquista es que en sus primeros a&ntilde;os se llev&oacute; por delante a muchas m&aacute;s personas de las que la historiograf&iacute;a actual refiere, m&aacute;s centrada en los obreros. Muchos burgueses de bien tambi&eacute;n sufrieron el acoso y la persecuci&oacute;n de las autoridades franquistas, como demuestra lo ocurrido con Luis Gonz&aacute;lez Rold&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Un hombre de familia bien, el que promovi&oacute; el conocid&iacute;simo Edificio Rold&aacute;n de Santo Domingo (donde se situaba Radio Le&oacute;n) que termin&oacute; teniendo que escapar de Le&oacute;n, perdiendo gran parte de sus propiedades pese a pertenecer a una familia que hab&iacute;a contribuido como la que m&aacute;s para el desarrollo de la capital leonesa. Un terrible ejemplo de la maquinaria utilizada por el nuevo r&eacute;gimen contra las familias propietarias en 1936, a las que les sacaron los dineros para financiar su guerra a <em>donativos</em> de cien mil pesetas, requis&aacute;ndoles sus propiedades o, <a href="https://ileon.eldiario.es/guerra-civil/miguel-castano-fusilado_1_9462443.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en varios casos con enormes saciones monetarias como ocurri&oacute; con los que intentaron defender a Miguel Casta&ntilde;o</a>, con multas que llegaron a suponer <a href="https://ileon.eldiario.es/guerra-civil/tren-nazi-virgen-costo-mismo-multa-salvar-miguel-castano_1_9484430.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tanto dinero como para pagar integramente el ferrocarril que los nazis construyeron</a> a La Virgen del Camino, el de <em>La Aviaci&oacute;n</em>.
    </p><p class="article-text">
        Muchas historias que han quedado oscurecidas por la, esta s&iacute;, <a href="https://ileon.eldiario.es/guerra-civil/milicias-falange-comienzan-detener-decenas-personas-leon-alfoz_1_9444951.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">salvaje represi&oacute;n de los paseos</a> y la inusitada cantidad de <a href="https://ileon.eldiario.es/actualidad/campos-concentracion-leon-guerra-civil-nadie-acuerda-ciudad_1_9497522.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">campos de concentraci&oacute;n que plagaron la capital leonesa</a>; pero que tambi&eacute;n explican c&oacute;mo el r&eacute;gimen franquista fue contra todos, para controlar la sociedad de forma f&eacute;rrea; incluso con los que, supuestamente, deber&iacute;an haber estado m&aacute;s a su favor. En la dictadura todos se deb&iacute;an a los militares, sin excepci&oacute;n. Y as&iacute; lo demostraron, destrozando la vida del uno de los burgueses m&aacute;s conocidos de la ciudad, perteneciente a una de las familias que construyeron el Le&oacute;n del siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        En l&iacute;neas generales, no fue hasta la segunda mitad el siglo XIX cuando la ciudad de Le&oacute;n comenz&oacute; a crecer, con un aumento considerable del comercio y, sobre todo, con la llegada del ferrocarril y la mejor&iacute;a del transporte y las comunicaciones.
    </p><p class="article-text">
        En 1923, el a&ntilde;o en que cambi&oacute; el centro de Le&oacute;n las familias de arrieros maragatos construyeron la mayor&iacute;a de los edificios que marcan las panor&aacute;micas de la hoy Plaza de Santo Domingo al derribar las cercas, el antiguo hospital de San Antonio Abad y construir la impresionante 'Casa Rold&aacute;n'.
    </p><h3 class="article-text">Los Rold&aacute;n y el Ensanche de la ciudad de Le&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Las alianzas matrimoniales entre los maragatos Alonso, Botas, Mart&iacute;nez, Salvadores, Rold&aacute;n, Prieto, Crespo o De Paz son una constante que se repet&iacute;a desde el siglo XV hasta bien entrado el siglo XIX, llegando al caso de que los nombres y apellidos se suceden incesantemente durante todo este tiempo, lo que en ocasiones puede provocar cierta confusi&oacute;n. Las familias citadas conforman un determinado espacio de influencia y ahorro capitalista basado en el n&uacute;cleo de unas familias asentadas en la endogamia, el patriarcado, los mayorazgos, la hidalgu&iacute;a (adquirida), las haciendas campesinas, la arrier&iacute;a y los negocios de compraventa de vino y textiles, as&iacute; como cualquier otro tipo de comercio, sobre todo este &uacute;ltimo en el siglo XIX, que respond&iacute;a a la necesidad de enfrentarse a la crisis del sistema productivo derivado del progreso y, en particular, de la llegada del ferrocarril. Un ejemplo de todo lo hasta aqu&iacute; expuesto lo tenemos en la figura de Juan Botas Rold&aacute;n. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Parte de la Casa Roldán en fotografía tomada desde Ordoño II, propiedad de las hermanas Teresa y Dionisia González Roldán. Donde se ve el cartel del Hogar Universitario es la casa construida por los dueños del Café Suizo, la familia Lardeley en el siglo XIX."
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            <span class="title">
                Parte de la Casa Roldán en fotografía tomada desde Ordoño II, propiedad de las hermanas Teresa y Dionisia González Roldán. Donde se ve el cartel del Hogar Universitario es la casa construida por los dueños del Café Suizo, la familia Lardeley en el siglo XIX.                            </span>
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        Porque de Juan Botas Rold&aacute;n surgi&oacute; una parte de la historia del Ensanche de la ciudad de Le&oacute;n. En los testamentos podemos apreciar la idiosincrasia y el esp&iacute;ritu comercial arraigado en las &eacute;lites de esta sociedad 'maragata', en un momento en el que varios acaudalados miembros de la familia Botas ya se han asentado fuera de su lugar de origen (en Oviedo y Le&oacute;n, lejos de Murias y Castrillo), para progresar en los diferentes negocios de compraventa de vinos y, muy particularmente, en el comercio de textiles. 
    </p><p class="article-text">
        Miguel, hermano de Juan Botas Rold&aacute;n, ya se hab&iacute;a asentado en Oviedo y ten&iacute;a un importante negocio de vino (con taberna abierta) y textiles. Todos estos antiguos arrieros y sus descendientes han condicionado buena parte de los negocios y las propiedades inmobiliarias de nuestra ciudad en calles como Ordo&ntilde;o II, calle Ancha, La Torre, Padre Isla, plaza de la Inmaculada, Ordo&ntilde;o II, etc&eacute;tera. Los or&iacute;genes vienen ya del siglo XIX. Juan Botas Rold&aacute;n, por ilustrativo, es solo un ejemplo m&aacute;s&hellip; en el testamento de Juan Botas Rold&aacute;n podemos apreciar la culminaci&oacute;n de todo este modo de entender la vida y los negocios familiares con el fin &uacute;ltimo del casi siempre garantizado &eacute;xito comercial:
    </p><p class="article-text">
        <em>Aconsejo a mis hijos que no sigan otra carrera que la del comercio, que formen compa&ntilde;&iacute;a con este objeto, y que contin&uacute;en con el que tengo establecido en esta ciudad [Le&oacute;n], pudiendo, adem&aacute;s del almac&eacute;n, poner una tienda al por menor, que a fin de conservar el cr&eacute;dito de la casa, deben usar de la raz&oacute;n social 'Hijos de Juan Botas', pues teniendo en cuenta este pensamiento, dejo nombrado un solo curador para todos; y les recomiendo as&iacute; mismo que sean condescendientes y que est&eacute;n bien unidos, medio seguro de progresar en sus negocios; teniendo el consuelo, si siguen mis indicaciones y consejos de haberme dado una prueba de cari&ntilde;o y respeto. Que en el caso de que contin&uacute;en en el comercio, seg&uacute;n deseo y consigno [&hellip;] recomiendo a mis hijos que sigan al frente de &eacute;l los actuales dependientes, D. Miguel Rold&aacute;n [Salvadores, hijo de Miguel y Ana] y D. Jos&eacute; Garc&iacute;a Gonz&aacute;lez, mientras sean tan dignos y laboriosos como han sido hasta ahora y observen la misma conducta.</em>
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                    alt="El edificio de Hijos de Francisco González, el hoy desaparecido almacén de paños de los hermanos González Roldán en la calle Independencia (haciendo esquina con la calle Legio VII) que sustituyó al de la calle Ancha a partir de 1925."
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                El edificio de Hijos de Francisco González, el hoy desaparecido almacén de paños de los hermanos González Roldán en la calle Independencia (haciendo esquina con la calle Legio VII) que sustituyó al de la calle Ancha a partir de 1925.                            </span>
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        Cuando fueron finalizando los grandes negocios en torno al ferrocarril, la familia maragata Gonz&aacute;lez Rold&aacute;n (y otras) se instal&oacute; definitivamente en la ciudad de Le&oacute;n. En concreto, Jos&eacute; Gonz&aacute;lez (padre de Miguel Gonz&aacute;lez Rold&aacute;n), lo hizo en los n&uacute;meros 5 y 7 de la calle Ancha (edificio que hoy alberga un 'Carrefour'), mientras la familia Botas se asent&oacute; justo enfrente, en el edificio n&uacute;mero 6, y la familia D&iacute;ez Canseco en el n&uacute;mero 15, aunque lo cierto es que estas tres familias emparentaron constante y regularmente entre ellas mismas. El &uacute;ltimo &ldquo;gran var&oacute;n maragato&rdquo; de esta saga fue Miguel Gonz&aacute;lez Rold&aacute;n, quien hered&oacute; un importante patrimonio. 
    </p><p class="article-text">
        En la segunda y tercera d&eacute;cada del siglo XX, cuando se construy&oacute; el edificio Rold&aacute;n, era de com&uacute;n creencia popular que el imponente edificio de la plaza de Santo Domingo con entrada por los portales n&uacute;meros dos y cuatro de la calle Legi&oacute;n VII pertenec&iacute;a en buena parte a Luis Gonz&aacute;lez Rold&aacute;n (en el n&uacute;mero 4 viv&iacute;a el mismo Luis), aunque debemos especificar que el n&uacute;mero 2 era de la exclusiva propiedad de su hermana Teresa, y el n&uacute;mero cuatro de su hermana Dionisia. 
    </p><h3 class="article-text">La maquinaria franquista contra Luis Rodr&iacute;guez Rold&aacute;n</h3><p class="article-text">
        Julio de 1936 dar&iacute;a un vuelco en la vida, los negocios y el patrimonio del propietario Luis Gonz&aacute;lez Rold&aacute;n, a quien las autoridades militares impusieron 50.000 pesetas de multa embarg&aacute;ndole, adem&aacute;s, todo su patrimonio y su capacidad de decisi&oacute;n en sus empresas; lo que amarg&oacute; completamente los &uacute;ltimos a&ntilde;os de su vida. 
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s del ejemplo de Luis Gonz&aacute;lez Rold&aacute;n se puede desentra&ntilde;ar la maquinaria utilizada por el nuevo r&eacute;gimen contra las familias propietarias en 1936, demostrando cu&aacute;l era el mecanismo eficaz de las nuevas autoridades en la consecuci&oacute;n de su plan para provocar el temor en la retaguardia y conseguir financiaci&oacute;n para sus necesidades de guerra. 
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                    alt="El almacén de paños de la familia González Roldán fue derribado y en su lugar se construyó este edificio, propiedad del general Ibor; casado con otra descendiente de la estirpe paragata: Josefa Díez González (sobrina de Luis González Roldán). En una parte de ese edificio la Cámara de la Propiedad Urbana mantiene abierta varias de sus instalaciones."
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            <span class="title">
                El almacén de paños de la familia González Roldán fue derribado y en su lugar se construyó este edificio, propiedad del general Ibor; casado con otra descendiente de la estirpe paragata: Josefa Díez González (sobrina de Luis González Roldán). En una parte de ese edificio la Cámara de la Propiedad Urbana mantiene abierta varias de sus instalaciones.                            </span>
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        Luis Gonz&aacute;lez Rold&aacute;n (1885&ndash;1941) proven&iacute;a de una estirpe de comerciantes que se asentaron en la ciudad de Le&oacute;n instalando un almac&eacute;n de pa&ntilde;os al por mayor tras participar en pr&oacute;speros negocios alrededor de las obras del Ferrocarril del Noroeste, entre el denominado Puente de los Fierros y el pueblo de Busdongo (<a href="//es.wikipedia.org/wiki/T%C3%BAnel_de_la_Perruca" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">t&uacute;nel de </a><a href="//es.wikipedia.org/wiki/T%C3%BAnel_de_la_Perruca" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>la Perruca</em></a>). En 1933 la Sociedad An&oacute;nima Gonz&aacute;lez Rold&aacute;n, aparte de sus negocios en compraventa de tejidos y pa&ntilde;os al por mayor, diversific&oacute;, como tantos otros comerciantes y propietarios, sus actividades (negocios inmobiliarios, compra de acciones en empresas azucareras o el&eacute;ctricas como 'Le&oacute;n Industria', entre otras). La familia Gonz&aacute;lez Rold&aacute;n, tambi&eacute;n propietaria de solares en la zona del Calvario (hoy barrio de San Claudio) condicion&oacute; decisivamente el desarrollo urban&iacute;stico de Le&oacute;n junto a otras familias de origen maragato como De Paz, Salvadores, Alonso, Del R&iacute;o, Botas, Mart&iacute;nez y dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Luis Gonz&aacute;lez Rold&aacute;n, al final de su vida tuvo que trasladarse a Bilbao. Muri&oacute; expoliado, amargado y olvidado por todos. La maquinaria franquista demostr&oacute; que ni los m&aacute;s ricos ni m&aacute;s considerados por todos antes de la Guerra Civil ten&iacute;an cabida si no ced&iacute;an ante su 'ordeno y mando'. Fueran de la familia que fueran.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><strong>Para m&aacute;s informaci&oacute;n:</strong></span><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"> Francisco Javier Gonz&aacute;lez Fern&aacute;ndez-Llamazares es el responsable y propietario del Archivo Privado de la Banca Fern&aacute;ndez-Llamazares, adem&aacute;s de autor de&nbsp;</span><a href="https://www.eolasediciones.es/catalogo/sin-coleccion/cronicas-de-la-burguesia-leonesa/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><em>Cr&oacute;nicas de la Burgues&iacute;a Leonesa</em></span></a><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><em>. Sobre un episodio de la Guerra Civil en Le&oacute;n</em></span><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;">&nbsp;(2013),&nbsp;tambi&eacute;n escribi&oacute; </span><a href="https://www.eolasediciones.es/catalogo/coleccion-apuntes-de-historia/los-leoneses-que-financiaron-a-franco/#:~:text=Los%20leoneses%20que%20financiaron%20a%20Franco%20es%20el%20nuevo%20fruto,ayunos%20de%20rigor%20y%20tendenciosos." target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><em>Los leoneses que financiaron a Franco</em></span></a><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;">&nbsp;(2015). A&ntilde;adi&oacute; a&ntilde;os m&aacute;s tarde a su obra sobre la Guerra Civil en Le&oacute;n una investigaci&oacute;n titulada&nbsp;</span><a href="https://www.eolasediciones.es/catalogo/coleccion-apuntes-de-historia/la-ii-republica-contra-si-misma-los-estalinistas-leoneses-en-1936/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><em>La II Rep&uacute;blica contra s&iacute; misma</em></span></a><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><em>. Los estalinistas leoneses en 1936&nbsp;</em></span><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;">(2020), y adem&aacute;s, en ese mismo a&ntilde;o,&nbsp;</span><a href="https://www.eolasediciones.es/catalogo/coleccion-apuntes-de-historia/los-sabotajes-a-la-legion-condor-en-el-aerodromo-de-la-virgen-del-camino-leon-1938-39/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><em>Los sabotajes a la Legi&oacute;n C&oacute;ndor</em></span></a><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;"><em>. En el aer&oacute;dromo de la Virgen del Camino (Le&oacute;n 1938-39)</em></span><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;">.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández-Llamazares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/acoso-franquista-a-luis-gonzalez-roldan-leon-siglo-xx_1_10868942.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Jan 2024 09:38:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El acoso franquista a Luis González Roldán, uno de los creadores del León del siglo XX]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Memoria Democrática,León Antiguo,Historia de León,León ciudad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las fiestas de Nochevieja y Reyes en el León de hace cien años]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/fiestas-nochevieja-reyes-leon-cien-anos_1_10782242.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2abc1a9e-9e24-4a91-b63b-f07ca9ca71b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x1041y737.jpg" width="1200" height="675" alt="Las fiestas de Nochevieja y Reyes en el León de hace cien años"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los leoneses disfrutaban a primeros del siglo XX de los festejos de fin de año refinando sus celebraciones con costumbres europeas como el Árbol de Navidad, con famosas fiestas en el edificio Blas Alonso en un tiempo en que el pavo y el besugo eran los platos estrella. Así era el menú festivo hace un siglo</p><p class="subtitle">ANTERIOR ENTREGA - La Navidad en el León de hace cien años: el aguinaldo y, para los curas, las únicas vacaciones escolares</p></div><p class="article-text">
        La fotograf&iacute;a que abre este reportaje est&aacute; tomada un 5 de enero de 1912 en el patio del edificio de Blas Alonso, donde todos los a&ntilde;os hab&iacute;a costumbre de reunirse para celebraciones e intercambio de regalos navide&ntilde;os. La fiesta de Reyes de entonces. Aunque no se puede identificar a todos los que salen en ella, sin duda est&aacute; buena parte de la m&aacute;s selecta burgues&iacute;a propietaria del momento con numerosos solares procedentes de las diferentes desamortizaciones del siglo XIX: los Eguiagaray, los Mallo, los Andr&eacute;s, Llamazares, Lesc&uacute;n, S&aacute;nchez Puelles, Mi&ntilde;ambres, Medina Bert&iacute;a, Alonso, Crespo, Tudela, Balbuena, Hurtado, Ib&aacute;&ntilde;ez, entre otros. Todos protagonistas del desarrollo de la capital leonesa en el inici&oacute; del siglo XX, <a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/cien-anos-plaza-santo-domingo-centro-de-leon_130_9844366.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">que tuvo su gran hito en el a&ntilde;o 1923 del que hemos celebrado su centenario</a>.
    </p><p class="article-text">
        La historia de esta fiesta de Reyes de hace 120 a&ntilde;os viene de atr&aacute;s, y es perfecta para explicar c&oacute;mo la burgues&iacute;a leonesa celebraba estas fechas navide&ntilde;as. Fue durante el siglo XIX cuando un gran premio de la loter&iacute;a agraci&oacute; a la familia de uno de los principales comerciantes leoneses, llamado Blas Alonso Mart&iacute;nez &ndash;que dispon&iacute;a de un importante negocio de comestibles, bebidas, confiter&iacute;a y hierros&ndash;,  con varias viviendas en la Calle Nueva (actual Mariano Dom&iacute;nguez Berrueta). En realidad, fue en la sexta d&eacute;cada del siglo XIX cuando le tocaron 20.000 reales en la denominada por entonces 'Loter&iacute;a Moderna' al hijo mayor de Blas Alonso y&nbsp;B&aacute;rbara Ib&aacute;&ntilde;ez de las Vallinas, Faustino, quien de inmediato los puso en poder de sus padres, como as&iacute; lo hacen constar ellos en su testamento de 1867, dejando bien claro que esa cantidad se invertir&iacute;a y repartir&iacute;a entre todos los componentes de la familia. La importancia del premio de la loter&iacute;a qued&oacute; reflejada en el inventario de sus bienes ante notario, donde don&oacute; una parte de esa importante cantidad a varios de sus hijos.
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                Tarjeta de Hijos de Blas Alonso, gran almacén de León en el siglo XIX.                            </span>
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        Bell&iacute;simo. As&iacute; era el desaparecido edificio de Blas, que ocupaba una gran superficie entre las actuales avenidas de Padre Isla y Gran V&iacute;a de San Marcos. En realidad, este edificio fue el m&aacute;s representativo y pr&aacute;ctico &mdash;mucho m&aacute;s a&uacute;n que el de Botines&mdash; de la nueva y pr&oacute;spera burgues&iacute;a propietaria y comercial intentando expandirse extramuros. Parte de este desaparecido y bello edificio fue conocido a partir de 1938 como edificio Zarauza en la calle Padre Isla n&uacute;mero 5. La familia mantuvo tambi&eacute;n abierto su tradicional comercio de hierros y chocolates en la calle Nueva.
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                Documento de Bárbara Ibáñez de las Vallinas, propietaria de un negocio en 1875.                            </span>
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        Una de las cosas a destacar es la de la presencia de propietarias de negocios en la ciudad de Le&oacute;n a finales del siglo XIX y primeros del XX. Es el caso que demuestra el documento de aqu&iacute; arriba, firmado por B&aacute;rbara Ib&aacute;&ntilde;ez de las Vallinas, viuda del comerciante Blas Alonso. Resulta imposible prescindir de esta familia para explicar buena parte de lo narrado sin citarla de modo obligado. Otra se&ntilde;ora ocup&aacute;ndose del negocio establecido por su difunto esposo. Otra mujer en ejercicio y plenitud de sus derechos civiles. &iquest;Qui&eacute;n escribe hoy que la mujer &ldquo;era invisible&rdquo;?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Edificio de Blas Alonso parte del que hasta los años 40 fue Gobierno Civil (c. 1963)."
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            <span class="title">
                Edificio de Blas Alonso parte del que hasta los años 40 fue Gobierno Civil (c. 1963).                            </span>
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        Fueron precisamente los hijos quienes construyeron este edificio acabado en 1904, hoy tristemente desaparecido, que alberg&oacute;, aparte de un gran negocio, innumerables hechos hist&oacute;ricos para la ciudad de Le&oacute;n, pues fue sede del Gobierno Civil <a href="https://ileon.eldiario.es/memoria-historica/golpe-leon-guardia-civil-sale-calle-militares-ocupan-ciudad_1_9444298.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en el inicio de la Guerra Civil en Le&oacute;n el 20 de julio de 1936</a>, comisar&iacute;a y otros muchos menesteres hasta su derribo en 1973 para sustituirlo por la conocida popularmente como 'Casa de las Ba&ntilde;eras' hoy en la segunda manzana entre la Gran V&iacute;a de San Marcos y Padre Isla.
    </p><p class="article-text">
        Blas Alonso fue sin duda uno de los fot&oacute;grafos pioneros de Le&oacute;n, de quien heredar&iacute;a su afici&oacute;n (e instrumental fotogr&aacute;fico) su hijo Casimiro, por lo que gracias a ellos podemos tener estas fotos de las celebraciones y fiestas navide&ntilde;as de hace m&aacute;s de un siglo.
    </p><h3 class="article-text">C&oacute;mo se celebraba la Navidad hace un siglo</h3><p class="article-text">
        Poner el Bel&eacute;n (moda italiana introducida en Espa&ntilde;a a finales del siglo XVIII por Carlos III de Espa&ntilde;a, tambi&eacute;n rey de N&aacute;poles, precursor de las obras arqueol&oacute;gicas y recuperaci&oacute;n de Pompeya y Herculano), jugar a la loter&iacute;a de Navidad, <a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/navidad-leon-hace-cien-anos-aguinaldo-vacaciones-infantiles_1_10782225.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pedir el aguinaldo</a>, ver la cabalgata de Reyes, comer las doce uvas (desde finales del siglo XIX), dar regalos y comer el rosc&oacute;n, son algunas de las costumbres de los espa&ntilde;oles para celebrar la Navidad. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Calle de Ordoño II nevada.                            </span>
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        El origen de la Navidad burguesa est&aacute; representada en el &aacute;rbol o el Bel&eacute;n (o ambas), el aguinaldo, la cena y los juguetes. Esta iconograf&iacute;a se repite desde el siglo XIX, concretamente a partir de 1836, muy centrada en los ni&ntilde;os y bastante similar a lo largo de todo el siglo XX, hasta que la figura de Papa Noel ha intervenido en nuestras actuales celebraciones navide&ntilde;as. 
    </p><p class="article-text">
        Los primeros pa&iacute;ses europeos en celebrarla de este modo fueron Francia (con costumbres como las del rosc&oacute;n de Reyes) y Alemania, propag&aacute;ndose a pa&iacute;ses vecinos, aunque en los pa&iacute;ses n&oacute;rdicos ya exist&iacute;a el concepto del &aacute;rbol como eje central de su iconograf&iacute;a navide&ntilde;a. Antes de esa fecha, sobre 1836, no exist&iacute;a la Navidad en las casas con el concepto actual. Es una tradici&oacute;n relativamente nueva y burguesa, aunque antes s&iacute; se celebraba una cena con platos importantes en muchos de estos pa&iacute;ses.&nbsp;
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                Plaza de Santo Domingo mirando a Ordoño II en León con nieve.                            </span>
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        En Le&oacute;n, como en otros muchos lugares, las figuras del Bel&eacute;n eran hechas de barro y se vend&iacute;an en la Plaza Mayor, donde los pavos correteaban por los puestos de comida esperando un comprador. 
    </p><h3 class="article-text">Los platos protagonistas: el pavo y el besugo</h3><p class="article-text">
        Gastron&oacute;micamente, los platos de la abundante y suculenta cocina leonesa tampoco han variado mucho, a excepci&oacute;n de ciertos mariscos y algunos cavas, que se fueron introduciendo en los festines posteriormente. Puesto que exist&iacute;a un componente religioso arraigad&iacute;simo, en sus comienzos, o en &eacute;pocas marcadas por el franquismo, se daban situaciones en las que, por ejemplo, a la misa del gallo &ndash;en la actualidad cada vez va menos gente&ndash;, que antiguamente marcaba el momento de la representaci&oacute;n del nacimiento, hab&iacute;a algunas personas mayores que todav&iacute;a nos recuerdan que iban a misa antes de cenar para poder comulgar en ayunas.
    </p><p class="article-text">
        Porque desde el siglo XIX, la cena ideal para los burgueses m&aacute;s pudientes estaba compuesta por el pavo y el besugo, tra&iacute;do este &uacute;ltimo por los arrieros leoneses desde la costa cant&aacute;brica. En la segunda mitad del siglo XIX la ciudad de Le&oacute;n estaba abastecida de todo tipo de alimentos en conserva o al natural: aceitunas sevillanas a 24 cuartos la libra, queso de bola a 6 reales y de Grullere a 6 reales y medio la libra, higos blancos en caja de una arroba a 20 reales, y lo m&aacute;s preciado por entonces: jamones de los denominados de Castro-Caldelas (Galicia), considerados los mejores de Espa&ntilde;a, a 32 cuartos la libra por piezas. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Plaza Mayor de León, centro neurálgico comercial y de todas las celebraciones navideñas durante los siglos anteriores.                             </span>
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        Tambi&eacute;n hab&iacute;a <em>champagne</em> franc&eacute;s y vinos de Burdeos, Jerez, vino de Cari&ntilde;ena, Malvas&iacute;a y vermut, ron de Puerto Rico y Jamaica, y por supuesto que chocolates y bacalao, latas de sardinas a 3 reales, frutas en alm&iacute;bar, pasas de Fraga, legumbres de todas clases, pastas, arroz, az&uacute;car, salchich&oacute;n de Vich, d&aacute;tiles y un largu&iacute;simo etc&eacute;tera. Tambi&eacute;n era popular el denominado <em>barrilito de ostra</em>, con un jugo exactamente igual de sabor al de las ostras, pero especificando que el pescado no era ostra. 
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; se sabe es que en los principales hoteles y domicilios particulares de la burgues&iacute;a se consum&iacute;an las ostras y el<em> champagne</em> en grandes cantidades, como as&iacute; nos lo atestigua la prensa de la &eacute;poca. Todo esto se vend&iacute;a en establecimientos como los de Bola&ntilde;os, en la Plaza de la Catedral, o en el establecimiento 'La Legalidad', en la Rinconada del Conde de Rebolledo. 
    </p><p class="article-text">
        Todo fuera por pasar las fechas del inicio del invierno lo mejor posible, como hacemos hoy en d&iacute;a, pero con muchas menos luces y ruido. Y bastante m&aacute;s fr&iacute;o.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández-Llamazares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/fiestas-nochevieja-reyes-leon-cien-anos_1_10782242.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Jan 2024 09:03:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las fiestas de Nochevieja y Reyes en el León de hace cien años]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[León Antiguo,Fiestas,Navidad,León,Invierno,Reportajes,León ciudad,Historia de León,Vecinos,Gastronomía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Navidad en el León de hace cien años: el aguinaldo y, para los curas, las únicas vacaciones escolares]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/navidad-leon-hace-cien-anos-aguinaldo-vacaciones-infantiles_1_10782225.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7b78121a-985d-4cdf-9467-fa8a787cc284_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La Navidad en el León de hace cien años: el aguinaldo y, para los curas, las únicas vacaciones escolares"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A primeros del siglo XX operarios y obreros entregaban en las casas de los burgueses una tarjeta de felicitación para llevarse un 'pellizquín' de dinero; lo que suponía un 'pico' para los ricos leoneses. Era una época en que los colegios de la Iglesia defendían que sólo en estas fecha los niños podían no ir a clase</p><p class="subtitle">ANTERIOR ENTREGA - Los servicios públicos en el León de hace cien años: calefacción, pavimentación de madera, saneamiento y agua corriente</p></div><p class="article-text">
        En los archivos que se conservan de algunas de las familias burguesas de primeros del siglo XX permanecen los cientos de aportaciones que hac&iacute;an durante la &eacute;poca navide&ntilde;a en concepto de 'aguinaldos', es decir, costumbre propia de la Navidad que ya era com&uacute;n en la Antigua Roma para gratificar a s&uacute;bditos, soldados o personal de servicio.
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                    alt="Tarjeta de felicitación para conseguir aguinaldo por las casas de los burgueses, con tres pesetas conseguidas en León."
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                Tarjeta de felicitación para conseguir aguinaldo por las casas de los burgueses, con tres pesetas conseguidas en León.                            </span>
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        Justo aqu&iacute; arriba se puede ver el aguinaldo de tres pesetas entregado por Pedro Fern&aacute;ndez-Llamazares a los trabajadores del ferrocarril en contraprestaci&oacute;n a la felicitaci&oacute;n navide&ntilde;a de los obreros. Una pr&aacute;ctica muy com&uacute;n de ir con esas tarjetas a las casas de los burgueses para conseguir un <em>pellizqu&iacute;n</em>. Las tres pesetas podr&iacute;an ser m&aacute;s o menos unos 15-20 euros al d&iacute;a de hoy; teniendo en cuenta que una peseta daba para diez caf&eacute;s a primeros del siglo XX, y hoy ronda los 1,60-1,70 en Le&oacute;n por taza.
    </p><p class="article-text">
        Aunque hoy es ya una costumbre en desuso, estas familias burguesas colaboraban con infinidad de <em>peque&ntilde;as</em> aportaciones al aguinaldo con carboneros, mozos de almac&eacute;n, basureros, serenos, panaderos, monaguillos y obreros en general. Lo cual era un pellizco para los operarios como ya se ha contado... pero pod&iacute;a suponer un <em>pico</em> para los burgueses a lo largo de la Navidad.
    </p><h3 class="article-text">Las cocinas econ&oacute;micas para los pobres</h3><p class="article-text">
        Durante la Navidad, especialmente, esta burgues&iacute;a financiaba en buena parte, por medio de suscripciones, las denominadas cocinas econ&oacute;micas, como la de La Coru&ntilde;a (fundada en 1886), donde los m&aacute;s necesitados acud&iacute;an a despacharse del plato de comida del que carec&iacute;an. En el archivo de la Banca Fern&aacute;ndez-Llamazares se encuentran depositadas varias relaciones del siglo XIX sobre las aportaciones econ&oacute;micas de los leoneses para paliar la pobreza y la mendicidad por las calles de la ciudad. 
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                    alt="Haciendo cola para llevar el agua a los hogares durante el duro invierno leonés en la fuente de San Marcelo y al fondo la recién construida Casa Botines de Gaudí."
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            <span class="title">
                Haciendo cola para llevar el agua a los hogares durante el duro invierno leonés en la fuente de San Marcelo y al fondo la recién construida Casa Botines de Gaudí.                            </span>
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        Eran suscripciones incentivadas, a t&iacute;tulo particular, por la burgues&iacute;a, muchas de ellas gestionadas, a partir de 1906, por la denominada 'Casa de la Caridad', sita a&uacute;n hoy en d&iacute;a al lado de la catedral.; en ellas se realizaban colectas que sol&iacute;an ser gestionadas y recaudadas por las esposas de los burgueses m&aacute;s relevantes de la ciudad. Durante la guerra, el propio edificio en la Plaza del Conde Luna de Octavio &Aacute;lvarez Carballo, el mayor terrateniente leon&eacute;s, alberg&oacute; una cocina econ&oacute;mica.
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            <span class="title">
                Donaciones de leoneses para las Cocinas Económicas.                            </span>
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        En la segunda d&eacute;cada del siglo XX, con gran tensi&oacute;n social, el concepto de aguinaldo se fue reinterpretando (o malinterpretando). En Le&oacute;n la loter&iacute;a de Navidad no dejaba ni la pedrea, y mientras los diferentes bancos, como el Mercantil, aportaban cantidades a la Casa de la Caridad y su cocina econ&oacute;mica, o en las escuelas de la calle del Cid se habilitaban clases los domingos solo para las sirvientas que as&iacute; lo acreditasen, los presos tambi&eacute;n abr&iacute;an una suscripci&oacute;n navide&ntilde;a en defensa de sus intereses, y el Estado prohib&iacute;a conceder pagas extraordinarias a los funcionarios p&uacute;blicos. 
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                    alt="Mucho más tarde, en los años 40 una poco recordada imagen de la entrega del Aguinaldo Social en León por la Hermandad de la Falange."
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            <span class="title">
                Mucho más tarde, en los años 40 una poco recordada imagen de la entrega del Aguinaldo Social en León por la Hermandad de la Falange.                            </span>
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        En el colegio de los Padres Agustinos se recog&iacute;a el aguinaldo, que consist&iacute;a en el reparto de prendas de ropa a los pobres. Mientras, en los mejores bazares de la ciudad, como el de Rafael Bra&ntilde;a, en la calle Cardiles, la decoraci&oacute;n del negocio era presidida por un enorme y majestuoso ramo leon&eacute;s, con su armaz&oacute;n de madera con forma triangular, semicircular o cuadrada, donde se sit&uacute;an 12 velas simbolizando los doce meses del a&ntilde;o&hellip;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Ordoño II nevado en invierno cuando era Paseo de las Negrillas a principios del siglo XX.                            </span>
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        La nieve era m&aacute;s estampa navide&ntilde;a entonces que hoy, como se puede ver en la imagen superior de lo que hoy es Ordo&ntilde;o II a comienzos del siglo XX, cuando a&uacute;n era la antigua calle de las Negrillas. El Ayuntamiento de Le&oacute;n propuso (no aprob&oacute; oficialmente) cambiar el nombre de calle de las Negrillas por el de Ordo&ntilde;o II en sesi&oacute;n de 10 de octubre de 1863, en el momento en el que se aprobara &ldquo;la alineaci&oacute;n de la nueva calle de Las Negrillas [&hellip;] debiendo tomarse terreno para la misma de los terrenos del Estado que est&aacute;n para anunciarse en venta&rdquo;. Lo cierto es que pas&oacute; un tiempo hasta que se aprobara oficialmente el cambio de nombre a la calle. De hecho, el Bolet&iacute;n Oficial de la Provincia y la correspondencia consultada siguen denominando a la calle como &ldquo;de las Negrillas&rdquo; hasta la &uacute;ltima d&eacute;cada del siglo XIX. 
    </p><p class="article-text">
        En los planos de finales del siglo XIX se afirma que, estad&iacute;sticamente, la ciudad de Le&oacute;n permanec&iacute;a nevada durante una media de 26 d&iacute;as al a&ntilde;o, coincidiendo muchos de esos d&iacute;as, como no pod&iacute;a ser de otro modo, con los de la celebraci&oacute;n de la Navidad.
    </p><h3 class="article-text">&Uacute;nete al canal de Telegram en ILE&Oacute;N</h3><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de nuestro&nbsp;<strong>canal en Telegram&nbsp;</strong>te trasladamos lo m&aacute;s importante que ocurre en la provincia de LE&Oacute;N y en la Regi&oacute;n Leonesa: desde las primeras noticias con las que abrimos el d&iacute;a (y a veces una agenda de planes culturales para que te planifiques el d&iacute;a), a informaciones de &uacute;ltima hora y un resumen con la informaci&oacute;n m&aacute;s relevante al final de la jornada.
    </p><p class="article-text">
        <span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;">Suscr&iacute;bete a nuestro canal&nbsp;</span><a href="https://t.me/ileoncom" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;">pinchando en este enlace</span></a><span class="highlight" style="--color:#ffd9a1;">.</span>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández-Llamazares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/navidad-leon-hace-cien-anos-aguinaldo-vacaciones-infantiles_1_10782225.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 24 Dec 2023 09:25:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Navidad en el León de hace cien años: el aguinaldo y, para los curas, las únicas vacaciones escolares]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[León Antiguo,Fiestas,Navidad,Reportajes,León,Invierno,Historia de León,León ciudad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los servicios públicos en el León de hace cien años: calefacción, pavimentación de madera, saneamiento y agua corriente]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/servicios-publicos-leon-cien-anos-calefaccion-pavimentacion-madera-saneamiento-agua-corriente_1_10742662.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9dc4cb10-b938-4643-acb2-ebcfdf2ba615_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ordoño II nevado cuando era Paseo de las Negrillas a principios del siglo XX."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La vida a primeros del siglo XX era bien distinta: un proyecto para instalar la calefacción costaba 'un ojo de la cara' para conseguir tan sólo temperaturas de 15 a 18 grados cuando hacía cuatro bajo cero fuera. La burguesía leonesa tuvo que asociarse para financiar el agua corriente fuera de las murallas en el Ensanche</p><p class="subtitle">ANTERIOR ENTREGA - El día de 1885 en que todo León salió a la calle con fervor patriótico por España en la Crisis de las Carolinas con Alemania</p></div><p class="article-text">
        A comienzos del siglo XX la poblaci&oacute;n aument&oacute; hasta superar los 15.000 habitantes (ten&iacute;a 10.000 veinticinco a&ntilde;os antes) y el abastecimiento del agua volvi&oacute; a convertirse en un problema. Los pozos artesianos o caseros volvieron a ser insuficientes, y adem&aacute;s surgi&oacute; otra dificultad, que fue el del aumento de pozos negros, que pon&iacute;an en peligro la salubridad de las aguas. Las fuentes p&uacute;blicas tampoco abastec&iacute;an suficientemente. Las aguas de las presas, por otro lado, daban suficiente caudal para el riego de las vegas orientales y occidentales de la ciudad, pero no abastec&iacute;an el consumo humano.
    </p><p class="article-text">
        Las aguas llegaban desde tiempos inmemoriales por una ca&ntilde;er&iacute;a que entraba por la actual plaza del Espol&oacute;n, suministrando el l&iacute;quido a las fuentes p&uacute;blicas que, en el siglo XVIII, con el impulso de los reinados ilustrados, se reconvirtieron en fuentes ornamentales. Pero en las viejas casas leonesas era el pozo instalado en el patio el que suministraba el agua necesaria.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Pavimentaci&oacute;n de madera</h3><p class="article-text">
        Para explicar este fen&oacute;meno &ndash;como tantos otros hechos hist&oacute;ricos del siglo XX&ndash; nos debemos ir a buscar los antecedentes sobre la pavimentaci&oacute;n y el alcantarillado en el siglo XIX: a finales del siglo XIX, algunas calles del centro de la ciudad estaban pavimentadas con madera, aunque otras &ldquo;con los guijarros m&aacute;s temibles&rdquo;. Esta t&eacute;cnica de la pavimentaci&oacute;n en madera vino importada de Europa, y llegar&iacute;a a extenderse a algunos pa&iacute;ses de Am&eacute;rica como Chile. Se utilizaban bloques rectangulares o hexagonales de madera para cubrir varias extensiones de tierra por las que pasaban los caballos; a&uacute;n es posible encontrar calles de Londres en las que permanecen.&nbsp; En la segunda mitad del siglo XIX los adoquines de madera se instalaban con una capa de tablones sobre una base de cemento y, sobre ellos, los adoquines en posici&oacute;n vertical, y seguidamente se vert&iacute;a un l&iacute;quido asf&aacute;ltico para evitar que se expandieran con el agua, el barro y los orines de los caballos, que perjudicaban mucho esta t&eacute;cnica de pavimentaci&oacute;n.
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                    alt="Procesión en León en la calle del Cid (con pavimentación) a primeros del siglo XX."
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                Procesión en León en la calle del Cid (con pavimentación) a primeros del siglo XX.                            </span>
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        Hist&oacute;ricamente, los cuatro principales tipos de adoquines que se han utilizado para pavimentar &aacute;reas urbanas son los de piedra, de madera, los cer&aacute;micos y los de hormig&oacute;n. Los primeros adoquines de piedra que se utilizaron fueron guijarros de r&iacute;o colocados sobre una capa de arena, sell&aacute;ndose las juntas con una argamasa de cal y arena. Los adoquines de madera sol&iacute;an encontrarse en las principales calles de Le&oacute;n (y del resto de ciudades) porque eran una alternativa a los de piedra, ya que reduc&iacute;an el nivel de ruido que provocaban las ruedas de acero y las herraduras de los animales. Ten&iacute;an una longitud comprendida entre los 12 y los 25 cent&iacute;metros, y entre los 7 y 10 de anchura, con una separaci&oacute;n entre ellos de 3 mm, que se rellenaban con residuos oleosos. El problema de la madera era que se degradaba antes que otros materiales. Cuando a partir de 1900 se empez&oacute; a circular con veh&iacute;culos a motor provistos de neum&aacute;ticos, el pavimento de madera dej&oacute; de tener sentido definitivamente. En Le&oacute;n, el 4 de junio de 1886 se acord&oacute; por el Ayuntamiento probar la pavimentaci&oacute;n de madera en la calle del Conde de Rebolledo y en todo el frente de las casas consistoriales, y al a&ntilde;o siguiente se adoquin&oacute; de madera la calle de La R&uacute;a en la parte comprendida entre la desembocadura de la del Conde de Rebolledo y la del Teatro, y se construy&oacute; de asfalto las aceras y el resto de la calle hasta la de San Marcelo. El Ayuntamiento cedi&oacute; los derechos para el adoquinado de madera &ndash;y tambi&eacute;n los de asfaltado&ndash; a un sevillano llamado Antonio V&aacute;zquez. 
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                    alt="Palacio de los Guzmanes, sede de la Diputación antes del siglo XX (no está construida la casa Botines que se levantó en 1892). En la foto se aprecia la Calle Ancha con empedrado, un detalle muy poco conocido. También que no está ensanchada (la casa que se ve a la derecha en la calle es la del solar de la Capilla del Cristo de la Victoria, avanzada sobre ella) y se vislumbra el palacio de Villasinda antes de su incendio justo detrás del edificio protagonista de la imagen."
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                Palacio de los Guzmanes, sede de la Diputación antes del siglo XX (no está construida la casa Botines que se levantó en 1892). En la foto se aprecia la Calle Ancha con empedrado, un detalle muy poco conocido. También que no está ensanchada (la casa que se ve a la derecha en la calle es la del solar de la Capilla del Cristo de la Victoria, avanzada sobre ella) y se vislumbra el palacio de Villasinda antes de su incendio justo detrás del edificio protagonista de la imagen.                            </span>
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        Como el pavimento de madera se degradaba m&aacute;s r&aacute;pido que otros materiales en 1892 el Ayuntamiento hubo de adquirir cuatro millares de adoqu&iacute;n de pino sin sangrar con destino a la reparaci&oacute;n de los entarugados de madera de las calles de esta ciudad. Por cierto, fue en 1887 cuando se termin&oacute; de construir un urinario en la Plaza de Santo Domingo. Se utilizaban tubos de hierro para la conducci&oacute;n de agua potable por todas estas calles en obras. Tambi&eacute;n se utilizaban por aquellos a&ntilde;os los adoquines de granito para pavimentar, como en la calle de San Marcelo (primer tramo de la calle Ancha, que cost&oacute; 1.025 pesetas, delante de la casa del Caf&eacute; Victoria, capilla de Santo Cristo y fachada del palacio de los Guzmanes).
    </p><h3 class="article-text">El saneamiento</h3><p class="article-text">
        Entre 1883 y 1890 se construyeron muchas alcantarillas, fundamentales en el saneamiento de la ciudad. Por ejemplo, desde la plazuela de la Plegaria hasta empalmar con la general en el arco de Santa Ana, u otra con salida en la plaza Mayor que pasaba por la calle de los Cardiles y primer trayecto de la del Pozo. A finales de 1884 el Ayuntamiento aprob&oacute; la construcci&oacute;n del primer trozo del colector general, y otras alcantarillas en las calles de Puerta Moneda, Herreros, La R&uacute;a, Concepci&oacute;n, Zapater&iacute;a, Azabacher&Iacute;a, Conde de Rebolledo y adyacentes, as&iacute; como el desag&uuml;e de la alcantarilla de Serradores y su empalme con el colector general del desag&uuml;e de la calle de Santa Cruz. Se expropi&oacute; una finca en La Chantr&iacute;a para la construcci&oacute;n de una alcantarilla-colector (1884) y se siguieron construyendo alcantarillas y canalizaciones o atarjeas a partir de 1885 en Puerta Moneda, Herreros, La R&uacute;a, Concepci&oacute;n, Zapater&iacute;a, Rebolledo, Azabacher&iacute;a, Santa Cruz, Ca&ntilde;o Vadillo, plaza del Conde, San Marcelo, Tarifa, Puerta Moneda, Cid, Serranos, Traves&iacute;a y plaza de Oma&ntilde;a. En 1891 se nombr&oacute; una comisi&oacute;n especial en el Ayuntamiento con el fin de tratar con el Sindicato de la Presa de San Isid(o)ro la acometida de la alcantarilla a la mencionada presa en las afueras del Castillo, y se instal&oacute; tuber&iacute;a de hierro para conducir agua al Rastro-Matadero&hellip;&nbsp;
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                    alt="Perforadora de pozos de agua artesiana en León en 1905."
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                Perforadora de pozos de agua artesiana en León en 1905.                            </span>
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        A pesar de los enormes y posteriores avances, el alcantarillado y las conducciones de agua potable no son m&eacute;rito exclusivo del primer tercio del siglo XX. Aunque en los barrios exist&iacute;an graves problemas de suministro de agua &ndash;y existieron hasta muy avanzado el siglo XX&ndash;, <strong>en las viviendas del centro de la ciudad exist&iacute;a el agua corriente. </strong>Por ejemplo, Teodora Blanco Escobar (tatarabuela de quien esto escribe) enviaba una carta a su marido Rutilio, que se encontraba en Madrid, desde la calle Ancha n&uacute;mero 12. Era el 15 de mayo de 1906 y la carta se recibi&oacute; en la capital de Espa&ntilde;a dos d&iacute;as m&aacute;s tarde:&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <em>Mi querido Rutilio: Recib&iacute; todas tus cartas y por ellas vemos que est&aacute;is muy entretenidos y que gast&aacute;is las perras alegremente, de lo cual me alegro porque cuando se usan para divertir, as&iacute; debe ser. Por D. Pascual [Pallar&eacute;s] supimos que est&aacute;is almorzando en el caf&eacute; con toda tranquilidad y sin posada porque os hab&iacute;a &eacute;l colocado donde estaba. Dile a Perico [su hijo Pedro Fern&aacute;ndez-Llamazares], porque a ti se te olvida, que compr&eacute;is la llave para el agua del fregadero, para quitar la que tenemos, porque en esa [Madrid] habr&aacute; donde escoger, y t&uacute; ya puedes ver si te quitan los callos de los pies, no vuelvas 'pa ac&aacute;' lo mismo. Por aqu&iacute; no ocurre nada de particular, todos estamos bien, Isaac [el otro hijo, hermano mayor de Pedro] no dice nada porque est&aacute; durmiendo la siesta y despu&eacute;s no puede porque es mucho lo que tiene que estudiar, seg&uacute;n &eacute;l, solo me encarga que digas a Perico que a Isaac le parece que debe estar hecho un panoli por las calles de Madrid porque no nos dice nada.&nbsp;</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Sin otra cosa, un abrazo de &eacute;l con otro m&iacute;o, pues te quiere tu Teodora&nbsp;.</em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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            <span class="title">
                Teodora Blanco Escobar, propietaria, esposa de Rutilio Fernández-Llamazares e hija de José Escobar, importante propietario con varios cargos públicos en el Ayuntamiento y otras instituciones de la ciudad.                            </span>
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        La ciudad, como tantas otras, arrastraba problemas heredados del siglo XIX, como <a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/leon-tiempos-colera_1_10613614.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">las epidemias, que hab&iacute;an diezmado en varias ocasiones a la poblaci&oacute;n</a>. Es sabido que Le&oacute;n fue la segunda ciudad espa&ntilde;ola en incorporar la energ&iacute;a el&eacute;ctrica. En 1889 estaban instalados 359 focos de alumbrado p&uacute;blico y 588 focos en domicilios particulares. La primera electricidad que se utiliz&oacute; en la ciudad fue de origen t&eacute;rmico y produc&iacute;a electricidad continua, con motores instalados en las afueras de la ciudad. 
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                    alt="Los propietarios de la recién &#039;ensanchada&#039; Calle Ancha, como Teodora Escobar y Rutilio Fernández-Llamazares, ya disponían de agua corriente a comienzos del siglo XX."
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            <span class="title">
                Los propietarios de la recién &#039;ensanchada&#039; Calle Ancha, como Teodora Escobar y Rutilio Fernández-Llamazares, ya disponían de agua corriente a comienzos del siglo XX.                            </span>
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        En 1889 el suministro corr&iacute;a a cargo de la <em>Sociedad Electricista de Le&oacute;n. </em>Anteriormente el alumbrado p&uacute;blico hab&iacute;a funcionado con gas. Gas derivado del carb&oacute;n. En el archivo de la banca Fern&aacute;ndez-Llamazares se conservan documentos del siglo XIX con exhaustiva relaci&oacute;n de los precios de este combustible en la ciudad de Le&oacute;n. Tenemos que remontarnos al a&ntilde;o&nbsp;1826 para que en Barcelona se encienda, como sistema de alumbrado p&uacute;blico, el primer farol de gas.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; claro que la innovaci&oacute;n estaba muy presente en el &aacute;nimo de la burgues&iacute;a.
    </p><h3 class="article-text">La Burgues&iacute;a financi&oacute; el suministro de agua extramuros</h3><p class="article-text">
        El suministro de agua extramuros era un asunto crucial, y como siempre ha pasado, quien se lo pod&iacute;a permitir no reparaba en gastos para solucionar sus problemas. Algunos de los propietarios de Le&oacute;n, en acuerdo con alg&uacute;n otro de Villada (Palencia) se pusieron de acuerdo a finales de 1905 para formar una asociaci&oacute;n y contratar los servicios de una gran m&aacute;quina perforadora que se trajo a Le&oacute;n desde Madrid por 8.000 pesetas para &ldquo;practicar perforaciones de aguas artesianas con el objeto de dedicarlas al riego y suministro de sus respectivos predios&rdquo;. 
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                    alt="Panorámica de Ordoño II antes de comenzar el Ensanche (cuando era el Paseo de las Negrillas), donde la familia Balbuena, tras adquisiciones desamortizadoras –y luego los Hurtado, los Llamazares, los Paz, los Sanz y otras– se fueron haciendo con la titularidad de los predios, en muchas ocasiones favoreciéndose de diversas alianzas matrimoniales. "
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                Panorámica de Ordoño II antes de comenzar el Ensanche (cuando era el Paseo de las Negrillas), donde la familia Balbuena, tras adquisiciones desamortizadoras –y luego los Hurtado, los Llamazares, los Paz, los Sanz y otras– se fueron haciendo con la titularidad de los predios, en muchas ocasiones favoreciéndose de diversas alianzas matrimoniales.                             </span>
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        La n&oacute;mina de los propietarios que hicieron esta asociaci&oacute;n incluye a Fernando Merino Villarino, en ese momento residente y diputado en Madrid; Julio Eguiagaray Mallo, con propiedades en amplios terrenos de Santa Ana, donde estaba la f&aacute;brica familiar de curtidos; Ram&oacute;n Pallar&eacute;s Nomdedeu, denominado popularmente como <em>el m&eacute;dico de los pobres</em>, presidente de la Real Sociedad Econ&oacute;mica de Amigos del Pa&iacute;s y presidente de la Caja de Ahorros y Monte Piedad de Le&oacute;n; Santos S&aacute;nchez Le&oacute;n; el ingeniero jefe de Obras P&uacute;blicas de la Diputaci&oacute;n leonesa Manuel Diz Bercedoniz, hombre fundamental en la historia del urbanismo leon&eacute;s y su ensanche; el m&eacute;dico Isaac Balbuena Iriarte, quien ejerci&oacute; como presidente de esta asociaci&oacute;n (y quien resid&iacute;a en la calle Claudio Coello de Madrid y hab&iacute;a heredado una peque&ntilde;a parte de las propiedades adquiridas en las diferentes desamortizaciones por su abuelo Gabriel Balbuena, marqu&eacute;s consorte de Inicio); Gerardo Garc&iacute;a Alfonso y Florencio Alonso Gonz&aacute;lez, este &uacute;ltimo de Villada (localidad de la que fue su alcalde), que ser&iacute;a el primer lugar donde la m&aacute;quina perforadora y de sondeos trabajar&iacute;a durante 25 d&iacute;as antes de llegar a Le&oacute;n. En el protocolo n&uacute;mero 484 de 28 de diciembre de 1905 ante el notario de Le&oacute;n Mateo Garc&iacute;a Bara se da buena cuenta de todos estos avatares por los que pasaron una buena parte e los principales burgueses de la &eacute;poca para conseguir el agua&hellip;
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                    alt="La fotografía está sacada en León y es muy probable que se trate de la perforadora mencionada por Mateo García Bara, o en el peor de los casos a una muy similar. El hecho es que la perentoria necesidad de conseguir agua propició, a quien se lo podía permitir, varias iniciativas privadas y alguna otra del propio Ayuntamiento."
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                La fotografía está sacada en León y es muy probable que se trate de la perforadora mencionada por Mateo García Bara, o en el peor de los casos a una muy similar. El hecho es que la perentoria necesidad de conseguir agua propició, a quien se lo podía permitir, varias iniciativas privadas y alguna otra del propio Ayuntamiento.                            </span>
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        No fue hasta la segunda d&eacute;cada de 1900 cuando se acometieron las infraestructuras modernas para el suministro de agua y construcci&oacute;n de alcantarillado en una ciudad que se extend&iacute;a r&aacute;pidamente. El consumo de agua en Le&oacute;n, en 1861 era de 5.690.000 metros c&uacute;bicos, de los que 2.251.000 se utilizaban para consumo dom&eacute;stico, 276.000 para uso industrial y 3.163.000 para las fuentes p&uacute;blicas, con 9.271 abonados para consumo dom&eacute;stico y 392 en industrias.
    </p><p class="article-text">
        En la zona vieja de intramuros ya exist&iacute;a una red de alcantarillado creada a finales del siglo XVIII muy mejorada y ampliada entre 1882 y 1886, compuesta de m&aacute;s de 1.990 metros de alcantarilla y 2.853 <a href="https://dle.rae.es/atarjea" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">atarjeas</a>. No qued&oacute; m&aacute;s remedio, durante el primer tercio del siglo XX, que sondear hasta capas profundas del Terciario, pues la tecnolog&iacute;a del momento lo permit&iacute;a. As&iacute; que entre 1920 y 1930 se perforaron hasta 44 pozos artesianos con mayor o menor &eacute;xito, los diez primeros costeados por el Ayuntamiento, otros dos por la Diputaci&oacute;n y el resto por particulares como Jos&eacute; Eguiagaray Pallar&eacute;s, Miguel Guti&eacute;rrez D&iacute;ez Canseco, Santiago Alfageme o Jos&eacute; Botas, aparte de los ya mencionados en 1905: Fernando Merino, Ram&oacute;n Pallar&eacute;s, Isaac Balbuena, Manuel Diz&hellip; 
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                Mateo García Bara y su mujer, Antonia García y García-Buelta.                            </span>
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        Una vez que el Ayuntamiento concedi&oacute; en 1923 y adjudic&oacute; a Antonio Garc&iacute;a Ballesteros la tra&iacute;da de aguas a la ciudad desde el r&iacute;o Tor&iacute;o, el industrial leon&eacute;s se comprometi&oacute; a suministrar un caudal de al menos 200 litros por segundo. Enseguida se cre&oacute; una empresa llamada Aguas de Le&oacute;n, en quien deleg&oacute; el Ayuntamiento sus responsabilidades. El agua lleg&oacute; a Le&oacute;n en 1924 y comenz&oacute; a suministrarse ese mismo a&ntilde;o. 
    </p><p class="article-text">
        El cambio fue notable. Garantizando aquellas obras de hace cien a&ntilde;os poder ampliar s&oacute;lo con otras medio siglo despu&eacute;s (con la tra&iacute;da del Porma) el consumo que tenemos hoy en d&iacute;a. La misma empresa, <a href="https://www.aguasdeleon.com/consumo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Aguas de Le&oacute;n</a>  &ndash;que sigue siendo p&uacute;blica en manos del Ayuntamiento leon&eacute;s&ndash;, mantiene a d&iacute;a de hoy 405 kil&oacute;metros de alcantarillas, al que se acceden a ellas por m&aacute;s de once mil registros y calcul&oacute; que en 2020 la capital leonesa consumi&oacute; 14 millones de metros c&uacute;bicos. El doble que hace m&aacute;s de un siglo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández-Llamazares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/servicios-publicos-leon-cien-anos-calefaccion-pavimentacion-madera-saneamiento-agua-corriente_1_10742662.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Dec 2023 13:05:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los servicios públicos en el León de hace cien años: calefacción, pavimentación de madera, saneamiento y agua corriente]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Historia de León,León,Salud,León Antiguo,Ayuntamiento de León,Vecinos,León ciudad,Reportajes,Otoño,Invierno,Infraestructuras,Agua]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El día de 1885 en que todo León salió a la calle con fervor patriótico por España en la Crisis de las Carolinas con Alemania]]></title>
      <link><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/dia-1885-leon-salio-calle-fervor-patriotico-espana-crisis-carolinas-alemania_1_10683714.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/800ec249-67f6-475b-8f8f-81cf1194d306_16-9-discover-aspect-ratio_default_0_x915y819.jpg" width="1200" height="675" alt="El día de 1885 en que todo León salió a la calle con fervor patriótico por España en la Crisis de las Carolinas con Alemania"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una de las más grandes manifestaciones del siglo XIX en la capital de la provincia se produjo cuando el Imperio Alemán quiso tomar posesión de unas islas del Pacífico que no estaban habitadas pero que habían descubierto exploradores españoles. Aquellos 'Vivas a España' eran bien distintos de los de hoy</p><p class="subtitle">LA CONSECUENCIA - El Desastre del 98: la Guerra de Cuba vista por los leoneses del siglo XIX</p><p class="subtitle">ANTERIOR ENTREGA  - León en los tiempos del Cólera
</p></div><p class="article-text">
        Las&nbsp;islas Carolinas son un archipi&eacute;lago situado al oeste del oc&eacute;ano Pac&iacute;fico descubiertas en 1526 por los exploradores espa&ntilde;oles&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Alonso_de_Salazar" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Toribio Alonso de Salazar</a> y&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Diego_de_Saavedra&amp;action=edit&amp;redlink=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Diego de Saavedra</a>. Aunque tradicionalmente considerada posesi&oacute;n espa&ntilde;ola, el archipi&eacute;lago no hab&iacute;a sido objeto de asentamiento ni de ocupaci&oacute;n por parte de Espa&ntilde;a. En el&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Imperio_espa%C3%B1ol_en_Asia_y_Ocean%C3%ADa" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pac&iacute;fico espa&ntilde;ol</a>, amplias zonas estaban te&oacute;ricamente bajo el dominio de la Corona espa&ntilde;ola. Esto planteaba serios problemas en la era del&nbsp;imperialismo porque, junto con&nbsp;&Aacute;frica, el Pac&iacute;fico era una de las zonas sin repartir entre las potencias europeas. 
    </p><p class="article-text">
        Los problemas diplom&aacute;ticos de Espa&ntilde;a comenzaron en 1870, pues tanto el&nbsp;Imperio brit&aacute;nico&nbsp;como el&nbsp;alem&aacute;n&nbsp;ten&iacute;an intereses en&nbsp;Jol&oacute;&nbsp;y el&nbsp;Borneo Septentrional importantes. El asunto se demor&oacute; en unas largas negociaciones diplom&aacute;ticas, no exentas de alguna acritud e incidentes, hasta su resoluci&oacute;n por el protocolo del 7 de marzo de 1885, cediendo Espa&ntilde;a el norte de&nbsp;Borneo&nbsp;a los brit&aacute;nicos a rega&ntilde;adientes y concediendo franquicias comerciales en&nbsp;Filipinas. 
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                La Cuestión de las Carolinas en la revista catalana de &#039;La Campana de Gràcia&#039; en 1885.                            </span>
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        El 11 de agosto de 1885, el embajador de Alemania en&nbsp;Madrid, el conde Solms-Sonnewalde, anunci&oacute; al gobierno espa&ntilde;ol el prop&oacute;sito de su pa&iacute;s de ocupar las islas Carolinas por considerarlas territorio sin due&ntilde;o (<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Res_nullius" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>res nullius</em></a>). La contestaci&oacute;n espa&ntilde;ola se produjo el d&iacute;a 12 oponi&eacute;ndose a tal circunstancia, por lo que el&nbsp;ca&ntilde;onero&nbsp;alem&aacute;n&nbsp;<em>Iltis</em>&nbsp;se dirigi&oacute; hacia el archipi&eacute;lago. &nbsp;La actuaci&oacute;n del&nbsp;<em>Iltis</em>&nbsp;fue considerada en Espa&ntilde;a como un acto de pirater&iacute;a y se gener&oacute; el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Crisis_de_las_Carolinas" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Incidente de las Carolinas</a>, que deriv&oacute; en una fuerte crisis internacional. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque se era consciente de la inferioridad naval espa&ntilde;ola, la opini&oacute;n general era que estaba en juego la honra, y que por ella se deb&iacute;a arrostrar cualquier inferioridad material. As&iacute; se mostr&oacute; en la manifestaci&oacute;n patri&oacute;tica de Madrid, en la cual al pasar delante del&nbsp;Ateneo, se exhibi&oacute; desde este un retrato del almirante&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Casto_M%C3%A9ndez_N%C3%BA%C3%B1ez" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">M&eacute;ndez N&uacute;&ntilde;ez</a>, mientras que&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Alberto_Aguilera" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Alberto Aguilera</a>&nbsp;repet&iacute;a en su alocuci&oacute;n la frase atribuida al marino: <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Honra_sin_barcos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>"M&aacute;s vale honra sin barcos que barcos sin honra" </em></a>atribuida al marino durante el <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Combate_del_Callao" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">combate de El Callao</a> en 1866, poni&eacute;ndola como modelo de conducta en las circunstancias del momento.
    </p><h3 class="article-text">La Plaza de la Constituci&oacute;n abarrotada en Le&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Por todo ello, a las cuatro de la tarde del 30 de agosto de 1885, la poblaci&oacute;n de Le&oacute;n, en masa, se reuni&oacute; en la abarrotada Plaza Mayor (entonces llamada de la Constituci&oacute;n) y calles adyacentes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta circunstancia, a trav&eacute;s de un art&iacute;culo period&iacute;stico publicado entonces (art&iacute;culo localizado por el historiador Juli&aacute;n Robles), incita a <em>radiografiar</em> el espectro de la Sociedad capitalina &ndash;y su pensamiento&ndash; por aquellos a&ntilde;os. Una Sociedad en donde ese suceso (que hoy tal vez pueda resultar anecd&oacute;tico) trasluce una vez m&aacute;s la importancia vital de la <a href="https://ileon.eldiario.es/cultura/botines-expone-anos-historia-real-sociedad-economica-amigos-pais-leon_1_9535390.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><span class="highlight" style="--color:#f7f7fa;">Real Sociedad Econ&oacute;mica de Amigos del Pa&iacute;s de Le&oacute;n</span></a> &ndash;crisol de la burgues&iacute;a (con su amor por la educaci&oacute;n y la m&uacute;sica), pero tambi&eacute;n de diferentes clases sociales y de todas las tendencias ideol&oacute;gicas del momento&ndash;, y en donde dos fundamentales gremios obreros de la &eacute;poca, como el de los ferroviarios y curtidores, se solidarizaron sin remilgos y reparo alguno a una manifestaci&oacute;n multitudinaria en defensa de una causa que consideraban inalienable, justa y b&aacute;sica: la defensa de la Patria.
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                    alt="Mapa de las islas Marianas, Palaos y Carolinas."
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            <span class="title">
                Mapa de las islas Marianas, Palaos y Carolinas.                            </span>
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        En la prensa de la &eacute;poca se lee:
    </p><p class="article-text">
        <em>El entusiasmo del pueblo leon&eacute;s, que en masa acudi&oacute; a protestar contra la ofensa inferida al derecho de su Naci&oacute;n, rayaba en delirio: una sola voz era lanzada a la vez por millares de personas, voz que continuamente cruzaba el espacio y se o&iacute;a agradablemente el resonar de &iexcl;Viva Espa&ntilde;a!</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>A las cuatro de la tarde los diferentes gremios, sociedades y Corporaciones hab&iacute;an llegado a la Plaza de la Constituci&oacute;n [actual Plaza Mayor], todos ellos ondeando sus correspondientes banderas, y el Nuevo Casino Leon&eacute;s acompa&ntilde;ado de la banda de m&uacute;sica del Hospicio.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Don Antonio S&aacute;nchez Chicarro, Diputado a Cortes por la Capital, dirigi&oacute; la palabra al pueblo desde uno de los balcones de la Casa-Ayuntamiento, terminando con un &ldquo;&iexcl;Viva la Integridad Nacional!&rdquo; y otro al pueblo leon&eacute;s, contestados ambos por la muchedumbre que invad&iacute;a la Plaza. Acto seguido se puso en marcha la manifestaci&oacute;n [&hellip;]</em>
    </p><p class="article-text">
        El Casino Leon&eacute;s era la sociedad m&aacute;s <em>escogida</em> de la ciudad. Se hab&iacute;a creado en 1855. Una de sus primeras sedes estuvo en la calle Cuatro Cantones (actual calle Cervantes), pero en 1885 se acababa de instalar en el primer piso de un edificio que se derruy&oacute; con el ensanche, en lo que aproximadamente hoy ocupa el n&uacute;mero 8 de la calle Ancha (edificio <em>Allende</em>), haciendo esquina con la calle Maestrescol&iacute;a Bay&oacute;n (actual calle Sierra Pambley),&nbsp;siendo entonces propietarias del inmueble las hermanas Luciana y Eudosia V&aacute;lgoma. La banda de M&uacute;sica del hospicio, por su parte, se hab&iacute;a creado en los a&ntilde;os 40 del siglo XIX y siempre tuvo gran e importante presencia cultural en la vida social leonesa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Un desfile militar más tardío (de 1900) en la Plaza Mayor de León con banderas en los balcones."
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            <span class="title">
                Un desfile militar más tardío (de 1900) en la Plaza Mayor de León con banderas en los balcones.                            </span>
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        As&iacute; se describi&oacute; c&oacute;mo se compon&iacute;a la marcha:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>A la cabeza de &eacute;sta formaba un grupo compuesto de los &ldquo;Se&ntilde;ores Senadores y Diputados&rdquo;, residentes en la capital, y representaci&oacute;n del clero.</li>
                                    <li>Segu&iacute;an a este grupo: El pend&oacute;n de la Ciudad, rodeado del Ayuntamiento, Diputaci&oacute;n provincial y Colegio de Abogados. </li>
                                    <li>Despu&eacute;s industriales y comerciantes, siguiendo a su bandera en donde se le&iacute;a: &ldquo;El comercio de Le&oacute;n, La ruina y la muerte, antes que la deshonra&rdquo;. Porque comerciantes, propietarios y profesionales (muchas personas reun&iacute;an los tres componentes) conformaban la vast&iacute;sima y pujante burgues&iacute;a local y provincial de Le&oacute;n, en algunos casos de trascendencia nacional.</li>
                                    <li>Directores y redactores de los tres peri&oacute;dicos locales, y operarios de sus imprentas, ley&eacute;ndose en su bandera: &ldquo;La Prensa local &iexcl;Viva Espa&ntilde;a!&rdquo; y en otras tres los t&iacute;tulos de los peri&oacute;dicos.</li>
                                    <li>Tambi&eacute;n el estandarte de la Sociedad de Amigos del Pa&iacute;s, detr&aacute;s del cual iba un grupo considerable, compuesto de personas pertenecientes a diversas clases sociales, y todas ellas a dicha Asociaci&oacute;n. Seguido de la Sociedad Liceo Leon&eacute;s, rodeando a su bandera cuyo lema dec&iacute;a: &ldquo;El Liceo Leon&eacute;s por la Integridad de la Patria&rdquo; [&hellip;]</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Los tres peri&oacute;dicos locales del momento eran:<em> La Cr&oacute;nica</em>, fundada por el m&eacute;dico carlista Lesmes S&aacute;nchez de Castro y cuyo director y propietario fue Nicol&aacute;s L&oacute;pez Mu&ntilde;oz, quien se anunciaba en 1885 como comisionista en la plaza del Conde de Luna n&uacute;mero 13; <em>El Campe&oacute;n</em>, dirigido por Augusto L&oacute;pez N&uacute;&ntilde;ez Villabrille, <em>Clotaldo; y El Porvenir</em>, dirigido por Hemeterio Garc&iacute;a P&eacute;rez (o su hermano Segundo), pues ambos regentaban la imprenta del peri&oacute;dico en la calle Concepciones n&uacute;mero 8 (actual calle de Fern&aacute;ndez Cad&oacute;rniga).
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                    alt="Caricatura de La Araña publicada el 22 de agosto de 1885, en plena crisis de las Carolinas. El pie de imagen dice: &quot;Como es tan hermosa - la pobre España - cuanto más la desnudan - está más guapa - Los que la miran - pocos la compadecen - los más la envidian&quot;. Desnudando a la mujer que representa España aparecen Cánovas, Sagasta, Segismundo Moret, el pretendiente carlista Carlos VII, Francisco Romero Robledo y el general José López Domínguez. En la lejanía se escandaliza Manuel Ruiz Zorrilla. Contemplan la escena el canciller alemán Otto von Bismarck, el presidente de la República Francesa Jules Grévy y el rey de Italia, entre otros mandatarios extranjeros."
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            <span class="title">
                Caricatura de La Araña publicada el 22 de agosto de 1885, en plena crisis de las Carolinas. El pie de imagen dice: &quot;Como es tan hermosa - la pobre España - cuanto más la desnudan - está más guapa - Los que la miran - pocos la compadecen - los más la envidian&quot;. Desnudando a la mujer que representa España aparecen Cánovas, Sagasta, Segismundo Moret, el pretendiente carlista Carlos VII, Francisco Romero Robledo y el general José López Domínguez. En la lejanía se escandaliza Manuel Ruiz Zorrilla. Contemplan la escena el canciller alemán Otto von Bismarck, el presidente de la República Francesa Jules Grévy y el rey de Italia, entre otros mandatarios extranjeros.                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        El Liceo Leon&eacute;s al que se refiere el art&iacute;culo de <em>El Porvenir </em>se cre&oacute; en 1880 (en las tertulias del afamado Caf&eacute; de La Estera, situado en la esquina de la actual calle Conde de Rebolledo con la calle Cascaler&iacute;a, donde el piso de arriba les serv&iacute;a de sede). Era una sociedad que representaba, entre otras actividades, obras teatrales en las que el Ayuntamiento ced&iacute;a al Liceo sus instalaciones del Teatro Principal, anexo al propio Ayuntamiento, en la plaza de San Marcelo.
    </p><p class="article-text">
        Segu&iacute;an en la manifestaci&oacute;n:
    </p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>Obreros del ferrocarril con su estandarte, en el que se ostentaba el lema: &ldquo;Los obreros del ferrocarril, &iexcl;Viva Espa&ntilde;a!&rdquo;. Empleados del mismo, con bandera y lema: &ldquo;&iexcl;Viva Espa&ntilde;a! &iexcl;El pueblo espa&ntilde;ol no se doblega ante ning&uacute;n pirata germano!&rdquo;</li>
                                    <li>El gremio de los Curtidores, ley&eacute;ndose en su bandera: &ldquo;El Gremio de Curtidores: &iexcl;Viva Espa&ntilde;a!&rdquo;</li>
                                    <li>Un numeroso grupo de ni&ntilde;os con una bandera y el lema: &ldquo;&iexcl;Honor al patriotismo! &iexcl;Viva la Integridad Nacional!&rdquo;</li>
                                    <li>La clase obrera de la poblaci&oacute;n, en cuya bandera se le&iacute;a: &ldquo;&iexcl;Viva Espa&ntilde;a!&rdquo;</li>
                                    <li>Colegio del se&ntilde;or Arroyo, en el pabell&oacute;n del cual se le&iacute;a: &ldquo;&iexcl;Viva Espa&ntilde;a! Colegio de Guzm&aacute;n el Bueno.&rdquo;</li>
                                    <li>Los j&oacute;venes de la Capital, ostentando una bonita bandera obra de varias se&ntilde;oritas, y en la que se le&iacute;a: &ldquo;La Juventud Leonesa &rdquo;&iexcl;La guerra siempre! &iexcl;La humillaci&oacute;n nunca!&ldquo;</li>
                                    <li>Todos los dependientes de comercio, con una hermosa bandera de damasco de seda con los colores nacionales, en la que se le&iacute;a: &ldquo;La Dependencia Comercial &iexcl;Viva Espa&ntilde;a!&rdquo; </li>
                                    <li>Un precioso gallardete en que se le&iacute;a: &ldquo;Carolinas siempre espa&ntilde;olas&rdquo; </li>
                                    <li>Un estandarte que representaba a Mercurio y Espa&ntilde;a, en el que se le&iacute;a: &ldquo;&iexcl;Viva Espa&ntilde;a con Honra! &iexcl;Viva la Patria!&rdquo;, obra de los j&oacute;venes Vidal Blanco y Segundo Guerrero. Cerraba este grupo un magn&iacute;fico estandarte de damasco de seda, ley&eacute;ndose: &ldquo;&iexcl;Viva Espa&ntilde;a! &iexcl;Viva la Integridad de la Patria!&rdquo;</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        Porque funcionaban numerosas escuelas privadas en la ciudad de Le&oacute;n, donde el porcentaje de analfabetismo era baj&iacute;simo. Fernando Arroyo Merino (hermano de Laureano, quien tambi&eacute;n se dedic&oacute; a la ense&ntilde;anza). Al a&ntilde;o siguiente a los hechos relatados en el art&iacute;culo trasladar&iacute;a su escuela a la calle de la Tesorer&iacute;a (actual calle D&aacute;maso Merino).
    </p><p class="article-text">
        Y porque tras la enorme pujanza del comercio textil en la primera mitad del siglo XIX, en su segunda mitad, la econom&iacute;a leonesa depend&iacute;a en gran medida del ferrocarril y de los curtidores, y buen ejemplo de ello es el art&iacute;culo de <em>El Porvenir</em> que se cita. 
    </p><h3 class="article-text">El recorrido de la manifestaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        La manifestaci&oacute;n recorri&oacute;, desde la Plaza Mayor, las calles Nueva, Catedral, Instituto [actual calle Pablo Fl&oacute;rez], Santa Marina, Veterinaria, San Isidoro, Cid, San Marcelo, Teatro, R&uacute;a, Herreros, Escorial, Plaza del Mercado, Cuesta de Carbajal, Cuesta Casta&ntilde;&oacute;n, y calle de Santa Cruz, volviendo al punto de partida. Los balcones de las casas se ve&iacute;an adornados con caprichosas y elegantes colgaduras, casi todas de colores nacionales. 
    </p><p class="article-text">
        Desde los balcones de la Escuela de Veterinaria y desde el palacio de Torreblanca, donde estaba el Gobierno Civil, se pronunciaron elocuentes frases patri&oacute;ticas y discursos protagonizados por Emilio Men&eacute;ndez Pallar&eacute;s, Andr&eacute;s Garrido, el gobernador Conrado Solsona y otras important&iacute;simas personalidades de las m&aacute;s diversas ideolog&iacute;as que no se mencionan por falta de espacio en este reportaje, pero que fueron calurosamente aplaudidos, terminando todos con vivas, a los que la muchedumbre respond&iacute;a con entusiasmo. Algunos propietarios incluso alfombraron las entradas de sus residencias, como en el caso de Celestino Lera, pintor y decorador de profesi&oacute;n, con negocio situado en la calle de La R&uacute;a n&uacute;mero 42, donde viv&iacute;a con su familia. Aficionado al teatro y a todo tipo de inquietud cultural, en 1884 lleg&oacute; a ofrecerse al Ayuntamiento para pintar gratis la fachada del Teatro Principal. 
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            <span class="title">
                Antigua foto del Palacio de Torreblanca en León, ahora sede del Nuevo Recreo Industrial.                            </span>
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        Segu&iacute;a el art&iacute;culo:
    </p><p class="article-text">
        <em>[&hellip;] Al llegar la manifestaci&oacute;n frente a la casa del industrial Celestino Lera, varios cohetes fueron lanzados por este al espacio, y la fachada de su casa se ve&iacute;a adornada con banderas, gallardetes y escudos, en donde se le&iacute;an las inscripciones: El Callao, M&eacute;ndez-N&uacute;&ntilde;ez, Daoiz y Velarde, &iexcl;Viva la Patria! y otras a cu&aacute;l m&aacute;s patri&oacute;ticas, habiendo llegado el entusiasmo de dicho industrial a tal t&eacute;rmino, que alfombr&oacute; la calle en el frente de su casa.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>Las siete ser&iacute;an pr&oacute;ximamente cuando lleg&oacute; la manifestaci&oacute;n a la Plaza de la Constituci&oacute;n, en donde hab&iacute;a de disolverse. Todas las banderas y estandartes fueron colocadas en los balcones del Municipio, desde los cuales pronunciaron discursos patri&oacute;ticos los Sres. Mor&aacute;n (don Esteban) alcalde Constitucional, Men&eacute;ndez [Emilio Men&eacute;ndez Pallar&eacute;s], Bustamante [Epigmenio, redactor de La Cr&oacute;nica] y Mallo [Tom&aacute;s, catedr&aacute;tico de Instituto], siendo todos ellos grandemente aplaudidos.</em>
    </p><p class="article-text">
        <em>En toda la carrera no cesaron los vivas a Espa&ntilde;a y a su Integridad, al Ej&eacute;rcito y a la Marina y a Francia.</em>
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y c&oacute;mo termin&oacute; la Crisis de las Carolinas? Pues al final el canciller alem&aacute;n Bismarck, sabiendo que la tuberculosis del rey Alfonso XII era muy grave y que su muerte pod&iacute;a desestabilizar Espa&ntilde;a (lo que no le conven&iacute;a a Alemania en el escenario Europeo)  propuso el 2 de octubre que el papa Le&oacute;n XIII actuara como mediador del conflicto, efectuando un laudo. El gobierno espa&ntilde;ol acept&oacute; y veinte d&iacute;as despu&eacute;s la resoluci&oacute;n reconoc&iacute;a la soberan&iacute;a espa&ntilde;ola del archipi&eacute;lago si procediera a su ocupaci&oacute;n militar y administrativa, teniendo que reconocer libertad de comercio y de explotaci&oacute;n agr&iacute;cola para Alemania. Alfonso XII morir&iacute;a el 25 de noviembre con las aguas calmadas.
    </p><h2 class="article-text">Una lecci&oacute;n sin aprender para Cuba y Filipinas</h2><p class="article-text">
        &iquest;Pero todo aquello para qu&eacute;? Menos de tres lustros despu&eacute;s, en 1899, <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Tratado_germano-espa%C3%B1ol_(1899)" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Espa&ntilde;a le vend&iacute;a a Alemania las Carolinas por 25 millones de pesetas</a>. Meses despu&eacute;s de haber sido derrotada por los Estados Unidos de Am&eacute;rica y perder Cuba, Filipinas, Guam y Puerto Rico no le qued&oacute; m&aacute;s remedio que hacer algo de negocio con las pocas islas que le quedaban en el Pac&iacute;fico al Gobierno Espa&ntilde;ol (sin colonias ya no sirve de nada tener reposteaderos de agua y carb&oacute;n para una Armada que no iba a surcar ya m&aacute;s el Pac&iacute;fico). 
    </p><p class="article-text">
        Lo ir&oacute;nico es que la <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_hispano-estadounidense" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Guerra Hispano-Estadounidense</a> de 1898 fue casi un calco de la situaci&oacute;n creada en las Carolinas: ante una agresi&oacute;n injusta, inesperada, y de mucha mayor fuerza que la que se puede controlar, la opini&oacute;n p&uacute;blica en general crey&oacute; de manera ingenua que pod&iacute;a enfrentarla apelando al coraje y a una resistencia inflexible en tierra, ya sea mediante la adquisici&oacute;n de buques o la evocaci&oacute;n de glorias pret&eacute;ritas. Pero sin embargo, la flota se ve obligada a ponerse en marcha de manera improvisada y veloz, sumando a sus deficiencias las impuestas por la inferioridad o antig&uuml;edad de sus nav&iacute;os. La responsabilidad pol&iacute;tica y militar recae en los marinos, quienes deben seguir decretos que establecen puntos de concentraci&oacute;n distantes de las aut&eacute;nticas bases de la escuadra, mientras se inician negociaciones apresuradas y poco exitosas en el &uacute;ltimo momento para adquirir buques de cualquier &iacute;ndole en el extranjero. Desafortunadamente, la repetici&oacute;n tr&aacute;gica de muchos errores de 1885 revel&oacute; en<a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/desastre-guerra-cuba-leoneses-siglo-xix-leon-usa-maine-hispano-american-war-guerra-de-cuba-historia_1_9484856.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el Desastre de Cuba</a> que los espa&ntilde;oles hab&iacute;an ignorado por completo cualquiera de las lecciones que les hab&iacute;a ofrecido la experiencia pasada 13 a&ntilde;os antes en Las Carolinas.  
    </p><h3 class="article-text">Las otras manifestaciones multitudinarias en Le&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Como se observa, el concepto de 'patria' era intocable en la Sociedad leonesa de 1885 y uni&oacute; a todos los estratos de la sociedad. En tiempos m&aacute;s recientes (1984), otra <a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/anos-leon-castilla-maravilla_1_9493487.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">manifestaci&oacute;n por 'Le&oacute;n Solo'</a> aglutin&oacute; otra multitudinaria manifestaci&oacute;n leonesa en tiempos del alcalde Juan Morano Masa (que <a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/anos-leon-castilla-maravilla_1_9493487.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se repiti&oacute; el 16F de 2020</a> sorprendiendo a toda Espa&ntilde;a por c&oacute;mo segu&iacute;a vivo 36 a&ntilde;os despu&eacute;s la demanda autonomista leonesa)&hellip; 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Caricatura en &#039;La Araña&#039;, número 12 (1885).                            </span>
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                </figure><p class="article-text">
        Aunque hubo una m&aacute;s, mucho m&aacute;s desgarradora y discordante en tiempos de la Segunda Rep&uacute;blica &ndash;la de consecuencias pr&aacute;cticas m&aacute;s graves&ndash;, cuando una multitud violenta ocup&oacute; por entero la plaza de Santo Martino y Puerta Castillo intentando forzar la puerta de entrada de la c&aacute;rcel (situada entonces en la actual sede del Archivo Hist&oacute;rico Provincial) para exigir la liberaci&oacute;n de todos los presos sentenciados por su actuaci&oacute;n en los <a href="https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/diario-revolucion-octubre-leon-segun-modesto-sanchez-cadenas_1_9470119.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">sucesos revolucionarios de octubre de 1934</a>. 
    </p><p class="article-text">
        En aquellos momentos la <a href="https://ileon.eldiario.es/guerra-civil" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Guerra Civil</a> ya se mostraba como inevitable&hellip;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Fernández-Llamazares]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://ileon.eldiario.es/sociedad-y-vida/dia-1885-leon-salio-calle-fervor-patriotico-espana-crisis-carolinas-alemania_1_10683714.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 19 Nov 2023 09:40:49 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El día de 1885 en que todo León salió a la calle con fervor patriótico por España en la Crisis de las Carolinas con Alemania]]></media:title>
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