Ester Muñoz arremete contra la herramienta del Gobierno para medir el odio y la compara con medidas de Venezuela

EFE

La portavoz del PP en el Congreso de los Diputados, Ester Muñoz, ha sostenido este jueves que HODIO, la herramienta anunciada por el Gobierno para rastrear la huella de los discursos de odio y la polarización en redes sociales, le recuerda “a una iniciativa de los Kirchner en Argentina y a otra que hizo el régimen de Maduro en Venezuela”.

Ester Muñoz ha hecho estas declaraciones a los periodistas durante su visita a Cistierna en un acto celebrado con afiliados y simpatizantes del PP en el marco de la campaña de las elecciones autonómicas del próximo domingo en Castilla y León.

Muñoz se ha referido de ese modo a la herramienta que presentó el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y que servirá para rastrear la huella de los discursos de odio y la polarización en redes sociales y exigir a los responsables de las plataformas que rindan cuentas por su permisividad con estos contenidos.

“Lo que me extraña es que, generando una herramienta de esta naturaleza, no colocasen a su mayor experto del Gobierno para que la hubiese presentado, el señor Óscar Puente, que es el mayor generador de odio de todo el país”, ha añadido.

A su juicio, en ese caso, Puente “habría dedicado unos cuantos insultos, que es lo que hace habitualmente”, según Muñoz, quien además ha afeado al ministro su referencia a la salud mental de la presidenta de la Comunidad de Madrid.

“Estamos en un momento en el que las enfermedades de salud mental no paran de crecer, es una preocupación absoluta, y tenemos un ministro que se ríe de la salud mental de las personas, que se dedica a insultar a las personas hablando de su salud mental”, ha concluido. 

En materia más local la expresidenta del PP de León ha pedido al Ministerio de Sanidad más médicos y pediatras para Castilla y León para mejorar la atención sanitaria en el mundo rural. Lo ha hecho en su visita a la Montaña Oriental donde su partido ha prometido un nuevo centro de salud si vuelven a gobernar, en un lugar con habituales protestas por deficiencias en la atención sanitaria.