León veta la entrega a familias de restos de paseados por franquistas, uno exconcejal, y ahora piden hacerlo en San Marcos
La ciudad de León iba a saldar una vieja deuda, a cerrar una sangrante herida histórica abierta, con un exconcejal socialista del Ayuntamiento 'paseado' a manos de pistoleros falangistas y enterrado en una fosa en el pueblo de Mansilla de las Mulas tras triunfar el golpe de Estado de 1936. Pero finalmente no podrá ser. La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) denuncia que, a pesar de haberse otorgado todos los parabienes, al final el Ayuntamiento ha vetado con diferentes excusas que se celebre en sus instalaciones un simbólico acto de entrega a familiares de los restos desenterrados en Mansilla de cuatro de ellos. Y eso a pesar de que uno, Miguel Carro Llamazares, fue concejal en el Consistorio leonés.
Según denuncia hoy la organización, el pasado 29 de abril la asociación solicitó formalmente un espacio para llevar a cabo la entrega de los restos a las familias y Alcaldía ofreció la participación del alcalde, el socialista José Antonio Diez, “en el acto que se celebraría en el Salón de Plenos el viernes 5 por la mañana”, no un sábado porque “las bodas se celebran los sábados”.
Según el relato público de la asociación memorialista, encargada hace un año de la exhumación que desenterró a Carro y otros tres cuerpos de las decenas de represaliados por el franquismo en Mansilla, con la respuesta oficial municipal ARMH pudo en marcha toda la coordinación, incluido el desplazamiento de familiares incluso desde otras comunidades autónomas.
La sorpresa ha llegado “esta semana”, cuando “la Alcaldía se ha puesto en contacto con la asociación para decir que el acto no se podía celebrar en esas condiciones, en esa fecha y en ese lugar”, lamenta la organización. Y los argumentos esgrimidos han sido varios: “que no se puede hacer una entrega de restos en un espacio municipal, que se va a celebrar una boda ese día y a esa hora, o que no se ha logrado un acuerdo con los grupos municipales”, asegura la asociación en una nota de prensa.
La indignación ha prendido, al recordar la ARMH que su organización “ha hecho entrega de ese tipo de restos en diversos ayuntamientos sin ningún problema, uno de los últimos en el salón de plenos del Ayuntamiento de A Coruña”. También recordando que “fue la propia Alcaldía la que determinó que se celebrase el acto un viernes porque las bodas eran los sábados”. “Y con respecto al acuerdo con los grupos municipales, un acto de este tipo puede ser decretado desde la Alcaldía”, concluyen, desmontando lo que consideran un abanico de excusas.
Más presión para Paradores por San Marcos
Lejos de achantarse, la asociación ha optado por incrementar la presión. Lo ha hecho solicitado por registro la cesión de un espacio al Parador de San Marcos“ para celebrar este simbólico acto familiar, teniendo en cuenta que de allí, cuando era uno de los más terribles campos de concentración del régimen golpista, ”que fueron sacados los cuatro hombres que fueron asesinados y enterrados en una fosa común en Mansilla de Las Mulas“.
Los familiares respaldan esta petición por considerar de un “enorme valor simbólico que la entrega de los restos a las familias se llevase a cabo en el mismo lugar en el que los cuatro republicanos estuvieron detenidos y del que fueron extraídos por pistoleros falangistas” que acabaron con sus vidas sin que nadie pagara jamás por ello. La petición registrada está sobre la mesa del ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, así como se ha enviado copia a los responsables del Parador de San Marcos y a la propia Presidencia de Paradores de España.
Hace cerca de un año fue en un ayuntamiento leonés, el de Mansilla, entonces con gobierno y alcaldesa del Partido Popular (PP), donde no hubo problemas en realizar un Pleno extraordinario en desagravio y memoria de los únicos cuatro 'paseados' que fueron localizados en su cementerio, de entre los muchos que se sabe que recibieron los balazos mortales de falangistas descontrolados y con la total permisividad del régimen fascista. Diferentes testimonios hablan de escenas desgarradoras, con frases como que “los mataron como a conejos”.
Demás de los emocionados testimonios de los familiares, y la presencia de muchos de ellos, por unanimidad se acordó el futuro honor de dedicarles una calle del municipio: la futura Calle Vecindario Represaliado en 36.
Los cuatro que han sido identificados
La fosa excavada por la ARMH esperaba más, pero al menos pudo identificar ya sin duda, según cotejó después con el ADN de sus descendientes, los restos mortales de cuatro fusilados a traición un 18 de diciembre de 1936. Para el caso del Ayuntamiento de León, es especialmente relevante el perfil de Miguel Carro Llamazares, concejal del Ayuntamiento de León, presidente de la Agrupación Socialista de la capital y miembro de UGT. Fue detenido en agosto de 1936, como su amigo, alcalde y periodista Miguel Castaño. Tras su muerte, las autoridades franquistas confiscaron y subastaron su patrimonio para hacer frente a una deuda que le había sido impuesta por la irónica acusación de “traición”. También destaca José Fuertes Martínez, un joven abogado de 24 años natural de Trobajo del Camino y militante de Izquierda Republicana, que igualmente fue detenido y encarcelado en San Marcos. Además de la represión sufrida, sus bienes permanecieron embargados hasta 1959, después de que se le impusiera una multa de 1.000 pesetas.
La relación de represaliados recuperados incluye a Fernando Blanco Sandoval, de 25 años, tipógrafo, editor del semanario socialista Iskra y dirigente de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) en León, una de las organizaciones juveniles más activas del movimiento obrero y republicano en la provincia durante la Segunda República. Junto a él se ha identificado a Mariano López López, natural de Matapozuelos (Valladolid), que trabajaba como mozo ferroviario y simpatizaba con el Frente Popular. Tenía 36 años cuando fue detenido de forma ilegal y después igualmente ejecutado extrajudicialmente.
Más de 20 calles de honor franquista permanecen
Hay que recordar, ante la negativa institucional del equipo de Gobierno a albergar este acto de desagravio y memoria histórica, que en la ciudad permanecen por inacción de grupo socialista y su alcalde, José Antonio Diez, más de 20 calles que incumplen desde hace 19 años la Ley de Memoria Histórica, y después la de Memoria Democrática, al mantener nombres de destacados personajes del régimen franquista. Entre ellos, nombres como Generalísimo Franco, General Millán Astray, General Sanjurjo, General Yagüe o José Antonio, por Primo de Rivera, fundador de la Falange que el dictador abrazó. Hace años que no ofrece compromisos ni fechas concretas para el cumplimiento de la mencionada Ley.
Por su parte, Paradores Nacionales, la red estatal de hoteles de lujo histórico que tiene en San Marcos uno de sus joyas de cinco estrellas por decisión del propio Franco en la década de los 60, sigue en el punto de mira por no haber atendido apenas a las voces que exigen identificar el monumento plateresco como Lugar de Memoria, por haber sido sede de uno de los peores campos de concentración del país, con hasta 12.000 hacinados al mismo tiempo y sumando cerca de 40.000 cautivos en toda su existencia, según cifra José Cabañas con datos oficiales del régimen.
La ARMH encabeza esas voces, que se han llegado a contar por cientos de firmas, que censuran que el Estado aún esconde el horror allí vivido, exigiendo cuando menos una placa exterior de desagravio, más allá del acto exclusivo e íntimo celebrado en 2021 todavía en plena pandemia y protagonizado por el artífice de la Ley de Memoria, José Luis Rodríguez Zapatero. Y el fin de agravios constantes como los que se han convertido en escándalo en recientes fechas.