Visto que los efectivos y las condiciones meteorológicas no están resultando suficientes más de dos semanas después de los gravísimos incendios forestales que asolan buena parte de la provincia de León, son muchos los que miran al cielo y también miran a las previsiones meteorológicas de los próximos días en busca de una tregua al calor intenso y de la salvadora lluvia. Algo que ya ocurrió a comienzos de la semana pasada en el Parque Nacional de Picos de Europa cuando hizo acto de presencia la niebla y el orbayo.
Para ellos, parece de momento que podrían venir buenas noticias a corto plazo, esta misma semana. Al menos, este lunes la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé un cambio significativo del tiempo a partir de la mitad de la semana, una situación que de mantenerse podría ayudar a las tareas de extinción de los grandes incendios que siguen activos en la provincia de León, que son nueve pero la Junta ha reducido a cinco en apenas unas horas, no sin una gran polémica por los motivos de este cambio.
Ahora, tras una ola de calor que se prolongó durante más de dos semanas y que ha complicado los trabajos, se espera una bajada generalizada de temperaturas y la llegada de lluvias en las zonas de montaña, de momento en forma de posibles chubascos.
Según la Aemet, ya este martes 26 de agosto se esperan intervalos de nubes altas por la mañana y de evolución a partir del mediodía. “No se descarta algún chubasco aislado en la montaña por la tarde”, resalta Efe, incidiendo en que esto contribuiría a reducir el riesgo y aportar humedad a una zona duramente castigada por el fuego. Las previsiones señalan temperaturas mínimas sin cambios y máximas en ligero descenso en el norte, con viento flojo variable de componente suroeste en las horas centrales.
Las bajadas mayores podrían producirse ya más hacia el miércoles y el jueves. En puntos más de meseta como León capital no se aprecia posible lluvia pero sí en casi todas las zonas montañosas afectadas por incendios en activo. En la parte negativa, sí se aprecia que arreciará un poco el viento.
Por mencionar algún ejemplo, en el municipio berciano de Igüeña, donde continúan activos los incendio de Fasgar y de Colinas del Campo, el pronóstico anuncia a partir del miércoles un aumento de la nubosidad con probabilidad de chubascos que alcanza el 80%, acompañados de un descenso de las máximas desde los 29 ºC hasta los 23 ºC. El jueves y viernes las probabilidades de precipitación se mantienen elevadas, con registros de entre el 80 % y el 90 %, y temperaturas más frescas, que apenas superarán los 20 ºC.
Una situación similar se prevé en Encinedo, municipio afectado por el incendio de La Baña, donde el miércoles la probabilidad de lluvia se sitúa en un 65 %, con máximas que caerán de los 31 ºC registrados este lunes a los 24 ºC. El jueves y viernes las precipitaciones continuarán siendo probables, con porcentajes de entre el 55 % y el 75 %.
El esperado cambio de tiempo en ciertos untos sensibles de la provincia podría convertirse por fin en un aliado decisivo para los cientos de efectivos que trabajan sobre el terreno y que llevan más de dos semanas luchando contra algunos de los incendios forestales más graves de la historia de la provincia de León.