León aumenta el dinero por participar para desbloquear el boicot al desfile 'uniformado' de pendones de San Froilán
El Ayuntamiento de León cree haber puesto fin a semanas de tensión, negociaciones, amenazas y decisiones drásticas que parecían poner en riesgo la tradicional celebración del desfile de pendones concejiles en la mañana de la fiesta de San Froilán en la capital leonesa. Y cree haber conseguido que este evento brille como otros años, esta vez el domingo 4 de octubre, con la habitual participación de más de 300 pendones y pendonetas de otros tantos pueblos de la provincia leonesa, en su recorrido por el centro de la ciudad.
Hace apenas cinco días todo parecía en el aire, al aprobarse el viernes por mayoría absoluta en el seno de la Asociación de Pendones Concejiles Reino de León el rechazo frontal a asumir, como todos los años, la organización de este vistoso desfile. Un 'no' rotundo que argumentaban en el rechazo a lo que consideraban algunas nuevas imposiciones por parte del Consistorio leonés.
La polémica se centraba, principalmente, en la inicial imposición y posterior “recomendación” de que los grupos que izan y acompañan estas gigantescas banderas de cada pueblo fueran vestidos con los trajes regionales tradicionales de su comarca, zona o pueblo. El Ayuntamiento apenas dejaba la alternativa de que quien no dispusiera de esta indumentaria pudiera sólo acudir con pantalón negro, camisa blanca y calzado oscuro, y fajín en el caso de los hombres.
Sin embargo, la Asociación se hizo eco de una auténtica rebelión de una mayoría de pueblos participantes, como por ejemplo 39 vinculados al entorno de La Virgen del Castro, en Castrotierra, que se plantaron manifestando públicamente su “más absoluto enfado, descontento y desacuerdo” con esta nueva obligatoriedad, que criticaban como una “imposición arbitraria”. Exigían ya entonces un respeto del Consistorio de León a “la autonomía, los colores y la indumentaria propia de cada agrupación”, habitualmente con camisetas del mismo color identificativo de cada localidad y estampado el nombre del pueblo.
Sin embargo, apenas cinco días después, donde la Asociación dijo 'no' ahora parece que se reconvierte en un 'sí'. Es al menos lo que ha asegurado el equipo de Gobierno que preside el alcalde José Antonio Diez, que en una escueta nota de prensa anuncia que el Ayuntamiento se sumará a la asociación para una “organización conjunta” del evento.
La poca novedad que se resalta es que “el desfile mantendrá así las mismas características que en años anteriores, conforme al convenio suscrito por ambas partes” y a mayores parece constar ahora literalmente que “en la indumentaria” de los participantes de cada localidad “se sugiere” el uso del traje tradicional pero “sin que la vestimenta sea excluyente”.
Los premios y cambios en el dinero
Y para incentivarlo, en vez de castigarlo, insiste en incorporar un premio en metálico “a la mejor indumentaria al acompañamiento de las enseñas”. Un premio que se igualará en cuantía, 250 euros, al que hasta ahora se otorgaba “a la mejor exhibición y manejo de pendones concejiles”.
Pero la principal novedad es también económica, aumentando la cuantía de la subvención a cada pueblo por participar: ahora se anuncia un pago de 200 euros para cada uno de los primeros 200 pendones inscritos, es decir, una cifra total de 40.000 euros. Sin embargo, en el convenio del año anterior la cuantía era de 170 euros por cada grupo con uno o más pendones, que se rebajaban a 100,00 euros si sólo se aportaba una pendoneta.
Para tratar de cerrar lo más posible este episodio que ha tensionado como nunca la celebración, el Consistorio garantiza que “este desfile mantendrá las bases reguladoras establecidas para la inscripción de las enseñas en base a las cuales se garantiza la presencia de pendones y pendonetas que se desplazarán a la ciudad de León en la citada jornada” del domingo 4 de octubre, en esta ocasión.
Y tercer año de boicot de carros engalanados
Hay que recordar, además, que otra habitual y vistosa tradición, la de los carros engalanados, alcanzará este año su tercer ejercicio de desencuentro total con los que fueron siempre organizadores de este otro desfile: La Asociación del Carro Tradicional Leonés. Han anunciado que volverá a boicotear el desfile y dejar fuera a sus más de 50 carros engalanados por seguir criticando al Ayuntamiento que no atienda sus demandas para modificar la organización del acto, especialmente en lo relativo al punto de salida, el recorrido y los tiempos de espera de los carros y los animales, vacas, bueyes, burros o caballos.
Las principales discrepancias se siguen centrando, para la asociación, en la seguridad del desfile, sobre todo en algunas calles estrechas del Casco Histórico, donde las aglomeraciones de público y las dificultades para realizar determinados giros pueden poner en riesgo tanto a los animales de tiro como a los espectadores, algo que ya ocurrió años atrás.
De este modo, también el Consistorio tendrá que organizar por su propia cuenta y con otros colectivos la presencia de los carros decorados a la antigua usanza, , una de las estampas más vinculadas al mundo rural y a las tradiciones leonesas que se viven cada año en la capital de la provincia.
El PP exige explicaciones
Precisamente este miércoles, el Partido Popular (PP) en el Ayuntamiento leonés exigía al alcalde, José Antonio Diez, que aclarara quién decidió introducir las recomendaciones sobre la indumentaria de los pendoneros y qué responsabilidad tuvo el Ayuntamiento en una polémica que ha enfrentado al Consistorio con la Asociación de Pendones del Reino de León. Por boca de su portavoz, David Fernández, consideran razonable cuidar la imagen del desfile, pero cuestionan que se plantearan cambios sin consenso con quienes mantienen viva esta tradición, que son los pueblos.
El PP exige saber en concreto las conversaciones previas, la participación prevista de los pueblos y cómo asumirá el Consistorio las tareas que realizaba la entidad, incluidos el transporte de varas y pendones y el coste que supondrá.