Felechas vuelve a convertirse en capital de la música tradicional con una nueva edición de su encuentro cultural

Felechas volverá a convertirse este verano en el epicentro de la música tradicional con la celebración de una nueva edición de su Encuentro de Música Tradicional, una cita que reunirá durante los días 31 de julio y 1 de agosto a grupos llegados de distintos puntos de España. Organizado por la Asociación Cultural El Sestil de Felechas, con la colaboración del Ayuntamiento de Boñar, el Instituto Leonés de Cultura y la Diputación de León, el encuentro mantiene su objetivo de preservar, difundir y poner en valor el patrimonio musical y etnográfico de la montaña leonesa.

La programación arrancará el jueves, 31 de julio, con las actuaciones del acordeonista y cantautor lacianiego Sabu L'Aviseu y de los dulzaineros Arabitz, procedentes de Llodio, además de una cena de bienvenida abierta a los asistentes. La jornada principal tendrá lugar el viernes, 1 de agosto, con un desfile de pendones en Boñar, seguido de la misa y el pregón en Felechas, que este año correrá a cargo de Julia Franco Vidal, profesora del Conservatorio Profesional de Música de León y codirectora del Festival de Música Española de León. La jornada continuará con el tradicional desfile de pendones y charangas hasta el Prao y una comida popular.

El encuentro reunirá a una destacada representación de grupos de música, danza y folklore tradicional, entre los que figuran Andadura, Arabitz, Barrueco Pardo, Cuerpo Jotero, De Pena Sola, Enramada-Cantareiras, Entrambas Tierras, Firme y Taitas, Gaiteros de Felechas, Hala Kanta, Rokamador, Son de los Valles, Zarabete Gaiteroak y Zarzagán. La presencia de formaciones procedentes de León, Cantabria, Navarra, Salamanca, Bizkaia y Benavente volverá a convertir esta cita en un espacio de intercambio cultural entre diferentes tradiciones musicales del norte peninsular.

Más allá de las actuaciones, el Encuentro de Música Tradicional de Felechas reivindica el papel de la cultura popular como elemento de identidad y cohesión social. Bajo el lema El latido de nuestra tierra, la voz de nuestra memoria, la organización apuesta por mantener vivas las melodías, danzas e instrumentos heredados de generaciones anteriores y convertir el pequeño pueblo de la montaña leonesa en un lugar de encuentro donde artistas y público comparten escenario, convivencia y el compromiso de preservar un patrimonio cultural que sigue plenamente vivo.