Descubren el primer caso documentado de sífilis en León en una mujer de la alta sociedad de la Edad Moderna

La bacteria Treponema pallidum, causante de la sífilis.

Agencia EFE

Una mujer enterrada en la Edad Moderna, entre los siglos XVI y XVII, en el presbiterio de uno de los monasterios más importantes del Reino de León, el de San Miguel de Escalada, se ha convertido en un hallazgo excepcional al poder detectar en sus restos óseos la presencia más temprana de la sífilis –una enfermedad proveniente de América– en la provincia de León. Esta investigación aporta nuevas evidencias sobre la presencia histórica de esta enfermedad en España y su impacto en las élites sociales de la época.

Los restos, exhumados en las excavaciones realizadas en el templo Prerrománico Leonés entre 1983 y 1984, pertenecen a una mujer de entre 25 y 35 años, de unos 1,57 metros de estatura, cuya sepultura se encontraba situada junto al altar mayor.

Este emplazamiento –reservado tradicionalmente a figuras relevantes de la comunidad eclesiástica o a familias acomodadas– refuerza la hipótesis de que se trataba de una persona de notable estatus social.

La datación radiocarbónica del canino superior derecho sitúa el enterramiento entre los siglos XVI y XVII, un periodo (el comienzo de la llamada Edad Moderna), en el que la sífilis se propagó de forma intensa por Europa y se caracterizó, según los investigadores, por una mayor agresividad clínica.

El esqueleto se conserva en un estado excepcional, lo que ha permitido un análisis detallado de las lesiones. Los autores describen alteraciones compatibles con una infección por Treponema pallidum, la bacteria responsable de la sífilis venérea.

Una enfermedad que confundía a médicos y arqueólogos

Los autores recuerdan que la sífilis ha sido históricamente conocida como “la gran imitadora” por su capacidad para reproducir síntomas de otras enfermedades, tanto en vida como en los restos óseos. Por ello, el diagnóstico diferencial ha sido un reto tanto para la medicina histórica como para la paleopatología.

Monasterio de San Miguel de Escalada, donde se encontró el esqueleto.

En este caso, patologías como la tuberculosis, la lepra u otras infecciones crónicas fueron descartadas por la distribución anatómica de las lesiones y la presencia simultánea de caries sicca (una especie de tuberculosis ósea), hueso reactivo y procesos gomatosos muy característicos de la sífilis terciaria.

Pese a ello, las investigadoras advierten que solo el análisis de ADN antiguo permite distinguir con absoluta certeza entre sífilis venérea y otros tipos de treponematosis. Sin embargo, este tipo de análisis no siempre resulta exitoso en restos arqueológicos, por lo que el diagnóstico final se establece “como compatible” con Treponema pallidum.

Excepcional hallazgo

En España, los casos osteoarqueológicos documentados de sífilis son escasos en comparación con otros países europeos. El estudio incorpora este hallazgo al reducido conjunto de evidencias previas, procedentes de yacimientos como Saldaña (Palencia), San Nicolás de Bari (Burgos) o Huelva.

El estudio subraya que la sífilis fue una de las enfermedades más relevantes de los siglos XV y XVI, y que sus huellas en el registro óseo permiten reconstruir aspectos de la vida, la salud y la muerte en la Europa preindustrial.

El estudio lo firman Susana Gómez González, vinculada a la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Isabel I (Burgos) y al Área de Antropología Física de la Universidad de León, y por Ana Pilar Suárez García, especialista del Departamento de Patrimonio Artístico y Documental de la Facultad de Filosofía y Letras de la ULE.

Referencia: Gómez-González, Susana y Suárez García, Ana Pilar — 'Un caso de sífilis en la alta sociedad (ss. XVI-XVII d. C): Evidencia paleopatológica de una mujer enterrada en el altar mayor (Gradefes, León, España)'. Revista Paleopatología (noviembre de 2025) | DOI: 10.65108/revista/11-25/articulo-6/

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