Los incendios forestales de Guímara y Caboalles de Arriba siguen el martes en nivel medio de riesgo

La situación de los incendios forestales que se encuentran activos en la provincia de León ha mejorado este martes respecto a la mañana del lunes 13 de julio, con dos incendios en nivel medio de gravedad en Guímara y Caboalles de Arriba, dos incendios controlados y tres estabilizados.

Así, los incendios que cuentan como activos y en un nivel 1 de peligrosidad siguen siendo los de Guímara y Caboalles de Arriba. El primero de ellos alcanzó este nivel durante la mañana del lunes, después de haberse originado durante la noche del domingo en una zona montañosa del municipio berciano de Peranzanes.

Las llamas han mejorado durante las últimas horas, eliminando las llamas visibles, aunque la Junta ha determinado mantener este nivel medio de peligrosidad, debido a la previsión de tardar más de 12 horas en estabilizarse. Además, se encuentra muy cerca de las localidades de Guímara y Chano.

Más de una treintena de equipos han participado en las labores de extinción de este foco desde su inicio, durante la noche del domingo; entre ellos, siete medios aéreos. Actualmente, trabajan una decena de miembros del operativo.

El foco de Caboalles de Arriba, que comenzó hace una semana por la caída de rayos, sigue también en nivel 1 de gravedad. Más de 70 medios han trabajado en la extinción de este incendio forestal; entre ellos, una decena de medios aéreos.

Además, la Junta da por estabilizado el incendio de Ribota de Sajambre, con foco en el Parque Nacional de Picos de Europa y que se originó desde el pasado 26 de junio. La Junta todavía no ha aportado una cifra de hectáreas quemadas por las llamas.

También se da por estabilizado el incendio forestal de Magad de Cepeda (en la localidad de Vanidodes), que quemó 3,4 hectáreas de matorral, según los datos aportados por la Junta. Sigue estabilizado el incendio de Navatejera que calcinó 20 hectáreas de un terreno de huertas y prados muy cercano a la localidad.

Los focos de Canseco y Remolina se dan ambos por controlados. En ambos casos aún no se ha aportado una cifra de hectáreas afectadas por los incendios.