Sesenta pendones desfilan por el casco antiguo de Zamora ondeando el espíritu concejil del Reino de León

Agencia EFE

Más de sesenta pendones, que representan a pueblos de las provincias de Zamora, León y Palencia y la zona de Miranda do Douro (Portugal) han desfilado junto a una comitiva de cerca de medio millar de personas por las calles del casco antiguo de Zamora.

Durante cerca de dos horas, los pendoneros han portado los grandes estandartes, algunos de hasta catorce metros de altura, que han desfilado como símbolos identificativos de los municipios que han participado en la celebración, que ha puesto el broche de oro al 'II Congreso Los Pendones. Historia, conservación y puesta en valor de un bien inmaterial'.

El desfile, encabezado por el pendón de la Cofradía de la Virgen de la Concha, patrona de Zamora que el próximo lunes celebrará su tradicional romería a la localidad vecina de La Hiniesta, ha tenido también entre los primeros grandes estandartes los denominados Viriatos.

Se trata de ocho pendones, todos ellos blancos, a diferencia del colorido del resto, y de una altura mayor de entre doce y catorce metros, que representan a los ocho pueblos de la comarca zamorana de Sayago que cada año, el primer domingo de junio, acuden a la ermita de la Virgen del Castillo, en los Arribes del Duero, para hermanarse.

El desfile ha obligado a esforzarse más de la cuenta a los pendoneros, especialmente en el tramo del Puente de Piedra de Zamora, ya que el viento ha dificultado su trabajo de traslado del pendón, aunque a cambio ha dado mayor vistosidad al desfile al ondear al viento.

Los estandartes de mayor tamaño, junto a la persona que lleva el mástil, cuenta con el apoyo auxiliar de dos o tres personas más que sujetan cuerdas que salen de lo alto del pendón para que cuente con más apoyos y sea menos dificultoso su manejo.

Uno de los pendoneros que ha participado en el desfile, Rodrigo Blanco, ha declarado a EFE mientras sujetaba uno de los tres pendones de su pueblo, Lagunas de Somoza (León), que el manejo no resulta complejo si se tiene experiencia, “pero la primera vez que lo llevas tiene mucha más complicación”.

Especialmente difícil se hace el traslado del pendón cuando hay viento, cuando el trabajo de los que ayudan a portarlo con las cuerdas auxiliares, en lo que denominan “el remo”, es “primordial”.

El desfile ha dejado estampas que dan cuenta de la majestuosidad de estos estandartes, tanto en el Puente de Piedra, como en la subida por la calle Balborraz, la Plaza Mayor, el avance por las rúas del casco antiguo o la llegada a la plaza de la Catedral.

Al término del desfile, el director del Instituto de Estudios Patrimoniales Concha Casado, Jorge Martínez, como organizador del congreso y el desfile, ha destacado a los periodistas la importancia de “mantener vivas nuestras tradiciones” y un patrimonio que hay que “mirar y transmitir a generaciones futuras”.

Por su parte, uno de los ponentes del congreso, Iván Mateo Viciosa, profesor de la Escuela de Arte y Superior de Conservación y Restauración de Beines Culturales Mariano Timón de Palencia, ha puesto el acento en declaraciones a EFE en la importancia de saber cómo guardar y transportar los pendones para evitar su deterioro y que así puedan conservarse incluso durante siglos.

Iván Mateo Viciosa ha ofrecido por ello en el congreso un taller práctico sobre cuidado y conservación de estos estandartes que forman parte del patrimonio inmaterial, en muchos casos están hechos con telas de damasco en bandas cosidas con hilo metálico.