Astorga diseña un epicentro logístico con un millón de metros para industrias y la reapertura del tren con La Bañeza

El Ayuntamiento de Astorga y la Cámara de Comercio han desvelado el diseño de un plan que busca cambiar los contrapesos económicos y logísticos de la provincia para situar por primera vez a esta ciudad, enmarcada en el centro geográfico de la provincia, en un nuevo epicentro del Corredor Atlántico de comunicaciones y asentamiento industrial.

El llamado Plan Integral para el Desarrollo Económico de Astorga y su comarca es una estrategia a medio y largo plazo que aspira a unir las fuerzas potenciales de dos posiciones estratégicas ferroviarias, como son el Corredor Atlántico y la Ruta de la Plata, inspirada en la trascendencia histórica de la romana Vía de la Plata de norte a sur de la península.

El proyecto se articula en torno a tres grandes ejes: la creación de un nuevo suelo logístico-industrial de hasta un millón de metros cuadrados en el entorno del barrio de San Andrés, la reordenación e integración urbana de las infraestructuras ferroviarias en el barrio de Puerta de Rey y la reapertura del subtramo ferroviario Astorga-La Bañeza, de la vieja Ruta clausurada en 1985, como ramal de mercancías.

Tal y como explicaron el alcalde de Astorga, José Luis Nieto (PP) y el presidente cameral, Juan José Alonso Martínez, y el secretario de la Asociación Ferroviaria Cultural Reino de León, Eduardo Tocino, la propuesta que será elevada a la Junta de Castilla y León, al Gobierno de España y a la Diputación de León. Están convencidos de que serán sensibles a la pérdida de actividad industrial y de población que arrastra el centro de la provincia, agravada en los últimos meses por el cierre de la azucarera de La Bañeza. Según el Ayuntamiento, se trata de una oportunidad “histórica” para generar empleo, atraer inversión y reequilibrar territorialmente el desarrollo de León.

Un nuevo polo logístico, también para la industria de defensa

El principal eje del plan se localiza en el barrio ferroviario de San Andrés, donde se proyecta una gran plataforma logística e industrial intermodal vinculada directamente al ferrocarril. El ámbito dispone de una superficie total cercana al millón de metros cuadrados, con una primera fase de 350.000 metros cuadrados al oeste del eje ferroviario y una segunda de 630.000 metros cuadrados al este.

Sólo las obras para urbanizar el suelo tienen un coste estimado de 9,5 millones de euros. El dinero saldría del apoyo económico de la Junta, a través de un Plan Regional de Ámbito Territorial, fórmula ya utilizada en desarrollos como Villadangos del Páramo. Hay que contar con que en pocas semanas habrá elecciones autonómicas, precisamente.

A ello se sumaría una fuerte inversión en infraestructuras ferroviarias, que se integraría en el proyecto de mejora de la línea León-Ponferrada incluido en el Corredor Atlántico, actualmente en fase de estudio de viabilidad por parte del Ministerio de Transportes. Esta parte no está cuantificada.

El diseño del área logística contempla una estación de mercancías moderna, con vías de clasificación y apartado de hasta 1.000 metros de longitud -muy por encima de los 740 metros mínimos exigidos por la Unión Europea, explanadas para contenedores, graneles y vehículos, y reserva de espacio para futuras autopistas ferroviarias. El objetivo es permitir la formación de trenes largos y competitivos, reduciendo costes logísticos y mejorando la conexión directa con los puertos del norte y del sur de la península.

Uno de los elementos singulares del proyecto es su concepción dual, válida tanto para usos civiles como militares, lo que posicionaría a Astorga como enclave estratégico también para la industria de defensa.

El plan incorpora además la rehabilitación del patrimonio ferroviario histórico del antiguo poblado de San Andrés -talleres, viviendas y edificios auxiliares- para destinarlos a oficinas, espacios de coworking, servicios empresariales y usos institucionales. Destaca también la propuesta de recuperación del silo de cereales como almacén logístico vertical, generador energético mediante placas solares o incluso espacio gastronómico y un posible mirador, junto a la mejora ambiental de los arroyos Jerga y Moldera y el aprovechamiento de la subestación eléctrica existente.

Reordenación ferroviaria: ganar en Puerta de Rey y eliminar barreras

El segundo eje del plan aborda la integración del ferrocarril en la ciudad y la regeneración urbana del entorno de la estación de viajeros de Puerta de Rey. El traslado de las operaciones de mercancías a San Andrés permitiría liberar suelos ferroviarios infrautilizados y eliminar el efecto barrera que históricamente ha separado el barrio de la estación del resto de Astorga.

La propuesta incluye una nueva configuración de la actual estación de viajeros, con dos vías pasantes centrales para trenes sin parada y dos vías de apartado con andenes de al menos 400 metros, aptos para trenes en doble composición. Esta reorganización permitiría mejorar la velocidad de acceso a la ciudad, hoy limitada por trazados obsoletos, y preparar la infraestructura para el futuro desarrollo del Corredor Atlántico.

En materia de movilidad, el plan contempla la mejora de los pasos superiores existentes y, especialmente, la construcción de un nuevo paso inferior en la N-120, que sustituiría la actual pasarela metálica y permitiría el tránsito seguro de vehículos, peatones y ciclistas, un aspecto clave para una ciudad atravesada por el Camino de Santiago. La operación abriría la puerta a nuevos desarrollos residenciales y espacios verdes, con el objetivo de atraer población y ofrecer vivienda asequible ligada al impulso industrial.

La reapertura inmediata del ramal Astorga-La Bañeza, 25 millones

Como tercera palanca de apoyo, el Ayuntamiento defiende la reapertura urgente del subtramo ferroviario Astorga-La Bañeza como ramal exclusivo para mercancías, sin esperar a la recuperación completa de la línea Astorga-Plasencia, histórica reivindicación que el Ministerio aún baraja con un esperado estudio de viabilidad pero un planteamiento con horizonte en el año 2040, como pronto.

Se trata de un tramo de unos 24 kilómetros cuyo último servicio de mercancías data de 1996 y que presenta, según los técnicos, importantes ventajas administrativas y técnicas: no requiere expropiaciones, puede reutilizar la plataforma existente y no precisa estudio informativo ni declaración de impacto ambiental al no modificar sustancialmente el trazado.

La inversión necesaria para poner en servicio este ramal se estima en torno a 25 millones de euros, con un plazo aproximado de tres años desde el inicio de los trabajos: pocos meses para la redacción del proyecto técnico y alrededor de un año para la ejecución de la obra. El tramo podría explotarse como una short line, un modelo de línea capilar de mercancías ampliamente utilizado en países como Francia, Alemania o Estados Unidos, con resultados positivos en términos de empleo y rentabilidad.

El ramal permitiría conectar directamente los polígonos industriales de Astorga, Valderrey, Riego de la Vega y La Bañeza con la red ferroviaria de interés general y el Corredor Atlántico, facilitando la salida de mercancías hacia los puertos y reforzando las opciones de reindustrialización del eje central de la provincia. La Diputación de León ya ha manifestado su disposición a colaborar en la financiación, mientras que el Ayuntamiento reclama ahora el respaldo de la Junta y del Gobierno central. También se han aprobado sendos apoyos en los plenos de las dos ciudades, que ahora gobierna el PP.

Tras el éxito de Villadangos

El plan integral se enmarca en las estrategias europeas de transporte sostenible y desarrollo territorial, alineándose con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y con la Estrategia Logística de Castilla y León 2030, dotada con cerca de 300 millones de euros. Desde el Ayuntamiento de Astorga subrayan que la iniciativa no es un proyecto aislado, sino una “visión de comarca” que busca generar sinergias entre municipios y ofrecer una alternativa real de futuro al corazón de la provincia de León, visto además que el exitoso polígono de Villadangos del Páramo -entre Astorga y León- ya se ha duplicado de espacio y aún así se llena a un gran ritmo. Allí fue necesario construir un nuevo ramal de tren entre el Gobierno y una pequeña parte la Junta, mientras en Astorga la infraestructura ferroviaria ya existe.

La documentación presentada será ahora remitida a las distintas administraciones para su inclusión en los instrumentos de planificación estatal y autonómica, con el objetivo de convertir esta hoja de ruta en un proyecto ejecutable y financiado.