La Diputación de León activa ayudas a los cines rurales, actualmente sólo cuatro abiertos
La Diputación de León ha convocado una línea de ayudas de nueva creación dirigida a salas de exhibición cinematográfica ubicadas en municipios de menos de 20.000 habitantes. El objetivo es mantener la actividad cultural en el medio rural, en un contexto marcado por la progresiva desaparición de los cines de pueblo, hasta el punto de que ya solo quedan cuatro en activo en la provincia.
La convocatoria, publicada este viernes en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP), financiará gastos de funcionamiento y programación de las salas con el fin de favorecer el acceso al cine fuera de las grandes ciudades y contribuir a la oferta cultural de las zonas rurales.
Las ayudas del Instituto Leonés de Cultura (ILC) de la Diputación se dirigen a empresas y entidades titulares de salas de exhibición cinematográfica situadas en municipios leoneses de menos de 20.000 habitantes y cubrirán hasta el 80% de los gastos subvencionables, con un límite de 5.000 euros por beneficiario.
La iniciativa llega en un momento especialmente delicado para este sector en la provincia, ya que el histórico Cine Paramés de Santa María del Páramo anunciaba a finales de 2025 su cierre después de más de siete décadas de actividad, una decisión que redujo aún más la ya escasa red de exhibición cinematográfica fuera de los grandes núcleos urbanos.
De esta forma, los cines de Villablino (reabierto hace apenas dos años), Cistierna, Astorga (que también cerró y subió el telón) y La Bañeza, el Teatro Municipal, figuran entre los últimos supervivientes del cine rural leonés. Un modelo cada vez más difícil de sostener por el descenso de población, la competencia de las plataformas digitales y los costes de explotación.
La Diputación justifica esta línea de subvenciones por el valor cultural y social que desempeñan estas salas en el medio rural, donde en muchos casos constituyen una de las escasas ofertas estables de ocio y acceso a la cultura. La convocatoria se suma a otras iniciativas impulsadas por distintas administraciones para evitar la desaparición de unos equipamientos que, además de proyectar películas, funcionan como espacios de encuentro vecinal en municipios alejados de las principales áreas urbanas.