Los negacionistas del cambio climático: esos fantasmas
En primer lugar, pongamos las cosas en perspectiva: los negacionistas del cambio climático son cuatro gatos, y muchos de ellos repiten sus consignas por interés, porque ni ellos mismos se las creen.
Por lo demás, en la parte gruesa del asunto, los negacionistas del cambio climático son un hombre de paja creado por la facción contraria para meter sus programas en la agenda política, un poco al estilo de la Iglesia, que metía nombres de santos y oraciones encubiertas en todos los ámbitos de la vida para defender su libro.
Porque a ver, de verdad, ¿a cuánta gente conocéis personalmente que niegue el cambio climático? Que sí, que todos hemos leído a este o a aquel majadero, o hemos oído hablar de no sé qué cristofascistas que lo niegan. ¿Pero a cuánta gente real conocéis que niegue que el clima cambia y que el origen de este cambio es humano? Yo es que no conozco a ninguno, y mira que me muevo en ambientes de distinto pelaje. Lo más que llego a conocer es a alguno que afirma que el clima se está jodiendo y que la actividad humana es un factor más. O sea, un factor más, no que la actividad humana sea irrelevante o inofensiva. Y ese es el máximo de negacionismo que conozco. El puto máximo.
Lo que sí conozco es un montón de gente que tiene que apelar a estos negacionistas para vender sus políticas, un poco al estilo de lo que el PP hacía con ETA. Sin ETA se quedaban sin programa, y toda esta gente se queda en cueros sin negacionistas, así que los inventan, los multiplican y les dan altavoz para que la fiesta no decaiga. Como los inquisidores inventaban las brujas para quemar a las mujeres insumisas. Lo mismo.
Gracias a todos esos negacionistas que no existen se puede dar leña a quien uno quiera, a placer, echándole la culpa de que la Humanidad se vaya al carajo. Al final, la conclusión es que la culpa de que en Indonesia nadie recicle la basura es que la gente vota aquí a Abascal, y que disfrutaremos lo votado. La culpa de que China e India no firmen ningún tratado para reducir emisiones es del colonialismo, y pagaremos por nuestros pecados históricos. La culpa de que los norteamericanos ensucien media atmósfera con sus coches de dos mil kilos es que los españoles compramos pocos coches eléctricos.
Y todo así.
Porque los negacionistas son unos asesinos que acabarán con nosotros. Y no sé vosotros, pero yo no los encuentro por ningún lado en el mundo real. Hay menos que carlistas, joder.