La Junta desvía fondos mineros para pagar la Semana Internacional de la Trucha y pasa a ser “de Castilla y León”

No es una maniobra inusual, de hecho cada vez prolifera mucho más. Pero esta vez quizá resulte más llamativa aún al conocerse que la exitosa Semana Internacional de Trucha, que alcanzará el próximo mes de octubre de 2026 su edición número 58, se pagará íntegramente con fondos destinados a intentar compensar a las cuencas mineras por el traumático fin del carbón.

Esta maniobra queda totalmente de manifiesto en la literalidad del contrato que ha impulsado en plenas vacaciones de verano la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, a través de la Fundación Patrimonio Natural. El pliego se dio a conocer el pasado 31 de julio y abre un período de presentación de ofertas para las empresas interesadas que concluye el próximo 24 de agosto.

El contrato recoge un precio total levemente superior a los 225.604 euros, especificándose que se trata de sufragar “servicios de esparcimiento, culturales y deportivos”, así como “stands de exposición” y también servicios de diseño de interiores, incluyéndose labores de promoción y publicidad. Los pliegos identifican además que una inmensa mayoría de los actos previstos se celebrarán en la capital leonesa, incluyéndose entre los más destacados una nueva cita ferial, que diluye el protagonismo de León en detrimento de la “marca Castilla y León”, o la instalación de balsas con truchas vivas para pescar en la Plaza Mayor de la capital.

A pesar de no tener reflejo directo en cuenta minera alguna, la totalidad de la financiación de esta nueva edición procederá, como reza el documento de licitación, del Fondo de Transición Justa (FTJ) proveniente de la Unión Europea. La excusa para no emplear, como lleva décadas haciendo la Junta, fondos presupuestarios propios y desviar ahora dinero destinado al reflotamiento de las comarcas mineras de León y Palencia, es que la Semana de la Trucha incluirá “actuaciones de promoción turística relacionadas con la biodiversidad y ecosistemas naturales”. Y entre ellas se aferra a las de “caza, pesca y naturaleza”. Eso a pesar de que el municipio de León está lejos de aquellos que albergaron minas o centrales térmicas, cuyo cierre causó un duro impacto económico, laboral y social que el antiguamente llamado Plan del Carbón debería aspirar a recuperar.

Casi el doble de presupuesto

La cifra de la edición de este año, la LVIII, nutrida ahora de los fondos mineros europeos, prácticamente duplica el presupuesto que se destinaban en las últimas ediciones, por ejemplo los 117.000 euros que admitió públicamente en sede parlamentaria el anterior consejero de Medio Ambiente, el leonés Juan Carlos Suárez-Quiñones. En concreto, supone casi un 93% más de dinero.

Con esa financiación, la Junta desarrollará un programa variado, sobre todo centrado físicamente en León ciudad, entre el 20 y el 25 de octubre, una nueva fecha ya modificada tras el parón del año 2024 para repensar y tratar de profesionalizar más la cita, como defendieron la Consejería y la Fundación Patrimonio Natural entonces. Ese bandazo no estuvo exento de duras críticas de colectivos que consideraban que la filosofía mantenida durante hace décadas y las fechas de primaveras tradicionales eran las únicas óptimas para la pesca de la trucha y la promoción de esta actividad tan ligada a los ríos de la provincia leonesa.

No quedaron ahí las polémicas: Unión del Pueblo Leonés (UPL) exigió, finalmente en vano, conocer el presupuesto de instalar una gran piscina de pesca en la Plaza Mayor leonesa, y el Partido Animalista Pacma se centró en denunciar el “uso cruel” de los ejemplares de trucha que se depositaron y pescaron en estas llamativas instalaciones.

Detalles del programa en octubre

Dentro de la nueva fórmula, la Semana Internacional de la Trucha de León concentrará este octubre de 2026 buena parte de su programación abierta al público en la capital, que reunirá las propuestas más numerosas y visibles de la cita. El principal reclamo será el Aula del Río, que volverá por segundo año a la Plaza Mayor entre el 20 y el 25 de octubre, donde personas anónimas y grupos organizados podrán practicar la pesca en unas grandes piscinas en el centro de la ciudad.

El espacio contará con dos balsas de 10 por 10 metros, equipadas con truchas vivas y agua oxigenada, para que niños y adultos puedan iniciarse en la pesca sin muerte. La instalación incluirá además carpas para talleres de montaje de moscas, actividades dirigidas a escolares y asociaciones de personas con discapacidad, así como una zona para exhibiciones y cursos de lanzado de sedal impartidos por monitores especializados, según recoge el pliego que sale a contratación.

Insertan la “marca Castilla y León” en la feria

La programación urbana se reforzará del 23 al 25 de octubre con una feria que ya levantará polémica desde la selección misma de su nombre. Y es que pasa de centrarse sólo en la provincia de León para, a partir de ahora, anunciarse bajo la “marca Destino Pesca Castilla y León”. Pretende, según el contrato, convertir el recinto ferial de León en epicentro del turismo de naturaleza. Con al menos veinte módulos para expositores, talleres y prensa, acogerá conferencias, presentaciones multimedia, demostraciones de montaje de señuelos y moscas, además del pregón oficial de apertura, la entrega de la Placa Conmemorativa y los premios de la Semana de la Trucha.

Frente a esta amplia concentración de actividades en León capital, la programación prevista en la provincia mantendrá un perfil más tradicional y deportivo. Los ríos leoneses albergarán competiciones y jornadas de pesca a la leonesa, junto con demostraciones técnicas en el medio natural, mientras que Vegas del Condado conservará actividades divulgativas en el Aula del Río Miguel Delibes.