Sixto Martínez, candidato de Podemos: “Quiñones y Mañueco deberían estar 'a la sombrecita' por su gestión de los incendios”
Sixto Martínez (Orallo, Laciana) vuelve a encabezar una candidatura autonómica por León en un escenario distinto al de 2022. Entonces lo hizo bajo la marca de IU–Podemos; ahora, con Podemos–Alianza Verde, concurrirá por separado a IU–Sumar en unas elecciones marcadas por la disputa del voto progresista y por el empuje del leonesismo en la provincia.
Graduado en Geografía e Historia y vinculado durante años al mundo rural y al activismo social, Martínez sitúa la sanidad, especialmente en el medio rural, como el eje principal de su campaña. En una conversación con ILEÓN, defiende revertir privatizaciones, reforzar la prevención de incendios con un operativo estable, abrir un debate político sobre el encaje territorial de León y cuestiona la “transición justa” en las comarcas mineras, donde en el último año se han sucedido accidentes con víctimas mortales.
La entrevista fue realizada el viernes 27 de febrero, antes de la escalada de tensión internacional y de los bombardeos de EEUU e Israel contra Irán, así como de las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, al Gobierno de España.
En 2022 concurrió en coalición con IU y ahora Podemos y Alianza Verde van por un lado e IU–Sumar por otro. ¿Qué ha pasado para que la izquierda vaya dividida en León y qué le dice a quienes puedan sentirse desconcertados?
Esto tiene que ver con trayectorias y con culturas políticas distintas según los territorios. En sitios como Extremadura hay una historia de trabajo conjunto y no se entiende la izquierda sin esa unión; en Aragón y en Castilla y León no ha ocurrido lo mismo. Las negociaciones no llegaron a buen puerto y, como pasa en el fútbol, todo el mundo tiene su opinión sobre la alineación. En todo caso, la negociación era autonómica porque estas son elecciones autonómicas. Nunca se sabe si será un error o no, pero lo que sí sería un error es que un votante de izquierdas se quede en casa. Y eso en la derecha casi nunca pasa, como si tienen que ir a buscarlos en furgonetas o en autobuses. Hay que tener la costumbre de votar siempre.
Lo que sería un error es que cualquier votante de izquierdas se quede en casa
¿Y no cree que la división en la izquierda quizá desincentiva al votante de acudir a votar?
Creo que no. La gente tiene miedo al PP y a la ultraderecha; ya se vio lo que pasó cuando gobernaron con Vox, y no sé qué hemos hecho en el medio rural para que se les ocurriera dejarles la Consejería de Agricultura y Ganadería: fueron incapaces hasta de gestionar la PAC. También se está viendo en Europa. Yo creo que la gente está mentalizada de que hay que votar para parar esa derecha y esa ultraderecha. Y, además, la gestión de los últimos 40 años en esta provincia ha sido nefasta: han creado autonomías de primera, de segunda, de tercera y luego está León. No sé qué tienen contra nosotros, pero siempre estamos un poquito más allá de la tercera.
¿Qué diferencia el proyecto de Podemos del de Izquierda Unida?
Siendo sincero, soy una persona que no me fijo en los programas electorales de otros partidos. Pero hay una diferencia política: IU está en un Gobierno donde se dice sí a la OTAN, se incrementa el gasto en armamento y, a nuestro juicio, no se planta con claridad ante Israel, y eso no pasaba cuando estaba Unidas Podemos. En lo autonómico, nosotros tenemos clara la línea: sanidad, educación, vivienda y servicios sociales, que son las competencias de la Junta y ahí es donde incidimos. Si buscas diferencias, supongo que mínimas.
Se habla mucho del espacio y el espacio ya estaba hecho. Se llamaba Unidas Podemos y tuvimos un montón de diputados en el Congreso. Estuvimos en un Gobierno y todo el mundo sabe quién lo rompió.
En estas elecciones autonómicas, ¿cuál es la propuesta de Podemos para la provincia de León?
Esa pregunta es la que más me gusta. La política es muy fácil. Primero es gestionar un dinero público. Hay unas cosas que se dan por hechas. Lo de no prevaricar, no robar, etcétera, etcétera. Pero al final lo que se trata es de conseguir que llegue el estado de bienestar a todo el mundo. En una provincia donde sabéis que aproximadamente el 90% del entorno es rural, no podemos generar una provincia de dos velocidades.
Las personas que tienen un hospital en León capital, aunque sea muy mejorable, o en Ponferrada, pagan los mismos impuestos que pago yo en mi pueblo Orallo donde no hay ni consultorio rural ni escuela y la chica de ayuda a la dependencia va en su coche y se las tiene que arreglar con una nevada impresionante. Así generamos una provincia de distintas velocidades.
Para nosotros, la estrella de nuestro de nuestro programa, sin ninguna duda, es la sanidad. Porque la sanidad de Mañueco mata y la sanidad que nosotros proponemos salva vidas. La situación sanitaria en León es dantesca, vergonzosa. El Hospital El Bierzo de Ponferrada es el que más lista de espera tiene de Castilla y León. Es impresionante.
Tenemos unas médicas tremendas, unas auxiliares tremendas, unas enfermeras tremendas, pero el PP dice que “no quieren trabajar”. No, no, no es que no quieran trabajar, ¡es que no les pagáis! Formarlos cuesta un dinero, a nuestras universidades, becas aunque sean mínimas, y luego se van a trabajar a Inglaterra o a Alemania por casi el doble de lo que hay aquí. Y te dice algún consejero del Partido Popular: “Si me traes un médico, lo contrato”. Hombre, ¡págale. Págale y no se irá!
Hay dos hospitales públicos donde faltan muchos medios materiales y muchos medios humanos y seis privados. Las listas de espera no se acaban con los hospitales privados. Tenemos un hospital en Villablino que costó cientos de millones de euros de fondos Miner y que se ha convertido en una residencia de ancianos privada. Es vergonzoso, es patético. Y encima se está cayendo a trozos.
La sanidad de Mañueco mata y la sanidad que nosotros proponemos salva vidas
La obsesión de esta gente es privatizar. Han privatizado el Servicio de Emergencias del 1-1-2, han privatizado el servicio de las ambulancias, la cafetería del hospital, inyectan cientos de millones de euros en la sanidad privada, en la educación privada... Es un modelo y ese no es nuestro modelo, es justo el contrario. Ese modelo siempre acaba enriqueciendo a los mismos, porque cuando luego investigas esos chiringuitos privados, si no son suyos, están coparticipados.
La gente está muy enfadada, especialmente en esta provincia. Se aprovechó el COVID para cerrar los consultorios del medio rural. Y ahora el que está abierto tiene el letrero toda la semana de “No hay médico” o “No hay enfermera”.
Los servicios no llegan a nuestra ruralidad. Ahí es donde tienes que invertir. Si tú conviertes el hospital de Villablino en lo que iba a ser, las listas de espera y las saturaciones de León y de Ponferrada mejoran de un plumazo.
La línea programática de alguien que se presente a una candidatura en León no puede ser otra que la sanidad. Si queréis hablamos de las residencias. Una persona mayor se pasa trabajando toda la vida y se tiene que ir a una residencia y casi siempre tiene que trabajar la familia para pagarla, porque cuesta 2.000 euros. Pero bueno, ¡dónde hay una pensión de 2.000 euros! Esto es el debate de siempre, público y privado, público y privado. Y nosotros defendemos lo público hasta debajo del agua.
Nos interesa obviamente la educación, que es muy mejorable. Nos interesan otra serie de cuestiones como la vivienda, los jóvenes, pero la estrella de un programa en León tiene que ser la sanidad. De entrada, esas serían las medidas de choque en León. Son posibles, están ahí y se pueden hacer ya.
La situación sanitaria en León es dantesca, vergonzosa
¿Considera que el Partido Popular tiene una estrategia de vaciamiento del medio rural?
Sin duda. Ahorrar en los servicios.Yo soy graduado en Geografía e Historia y mi tesis de fin de carrera versó sobre eso. Me pateé gran parte de la provincia y la gestión es inadecuada. Tienen una estrategia, porque el mundo rural dispone de miles de millones en el ecosistema, en bosques, en pastos, y no los gestionan. Rajoy intentó cargarse de un plumazo las juntas vecinales. Eso tiene un porqué.
El 88% del territorio tiene unos bosques impresionantes, unos pastos impresionantes, una riqueza impresionante y lo gestionan las juntas vecinales. Eso es mucho dinero al que no tienen acceso. Si las juntas vecinales dejan de depender de los Ayuntamientos y pasaran a control de la Junta, lo gestionarían ellos.
Sin duda hay una estrategia de vaciamiento del mundo rural para ahorrar en servicios
Y, luego, han utilizado a León como vertedero de las macro. Hubo explotaciones a cielo abierto, que es para ver qué restauración hicieron, los sinvergüenzas. Si analizamos el agua igual tenemos un poco la explicación de por qué los casos de cáncer en sitios como Laciana y como El Bierzo duplican y triplican los de otros lugares. Porque han envenenado los manantiales. Porque los cambios de aceite y demás se vertían directamente en el suelo. Porque hay balsas de decantación que no se han reparado y que no se han restaurado. Porque hay escombreras que siguen contaminando...
Por supuesto que es un plan y lo llevan a rajatabla. El problema es que yo creo que las leonesas y los leoneses ya hemos dicho basta, ya se acabó. Y ahora suenan otras macro, macroplantas de biogás, de fotovoltaicas... El plan continúa. Y no, ese no es el futuro que nosotros queremos. El de la contaminación y acabar con nuestros ecosistemas. Luego ya, la gestión de incendios que se ha hecho me parece...
¿Qué opinión le merece lo que pasó con los incendios: la gestión de la Junta de Castilla y León y cuál es la alternativa?
Mi pueblo ardió y los voluntarios apagamos el fuego, y el otro día tuve que escuchar a 20 centímetros de mi cara de una miembro del Partido Popular decir que había sido una gestión modélica en Europa. No había escuchado semejante barbaridad en toda mi vida.
No había medios aéreos. Las brigadas, por supuesto, también las han privatizado. Eran críos, cobraban 800 euros, estaban 16 horas trabajando y tenían un bocata que yo me lo comía con 3 años. Las condiciones en las que estaba esa gente eran inhumanas.
Todo el mundo conoce las palabras de este hombre que no le importa que le graben. Ha dicho [el consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez Quiñones] públicamente que es caro e innecesario mantener el operativo contraincendios todo el año. Frente a eso, nosotros lo que pensamos es que tiene que haber bomberos forestales en cada comarca. Los incendios se apagan en invierno, hay que hacer cortafuegos, hay que hacer planes silvopastorales, hay que limpiar los montes... Eso no significa, como dicen en la extrema derecha, talar bosques. No, limpiar es otra cosa.
La gestión es nefasta y, bueno, también tengo una opinión sobre dónde debería estar el máximo responsable o los máximos responsables de esa gestión, que son Quiñones y [Alfonso Fernándes] Mañueco, [el presidente de la Junta]. Yo creo que deberían estar 'a la sombrecita' de un calabozo, porque han muerto cuatro personas en León, miles de animales salvajes que nunca vamos a saber las cifras porque no quieren y han muerto cientos de animales domésticos de explotaciones que tienen que cerrar, que prometieron pagar, no se sabe tampoco qué cuantía porque eso lo establecen ellos, pero a día de hoy no se ha cobrado. Yo creo que aquí hay una responsabilidad.
El problema es que en la política de este país no hay responsabilidades, no hay dimisiones. Quiñones debería haber dimitido de inmediato, debería haber dado la cara, pero ahora saca leyes que contradicen a la Unión Europea, como poder cazar en esos lugares y poder pastar con nuestros animales. Yo creo que todo el mundo sabe que en 5 años ese terreno no se puede tocar. Y, otra cuestión que nos causa pánico, es qué restauración van a hacer ahí. Esperemos que no aparezcan los típicos pinos que les encantan en la Junta.
En la política de este país no hay responsabilidades. Quiñones y Mañueco deberían estar 'a la sombrecita' de un calabozo por la gestión de los incendios
Viene de una comarca [Laciana] marcada por la minería del carbón, y este pasado año hemos tenido siete muertos en la provincia de León en accidentes mineros que ya no tocaban, por decirlo de alguna manera. La transición justa parece que no ha llegado o que ha fallado. ¿Cómo lo valoráis desde Podemos?
La transición justa no ha llegado y no se la espera. Yo creo que ni siquiera éramos conscientes de que había explotaciones de ese tipo. La Junta sabía cuándo se cerraban las minas y se finiquitaban las centrales, ¿dónde están esas alternativas? No han llegado. En Podemos lo que decimos es que no podemos esperar a que lleguen. Tenemos que generar un nuevo modelo productivo y tiene que que salir de los productos que tenemos aquí: la ganadería, el turismo sostenible... ¡No hay otra!
Para eso son fundamentales cuestiones como el parque agroalimentario de El Bierzo, para que las ocho marcas de calidad que tienen, una de las comarcas que debería ser la despensa de medio país, sean muchas más. Es fundamental la terminal de carga del aeropuerto de León, la Feve... Y aquí es donde los consejeros te dicen, “Uy, madre, pero qué inculto, la Feve es de ámbito estatal y la terminal es de Aena, también ámbito estatal”. Bueno, anda. Como si no hubiese consorcios y mil maneras de intervenir la Junta. El parque agroalimentario, de hecho, es una promesa suya y ahí sigue en el limbo.
La transición justa no ha llegado y no se la espera. Tenemos que generar un nuevo modelo productivo con lo que tenemos
Y, entroncando con esto, están los macroproyectos energéticos.
Parece que es inevitable avanzar hacia un modelo de energías más limpias para cumplir los objetivos del cambio climático, pero a la vez se generan muchas tensiones en los territorios por la magnitud de estos proyectos.
¿Cuál es la propuesta de Podemos sobre estos macroproyectos?
¿Sabes cuál es la confusión? Que las energías renovables no todas son limpias. Ese es el gran error, y Podemos apuesta por las energías renovables. El macro no es la solución. Ni macrogranjas en el ámbito agropecuario, ni macroplantaciones de placas solares ni de molinos gigantescos...
Con 1.200 juntas vecinales, lo primero que hay que hacer es apoyar a esas juntas vecinales y lo segundo las comunidades energéticas. Por qué en mi pueblo hay un salto de agua que pertenece a, me da igual la multinacional que sea, y no puede ser un salto de agua que explote, gestione y dé energía prácticamente gratuita al pueblo. Por qué se echa la gente las manos a la cabeza cuando decimos que necesitamos una empresa pública de energía en León.
Tenemos a Ciuden, que es un centro de I + D + i, que dependiendo de cuál sea el Gobierno lo apoya y lo deja subsistir o si llega otro lo asfixia y no le da dinero. Por qué las centrales de biomasa no son un poco más pequeñas, se captura CO2 y no se contaminan... Ya tuvimos empresas públicas de energía, lo que pasa que alguien se ocupó de privatizarlas, a lo mejor es que luego iban a trabajar a esas empresas. No sé, seré yo mal pensado.
El ‘macro’ no es la solución: ni macrogranjas ni macroplantas
En las elecciones del 2022 consideraba que Podemos era la formación más leonesista de las Cortes de Castilla y León. En un momento en el que el leonesismo está más en boga quizá que nunca, y también que puede ser decisivo en la provincia, ¿cuál es la posición de Podemos de cara a este 15M?
Nosotros lo tenemos muy claro. Apostamos por un referéndum, una consulta, o llamémosle como queramos. Además estamos convencidos de cuál sería el resultado. Estoy convencido de que León no quiere estar en esta Autonomía, porque nos están echando.
Hay que hacer varios matices y varios apuntes. El Bierzo, por ejemplo, sería necesario potenciar el Consejo Comarcal, porque a un berciano el tema del leonesismo tampoco le gusta mucho. Ellos tienen otro sentimiento... Somos una provincia inmensa y muy diversa, y eso lo único que hace es enriquecer. Hay que potenciar las comarcas.
Apostamos por un referéndum. León no quiere estar en esta Autonomía, porque nos están echando
Y, luego, lo que nosotros no vamos a querer nunca es un Reino de León. Suena un poco extraño, en Podemos el tema 'Reino' nos cruje bastante. Los antecedentes de nuestra monarquía tampoco dan para mucho más. Hay gente que habla de un leonesismo y de repente meten a Zamora y a Salamanca. Eso habría que preguntárselo a ellos. Yo bastante tengo con ser candidato por León y con hablar de mi provincia.
Creo que hay un leonesismo cada vez más profundo aquí y además provocado por este Gobierno de la Junta de Castilla y León que nos maltrata políticamente, nos aísla y que tiene un plan de acabar con todo lo rural. Es verdad que ese plan no se circunscribe solamente a León, hacen lo mismo en otras provincias, pero creo que hay que hacer esa consulta y votar, porque hay una percepción en la calle.
¿Cómo debería ser ese referéndum o consulta y cómo la Autonomía de León?
Yo creo que deberíamos preguntarle a los leoneses y a las leonesas, indudablemente. Se han hecho muchísimas consultas y muchísimos Ayuntamientos han hecho ya los trámites hace años y han hablado de ese leonesismo. No tendría sentido preguntarlo en Ceuta ni creo que tampoco en Segovia.
Cuando algunos hablan de Reino de León, imagino que Salamanca y Zamora muy felices tampoco están en esta Autonomía, pero que se lo pregunten a ellos. Nosotros bastante tenemos con con lo nuestro.
Si Podemos fuese llave para formar un Gobierno autonómico, ¿estaría dispuesto a facilitar la presidencia del PSOE? Y, ¿cuáles serían las líneas rojas en caso de que la respuesta fuese afirmativa?
Nosotros ya formamos un Gobierno con ellos. Lo que pasa es que el PSOE a veces es socialista y a veces es otra cosa. Nosotros gobernamos muy bien con ellos cuando son un poquito socialistas. Desde luego lo que están haciendo en el Gobierno central son unas líneas rojas clarísimas. Tienen que dar la cara respecto al tema de la OTAN, al conflicto de Israel y a todas las cuestiones que no se puede uno poner de perfil.
Es especialmente sangrante el conflicto del genocidio que los israelitas están llevando a cabo en Palestina. Cómo apoyan a Donald Trump o se callan sin tener en cuenta que esa cabeza pensante puede invadir mañana a cualquiera. No es cuestión de Venezuela o Irán, es que mañana puede invadir a Bélgica porque a saber lo que habrá ahí dentro de esas neuronas medio apagadas. Entonces, las líneas rojas las marca el propio PSOE. Lo que es bastante evidente es que nosotros no facilitaríamos el Gobierno a otras formaciones.
Ya gobernamos con el PSOE y no facilitaríamos el Gobierno a otras formaciones
¿Y línea rojas que se tuvieran que cumplir en León?
Esa consulta sería una línea roja, pero ahí el PSOE también está muy dividido, porque el alcalde de León sí que apuesta por ello y, sin embargo, el PSOE como partido autonómico no. Y que sea muy claro. No nos sirve un PSOE que divague, que se ponga de perfil. Queremos saber cuál es su opinión sobre el mundo rural, también apoyan los macroparques, sabemos lo que han firmado o dónde se han abstenido como en el tema Mercosur, que la gente habla muy poco de ello, pero el Mercosur se va a cargar al campo, por ejemplo, de Castilla y León. De momento está paralizado gracias a a Podemos en la Unión Europea. Tendríamos que tener una negociación seria y asegurar que se cumplan nuestras premisas, que son muy claras.
La consulta leonesista es una línea roja
Durante esta campaña se está produciendo un gran desembarco de 'primeras espadas' de los partidos mayoritarios tanto en León como en Castilla y León, ¿qué campaña va a hacer Podemos en la provincia?
Ya han venido el otro día a la manifestación de la Sanidad en Valladolid Ione [Belarra] e Irene [Montero]. La agenda de estas personas es prácticamente día a día, pero siempre nos hemos sentido muy apoyados.
En el 2022 vino Pablo Iglesias y no tengo ninguna duda de que ahora nos van a apoyar. De todas maneras, tampoco es algo especialmente significativo. Creo que estamos en un momento en que las campañas son otra cosa. Los mítines espectaculares que llenaban estadios de fútbol se han acabado. La gente no quiere eso. Ahora hay que adaptarse.
Ahora hay campañas en redes sociales, en prensa, esta entrevista... Lo que hay que insistir es en que la gente se lea los programas y, sobre todo, tenía que haber un notario para obligar a cumplirlos, porque el papel lo acepta todo.