Un libro recupera en el Musac una década de creación colectiva en torno a la salud mental

Agencia EFE

El Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León (Musac) ha impulsado la publicación de La rara troupe. Mediación artística, creación audiovisual y salud mental, un libro que recoge más de una década de trabajo de este colectivo que convirtió la creación audiovisual en una herramienta para cuestionar las categorías tradicionales en torno a la salud mental.

El volumen, coordinado por nombres como Belén Sola Pizarro, Chus Domínguez, Lucía Estrella Serra Domínguez o Diego del Pozo Barriuso, entre otros participantes del proyecto, documenta una experiencia que desbordó los límites convencionales entre arte, mediación y ámbito sanitario.

El proyecto nació en el marco del Laboratorio de Antropología Audiovisual Experimental (LAAV_), un espacio de investigación y creación del Departamento de Educación y Acción Cultural del museo que combina disciplinas artísticas y científicas para analizar y representar al ser humano y los grupos sociales desde una perspectiva crítica y experimental.

Basado en metodologías colaborativas, pedagogías críticas y enfoques propios de la antropología cultural, visual y la etnografía, el laboratorio articula su actividad en grupos de trabajo que buscan generar conocimiento colectivo y prácticas artísticas alejadas de los modelos convencionales.

En este contexto, La rara troupe se consolidó desde 2016 como uno de los proyectos más significativos del LAAV_, reuniendo semanalmente a personas con y sin diagnósticos de salud mental en torno a la reflexión, el visionado y la creación audiovisual.

“Nos interesa generar un lugar de encuentro al margen de lo que se supone que debemos ser”, explican sus integrantes, que trabajan para desmontar categorías binarias como enfermedad/salud, profesional/amateur o inclusión/exclusión.

A lo largo de este recorrido, más de un centenar de participantes construyeron un proyecto basado en la autodeterminación, la crítica a los modos de producción neoliberales y el cuestionamiento del paradigma biomédico.

Con la cámara como herramienta política y poética, defendieron el derecho a narrarse en primera persona, a desertar de la normalidad impuesta y a ensayar formas de apoyo mutuo.

El libro recoge ahora esos aprendizajes: la creación colectiva sin jerarquías, el cuidado como metodología, la mediación artística entendida como práctica militante y la potencia emancipadora de lo común.

Sus películas -difundidas en festivales y ciclos de cine, museos y espacios de arte- funcionan como memoria y semilla, testimonio de una experiencia que, aunque provisional, sigue abriendo futuros posibles.

Durante estos años, el colectivo desarrolló numerosas producciones audiovisuales, talleres y procesos colaborativos que abordaron cuestiones como la vulnerabilidad, el cuerpo o la identidad, además de participar en contextos nacionales e internacionales, con hitos como La humana perfecta o Ya habremos olvidado, y su presencia en espacios como la Bienal de Berlín.

Aunque el proyecto ha tenido un carácter provisional, desde el LAAV_ subrayan que su legado permanece activo en las metodologías y formas de trabajo que ha generado.

“La salud mental más que un centro de atención es un contexto desde el que ver y ser vistas”, destacan reivindicando una “normalidad-rareza” que cuestiona los marcos establecidos.

La publicación incorpora además materiales como una línea del tiempo del desarrollo del colectivo, y se presenta como una herramienta abierta para repensar la relación entre arte, mediación y salud mental desde prácticas colaborativas y críticas.