León reclama bajo la lluvia medidas para solucionar la crisis de la vivienda y que no funcione “como una mercancía”
Más de 1.500 personas han desafiado este sábado la lluvia para salir a las calles de León y reclamar medidas que garanticen el acceso a una vivienda. La manifestación, convocada por la Asamblea Vivienda León, ha partido de la plaza de Guzmán y ha recorrido el centro de la ciudad hasta San Marcelo bajo el lema 'La vivienda es un derecho, no un negocio', en una jornada marcada por el rechazo, apenas 24 horas antes, de los dos decretos de vivienda en el Congreso. La lluvia ha comenzado a caer de forma notable justo cuando ha comenzado la protesta.
La movilización ha trasladado a León el clima de protesta que se ha extendido por distintas ciudades españolas en las últimas semanas. El detonante más reciente ha sido la caída en el Congreso de los dos reales decretos-ley que incluían medidas de protección para personas vulnerables ante determinados desahucios, prórrogas de contratos de alquiler y otras medidas relacionadas con el acceso a la vivienda. PP, Vox y Junts votaron en contra de las normas, que finalmente no fueron convalidadas.
Durante el recorrido se han escuchado gritos contra el sector inmobiliario, así como contra el Gobierno y su gestión: “Gobierno responsable, rentistas culpables”, “Contra la especulación, expropiación” o “No toleramos ni un desahucio más”.
“La vivienda no es una mercancía”
Al finalizar el recorrido se ha leído un manifiesto en el que la Asamblea Vivienda León ha puesto el foco en el desahucio de Maricarmen, la mujer de 87 años que llevaba más de siete décadas viviendo en la misma casa y cuyo caso se ha convertido en uno de los símbolos de las recientes movilizaciones por la vivienda. El colectivo considera que su situación, junto con la de otras personas afectadas por desahucios, evidencia la dimensión social del problema.
El texto sostiene que la vivienda funciona actualmente “como una mercancía”: las casas se compran, venden y alquilan con el objetivo de obtener rentabilidad mientras las personas que necesitan una vivienda encuentran cada vez más dificultades para pagarla. Además vincula esta situación con el encarecimiento de los alquileres, los desahucios, el endeudamiento y el retraso en la emancipación de los jóvenes.
La Asamblea ha puesto un ejemplo concreto sobre la situación en León: según sus datos, dos de cada tres jóvenes destinan más de un 40% de su salario al alquiler, una situación que, a su juicio, se produce en un contexto de subida de los precios de la vivienda y de salarios que no han evolucionado al mismo ritmo.
Críticas a las administraciones y llamamiento a organizarse
El manifiesto leído durante la marcha también dirige críticas a la Junta de Castilla y León, a la que acusa de no desarrollar las herramientas previstas en la legislación estatal de vivienda y de no declarar zonas tensionadas, “Queremos denunciar públicamente la inacción, la dejadez y el boicot ideológico de la Junta negándose a declarar zonas tensionadas, a perseguir la especulación y el descontrol de los pisos turísticos y a ampliar el parque público de vivienda social ”.
La organización ha defendido además la necesidad de ampliar el parque público de vivienda social, limitar la especulación y abordar el impacto de los pisos turísticos. Su planteamiento pasa por considerar la vivienda como un derecho fundamental y no como un activo destinado prioritariamente a generar rentabilidad.
“El problema no puede reducirse simplemente a que 'faltan viviendas' ”, señalan en el manifiesto para criticar que la propuesta de “Construir más casas no garantiza el acceso a ellas”. Por ello señalan que “la cuestión es quién tiene la propiedad, quién especula y obtiene ingresos de ella”.
La movilización de este sábado ha cerrado con un llamamiento a mantener la organización y continuar las protestas. En el manifiesto, la Asamblea Vivienda León plantea incluso la necesidad de avanzar hacia una huelga general como una de las herramientas de presión social frente a lo que considera una situación de emergencia habitacional. Los sindicatos CCOO y UGT, presentes en la protesta, han dejado abierta la puerta a la convocatoria, una facultad exclusiva de ellos según la Ley.
Para finalizar han reivindicado que “Urge continuar escalando la lucha hacia la completa y real desmercantilización de la vivienda para su reconocimiento como un derecho fundamental”.