Un incendio a las puertas de Astorga se suma al grave listado de siniestros en la provincia, 5 con máxima peligrosidad

La jornada de este miércoles 27 de agosto deja novedades significativas en la evolución de los incendios forestales que afectan a la provincia de León. La más destacada es la aparición de un nuevo fuego en el municipio de San Justo de la Vega, a las puertas de la ciudad de Astorga. El incendio se declaró a las seis de la tarde, con causa probable de rayos, y permanece activo aunque de momento con nivel 0, sin riesgo para la población en principio. Desde el inicio se han movilizado diez medios, entre ellos dos helicópteros y dos agentes medioambientales.

En contraste, llega una noticia positiva con la evolución del incendio de Oencia, que desciende a nivel 0 tras haber mantenido en vilo a la comarca de ElBierzo casi durante semanas.

A lo largo del día también se han adoptado medidas relevantes para la población afectada por los incendios. En el caso de los fuegos de Yeres y Llamas de Cabrera, las autoridades han anunciado el desconfinamiento de varias localidades que habían permanecido bajo restricciones por la proximidad de las llamas. Así, los vecinos de Peñalba de Santiago, Espinoso de Compludo, Carracedo de Compludo, Palacios de Compludo y Compludo ya pueden salir de sus casas, donde habían podido regresar recientemente, pero confinados.

En paralelo, en el incendio de Fasgar se han aplicado medidas de realojo con confinamiento urbano en varios pueblos de la comarca de Omaña, como Fasgar, Posada de Omaña, Vegapujín, Torrecillo y Barrio de la Puente. Con esta decisión, aunque los vecinos pueden permanecer en sus domicilios, deben evitar los desplazamientos y extremar las precauciones debido a la cercanía del fuego.

Pese a estas mejoras y avances, la situación general sigue siendo complicada. Continúan activos cinco incendios en nivel 2, el máximo de peligrosidad, que concentran los mayores esfuerzos de extinción. En la provincia de León permanecen activos los fuegos de Fasgar, Anllares del Sil, que ayer subió a ese nivel máximo, La Baña, Colinas del Campo de Martín Moro y Garaño, mientras que en Zamora sigue activo el de Porto.

En el caso de Fasgar, que se complicó en los últimos días con un nuevo foco en Igüeña-Colinas del Campo de Martín Moro las tareas de extinción se centran en cerrar el perímetro en aquellas partes donde es posible y contener el incendio en los lugares más desfavorables, a la espera de una ventana de oportunidad en las próximas horas. Pero las imágenes de la propia Junta de anoche son terribles.

El de Anllares del Sil es el otro que se encuentra en nivel 2 y que también data del 8 de agosto. Había bajado a nivel 1 el pasado lunes, pero registró en las últimas horas una reactivación en la proximidad de Anllarinos, por lo que se movilizaron medios terrestres y aéreos para darle prioridad y sobre todo defender el pueblo, que no ha corrido peligro. Ello obligó de nuevo a elevar su peligrosidad.

Respecto al incendio de Garaño, también en León y nivel 2 de IGR, los trabajos nocturnos de cierre con maquinaria y uso de fuego técnico fueron algo esperanzadores y se trataba de cerrar el perímetro a lo largo del día.

Finalmente, en el incendio de Porto-La Baña, de carácter autonómico al extenderse entre León y Zamora y en nivel 2 del IGR, se trabajó de manera positiva durante la noche, ya que la zona se mantuvo bastante fría, afirmaron desde el operativo, por que ha permitido “una evolución favorable en una zona muy complicada y compleja”, en la que “se sigue trabajando para intentar cerrar el incendio y poder atacarlo de forma definitiva”.

Además, se mantienen en actividad otros incendios de menor nivel, como el de Llamas de Cabrera y Barniedo de la Reina, donde el impacto y su larga duración deja una herida medioambiental y social muy grave.