La Junta aprueba tras un año de los peores incedios de El Bierzo medio millón de euros para evitar sus arrastres
La Administración autonómica declara de emergencia los trabajos en las cuencas del Valcarce, Burbia y Ancares, todos en la comarca de El Bierzo, mientras anuncia otros 258.000 euros para reforzar la detección de incendios desde el Centro de Defensa Contra el Fuego de León
La Junta de Castilla y León ha esperado prácticamente un año para poner en marcha los trabajos destinados a reparar los daños provocados por los grandes incendios forestales que afectaron a las cuencas de los ríos Valcarce, Burbia y Ancares. Y ha aprobado este jueves una inversión de 500.000 euros para acometer actuaciones de recuperación ambiental sobre las superficies quemadas, mediante un procedimiento de emergencia y con ejecución a cargo de la empresa pública Tragsa.
La actuación llega cuando el terreno lleva meses afrontando por sí solo las consecuencias de la desaparición de la cubierta vegetal y cuando este año ya se han producido graves episodios de arrastres de material forestal, cegando ríos, cortando carreteras y accesos a pueblos e incluso provocando daños personales. La pérdida de masa forestal deja los suelos más expuestos a la erosión y facilita el arrastre de cenizas y sedimentos hacia los cauces, especialmente durante episodios de lluvias intensas. Es precisamente para tratar de contener esos efectos por lo que la Junta plantea ahora una intervención que incluye medidas de protección del suelo y retención de materiales.
Los trabajos, al detalle
Como han informado en un comunicado, los trabajos contemplan la apertura y adecuación de pistas de acceso, la reparación de infraestructuras forestales, la trituración de árboles y el extendido de paja para proteger el terreno. También se construirán fajinas, albarradas, diques y otros elementos destinados a reducir la velocidad del agua y retener los sedimentos que puedan desplazarse por las laderas y cauces.
El programa incluye además la construcción de charcas, la instalación de pastizales, tratamientos contra plagas y la corta y retirada de restos de madera, junto con actuaciones destinadas a favorecer la recuperación de la vegetación mediante semillado o plantaciones.
La propia Junta justifica estas actuaciones por la necesidad de reducir la erosión, limitar la escorrentía y disminuir el riesgo de avenidas, inundaciones y contaminación de las aguas. También pretende evitar la proliferación de plagas en las masas forestales que sobrevivieron al fuego y favorecer la regeneración natural de los hábitats.
Más medios en el Centro del Fuego
Mientras la reparación de los montes llega con meses de retraso, la Junta también ha aprobado una nueva inversión de algo más de 258.000 euros para mejorar la capacidad de detección de futuros incendios. El Centro de Defensa Contra el Fuego de León contará con un sistema de vigilancia y monitorización vía satélite que funcionará las 24 horas del día.
El contrato, con un plazo de ejecución de 14 meses y cofinanciado por el Fondo de Transición Justa 2021-2027, permitirá realizar análisis de riesgos, detectar posibles igniciones de forma temprana y seguir en tiempo real la evolución de los incendios. El sistema se integrará además con la plataforma SINFO de Seguimiento de Incendios Forestales de la Junta.
La herramienta permitirá consultar y exportar imágenes y datos históricos, localizar automáticamente puntos de inicio de emergencias y medir las superficies afectadas. También incorporará programas para realizar simulaciones de incendios.
El contraste entre ambas inversiones resulta significativo: la Junta anuncia ahora tecnología para detectar antes los próximos incendios al mismo tiempo que comienza, casi un año después, a ejecutar sobre el terreno parte de la restauración de los daños provocados por los anteriores.