La Junta aportará 81.000 euros para abrir el Hospitalillo de Sabero para dedicarlo a las personas mayores
La Junta de Castilla y León, a través de la Vicepresidencia Segunda, ha concedido al Ayuntamiento de Sabero una subvención de 81.194,11 euros procedente del Fondo de Cohesión Territorial para llevar a cabo el proyecto de equipamiento y mejora del emblemático Hospital de Izaguirre, conocido popularmente como el Hospitalillo.
La resolución del procedimiento, dictada por la vicepresidenta segunda Isabel Blanco Llamas a partir de la solicitud presentada el 11 de febrero de 2026, financia la ejecución de una propuesta de dinamización demográfica para combatir la despoblación en el municipio. Las obras e intervenciones contarán con un presupuesto subvencionable aceptado de 85.467,48 euros sobre los 110.000 euros solicitados inicialmente, otorgando el importe máximo subvencionable fijado en 81.194,11 euros.
El objetivo fundamental de la iniciativa municipal es transformar el histórico inmueble en un espacio de convivencia intergeneracional. La parte más importante de las instalaciones se adecuará y acondicionará para el desarrollo de actividades orientadas al envejecimiento activo de los mayores del Valle de Sabero. Asimismo, la actuación incluye habilitar una zona de coworking y teletrabajo orientada a jóvenes y emprendedores, al tiempo que se mantendrá un espacio reservado como sala de exposiciones para cumplir los acuerdos contraídos en periodos anteriores.
El alcalde de Sabero, Juan Carlos Álvarez, ha subrayado que la apertura del centro era “un compromiso destacado del equipo de gobierno municipal que hasta el momento no se había podido materializar por causas ajenas a su gestión”. En 2018 se licitaron obras por casi medio millón de euros para convertir el hospitalillo perteneciente a Hulleras de Sabero en un museo; pero no se pudo llevar a cabo.
Historia del edificio
Inaugurado en 1930 en Sabero (León) por la empresa Hulleras de Sabero y Anexas, el Hospital José León Izaguirre nació como un equipamiento sanitario y social destinado a atender a los trabajadores mineros de la cuenca, rindiendo homenaje en su denominación al director de la compañía. El edificio, emblemático de la arquitectura industrial y asistencial de la región, funcionó durante décadas como pilar del sistema de protección social ligado a la minería antes de quedar fuera de servicio con el declive de la actividad extractiva.
Tras un prolongado periodo de abandono tras el cese de la explotación minera, el inmueble histórico ha iniciado su proceso de rehabilitación impulsado por las instituciones públicas, que buscan reconvertirlo en un espacio cultural dedicado al arte contemporáneo y a la formación artística. La intervención pretende preservar la memoria industrial del edificio mientras lo transforma en un centro abierto a la ciudadanía, capaz de albergar exposiciones, talleres y actividades creativas que dinamicen la vida cultural de Sabero y su entorno.
Siete meses para ejecutar el proyecto
Respecto a las críticas de la oposición municipal —que defendía reconvertir íntegramente la edificación en un museo de arte—, el regidor remarcó la importancia de priorizar las necesidades sociales de los mayores sin renunciar a una zona expositiva.
A partir de la notificación de la resolución autonómica, el Ayuntamiento dispone de un plazo de siete meses para completar la ejecución del proyecto y llevar a cabo las tramitaciones de equipamiento para la pronta puesta en marcha del centro. Esta inversión se enmarca en un plan de intervenciones locales impulsadas en el municipio, entre las que destacan la Casa de la Cultura de Olleros, la cubierta de la pista de pádel o la implantación de la Estación Biológica Cantábrica.