Unión del Pueblo Leonés (UPL) defenderá el próximo miércoles en las Cortes de Castilla y León una iniciativa parlamentaria con medidas y propuestas “para no repetir lo sufrido este verano” por los incendios forestales que han golpeado con especial dureza a la Región Leonesa.
La secretaria general de UPL y procuradora en las Cortes, Alicia Gallego, recordó que los fuegos han dejado víctimas mortales, heridos y un enorme impacto patrimonial, económico y ambiental. Por ello, subrayó la necesidad de contar con un operativo permanente los 12 meses del año, con un plan de prevención y extinción “que hoy no existe” y que, según denunció, la Junta considera “innecesario y un despilfarro”.
Gallego criticó la “soberbia y falta de responsabilidad” del PP al frente de la Junta, en colaboración con el PSOE en el Gobierno de España, y pidió que lo vivido este verano suponga “un punto de inflexión”. La dirigente leonesista señaló que “no hubo coordinación, faltaron medios y el personal trabajó al límite, con salarios escasos y pobres condiciones”.
La iniciativa de UPL recoge demandas trasladadas desde las zonas afectadas y plantea, entre otras cuestiones, la creación del Cuerpo de Agentes Medioambientales de Castilla y León, la reconocida categoría profesional para los bomberos forestales, la cobertura de torres de vigilancia, así como ayudas para actividades rurales como la resina o el brezo, actualmente “abandonadas por la Junta”.
UPL también propone la modificación de la Ley de Montes, al considerar que perjudica a juntas vecinales, agricultura y ganadería al limitar el uso de pastos. Gallego reclamó igualmente “valorar responsabilidades y exigir dimisiones” a quienes “prefieren sacarse fotos antes de estar al lado del mundo rural”.
Este verano ha sido especialmente devastador en la Región Leonesa, con el incendio de Molezuelas de la Carballeda (León y Zamora) que arrasó cerca de 37.000 hectáreas, el de Cipérez (Salamanca) con unas 10.500 hectáreas, y otros de enorme gravedad en Barniedo de la Reina, Llamas de Cabrera, Porto de Sanabria, Yeres, Puercas de Aliste, Fasgar, Orallo, Cain de Valdeón o Palacios de Jamuz, donde el fuego llegó a destruir parte del casco urbano.
En total, más de 120.000 hectáreas arrasadas en agosto en León, Zamora y Salamanca, decenas de localidades desalojadas, viviendas y naves calcinadas y varias víctimas mortales. Una magnitud que, según UPL, demuestra la insuficiencia del operativo actual y la necesidad de reforzarlo en unas provincias que además sufren despoblación y envejecimiento, con 180.000 habitantes menos desde 1983.