Valderrey inaugura la ruta turística más accidentada de León: la 'Senda para cabras' dedicada a la desidia de la Diputación

Formas de protestar hay muchas: pancartas, concentraciones, manifestaciones, pitadas... Y luego están las más originales, como la que ha encontrado el Ayuntamiento de Valderrey, donde recurren a una de las tradiciones más arraigadas del mundo rural leonés: plantar un mayo. Solo que esta vez el muñeco no representa a un personaje cualquiera. Luce traje, corbata y el rostro del presidente de la Diputación de León, el socialista Gerardo Álvarez Courel, y aparece encadenado a las puertas del Ayuntamiento como protagonista involuntario de una campaña de protesta de lo más irónica.

La instalación reconvierte en sátira uno de los programas promocionales de la institución provincial, los recorridos turísticos llamados 'Un paseo por tu provincia'. Pero en este caso, Valderrey, en la comarca de la Sequeda, muy cerca de Astorga, propone una nueva experiencia que se acaba de inventar: la ruta 'Senda para cabras Gerardo Álvarez Courel'.

El cartel principal anuncia con solemnidad la incorporación de esta nueva propuesta al catálogo turístico provincial. Debajo, una descripción no exenta de sarcasmo invita a los visitantes a “volver al siglo XIX” recorriendo los caminos que unen las localidades del municipio por carreteras que, según denuncian los vecinos, presentan un inmenso estado de deterioro, incompatible con los estándares mínimos de seguridad y comodidad que cabría esperar en pleno siglo XXI.

La crítica no se queda ahí. El texto describe el itinerario atravesando pueblos del municipio, como Curillas, Tejados, Bustos, Matanza, Valderrey, Cuevas, Castrillo, Carral o Barrientos. Y anima a los conductores a “poner a prueba su vehículo”, en una ironía que apunta directamente a los numerosos baches, deformaciones y desperfectos que acumulan las vías de titularidad provincial tras años sin inversión pública de su titular, la Diputación. Junto a los carteles, varias fotografías muestran el firme levantado, los socavones y los tramos más deteriorados de estas carreteras, componiendo una especie de exposición al aire libre que documenta visualmente las quejas vecinales y que ha reunido el Consistorio, gobernado por un exsocialista, Gaspar Cuervo, que hace años ya lleva el bastón de mando como independiente bajo las siglas políticas del CRA )Ciudadanos y Ciudadanas Rurales Agrupados).

'Courel encadenado'

La pieza central de la protesta es el propio mayo, los textos son meramente explicativos. El muñeco emulando a Courel aparece encadenado frente al edificio consistorial, mientras un segundo cartel relata, en tono humorístico, que el presidente de la Diputación se habría encadenado durante la presentación de la nueva ruta para protestar contra “el indigno estado de las carreteras de la Diputación, que él mismo preside”.

La paradoja juega precisamente en el núcleo del mensaje: los mandatarios del municipio reprochan a la institución provincial que promocione recorridos turísticos por el territorio mientras mantiene, a su juicio, abandonadas algunas de las infraestructuras básicas necesarias para recorrerlo, sus arterias, sus carreteras.

La reutilización del mayo como vehículo de denuncia entronca en la tradición que, llegada la primavera, transmitía en los pueblos mensajes satíricos y reivindicativos. El resultado en este caso es una protesta que combina humor, tradición popular y mucha crítica política, en la idea de que antes de invitar a pasear por la provincia convendría garantizar que las carreteras permitan hacerlo sin necesidad de disponer de un vehículo todoterreno... o de unas buenas patas de cabra.