Mañueco entrega a Vox la Vicepresidencia y tres Consejerías de Castilla y León, bajo el mando del leonés Carlos Pollán

Dos meses y medio después de las elecciones autonómicas, el presidente de la Junta en funciones y candidato a la reelección, Alfonso Fernández Mañueco, y el líder del partido de extrema derecha Vox en Castilla y León, el leonés Carlos Pollán, escenificaron este miércoles en el vestíbulo de las Cortes el acuerdo de Gobierno alcanzado in extremis en las últimas horas entre ambas formaciones. El pacto, cerrado 80 días después de los comicios, consta de “19 ejes, 324 medidas y 62 páginas” y, aseveran, “garantiza la estabilidad del Ejecutivo autonómico durante los próximos cuatro años”.

Mañueco defendió que se trata de “un día bueno para Castilla y León” porque el acuerdo, afirmó, responde al resultado de las urnas y a la voluntad expresada por los ciudadanos el pasado 15 de marzo y “piensa en el futuro de las personas de nuestra tierra”. Según explicó, el documento aborda cuestiones relacionadas con el crecimiento económico, el empleo, el apoyo a jóvenes, mayores y familias, así como medidas vinculadas al medio rural, la agricultura y la ganadería. El candidato 'popular' adelantó además que el debate de investidura se celebrará, previsiblemente, la próxima semana.

Por su parte, Pollán celebró el entendimiento alcanzado con el PP que devuelve a Vox al Gobierno de la institución autonómica y aseguró que supondrá “un gran impulso” para las políticas de la Comunidad. Destacó especialmente las medidas relacionadas con vivienda, ayudas sociales, simplificación administrativa y el denominado “plan de choque” contra las políticas migratorias del Gobierno central. El líder de Vox incidió además en la denominada “prioridad nacional”, que plantea una asignación preferente de recursos públicos para las personas con “arraigo real, verificable y efectivo”.

El acuerdo contempla una Vicepresidencia Primera para Vox, que esta vez tendrá cartera, y tres Consejerías. El partido de extrema derecha asumirá de nuevo las áreas de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental; y Cultura, Turismo y Deporte, y suma una nueva, de Desregulación, Familia y Ayudas Sociales. La Vicepresidencia Segunda recaerá en el PP, que además asumirá competencias de Vivienda y Ordenación del Territorio, Igualdad de Oportunidades, Despoblación y Protección Civil.

El resto de carteras, que gestionará el PP, serán la Consejería de la Presidencia, la Consejería de Economía y Hacienda; la Consejería de Industria, Universidades, Empleo y Comercio; la Consejería de Sanidad y Bienestar Social; la Consejería de Educación; la Consejería de Medio Ambiente y Energía; y la Consejería de Movilidad, Transformación Digital e Inteligencia Artificial.

Durante la comparecencia, tanto Mañueco como Pollán intercambiaron elogios por el desarrollo de las negociaciones. El dirigente de Vox agradeció reiteradamente la “predisposición al diálogo” del candidato 'popular' y destacó el carácter “cordial” y “fluido” de las conversaciones mantenidas durante las últimas semanas. Mañueco, por su parte, insistió en que ambas formaciones habían sabido interpretar el mandato de las urnas y alcanzar un acuerdo que proporciona estabilidad a la Comunidad.

Entre las pocas medidas que avanzaron antes de la difusión íntegra del acuerdo figura un “plan de choque contra las políticas migratorias impulsadas por el Gobierno de Pedro Sánchez”, que tampoco especificaron, pero que viene siendo una de las reivindicaciones históricas de Vox y que el partido presentó como uno de los pilares del acuerdo con el PP en Castilla y León y el resto de territorios en los que cogobernarán.

El acuerdo, muy similar al alcanzado en comunidades como Extremadura y Aragón, confirma además la plena asunción por parte del PP de algunos de los planteamientos impulsados por Vox en materia migratoria, un terreno en el que ambas formaciones escenificaron una coincidencia total durante la comparecencia, de manera similar que ocurrió a la presentación del anterior acuerdo del PP con Vox que terminó rompiéndose.

El texto, de más de sesenta páginas, que se envió a los medios de comunicación después de la breve comparecencia de Mañueco y Pollán, solo recoge cuatro veces la palabra “mujer”. Una de ellas como una de las primeras medidas que tomará el Gobierno de coalición PP-Vox, prohibir el “uso del burka y nicab y de cualquier prenda similar en espacios públicos”, porque, argumentan, “no se permitirá la imposición de prácticas que invisibilizan a la mujer y vulneran los valores de igualdad y dignidad sobre los que se sustenta nuestra sociedad”. Las otras tres referencias son sobre beneficios fiscales a “víctimas de violencia contra la mujer” y políticas activas de empleo con otros “colectivos con mayores dificultades de empleabilidad como los jóvenes, personas con discapacidad, parados de larga duración, mayores de 45 años”.

En este pacto, no aparece mención alguna a la equiparación de 'todas las violencias' que machaconamente repetía el anterior líder de Vox en Castilla y León, Juan García-Gallardo, si bien tampoco se refieren a la violencia machista como tal.

La palabra igualdad aparece referenciada hasta en una decena de ocasiones, pero no como igualdad entre hombres y mujeres, sino siempre como igualdad “de oportunidades en todo el territorio”, en cuestiones de salud, de agricultura, “de acceso a un servicio básido de la TDT” o a las bonificaciones de uso del transporte público.